Luis Lamas Regueira, (*)

Varón 1793 - 1864  (70 años)


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  • Nombre Luis Lamas Regueira  [1, 2
    Sufijo (*) 
    Nacimiento 16 Oct 1793  Montevideo, Uruguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Sexo Varón 
    Fallecimiento 4 Sep 1864  Rosario, Santa Fé, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    ID Persona I90906  Los Antepasados
    Última Modificación 31 Ene 2018 

    Padre Domingo Lamas Rodríguez,   n. Vigo, Pontevedra, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 09 Jun 1820, Montevideo, Uruguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Madre Francisca Regueira Rodríguez,   n. Galicia, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Familia F169631  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia 1 Josefa Dominga Alfonsín,   n. 3 Ago 1797,   f. Sí, fecha desconocida 
    Hijos 
    +1. Andrés Lamas Alfonsín,   n. 10 Nov 1817, Montevideo, Uruguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 23 Sep 1891, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 73 años)
     2. Ángela Lamas Alfonsín
     3. José Luis Lamas Alfonsín,   n. 1827, Uruguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1900  (Edad 73 años)
    +4. Luis Pío Lamas Alfonsín
    Última Modificación 4 Nov 2016 
    ID Familia F32166  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia 2 Ana Hunt Nichols,   n. Cir. 1810, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 12 Jun 1888, Rosario, Santa Fé, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad ~ 78 años) 
    Hijos 
    +1. Luis Lamas Hunt
    Última Modificación 28 Sep 2010 
    ID Familia F202971  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Mapa del Evento
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    Enlace a Google MapsFallecimiento - 4 Sep 1864 - Rosario, Santa Fé, Argentina Enlace a Google Earth
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  • Notas 
    • "... Luis Lamas Regueira fue un hombre de destacada actividad política en su patria, Uruguay. En Rosario, provincia de Santa Fe, si bien breve, no dejó de ser significativa.

      Al producirse la Revolución de Mayo de 1810 en Buenos Aires, el matrimonio de españoles residente en Montevideo conformado por don Domingo Lamas y doña Francisca Regueira, padres de don Luis, se adhirieron a la causa americana y tuvieron una descendencia en hijos, nietos y biznietos que a partir de la independencia de la República Oriental fueron figuras notables en la nueva nación sudamericana.

      ... Luis Lamas Regueira, nació en Montevideo ... Sus antecedentes políticos comienzan por 1821 con la función de alcalde principal del tercer cuartel de su ciudad natal y se potencian en 1828 al integrar la Asamblea General Constituyente y Legislativa que elaboró la Constitución proclamada el 18 de julio de 1830 con la alocución religiosa de su hermano, el sacerdote José Benito Lamas Regueira.

      Antecedente de interés para nuestro estudio, según veremos más adelante, fue la designación, por parte del primer presidente del Uruguay, general Fructuoso Rivera, como jefe político de Montevideo en 1829, cargo que ejerció hasta marzo de 1835, cuando dimitió al inicio de la presidencia de Manuel Oribe, actitud que denota una definida posición política que en el futuro será factor de su actuación en Rosario. Pero Oribe será desalojado del poder por Fructuoso Rivera y a don Luis se le asignarán distintas funciones que van, desde comisario de Guerra del Ejército que respondía a Rivera (ya que otra parte reconocía Oribe como jefe y presidente) a intendente general de Policía con el grado de coronel.

      No nos excederemos en detalles si recordamos que aquella guerra civil uruguaya entre blancos y colorados liderados por Oribe y Rivera, respectivamente, se insertó en el conflicto argentino con el apoyo de Juan Manuel de Rosas al sitio de Montevideo por parte de Oribe, y el estrechamiento del vínculo de los colorados con los unitarios emigrados.

