Comendador Miguel Jerónimo de Cabrera Zúñiga[1]

Varón 1475 - 1546  (71 años)


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  • Nombre Miguel Jerónimo de Cabrera Zúñiga 
    Título Comendador 
    Nacimiento 1475  Sevilla, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1, 2
    Sexo Varón 
    Fallecimiento 4 Dic 1546  [1
    ID Persona I30769  Los Antepasados
    Última Modificación 26 Oct 2010 

    Padre Pedro de Cabrera López de Madrid,   n. 1425, Aragón, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 4 Dic 1506, Sevilla, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 81 años) 
    Madre Leonor de Zúñiga de la Cerda,   n. 1442, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1507, Sevilla, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 65 años) 
    ID Familia F13258  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia 1 Elena de Figueroa Ponce de León 
    Hijos 
    +1. Pedro Luis de Cabrera Figueroa,   f. 1562, Madrid, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    Última Modificación 22 Dic 2009 
    ID Familia F13257  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia 2 María de Toledo Hernández de Pedrosa,   n. 1515, Sevilla, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 8 Oct 1558, Alta Mar Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 43 años) 
    Hijos 
    +1. Jerónimo Luis de Cabrera Zúñiga de Toledo,   n. 1520, Sevilla, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 17 Ago 1574, Santiago del Estero, Santiago del Estero, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 54 años)
    +2. Leonor de Cabrera Zúñiga de Toledo
    +3. Catalina de Cabrera Zúñiga de Toledo,   c. 27 Sep 1530, Sevilla, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
    +4. Antonio Luis de Cabrera Zúñiga de Toledo
    Última Modificación 13 Mar 2010 
    ID Familia F278  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Mapa del Evento
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  • Notas 
    • MIGUEL JERONIMO DE CABRERA Y ZUÑIGA, nació y lo bautizaron en Sevilla. Fue primer Señor del Mayorazgo de la Torre de Palencia y Comendador de la encomienda de Mures y Benazuza, en la Orden de Santiago. Casó primeramente con Elena de Figueroa y Ponce de León, señora de alto rango - hermana de Luis Ponce de León, Marqués del Zahara y Conde de Arcos, y sobrina 2ª del gran Rodrigo Ponce de León, único Duque de Cádiz; hija de Pedro Ponce de León, Señor de Villagarcía en Extremadura, y de Leonor de Figueroa, nieta paterna de Luis Ponce de León y Cabrera y de Teresa de Guzmán, Señora de Villagarcía; y nieta materna de Lorenzo Suárez de Figueroa, 1er Conde de Feria, y de María Manuel, Señora de Montealegre, su primera consorte.
      De este matrimonio el Comendador Cabrera y Zúñiga hubo un solo vástago; Pedro Luis de Cabrera y Figueroa, heredero del Mayorazgo de la Torre de Palencia, a tres o cuatro leguas de Sevilla, de quien se hablará más adelante. Y sucedió que vivía por entonces en Sevilla, en la parroquia de San Lorenzo, una bella muchacha limpia de sangre, aunque unida en desigual casamiento con un hombre de oficio Calderero; María de Toledo, de la cual se enamoró perdidamente el Comendador, y fue correspondido por ella sin rebozo alguno; para alboroto y chismografía de la gente sevillana; pública ofensa a Elena Figueroa; disgusto del soberbio Conde de Arcos, jefe de la familia de ésta y tremenda indignación del Calderero, deshonrado marido que recurrió en queja nada menos que al Emperador Carlos V; quien previno, al descomedido Comendador, debía cortar sus relaciones amorosas con María de Toledo. Empero, lejos de someterse a la voluntad regia, la pareja de adúlteros fugó a Portugal. Ello acarreó la pérdida de la encomienda de Mures y Benazuza para Miguel Jerónimo de Cabrera, con embargo de sus bienes y rentas. Así vino él a quedar en la indigencia, al punto que - según se dijo - hubo de pedir limosna para comer. Años más tarde. fallecidos Elena Figueroa y el corneado Calderero, Miguel Jerónimo y María de Toledo legalizaron su situación contrayendo matrimonio - aunque los amantes ya habían echado al mundo a sus tres hijos mayores; Jerónimo Luis, Leonor y Catalina.
      La chismorreada María de Toledo, mal que les pese a sus detractores póstumos, derivaba de familia honorable de "cristianos viejos". Nació en la casa que sus padres poseían en la collación de Santa Cruz de la ciudad de Sevilla; en cuya Iglesia Matriz tenían ellos sepultura con el nombre en la losa. Fueron sus progenitores Francisco de Toledo, hijodalgo notorio, descendiente de los Toledo de Granada, y Catalina Hernández del Pedroso, que testó en Sevilla el 4-VI-1567; hija, Catalina, a su vez de Alonso Hernández del Pedroso, Corredor de la Lonja sevillana, y de Isabel de Torres, su mujer. Ni que decir que la impetuosa María, a disgusto de su parentela, maridóse con aquel Calderero lo cual tantos trastornos causaría.

