Josefa Rosa Alvarado Terra[1]

Mujer 1688 - Sí, fecha desconocida


Información Personal    |    Notas    |    Fuentes    |    Mapa del Evento    |    Todos    |    PDF

  • Nombre Josefa Rosa Alvarado Terra 
    Nacimiento 1688  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Bautismo 10 Feb 1690  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Sexo Mujer 
    Fallecimiento Sí, fecha desconocida 
    ID Persona I79502  Los Antepasados
    Última Modificación 13 Mar 2010 

    Padre José de Alvarado Hoz,   n. 26 Mar 1651, Laredo, Cantabria, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida 
    Madre Isabel de Sosa Terra Rodríguez de Las Varillas,   n. 1650,   f. Sí, fecha desconocida 
    Casado 29 Dic 1687  Galicia, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    ID Familia F27519  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia Miguel de Riglos Bastida,   n. 1649, Tudela, Navarra, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 6 Ago 1719, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 70 años) 
    Casado 4 Mar 1712  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Hijos 
     1. José Ignacio Xavier Riglos Alvarado,   n. 14 Abr 1712, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
     2. Miguel José Fermín Martiniano Riglos Alvarado,   n. 12 Feb 1715, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 29 Abr 1794, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 79 años)
     3. Francisca Xaviera Eulalia Agustina Riglos Alvarado,   c. 19 Dic 1726,   f. Sí, fecha desconocida
    +4. Marcos José Francisco Xavier Riglos Alvarado,   n. 25 Abr 1719, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 13 Jun 1791, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 72 años)
    Última Modificación 13 Mar 2010 
    ID Familia F27517  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Mapa del Evento
    Enlace a Google MapsNacimiento - 1688 - Buenos Aires, Argentina Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsBautismo - 10 Feb 1690 - Buenos Aires, Argentina Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsCasado - 4 Mar 1712 - Buenos Aires, Argentina Enlace a Google Earth
     = Enlace a Google Earth 

