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53101 Vid. partida de matrimonio, en su ficha. Rodríguez Gigena, Tomás A. (I247859)
 
53102 Vid. Partida de matrimonio, en su ficha. Peralta, Domingo (I249295)
 
53103 Vid. Partida de matrimonio, en su ficha. Montenegro González, María Josefa (I249291)
 
53104 Vid. Partida de matrimonio. Lahourcade Pombuson, Bernardo (I185331)
 
53105 Vid. Partida de matrimonio. Rachoulet Hargoues, Marie Thérèze (I185332)
 
53106 Vid. partida de matrimonio. Feliú, Pedro (I191413)
 
53107 Vid. Partida de matrimonio. Ocampo Bravo, Casiana (I191412)
 
53108 Vid. Partida de matrimonio. Guevara García, Arturo (I65435)
 
53109 Vid. Partida de matrimonio. Díaz Barroso Videla, José (I207239)
 
53110 Vid. Partida de matrimonio. Sarsfield Carranza, Concepción (I207724)
 
53111 Vid. Partida de matrimonio. Tejera Fernández, Segundo (I212659)
 
53112 Vid. Partida de matrimonio. Moyano Sosa, Jacinta (I212674)
 
53113 Vid. Partida de matrimonio. Cabanillas, Ramón (I212675)
 
53114 Vid. Partida de matrrimonio de su hija Benita en su ficha. Leberón, Ángel (I221393)
 
53115 Vid. Partida de matrrimonio de su hija Benita en su ficha. Rancini, Juana (I221394)
 
53116 Vid. Partida de nacimiento de su hija Margarita Florencia en su ficha. Labiano, Florentino (I231839)
 
53117 Vid. Partida de nacimiento de su hija Margarita Florencia en su ficha. Levett, Margarita (I231840)
 
53118 Vid. Partida de nacimiento de su hijo Diógenes, en su partida de bautizo. Recuero, Ramón (I214854)
 
53119 Vid. Partida de nacimiento de su hijo Diógenes, en su partida de bautizo. Santander, Filomena (I214855)
 
53120 Vid. Partida de nacimiento de su nieto Domingo Pascual. Larrea, Domingo (I71231)
 
53121 Vid. Partida de nacimiento de su nieto Sebastián Francisco. Javalera, Lorenzo Ramón de (I158262)
 
53122 Vid. Partida de nacimiento de su nieto Sebastián Francisco. González Sosa, María de la Encarnación (I158263)
 
53123 Vid. Partida de su hija Evarista en su ficha.
 
Nuñez, Francisco (I245749)
 
53124 Vid. Partida de su hija Evarista en su ficha. Balbarrey, Rosa (I245750)
 
53125 Vid. Partida del matrimonio de Eudolio Zuloaga con Mercedes Argumedo, donde consta que el contrayente era viudo de Paula Cejas. Familia F70574
 
53126 Vid. Partida del segundo matrimonio de su marido en su ficha. Thamés, Francisca Xaviera (I241982)
 
53127 Vid. Partida del segundo matrimonio de su marido Sixto Sueldo. Álvarez, Feliza (I210847)
 
53128 Vid. Partida del segundo matrimonio de su marido, en su ficha. Cáceres, Teresa (I160823)
 
53129 Vid. Registro de entierros del Cementerio de la Recoleta, folio 121 del año 1825. Rezábal Agote, Ignacio (I66468)
 
53130 Vid. su partida de matrimonio. Saravia Gómez, María del Milagro (I190167)
 
53131 Vid. su partida de matrimonio. Fernández Medina, Pastora (I190304)
 
53132 Vid. Testamentaría, en AGN, Nº 5086, donde consta el certificado de defunciòn expedido por Agustín de las Casas, cura rector de la iglesia del Pilar, que acredita que falleció en esa parroquia el 1 de julio de 1848. González Cazón Ferreyra, Juana María Crisóstoma (I669228)
 
