General Juan José Olleros Acevedo, (*)

General Juan José Olleros Acevedo, (*)[1]

Varón 1794 - 1857  (62 años)

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  • Nombre Juan José Olleros Acevedo 
    Título General 
    Sufijo (*) 
    Nacimiento 19 Oct 1794  San Nicolás de los Arroyos, Bs. As., Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Sexo Varón 
    Fallecimiento 18 Ago 1857  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Persona I649525  Los Antepasados
    Última Modificación 13 May 2018 

    Padre Bartolomé Olleros 
    Madre Dorotea de Acevedo 
    ID Familia F218277  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia Concepción Fuentes,   n. Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Hijos 
     1. Paulino Olleros Fuentes,   n. Jul 1823,   f. 8 Sep 1823, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad ~ 0 años)
    +2. Manuela Olleros Fuentes,   n. Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     3. Juan José Olleros Fuentes,   n. 1835, San Nicolás de los Arroyos, Bs. As., Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 25 Ene 1865, Paraguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 30 años)
    Última Modificación 22 Jun 2021 
    ID Familia F218260  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Mapa del Evento
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  • Fotos
    Olleros Acevedo, General Juan José
    Olleros Acevedo, General Juan José

  • Notas 
    • Militar. Nació en San Nicolás el 19 de octubre de 1794, en el hogar formado por Bartolomé Olleros y María Dorotea de Acevedo, hija del maestre de campo Pedro de Acevedo, nacido en Barcelona, poblador del pago de Los Arroyos el año 1728, - fallecido en San Nicolás- y de doña Paula Gómez Recio, Hija del capitán Juan Gómez Recio y de doña Juana Romero de Pineda.
      Fueron descendientes de Juan José Olleros, nacidos en San Nicolás, Juan José, segundo jefe del batallón ?San Nicolás? en la guerra del Paraguay; Manuela, casada con el coronel Patricio G. Ochoa, guerrero que actuó en Ituzaingó_, y Mariano Ladislao, periodista y literario.
      El coronel Olleros hizo sus primeros estudios en San Nicolás para continuarlos en Buenos Aires, donde siguió la carrera de abogado sin llegar a graduarse, practicando en el estudio del doctor Vicente Anastasio Echeverría, que era su tío, de lucida actuación como armador del crucero ?La Argentina? al mando de Bucharlo.
      Al formarse en 1813 el continente de refuerzo para el Ejército Auxiliar del Perú, se incorporó al mismo con el grado de subteniente e inicia la campaña formando parte del Batallón Nº 7 de infantería que comandaba el general Toribio Luzuriaga, a cuyo batallón acompaña en todas las acciones hasta después de Sipe Sipe, obteniendo el ascenso de teniente primero.
      Formando siempre en el Batallón Nº 7, se incorpora al Ejército de los Andes, que San Martín organizaba en Mendoza, y hace la campaña de Chile, tomando parte en todas las acciones de guerra, mereciendo, entre otros premios, la medalla de plata de Chacabuco y la incorporación a la Legión del Mérito de Chile.
      Terminada esta campaña con el grado de capitán, pide su cédula de retiro para regresar a Buenos Aires, contrayendo antes matrimonio con doña Concepción Fuentes, dama Chilena, en la catedral de Santiago de Chile. Fue su padrino, su amigo José Antonio Melián, en ese entonces comandante de uno de los escuadrones del Regimiento de Granaderos a Caballo, después coronel.
      Se incorpora en Buenos Aires al ejército en el año 1821, formando en los Batallones 1º y Fusileros de Línea hasta el 31 de diciembre de 1823, en que es dado de baja por estar comprendido en la Reforma Militar decretada el 28 de febrero de 1822.
      Olleros amigo personal de estrechas vinculaciones, con el coronel Dorrego, cuya política apoyó, fue incorporado nuevamente al ejército como sargento mayor de caballería de líneas el 1º de noviembre de 1828, realizando diferentes campañas en las provincias de Buenos Aires y córdoba, hasta que el 24 de noviembre de 1834 es dado de baja graduado ya de teniente coronel.