  • Notas 
    • Doña Josefa Rosa de Alvarado sobrevivió más de medio siglo a su marido - ella, adviértase, era 41 años menor que él. Y aquí cabe apuntar que justo un año antes de consagrarse su matrimonio con Riblos, el 13-III-1711, cuando apenas habíanse cumplido cuatro meses del entierro de la segunda esposa del acelerado reincidente, éste compareció ante el Escribano Francisco de Angulo y los testigos Alférez Miguel González Pacheco, Teniente Juan Ponce, Capitán Juan de la Torre y Licenciado Francisco José Verois, y dijo; Que "por quanto tengo tratado de contraer Matrimonio con Doña Josepha de Albarado, según orden de nuestra Santa Madre Iglesia, a honrra y gloria de Dios nuestro señor, y porque antes que se efectúe el vínculo he venido a otorgarle Recibo y carta de dote a la susodicha, de todos los vienes muebles y rayces que la susodicha tiene suyos y heredados del Capitán Joseph de Alvarado, su padre, y de Doña Beatriz Jofré de Arce, muger legítima del Capitán Don Pedro de Vera y Aragón, difuntos; para que se sepa con toda claridad y distinción". Riblos nombraba tasador de dichos bienes al Alguacil Mayor Miguel de Obregón y, por su parte "Doña Josepha de la Rossa y Albarado" (sic) nombró al Capitán Nicolás de Torres, quienes evaluaron ese conjunto dotal en 24.447 pesos y 2 reales (12).
      Por lo demás, luego de enviudar la señora, solo encontré algunos datos que más se relacionan con sus intereses y propiedades que con su persona. Así en 1720 ella demandó al Capitán Pedro de Bengolea a causa de unos esclavos que el hombre retenía en su poder. Y el 26-I-1731 se leyó en el Cabildo un memorial de doña Josefa Rosa, donde la viuda de Riblos reclamaba el pago de 42 pesos que dicha corporación le debía en concepto de 14 meses de alquileres atrasados sobre "la sala altta de las cassas de Riblos". (Ver al final de este capítulo la referencia histórica de dicha vivienda familiar). Doña Josefa Rosa en ese tiempo habitaba la mansión pegada por el costado sur con la que fuera morada de su marido - que ya sabemos compró su yerno Nicolás de la Quintana en 1730. El padrón vecinal de Buenos Aires, mandado levantar, en 1744, por el Gobernador Ortiz de Rozas, nos confirman que en la mencionada casa vivían su propietaria "Doña Rosa Alvarado" con sus hijos, "uno clérigo (Miguel) y el otro don Marcos de 23 años (25 precisamente)"; y que bajo el mismo techo de los amos cobijábanse once esclavos de ambos sexos y una agregada; "María Josepha Ribas, soltera". Asimismo la dueña del inmueble alquilaba un cuarto a la calle, para "tendejón", al "maestro peluquero" Joseph de Piña, soltero de 23 años, natural de Morón en España. En la misma calle, una cuadra más hacia el sur, poseía la señora otra finca que fuera de sus padres adoptivos, los esposos Vera Aragón-Jufré de Arce, adquirida en la almoneda judicial de 1730 (13).
      Los instrumentos notariales dan fé que, el 25-I-1731, la viuda de Riblos ante José Esquivel, otorgó poder, por si y sus hijos menores, a favor de Miguel de Olaso, vecino de Jujuy, y de Gabriel de Torres Gaete, radicado en Salta (hermano de la segunda esposa de Riblos), y en ausencia de ambos a Martín de Gamboa, para que le cobraran a Alonso Ruiz de Llanos (mi antepasado) y a su hijo "Alexo", 1.800 pesos que estos le debían al finado don Miguel. En otra escritura que autorizó Juan Antonio Zabala, el 27-XI-1732, doña Josefa Rosa y su yernastro, Nicolás de la Quintana, compulsados por Antonio de Igarzabal, cancelaron una fianza dada años atrás por Miguel de Revilla (suegro fallecido de Igarzabal) en favor de Riblos. También la referida viuda, el 4-XI-1733, ante Juan de Merlo, como tutora y curadora de sus hijos menores, y con su hijastra Leocadia de Riglos y el marido de ésta Nicolás de la Quintana, donaron a la Compañía de Jesús "unas tierras de esta banda del río Areco, que empezaban desde el Paso de las Piedras, corriendo para abajo, hasta encontrarse con la estancia de los reverendos padres jesuitas". Dichas tierras pertenecían al campo "El Bagual", que, como sabemos, fue del viejo Riblos. Y ya que de donativos se trata, consigno que, desde 1720, doña Josefa Rosa pagaba en concepto de censo a favor del Real Hospital de San Martín, 50 pesos anuales.
      El 12-XII-1737, ante Francisco de Merlo, la matrona referida expuso; "Que porque su hijo Miguel de Riblos se halla en estado y con edad suficiente para recibir las ordenes sacras hasta la de sacerdote", le donaba, a cuenta de su legítima y en concepto de congrua, 3.000 pesos corrientes puestos a censo sobre las casas de su morada. Más adelante, el 7-XII-1741, ante el Notario Esquivel, misia Josefa Rosa dió libertad a Raimundo, un pardo esclavo suyo, mediante el pago de 400 pesos de plata acuñada, que el manumitido "me ha dado antes de este otorgamiento a mi contento y satisfacción" - según hacía constar el ama.

