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Coincidencias 301 a 450 de 43,151

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301 PLORUTTI, Roberto A. (Pelón), q.e.p.d., falleció el 12-2- 2016. - Tu mujer Teresita Etchegoyen; tus hijos Tere y Daniel Guzmán, Roberto y Vale Plou, Cecilia y Ricardo Alfonsín, Federico y Vivi Franciosi, Andrea y Juancho Palchevich, Francisco y Elo Bigatti, Ana y Christian Muller; tus nietos Mauricio y Pato, Sole y Gere, Gonzalo y Jesús, Santi, Manu, Jose, Cata, Rochi, Lucía y Guido, Ricardito, Marcos, Eli, Bauti, Nacho, Loli, Juan, Tomi, Lucas, Fran, Mateo, Segun, Male, Max y Mía; tus bisnietos Viole, Marga, Lucca, Carola, Marco, Clara e Hipólito y sus fieles colaboradoras Susana, Vero, Karina y Elsa te despedimos con mucho cariño y agradecemos tu ejemplo.  Plorutti Etchepare, Roberto Antonio (I603349)
 
302 Por fallecimiento de su hermana Da. Marta, tomó a su cargo el cuidado de la Imagen de Na. Sa. De la Asunción, Patrona de la Asunción, que se conserva en la descendencia del Gobernador Irala, desde la fundación de la ciudad. Por haberla llevado al Rosario, cuando después de la Guerra pasó unos meses allí, y por haberla negado para los cultos durante el entredicho de la Iglesia del Paraguay, la Curia le novio pleito pretendiendo la propiedad de la Imagen. Resistida la pretensión por la Sra. De Haedo, se demostró que era de la familia de Zavala desde mediados del siglo XVIII, fecha de su adquisición y que poco después había reemplazado a la antigua Imagen Patrona llamada ?la Conquistadora?, por haber acompañado a los españoles en la Conquista. Pero debido a la intervención de algunas personas y deseosa de no ocasionar dificultades la Sra. De Haedo llegó a un arreglo por el cual renunciaba a la propiedad pero el Gobierno le reconocía la Mayordomía de la Virgen a ella y sus descendientes, con derecho a conservarla en su casa mientras no se terminara la Iglesia destinada a guardarla llamada ?El Oratorio?. Por ese convenio, ella fue la 1ra. Mayordoma de la Virgen y desde su fallecimiento lo es su hija Da. Vicenta. Machain Zavala, Josefa Bárbara (I654963)
 
303 Por los diferentes documentos (argentinos), podemos saber que Juan (Jean) Etcheverry nació en Francia (posiblemente en los Pirineos Atlánticos) en 1824, hijo de Juan y de María Larralde. En los diversos registros bautismales, su apellido aparece de las siguientes formas: Echevarría, Echeverría, Echeverri y Echeverry, así como Etchevarria en su acta de matrimonio.
Nota: según censo de 1895, Juan y Mariana Etcheverry (de 71 y 62 años) tenían dos hijas más, Dominga, de 30 años, y María, de 18.
 
Etcheverry Larralde, Juan (I154013)
 
304 RAMOS MEJÍA, José María, q.e.p.d., se durmió en la paz del Señor el 18-2-2014, c.a.s.r. y b.p. - Su esposa Ana María O. de Ramos Mejía, su hija Sofía Ramos Mejía lo recordarán con amor y participan su fallecimiento.
La Nación, 20.02.2014 
Ramos Mejía Madero, José María (I26964)
 
305 RAWSON de DANSEY, Marta, q.e.p.d., falleció el 1-5-2017. - Jorge Dansey Gazcón despide a su querida Marta después de 70 años de vida juntos. La seguiré queriendo con todo el amor de mi alma por siempre. Tus hijos Malata Dansey de Ros Artayeta, Carola y Enrique Areco y Armando Calcarami; tus nietos Ceci y Guimo Ros Artayeta, Luli y Bernie Ros Artayeta y Alejo Ros Artayeta, Mariana y Enrique Thompson, Bárbara y Alfonso de Laferrere, Deborah y Pablo Rivas y Matías y Delfina Areco y tus 16 bisnietos te despedimos con todo el amor que nos supiste dar. Mamita, Pate, te vamos a extrañar.  Rawson Borda, Marta Isolina (I618128)
 
306 RUEDA, Susana Bullrich de, q.e.p.d., falleció en Potomac, Maryland, EEUU, el 6-7-2017. - Su marido Guillermo; sus hijos Guillermo y Wendy Huntington, Agustina y Facundo Santucci y Sebastián e Irene Büchner Regazzoni y sus nietos Mateo, Emma, Nicolás, Isabella, Luna y Santos invitan a despedirla con una santa misa en su querida memoria el lunes 24, a las 9:30, en Jardín de Paz, Pilar.  Bullrich Zorraquín, Susana (I42300)
 
307 Rufino Canaveris de Jugluns (n. 05|09|1819; b. S. Nicolás de Bari, 09|09|1819) hijo legítimo de Manuel Canaveris de Jugluns (n. Manuel José Cornelio Ramón; 15|09|1787; b. Nª Sª de La Merced, 16|09|1787; hijo legítimo de Juan Antonio Domingo Canaveris de Jugluns y Bernarda Catalina de Esparza) y María de los Ángeles Rodríguez (hija legítima de Basilio Rodríguez y Anselma Calderón). Canaveris Rodríguez, Rufino (I687628)
 
308 RUIZ GUIÑAZÚ, Rosa de Bary Pereda de, q.e.p.d., falleció el 29-4-2017. - Sus hijos Rosita y Juan Ducos, M. Inés y Miguel Laxague, Ana y Marcos Lagos, Alfonso, Enrique y Majo García, Alberto, Pablo y Victoria Greslebin; sus nietos Laxague: Pbro. Ignacio, Tomás y Mary Poodts, Inés y Nicolás Pérès Vieyra, Cecilia y Francisco Uriburu, Delfina y Nacho Paz, María y Mati López Cabanillas, Lagos: Marcos y Clara Huergo, Lucas y Mimi Newton, Martín, Bautista, Benjamín y Cristóbal; Ruiz Guiñazú Blaquier: Agustina y Horacio Rousseau, Marina, Alfonso y Francisco; Ruiz Guiñazú García: Paz, Mateo y Javier; Ruiz Guiñazú Ducos: Olivia, Tito, Cirilo y Felipe, Ruiz Guiñazú Greslebin: Joaquina, Maite, Clara, Azul y Santos; sus bisnietos: Jacinta, Felicitas y Mateo Laxague, Félix, Justo y Segundo Pérès Vieyra, Olivia, Genoveva, Hilario y Teodelina Uriburu, Maite Paz, Benito y Josefina Lagos, Horacito Rousseau, sus acompañantes: María, Josefina, Marta y Tomasa participan su fallecimiento y la despiden con inmenso cariño e invitan a la misa que se celebrará hoy, a las 11, en el cementerio Memorial. - LAZARO COSTA, San Isidro, Tel. 4732-1200/2900.  Bary Pereda, Rosa María de (I8168)
 
