Sebastián Rodríguez de la Rosa[1]

Varón 1745 - Sí, fecha desconocida


Información Personal    |    Notas    |    Fuentes    |    Mapa del Evento    |    Todos    |    PDF

  • Nombre Sebastián Rodríguez de la Rosa 
    Nacimiento c 1745  Cádiz, Cádiz, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Sexo Varón 
    Fallecimiento Sí, fecha desconocida 
    ID Persona I8423  Los Antepasados
    Última Modificación 9 Jul 2011 

    Padre Francisco José Antonio Rodríguez Feliziana,   n. Jerez de la Frontera, Cádiz, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 20 May 1762, Cádiz, Cádiz, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Madre Laureana Antonia de la Rosa Salas,   n. 8 Jul 1718, Cádiz, Cádiz, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida 
    Casado 8 Sep 1734  Cádiz, Cádiz, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1, 2
    ID Familia F4724  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia 1 María Josefa Oreyro Sánchez Chaparro,   c. 11 Ene 1739, Basílica Nuestra Señora de la Merced, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1785, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad ~ 45 años) 
    Casado 1768  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Hijos 
     1. Feliciano José Rodríguez Oreyro,   c. 26 Oct 1771, Basílica Nuestra Señora de la Merced, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
    +2. Fermín Rodríguez Oreyro,   n. 1773, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
     3. Pedro Bernabé Rodríguez Oreyro
    +4. Juan Mariano Rodríguez Oreyro,   n. 23 Sep 1776, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1852, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 75 años)
     5. Antolín Rodríguez Oreyro
    +6. José Antonio Rodríguez Oreyro,   c. 27 Abr 1780, Basílica Nuestra Señora de la Merced, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
    Última Modificación 13 Mar 2010 
    ID Familia F4740  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia 2 Josefa Núñez de la Plaza 
    Casado 3 Nov 1785  Iglesia Nuestra Señora de Montserrat, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Hijos 
    +1. José Antolín Rodríguez Núñez
     2. José Gerónimo Rodríguez Núñez,   n. Cir. 1821, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     3. María Eugenia Rodríguez Núñez
     4. María de Jesús Rodríguez Núñez
     5. José Benito Rodríguez Núñez
    +6. Manuel José Donato Rodríguez Núñez,   c. 15 Dic 1788, Basílica Nuestra Señora de la Merced, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     7. Leoncio Rodríguez Núñez
     8. María Josefa Rodríguez Núñez
     9. Juan Bautista Rodríguez Núñez
    Última Modificación 22 Dic 2009 
    ID Familia F4741  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Mapa del Evento
    Enlace a Google MapsNacimiento - c 1745 - Cádiz, Cádiz, España Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsCasado - 1768 - Buenos Aires, Argentina Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsCasado - 3 Nov 1785 - Iglesia Nuestra Señora de Montserrat, Buenos Aires, Argentina Enlace a Google Earth
     = Enlace a Google Earth 

