| Notas |
- Comerciante. Hizo sus estudios en el Real Colegie de San Carlos desde 1793 hasta 1803, en compañia de Bernardino Rivadavia. Julián Álvarez, y otros jóvenes. Al terminarlos trocó los libros de filosofía por los de contabilidad, y se inició en los negocios de su padre. Desde joven destacóse por su españolismo coincidente con la posición paterna, y disconforme con la Revolución de Mayo, cruzó el Rio de la Plau en julio de 1811 para incorporarse a las tropas de Montevideo donde prestó servicios de patrullaje hasta el 2 de noviembre del mismo año. Regresó entonces al hogar paterno, aprovechando el armisticio celebrado por Elío, y se incorporó de lleno a la conspiración que tramaba el ex alcalde de primer voto, pero con me¡or ventura que éste, consiguió huir nuevamente a Montevideo, el 20 de septiembre de 1812. Allí no vaciló en arriesgar su vida y los restos de su fortuna en defensa de la dudad sitiada. Se alistó en las milicias de artillería, salió repetidas veces con las guerrillas de extramuros, participó como aventurero en la acción del 31 de diciembre de 1812, y sin interés alguno suplió varias sumas de dinero que fueron destinadas a los comisionados que envió Vigodet a la regencia en demanda de auxilios. A la caída de Montevideo en manos de los patriotas, volvió a emigrar hacia Río de Janeiro, adonde llegó en septiembre de 1814. Permaneció en esa ciudad hasta septiembre de 1818, prestando valiosos servicios a la legación española sin querer aceptar socorro alguno a pesar de que soportaba estrecheces. En una oportunidad logró una lista con el estado de las fuerzas de la marina portuguesa que envió diligentemente a España, y otra vez redactó un plan para facilitar la evasión de prisioneros. Confiando en un cambio de la situación política rioplatense, presentó vanas instancias ante la Corte en procura de ser designado administrador de la Aduana de Buenos Aires, mientras tanto vivió del ejercicio del comercio en pequeña escala. En junio de 1819, se encontraba en Cádiz donde había reconstruido su hogar y su fortuna na, elaborando entonces un plan de reconquista del Río de la Plata que provocó interés en la Corte. El plan está fechado en Cádiz, el 21 de enero de 1825, y se titula Apuntes sobre la Revolución de Buenos Aires y medios de sofocarla por sus mismos secuaces, pero carente de valor fue archivado sin mayor estudio. Luego, alegando una representación de los habitantes de Chiloé pidió a Su Majestad en diciembre de 1826, que se hiciese una expedición para auxiliar a los habitantes del archipiélago. Reiteró el pedido al año siguiente, pero tampoco tuvo éxito. A fines de 1628, todavía promovía la formación de una compañía mercantil llamada de Chiloé para tratar de recuperar "algunas provincias de la América meridional", que al parecer no llegó a concretarse. En una nota anónima puesta en el extracto de uno de los escritos de Álzaga se expresa que éste es "sujeto de consideración por su caudal e influjo entre los emigrados leales". Desde Cádiz remitió el 8 de marzo de 1836, un proyecto de Código de Comercio para la República Oriental del Uruguay, de 572 páginas de texto, y que se conserva en la actualidad en el Museo Histórico de Luján. Representó un extraordinario esfuerzo de elaboración, y el gobierno del Uruguay lo pasó a estudio del Superior Tribunal de Justicia. Murió joven en Cádiz, pero ignoramos la fecha. Era de mediana estatura, delgado y resuelto. [7]
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