| Notas |
- Como sus hermanos era miembro de lo más representativo de la clase dirigente, tanto en lo político como en lo económico y social, herederos de grandes extensiones de tierra, eran verdaderos terratenientes, aunque tanto Antonino como Gaspar morirán pobres. Matará, su lugar natal, era un pequeño pueblo rodeado de grandes estancias, donde se tenían centradas las actividades ganaderas, sin ser el lugar de residencia habitual. En este paisaje de inmensas llanuras e impenetrables selvas, el clima y la vida ruda forjaron el carácter de Felipe. Aprendió a se jinete, a disfrutar de los juegos, superar adversidades, madurar un sentido de prudencia, en un escenario lleno de magia, de interrogantes y de las fuerzas invencibles de la naturaleza. Fue en el campo donde se forjó su personalidad, la destreza en el caballo y en el manejo de las armas, condiciones vitales de la época. Sus hermanos Antonino y Manuel, 7 y 4 años mayores, sus compañeros y guías. Alrededor de los 11 años una rara enfermedad le paralizó una pierna, siendo muy probable que sus hermanos y tíos, que viajaban regularmente, así como algunos sacerdotes instruidos, hayan contribuido en su formación plástica con revistas, periódicos y libros, ayudando a poblar de imágenes su vida interior. Pasada la pubertad, poseedor de inquietudes plásticas, comenzó en su adolescencia a desarrollar inquietudes plásticas: el Arte fue el bastón que le ayudó a vivir, se presume que incluso su tía Ana María Taboada, fundadora de la Casa de Belén, donde se enseñaba pintura y escultura hubieran contribuido en su formación artística. Así fue que se aferró a su marcada inclinación artística, y al comprobar sus talentos, se dejó atrapar por el arte, asumido como profesión: nunca más estuvo solo, aislado, ni en el ahogado ambiente pueblerino, aunque jamás tomo distancia de los acontecimientos políticos, y como buen santiagueño, participó más allá de sus posibilidades físicas. Desarrolló sus obras artísticas en los templos santiagueños de Santo Domingo, San Francisco y La Merced. Su obra más relevante la realizó cuando su tío el gobernador y caudillo Juan Felipe Ibarra le encomendó la decoración total de La Merced, tarea que le demandó 8 años de labor. Realizó además, para los 3 templos mencionados obras y tallas de santos. En la labor plástica tuvo especial dedicación al retrato, pintando a los principales figuras de su época, obispos sacerdotes, sus tres hermanos y a su tía sor María Antonia de Paz y Figueroa, la "Mamá Antula" Así fue construyendo su mundo en imágenes, en valores, en proyectos. Se encuentra en su juventud poseedor de una gran belleza física, y al mismo tiempo de una incapacidad que lo hace sentir "diferente". En su quehacer diario sabe de luchas, esfuerzos, disciplina, superación de flaquezas y del goce de la buena obra terminada; lo entusiasma el trabajo consciente del privilegio de haber encontrado su sentido; lo que Dios le quitó con una mano se la dio con la otra. Será autor de vitrauxs, esculturas, murales, todo con amor y entusiasmo, pero al producirse la caída de Rosas el general Celedonio Gutiérrez invade, desde Tucumán, a Santiago del Estero y entonces el joven pintor a pedido de su hermano Antonino arma una tropa y, montado en su caballo, superando sus dificultades, parte a defender su terruño; peleó bravíamente y murió luchando en la batalla de Cruz Grande, el 18-11-1853.
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