Santiago Antonio Antonini, (*)[1]

Varón 1768 - 1831  (63 años)


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  • Nombre Santiago Antonio Antonini  [2
    Sufijo (*) 
    Nacimiento 1768  Saluzzo, Italia Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [2
    Sexo Varón 
    Fallecimiento 30 Sep 1831  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [3
    ID Persona I20093  Los Antepasados
    Última Modificación 12 Feb 2018 

    Familia Rosa Tagliafico 
    Hijos 
    +1. Antonio Antonini Tagliafico,   n. 1791, Milán, Italia Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 11 Mar 1865, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 74 años)
    Última Modificación 22 Dic 2009 
    ID Familia F6056  Hoja del Grupo  |  Family Chart

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  • Notas 
    • Santiago Antonini fue un personaje histórico muy interesante, merecedor de un estudio detenido y a fondo. (Caillet Bois, Héctor Quesada, Carlos Roberts, Enrique Udaondo y Vicente Cutolo, se han ocupado de él). Nació en Saluzzo, en los dominios del entonces Rey de Cerdeña. En Buenos Aires ejerció el oficio de relojero, con vivienda y taller "en la esquina tras de Santo Domingo". El año 1795, por orden del Alcalde Martín de Alzaga, lo sometieron al tormento de cordeles en el potro, sindicado como conspirador, junto con varios residentes franceses que "hacían sus merendonas brindando por la libertad". La quinta de Lorea, la fábrica de pastillas del Conde de Liniers y la casa del panadero Luis Dumont, eran los lugares de cita de esos extranjeros peligrosos -- según delación de Pedro, un negro esclavo.
      Cuando en mal hora lo detuvieron al relojero jacobino, el Alguacil Olaso, encontró entre las sábanas de su cama un papelito escrito que decía "Viva la Livertad". Antonini soportó con tremenda entereza la tortura de las sogas y la púa de acero introducida en las uñas y la carne de sus dedos. Finalmente, sin comprometer a sus compinches, el reo quedó libre, pero lleno de odio contra Alzaga, a quien le deseaba la "guiyotina", y contra el régimen español, del cual dicho Alcalde era fiel exponente.
      Ocurrida la primera invasión inglesa, Santiago Antonini le ofrece al Cabildo, el 15-IX-1806, "constituir un cuerpo con los artistas (artesanos) franceses, italianos y malteses", para defender la ciudad. El Comandante Liniers desaprueba la idea, aunque "los franceses e italianos le merecen particular aprecio y juzga mas propio se agreguen a los cuerpos que están formados". Sin embargo Liniers -- que conocía al oferente desde aquellos yantares conspirativos en la fábrica de pastillas de su hermano el Conde Luis -- en premio de la actuación de Antonini durante la Reconquista, le nombra "Comisario General del Ejército de Voluntarios", secundado por el francés Carlos de Sauly.
      Un año mas tarde, el 22-XI-1807, parte nuestro Comisario para América del Norte, enviado por Liniers a comprar fusiles. En su "Diario" de viaje -- depositado hoy en el Museo de Luján -- Santiago Antonini relata las peripecias de su gira; como, el 8-I-1808, en Montevideo, embarcado en el bergantín norteamericano "Mildret" cumple su primera etapa, que termina en Filadelfia, sede entonces del gobierno federal. De ahí, ese "tipo ilustrado y astuto, hechura de Liniers" -- las calificaciones pertenecen al Marqués de Casa Irujo, representante español en Río de Janeiro \emdash , en vez de adquirir pertrechos guerreros se dirije a Nueva York, y luego se hace a la vela rumbo a España; pero el barco que lo conduce es atacado y apresado por un corsario británico, que lo lleva a Plymouth; en cuyo puerto militar dos miembros del Tribunal de Presas, el Coronel Doyle y el Teniente Coronel Carrol, que habían participado en las invasiones a Buenos Aires, reconocen a Antonini. Ambos jefes, en mérito a que el italiano "ha sido particularmente atento y amable con los ingleses enfermos y heridos en Sud América", lo ponen en libertad y le permiten ir a Londres. En apariencia, el maestro relojero de Buenos Aires, resultaba un comisionado del Virrey para comprar armas, pero -- según el Coronel Doyle le escribió al General Stewart \emdash , "el objeto del viaje de este hombre a Europa ha sido, decididamente, proponer a Francia separar a Sud América de España".
