Los Ramírez de Velasco y Ramírez de Montalvo

Los Ramírez de Velasco y Ramírez de Montalvo[1]

Varón

Información Personal    |    Medios    |    Notas    |    Fuentes    |    Todos    |    PDF

  • Nombre Los Ramírez de Velasco y Ramírez de Montalvo 
    Sexo Varón 
    ID Persona I35311  Los Antepasados
    Última Modificación 13 Mar 2010 

    Hijos 
    +1. Martín Ramírez de la Piscina,   n. Jubera, La Rioja, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    Última Modificación 13 Mar 2010 
    ID Familia F14636  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Documentos
    Ramírez de Velasco y Ramírez de Montavo
    Ramírez de Velasco y Ramírez de Montavo
    Escudo de Armas

  • Notas 
    • "La ilustre Casa de Ramírez" - para calificarla con el título de la gran novela de Eça de Queiroz, y como su autor bien dice "más antigua en España que el Condado Portucalense" -, tuvo, según tradición mayoritariamente aceptada, origen en el Infante navarro Ramiro Sánchez, yerno del Cid campeador; hijo - afirman algunos autores - del Rey Sancho IV de Navarra (1054-1076), el cual murió mientras cazaba en los bosques de "Peñalén", asesinado por su hermano bastardo Ramón, quien lo despeñó desde lo alto de una roca.
      Otros tratadistas lo hacen al Infante Ramiro hijo de un distinto Sancho, hermano del desbarrancado monarca en "Peñalén", habido aquel fuera del matrimonio por el Rey de Navarra García Sánchez, llamado "el de Nájera", quien fue muerto en 1054 por los castellanos en la batalla de Atapuerca. Ese Sancho de la real mano izquierda, dado a luz por doña Constanza o Blanca, sería progenitor del Infante Ramiro Sánchez; o sino otro Infante Ramiro, hijo también del Soberano navarro caído en Atapuerca. Versión esta última admitida por don Ramón Menéndez Pidal, en La España del Cid; el cual ahí estampa que la hija mayor del Cid, Cristina Rodríguez casó con Ramiro, Infante de Navarra, nieto del Rey García de Atapuerca, hijo de otro Infante Ramiro muerto traidoramente en el desastre de Rueda".
      En cualquier caso, después del fratricidio regio de "Peñalén" a nuestro Infante Ramiro, envuelto en disputas de familia, lo despojaron del trono de Navarra. Huyó entonces de su patria, y unido a las mesnadas aguerridas del Cid Rodrigo Díaz de Vivar, participa con éste, en la toma y defensa de Valencia contra los moros (1088-1092), para casarse seguidamente con una de las hijas del famoso campeador; Cristina o Elvira - que al respecto se contradicen los historiadores eruditos con los romanceros legendarios.
      Narran asimismo añejas crónicas que, al cabo de un tiempo, el Infante Ramiro salió de Valencia, en compañía de varios caballeros navarros, a tomar parte en la primera Cruzada a Jerusalém (1096-1099); cuya santa guerra predicó el Papa Urbano II en el Concilio de Clermont; la hizo popular a voz en cuello Pedro el Ermitaño a través de la cristiandad; y fue militarmente dirigida por Godofredo de Buillón, Duque de Lorena, a fin de rescatar el Sepulcro de Cristo de manos islamitas.
      Entre los principales jefes que marcharon a los Santos Lugares, contábase Raymundo de Saint-Gilles, Conde de Tolosa; y directamente subordinado a él iba el Infante Ramiro de Navarra, quien encabezaba una lucida falange de navarros, gascones y aquitanos, algunos de cuyos componentes a recogido la historia; Aznar Fortunez de Etalar, que murió en Palestina, Juan y Pedro Cruzat, Don Guevara - tío del Infante Ramiro, luego llamado por sus hazañas "Pedro el Cruzado" -, Fortuño y Sancho Iñiguez, Aznar Garcés, el Conde Gastón de Bearne, Enrique de Baztán o Bazán, el Capitán Saturnino de Lasterra (que son los que cita el publicista A. de Lizarra en su obra Los Vascos y las Cruzadas, edit. "Ekin", Bs. As. 1946).
      Dicha antiquísima tradición de la campaña del Infante Ramiro a Tierra Santa, es respetada por la mayoría de los autores, uno de los cuales, Diego Ramírez de la Piscina - alias "Abalos" -, la recogió en su Crónica de los Reyes de Navarra, manuscrita en latín en 1534, y después comentada en castellano por Esteban de Garibay. Sin embargo, J. Argamasilla de la Cerda y Bayona - en su Nobiliario y Armería General de Nabarra, Madrid, 1906 - sostiene que lo aseverado por Abalos de la Piscina, de que el Infante navarro Ramiro asistió a la primera Cruzada, es pura fábula, ya que en esa época ningún Infante navarro o aragonés llamado Ramiro, pudo alistarse en la empresa, puesto que, por aquellas fechas, solo existían dos Príncipes que llevaban el nombre de referencia; un Ramiro vástago del Rey García Sánchez "el de Nájera" (de éste precisamente dice Menéndez Pidal que era hijo Ramiro, el yerno del Cid), y otro Infante Ramiro que fue tercer hijo del Rey de Aragón, Sancho Ramírez, el cual en 1093 solo contaba 9 años, siendo de esa edad monje, hasta que en 1136, a pedido de las Cortes de Aragón, subió al trono de sus mayores.