      Este retiro determinados por razones políticas, dado que pertenecía a la fracción de los federales llamados ?lomos negros?, hace que permanezca retirado de la actividad militar, residiendo en Buenos Aires y San Nicolás, alternativamente, trabajando como abogado, hasta que el año 1839, perseguido por la tiranía, emigra a Montevideo de donde pasa a incorporarse al primer ejército libertados al mando de Lavalle, del cual se retira después de la batalla de Sauce Grande, junto con otros jefes y de acuerdo con lo convenido entre Lavalle y Paz.
      En seguida se incorpora al ejército de reserva de Paz, quien le encomienda la organización del Batallón Cazadores de la libertad, que tan eminentes servicios prestó en la campaña de Corrientes.
      Posteriormente, debido a desinteligencias con Paz, se retira del ejército de reserva y baja a Montevideo en cuya defensa prestó señalados servicios hasta mayo de 1846, en que regresa al país, aprovechando la amnistía, y se radica en San Nicolás, donde trabaja como abogado hasta 1850, en que el general Mansilla, jefe militar del punto, lo manda a Buenos Aires en calidad de preso por razones políticas.
      Estando en Buenos Aires con la ciudad por cárcel, retirado de la actividad militar, tan pronto como llegaron las primeras noticias de la batalla de Caseros concurre al levantamiento de la población, abriendo la puerta de la cárcel a los presos políticos, se retira definitivamente del ejército activo, pasando al cuerpo de inválidos, por encontrarse perlático. El 18 de agosto de 1857 moría en Buenos Aires el coronel Olleros, como mueren- dice el diario ?El Nacional- aquellos hombres que nos dieron patria y libertad: pobre, dejando en la orfandad a su numerosa familia y necesitando que el gobierno tome a su cargo los restos mortales, ostentando los gastos de sepultura...
      El 9 de julio de 1948 se dio el nombre de Olleros a la calle Santa Fe d esta ciudad.
      Se conserva aún una interesante carta de despedida, dirigida a don Juan José Olleros Acevedo, por su señor padre, don Bartolomé Olleros, en circunstancias que el primero de los nombraos se incorporaba al ejército auxiliar del Perú, el año 1814, y que como sabemos tendría posteriormente una brillante actuación como guerrero de la independencia y en la época de Rosas, como opositor a su política, combatiendo a las órdenes de los generales Lavalle y Paz, con el grado de coronel.
      Conceptuamos al referido documento, de una importancia innegable, ya que revela el espíritu y fe acendrada de nuestra mayores, rasgo que constituye una nota altamente simpática que no podemos menos que reconocer y destacar.
      Contiene una serie de consejos para el hijo que se ausenta, cuya fiel observancia redundará a favor de su hombría de bien y ventura personal, justa recompensa a sus sacrificios.
      Reza así:
      Juan José Rafael Olleros.
      Mi querido hijo: Cumpliendo mi obligación, te dirijo mis instrucciones y consejos paternales; que los deves apreciar como del mismo Dios, pues efectivamente, los padres con sus hijos, hacemos lugar de Dios en la Tierra; nos los da, y habemos de dar cuenta de ellos; pero los hijos que desprecian estos consejos, ellos han de ser lo que darán la cuenta.
      1- Procurarás con todo el empeño ser buen christiano: guardando los mandamientos de la Ley de Dios; y los cinco de Ntra. Sta. Madre Iglesia.
      2- Cumplirás con el precepto anual de confesar y comulgar: como también tendrás la devoción y buena costumbre de frecuentar a menudo estos Santos Sacramentos, como cada quinze días o un mes; y quando las ocupaciones o situación te lo permita; esta Sta. Devoción, es un escudo inbencible contra los malos pensamientos, y tentaciones del Demonio: el cuerpo si le falta el alimento corporal, está, flaco, débil, y sin fuerzas para resistir los trabajos de la vida, así el alma, si le falta el pasto, y alimento espiritual, está flaca, débil y eterna, y faltan las fueras para la resistencia, y se cuelan los pensamientos, y tentaciones del Demonio, como suelen decir, como Pedro por su casa.