  • Notas 
    • SEBASTIAN RODRIGUEZ Y DE LA ROSA surgió a la vida en Cádiz por el año 1745. En 1768 desembarca en Buenos Aires; y en su Catedral contrae enlace con una hija del país; María Josefa Oreyro y Sánchez Chaparro, nacida en 1750 (de cuyos padres, el Capitán Francisco Antonio Oreyro y Francisca Sánchez Chaparro, y de los antepasados de ambos, me ocupo más adelante en los apellidos Oreyro, Revilla, Gayoso, y Betancur). Bendijo aquella boda el R.P.Domingo Soriano Rodríguez, actuando como padrinos Roque Sánchez y Ramona Núñez de Lara. Don Sebastián aportó al matrimonio estos bienes: un "apero de panadería" (es decir el conjunto de instrumentos para tal oficio) y un negro esclavo, todo avaluado en 1.250 pesos de a 8 reales de plata; y doña María Josefa trajo el ajuar, los muebles y utensilios domésticos, un par de esclavos y el terreno y casuca de la calle San Bartolomé que su abuelo, el Capitán Francisco Sánchez Chaparro, adquiriera el año 1709; lo que representaba un capital de 750 pesos. Reunidos los bienes de ambos cónyuges, sumaban 2.000 pesos.
      Dedicado al comercio instaló don Sebastián, en la casa y solar heredados por su consorte, una tahona y panadería, que llegó a ser la más importante de la ciudad. Dicha morada y negocio se ubicaban en el barrio sur, en el terreno donde hoy se levanta la Biblioteca Nacional, calle México al 564; tapia entonces de por medio, en su costado al Este, con la casa que fuera de mi antepasado Carlos Rodríguez de Estela, a cuadra y media del Hospital y Convento de los Betlemitas.Esa casa habitación - de rancho pajizo que era en 1709, cuando la compró Sánchez Chaparro - fue convertida por Rodríguez en amplia vivienda de azotea, con zaguán y puerta a la calle; salas provistas de cielos rasos, tirantes y ventanas enrejados, dieciseis cuartos, entre dormitorios grandes y chicos y piezas de servicio; además de la cocina; de la espaciosa dependencia con los hornos de cocer pan; de dos patios circuídos por corredores cubiertos de tejas; de la cuadra y corrales anexos; y, en el fondo, "los lugares comunes". Toda la propiedad cercada con paredes de ladrillo cocido, cuyo edificio - manifestó don Sebastián en una escritura del año 1796 - "la he construído con mi propio caudal".
      Ahí dentro de su vivienda familiar y la de sus criados y esclavos - nuestro panadero estableció el negocio de venta, los almacenes de trigo, asientos de tahona y corrales para las mulas y caballos. Por lo demás, el terreno heredado se agrandó mediante la adquisición que hizo don Sebastián, el 5-X-1776, a Roque Sánchez, por ante el Escribano Martín de Rocha, de un cuarto de solar, con el que completó un frente, sobre la calle San Bartolomé, de 35 varas y 70 de fondo al Sur, hasta tocar con la zanja que corría por la que ahora es la calle Chile. Tal compra - cuyo precio fue de 1.100 pesos - le permitió a Rodríguez ampliar sus instalaciones y tener carros que traían el trigo y llevaban las harinas y el bizcocho que en grandes cantidades se vendían para los navíos de Registro, para la Guarnición del Presidio, para las Expediciones a las Salinas, etc, etc.
      Así, el éxito vino a coronar el negocio del industrioso andaluz quien, a la postre, con su panadería, amasó una buena fortuna. Agregaré que los esposos Rodríguez-Oreyro habían otorgado sobre aquellas "casas de su morada", un censo a favor del Convento de San Francisco por la cantidad de 200 pesos.
      Otro censo, no ya contractual sino correspondiente a la población urbana bonaerense, lo registra en el año 1778 a "D. Sebastián Rodríguez, panadero, de 33 años, casado con Doña María Moreira (sic, por Oreyro), de 28 años, ambos españoles" - o sea de raza blanca - viviendo junto a sus hijos: Feliciano, Fermín, Mariano y Antonio, de 7, 5, 4 y 3 años de edad; y con sus esclavos: Juan, negro de 30 años; Antonio, negro de 40, casado con Juana, negra de 28; Pedro, negro de 30; Francisco, negro de 40; Juan Joseph, negro de 28; y Joaquina, mulata de 20. Además compartían el mismo techo los "agregados de pala"; Manuel López, Juan Marsoa, Bernardo Suñiga y Joseph González, todos "españoles", de 35, 38, 32 y 43 años de edad respectivamente ().