53133 Vid.Diario El Bien Público - Montevideo - 30 de septiembre de 1934. Familia F170165
 
53134 Vid.Nota en la partida de bautizo de su marido. Vera Ocampo, Angélica Reneé (I211531)
 
53135 Vida de matices sobresalientes fue la del Brigadier Miguel Estanislao Soler, distinguido militar argentino templado en todos los combates imaginables, desde su adolescencia a su vejez; valiente luchador empedernido que supo hacer la guerra de frente, cuerpo a cuerpo y con la espada en la mano como uno de los guerreros mas temidos y respetados, mostrándose en todos los encuentros armados como un bravo y corajudo militar con evidente perfil de héroe.
Fue el Brigadier Miguel Estanislao Soler ilustre vecino de nuestra región, la región del "monte grande", a partir del 21 de junio de 1822, fecha en que le adquiere al místico predicador de Kakel-huincul, don Francisco Hermógenes Ramos Mejía, la fracción, precisamente llamada "Monte Grande", que éste a su vez había adquirido para ampliar, tras el río de la Matanza, su estancia "Los Tapiales", en 1810.
Antes de proseguir con el relato biográfico de éste guerrero insigne, debemos advertir al lector que, por razones de espacio, desarrollaremos el presente tema de manera sintetizada. Somos concientes que su figura bien merece un volumen o dos, porque hemos conocido y rescatado abundante material donde se cuentan sus méritos y proezas, al punto de reconocerlo como uno de los militares más esclarecidos de la historia de la patria.
Explicado esto que ahora nos permite abreviar su trajinada vida, digamos que Miguel Estanislao Soler nació en Buenos Aires, el 7 de mayo de 1783. Fue su padre don Manuel Soler, militar español que se destacó por sus servicios tanto en España como en América.
Con respecto a la madre de Soler mencionemos que se llamaba Manuela Otalora y Rivero, y también fue hija de progenitor militar de activo desempeño en la organización de las defensas de Buenos Aires, ideadas para afrontar por un lado las eventuales envestidas de los malones, y por el otro los posibles desembarcos de los atrevidos piratas, quienes más de una vez navegaron merodeando las aguas del río de la Plata. Ambos asuntos siempre concitaron la preocupación de las autoridades, y lógicamente la de todos los pobladores de aquel lejano tiempo.
Soler cursó sus estudios elementales en el colegio de San Carlos, fundado en 1773 por el progresista virrey don Juan José de Vértiz y Salcedo, abandonando la preparación educativa que recibía, a raíz del fallecimiento de su padre.
La familia ahora integrada por su madre y siete hermanos, quedó sumida en la más dramática pobreza soportando grandes padecimientos y privaciones.
Miguel Estanislao fue el mayor de los hijos, viéndose obligado, siendo aún un niño. A los doce años de edad, a ingresar en un batallón de infantería, abrazando de esta manera la carrera de las armas, que por herencia ya le bullía en la sangre, y en la cual se distinguió de manera más que calificada.
No obstante se sabe que en un primer momento se mostró "indomable y soberbio". Su carácter un tanto caprichoso, propio de un hijo desobediente y malcriado, lo relegó al punto de demorarlo más de lo razonable en beneficio de los ascensos. Por este temperamento negativo y su conducta indócil perdió la oportunidad de ser promovido, logrando el grado siguiente, diez años después de haber ingresado al cuartel.
Al recibir el nuevo rango lo favoreció, pues hizo que se esmerara mejorando el servicio; realizando prácticas; subordinándose al mandato de sus educadores castrenses y formándose en el manejo de las armas de su tiempo, como así también en el aprendizaje de recursos guerreros y estrategias.
Al agredirnos el invasor inglés en 1806, lucha con denuedo en las estrechas calles de la vieja Buenos Aires. Por su valor y coraje al enfrentar al enemigo logra merecidamente el nombramiento de teniente, cuando fue reconquistada la plaza.
Aproximadamente por este tiempo contrae enlace con Josefa de Olazábal, con la cual tuvo una hija a la que llamaron Micaela.
Cuando aborta la Revolución de Mayo se inclina fervientemente por la causa patriota, y dos son los factores fundamentales que inciden para que esto ocurra; el no compartir o congeniar con los españoles y el ser sobrino del Coronel Cornelio Saavedra, presidente del Primer Gobierno Patrio.
Después de este acontecimiento histórico, Soler es ascendido al grado de sargento mayor, pasando a revestir como segundo jefe del Batallón Nº 6 de Pardos y Morenos.
Dona en principio parte de su sueldo con el deseo de colaborar con la Junta Provisional, gesto que fue muy valorado, dado a que se requerían fondos para adquirir material de guerra para organizar una expedición al interior y el control de la llamada Banda Oriental.
Soler lucha en el encuentro de villa de Santo Domingo Soriano en contra de los realistas que desde Montevideo marcharon para atacar éste poblado el 5 de abril de 1811, al mando del Capitán Juan Ángel Michelena. Derrota a las fuerzas hispanas con un sencillo plan estratégico y combate sable en mano y cuerpo a cuerpo, tomando la guarnición del caserío de Colla con el apoyo del oriental Veneciano Benavides, el 14 de abril siguiente, rindiéndose el poblado de San José, nueve días después.
Nuestro ilustre militar estuvo presente en el primer sitio de Montevideo a las órdenes del Gral. José Rondeau. A fines de noviembre de 1811 el batallón de Pardos y Morenos regresó a Buenos Aires, movilizándose para cumplimentar por orden superior un nuevo sitio a la citada ciudad de Montevideo, luchándose en el Cerrito con gran pericia y valentía hasta la victoria que se dio el 18 de enero de 1813.
Soler por su destacada actuación en éstos encuentros de armas, fue promovido al grado de coronel, el 21 de abril siguiente.
