General Antonio Díaz Fernandez[1]

Varón 1789 - 1869  (80 años)


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  • Nombre Antonio Díaz Fernandez  [2
    Título General 
    Nacimiento 26 Mar 1789  La Coruña, La Coruña, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [2
    Sexo Varón 
    Fallecimiento 12 Sep 1869  Montevideo, Uruguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [2
    ID Persona I91823  Los Antepasados
    Última Modificación 6 Ene 2011 

    Padre Domingo Díaz de Castañón,   n. Sevilla, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Madre Manuela Fernández Meira 
    ID Familia F206036  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia María Dionisia Gómez Torres 
    Casado 20 May 1823  Montevideo, Uruguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Hijos 
    +1. Fátima Díaz Gómez
     2. Antonio Díaz Gómez,   n. 1831,   f. 1911  (Edad 80 años)
    Última Modificación 6 Ene 2011 
    ID Familia F32530  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Mapa del Evento
    Enlace a Google MapsNacimiento - 26 Mar 1789 - La Coruña, La Coruña, España Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsCasado - 20 May 1823 - Montevideo, Uruguay Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsFallecimiento - 12 Sep 1869 - Montevideo, Uruguay Enlace a Google Earth
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  • Notas 

    • Fuentes : Biografias Argentinas y sudamericanas, J. Yaben

      Nació en La Coruña, España, el 26 de mayo de 1789, siendo sus padres don Domingo Díaz Castañón, administrador de la real venta de tabacos en el Departamento del Ferrol, y doña Manuela Fernández de Mera, siendo bautizado el mismo día con los nombres de Antonio Felipe. Recibió esmeradísima educación en el Colegio de La Coruña, de donde egresó en 1799, año en que se trasladó a América, siendo conducido a Montevideo, donde se empleó en la casa de comercio de don Francisco Magariños.
      En 1806 entró a servir en el Cuerpo de Voluntarios de Carlos IV, en calidad de cadete, a las órdenes del teniente coronel Nicolás Vedia, concurriendo a la defensa de Montevideo, que rechazó un ataque llevado por el comodoro Home Popham, jefe de la escuadra británica
      20-1-1807 se halló en la batalla del Cardal donde una fuerza española que había salido de la plaza de Montevideo con el objeto de buscar a una columna británica, fué completamente batida y dispersada por esta última. En el asalto llevado a aquella plaza por los británicos en la madrugada del 3-2-1807, Díaz recibió un hachazo en la frente y dos bayonetazos en el cuerpo, cayendo prisionero, como todo el resto de la guarnición
      30-10-1807 hallándose emigrado en Buenos Aires, ingresó como cadete en los "Húsares de Pueyrredón", comandados por el teniente coronel Martín Rodríguez, pasando en febrero de 1808 al cuerpo de Cazadores que mandaba Benito Rívadavia, en clase de subteniente, hasta comienzos de 1809, cuando se produjeron los desacuerdos entre Elío y Liniers, época en que emigró a Montevideo.
      1810 ingresó en el Regimiento de Voluntarios del brigadier Soria, hasta diciembre del mismo año, en que fué designado ayudante del general Vigodet
      1811 tomó parte en la defensa de la Colonia, sitiada por Venancio Benavídez
      1812 emigró a la campaña, donde tomó parte en los trabajos para hacer levantar a sus habitantes a favor del régimen independiente
      22-10-1812 se incorporó al ejército sitiador de Montevideo, que mandaba el coronel Rondeau, quien le encargó la secretaría del Ejército y en tal carácter tomó parte en la batalla del Cerrito, el 31 de diciembre del mismo año. Al año siguiente fué confirmado en el cargo de la secretaría de aquel Ejército, en el cual continuó hasta la toma de la plaza, e! 23 de junio de 1814
      18-8-1814 fué incorpoiado como capitán al Regimiento de Infantería 2, cuerpo con el cual tomó parte en la campaña contra el caudillo Otorgues
