Cosme Juan Bautista Manuel Antonio Beccar Febrer, (*)[1]

Varón 1753 - 1821  (68 años)


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  • Nombre Cosme Juan Bautista Manuel Antonio Beccar Febrer 
    Sufijo (*) 
    Nacimiento 13 Ene 1753  Vinaroz, Valencia, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Bautismo 14 Ene 1753  Vinaroz, Valencia, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [2
    • Tomo VIII, folio 169 vuelto. El día 14 de enero de 1753, yo el abajo firmado cura de Vinaròs, bauticé a don Cosme Juan Bautista Manuel Antonio Becar, hijo legítimo y natural de don Nicolás Becar y doña Maria Francisca Febrer, consortes, fueron los padrinos don Juan bautista Febrer menor y doña Rosa Febrer. Nació el día antes a las diez de la noche. Firma esta partida don Frey Doctor Estop Presbítero.
    Sexo Varón 
    Fallecimiento May 1821  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Persona I37424  Los Antepasados
    Última Modificación 22 Feb 2019 

    Padre Nicolás de Beccar Sutart,   n. Namur, Bélgica Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 6 Feb 1757, Vinaroz, Valencia, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Madre Francisca Febrer de la Torre Ferrán,   f. 26 Mar 1782, Vinaroz, Valencia, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Casado 18 May 1739  Vinaroz, Valencia, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Familia F15321  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia María Narcisa Espinosa de la Quintana,   n. 18 May 1767, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida 
    Casado 10 Nov 1788  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Hijos 
     1. María Josefa Dolores Beccar Espinosa,   n. 22 Mar 1790, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
     2. María Manuela Rosa Beccar Espinosa,   n. 6 Ago 1791, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
     3. María Francisca Josefa Fausta Beccar Espinosa,   n. 13 Oct 1792, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1793, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 0 años)
     4. Pablo Fulgencio Manuel María Beccar Espinosa,   n. 15 Ene 1794, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 15 Oct 1871, Madrid, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 77 años)
     5. Nicolás Juan Miguel Eulalla Beccar Espinosa,   n. 11 Feb 1795, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 26 Feb 1809, Montevideo, Uruguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 14 años)
    +6. Francisco Solano José Toribio Beccar Espinosa,   n. 23 Jul 1796, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
     7. Feliciana Manuela María del Carmen Juliana Beccar Espinosa,   n. 28 Ene 1802, Montevideo, Uruguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
     8. María Ángela Dominga del Corazón de Jesús Beccar Espinosa,   n. 2 Ago 1806, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
    +9. Miguel José María Estanislao del Corazón de Jesús Beccar Espinosa,   n. 7 May 1811, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 17 Abr 1882, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 70 años)
    Última Modificación 13 Mar 2010 
    ID Familia F6293  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Notas 
    • Cosme Beccar Febrer, "bautizado en Vinaroz el 14 de Enero de 1753, siendo sus padrinos D. Juan Bautista Febrer menor y Doña Rosa Febrer, naciendo el día anterior a las diez de la noche". Fiel a la tradición familiar, ingresó como Cadete al Regimiento de Dragones del Rey el 1° de Mayo de 1769, es decir, a los 16 años. "Pasó a Buenos Aires en 1771", continuando su carrera en el Regimiento de Dragones de Buenos Aires donde alcanzó el grado de Capitán. En dicho cuerpo, participó en "la entrada del Río Grande y defensa de la Fortaleza de Santa Teresa amenazada por los portugueses (en) el año 1775 ... y en el sitio y rendición de la Colonia del Sacramento (en) el año 1777" ambas acciones de guerra contra los portugueses comandadas por el luego Virrey D. Pedro de Cevallos. El 13 de Octubre de 1802 pasa al "Regimiento de Voluntarios de Cavallería de la Frontera de Buenos Aires " participando con ese cuerpo en "la invasión y ataque de los Ingleses en los Quilmes, cerca de Buenos Aires, y retirada con el Sr. Virrey (el tan vilipendiado Sobremonte) a la ciudad de Códoba y regreso con expedición formada desde dicha ciudad (en) el año 1806, y en 1807, en la Invasión de la misma Nación, en la qual fueron vencidos" 5. En 1809 alcanza el cargo de Teniente Coronel Graduado. La Revolución de Mayo no lo encontró entre sus simpatizantes, más