El 25 de agosto de 1814 el gobierno de Buenos Aires le confiere a Soler el nombramiento para sustituir a Nicolás Rodríguez en el cargo de Gobernador de la Banda Oriental, y le otorga igualmente el rango de Intendente y General en jefe de las fuerzas destacadas en el lugar. Durante esta etapa se ve en la obligación de "provocar los gravísimos males que prepara a la Patria la obstinación del desnaturalizado don José Artigas". (1) y finalmente, dada la precariedad de las fuerzas patriotas y la derrota del Coronel Manuel Dorrego que debía apoyarlo, se malogró el mantenimiento de la plaza y se debió recurrir a la firma de un pacto con el líder oriental, oportunidad en que el Gral. Carlos María de Alvear puntualizó "las Provincias Unidas no tienen interés de ningún género en traer a su seno a la Banda Oriental", consintiendo que la región quedara lebrada a su propia suerte?
El Cabildo de Buenos Aires con fecha 16 de abril de 1815 expidió un bando dadas las críticas horas que se vivían, retomando "la autoridad soberana del Pueblo", otorgando la Comandancia de las Fuerzas de la ciudad, al Coronel Mayor Miguel Estanislao Soler.
Algún tiempo atrás, el 9 de marzo de 1812, había fondeado en el río frente a la costa de Buenos Aires, la fragata inglesa "George Canning", desembarcando de ella el Teniente Coronel de caballería don José de San Martín, más otros oficiales impulsados por el deseo de ponerse al servicio de la causa revolucionaria.
La llegada del grupo de militares de carrera fue considerada oportuna, pues se requerían oficiales con experiencia y capacitados para organizar cuerpos de combatientes hábiles para enfrentar a las aguerridas fuerzas realistas que entorpecían la conquista de la ansiada independencia.
Sabemos que San Martín comenzó sus tareas castrenses creando el Regimiento de Granaderos a Caballo, cuyo bautismo de guerra se produjo el 3 de febrero de 1813 al librarse el combate de San Lorenzo.
San Martín expuso sus ideas los días 15 y 16 de junio de 1816 para desalojar a los realistas de su reducto principal en la ciudad de Lima, en el Perú. El plan consistía en cruzar el macizo andino; pasar a Chile e independizarlo; organizar un ejército argentino-chileno; armar una flota para atacar por mar los puertos peruanos, etc.
Para encarar este asombroso proyecto San Martín se trasladó a Mendoza donde preparó, dada su experiencia, un ejército libertador, pero todo esto requería la presencia y la colaboración de un alto jefe militar, fogueando en la acción guerrera y de gran capacidad de mando.
Observando la nómina de los oficiales más destacados en actividad, sobresalió el nombre y la personalidad de Miguel Estanislao Soler, al decir de Mitre: "altivo en la obediencia y duro en el mando'.
Se comenta que San Martín solicitó su colaboración y que Pueyrredón estuvo a cargo de interesarlo para que aceptara la conducción como Jefe del Estado Mayor del Ejército de los Andes. Algunos autores han opinado sobre este aspecto y sostienen que Soler se ofreció directamente para formar parte de las fuerzas libertadoras, y esto es así, pues dejó constancia de su puño y letra donde afirma: "yo mismo solicité ponerme a las ordenes de aquel General, aunque menos graduado que yo".
La traba según se dice requirió el renunciamiento de Soler, pues con un grado superior obtenido sin altos estudios logrados en academia militar, y luego de haber combatido en todos los encuentros de armas de su tiempo, y a brazo partido y con lo puesto, se puso a las ordenes del Libertador, siendo nombrado para la gran empresa por Pueyrredón, el 5 de septiembre de 1816, y recibido en el campamento del Ejército de los Andes con afecto y señorío, y de inmediato destinado al Estado Mayor.
Es ponderable el renunciamiento de nuestro vecino de la región del Monte Grande, porque entre militares esto no es muy común ni muy aceptado. Tener un rango alto y ponerse al servicio de un jefe con grado menor nunca fue fácil ni muy frecuente en la historia de los mandos y las guerras.
Debemos obviar los preparativos y la organización de las fuerzas que superaban los 3.700 hombres (3) bajo la autoridad de catorce jefes de jerarquía y ciento noventa y cinco suboficiales, por extensos y por entender que en general son conocidos por el lector.
El 9 de enero de 1817 se puso en marcha el Ejército Libertador. El 22 del mismo mes partieron del vivac o campamento de "El Plumerillo", además del batallón Nº 8 comandado por el Teniente Coronel Ambrosio Cramer, los cien relucientes granaderos que al mando del Comandante Mariano Necochea iban a servir de escolta al General en Jefe.
Soler recibe la orden para que el Estado Mayor a su cargo, a marcha forzada se hiciera cargo de la vanguardia que marchó en pos de las estribaciones estratégicas de Chacabuco.
Cúpoles a San Martín y a Soler el éxito de la memorable batalla que se produjo en el lugar el 12 de febrero de 1817, y a éste último superar la encrucijada en que había caído el Brigadier Bernardo de O´Higgins a raíz de un error táctico y una imprudente arremetida "animado por pasiones tumultuosas".
Soler no perdonó jamás a O´Higgins la falta de pericia cometida por alterar el plan de lucha acordado previamente y por tomar determinaciones personales arrebatadas. Esto al parecer, motivó el distanciamiento de ambos jefes.
Posiblemente la manera un tanto rígida de nuestro curtido militar y su temperamento un tanto celoso con los hombres de armas "extranjeros", haya incidido para fomentar diferencias. Soler ya había conocido amargas experiencias con el oriental Artigas, asunto que a no dudar desanimó su espíritu.
Dice el historiador Gregorio F. Rodríguez que, ?la conducta del General Soler, fue en esa época y aún después muy comentada y discutida?. Al parecer se mostró intransigente y no inclinado a tolerar errores, más aún cuando se había debatido y convenido un plan de guerra para superar a los realistas en Chacabuco.