309 SANSOT de MOREA, Mercedes (Beba), q.e.p.d., falleció el 18-4-2016. - Sus hijos Mercedes y Pablo Roccatagliata, Luis, M. Teresa y Eduardo Cisneros, Cecilia y Daniel Sassi, Ana y Guillermo Aubone, Magdalena, Pablo y M. Eugenia Rodríguez de Paris; nietos y bisnietos y sus fieles colaboradoras Nélida Mendez Verde, Gladys Espinola Mendez, Andrea Noguera Guillen y Chiquita la despiden con mucho cariño y ruegan una oración en su memoria. - LAZARO COSTA, Tel. 4812-8040.  Sansot Lanusse, Mercedes (I22487)
 
310 SILVA, Roberto Emilio, q.e.p.d. - volvió a la casa del Padre el 20-5-2016. - Su mujer Zelmira Llerena; sus hijos Roberto y Cristina Matt, Zelmira y Metin Sucuoglu, Miguel y Clara Detry, María y Pablo Cattaneo, Inés y Manuel de Zavaleta; sus nietos Roberto, Victoria y Rafael Silva, Juana, Lucía y Pedro Silva, Martín, Felipe, Emilia y Sofía Cattaneo, Ignacio, Alfonso y Santiago de Zavaleta lo despiden con inmenso cariño. Sus restos serán velados a partir de las 9 hs., e inhumados a las 11, en el cementerio Parque Memorial. - LAZARO COSTA, Tel. 4812- 8040.  Silva Ortiz, Roberto Emilio (I624517)
 
311 Sindico procurador de San Miguel de Tucumán, diputado provincial. Boticario del Ejército del Norte. Rodríguez Xivaja, Manuel Hermenegildo (I603749)
 
312 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Privatizar la información del propietario (I139769)
 
313 TORRES SUNDBLAD de RAZZETTI, Josefina (Copete), q.e.p.d. - Su marido Edmundo Razzetti; sus hijos Andrea y Norberto Car, Pablo y Astrid Hammar, sus nietas Francisca y Trinidad, su cuñada Aida Julia Razzetti participan su fallecimiento y ruegan una oración en su memoria.
La Nación, 3.02.2013 
Torres Sundblad, Josefina Teresita del Niño Jesús (I27984)
 
314 URIBURU, Jaime Francisco, q.e.p.d. - falleció el 10-12-2012. - Su mujer Magdalena García Calvo; sus hijos Agustín, Luisa y Belén despiden a Jaime con mucho dolor, ruegan una oración en su memoria e invitan a la misa que se celebrará en la capilla del Cem. Parque Memorial, hoy, a las 13, y a la posterior inhumación de sus restos. Salida de S/v Malabia 1662, a las 12. LAZARO COSTA, Tel., 4812-8040.  Uriburu Wilson, Jaime Francisco (I274667)
 
315 USLENGHI, Mabel Susana Blanca Lonardi vda de, q.e.p.d., falleció el 5-11-2017.- Sus hijas Susana G. Uslenghi de Oleskow y M. Cristina Uslenghi vda. de García Uriburu; sus hijos políticos Maria Isabel Corsiglia vda. de Uslenghi, Jorge Oleskow; sus nietos Mathias Oleskow y Florencia Martínez Zuviría de Oleskow, Tobias Oleskow y Mercedes del Carril de Oleskow, Martin H. Uslenghi y Gonzalo Uslenghi y María José García Uriburu; sus bisnietos Benedicta y Marcos participan con profundo dolor su fallecimiento. Invitan a despedirla en el cementerio Parque Memorial, sala B, mañana martes, a partir de las 12 y su posterior inhumación a las 14. - LAZARO COSTA Tel. 4812-8040.  Lonardi Planes, Mabel Susana Blanca (I624970)
 
316 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Familia F33566
 
317 !Testigo casamiento Eufemia Olivar. Familia F33449
 
318 !Testigos del matrimonio Francisco Ayllón y Rosa Bazán. Familia F33448
 
319 " El príncipe de los gauchos" Fue el primer gobernador de la Provincia de Santa Fe en 1815, en tanto autónoma de Buenos Aires (los anteriores eran Tenientes de Gobernador designados por los virreyes y luego por los primeros gobiernos patrios). Era un próspero estanciero y comerciante de caballos y mulas con el Alto Perú. Los hermanos William y John Parish Robertson hacen una detallada descripción de Candioti, de sus actividades, de su familia, en sus famosas "Cartas". Gracias a su decidida colaboración con el General Belgrano en su campaña al Paraguay (a la par de la de doña Gregoria Pérez de Denis, también santafesina), la Junta de Buenos Aires le otorgó a la ciudad de Santa Fe el título de "Muy Noble y Leal". El gobernador Candioti falleció en el momento en que la ciudad era invadida por el ejército porteño al mando de Juan José Viamonte, quien, no obstante, le rindió homenaje al ser enterrado en el Convento de Santo Domingo de esta ciudad, a cuya Tercera Orden pertenecía.
por Juan Fernando del Pazo 
Candioti Ceballos, Francisco Antonio (*) (I2453)
 
320 ""Las armas de Ezcurra son, según la "enciclopedia Heráldica" de García Carrafa: De azur, con un águila de oro. Según Carlos Calvo el águila sería de plata, pero me merece más fe lo primero. Don Domingo de Ezcurra se radicó en el lugar de Albiaso, del Valle de Larraun, donde fue Señor de la casa de Petrirena. Contrajo matrimonio con doña María de Echarri. Las armas de Echarri son: Escudo cuartelado: primero y cuarto de plata, con un árbol de sinople y un lobo de sable pasante al pie del tronco; y segundo y tercero de oro, con cuatro palos de gules. Bordura de gules con una cadena de oro. Estas son, por otra parte, las armas del Valle de Larráun. "Es tradición que este valle es de los más antiguos poblados de Navarra y que en él nació Sancho Abarca, por cuya razón tuvo varios privilegios y fueros de hidalgos" (Enciclopedia Espasa). Los Ezcurra del lugar de Albiasu adoptaron estas armas. No sé con certeza la causa. Pero supongo que su uso sería anexo al Señorío de Petrirena, heredado probablemente de los Echarri. Es lo que en heráldica se llama armería de sucesión (Ver "Heráldica", de Armengol y de Pereyra, pág, 92). Siendo ese el escudo heredado de nuestros antepasados, creo que es el que por tradición debemos seguir usando. Al menos así lo hizo don Juan Ignacio de Ezcurra, a pesar de no haber heredado el mencionado Señorío. La versión más antigua que tengo del mismo es la incompleta que figura en un sello impreso en lacre, en carta de Teodora de Arguibel de Ezcurra a don Juan Manuel de Rosas, de fecha 1 de agosto de 1822".
por Alberto Ezcurra Medrano - Archivo Familia Ezcurra Uriburu 
Los Ezcurra, (I22959)
 