      3- En todos tus pensamientos, palabras y obras, y acciones, llebarás siempre en tu mente, el santo temor de Dios; traiendo a consideración, que nos crió de la nada, y entre Christianos, que nos dio la luz de su santa fe; que nos crió para el cielo si le amamos, y le servimos; pero si le ofendemos, y nos hacemos penitencia tiene un infierno para castigarnos por nuestros pecados, por toda la eternidad, que no tiene fin. También has de traer a consideración, que derramó, su preciosísimas sangre en ssma, pasión y muerte, por rescatarnos del cautiverio del Demonio, y llevamos a ssma. Gloria, y que todo lo bueno nos viene de sus ssmas. Manos: por Penitencia se entiende la buena confesión, ayunos, oraciones y otras mortificaciones.
      4- Cumplirán puntualmente con el precepto de la misa, todos los días de obligación, no habiendo causa que lo impida; también tendrás la obligación de oírla todos los días, habiendo proporción y no impidiéndolo las obligaciones;: que es la mayor de las devociones, y en ella se contempla la pasión y muerte de ntro. Señor y Redentor Jesucristo, q-e eso es lo que contiene la misa.
      5- Tendrás especial devoción a María ssma. Que es ntra. Abogada intercesora; esta Señora, ya sabemos que es una sola con muchos títulos y adbocaciones; que todos la podamos alabar, pero serás especial devoto de las adbocaciones del Carmen y del Rosario; q-e con estos títulos han obrado muchos prodigios con sus cofrades y devotos; me has dicho, q-e sois cofrade del Carmen; asentaré, en la del Rosario; también serán devoto del ángel de tu guarda; de los santos de tu nombre; de ntro. patrón San. Nicolás; y de otros santos y santas que te dicte la devoción, no olbidándote de las ánimas del purgatorio; procurarás leer buenos libros que incitan a la Devoción; y si lees vidas de santos se estimulará, a ser uno de ellos;
      6- Procurarás con todo empeño acreditarte hombre de bien, dando pruebas de ello, tratando siempre con Verdad y Realidad: nunca es lícito mentir aunque sea por roma o locuacidad; por q-e las malas costumbres se pegan y el hombre se acredita de embustero, aunque diga la Verdad, no se le cree; la Mentira siempre es pecado; grave o leve, según las resultas de la mentira; La hombría de bien, y la verdad, tiene mucha conexión con la buena Christiandad; y es tan apreciable como la plata y a veces más; por la buena o mala opinión, y fama se conocen los hombres sin verlos ni tratarlos; los buenos en todas las partes logran estimación, beneficios y buen nombre; y a los malos los miran con odio, deseando su ausencia; por donde transitares procurarás dejar buen nombre tratando a todos con estilo y buen acrianza; q-e es honra tuya y la das a tus padres; en los Caminos donde quieras que llegues, que sea buen modo y estilo, pidiendo que te hagan el favor de darle auxilio q-e necesites, aunque sea pagándolo con tu plata; de este modo te servirán bien y con buena voluntad;
      7- Huyrás de las malas compañías, más que el Demonio, que lo que este enemigo no puede conseguir por sí, lo consigue por los malos compañeros, y éstos se conocen por las malas conversaciones, inclinaciones y acciones.
      8- Procurarás grangear amigos: para amigos todos son buenos, los buenos y los malos, con la diferencia, que los primeros en tratarlos de cerca, participar de su bondad, servirlos y que nos sirvan; y a los segundos conveniente tenerlos por amigos, porque no hagan mal; pero con disimulo tratarlos a lo lejos; y también pueden llegar casos, que no sirvan y nosotros servirlos cuando no resulten perjuicio.
