Juan José Castelli Villarino, (*)

Juan José Castelli Villarino, (*)[1]

Varón 1764 - 1812  (48 años)

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  • Nombre Juan José Castelli Villarino 
    Sufijo (*) 
    Nacimiento 19 Jul 1764  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Sexo Varón 
    Fallecimiento 12 Oct 1812  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1, 3
    Causa: Cáncer de lengua. 
    • Parr. NS de la Merced L° Difuntos Año 1812 F° 230 [2]
    Enterrado/a 12 Oct 1812  Iglesia San Ignacio, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [4
    ID Persona I2295  Los Antepasados
    Última Modificación 12 Ago 2018 

    Padre Angel Castelli Salomón,   n. Ninci, Grecia Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1781, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Madre María Josefa Villarino González de Islas,   n. 28 Mar 1749, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 2 Jun 1806, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 57 años) 
    Casado 30 Nov 1763  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    ID Familia F1332  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia María Rosa Lynch Galayn,   c. 14 Feb 1761, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 18 Sep 1848, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad ~ 87 años) 
    Casado 1784  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Hijos 
    +1. María Ángela Rosa del Corazón de Jesús Castelli Lynch,   n. 9 Sep 1794, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 25 Oct 1876, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 82 años)
     2. Luciano Natal Bautista Patricio José Castelli Lynch
     3. Pedro Segundo Bonifacio Sabino Castelli Lynch,   n. 13 May 1796, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 7 Nov 1839, Chascomús, Bs. As., Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 43 años)
     4. Alejandro Francisco José Castelli Lynch,   n. 3 Oct 1804,   f. 17 Sep 1861, Pavón, Bs. As., Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 56 años)
     5. Juana Castelli Lynch
    Última Modificación 22 Dic 2009 
    ID Familia F1335  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Fotos
    Castelli Villarino, Juan José
    Castelli Villarino, Juan José