      Bartolomé Mitre residía en esos tiempos en Montevideo y entre sus relaciones uruguayas más estrechas estaban los Lamas. La mención plural de los Lamas se debe a que ya era activa la participación política de Andrés Lamas Alfonsín, uno de los hijos de don Luis nacidos del primer matrimonio con Josefa Alfonsín. Ampliar brevemente sobre Andrés Lamas, incluso sus hijos, no puede considerarse una digresión, por cuanto en principio fundamenta lo dicho sobre la destacada descendencia del genearca Lamas, pero fundamentalmente por el nivel de Andrés en su participación en la vida política institucional e internacional de la nación uruguaya.

      Desde muy joven se perfiló como literario y periodista adherido al partido colorado de su padre. Pronto tuvo destacada actividad política en Montevideo y estando acreditado como ministro plenipotenciario en Brasil participó en la gestión y redacción del tratado de 1851 para derrotar a Rosas. Es posible que por muchos años no se haya suscripto tratado internacional sin su intervención. Formó una de las principales bibliotecas de América en la época y fue gran admirador de Bernardino Rivadavia, sobre quien escribió un ensayo. Murió en Buenos Aires en 1891. Mitre leyó la oración fúnebre en su sepelio. Sus hijos Pedro y Domingo proyectaron el apellido en la actividad política, diplomática, económica y literaria y en ambos casos muy vinculados con la Argentina.

      Retornando a las funciones de don Luis Lamas Regueira al servicio de Fructuoso Rivera, a comienzos de 1843 aparecerá una situación frecuente en la política, en este caso, un decreto del mismo Rivera de extrañamiento para Luis Lamas.

      La orden de exilio la cumplirá en Río de Janeiro y luego se trasladará a Europa. En Cádiz acompañó hasta los últimos días a Bernardino Rivadavia, que falleció el 2 de septiembre de 1845 y pronunció una oración fúnebre en su sepelio. Esta vinculación resultará ser otro factor de importancia para la posición social y política que tuvo en Rosario. Su exilio duró 11 años. Pero su prestigio y el de su hijo Andrés le permitieron ser elegido senador por el departamento de Canelones para la Asamblea que debía reformar la Constitución.

      El nuevo hombre fuerte de Uruguay instalado en la presidencia, Venancio Flores, revocó el decreto de extrañamiento y trató de atraerlo a sus intereses, cosa que no logró.

      Flores había provocado la renuncia del presidente Juan Francisco Giró y después de un triunvirato acordado para completar el período constitucional del presidente renunciante, con Lavalleja (Blanco) y Rivera (Colorado), se sucedieron los fallecimientos naturales de estos últimos. De hecho, Flores quedó con el poder, pero los conservadores anticaudillistas del partido colorado, a los que adhirieron los Lamas y los principistas blancos, lo expulsaron de Montevideo. Correspondía salvar la acefalía al presidente del senado. Pero éste no aceptó, por lo cual fue elegido don Luis Lamas Regueira en forma provisoria para hacerse cargo del Poder Ejecutivo, puesto que desempeñó entre el 29 de agosto y el 10 de septiembre de 1855. Fueron días de tensión por cuanto Flores había reaparecido con refuerzos en Montevideo, pero se logró conciliación con la dimisión de Flores y la trasmisión del poder legal al presidente del senado M. T. Bustamente por parte de Lamas, quien volvió a su banca senatorial obtenida por Canelones.

      Después de este cargo lo encontraremos radicado, a partir de 1858, en Rosario con su nueva familia constituida con Ana Hunt y el hijo de ambos Luis Lamas Hunt.

      ... La radicación fue definitiva y raíz de un árbol genealógico que llega hasta nuestros días, pero cuyas primeras ramas exhiben nombres que, además de arraigarse social y económicamente en la ciudad, se destacaron en la política local. Cada uno en su tiempo, él, su hijo y el nieto, llegaron a gobernar Rosario. Los dos primeros desde la jefatura política, que comprendía la función de intendente y, como tal, el nieto.

      La razón de su partida de Montevideo ha quedado envuelta en un misterio que, por lógica, generaron distintas versiones sin asidero documental, razón por lo cual la omitiremos hasta que las investigaciones permitan conocerlas con certeza. Diferentes son las especulaciones que pueden hacerse sobre el porqué de venir a Rosario. Algunas opiniones asignan a la decisión de establecerse aquí por cuestiones de índole económicas, no desechables, dado que la plaza era óptima, máxime que era el principal puerto de la Confederación y don Luis Lamas Regueira no era ajeno a los negocios, quizás tampoco lo era doña Ana Hunt, perteneciente a una familia de hacendados. Otros historiadores consideran que el motivo tiene su explicación en una estrategia política planificada a futuro.