      La sarta de litigios que provocó la Torre de Palencia

      A cien años de la aventura pasional del Comendador Cabrera con María de Toledo, el escándalo salió a relucir de nuevo en un pleito donde se controvirtió el derecho sucesorio al Mayorazgo de la Torre de Palencia. En efecto; en 1615 la rama primogénita del primer matrimonio de Miguel Jerónimo de Cabrera con Elena de Figueroa quedó trunca, y entró entonces al goce de la ganga palenciana, y de sus bienes anexos, la descendencia de María de la Cerda - hermana de Miguel Jerónimo, casada con Bernardino Fernández de Córdoba, Señor de Campana y nieto del Conde de Cabra. De dichos consortes era tataranieto Martín de Guzmán y Cabrera, al que por esa línea correspondían los derechos al Mayorazgo instituído por los esposos Cabrera-Zúñiga de la Cerda, de los cuales Guzmán resultaba chozno. Ahora bien, extinguida la sucesión de los Cabrera-Figueroa, tenía prioridad al vínculo aludido la rama americana del segundo matrimonio del Comendador, o sean los Cabrera-Toledo. En consecuencia, en 1620, Miguel Jerónimo de Cabrera y Dorantes - hijo de Antonio Luis de Cabrera y Toledo - litigó contra Martín de Guzmán y Cabrera - su sobrino nieto en 4º grado - por la posesión de la Torre de Palencia.
      Empecinadamente el disfrutador del Mayorazgo alegó en autos la ilegitimidad de la rama americana, negando el casamiento del Comendador Cabrera con María de Toledo; y el 31-III-1620, al rechazar la demanda, Martín de Guzmán dijo; "que el dicho Miguel Gerónimo de Cabrera que fue Comendador de la Villa de Mures y Benazuza, no tuvo mas que un matrimonio que fue el de doña Elena de Figueroa, y estando con la susodicha tuvo amistad y trato deshonesto con esta que ahora llaman doña María de Toledo, y siendo casado se apoderó de la susodicha, sobre lo cual se procedió contra él, y respecto por tener por cuñado al Duque de Arcos, hermano de la dicha doña Elena de Figueroa, se hicieron muy grandes diligencias hasta que finalmente, entrando la Majestad Real de por medio, se tomó por medio que el dicho Miguel Gerónimo entregase a esta doña María de Toledo a su marido, con palabra que dió de que no la inquietaría más y que haría vida con la dicha María Elena, y respecto de haber contravenido a esta palabra, se fulminó causa contra el dicho Comendador y se fue huyendo al Reyno de Portugal y le quitaron el hábito y la encomienda y le embargaron todos sus bienes, y nunca más pareció en público, y esta dicha doña María se fue a las Indias".
      Todos los testigos presentados por Martín de Guzmán declararon como éste; que Miguel Jerónimo de Cabrera no estuvo casado con María de Toledo. Pero, por otra parte - según lo destaca Martínez Villada - el demandante del Mayorazgo Miguel Jerónimo de Cabrera y Dorantes, fuera de dos informaciones hechas en La Plata y Sevilla, hizo una tercera en defensa de su legitimidad, el 5-II-1621, presentando 13 testigos. "Como el asunto era tan importante y de tan difícil y controvertida averiguación, se había conseguido, según el Licenciado Fernando Carrillo de Gallegos, la intervención del Nuncio de la Santa Sede mediante una "paulina", ordenando que todos declarasen lo que sepan de verdad sobre la legitimidad de don Antonio, padre del pretendiente. Que por esto él - Carrillo de Gallegos - sacerdote, dice que Don Miguel Jerónimo y Doña María de Toledo, mal unidos, tuvieron varios hijos y después, de viudos se casaron, naciendo de este matrimonio el dicho don Antonio, que era legítimo; que esto lo oyó decir a Don Fernando Mexía de Guzmán, que era sucesor de la Torre de Palencia (por estar casado con Luisa de Cabrera o de la Cerda, hija de Pedro Luis de Cabrera y Figueroa), "a quien se lo preguntó este testigo de resultas de una discusión habida en casa del Licenciado Nuñez de la Fuente, Abogado de la Real Audiencia".
      Esta declaración - prosigue Martínez Villada -, por su claridad y precisión es la más importante de todas las producidas ... El declarante era un sacerdote, que deponía en virtud de una orden y bajo pena de excomunión; y dió la razón y fundamento de lo declarado en manifestaciones de un miembro de la rama que poseía el Mayorazgo. Jurídicamente era de gran valor, fuera de que otros testigos lo corroboraron".
      El juicio duró más o menos dos años, y no se sentenció por muerte del Capitán Juan Bautista de Mena, residente en Madrid, que era quien corría con los gastos judiciales, y de América no le remitieron mas dinero al apoderado de la parte actora, Dionisio de Mendoza, el cual, como no iba a litigar a su costa, abandonó el asunto, considerando también "a las rentas del Mayorazgo de escasa importancia, comparadas con las que se disfrutaban en Indias". Los otros apoderados de Miguel Jerónimo de Cabrera y Dorantes para dicho pleito fueron; el padre jesuita Nicolás Durán, García de Lossada y Quejo, Diego Caballero de Illescas - "24 de Sevilla" - y un hermano de este, Rodrigo de Illescas.