Soler, a no dudar muy disgustado, regresó a Buenos Aires y expuso las razones de su alejamiento de la gran empresa sanmartiniana, y sin duda convenció, pues de inmediato se lo nombró General en Jefe del Ejército Exterior. Lucha y pierde la batalla del 28 de junio de 1820 en el sitio denominado ?Cañada de la Cruz?. Esta derrota sumada al disgusto que le causó el encuentro de Chacabuco, le produjeron desazón y tristeza, refugiándose en la población de Colonia del Sacramento, completamente abatido.
Regresa a Buenos Aires cuando se dicta en mayo de 1822 la Ley del Olvido, y es por este tiempo que desea distraerse y cambiar, colgar un tanto las armas y olvidarse de las luchas constantes y sin tregua.
El 21 de junio de 1822, tal como ya lo hemos comentado al principio de este tema, adquiere tierras en la fértil planicie del ?monte grande?. Lo impulsa la búsqueda de paz y tranquilidad, el dejar de lado el fragor de los encuentros, los asaltos y los choques con el enemigo, siempre sable en mano, esquivando las cargas de la caballería y las balas de los cañones y la fusilería.
Rivadavia, tan cuestionado por muchos, tuvo por aquel tiempo la inquietud de promocionar la crianza de ganado ovino, algo que suponía redituable y de gran porvenir para el país. La lana como materia prima estaba en el candelero, pues el desarrollo industrial en lo referente a lo textil, acometido por algunos países europeos y particularmente por Gran Bretaña, requería de dicha fibra animal en cantidades sorprendentes, y nuestro país presentaba óptimas condiciones para encarar la producción pertinente para exportarla al mundo.
Soler lo entendió como aceptable, metiéndose de lleno en el negocio de las majadas, la carne y principalmente la lana.
En realidad nuestro valiente guerrero está poco tiempo dedicado al quehacer campesino. Si bien extraña el olor de la pólvora, el gobierno una vez más lo requiere por su valentía, su coraje, su experiencia y su responsabilidad, cuatro virtudes no fáciles de conseguir, y que lo honraron.
Un tanto apurado por circunstancias patrióticas, Soler vendió el campo del "monte grande", de 4.000 varas de frente por 3.000 varas de fondo, que se conoció en nuestra región bajo el nombre de "El Jagüel", a don José Antonio de la Torre. La venta se efectivizó con precisión el 30 de julio de 1822.
Un saldo del campo original, más conocido por "Monte Grande", Soler lo vendió el 22 de mayo de 1824, a los señores Tomás Whittfield y Jorge Mac Farlane, en realidad dos entusiastas criadores de ovejas, que si vieron muy claro el negocio de la lana, producto que de aquí en más hizo historia y creó gran riqueza en la Argentina.
Tras esta etapa rural que a Soler le produjo distracción y sosiego, la serenidad que necesitaba, el Gobierno lo nombró Inspector General de Armas. Luego realizó gestiones diplomáticas en 1823 y posteriormente se lo nombra Inspector General en Jefe de todas las fuerzas armadas de la provincia de Buenos Aires, el 10 de febrero de 1826 y hasta tiene tiempo y deseos de combatir en la batalla de Ituzaingó en contra del Brasil (20 de febrero de 1827).
Esta batalla lo agota y lo desalienta ante un cúmulo de problemas que surgen por diversos motivos. Faltaron armas, municiones, caballos, ropa para los soldados, alimentos?.
Entendió que se guerreó en medio de un total y gran desorden, más una gran falta de organización militar y apoyo. Lamentó profundamente la abundante pérdida de vidas humanas y el sacrificio increíble que debió soportar el valeroso Coronel Federico Brandsen, arrojado en los propios brazos de la muerte por descabelladas ordenes superiores y se espanta al ver como el guachaje es usado como carne de cañón y como los soldados de la tropa huyen para ocultarse en los montes, en despavorida deserción, hartos de la guerra.
Soler determina su retiro definitivo. Pide su relevo en varias oportunidades y se lo niegan. La patria aún lo necesita.
El 10 de octubre de 1828 el Gobierno lo nombra ministro plenipotenciario con asiento en Bolivia, y así siguen los nombramientos unos tras los otros, en tiempos de Lavalle, en tiempos de Viamonte, en tiempos de Rosas?
Rosas lo nombra Brigadier General y ordena que inmediatamente le abonen los sueldos que le adeuda el Estado, pero sufre en ésta nueva etapa de su existencia un gran desconcierto por los constantes tropiezos que se observan en el medio ambiente, odios, rencores, desinteligencias, rencillas y de todo un poco para perturbar el futuro de grandeza que merece la Patria. Preocupado por el destino aún inseguro de la nación soñada y por la sangre inútil que se derramaba sobre el suelo patrio, Soler terminó refugiándose en su hogar, cansado, aburrido y enfermo.
Nuestro prócer abatido tiene rigurosa orden médica de guardar cama. Está afiebrado y débil cuando se entera del fallecimiento de su querido camarada de armas, el Coronel Francisco Crepo, y su deseo fue concurrir al sepelio.
Por este gesto de reconocimiento y de amistad sufrió una recaída que la modesta ciencia de aquel entonces no pudo controlar, falleciendo el 23 de septiembre de 1849, afectado de pulmonía, a las cuatro de la tarde y a la edad de sesenta y cuatro años.
Todo un ejemplo de vida en el historial militar de la Argentina. Un imbatible de capa y espada que guerreó desde niño y hasta su vejez, con la valentía y el coraje que sólo son dones de los héroes.
Así fue en resumen el perfil de nuestro vecino, el militar aguerrido que un día en la placidez del "monte grande", entre los tan queribles talares, entre los pastizales crecidos de la tierra fértil, quiso cambiar de vocación para dedicarse a la tranquila crianza de ovejas.
Para finalizar, apreciado lector, si un día cruzas el portal del campo santo de la Recoleta, a Soler lo verás de pie, a la derecha, con la postura de un grande de la patria.