321 "(?) El día 20 de Mayo de 1976, en horas cercanas al medio día, se produjo un allanamiento por parte de personal de la Vº Brigada de Infantería y personal perteneciente a fuerzas policiales de la Provincia de Tucumán, en el domicilio donde vivían María Alejandra Niklison y Gerardo Alfredo Romero (padres de la denunciante), sito en calle Azcuénaga Nro. 1816, Barrio Echeverría de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Momentos antes del allanamiento, en ese domicilio se hallaban reunidos cinco militantes pertenecientes a la Organización Político- Militar Montoneros de Tucumán, quienes estaban participando de una reunión de conducción de la zona Este: María Alejandra Niklison, Fernando Saavedra Lamas, (a) "Pepo"; Juan Carlos Meneses (cuyo nombre falso era Miguel Angel Gonzalez Cano, oriundo de la provincia de Santa Fe) Atilio Brandsen y Eduardo Gonzalez Paz,(a) "Tomas" o "Martín". Fuerzas conjuntas del Ejército y de la Policía Provincial, toman por asalto la casa, previamente lanzan explosivos, ingresan a la vivienda, simulando un enfrentamiento asesinan a todos los moradores, por disparos de arma de fuego. Uno de los ocupantes logra salir de la casa huyendo, pero es asesinado por los mismos agresores cerca de la iglesia cercana, luego identificado como Fernando Saavedra Lamas. Frente del domicilio allanado había camiones del Ejército, vehículos policiales, gran cantidad de efectivos de ambas fuerzas, y muchos vecinos del lugar. Los cuerpos sin vida de las víctimas fueron llevados a la Jefatura de la Policía de Tucumán, y de allí cuatro de ellos (tres masculinos y un femenino) fueron inhumados en fosas comunes en el Cementerio del Norte de esta ciudad (?)".
Fuente: Poder Judicial de la Nación. CAUSA: ?Romero Niklison María Alejandra s/Su pedido. Nro. 401.118/04 y sus acumulados: Romano Miguel Armando y otros s/Inf. a los arts 213 bis y 189 bis del C.P. Expte Nro 358/76 y ?Meneses Adolfo Francisco s/Su pedido? Expte 1119/00.

En varias páginas de internet se nombra equivocadamente a esta persona como "Fernando Saavedra Lamas". Se trata, en efecto, de Fernando Saavedra Luque. 
Saavedra Luque, Fernando (I176719)
 
322 "- Hoy á las tres de la mañana ha fallecido en Morón, después de una larga y penosa enfermedad, la apreciable y joven Sra. Da. Enriqueta S. de Castex, esposa del Sr. D. Mariano Castex, dejando tres niños de corta edad.
Sí las simpatías que sus bellas cualidades habían grangeado á esta dama, fueran bastante á ofrecer la resignación necesaria á sus deudos para sobrellevar esta pérdida, en las de que gozaba generalmente, la hallarían sobrada". (El Nacional, 19.11.1860)
 
Salisbury Fabre, Enriqueta Victoria (I65113)
 
323 "-Ayer fueron inhumados en el cementerio del Norte los restos de la señora Facunda Ruiz Moreno, hija del coronel José Ramón Ruiz Moreno, cuyo fallecimiento ha sido muy sentido.
Numerosas personas concurrieron al sepelio." (La Prensa, 11.9.1910)
 
Ruiz Moreno Ruiz Moreno, Facunda (I639419)
 
324 "-Como consecuencia de una corta enfermedad falleció en Asunción del Paraguay la señora Celia J. de Castilla, dama ampliamente vinculada por lazos de parentesco y amistad a antiguas familias porteñas. Sus restos fueron trasladados a esta capital e inhumados en el cementerio de la Chacarita" (La Prensa, 14.8.1977) J., María Celia (I635618)
 
325 "-Previa misa de cuerpo presente en el Pilar, fueron inhumados ayer de mañana en el cementerio del Norte los restos del Sr. Felipe A. Duffy. Ambas ceremonias fueron presenciadas por numerosa concurrencia." (La Nación, 14.5.1900).
 
Duffy Taaffe, Felipe Ramón (I630507)
 
326 "-Previa misa de cuerpo presente oficiada en la iglesia del Carmelo, fueron inhumados ayer en el cementerio del Norte los restos de la señorita Corina Duffy, quien se hallaba vinculada a nuestra sociedad y a la colectividad británica.
Sus elevadas condiciones personales la hicieron conquistarse sinceros afectos y general simpatía en los distintos círculos en que actuó, por lo que su fallecimiento ha causado mucho pesar." (La Prensa, 21.11.1939)
 
Duffy Magallanes, Corina Timotea (I85714)
 
327 "-Una sentida demostración de duelo fue el acto de inhumación de los restos del Sr. Ramón Castilla, persona que era muy estimada en nuestra sociedad.
En el acto usó de la palabra el Dr. Enrique Revilla, que en sentidas frases puso de relieve los méritos que adornaban al extinto." (La Prensa, 10.VIII.1902).
 
Castilla Fervor, José Ramón Benito (I630806)
 
328 "... Luis Lamas Regueira fue un hombre de destacada actividad política en su patria, Uruguay. En Rosario, provincia de Santa Fe, si bien breve, no dejó de ser significativa.

Al producirse la Revolución de Mayo de 1810 en Buenos Aires, el matrimonio de españoles residente en Montevideo conformado por don Domingo Lamas y doña Francisca Regueira, padres de don Luis, se adhirieron a la causa americana y tuvieron una descendencia en hijos, nietos y biznietos que a partir de la independencia de la República Oriental fueron figuras notables en la nueva nación sudamericana.

... Luis Lamas Regueira, nació en Montevideo ... Sus antecedentes políticos comienzan por 1821 con la función de alcalde principal del tercer cuartel de su ciudad natal y se potencian en 1828 al integrar la Asamblea General Constituyente y Legislativa que elaboró la Constitución proclamada el 18 de julio de 1830 con la alocución religiosa de su hermano, el sacerdote José Benito Lamas Regueira.