      Testamento y muerte de la señora

      El 3-IX-1768, Josefa Rosa de Alvarado entregó al Escribano José Zenzano un sobre cerrado y lacrado con siete "negmas", que contenían las disposiciones ológrafas de su última voluntad. Diecisiete meses después, en los primeros días de febrero de 1770, mi remota abuela dejaba de existir a los 80 años de edad. Su muerte constituyó un duelo público en la ciudad porteña. El Cabildo se hizo presente en el entierro, y destacó como escolta del cortejo mortuorio, a su par de "mazeros", con sus ropones morados y mazas de plata al hombro; los cuales, luego de ese servicio, cobraron dos pesos, uno por barba. Cumplidas las pompas fúnebres, el testamento de la viuda de Riblos fue conocido y protocolizado en el registro de Zenzano. He aquí el extracto de sus partes fundamentales:
      Tras el párrafo inicial: "Yo Josefa Rosa de Alvarado y Terra, hija única legítima del capitán Joseph de Alvarado y de doña Isabel Terra, y mujer legítima del General Miguel de Riblos y Vastida", la causante disponía se enterrara su cuerpo, amortajado con hábito franciscano, donde lo determinaran sus hijos albaceas, Miguel y Marcos Riglos, a quienes encargó sacaran "bulas de difuntos" por su alma, la de su esposo, la de sus padres y las de sus prohijadores: Pedro de Vera y Aragón y Beatriz Jufré de Arce. Precisó a continuación que a la muerte de Riblos habíanle correspondido, por herencia de éste, 440 varas de tierra y una legua de fondo en el Pago de las Conchas, "que están arrendadas a Miguel Joseph, mi hijo" (el Arcediano). Dichas tierras, "con otras tantas que amplió don Nicolás de la Quintana, como marido y conjunta persona de doña Leocadia de Riglos, mi hijastra, hacen novecientas varas que se recivieron de los Padres de la Compañía de Jesús en trueque y cambio que hizo, don Nicolás, por las suertes de estancias de mi marido en esta banda del río Areco" (o sea la estancia "El Bagual"). Agregó la testadora, que de las cuatro estancias de que poseyera su marido en Areco, "hasta la Cañada Onda", "dos me señalaron por quinta de mi dote": "La Invernada", y "El Bagual", con las haciendas y esclavos que contenían. Manifestó también poseer "la chacra en la Costa del Monte Grande, con casa" (600 varas de frente y una legua de fondo), que le transfirió Fermín de Pessoa de los bienes comprados por éste en la almoneda efectuada sobre las propiedades de su esposo; "y aunque la escritura que me hizo (Pessoa) fue de donación inter vivos, declaro habérsela pagado". Hizo constar más adelante, que las estancias antes nombradas "quedaron despobladas y desiertas las tierras, hasta que mi hijo Marcos José las pobló para sí con mi expreso consentimiento, y así defendió las tierras en un pleito que se suscitó por parte de los herederos de Sosa". Ello costo a Marcos "dinero, industria y trabajo". Seguidamente consignó la señora que, como en "la casa que habito tienen hecho muchos gastos en refacción y mejoras mis hijos", estos debían repartírsela "hermanablemente, como espero de la mucha unión en que siempre han vivido, para grande satisfacción y consuelo mío". Doña Josefa Rosa dejó también aclarado "no deber nada a nadie". "Es mi voluntad - estampó luego - que del remanente de mis bienes se instituya una Capellanía a favor de mi nieto Fermín Mariano Riglos, para que se ordene a título de ella, sin más pensión que las trece misas rezadas que hará cada año por mi alma, en los doce días de cada uno de los Apóstoles, y en el día de San Francisco Xavier, mi devoto intercesor". (Miguel Fermín, que entonces contaba 16 años, lejos de vestir los hábitos sagrados se casó, en 1782, con Mercedes Lasala). En caso de que el nombrado muchacho no se ordenase clérigo, el titular de la Capellanía habría de ser el hermano menor de él, Rafael José (de 11 años, a la sazón que a su tiempo sería tronco del linaje peruano de Riglos). Si tampoco Rafael José se consagrara a la Iglesia, la abuela señaló en tercer lugar al mayor de sus nietos: Francisco Javier Rudecindo, "a quien no prefiero puesto que lo educa su tío y piensa despacharlo a España a que estudie allí".(Francisco no llegó a sacerdote, a pesar de la protección de su tío el Arcediano: se casó con Juana de Lezica en 1783). Si ninguno de los descendientes de Marcos Riglos Alvarado tomara estado eclesial, algún vástago de Leocadia Riglos y de Nicolás de la Quintana destinado a vestir casulla quedaría a cargo de dicha pía institución; "porque mi voluntad - indicó la viuda de Riblos - que la Capellanía no salga de la familia". De no ser ello posible, el Obispo de Buenos Aires, como patrono de la carga espiritual establecida, tendrá facultad para designar el Capellán respectivo.
      En seguida, la testadora recomendó a sus hijos continuar con aquella otra Capellanía que pesaba sobre la vieja casa de los Vera y Aragón (13), e hizo público "su mucho amor por Josefa de la Quintana (nietastra suya y antepasada mía), por haberla educado a mi lado con el mayor esmero, manteniéndola hasta que se casó con Lajarrota"; y como la causante habíale regalado antes una mulatilla que murió, "ahora le dejo una alfombre buena".
      Tales las partes más importantes - a mi juicio - del testamento ológrafo de Josefa Rosa de Alvarado de Riblos, fechado el 3-IX-1768, y protocolizado el 12-II-1770, al folio 31 del registro del Escribano Joseph Zenzano, el mismo día que Marcos Riglos, hijo y albacea de la finada, iniciara la sucesión de ella ante el Alcalde de 1º voto Bernardo Sánchez de Larrea. [2]

  • Fuentes 
    1. [S112] Los Antepasados, A lo largo y más allá de la Historia Argentina, Ibarguren Aguirre, Carlos Federico, (Trabajo inédito).

    2. [S112] Los Antepasados, A lo largo y más allá de la Historia Argentina, Ibarguren Aguirre, Carlos Federico, (Trabajo inédito), Tomo IX, Los Riglos (Confiabilidad: 3).