      Al revisar viejos protocolos encuentro que el 18-III-1783, ante Joseph Echeverría, Sebastián Rodríguez otorgó un poder a Joaquín de Figueredo, "próximo a viajar a los establecimientos de Río Negro, en Patagones". Y que el 16-III-1785, ante Tomás Boyso, dió don Sebastián "fianza de cárcel segura" a favor de Antonio Martínez, que fuera detenido "por haberlo encontrado la patrulla a caballo y a deshoras de la noche, con un par de pistolas, por lo que se le siguió causa en el Juzgado de 1º voto", a cargo de Joseph Ibañez; quien, tres meses después, lo "absolvió enteramente". Este Antonio Martínez debe ser un sastre vecino de barrio de su fiador.
      El 18-XI-1782, el Fiel Ejecutor del Cabildo, Gregorio Ramos Mexía, atento a las quejas del público contra el gremio panaderil que no cumplía las disposiciones del arancel, respecto a las onzas de peso que debería tener el pan, mandó que a partir del día 9 de diciembre, desde las 6 y media hasta las 8 de la mañana, "todos los días, a excepción del día que esté lloviendo", enviaran los panaderos al Juzgado el pan que amasaren, antes de repartirlo en las pulperías y casas particulares, a fin de que fuera pesado, y así comprobar si se ajustaba a lo que establecía el arancel; bajo pena, a los que no cumplieran con esa exigencia, de 24 pesos de multa la primera vez, el doble la segunda y a la tercera, prohibición de amasar por seis meses; cuyas multas se aplicarían por terceras partes, a gastos del Juzgado, al denunciador y a la Casa de Niños Expósitos; y de no aceptar el denunciador su parte, esta se destinará al mejoramiento de las calles de la ciudad. (Tanto el medio real de pan blanco y francés, bien amasado y cocido, como el "quartillo" de pan bazo, debían pesar 42 onzas y media).
      De tal medida capitular se notificaron el 3 de diciembre todos los dueños de panaderías urbanas; los mismos que el 23-VIII-1784 se presentaron al Cabildo haciendo constar el perjuicio que les ocasionaba trasladarse todos los días a las seis y media de la mañana, a la casilla en la Plaza del Fiel Ejecutor (que lo era entonces Antonio Obligado), a fin de hacer pesar y sellar el pan, de acuerdo a lo que ordenaba la tarifa. Esos "Maestros panaderos" - industriales del pan se les llama hoy en día - eran; Domingo Antonio Paso (el padre del prócer Juan José), Pedro Paravesino, Sebastián Rodríguez y su hermano Antonio, Eugenio Tejeda, Joaquín Ignacio Echegoyen, Joseph de Acosta Quintero, Nicolás Balagui, Joseph Nadal y Campos y Valeriano Barreda (ambos que asistieron al Cabildo abierto del 22-V-1810), Pedro Solano, Juan Esteban Brugada, Toribio Somonte, Juan Villa, Manuel Rivas, Juan de Bargas, Pedro Madera, Juan Luque, Francisco Cabrera, Sebastián López, Miguel Alvarez, Juan Gallardo, Juan José Landa, Miguel Sánchez, Domingo Concha, Santiago Correa, Santiago Dalmasa, Lázaro Ximénes, Salvador Escola, Juan Terrada (padre del Coronel Florencio), Francisco Martín, Diego Solilla, Sebastián Mera, Juan González, Antonio de la Piedra y Joseph Rodríguez.
      María Josefa Oreyro testó el 2-IV-1785, ante José García Echaburu. Declaró haber aportado al matrimonio "dos criadas esclavas" que se vendieron en 150 y 300 pesos una y otra; las casas de su morada con algunos utensilios domésticos y nombró albacea a su marido Sebastián Rodríguez. Fue voluntad de la señora que del quinto de sus bienes, deducidos los gastos de funeral y entierro, se fundara una Capellanía de misas por su alma, para que, mediante su renta, se pudieran ordenar Capellanes sus hijos, prefiriendo el mayor al menor; y si ninguno de estos tomara estado religioso, dejábase el nombramiento librado al criterio de su esposo, patrono de la pía institución. Por último, la causante dispuso se sepultaran sus restos en la Iglesia de San Francisco.