      10-1-1815 pasó al ejército del Alto Perú, que se estaba organizando en Olivos, cercanías de Bs Aires, con el empleo de sargento mayor, comandando el Cuerpo de"Guias Husares", con retención del cargo de edecán del gral Alvear . que habia sido nombrado director Supremo de la Provincias Unidas. Poco después tiene lugar el motín de Fontezuelas y Díaz marcha con las fuerzas de Alvear destacadas a luchar contra los insurectos. Toma parte en el ataque de Arroyo de Maldonndo, donde cae prisionero de los sublevados. Alvear capitula después en Ia Capital, pero sólo con garantias para su persona. Los revolucionarios condenaron a muerte al mayor Díaz, pero intercede el Cabildo y logra la conmutación de la pena por la de destierro en atención a sus servicios distinguidos. Díaz es enviado, con otros seis jefes, al general Artigas, que a la sazón se hallaba en estado de guerra con Buenos Aires, y que se encontraba en el Hervidero, sobre la costa oriental del rio Uruguay. Artigas los devolvió diciendo que no era verdugo de los porteños y entonces Díaz fué desterrado, pidiendo pasaje para Inglaterra, pero se detiene en Rio de Janeiro, de donde recién sale dos años después, llamado por el general San Martín para incorporarse al Ejército de los Andes. Pero Antonio Díaz no puede abandonar el partido de Alvear para pasar a servir a las órdenes de su rival y enemigo, el capitán de los Andes y como el gobierno de Buenos Aires le había permitido el regreso a condición de que se incorporara a los libertadores de Chile, lo destierra de nuevo, y en marzo de 1817 sale nuevamente para Río de Janeiro, pero estando Montevideo ocupado por tropas portuguesas, se detiene en aquella ciudad, retirado a la vida privada
      En enero de 1818 regresa a Buenos Aires a instancias de su amigo, el comandante de Aguerridos, Mariano Rolón, su antiguo compañero de armas, para desempeñar la mayoría de dicho cuerpo, pero los revolucionarios de 1815 obstaron a esto quejándose al Director Pueyrredón, por lo que Díaz debió regresar a Montevideo.
      En 1825 regresó a Argentina, cuando se empezaron a mover los ánimos con el fin de liberar a la Provincia Oriental del yugo brasileño. Traía el propósito de contraerse a los trabajos necesarios á la independencia del Estado Orienta!. Por medios periodísticos. Díaz fué preparando el ambiente para la expedición de los 33: dirigió primero "La Aurora" y después "El Aguacero". Realizada la Cruzada Libertadora, fundó "El Piloto" y posteriormente, "El Correo Nacional", siempre con el propósito propagandista de levantar el espíritu público en Buenos Aires a favor de la liberación de la provincia hermana sometida a la férula brasileña.
      Declarada la guerra del Brasil, Antonio Díaz se incorporó al ejército de operaciones, agregado al Estado Mayor del Ejército, como sargento mayor de caballería de línea el 12 de agosto de 1826, pero a fines de 1826, cuando el Ejército Republicano marchó del Arroyo Grande, abriendo la campaña, fué nombrado teniente coronel del 5 de Cazadores, que mandaba el coronel Félix Olazábal. con fecha 1 4 de noviembre de aquel año. Con aquel cuerpo se bate valerosamente en la acción de Ituzaingó. así como en otros encuentros que tuvieion lugar en la marcha del ejército por el territorio brasileño, así como también en el regreso del mismo hasta los Corrales
      29-10-1827 recibió despachos de coronel graduado
      Celebrada la paz con el Brasil y declarada la independencia del nuevo Estado, regresó a Montevideo, a donde le atraían las afecciones que sintió por aquel país, que fue su segunda patria, y donde fundó el periódico llamado "El Universal". Juró la Constitución del nuevo Estado, permaneciendo en la vida privada hasta que en 1831 fué designado Secretario de la Comisión de Tierras Públicas.
      Al crearse más tarde una comisión para estudiar reformas en las ordenanzas militares, Antonio Díaz fué nombrado vocal de la misma
      1835, al escalar la Suprema Magistratura el general Manuel Oribe, fué designado Oficial Mayor del Ministerio de Hacienda
      1838. a raíz de las convulsiones que agitaron a aquel Estado, Díaz fué nombrado coronel efectivo del Ejército, asumiendo la cartera de Hacienda en cuyo desempeño reveló una intachable conducta. En el curso del mismo año agregó la cartera de Guerra a la de Hacienda, y aquel momento marca la época de los grandes servicios que prestó al Uruguay.