  • Notas 
    • Juan José Antonio Castelli Villarino, nac. el 19-VII-1764 y baut. de "socorro" por la partera no bien salió del vientre materno. Once días más tarde (el 4-VIII), le impuso óleo y crisma, en la Catedral porteña, el presbítero Dr. José González Islas su tío abuelo, apadrinado por Francisco Alvarez Campana, entonces Procurador de la Ciudad, y su esposa Isabel Gil Rodríguez. Fue Juan José Castelli (hermano entero de Francisco Luciano, el marido de su cuñada Mónica Lynch), abogado recibido en Chuquisaca; integró como Vocal la Primera Junta de Mayo en 1810; en nombre del Gobierno central revolucionario condujo, omnipotente, al Ejército del Norte; asumió el poder como Gobernador en Potosí, y, el 20-VI-1811, responsable del desastre de Huaqui el hombre se vino abajo políticamente. Catorce meses después, el 12-X-1812, un cáncer en la lengua lo llevó a la muerte. Treinta días antes, el 12 de septiembre, el enfermo, ante Mariano García Echaburu, otorgó poder para testar a favor de "mi legítima esposa doña María Rosa Lynch, con mi hermano el presbítero José María Terrero (hijo del 2º marido de su madre, José Joaquín Terrero), y de mi otro hermano (cuñado) Pastor Lynch, instituyó herederos a "mis cinco hijos legítimos y de la nominada esposa". Así lo otorgó y firmó Castelli ante el Escribano referido y los testigos de rigor.
      por Carlos F. Ibarguren Aguirre
    • Político. Nació en Buenos Aires, el 19 de julio de 1764, e hizo en esta ciudad sus estudios hasta el curso de Filosofía, siendo discípulo en este ramo del Dr. Pantaleón Rivarola. Se trasladó luego a Córdoba, y de allí pasó a la Universidad de La Plata (Charcas), donde terminó sus estudios, doctorándose en Jurisprudencia. El 6 de mayo de 1796, a propuesta directa de Belgrano, fué nombrado secretario sustituto del Real consulado. Durante largos años Castellí estuvo exclusivamente dedicado a su profesión de abogado, distinguiéndose en el ejercicio de ella por la habilidad de sus defensas y la vehemencia y energía de sus exposiciones; ejerció igualmente el cargo de relator de la Real Audiencia. «Castellí fué uno de los miembros más activos y entusiastas de la asociación secreta, que la componía un número limitado de personas, y que se reunían indistintamente en casa de D. Hipólito Vieytes, calle Venezuela, o en casa de D. Nicolás Rodríguez Peña, calle Piedad.» (B. Mitre.)AlH se discutía y se deliberaba al calor de propósitos comunes, y sus resoluciones se reflejaban misteriosamente en el ejército y en el pueblo. «Guiados?dice el general Mitre - por una de esas inspiraciones salvadoras que brillan en los momentos supremos, se pusieron inmediatamente en movimiento, eligiendo por campo de sus maniobras el Ayuntamiento de la ciudad, única autoridad que no caducaba y que debía sobrevivir a la ruina de todas las instituciones coloniales. En consecuencia, en el mismo día 18, D. Manuel Belgrano y D. Cornelio Saavedra se presentaron al alcalde de primer voto, que lo era D. Juan José Lezica, incitándole, a nombre de los patriotas, para «que sin demora alguna se celebrase un cabildo abierto, a fin de que, reunido el pueblo en asamblea general, acordase si debía cesar el virrey en el mando y se erigiese una Junta Superior de Gobierno que mejorase la suerte de la Patria.» Al mismo tiempo que esto sucedía, el Dr. Castelli conquistaba el voto del Dr. D. Julián Leyva, hombre profundo, que era al mismo tiempo el síndico procurador y el oráculo del Cabildo. «Más tarde era comisionado, en unión del comandante Martín Rodríguez, por la misma Junta patriota, para que se apersonase al virrey Cisneros a requerirle, en nombre del pueblo y de las tropas, la convocatoria inmediata del cabildo abierto.» Llegado a presencia del virrey, Castelli le expresó, en términos francos y decisivos, el objeto de su misión, produciendo sus palabras una sorpresa profunda en el ánimo del atribulado mandatario, que accedió después de algunas vacilaciones, dando esta rendida contestación: Puesto que el pueblo no me quiere y el ejército me abandona, hagan ustedes lo que quieran. Reunida, en consecuencia, la asamblea popular el día 22, Castelli, que estaba decididamente por la constitución de un nuevo Gobierno elegido directamente por el pueblo, fué uno de los primeros patriotas que se levantaron de su asiento, condensando su pensamiento, después de una peroración expresiva y elocuente, en estas notabilísimas palabras: «La España ha caducado, y con ello las autoridades que son su encamación. El pueblo ha reasumido la soberanía del monarca, y a él le toca instituir el nuevo Gobierno en representación suya.» Estas palabras eran una profecía y un programa. Establecida la primera Junta revolucionaria, Castelli se incorporó a ella en calidad de vocal. Castelli, lo mismo que Moreno, fué de los pocos hombres que tuvieron rumbosfijosen aquellas horas de conflicto; así nadie los aventajó en la decisión de su patriotismo y en la firmeza de sus convicciones. Moreno y Castelli fueron los tipos clásicos de la revolución; el uno tenía la fuerza del genio que domina y avasalla, el otro tenía la fuerza de Ib voluntad, que lleva al hombre hasta el sacrificio de si mismo. Eran dos almas movidas por los mismos resortes, calentadas por el mismo fuego sagrado; pero aunque interioren las dotes de la inteligencia y del carácter, Castelli tenía, no obstante, este alto mérito: era un hombre de gobierno y de acción, un alma y un brazo a la vez. Castelli fué el encargado de redactar la circular?que debía, por desgracia, producir conflictos?dirigida a todas las provincias que componían el virreinato informándolas de los sucesos acaecidos en la capital y exhortándolas al mismo tiempo a la elección de diputados para la pronta instalación de un Congreso general. Resuelta por la misma Junta la muerte de Liniérs y demás jefes que encabezaban la resistencia armada del interior, el vocal Castelli, por consecuencia de las vacilaciones del coronel Ortiz de Ocampo, fué comisionado, a indicación de Moreno, de cumplir esa resolución, lo que así hizo. Decretada la organización de un pequeño ejército, al mando d 2 D. Antonio González Balcarce, Castelli fué investido del cargo de representante de la Junta, no limitándose a simple representante del Gobierno, sino que fué director casi exclusivo de los negocios de la paz y de la guerra, como se verá más adelante. A fines de octubre, las fuerzas republicanas llegaron a Cotagaita, donde fueron rechazadas, hallándose de nuevo las fuerzas beligerantes en los campos de Suipacha, 7 de noviembre de 1810, saliendo victoriosos los republicanos. Castelli ocupó a Potosí y decretó inmediatamente el arresto de su gobernador intendente, D. Francisco de Paula Sanz, el mariscal Nieto y el coronel Córdoba, y como no quisieran jurar respeto y obediencia a la Junta, fueron fusilados. De Potosí pasó Castelli a Chuquisaca, a La Paz y a Oruro, siendo objeto en todas estas ciudades de grandes demostraciones de agradecimiento. En Huaqui, jornada desastrosa para la revolución, pues con ella se perdió todo el Alto Perú, fué destruido Balcarce y Castelli por la felonía de sus adversarios, que no cumplieron un armisticio celebrado en Laja. El ejército se retiró a Salta en medio de las más grandes dificultades y privaciones. Castelli, llamado a la capital para que respondiese de su conducta, lo hizo en los primeros días del mes de diciembre, y resuelto como estaba a afrontar valientemente la nueva situación que se le había creado, se presentó inmediatamente en el cuartel del regimiento número 1 de Patricios, de que era jefe inmediato el general Belgrano. Su causa duró largo tiempo, y fué suspendida porque en vez de a un delincuente se juzgaba a un moribundo. Castelli había contraído una penosa y mortal enfermedad: habíase quemado la extremidad de la lengua con el fuego de un cigarro, y se le formó una llaga cancerosa, que le produjo la muerte, el 12 de octubre de 1812. En la plaza de la Constitución, frente a la estación del ferrocarril del Sud, se le levantó una estatua en 1910. [5]

  • Fuentes 
    1. [S112] Los Antepasados, A lo largo y mas alla de la Historia Argentina, Ibarguren Aguirre, Carlos Federico, (Trabajo inedito), Tomo IV, Los Lynch (Confiabilidad: 3).

    2. [S451] Medrano Balcarce, Juan Manuel, Medrano Balcarce, Juan Manuel, (jmedrano76(AT)hotmail.com).

    3. [S451] Medrano Balcarce, Juan Manuel, Medrano Balcarce, Juan Manuel, (jmedrano76(AT)hotmail.com), https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:939D-VQQ9-C.

    4. [S1147] Family Search, Family Search, (www.familysearch.org), https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:939D-VQQ9-C?i=299&wc=MDBK-KZS%3A311514201%2C316597501%2C317170201&cc=1974184.

    5. [S1098] Diccionario Histórico y Biográfico de la República Argentina, Muzzio, Julio A.