Antecedente de interés para nuestro estudio, según veremos más adelante, fue la designación, por parte del primer presidente del Uruguay, general Fructuoso Rivera, como jefe político de Montevideo en 1829, cargo que ejerció hasta marzo de 1835, cuando dimitió al inicio de la presidencia de Manuel Oribe, actitud que denota una definida posición política que en el futuro será factor de su actuación en Rosario. Pero Oribe será desalojado del poder por Fructuoso Rivera y a don Luis se le asignarán distintas funciones que van, desde comisario de Guerra del Ejército que respondía a Rivera (ya que otra parte reconocía Oribe como jefe y presidente) a intendente general de Policía con el grado de coronel.

No nos excederemos en detalles si recordamos que aquella guerra civil uruguaya entre blancos y colorados liderados por Oribe y Rivera, respectivamente, se insertó en el conflicto argentino con el apoyo de Juan Manuel de Rosas al sitio de Montevideo por parte de Oribe, y el estrechamiento del vínculo de los colorados con los unitarios emigrados.

Bartolomé Mitre residía en esos tiempos en Montevideo y entre sus relaciones uruguayas más estrechas estaban los Lamas. La mención plural de los Lamas se debe a que ya era activa la participación política de Andrés Lamas Alfonsín, uno de los hijos de don Luis nacidos del primer matrimonio con Josefa Alfonsín. Ampliar brevemente sobre Andrés Lamas, incluso sus hijos, no puede considerarse una digresión, por cuanto en principio fundamenta lo dicho sobre la destacada descendencia del genearca Lamas, pero fundamentalmente por el nivel de Andrés en su participación en la vida política institucional e internacional de la nación uruguaya.

Desde muy joven se perfiló como literario y periodista adherido al partido colorado de su padre. Pronto tuvo destacada actividad política en Montevideo y estando acreditado como ministro plenipotenciario en Brasil participó en la gestión y redacción del tratado de 1851 para derrotar a Rosas. Es posible que por muchos años no se haya suscripto tratado internacional sin su intervención. Formó una de las principales bibliotecas de América en la época y fue gran admirador de Bernardino Rivadavia, sobre quien escribió un ensayo. Murió en Buenos Aires en 1891. Mitre leyó la oración fúnebre en su sepelio. Sus hijos Pedro y Domingo proyectaron el apellido en la actividad política, diplomática, económica y literaria y en ambos casos muy vinculados con la Argentina.

Retornando a las funciones de don Luis Lamas Regueira al servicio de Fructuoso Rivera, a comienzos de 1843 aparecerá una situación frecuente en la política, en este caso, un decreto del mismo Rivera de extrañamiento para Luis Lamas.

La orden de exilio la cumplirá en Río de Janeiro y luego se trasladará a Europa. En Cádiz acompañó hasta los últimos días a Bernardino Rivadavia, que falleció el 2 de septiembre de 1845 y pronunció una oración fúnebre en su sepelio. Esta vinculación resultará ser otro factor de importancia para la posición social y política que tuvo en Rosario. Su exilio duró 11 años. Pero su prestigio y el de su hijo Andrés le permitieron ser elegido senador por el departamento de Canelones para la Asamblea que debía reformar la Constitución.

El nuevo hombre fuerte de Uruguay instalado en la presidencia, Venancio Flores, revocó el decreto de extrañamiento y trató de atraerlo a sus intereses, cosa que no logró.

Flores había provocado la renuncia del presidente Juan Francisco Giró y después de un triunvirato acordado para completar el período constitucional del presidente renunciante, con Lavalleja (Blanco) y Rivera (Colorado), se sucedieron los fallecimientos naturales de estos últimos. De hecho, Flores quedó con el poder, pero los conservadores anticaudillistas del partido colorado, a los que adhirieron los Lamas y los principistas blancos, lo expulsaron de Montevideo. Correspondía salvar la acefalía al presidente del senado. Pero éste no aceptó, por lo cual fue elegido don Luis Lamas Regueira en forma provisoria para hacerse cargo del Poder Ejecutivo, puesto que desempeñó entre el 29 de agosto y el 10 de septiembre de 1855. Fueron días de tensión por cuanto Flores había reaparecido con refuerzos en Montevideo, pero se logró conciliación con la dimisión de Flores y la trasmisión del poder legal al presidente del senado M. T. Bustamente por parte de Lamas, quien volvió a su banca senatorial obtenida por Canelones.

Después de este cargo lo encontraremos radicado, a partir de 1858, en Rosario con su nueva familia constituida con Ana Hunt y el hijo de ambos Luis Lamas Hunt.

... La radicación fue definitiva y raíz de un árbol genealógico que llega hasta nuestros días, pero cuyas primeras ramas exhiben nombres que, además de arraigarse social y económicamente en la ciudad, se destacaron en la política local. Cada uno en su tiempo, él, su hijo y el nieto, llegaron a gobernar Rosario. Los dos primeros desde la jefatura política, que comprendía la función de intendente y, como tal, el nieto.

La razón de su partida de Montevideo ha quedado envuelta en un misterio que, por lógica, generaron distintas versiones sin asidero documental, razón por lo cual la omitiremos hasta que las investigaciones permitan conocerlas con certeza. Diferentes son las especulaciones que pueden hacerse sobre el porqué de venir a Rosario. Algunas opiniones asignan a la decisión de establecerse aquí por cuestiones de índole económicas, no desechables, dado que la plaza era óptima, máxime que era el principal puerto de la Confederación y don Luis Lamas Regueira no era ajeno a los negocios, quizás tampoco lo era doña Ana Hunt, perteneciente a una familia de hacendados. Otros historiadores consideran que el motivo tiene su explicación en una estrategia política planificada a futuro.

El siguiente desarrollo de la nota describe la actuación de don Luis Lamas Regueira en la ciudad a partir de su llegada en 1858, y los acontecimientos venideros que se producirán en el ámbito local. Después de conocerlos se podrá tomar posición con respecto a esta última opinión sobre la presencia del uruguayo en Rosario. Mientras sea coherente, toda deducción será válida, por cuanto hasta el momento no hay documentos que avalen la idea de plan y no los habrá, si no existió.

Al margen de las causas de su asentamiento en Rosario, don Luis Lamas Regueira tenía una trayectoria política conocida y no les faltarían relaciones en este ámbito y tampoco en las económicas.