      Derrotadas las fuerzas oribistas en el Palmar, el 15 de junio de 1838, Rivera se hizo dueño de toda la campaña oriental, quedando Oribe reducido a la Capital, que sitiada por los enemigos, debieron abandonar para trasladarse a Buenos Aires, el Presidente depuesto y dos de sus ministros, así como también los principales jefes de su ejército. Antonio Díaz le acompañó, llevando consigo toda su familia. Oribe designó a Díaz ministro de la República Oriental cerca del gobierno de Buenos Aires, con retención de los dos ministerios que ejercía. Residente en la ciudad porteña. se contrajo a la organización de un cuerpo denominado "Defensores de la Independencia", que puso al mando del teniente coronel Henestrosa, a quien Oribe más tarde reemplazó por Marcos Rincón.
      No tomó parte en la campaña contra el general Lavalle y en 1843, cuando el general Oribe invadió el Estado Oriental, a raíz de la batalla del Arroyo Grande, el coronel Díaz penetró por la Colonia al frente de una fuerte división de las tres armas, compuesta por el batallón "Voluntarios Rebajados" de 600 plazas, al mando del coronel Joaquín Ramiro; del batallón "Escolta del General Rosas", de 300 plazas, al mando del sargento mayor Gerónimo Gardíazábal, al cual venían agregadas las compañías de "Restauradores" y "Guardia Argentina", de 120 plazas cada una; una sección de artillería con seis piezas de a 4 y 6; un regimiento de coraceros comandados por el coronel Juan Isidro Quesada, fuerte de 260 plazas. La División sumaba, pues 1515 soldados, agregándosele en la Colonia los destacamentos de los coroneles Montoro y Segovia, con lo que los efectivos a las órdenes de Díaz sumaron más de 2000 hombres. Apenas desembarcado en aquel puerto, el 30 de enero de 1843, Oribe le remitió a Díaz los despachos de coronel mayor.
      Los generales Oribe y Díaz se reunieron en el Canelón Chico el 9-2-1843, en el Paso de la Paloma, donde tuvo lugar un hecho de armas con la vanguardia de Rivera, que pretendió impedir la reunión de los dos grupos de fuerzas enemigas, propósito para el cual, el vencido del Arroyo Grande hubiese necesitado fuerzas muy superiores a las que disponía.
      Establecido el sitio de Montevideo y hecho Díaz general por Oribe, asumió las carteras de Guerra y Hacienda, pero sin dejar el mando táctico de la división que había organizado
      1844, a causa de ciertas discrepancias de orden político, el general Díaz pasó a los Departamentos del Norte, cuyo desorden exigía una pronta y eficaz organización. Allí, con suma habilidad venció las resistencias y los obstáculos, dejando definitivamente organizada aquella importante zona del país.
      12-8-1844 asumió el mando de la escuadra argentina, y tomó a su cargo la defensa de Paysandú contra las fuerzas aliadas de Francia e Inglaterra y atacada aquella ciudad por las tropas del coronel Bernardino Báez, correspondió al general Díaz la tarea de rechazarlo. Poco después tuvo conocimiento que el general Anacleto Medina se adelantaba para posesionarse de Mercedes, Díaz acelerando sus marchas, logró llegar antes que aquél y rechazó al primero cuando se presentó frente a aquella villa, después de dos días de inútiles y sangrientos combates.
      Garibaldi, que se había fortificado en el Hervidero, logró apoderarse del Salto. Díaz marchó a atacar la posición de aquél en el primer punto, pero una denuncia enviada a Garibaldi oportunamente, hizo fracasar la empresa del general Díaz, por haberse retirado su enemigo oportunamente de el Hervidero. Fines del año 1845.
      1846, el general Oribe lo repuso en el mando de su División y en el despacho de las dos carteras
      1848 lo designó representante ante la Corte del Brasil, puesto que declinó Díaz. Toma entonces la redacción del "Defensor ele la Independencia Americana", en el que escribió largo tiempo.
      Díaz prestó sus servicios en los altos puestos a que había sido llamado en la difícil época del sitio de los 9 años, y obrando mucho tiempo con absoluta autoridad, sin que una mancha ni un rasgo sangriento haya obscurecido el horizonte de su carrera pública.