      El siguiente desarrollo de la nota describe la actuación de don Luis Lamas Regueira en la ciudad a partir de su llegada en 1858, y los acontecimientos venideros que se producirán en el ámbito local. Después de conocerlos se podrá tomar posición con respecto a esta última opinión sobre la presencia del uruguayo en Rosario. Mientras sea coherente, toda deducción será válida, por cuanto hasta el momento no hay documentos que avalen la idea de plan y no los habrá, si no existió.

      Al margen de las causas de su asentamiento en Rosario, don Luis Lamas Regueira tenía una trayectoria política conocida y no les faltarían relaciones en este ámbito y tampoco en las económicas.

      En 1860 la ciudad creó su municipalidad y para tal efecto en enero de ese año se eligieron 10 municipales para la Corporación Municipal. A sólo dos años de su establecimiento en la ciudad, don Luis será electo vicepresidente del cuerpo, pero deberá renunciar por cuestiones de salud. Repuesto, a mediados del año se hará cargo de la Policía del Departamento Rosario, función que cumplió con gran eficacia debido a la experiencia obtenida en Montevideo como inspector de Policía, según vimos en la primera parte.

      En la Confederación se vivía el triunfo de Cepeda en octubre de 1859, pero el 11 de septiembre de 1861 en Pavón empieza otra etapa en la historia argentina. El vencedor, por obsequio de Urquiza al retirarse estando en situación ventajosa, fue el general don Bartolomé Mitre, nuevo hombre fuerte del país, a quien a pesar de muchas críticas se le debe la organización definitiva del estado argentino. Al día siguiente de la batalla estaba en Arroyo Seco, a pocas leguas de Rosario, la primera ciudad de importancia y puerto principal de la Confederación. Un detalle que puede ser de interés para la historia local es la presencia de militares uruguayos en el ejército victorioso, entre ellos Venancio Flores.

      En la ciudad estaba acampado parte del ejército de la Confederación que la evacuó entre los días 7 y 9 de octubre. El 11 estaba en ella la avanzada del de Buenos Aires y al día siguiente el general Mitre designa a don Luis Lamas Regueira como jefe político interino de Rosario. Las instrucciones escritas otorgaban amplios poderes para actuar en las contingencias que se detallan en la misma. El documento es suficientemente demostrativo de la difícil circunstancia de gobernar en una ciudad en medio de dos ejércitos, uno en avance y otro en retirada.

      Todavía no se había producido el golpe definitivo al poder militar e institucional de la Confederación. La noche del 22 de noviembre estando parte de su ejército acampado en Cañada de Gómez, sufrió un ataque sorpresivo que lo dispersó. El cuerpo principal, Urquiza lo había cruzado a Entre Ríos y no se movería de allí.

      La designación de Lamas fue confirmada por el gobernador interino Domingo Crespo el 4 de enero de 1862. Las atribuciones de jefe político incluían ser presidente de la Corporación Municipal, función que fue superada ampliamente en las cuestiones de seguridad para lo que redactó el Reglamento Policial de Campaña rescatando todo lo abandonado, principalmente armas, para evitar el bandolerismo. Aumentó la vigilancia interna con más serenos y fundamentalmente evitó el saqueo. Muchas de las personas que huyeron de la ciudad por el peligro de la guerra regresaron alentadas por las medidas tomadas. Además, se cumplió con la acción humanitaria en la atención de más de medio millar de heridos. Debe incluirse el saneamiento de las finanzas.

      Pero todo esto no fue suficiente mérito para el nuevo gobernador de Santa Fe, Patricio Cullen, quien el 1º de marzo de 1862 designa como jefe político de Rosario a don Pedro Benegas sin aviso previo ni pedido de renuncia a quien desempeñaba el cargo.