En 1860 la ciudad creó su municipalidad y para tal efecto en enero de ese año se eligieron 10 municipales para la Corporación Municipal. A sólo dos años de su establecimiento en la ciudad, don Luis será electo vicepresidente del cuerpo, pero deberá renunciar por cuestiones de salud. Repuesto, a mediados del año se hará cargo de la Policía del Departamento Rosario, función que cumplió con gran eficacia debido a la experiencia obtenida en Montevideo como inspector de Policía, según vimos en la primera parte.

En la Confederación se vivía el triunfo de Cepeda en octubre de 1859, pero el 11 de septiembre de 1861 en Pavón empieza otra etapa en la historia argentina. El vencedor, por obsequio de Urquiza al retirarse estando en situación ventajosa, fue el general don Bartolomé Mitre, nuevo hombre fuerte del país, a quien a pesar de muchas críticas se le debe la organización definitiva del estado argentino. Al día siguiente de la batalla estaba en Arroyo Seco, a pocas leguas de Rosario, la primera ciudad de importancia y puerto principal de la Confederación. Un detalle que puede ser de interés para la historia local es la presencia de militares uruguayos en el ejército victorioso, entre ellos Venancio Flores.

En la ciudad estaba acampado parte del ejército de la Confederación que la evacuó entre los días 7 y 9 de octubre. El 11 estaba en ella la avanzada del de Buenos Aires y al día siguiente el general Mitre designa a don Luis Lamas Regueira como jefe político interino de Rosario. Las instrucciones escritas otorgaban amplios poderes para actuar en las contingencias que se detallan en la misma. El documento es suficientemente demostrativo de la difícil circunstancia de gobernar en una ciudad en medio de dos ejércitos, uno en avance y otro en retirada.

Todavía no se había producido el golpe definitivo al poder militar e institucional de la Confederación. La noche del 22 de noviembre estando parte de su ejército acampado en Cañada de Gómez, sufrió un ataque sorpresivo que lo dispersó. El cuerpo principal, Urquiza lo había cruzado a Entre Ríos y no se movería de allí.

La designación de Lamas fue confirmada por el gobernador interino Domingo Crespo el 4 de enero de 1862. Las atribuciones de jefe político incluían ser presidente de la Corporación Municipal, función que fue superada ampliamente en las cuestiones de seguridad para lo que redactó el Reglamento Policial de Campaña rescatando todo lo abandonado, principalmente armas, para evitar el bandolerismo. Aumentó la vigilancia interna con más serenos y fundamentalmente evitó el saqueo. Muchas de las personas que huyeron de la ciudad por el peligro de la guerra regresaron alentadas por las medidas tomadas. Además, se cumplió con la acción humanitaria en la atención de más de medio millar de heridos. Debe incluirse el saneamiento de las finanzas.

Pero todo esto no fue suficiente mérito para el nuevo gobernador de Santa Fe, Patricio Cullen, quien el 1º de marzo de 1862 designa como jefe político de Rosario a don Pedro Benegas sin aviso previo ni pedido de renuncia a quien desempeñaba el cargo.

Lamas no discutió el derecho del nombramiento por parte del gobernador como legalmente estaba establecido, ni nada tenía con el señor Benegas, sino la falta de ética por la forma con que actuó. Si bien fueron factor de este hecho las insidias del ministro de gobierno Joaquín Granel, no debe desecharse la presencia de Venancio Flores en la ciudad capital de la provincia a la que había ocupado militarmente y nombrado jefe político a Cullen en aquel momento, quedando este jefe político muy supeditado al jefe militar. La razón por la que se agregó en líneas anteriores la presencia del uruguayo Flores en el ejército de Mitre se debió a que podría haber sido un obstáculo para la posición de Lamas en la nueva situación, que en general le era muy favorable por su vinculación con Mitre. Esto lo leímos ut supra, donde también leímos los enfrentamientos en la política oriental.

Recordemos que Flores perdió su poder a manos de los mismos colorados, entre ellos Lamas, y principistas blancos que estaban cansados de la prepotencia caudillista, siendo muy posible una actitud de resentimiento por parte del militar uruguayo que haya tenido influencia en la decisión de Cullen de efectuarla en forma tan desmedida. De todos modos, la participación de don Luis en la política local no termina con este hecho...

Aquel mal momento de marzo de 1862 en el que tuvo que entregar el mando de la jefatura política anunciada en forma tan irrespetuosa, no fue obstáculo para que don Luis, hombre de orden y respeto por las instituciones, elevase el informe de lo actuado a la Corporación Municipal. Días más tarde lanzó un manifiesto titulado "Luis Lamas, al pueblo de Rosario y su Departamento". Extenso documento en el que reiteraba lo actuado y, sin hacer nombres, destacaba las calumnias insidiosas que recibía. Palabras que evidenciaban la existencia de opositores o enemigos de su gestión.

Sin embargo, Lamas se había ganado el reconocimiento de los vecinos de Rosario y dos años después, en abril de 1864, fue elegido miembro de la Corporación Municipal pero su salud, ya muy deteriorada, le impidió ejercer con normalidad. Falleció septuagenario el 4 de septiembre de ese año y fue sepultado en el cementerio El Salvador.

El historiar rosarino Wladimir Carlos Mikielievich, fundador de la Junta de Historia de Rosario, transcribe los documentos citados en este trabajo y detalla circunstancias que podrían ser consideradas como una historia post mórtem de Lamas.

Sobre los efectos políticos y sociales de su fallecimiento, señala que no se le rindió homenaje en el sepelio y sólo se informó el deceso en El Ferro-Carril, periódico en el que días después se publicó un artículo de un oriental en reconocimiento de sus compatriotas y rosarinos.

El 15 apareció una poesía titulada "Una lágrima sobre la tumba del anciano Don Luis Lamas", firmada por "J.C.". Después de aquellos primeros días de su deceso el destino quiso que la antigua construcción de nichos de El Salvador sobre calle Suipacha, en la que se encontraba el féretro, fuera demolida en 1940. La resolución municipal incluía la reducción en urna de todos los afectados, pero la correspondiente a Lamas se extravió.

Después de 43 años fue descubierta por Mikielievich y, con el apoyo de instituciones culturales y la Municipalidad, se construyó un sepulcro con placa de mármol que se encuentra en la calle trasversal 5 de El Salvador, lado norte, junto al panteón con escultura, obra de Lucio Fontana, de Juana Elena Blanco. No hay dudas de que don Luis Lamas Regueira fue un hombre con historia más allá de su muerte.

Queda por analizar el proceso desarrollado a fin de tomar posición en la aceptación o no acerca de la conjetura que considera que la llegada de Lamas a Rosario surgió de una estrategia política a futuro.