Fuente: Sierra, Vicente D. "Historia de la Argentina, 1813/1819", Tomo VI, página 198. 
Soler de Otárola, Brigadier Miguel Estanislao Benito Manuel Jacinto José Buenaventura (*) (I93440)
 
53136 Viejo lobo de mar, compañero de su hermano Ernesto en los cruceros y regatas de El Gaucho. Uriburu Peró, Mario Roberto (*) (I80253)
 
53137 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Armada y Barcáiztegui, VII Conde de Güemes Álvaro (I676973)
 
53138 VII Conde de la Cortina Alvear Abaurrea, José María (I657212)
 
53139 VII Conde de Villaleal, III de Pinohermoso, Maestrante de Valencia, Caballero de Montesa y del Toisón de Oro, Gentilhombre de Cámara y Mayordomo Mayor de S. M., Senador del Reino y Prócer en las Cortes Generales.  Roca de Togores Carrasco, VII Conde de Villaleal y III Conde de Pinohermoso Juan Nepomuceno (I620202)
 
53140 VII Marqués de Peñafuente, XI Conde de Villamediana, Conde del Sacro Romano Imperio, Vizconde de Tuy, Grande de España de 1ª C, Senador del Reino (por la provincia de Ávila) (1891-1915), Diplomático. Gentilhombre de Cámara con ejercicio y servidumbre, de S.M. Don Alfonso XIII. Alcázar Guzmán y Vera de Aragón, 7º Marqués de Peñafuente Diego del (I95384)
 
53141 VII marquesa de Revilla, IX de los Aguilares y VII de Castro de Torres, así como X Condesa de Lences y VII de Cancelada. Duquesa consorte del Duero. Tovar y Pueguera Amat de la Gasca, Marquesa de la Revilla Francisca de Paula (I256)
 
53142 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Falcó Medina, VIII Condesa de Villanueva de las Achas Hilda Pía (I676967)
 
53143 VIII marquesa de Revilla, X de los Aguilares, VIII condesa de Castro de Torres, XI Condesa de Lences, VIII condesa de Cancelada. Gutiérrez de la Concha y Tovar, Irigoyen y Peguera Amat de la Gasca, II marquesa del Duero Petra de Alcántara (I625753)
 
53144 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Familia F1590
 
53145 VILLAFAÑE de LLORENTE, María Alicia, q.e.p.d., 6-8-2018. - Tu esposo Martín Llorente; tus hijas Maggie y José Montoro, Queta y Jujo Blaquier y tus nietos Mili y Borja te despedimos con mucho amor. ¡Gracias Virgen María por la madre que nos diste!.
La Nación, 08.08.2018. 
Villafañe, María Alicia (I174126)
 
53146 Villarroel - dice Julio de Atienza en su Nobiliario es apellido castellano de las montañas de León. Sus armas pintan en campo de gules seis roeles de plata, puestos en dos palos. Otros traen en campo de azur diez roeles de plata, con bordura de oro. Los Villarroel, (I28656)
 
53147 Vinculado al médico Cleto Aguirre, que en 1864 asumió el gobierno de la provincia, estuvo al frente de la intendencia de Salta desde febrero de 1866 a febrero de 1867. Después fue diputado provincial, e integró la comisión reunida por el gobernador Benjamín Zorrilla para la redacción del Código Rural de la Provincia. En el año 1875 fue vicepresidente de la Convención Constituyente provincial.

