| Notas |
- Durante sus años de estudiante, fue practicante del Hospital Nacional de Clínicas y
ayudante disector en la cátedra de Anatomía de Pedro Belou5
. Una vez que
encuentra su especialidad y, al no existir por entonces la residencia médica, se
inserta en los servicios de Maternidad y Ginecología del Hospital Ramos Mejía.
Corría el año 1948 cuando viajó a EEUU y allí hace algunas especializaciones que lo
van a marcar, parcialmente, para el resto de su vida profesional, es especial en su
interés por la temática de la madre soltera y sus complicaciones médico/sociales;
también sobre la problemática de la adopción6
.
Recorrió todos los pasos dentro de la carrera docente de la FM/UBA; fue jefe de
trabajos prácticos (1949), profesor adjunto (1959) y titular de Obstetricia (en 1969, de
la 3º cátedra). Casi en paralelo (1962) ganó el concurso de jefe del Servicio de
Obstetricia del Hospital Salaberry y, más tarde, pasó al Hospital Argerich (1966),
donde la residencia en toco-ginecología, que ayudó a instalar, fue muy valorada.
También trabajó en la enseñanza privada y fue el primer profesor titular de Obstetricia
de la Universidad del Salvador (1968), cargo al que renunció al resultar titularizado
en la UBA.
Entre 1979 y 1980 fue presidente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología (y con
anterioridad, 1963-66, su secretario general); también de Fasgo (Federación Argentina
de Sociedades de Obstetricia y Ginecología, operativa desde 1953) y de Flasog
(Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología, nacida hacia 1948/9) que, en 1952, organiza el Primer Congreso Latinoamericano de esta
especialidad, en Bs As, bajo la presidencia de Normando Arenas.
Miembro de número de la Academia Nacional de Medicina y de la Academia
(privada) del Plata.
Ya en goce de su jubilación asumió como decano de la Facultad de Medicina por un
breve período7
(de ésta también Consejero titular). Fue un difícil momento de
transición política para el país y las casas de estudios se encontraban expuestas
frecuentemente a múltiples interferencias, en parte como revancha a los años de
silencio impuesto por el régimen militar.
Fue distinguido como Profesor Emérito.
Hombre de una profunda fe cristiana católica, se interesó tanto por los asuntos éticos y
morales relacionados con la medicina como a su intensa humanización, en franca
oposición a una cierta moda de la época que, más bien, apelaba a la tecnología para
resolver los problemas, en particular los vinculados a la reproducción. En sus
reflexiones sobre los avances en procreación humana planteó movilizadoras razones
sociales, psicológicas, jurídicas en defensa de los ?derechos? del embrión o feto.
Su concepción religiosa, le orientó muchas de sus decisiones médicas y sus
opiniones sobre temas muy sensibles y vinculados a variadas cuestiones personales y
socio/familiares. Se puede coincidir o no con su posición; pero era la de él y la
fundamentaba con solidez.
Autor de libros y artículos, donde un breve análisis permite afirmar que tuvo tres
grandes núcleos temáticos: los técnicos (de íntima relación con la ginecología y
obstetricia), los socio-médicos (sobre adopción, aborto, inseminación, educación
sexual, etc) y los históricos (si bien estos no fueron muchos).
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