bien entre sus adversarios, ya que el 3 de Agosto de 1810 con la firma de su Presidente Cornelio de Saavedra y de su Secretario Juan José Paso se le comunica que "La Junta ha concedido a Vmd. su retiro del empleo de Sargento Mayor Veterano de las Milicias de Caballería de la Campaña, ... y en esta virtud procederá Vmd. inmediatamente a entregar los papeles de la Mayoría a Dn. Carlos Belgrano (hermano del procer, que era Coronel de Milicias) nombrado para sucederle en el referido empleo". Impulsado seguramente por su patriotismo y el deber de lealtad hacia su Soberano, Cosme Beccar cruzó a la Banda Oriental, que no se había adherido al pronunciamiento de la Junta de Buenos Aires, y se incorporó a los Reales Ejércitos en defensa de su Rey. "El año 1811, afines de Noviembre, en virtud del Armisticio con los insurgentes, logró pasar a la Plaza de Montevideo con sus dos hijos ya capaces de tomar las armas (se trata de Pablo y Francisco), como lo efectuaron y fue comisionado a los dos meses de su llegada al mando del pueblo de las Minas, cituado en medio de la campaña, a contener facciosos, y en seguida se le mandó para hacerse cargo del Departamento de Maldonado relevando a su Teniente Governador, en donde existió seis meses, también en tiempos críticos por la revolución, haviendo merecido a su retirada, que le fue mandada por lo amenazado del puerto, la aprovación de su Capitán General el Sr. Dn. Gaspar Vigodet, por su cabal desempeño. Sufrió en seguida los dos años del 2do. cilio (sic) de la Plaza de Montevideo exerciéndo funciones honoríficas a su empleo, y entregada ésta por Capitulación, no fue cumplida, haviendo sufrido en calidad de prisionero por el término de seis años iniquos malostratos, manifestando los Insurgentes en ellos el deseo de la muerte civil de los prisioneros ".
      En efecto, Cosme Beccar fue uno de los tantos oficiales realistas prisioneros que a su llegada a Buenos Aires en Julio de 1814 "...fueron insultados con palabras, piedras y varias inmundicias que les arrojaba el pueblo, que con insolente algazara los fue siguiendo el largo trecho que hay desde el muelle hasta el cuartel de la Ranchería, donde los pusieron y seguramente hubieran sido víctimas del desenfreno de la plebe, si no hubiesen ido dentro de un cuadro de tropa armada que los conducía ". Luego de este humillante recibimiento, el Teniente Coronel Cosme Beccar conjuntamente con algunos compañeros de armas fue confinado en el campamento de prisioneros denominado "Dos Talas", ubicado en las cercanías de la Estancia del mismo nombre que bordea el ahora Canal 9, cerca de la ciudad de Dolores. El aragonés Faustino Ansay, que fuera su compañero de infortunio, ha descripto las condiciones que reinaban en ese verdadero infierno: "en la estación más cruda del invierno se nos reunió en este depósito antes de construirse los galpones donde se nos debía alojar, careciendo de ropas que nos resguardasen del frío, no vimos obligados a segar la paja con el agua a la cintura, cortar la leña y construir nuestras estrechas habitaciones ... en un terreno húmedo, rodeado de lagunas y pantanos salitrosos que cargan esta atmósfera de exhalaciones que haciendo malsano al aire, destruyen la salud causando la porción de enfermedades que son consiguientes ". "Las ropas y abrigos eran muy escasos, al igual que los alimentos, que se obtenían mediante requisas que se hacían entre las haciendas de los españoles radicados en las inmediaciones" ... "El trato que recibían los prisioneros se tornó insoportable cuando la guardia de las prisiones fue otorgada a legiones de negros recientemente liberados que en su euforia por haber obtenido la libertad se dedicaban a toda clase de desmanes, injuriando a los prisioneros españoles y, en mas de una ocasión, apaleándolos " ". El General Miller, quien acompañó a San Martín en la campaña a Chile y Perú, visitó este campo de concentración el 30 de Octubre de 1817 y nos cuenta que ... el gobierno de Buenos Ayres tenía a aquellos oficiales desgraciados sugetos a la simple ración de carne y sal. La poca caza que cogían era un extraordinario de lujo; y el conseguir una taza de leche, un acto raro de caridad. ... Algunos de los prisioneros tenían la barba crecida de años, pues según manifestaron era el jabón artículo demasiado costoso para que pudiesen comprarlo" y compadecido de la situación de sus colegas de armas, algunos de los cuales enfrentara en su campaña por España, Miller se sincera "... Si alguna sensación agradable puede experimentarse en la mansión del dolor, es únicamente haciendo olvidar por algunas horas a los que sufren, lo triste de su situación y sus infortunios" . Otras formas de buscar alivio y de generar esperanza eran los planes de fuga (muy pocas fueron exitosas) y los memoriales y petitorios de clemencia al Gobierno y las gestiones de parientes y amigos.