Ese mismo año de 1875 formó parte del Senado de la provincia, que había sido creado con la reforma de la Constitución, por los departamentos de Chicoana y Cafayate. Fue nombrado presidente del Senado.

Cuando el gobernador Miguel Aráoz renunció, en diciembre de 1876, Fresco debió completar su mandato como gobernador interino de la provincia. Su ministro general de gobierno fue Pío Tedín. Tras la realización de elecciones, entregó el gobierno a su sucesor Juan Solá en julio de 1877, reincorporándose como presidente al Senado.

Tras la creación del Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, creado por la Ley Orgánica de Municipalidades sancionada en noviembre de 1877, fue el primer presidente del cuerpo. Entre 1879 y 1881 fue ministro de Hacienda del gobernador Moisés Oliva.1

Falleció en la ciudad de Salta en el año 1883. 
Fresco Toledo, Benedicto (*) (I505133)
 
53148 Vinculado al Partido Nacional. Arrúe Laguna, Coronel Julio (I91848)
 
53149 Vinicultor. Diumenjo Grimalt, Pedro (I224978)
 
53150 Vino a Buenos Aires y se dedicó al comercio. Testó el 15-12-1829. Tenía una casa en Florida nº 100, esquina Cuyo (Sarmiento) y una quinta en la Recoleta de una cuadra cuadrada (Callao, Vicente López, Ayacucho y Guido) comprada a Tomás Saravia, un importante artesano de la época virreinal, en 1801 con edificios, poblada, arbolada y cercada; lindaba con Esteban Villanueva. Vega González, José Ramón de la (I30402)
 
53151 Vino á Buenos Aires, á mediados del siglo próximo pasado, donde se avecindó, dedicándose al comercio, principalmente con el Alto Perú, lo mismo que sus hermanos don Juan y don Bernabé.  Mansilla González de Santalla, Pedro Nolasco de (I12780)
 
53152 Vino a Buenos Aires, llegando a reunir una respetable fortuna, adquirida en el comercio, que fué su preferente ocupación. Contrajo matrimonio en 1762 con María Josefa Villarino y González de Islas. Falleció en 17 de septiembre de 1781, y fué enterrado en la iglesia de San Francisco, hoy basílica menor. Castelli Salomón, Angel (I2294)
 
53153 Vino a la Argentina cerca de 1860, como secretario del Cónsul Francés, Conde Alfred de Brossard. Lohezic Guyomard, Luis (I7098)
 
53154 Vino a la Argentina durante las invasiones inglesas. Radicado aquí ejerció el comercio, primero en el Paraguay, estableciendose definitivamente mas tarde en Corrientes. Spalding, David (I128995)
 
53155 Vino a Santiago del Estero con su cuñado Francisco de Barrasa y Cárdenas, Gobernador del Tucumán, encomendero de Guaype, Teniente General de la Gobernación del Tucumán y Teniente Gobernador de Córdoba de 1603 a 1606. Propietario en Santiago del Estero de la estancia "San Agustín de Pitambalá"(Santiago del Estero) Paz y Figueroa, General Sancho de (I79419)
 
53156 Vino al Perú en 1540. Cepeda Ahumada, Pedro de (I11201)
 
53157 Vino al Peru y se radicó en Camaná, Arequipa, donde se casó con la señorita arequipeña doña Luisa del Carpio León. Carpio Monroy, Miguel Jerónimo del (I75980)
 
53158 Vino al Río de la Plata como soldado del presidio, procedente de Sevilla en uno de los navíos de registro de Juan Tomás Milutti. "Buen cuerpo, pelo albino, ojos azules". Fresco Salazar, Antonio de (I179565)
 
53159 Vino al Río de la Plata en 1607.
Reg. Alférez Real en 1627 
Vera Mujica Manrique de Acuña, Sebastián (I67004)
 
53160 Vino al Uruguay como agente del Banco de Inglaterra, donde contrajo matrimonio. Mas tarde pasó a la Argentina. Chevallier Boutell, Arthur Brandon (I85108)
 
53161 Vino muy niño a Buenos Aires siendo educado por sus tíos; Alférez Real de Buenos Aires, se avecindó más tarde en Asunción donde fué Sargento Mayor de Caracará y uno de los principales Jefes que se salvaron de la muerte, siendo ahorcado su efigie en la plaza de la Asunción. Gadea Navarro, Juan José de (I47232)
 