      Cuando Urquiza se pronunció contra Rosas, penetró en el Estado Oriental, Diaz recibió el mando de un cuerpo de ejército destinado contra las fuerzas aliadas, el cual constaba de 7 batallones, 6 piezas de artillería y una división de caballería, reteniendo además los dos ministerios y el mando de la División Díaz. Sin embargo la capitulación ajustada entre Urquiza y Oribe el 8-10-1851 anuló todos aquellos preparativos bélicos: el general Díaz estaba completamente opuesto a una transacción y era partidario de dirimir el asunto en una batalla decisiva y en el momento en que Oribe veía palidecer su estrella y vacilaba en sus resoluciones, aquél le dijo: "Señor Presidente: nosotros ya somos viejos; hemos vivido mucho, es necesario que terminemos esta causa, quedando tendidos en esa cuchilla (el ejército estaba acampado en el Arroyo de la Virgen)". Estas palabras tuvieron la virtud de estimular los impulsos de su natural arrojo en el general Oribe, conviniendo en ellas. Llegaron a conocimiento de Urquiza, el cual anhelaba terminar la lucha en el Estado Oriental, para avanzar sobre Buenos Aires, y produjeron su desagrado. Ya desarmadas las tropas que habían mantenido el sitio de la capital uruguaya por espacio de nueve años, el general Díaz tuvo la valentía de escribir a Urquiza una carta en la cual le decía claramente que la solución dada al conflicto estaba en perfecta contradicción con sus ideas, manifestándole que si la presencia de él (Díaz) era un inconveniente, estaba dispuesto a alejarse al extranjero, como lo había hecho tantas otras veces. El general Urquiza le contestó el 21 de octubre, reiterándole su confianza y amistad.
      El general Díaz se apartó de la vida pública, sin tomar ninguna intervención en las asonadas políticas que se sucedieron en aquella época de triste recuerdo para los orientales, hasta 1853, año en que recibió el encargo de presentar un proyecto de reemplazo al Ejército, en el carácter de vocal de la comisión designada al efecto por el gobierno oriental. Después formó parte de la comisión encargada de examinar el proyecto de ordenanzas militares, reformado por el coronel Lasala.
      1853 fué presidente de la Comisión examinadora de los expedientes sobre los esclavos. En el mismo año. Presidente de la Comisión Clasificadora de servicios militares, y posteriormente. Presidente de la Comisión Clasificadora de Reforma Militar.
      1857. con motivo de la revolución que epilogó sangrientamente en Quinteros, obtuvo el mando en jefe de las fuerzas de la Unión y su distrito. Al año siguiente fué llamado a ocupar la cartera de Guerra y Marina. Posteriormente asumió las carteras de Gobierno y Hacienda, esto es, fué Ministro General.
      1859 fué promovido a brigadier general de los ejércitos de la República Oriental del Uruguay
      1861 fué nombrado Inspector de Infantería y Presidente de la Comisión encargada del Código Militar.
      1862, fué designado Presidente de la Comisión que debía formular una nueva táctica de infantería. AI año siguiente, Vocal de la Comisión Examinadora de un Código de Procedimientos. Y también, en 1863. general en jefe del Ejército de la Capital.
      1865 fué nombrado nuevamente Inspector General de Infantería; Presidente del Consejo de Estado; Vocal del Consejo de Guerra Permanente. Posteriormente fué jefe de las lincas de defensa de Montevideo, y general en jefe del Ejército hasta la terminación de la guerra del general Flores.
      El brigadier general Díaz fué también Secretario de la primera Junta patriota que se formó en el Estado Oriental del Uruguay. Su conducta militar y privada le valió el más hondo respeto de sus conciudadanos
      Retirado a su hogar, sufriendo continuamente los achaques de su salud quebrantada, pero conservando, sin embargo, la entereza de espíritu que no había logrado aminorar las muchas vicisitudes de un pasado borrascoso, su consejo fue solicitado por los gobernantes de los dos partidos que se han disputado la supremacía en aquel país, no mirando al general Díaz en el ocaso de su vida, más que los restos de aquellos hombres de la Independencia, de quienes se podía utilizar su patriótico consejo.
      El brigadier general Antonio Díaz falleció rodeado de los suyos, en la tarde del I 1 de septiembre de 1869. El gobierno existente en aquellos momentos pertenecía al partido opuesto al que había militado el ilustre muerto, no obstante lo cual se le tributaron los altos honores debidos a su notable vida pública y sus exequias congregaron a todas las clases del pueblo, que exteriorizó así el respeto y estima que sentía por el general Díaz.
      El general Antonio Díaz había contraído enlace en Montevideo, el 20 de mayo de 1823, con María Dionisia Gomez Torres. hija de José Gómez Soriano y Cayetana Torres

  • Fuentes 
    1. [S179] Biografías Argentinas, Yaben, Jacinto R., Tomo 2 pag .

    2. [S246] Wikipedia, (www.wikipedia.org).