Después de conocidos los hechos que hoy son historia, no caben dudas de que el supuesto plan, de haber existido, debió haber sido elaborado en Buenos Aires para asegurarse apoyo local en la más inmediata e importante ciudad puerto de la Confederación. Esto implicaba una estrategia para el caso de un eventual triunfo en el terreno ya tradicional de los enfrentamientos o una absoluta seguridad de victoria. Claro que esa presunción debió haber sido para una fecha cercana a la llegada de Lamas.

Cabe entonces suponer que sería la batalla de Cepeda algo no esperado por el plan que, si fue mantenido, debía esperar otra oportunidad, que la hubo en Pavón. Sin dejar de lado el carácter de conjetura o teoría de esta trama, el plan se cumplió tal como estaba previsto y se acertó en la elección del agente local del operativo.

Sin embargo, conviene aclarar que de haber actuado según ese plan no sería aventurado considerar que el agente no operó en soledad, porque el contexto en general era partidario de Urquiza, pero en Rosario había un núcleo de liberales que esperaban a Mitre. Basta recordar la inmediata edición de periódicos favorables a la "Nueva Era", como se llamó significativamente uno de los dos editados. Pero si bien se descuenta que pudo haber habido colaboración al agente local, la hipótesis surge a partir de la figura de Lamas, por lo que se impone la pregunta: ¿en qué se fundamenta la presunción de ser este hombre un agente de Buenos Aires? La respuesta sería que la historia de Lamas en Uruguay, incluso la de su hijo, estuvo vinculada a la de los unitarios porteños en el exilio.

En la primera entrega de este trabajo se detallaron las interrelaciones de padre e hijo con Mitre, Rivadavia y si bien Lavalle no está mencionado, en Montevideo contó con el apoyo de él, entonces inspector de policía para la cruzada contra Rosas. La devoción por Lavalle la pone de manifiesto Mikielievich al recordar que en 1858 Lamas integró la comitiva que de Potosí trasladó los restos de Juan Lavalle a Buenos Aires. Se suma a estos fundamentos la designación dada por Mitre inmediatamente después de haber entrado a la ciudad. Toda la relación de Lamas con la dirigencia de Buenos Aires es cierta y permite elucubrar hipótesis. Pero no debe olvidarse que, amén de un grupo pro-liberal, el grueso de la población de Rosario era federal y tenían en Urquiza un benefactor por haberle otorgado la jerarquía de ciudad y declararla puerto oficial de La Confederación.

Lamas ingresó en ese contexto y fue elegido, además de "municipal", esto es miembro de la Corporación, vicepresidente de la misma, y fue en mérito a su prestigio de político uruguayo y hombre de la defensa en el Sitio de Oribe al Montevideo de colorados y unitarios. No es posible que nadie se haya planteado que tal persona, en términos modernos, podría ser un quintacolumnista.

Las premisas pueden ser muchas más, pero las dadas son suficientes para definir posiciones. Quien escribe esta nota no considera que la instalación de Lamas responda a una estrategia política, sino a decisiones personales cuyas razones se ignoran. La continuidad política ante la nueva situación no es más que la permanencia en la que fue su causa en Uruguay. Cerrando esta nota sobre Luis Lamas Regueira, el abuelo, resulta oportuno recordar que un rosarino, Agustín Rodríguez Araya, trabajando en exilio en la biblioteca del Palacio Legislativo de Montevideo, monumental y hermoso edificio, resumió una biografía de Luis Lamas como parte de su "Génesis Constitucional del Uruguay", en la que registra una síntesis biográfica de todos los constituyentes de 1828 a 1830 de ese país hermano. La serie Lamas continuará con su hijo, Luis Lamas Hunt, que también fue jefe político de Rosario y luego con su nieto Luis Lincoln Lamas Freyre, Intendente de Rosario".

Fuente: Notas escritas por el historiador Ernesto del Gesso y publicada en el diario El Ciudadano, de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, en tres notas del 7, 16 y 22 de Septiembre de 2010. 
Lamas Regueira, Luis (*) (I90906)
 
329 "...en 1739 era Mayordomo y Administrador de una institución llamada "de la antigua Nación flamenca en Cádiz" que reunía a los holandeses avencindados en dicho puerto andaluz." Roo y Van Hergk, Juan Bautista de (I625323)
 
330 "...fue soldado en la guerra de Crimea, herido regreso con honores pero puso rumbo a America, llego al puerto de Bs.As., junto consu hermano Cipriano cerca del año 1854. Se instaló en Villa Mercedes(San Luis) donde se distinguio por buen vecino, se caso con Rosario Lucero y tuvieron los siguientes hijos: Onofre , Julio Norberto, Juan Bautista, Luis, Lucinda y Ercilia, de los cuales murieron de fiebre amarilla contraida en los viajes a Bs.As, la esposa Rosario y su hijo Luís, que fueron enterrados en Villa Nueva,Pcia de Cordoba, ya que murieron en el camino de regreso. Don Santiago fue el bravo vecino que salvo Villa Mercedes del malón que asalto la poblacion que en ese entonces se llamaba :Fortin de las Pulgas y anteriormente de los Palitos. Se atrincheró en la entrada al poblado, detras de unas bordalesas de tabaco y cuando tuvieron cerca cerca Puebla, el jefe, foragido blanco le gritó: gringo tal por cual por vos vengo, Don Santiago, mi bisabuelo se paró, se persignó , apuntó y mató a Puebla, tiro otros tiros mas, pero la indiada verdadera pegó la retirada y nunca mas volvieron a sufrir semejante amenaza, año 1864." Betbeder Cassou, Santiago (*) (I85890)
 
331 "A la edad de 73 años ha fallecido Da. Laura Gómez Aguirre de Quirno, deceso que enluta a conocidos hogares porteños y priva a la sociedad tradicional de una figura de singular relieve, cuyas virtudes, expuestas a lo largo de una vida en que mostró generosas preocupaciones espirituales, le valieron la conquista de sólidos afectos y amistades. Su belleza, desde su incorporación a los salones del gran mundo despertó la admiración de sus contemporáneos, y fue siempre motivo del comentario amable tanto su abierta simpatía como su exquisito trato. Más tarde la distinguida dama participó activamente en las tareas de ayuda social, integrando la Sociedad de Beneficencia y el Patronato de la Infancia, entidad esta última de la cual fué creadora. Sus sentimientos cristianos le permitieron, en este aspecto de su actividad mundana, mostrarse siempre caritativa y poseedora de un dinamismo ejemplar. Por todo ello, la desaparición de Da. Laura Gómez Aguirre de Quirno ha provocado hondo pesar en el vasto circulo de sus relaciones".