53162 Violinista. West Calderón, Ida Amalia (I680055)
 
53163 Virginia de Alvear vivió hasta 1918 con su hija Carmen Tömkinson Alvear de Irigoyen, y en su casa recibió al General José de San Martín, durante su corta estadía en el país durante el gobierno de Rosas, mientras que su padre (General Carlos María de Alvear) estaba "exiliado" como embajador en Washington. Virginia vio postergado su casamiento por voluntad de Rosas quién no quería que se casara con un inglés. Alvear Sáenz de la Quintanilla, Virginia Mercedes de (I215)
 
53164 Virrey de la India y Secretario del Foreing Office. Curzon, Marqués de Curzon de Kedleston George Nathaniel (I21964)
 
53165 Virrey del Río de la Plata. Pino Rozas, Virrey Joaquín Manuel Sebastián del (*) (I97363)
 
53166 Visitador y Contador Decano del Tribunal Mayor de Cuentas del Virreinato. Vega Pascual Álvarez, Diego de la (I167487)
 
53167 Vista de Aduana de las Cajas Nacionales de Bolivia Pantoja, Bernabé (I184828)
 
53168 Vista de Aduana, hacendado y diplomático. Murió soltero y sin descendencia. Ruiz Guinazú, Toribio Octavio (I619292)
 
53169 Vistió el sayal de San Francisco, y luego de ser tres veces provincial de la Orden se le consagró como séptimo obispo de Buenos Aires fue consagrado el 19-IV-1731. Durante la Segunda revolución comunera del Paraguay se desempeñó brevemente como gobernador de ese territorio. Entre sus primeras iniciativas se contaron la construcción de un nuevo santuario en Luján y de la iglesia de Nuestra Señora del Pilar en Buenos Aires. Falleció en Buenos Aires el 19 de diciembre de 1736 Arregui Gutiérrez de Paz, Fray Juan de (*) (I9282)
 
53170 Viuda del Dr. Federico de Velasco, Da. Herminia López Reina hija legitima de D. José Faustino López Maurin y Da. María Luisa Reina, contrajo nuevas nupcias el 3 de abril de 1901 con D. Cesario Aguirre, hijo legitimo de D. Nazario Aguirre y Da. Justa Díaz. Siendo padrinos D. Lucas Vidal, y Da. Mercedes Güemes de Vidal. Acta de matrimonio 80. Año 1901. Catedral de Salta. Trabajo inédito de la familia López Maurin por Martín Javier A. Familia F42678
 
53171 Viuda en 1797, se encontraba radicada en Montevideo. Ruiz Pesoa, Isidora (I609340)
 
53172 Viuda joven. Le fue otorgada pensión de ochenta pesos moneda nacional, en mérito a los servicios militares prestados por sus deudos a la Nación Argentina. Medrano O'Connor, María Magdalena Bibiana (I48233)
 
53173 Viuda por segunda vez entra en enero de 1800 en
la Orden de las Monjas Mercedarias Descalzas. 
Isasi Echenique, María Luisa (I79985)
 
53174 Viuda y sin partida de casamiento por haberse perdido en la guerra, Adda aterrizo en Buenos Aires. Como eran los dueños de la estancia Kakel, eran amigos de los Ibarguren en Madariaga. Adda se sentía la re-encarnación de Encarnación Ezcurra y pretendía que mi bisabuelo Carlos Ibarguren Uriburu era la re-encarnación de Don Juan Manuel, lo que dió lugar a muchas anécdotas pintorescas en la familia.
por Alfonso M. Beccar Varela 
Meremberg, Condesa Alexandra von (I15055)
 
53175 Viudo de María del Rosario Toranzos. Vecinos de Miraflores. Robledo, Justo (I133131)
 
53176 Viudo de María Paz, vecinos del Tucumán. Testigos de boda Marcelo Ayllón y Tuburcia Orellana. Díaz, Ildefonso (I94198)
 
53177 Viudo, contrajo matrimonio con Concepción Leocadia Ratti Brunel. Ventuiz Romero, Juan (I214012)
 
53178 Viven en Estrasburgo, Francia. Jalabert Muñoz, Rodolfo (I37534)
 
53179 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Nin Pratt, Guillermo (I37773)
 
53180 Vivía aún doña Petrona en 1744. Había echado al mundo una quincena de hijos, algunos de los cuales perpetuaron descendencia. Velasco Benavides, Petrona (I103867)
 
53181 Vivía aún y era soltera en 1813. Argañaraz Palavecino, Isabel (I60742)
 
53182 Vívía en 1829. Estrada de la Vega, Josefa Antonia de (I95710)
 
53183 Vivía en casa de los Fidanza con la hija y la hoja del censo indica 74 años. Correa Morales Visillac, María Laura (I10751)
 