      Doña María Josefa debió morir en seguida de otorgar ese testamento, pues apenas seis meses y quince días después, el 17-X-1785, ante el Escribano Juan José Rocha, el viudo Sebastián Rodríguez suscribía otra escritura a favor de su futura consorte María Josefa Núñez, a la cual dotaba con el remanente de su fortuna, una vez deducidos los gastos mortuorios de la primera mujer del otorgante. Y dieciseis días más tarde, el 3-XI-1785, en la Iglesia de Monserrat, el consolado viudo de Josefa Oreyro, pasaba a 2as nupcias con Josefa Núñez, "natural de Buenos Aires, hija legítima de Julián Núñez y de Dionisia de la Plaza"; con misa, donde comulgaron los contrayentes. Los casó el Maestro Francisco Antonio de Suero, ante los testigos Florencio Plaza y María Josefa Plaza, tíos de la novia.
      El 23-IX-1796, don Sebastián, como ejecutor testamentario de su finada esposa, en el registro notarial de Mariano Echaburu, protocolizaba la fundación de aquella Capellanía dispuesta por la extinta señora. A ese efecto, nombró Capellán del beneficio eclesiástico a su hijo Feliciano Rodríguez Oreyro, el cual, con estudios y grado de doctor, disponíase alcanzar estado sacerdotal; señalándole, a dicha Capellanía, un capital de 3.541 pesos y 7 reales, que comprendía el quinto del haber sucesorio de la testadora, excluída la parte de herencia materna que le correspondió al referido heredero. Con el objeto indicado, el albacea gravaba la casa familiar que sabemos, mediante la suma de 177 pesos y 4 reales corrientes al año, para que tales réditos sostuvieran la institución que se fundaba. Si murieses Feliciano más adelante, como Capellanes del beneficio le sucederían sus hermanos de padre y madre legítimos. Si ninguno de estos se consagrase a la Iglesia, don Sebastián elegía reemplazantes "a mis hijos del segundo matrimonio si hay clérigos, y sino a sus descendientes". De no haber descendientes tonsurados, el cargo lo ocuparía el sacerdote que los sucesivos Patronos consideraran dignos de celebrar cuatro misas rezadas al año - en los altares, Iglesias y días que ellos dispusieran - por el alma de María Josefa Oreyro, por la de su hijo Feliciano, y por las de los futuros Patronos y Capellanes que penaran en el Purgatorio.
      Vivieron en aquella casa de la actual calle México - según lo consigna un apunte conservado en la familia - "entre amos y criados más de 30 personas". "Con hijos ya mozos y nietos pequeños, transcurrieron felices los últimos años de don Sebastián, en ese hogar, atento a su trabajo, a las prácticas religiosas, a sus deberes sociales, disponiendo de tiempo para ir mejorando la casa, tarea en que lo sorprende la muerte. A pesar de la atención del Dr. Torres y los cuidados de su esposa e hijos, falleció el mes de julio de 1801, cuando apenas tenía 59 años de edad, rodeado de general afecto. Se le hicieron muy dignas honras fúnebres, y de acuerdo a su última voluntad, se le dió sepultura en la Iglesia del Convento de los Betlemitas, con hábito de su sagrada religión, como hermano que fue de ella". Seis años atrás, el 4-I-1795, Sebastián Rodríguez había otorgado, ante Joseph García Echaburu, un poder a favor de Francisco Herrero, "su compadre", de su mujer María Josefa Núñez, y de su hijo Feliciano Rodríguez, para que extendieran su testamento después de muerto.
      La casa familiar, tiempo después de ese fallecimiento, pasó a poder de los hijos del difunto, Fermín y José Antonio, que la adquirieron con recursos propios, pues entonces no fue posible venderla en pública almoneda, por falta de interesados.

  • Fuentes 
    1. [S112] Los Antepasados, A lo largo y mas alla de la Historia Argentina, Ibarguren Aguirre, Carlos Federico, (Trabajo inedito), Tomo XI, Los Roo (Confiabilidad: 3).

    2. [S411] Archivo Parroquial, Iglesia de Santa Cruz, (Cádiz, España), Libro 25, Folio 52 vuelta (Confiabilidad: 3).