      Lamas no discutió el derecho del nombramiento por parte del gobernador como legalmente estaba establecido, ni nada tenía con el señor Benegas, sino la falta de ética por la forma con que actuó. Si bien fueron factor de este hecho las insidias del ministro de gobierno Joaquín Granel, no debe desecharse la presencia de Venancio Flores en la ciudad capital de la provincia a la que había ocupado militarmente y nombrado jefe político a Cullen en aquel momento, quedando este jefe político muy supeditado al jefe militar. La razón por la que se agregó en líneas anteriores la presencia del uruguayo Flores en el ejército de Mitre se debió a que podría haber sido un obstáculo para la posición de Lamas en la nueva situación, que en general le era muy favorable por su vinculación con Mitre. Esto lo leímos ut supra, donde también leímos los enfrentamientos en la política oriental.

      Recordemos que Flores perdió su poder a manos de los mismos colorados, entre ellos Lamas, y principistas blancos que estaban cansados de la prepotencia caudillista, siendo muy posible una actitud de resentimiento por parte del militar uruguayo que haya tenido influencia en la decisión de Cullen de efectuarla en forma tan desmedida. De todos modos, la participación de don Luis en la política local no termina con este hecho...

      Aquel mal momento de marzo de 1862 en el que tuvo que entregar el mando de la jefatura política anunciada en forma tan irrespetuosa, no fue obstáculo para que don Luis, hombre de orden y respeto por las instituciones, elevase el informe de lo actuado a la Corporación Municipal. Días más tarde lanzó un manifiesto titulado "Luis Lamas, al pueblo de Rosario y su Departamento". Extenso documento en el que reiteraba lo actuado y, sin hacer nombres, destacaba las calumnias insidiosas que recibía. Palabras que evidenciaban la existencia de opositores o enemigos de su gestión.

      Sin embargo, Lamas se había ganado el reconocimiento de los vecinos de Rosario y dos años después, en abril de 1864, fue elegido miembro de la Corporación Municipal pero su salud, ya muy deteriorada, le impidió ejercer con normalidad. Falleció septuagenario el 4 de septiembre de ese año y fue sepultado en el cementerio El Salvador.

      El historiar rosarino Wladimir Carlos Mikielievich, fundador de la Junta de Historia de Rosario, transcribe los documentos citados en este trabajo y detalla circunstancias que podrían ser consideradas como una historia post mórtem de Lamas.

      Sobre los efectos políticos y sociales de su fallecimiento, señala que no se le rindió homenaje en el sepelio y sólo se informó el deceso en El Ferro-Carril, periódico en el que días después se publicó un artículo de un oriental en reconocimiento de sus compatriotas y rosarinos.

      El 15 apareció una poesía titulada "Una lágrima sobre la tumba del anciano Don Luis Lamas", firmada por "J.C.". Después de aquellos primeros días de su deceso el destino quiso que la antigua construcción de nichos de El Salvador sobre calle Suipacha, en la que se encontraba el féretro, fuera demolida en 1940. La resolución municipal incluía la reducción en urna de todos los afectados, pero la correspondiente a Lamas se extravió.

      Después de 43 años fue descubierta por Mikielievich y, con el apoyo de instituciones culturales y la Municipalidad, se construyó un sepulcro con placa de mármol que se encuentra en la calle trasversal 5 de El Salvador, lado norte, junto al panteón con escultura, obra de Lucio Fontana, de Juana Elena Blanco. No hay dudas de que don Luis Lamas Regueira fue un hombre con historia más allá de su muerte.

      Queda por analizar el proceso desarrollado a fin de tomar posición en la aceptación o no acerca de la conjetura que considera que la llegada de Lamas a Rosario surgió de una estrategia política a futuro.

      Después de conocidos los hechos que hoy son historia, no caben dudas de que el supuesto plan, de haber existido, debió haber sido elaborado en Buenos Aires para asegurarse apoyo local en la más inmediata e importante ciudad puerto de la Confederación. Esto implicaba una estrategia para el caso de un eventual triunfo en el terreno ya tradicional de los enfrentamientos o una absoluta seguridad de victoria. Claro que esa presunción debió haber sido para una fecha cercana a la llegada de Lamas.