(La Nación, 21.3.1954) 
Gómez Aguirre, Laura María Felisa del Corazón de Jesús (I75706)
 
332 "A raíz de una breve dolencia dejó de existir ayer en esta capital el señor Juan Bidart, caballero perteneciente a una caracterizada familia porteña y vinculado a distinguidos hogares de nuestra sociedad, donde se había hecho acreedor a general consideración y estima por sus relevantes dotes personales.
El extinto que desaparece a los 61 años de edad, dedicó sus actividades a las tareas bursátiles formando parte de las Bolsas de Comercio y de Cereales, en cuyo seno se había destacado por su versación en los negocios y fue además un eficaz colaborador en la industria agropecuaria.
El señor Bidart figuró entre los fundadores del Jockey Club y desempeñó diversos cargos en esa institución, preocupándose por las actividades relacionadas con el hipismo.
El sepelio de sus restos se efectuará hoy a las 11 en la necrópolis del Norte." (La Prensa, 25.9.1932).
 
Bidart Lafourcade, Juan Bautista Carlos (I87680)
 
333 "Abuelito Chico", Javier Padilla, nacido en Tucumán en 1877 era hijo de Isaías Padilla, fundador del Ingenio Mercedes, y más tarde Presidente del mismo. Mi abuelo formó parte del Directorio del Ingenio hasta que éste quebró durante la crisis del 30.
Abuelito vino de joven a Buenos Aires y al poco tiempo conoció a mi abuela, María Josefa Cigorraga de la cual cayó perdidamente enamorado y su amor por ella le duró los casi cincuenta años de matrimonio.
De temperamento tranquilo, silencioso, poco sociable. Todo lo contrario a la sociabilidad de mi abuela y su gusto por la gente. Nunca quiso viajar pues decía que así estaba bien en su casa, "con su Pepa". Muchas veces Pepa ya se había engalanado para ir a un casamiento o a una reunión social y a último momento mi abuelo decidía no ir, ella sin sombra de queja se quedaba con su sombrero puesto y toda vestida de fiesta comiendo en el comedor de su casa, (pues subir a sacárselo era todo un trastorno). Muchas veces él decía "para que voy a salir si en casa está la mujer más bonita de todas, que es mi Pepa".
Mis tíos Padilla, Javierito, Augusto, César, Hernán y Pancho eran como segundos padres para nosotras, sobre todo Pancho que se casó con Isabel Mahon cuando yo tenía catorce años. En el último piso de Uruguay vivían, cuando yo era chica, César y Hellen Landivar con sus cuatro hijas. Así que allí mamá nos depositaba cuando iba a la casa de su madre todos los días. En la terraza de Uruguay he pasado la mitad de mi infancia porque luego que César y Hellen se fueron a su departamento propio, pasaron a vivir allí Hernán y Augusto, con Yuyo (Augusto Padilla Parodi) y Don Juan Quan Padilla Parodi), sus hijos de once y nueve años de edad. Ellos fueron nuestros compañeros de juegos hasta que Uruguay se vendió.
Mecha Padilla de Olivera, la otra hermana de mamá era nueve años menor, pero siempre muy amiga de ella y física y psíquicamente eran muy parecidas y a medida que fue pasando el tiempo aún más. Kike Olivera, el marido de Mecha, fue de los tíos que más quise, siempre fue cariñosísismo conmigo; era un criollazo de mate y de a caballo. Muchas veces se iba días y días de Liniers a Lujan en donde tenía su campo, o de Lujan a Liniers, arreando a caballo los animales que compraba o vendía.
Tera, once años menor que mi madre, muy diferente a sus otras dos hermanas tiene un carácter muy independiente. Se casó con Beto (Alberto) Amadeo (primo hermano de papá). Beto era una de las personas mas divertidas y graciosas que he conocido en mi vida. Sus cuentos y chistes eran proverbiales en la familia; nos hacía destornillar de risa.
Un hermano de mi Abuelo, Rafael Padilla, siendo diplomático en Madrid se casó con María Pía de Borbón, hija de los duques de Durcal, sobrina del Rey Alfonso XIII. Me llamaba la atención Pía. Era una señora etérea y fina y con una expresión de, gran tristeza en su cara. A los dieciséis años se casó con mi tío abuelo. Su tío el Rey, le mandó su carroza el día del casamiento como lo hacía con todas sus sobrinas. Quedó huérfana siendo niña así que se crió con su madrina, la reina Amelia de Portugal. A los veinte, llegó a vivir a Tucumán con sus dos hijitas muy chiquitas, Isabel y Piíta... Habiendo quedado viuda, se vino a Buenos Aires donde puso un anticuario. Pía se volvió a casar a los ochenta años con Palito Achaval un señor soltero y de gran fortuna... Isabel, su hija, mujer de gran inteligencia y gran sentido artístico se recibió de arquitecta y sostuvo a su madre. Más tarde fue durante años Directora del Museo Larreta. Siendo de la misma edad de mamá, fueron siempre primas muy unidas. Nos hizo la casa de "El Porvenir»; pasaba casi todos los veranos una temporada con nosotros... Estos son los recuerdos de mi "familia materna" que, como ya he dicho más arriba, tanto repercutió e influyó en mi infancia.
por María Josefina Amadeo Padilla de Beccar Varela
Fuente: Memorare, Bs. As. 1998 
Padilla Ávila, Javier (I65334)
 
334 "Agustín de Leiza y Latijera (sic), "vecino de San Salvador de Jujuy", el cual - lo consigna Pablo de Gorosabel en su Diccionario Histórico de Guipuzcoa (1862) - remitió fondos a los munícipes de Andoain, entre los años 1770 y 1780, para fabricar allá la Iglesia de la advocación de San Martín, cuyo Patrono es el Ayuntamiento de dicha villa. Leyza la Tijera, Agustín de (I57775)
 
335 "Ana Castilla de Duffy- Después de sufrir las alternativas de una larga y penosa dolencia, falleció ayer en ésta capital, a la edad de 68 años, la señora Ana Castilla de Duffy, distinguida dama perteneciente a una vieja familia porteña y tronco de un hogar respetable.
La señora de Duffy se había granjeado en nuestra sociedad, a la que estaba vastamente ligada, el respeto y el afecto de cuantos tenían ocasión de tratarla.
Sus restos serán inhumados hoy a las 11 en el cementerio de la Recoleta, ceremonia en la que se pondrán de manifiesto las muchas simpatías que contaba la extinta entre sus relaciones." (La Prensa, 13.3.1921).

"-En el cementerio de la Recoleta fueron inhumados en la mañana de ayer los restos de la señora Ana Castilla de Duffy, cuyo fallecimiento, ocurrido anteayer fué tan lamentado en nuestros círculos sociales.
"Numerosa concurrencia acompañó los restos de la señora de Duffy hasta su última morada, exteriorizándose una vez más el intenso pesar causado con su desaparición." (La Prensa, 14.3.1921).