      Posteriormente tales actuaciones acerca del Mayorazgo de la Torre de Palencia se agregaron al expediente secreto de pruebas incoado con motivo de la solicitud de Jerónimo Luis de Cabrera (nieto) para ingresar en la Orden de Santiago, como Caballero; pretensión que se rechazó el 1-II-1652. Las constancias de dicho expediente - ahora en el Archivo Histórico Nacional de Madrid - fueron estractadas y comentadas en un interesante artículo titulado; Don Jerónimo Luis de Cabrera y la Caballería de Santiago, por Raúl A. Molina, en la revista "Genealogía", nº 11, editada en Buenos Aires el año 1955.
      Del análisis del interrogatorio de testigos, transcriptos en ese artículo de Molina, se deduce que en la probanza de que tratamos se enfrentaron dos bandos o parcialidades.
      Uno, el de los testigos sevillanos, encabezados por Enrique de Guzmán y Cabrera, Señor, a la sazón (1648), de la Torre de Palencia, que declararon que el Comendador fue casado una sola vez con Elena de Figueroa, y que vivió luego amancebado con la mujer que le robó a un Calderero, la cual - testificó el propio Guzmán - "era hija de penitenciados de nación hebrea", como les oyó decir a Luis Páez de Figueroa y a Gonzalo Vega. Pero Vega, llamado a declarar, eludió una contestación remitiéndose al pleito; y Páez Figueroa, a su vez, "niega haya sido hija de judíos" María de Toledo. Estos deponentes respondían a los intereses materiales del pleito sobre el Mayorazgo de la Torre de Palencia, "lo que - a criterio de Molina - nos obliga a descartar en su mayoría al aporte de sus afirmaciones".
      El otro grupo fue el de los 9 testigos interrogados en San Lúcar la Mayor, donde los Cabrera tenían casas, huerta, capilla y enterratorio. Esos 9 testigos, sin excepción, declararon que María de Toledo había sido mujer legítima del Comendador, y que era "mujer principal, cristiana vieja, limpia de toda mala raza".
      Por lo demás, entre los testimonios que se recogieron en Madrid, Antonio de León Pinelo, el famoso recopilador de las Leyes de Indias, dijo, el 30-I-1649, respecto de los antepasados inmediatos del pretendiente a caballero cruzado: "que los dichos sus padres y abuelos y cada uno de ellos son y fueron legítimos y de legítimo matrimonio nacidos y procreados, que no les toca género de bastardía, y que lo save por ser público en aquella provincia (Córdoba del Tucumán, donde Pinelo residió ocho años) y donde son de los primeros de ella".
      En suma: luego de despacharse en autos una verdadera multitud de testigos - cuyas declaraciones se levantaron en Medellín, cuna de los Becerras, en Sevilla, en San Lúcar la Mayor y en Madrid -, dado lo contradictorio de algunos testimonios, y teniendo sobre todo en cuenta de que el bisabuelo del candidato fuera privado del hábito y encomienda santiaguista por desobediencia a Carlos V, el Consejo Supremo de la Orden, el 19-I-1652, resolvió que "aviendo visto las pruebas mandadas a acumular ... de don Gerónimo Luis de Cabrera ... declararon no concurrir en el pretendiente las calidades que piden los establecimientos, y lo firman": Don Jerónimo Mascareñas, Don Francisco de Borja, Don Antonio de Benavides y Don Diego Zapata.
      Empero la prueba definitiva acerca del matrimonio del Comendador Cabrera con María de Toledo surje de una partida del año 1549, encontrada en Sevilla por el investigador peruano García Terry, quien la publicó en Lima en 1954 y se la remitió también a su colega chileno Fernando Allende Navarro, apreciado amigo mío quien a su vez, me facilitó copia de ella. Este testimonio hubiera sido de gran valor cuando se litigó el pleito por la Torre de Palencia, o se ventilaron las probanzas del aspirante a santiaguista Jerónimo Luis de Cabrera (nieto). El documento dice así:
      "Domingo quince días del mes de Setiembre de 1549, yo Bartolomé Marín, cura desta Iglesia (parroquia sevillana de San Vicente, que data del siglo XIV) desposé en fas de la Santa Madre Yglesia a Pedro Pablo, fijo de Bartolomé de Vega, difunto, e Catalina Fernández, e a Catalina Ramírez, criada del Comendador Miguel Gerónimo de Cabrera e de doña María de Toledo, su mujer vecinos de esta collación de sant Vicente, en presencia de Alonso Pérez, beneficiado de sant Llorente, e de Vergara, beneficiado, e de fray Pedro de sant Pablo, e de doña María de toledo e las dueñas que fueron llamadas para honrrar el dicho desposorio, e porque es así verdad firmé de mi nombre. - Bartolomé Marín".