      Cabe entonces suponer que sería la batalla de Cepeda algo no esperado por el plan que, si fue mantenido, debía esperar otra oportunidad, que la hubo en Pavón. Sin dejar de lado el carácter de conjetura o teoría de esta trama, el plan se cumplió tal como estaba previsto y se acertó en la elección del agente local del operativo.

      Sin embargo, conviene aclarar que de haber actuado según ese plan no sería aventurado considerar que el agente no operó en soledad, porque el contexto en general era partidario de Urquiza, pero en Rosario había un núcleo de liberales que esperaban a Mitre. Basta recordar la inmediata edición de periódicos favorables a la "Nueva Era", como se llamó significativamente uno de los dos editados. Pero si bien se descuenta que pudo haber habido colaboración al agente local, la hipótesis surge a partir de la figura de Lamas, por lo que se impone la pregunta: ¿en qué se fundamenta la presunción de ser este hombre un agente de Buenos Aires? La respuesta sería que la historia de Lamas en Uruguay, incluso la de su hijo, estuvo vinculada a la de los unitarios porteños en el exilio.

      En la primera entrega de este trabajo se detallaron las interrelaciones de padre e hijo con Mitre, Rivadavia y si bien Lavalle no está mencionado, en Montevideo contó con el apoyo de él, entonces inspector de policía para la cruzada contra Rosas. La devoción por Lavalle la pone de manifiesto Mikielievich al recordar que en 1858 Lamas integró la comitiva que de Potosí trasladó los restos de Juan Lavalle a Buenos Aires. Se suma a estos fundamentos la designación dada por Mitre inmediatamente después de haber entrado a la ciudad. Toda la relación de Lamas con la dirigencia de Buenos Aires es cierta y permite elucubrar hipótesis. Pero no debe olvidarse que, amén de un grupo pro-liberal, el grueso de la población de Rosario era federal y tenían en Urquiza un benefactor por haberle otorgado la jerarquía de ciudad y declararla puerto oficial de La Confederación.

      Lamas ingresó en ese contexto y fue elegido, además de "municipal", esto es miembro de la Corporación, vicepresidente de la misma, y fue en mérito a su prestigio de político uruguayo y hombre de la defensa en el Sitio de Oribe al Montevideo de colorados y unitarios. No es posible que nadie se haya planteado que tal persona, en términos modernos, podría ser un quintacolumnista.

      Las premisas pueden ser muchas más, pero las dadas son suficientes para definir posiciones. Quien escribe esta nota no considera que la instalación de Lamas responda a una estrategia política, sino a decisiones personales cuyas razones se ignoran. La continuidad política ante la nueva situación no es más que la permanencia en la que fue su causa en Uruguay. Cerrando esta nota sobre Luis Lamas Regueira, el abuelo, resulta oportuno recordar que un rosarino, Agustín Rodríguez Araya, trabajando en exilio en la biblioteca del Palacio Legislativo de Montevideo, monumental y hermoso edificio, resumió una biografía de Luis Lamas como parte de su "Génesis Constitucional del Uruguay", en la que registra una síntesis biográfica de todos los constituyentes de 1828 a 1830 de ese país hermano. La serie Lamas continuará con su hijo, Luis Lamas Hunt, que también fue jefe político de Rosario y luego con su nieto Luis Lincoln Lamas Freyre, Intendente de Rosario".

      Fuente: Notas escritas por el historiador Ernesto del Gesso y publicada en el diario El Ciudadano, de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, en tres notas del 7, 16 y 22 de Septiembre de 2010.

  • Fuentes 
    1. [S137] Nuevo Diccionario Biográfico Argentino, Cutolo, Vicente O., (Editorial Elche, Buenos Aires, 1968. De este diccionario se editaron varias ediciones actualizadas, hasta el 2004.).

    2. [S507] Zigiotto, Diego M., Zigiotto, Diego M., (dzigiotto1(AT)gmail.com).