      9- Hacete amable con todos, particularmente con la tropa y con especialidad con los de tu cuerpo; esto se consigue respetando, y obedeciendo a los oficiales a Mayor Grado, a los de igual o de menos tratarlos con buen modo y estilo, nunca con orgullo y alltivez; a los soldados tratarlos con amor y caridad, mirando por su bien en quanto sea posible, que lo mejor del que tiene otros a su mando, es ser amado de sus súbitos; lo obedecen con gusto y mucho con ellos, tratarlos con un modo amoroso y respetuoso; quanto haya motivo de reprenderlos o corregirlos, que sea con caridad, haciéndole ver la causa que hay para ello;
      10- Si te destinasen comandando alguna partida o guardia abanzada, si se ofrece encuentro con el enemigo, si este tiene fuerzas muy superiores; será, temeridad acometer el acontecimiento de su tropa; en este caso será prudencia retirarse en buen orden manifestando siempre valor e infundiendo en tus súbditos q-e puedes lograr alguna situación ventajosa, donde te pueda defender o ofender; y tal vez conseguir ventaja sobre el enemigo.
      11- Todo el mundo está rebuelto, tenemos al presente la dicha de ser gobernadas por la patria; pero como las cosas temporales no tiene subsistencia, no sabemos, si llegará tiempo que seamos dominados por alguna nación extranjera, y Hereje q-e será lo más doloroso, porque se pervertirá ntra. Religión. Serás fiel, y leal, a quien domine y gobierne, sea la que fuere la suerte que te toque, que Dios, que lo permite sabe por qué;
      12- Tenemos entre nosotros, muchos extranjeros erejes, nunca te pongas en disputa con nadie, sobre la Religión; si te movieran conversación sobre ella, le responderás; yo no me meto en que su religión sea buena, o mala; yo estoy contento con lo que mis padres me han señalado; y en ella he de vivir y morir; y no salgas de aquí; que, con esto los concluyes;
      13- Si ponen prisioneros a tu cuidado, sea para conducirlos o de otro cualquiera modo, trátalos bien, q-e ya rendidos no son enemigos, y se deben tratar como hermanos; que además q-e es caridad, muy agradable a Dios; es honor tuyo, y de la nación americana, y Dios ha de querer, que si te toca semejante suerte, contigo hagan lo mismo; lo mismo has de proceder con los reclutas si los ponen a tu cuidado; compadeciéndote de sus trabajos.
      14- Te abstendrás, de todos los vicios, porque siempre son pecaminosos, y contra la estimación, y extragan la naturaleza, te parecerá, que aunque uses de ello, los dejarás cuando quieras; pero te engañas, los querrás dejar y no podrás; tenér presente aquella copla que oíste en Bs. Ayres el que quiera plata que no le falte la primera que tenga, y es bien que yo te explique el contenido de ella, esta pertenece a la economía es de mucho provecho, y agradable a los hombres de juicio, y lo que nos gasta superfluamente sirve a su dueño en casos de necesidad. Tendrás la Devoción de rezar todos los días el rosario devotamente porque para esto no falta tiempo. Leerás a menudo esta carta, imprimiéndola en la memoria, y después la guardarás bien, y leerla por tópicos, que refresca las especies y no será mal que las copies con buena tinta que yo no la tengo.
      Te la escrivo por puntos y calidad, para que t e sea más fácil. Cañada de Gómez y Septiembre 6 de 1814.
      Tu padre que de corazón te ama, y te desea todas felicidades.

      Bartolomé Olleros



      P.D.- No te faltarán ocasiones de jugar; escúsate quando pueda, porque del juego al contrario e sacar provecho se saca mucho perjuicio; se pierde la palta, la paciencia, y otros muchos vicios; y en caso de jugar que sea puramente una diversión, donde no pueda ganar o perder mas de un real o cuando más dos; y esto es menester conocer con quien; porque son pocos los que juegan legalmente; si te pones a jugar interese, te dejarán ganar algunos medios, te lavarán la cara, con que sois jugador que sois muy vivo, y dichosos, que puedes ganar mucha plata por el juego; para después ganarte cuanto tengas; y después harán burla y mofa tratándote de tonto y simple.

      Fuente:www.buscandohistoria.com.ar/Biografías

  • Fuentes 
    1. [S179] Biografías Argentinas, Yaben, Jacinto R.