      Años postreros y trágico fin de doña María

      Cabe señalar que María de Toledo, cuando las tribulaciones de su querido Comendador llegaron a su punto más álgido, "fue a besar las manos del Emperador, para implorar su perdón y suplicar se le levantara el destierro", gestión - anota Martínez Villada - "que no se comprende si no hubiese sido su legítima esposa". Carlos V accedió, sin duda, a sus ruegos, puesto que el exiliado retornó a Sevilla. Ahí Miguel Jerónimo de Cabrera y Zúñiga, pobre y arrumbado, vivió en la collación de San Vicente, y el 26-II-1546, cercano a los 60 años de edad, testó ante Francisco Romano, para morir diez meses después, el 4 de diciembre. En su disposición postrera solo declaró su matrimonio con Elena de Figueroa, "silencio - conjetura Martínez Villada - para el cual pudieran existir razones poderosas". "Acaso - añade el autor - volvió al disfrute de su Mayorazgo, pero creo que no le fue devuelto el hábito y no pudo bajar al sepulcro amortajado con el blanco manto y la noble cruz encarnada".
      Fallecido su consorte, María de Toledo solicitó autorización al Rey para pasar a Indias, a fin de reunirse allí con sus hijos mayores. El permiso se le otorgó por Real Cédula fechada en Valladolid el 21-II-1554. En el "Catálogo de pasajeros a Indias", Volumen III, bajo el Nº 2965 del año 1555, Libro I. folio 127, se registra la partida o papeleta de la viajera, que prueba su calidad de mujer legítima del Comendador Cabrera.
      Así lo expresa el documento: "Doña María de Toledo, mujer del Comendador que fue Miguel Jerónimo de Cabrera, viuda, vecina y natural de Sevilla, hija de Francisco de Toledo y de doña Catalina, con doña Niculasa y don Juan de Cabrera, sus hijos; Mariana Ortiz, vecina y natural de Sevilla, hija de Sebastián Pérez y de Beatriz Sánchez, soltera, criada; Marina Jiménez, vecina natural de Sevilla, hija de Sebastián Jiménez y de Francisca Hernández, soltera, criada, al Perú. Pasaron también: Isabel de Sotomayor, vecina y natural de Sevilla, hija de Rodrigo de Córdoba y de Violante López, soltera, criada; Alonso Sánchez, vecino y natural de Sevilla, hijo de Diego Sánchez y de Isabel Ortega, soltero, criado; Luis Rodríguez, vecino y natural de Sevilla, hijo de Alonso López y de Isabel Rodríguez, soltero, criado".
      La nao de su embarque se hizo a la vela bajo la responsabilidad del Maestre Alonso Martín Morejón, y su destino era "Nombre de Dios", en Panamá. No obstante a poco de zarpar (sin duda de San Lúcar de Barrameda) se desencadenó un furioso temporal, yéndose a pique la embarcación frente a la costa de Arenas Gordas, entre las desembocaduras de los ríos Tinto y Guadalquivir, en la provincia de Huelva. En el naufragio pereció ahogada María de Toledo, dos de sus hijos pequeños y parte de las personas de su séquito. Fue "en el golfo de las yeguas (Huelva a de ser), año 1558 a 8 de octubre", como lo recordó en su Itinerario Genealógico el hijo de la víctima, Antonio Luis de Cabrera, mi 11º abuelo.

  • Fuentes 
    1. [S112] Los Antepasados, A lo largo y más allá de la Historia Argentina, Ibarguren Aguirre, Carlos Federico, (Trabajo inédito), Tomo VII, Los Cabrera (Confiabilidad: 3).

    2. [S168] Los Sojo Torres, Vásquez Mansilla, Roberto, (Cuaderno anillado e inédito).