      Así las cosas, Antonini, desde Inglaterra, zarpa a bordo del "John Paris" hacia la Coruña, con cartas destinadas a la Junta Central. Salvados muchos contratiempos, llega el personaje a las costas gallegas, y se encamina a Madrid, pese a que la Junta Central sesionaba en Aranjuez. Adueñados los franceses de la capital del reino, remiten a Antonini a Francia. Posteriormente, de 1810 a 1814, el antiguo jacobino bonaerense emprende un misterioso viaje a Nueva York y a Filadelfia, como agente secreto de Napoleón, a fin de trabajar por la independencia de las colonias hispanoamericanas. Fernando de Onis, diplomático de España ante el gobierno republicano de Madison, le informaba al Virrey Cisneros que "Santiago Antonio, que habla con entusiasmo del gran Napoleón y pésimamente de la Rl. familia de Borbón", se había embarcado allá en la goleta "Tilsit", de la que trasladó al pailebote americano "Fly", cuyo velero capturó en alta mar el navío de guerra inglés "Atlanta", para obligarlo a ir a las Bermudas. En 1814, el inquieto aventurero ya no maquinaba los puntuales tictacs de otrora, sino vastas conspiraciones políticas; desde luego en París, y Bayona, Orthez, Pau, Targes (aquí visitó al bearnés Pablo Maillos, veterano Mayor de los Húsares de Pueyrredón en Buenos Aires); prolongando su gira por Roma, Napoles y Túnez, donde su urdimbre subversiva resulta difícil de rastrear.
      Tales son los datos conocidos del interesante suegro de María de los Angeles Pueyrredón. Mitre refiere -- en su Historia de Belgrano -- que en 1812, en Buenos Aires, el día de la ejecución de Alzaga. "al pie de la horca en que fue suspendido su cadáver, un hombre abriéndose paso por entre la apiñada multitud, llegó desalado hasta el pie del suplicio, abrazó con delirio el sangriento madero, lo cubrió de besos, volviendo de vez en cuando hacia el pueblo su rostro cubierto de lágrimas en que se dibujaba un gozo intenso, y derramaba al mismo tiempo en torno suyo monedas de plata a manos llenas. Este hombre era un francés, a quien Alzaga había dado tormento en 1795". Héctor Quesada y Juan Canter suponen que el inesperado protagonista de tan macabro espectáculo fue Santiago Antonini. Pero este ambulaba en 1812 por norteamérica, comprometido en sigilosas conjuras. En consecuencia, el rencoroso delirante de la escena patibularia, recordada por Mitre, tiene que ser Antonino Antonini, el hijo del torturado relojero Santiago; el mismo que tres años mas tarde sellaba su unión nupcial con María de los Angeles Pueyrredón, sospechada hija ilegítima de uno de los triunviros que ordenaron la ejecución de Alzaga, y que apadrinaría las esponsales de ella con Antonini.
      por Carlos F. Ibarguren Aguirre

  • Fuentes 
    1. [S112] Los Antepasados, A lo largo y más allá de la Historia Argentina, Ibarguren Aguirre, Carlos Federico, (Trabajo inédito), Tomo VII, Los Dogan (Confiabilidad: 3).

    2. [S137] Nuevo Diccionario Biográfico Argentino, Cutolo, Vicente O., (Editorial Elche, Buenos Aires, 1968. De este diccionario se editaron varias ediciones actualizadas, hasta el 2004.).

    3. [S301] Revista del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas Nº21, Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, (Buenos Aires, 1985).