      Sea de ello lo que fuere, los cierto es que la tradición afirma que volvió el Infante Ramiro a España del Medio Oriente, decidido a conmemorar la gesta de la toma de Jerusalén; en cuya jornada puso tanto valor "que mereció que Dios le premiase deparándole la fortuna de encontrar en la probática piscina un pedazo de la verdadera cruz, en que el Señor consumó nuestra redención" - apunta la Crónica -, y que con propósito recordatorio fundó la Real Divisa de Santa María de la Piscina, suerte de cofradía caballeresca. Tras ello, retirado en el monacato de San Pedro de Cardeña - donde yacían los restos del Cid y de doña Ximena, sus suegros y los de su consorte doña Elvira o Cristina - Ramiro otorgó testamento el 13-XI-1110. Ordenó en él a su pariente y albacea Pedro de Virila - Abad del referido convento - que con sus bienes hiciera levantar en las heredades suyas una iglesia dedicada a la Santísima Virgen, en la que se rindiese culto al trozo de cruz que había traído de Jerusalén.
      Muchos autores - verbigracia el clérigo José de Moret en el siglo XVII, y el benedictino Francisco de Berganza en el siglo XVIII - consideran falso el testamento de Ramiro. Empero, lo cierto es que el año 1136, el Abad Virila - con mandato del Infante o sin él - acabó de construir, en San Vicente de la Sosierra - villa que entonces pertenecía a Navarra, y en la actualidad al partido judicial de Haro, en La Rioja -, la Casa Divisa e Iglesia de Santa María de la Piscina, templo consagrado en 1137 por el Obispo de Calahorra, Sancho Funes.
      Una de las cláusulas del discutido testamento de Ramiro expresaba: "Mando que después de edificada la Iglesia de Santa María de la Piscina, pongas en ella, hijo mío García, la casa y Divisa que ha de llamarse de la Piscina Sagrada de Jerusalén, para que seas el Señor y Patrono de ella, tú y tus sucesores por derecho perpetuo. Nadie entrará en mi Divisa que proceda de Moros, ni de judíos, ni tampoco se admitirán los hijos espúreos, bordes ni villanos ... debiendo ser hidalgos todos los caballeros de la Divisa ...".
      No es inoportuno señalar, que aquella aludida milagrosa "Piscina" - en hebreo denominada "Betsaida" ("lugar de pesca")- se encontraba en Jerusalén junto a la puerta "Probática" (que en griego significa "del ganado" o "de las ovejas"), y que su descripción la hace el Evangelio de San Juan, con sus cinco pórticos, donde - textualmente dice - "yacía gran multitud de enfermos, ciegos, cojos, tullidos, que aguardaban el movimiento del agua. Porque un ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo a la piscina y se agitaba el agua; el primero, pues, que descendía después de la agitación del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que le aquejase". En la probática piscina fue donde Jesús le dijo a un hombre que hacía 38 años que estaba enfermo: "¿Quieres ser curado? Señor, respondió el doliente, no tengo nadie que me meta en la piscina así que el agua está agitada: por lo cual, mientras yo voy, ya otro ha bajado antes. Dícele Jesús: Levántate, toma tu camilla y anda. De repente se halló sano este hombre, tomó su camilla e iba caminando".
      Debo añadir que el antiguo monasterio de Santa María de la Piscina, hoy se conserva en el municipio logroñés de San Vicente de la Sosierra. "El templo es románico, de una sola nave, con bóveda de medio cañón y con cascarones. Tuvo pinturas murales que representaban la toma de Jerusalén, de las que solo se ven restos". (Enciclopedia Universal Espasa-Calpe).
      En cuanto al primer Patrono de la Divisa o Cofradía de Caballeros de "la Piscina Sagrada de Jerusalén", fue el hijo segundo de Ramiro que adoptó el apellido Ramírez de la Piscina, y que era además Señor de Torres, Peñacerrada, Montoria y Solana. Casó con Elvira o Teresa Gómez Sarmiento (hija del Conde Gómez Camp de Espina). Al fallecer dichos cónyuges, en 1142, sus despojos quedaron sepultados en la vieja iglesia de Urizarra, jurisdicción de Peñacerrada, del partido judicial de Laguardia, en la provincia de Alava.
      Carlos Calvo, en su Nobiliario, encabeza el linaje de Ramírez de la Piscina con un escudo partido por un palo de azur cargado de 5 lises de oro, cuyo lado diestro de oro trae 3 bandas de gules, y el siniestro también de oro con una encina de sinople y un león de púrpura empinado al tronco. Bordura de gules con 5 sotueres de oro intercalados con 5 veneras de plata.
      El blasón que ostentaba la fachada de la iglesia de Santa María de la Piscina y de la Casa de la Divisa de San Vicente de la Sosierra - según los García Carraffa - era terciado en palo: 1º de sinople, con una banda de oro cargada de una cotiza (banda estrecha) de gules; 2º de azur, con 3 flores de lis puestas en triángulo; 3º de plata, con un árbol de sobrarbe (encina), sumada a su copa una cruz de gules, y un león de gules empinado al tronco. Bordura general de oro, con las cadenas de Navarra de sable, y entre los espacios de las cadenas, 4 sotueres, 4 veneras y 4 cruces de San Juan de Jerusalén de gules.
      Otras prosapias del mismo apellido - precisan los García Carraffa - modificaron el blasón, pintando en su primer cuartel de oro 3 bandas de azur, y poniendo en el centro de la parte alta de la bordura una jarra de plata, con 5 azucenas. Otros ponen esa jarra con las azucenas sobre una corona real antigua que timbra el escudo.
      Por su parte, la primitiva Casa de Montalvo, que radicó en Alava en la villa de Arévalo del Rey, pintaba sus armas en campo de azur, con un águila bifronte explayada de plata.

  • Fuentes 
    1. [S112] Los Antepasados, A lo largo y más allá de la Historia Argentina, Ibarguren Aguirre, Carlos Federico, (Trabajo inédito), Tomo X, Los Ramírez de Montalvo (Confiabilidad: 3).