53184 Vivían en la calle Quito de Buenos Aires. Wybert Brunel, Ema Otilia (I168621)
 
53185 Vivió Agustín Delgado con su familia, en una casa propia del "barrio de arriba" de la iglesia y convento de La Merced, en la calle "del Comercio" - hoy Caseros -, a dos cuadras hacia el Oeste de dicho templo, con frente al Norte. Lindaba la vivienda por este rumbo, calle en medio, con casa del Maestro José Manuel Salguero; y por el costado Oeste, con casa que fuera de Ignacio Salguero, que compró, el 13-X-1782, en subasta pública judicial, María Villar; quien se la vendió mas tarde a Bernabé Fernández de la Higuera, yerno de Agustín Delgado. Por su parte Fernández de la Higuera, el 18-V-1813, le transfirió su finca, por 2.000 pesos, a su concuñado Miguel Dámaso de Ibarguren - mi tatarabuelo -, yerno, asimismo, de don Agustín.
Tuvo este estrecha vinculación con las familias de Castro y de González, y el 16-I-1774, cuando el potosino Feliciano Castro y la salteña Margarita González (4os abuelos míos) contrajeron enlace en Salta, uno de los testigos del acto fue Agustín Delgado. 
Delgado, Agustín (I37713)
 
53186 Vivió con su hermano, monseñor Mariano Medrano y Cabrera, obispo de Buenos Aires.
Adoptó y crió a tres niños expósitos: Juana, Zenón y Pedro, que adoptaron el apellido Medrano. 
Medrano Cabrera, Toribia Vicenta (I71061)
 
53187 Vivió con sus padres en Pergamino instruyéndose en la explotación agropecuaria que empezaba a dar sus riquezas al país, pero a causa de una gran sequía que azotó la zona en 1840, se trasladó a San Nicolás de los Arroyos, donde murió de cólera en 1868, enfermedad que también terminó en esos días con su esposa y uno de sus hijos. Luzuriaga Cavenago, Manuel Benjamín Federico (I122252)
 
53188 Vivio en Buenos Aires hasta el 3 de mayo de 1864, a partir de alli se radico en Suipacha en la estancia "Buena Vista".
Esta incluido en la historia de Suipacha:
http://www.historiasdesuipacha.com.ar/?p=259 
Diehl Bilger, Enrique (I663206)
 
53189 Vivió en Buenos Aires. Fidanza Dery, María Benedicta Teresa (I89191)
 
53190 Vivíó en Dudignac que es una localidad argentina del centro de la provincia de Buenos Aires, perteneciente al partido de Nueve de Julio. En el año 1942 Funda y comienza a circular el periódico "El Pueblo" que es imprime en sus propios Talleres Gráficos Soria, Carlos Cecilio (I151895)
 
53191 Vivió en el siglo XVI y fue dueño y señor de la casa y solar de su apellido, de notorios hijosdalgo, sita en la villa de Aindoain, en Guipúzcoa, "por sucesión de sangre y línea varonil". Arrieta, Domingo de (I63552)
 
53192 Vivió en Juarez, Bs. As. Asurabarrena Aramburu, Josefa Martina (I390607)
 
53193 Vivió en la Calle Culpina 253, del barrio de Flores, Buenos Aires. Estebecorena Gavirondo, Miguel Ignacio Natalio (I390684)
 
53194 Vivió en la Calle del Comercio en Vallenar; posteriormente se traslado a vivir a Valparaíso. Al tiempo de su fallecimiento era dueño en Vallenar de los fundos Longomilla y Milagro. Ávalos Larrahona, Manuel José (I22934)
 
53195 Vivió en la calle Libertad al 1200, Recoleta al lado del Colegio 5 Esquinas. Murió de tuberculosis a los 29 años tras tener 5 hijos. Vacarezza, Josefa (I664829)
 
53196 Vivió en la chacra que el Gobernador Rodríguez le adjudicó a su padre en la actual Lomas de Zamora. Allí realizó numerosas reuniones entre 1854 y 1860 que dieron por resultado la formación del partido. Entre 1856 y 1861 actuó en el municipio de Barracas al Sur (hoy Avellaneda), fue primer Juez de Paz de Lomas de Zamora (1861), y junto a sus tíos Victorio Grigera y Esteban Adrogué impulsó la creación de escuelas, el templo, y otras obras de progreso. Intendente y Comandante Militar de Lomas de Zamora, integró la comisión de repatriación de los restos del General San Martín Portela Grigera, Francisco (I605387)
 
53197 Vivió en La Rioja dedicado a la ganadería. Luna Herrera, Domingo Hermenegildo (I46043)
 
53198 Vivió en Marcos Paz. Comerciante, Comisionista de seguros. Concejal 1927 a 1929 durante la intendencia de Juan L. Nougués. Molina Pomares, Miguel Ángel (I83158)
 
53199 Vivió en Montevideo, Uruguay, y fue albacea de la testamentaría de su padre. Llobet Minguella, Isidro (I630607)
 
53200 Vivió en San Antonio de Areco. Jordán, Rómulo G. (I21937)
 

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