      En tal sentido, permanentes fueron los intentos de su mujer para obtener su liberación. En poder de su descendiente el Dr. Cosme María Beccar Várela se encuentra una petición de esta última dirigida el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredon donde manifiesta que "... no pueden ocultarse al hombre que calcula lo que habrá experimentado de adverso en su destierro un hombre de más de 60 años (tenía 64), sin sueldo, sin arbitrios, ni relaciones, y sin haber guardado analogía con su quebrantada salud los lugares por donde se la ha echo fija su destino (se refiere al ya descripto campo de concentración)". Más adelante apela a la generosidad de Pueyrredon "... pero, Señor, agobiada por el peso de cinco hijos (obviamente, omite decir que tiene otros dos militando en los Ejércitos Reales), mi anciano Esposo y demás familia que subsisten de la pequeña y mezquina industria de una mujer y de mis hijas, recurro sólo a su piedad; pues aflijida de la necesidad que padezco con mi familia, que de sólo limosma se mantiene y que oprimidos de necesidad y sin auxilio frente a mi consuelo " ... "Por esto es que no encuentro más auxilio que recurrir a V.E. presentándome como lo hago con todo el decoro que impone mi sumisión, a fin de que V.E. como Padre de la Patria y Protector de los desvalidos acoja esta humilde súplica ...". Finalmente, concreta su solicitud para que Pueyrredon "... oyendo los reclamos de esta familia, le dé licencia al expresado mi Esposo para pasar al Río Janeyro desde donde podrá tener oportunidad para recoger alguna corta herencia que le ha quedado en su país de oriundez". La respuesta a tan sensible súplica se encuentra al margen derecho de la petición. Allí Pueyrredon estampa de puño y letra un escueto "No ha lugar", seguido de su firma y fechado en Septiembre de 1817.
      Pero, no hay mal que dure cien años. Algo más de dos años después, el 14 de Diciembre de 1819, el "Gefe del Estado Mayor General de los Ejércitos de las Provincias Unidas de Sud-América ", el Brigadier Cornelio de Saavedra (curiosamente quien nueve años antes, como Presidente de la Primera Junta, lo había retirado del último cargo militar que tuvo en Buenos Aires), declara que "Por disposición suprema se ha concedido al Oficial prisionero de guerra Dn. Cosme Becar que pueda residir en esta Capital baxo fianza que por su seguridad ha otorgado Dn Miguel Marín con prohibición absoluta de ausentarse a otro destino sin que preceda igual licencia. No será molestado por los Jueces y vecinos, debiendo respetar las autoridades constituidas y guardar las leyes del País". Con un lenguaje más telegráfico se comunica su liberación: "Chascomús, Diciembre de 1819. Pasa a Buenos Aires el Teniente Coronel Pricionero Dn. Cosme Becar, en birtud de orden del Sr. Brigadier Gefe del Estado Mayor General. Fecha Beintey dos del pasado ... Fleytas". Anciano, enfermo, con su casa por prisión, lejos de sus hijos militares y de su Patria, manteniéndose leal a su juramento al Rey, el viejo Teniente Coronel no se siente derrotado. Aprovechando los momentos de anarquía que vive Buenos Aires, envía correspondencia a ser despachada desde Montevideo, entonces en poder de los imperiales ejércitos brasileños al mando del barón de Lecor, desde donde suplica a Su Magestad "... que mediante a los méritos adquiridos que le resultan de sus sueldos vencidos, que en esta fecha (20 de Enero de 1821) podrán hascender (sic) a unos doce mil pesos fuertes, se sirva mandar librar la cantidad que a mi hijo Dn. Pablo Beccar, Tte. de Drag. de Almanza, (ver 4.) a la mitad para poder ir manteniendo sus obligaciones, en caso que se le ordene, o a la separación de estos países de la Penísula le obliguen, gracia que espera merecer de la justificación y piadoso corazón de V.M. ". Empobrecido y olvidado por la Corona, el anciano guerrero entregó su alma al Creador en su casa-prisión (situada en la esquina de las actuales calles Sarmiento y Montevideo) en Mayo de 1821. En los años siguientes su familia obtiene certificaciones de sus antiguos jefes, siendo la última de Mayo de 1825, abrigando la vana esperanza de obtener de la Corona el pago de sus sueldos atrasados.
      por Marcelo Aubone Ibarguren

  • Fuentes 
    1. [S476] Genealogía de los Beccar, Aubone Ibarguren, Marcelo, (Trabajo inédito).

    2. [S1315] Dato aportado por.
      Ramon Juan Grau Franquet, rjgrau(AT)ono(DOT)com