!NECROLOGIA Carmen de Areco, marzo 13 Ha sido muy lamentado el fallecimiento de la señora Ana Castilla de Duffy, dama que descendía de los primeros fundadores de este pueblo." (La Prensa, 14.3.1921)
 
Castilla Fervor, Ana Eulogia (I630933)
 
336 "Angélica Fuselli vivió entregada a tres altos ideales: las letras, el servicio a Dios y la acción cívica. De estas tres pasiones hizo una sola consagración. En cada momento de su existencia resultaba difícil distinguir a la escritora de la ciudadana o de la mujer religiosa dedicada a las obras de difusión, de enseñanza o de caridad entre las instituciones de la Iglesia.
De niña obtuvo sus premios literarios iniciales y su primer libro data de 1929. Estaba ya entre las fundadoras de la Obra del Cardenal Ferrari; fundó después la Escuela de La Merced, integró el grupo iniciador del Centro de Cultura Cívica y lo presidió varios años. Ejerció el periodismo en diarios y revistas de alto prestigio y, durante tres períodos, fué presidenta de la Asociación de Escritoras y Periodistas Católicas,cuya sigla, ASESCA, fué bien conocida por su presencia infatigable en todos los campos de la cultura y del quehacer profesional.
Tuvo actuación destacada en misiones y en congresos en el extranjero. Fué delegada ante la Comisión Interamericana de Mujeres y, cuando en las postrimerías del régimen abatido en 1955, renacían en la patria altos ideales políticos, participó activamente en los pasos iniciales del Partido Demócrata Cristiano.
Ha muerto en nuestra ciudad, luego de una larga enfermedad, que impuso pausa y silencio a su obra y a su palabra, pero señaló la virtud de un ánimo constante y la presencia de su fe de siempre.
Sus restos fueron sepultados en la Recoleta. Los despidieron, ante una numerosa concurrencia, las presidentas del Centro de Cultura Cívica, señora Marta L.M. de Zaballa, y la de ASESCA, Dra. Amelia Seguí Estévez y el doctor Manuel Ordóñez". ("La Nación", nota necrológica publicada el 16.VIII.1977).
 
Fuselli Duffy, Angélica Felisa (I87881)
 
337 "Anita" Regúnaga Gerbe, Ana Elodia (I90266)
 
338 "Armas: Campo de plata y tres fajas de sable que es San Martín". Así lo afirma el linajista peruano Luis Varela de Orbegoso al tratar esta familia en sus Apuntes para la historia de la sociedad colonial, Tomo II. Por eso, a falta de otro testimonio heráldico más explícito, encabezo la monografía de esta estirpe troncal argentina con el aludido escudo. Los San Martín, (I27473)
 
339 "Asdrúbal Castilla
Su sepelio
Fueron inhumados en el cementerio de la Chacarita los restos del señor Asdrúbal Castilla, fallecido a la edad de 85 años.
El extinto, nacido en Carmen de Areco el 6 de julio de 1876, efectuó sus estudios primarios y secundarios en su ciudad natal para trasladarse muy joven a esta capital, donde desempeñó tareas de escribano, título obtenido en examen de oposición de acuerdo con el procedimiento de fines del siglo pasado, ante las cámaras federales.
En el año 1916 fué designado subtesorero general de la Nación, durante la presidencia del doctor Roque Sáenz Peña. Permaneció en dicho cargo hasta el año 1940, fecha de su jubilación.
Posteriormente, fué apoderado de varias firmas comerciales de plaza y hombre de consulta en los círculos bancarios, donde se hallaba vinculado estrechamente." (La Prensa, 19.6.1962)
 
Castilla Fecha, Carmelo Asdrúbal (I635608)
 
340 "Ayudante de cura en la Iglesia de San Pablo de los Calchaquíes" en 1698. Báez de Nis, Fray Pedro (I23968)
 
341 "Ayudante". Céspedes Rivera, Bernardo Ramírez de (I57436)
 
342 "Beba", como la llamaban sus conocidos desde su juventud, era bisnieta del capitán general Justo José de Urquiza y supo trasmitir a sus descendientes su admiración por la personalidad del prócer. Con silenciosa presencia se sumaba a los homenajes en honor a su antepasado.

Su inagotable memoria, llena de anécdotas familiares, la convirtió en una fuente obligada de consulta para historiadores e investigadores. Prestó su colaboración tanto con documentación histórica como con vívidos testimonios orales.

Estuvo ligada a instituciones de rica tradición en la vida cultural del país, como la Asociación Entrerriana General Urquiza, el Instituto de Estudios Históricos y la Sociedad de Damas Entrerrianas. Su natural modestia hizo que muchos desconocieran esa desinteresada contribución suya a entidades de bien público, con las que colaboró activamente a lo largo de toda su vida.

Se crió en el campo de la familia, cercano a la ciudad de Concordia. A los 18 años se mudó a Buenos Aires, donde se casó con Ricardo Pedezert, un importante empresario. Tuvieron seis hijos, 18 nietos y un bisnieto.

Enviudó joven y se puso al frente de la familia y de las empresas y campos que administró junto con sus hermanos, siempre muy decidida y apostando a la producción.

Tan grande era su amor por la Argentina que no podía entender cómo la gente se iba a veranear en el exterior. "Era una patriota de alma", sintetizó su yerno Patricio Gutiérrez Eguía.

Supo conquistar el cariño de todos los que la conocieron, con su adorable personalidad, característica de la primera mitad del siglo, y su condición de líder de la familia. 
Vidal Soler, María Teresa (I70184)
 
343 "Benito era alto, flaco, todo huesos y ángulos. Rostro largo y con alguna arruga., nariz corva, facciones finas, expresión viva. Buen mozo. Tipo muy viril. Ojos grandes, de mirada cordial y un tanto pícara. Tenía en su figura algo de quijotesco: luengos brazos, aire de hidalgo, cuerpo erguido, rostro enjuto. Me recibió muy sonriente y con los brazos abiertos. No era, sin embargo, expansivo: en esto, como en todo, tenía el sentido de la medida.
Muy distinguido, con algo de gran señor, hablaba pulcramente, sin criolladas ni chabacanerías. Nada dejaba ver en su persona al hombre de campo, ni menos al escritor profesional. Hablaba poco y bien, y con gracia. Como no parecía gustar de la conversación sobre libros, no daba la impresión de poseer una gran cultura. Sin embargo, aquí y allí surgen en sus cartas frases sorprendentes, hasta latines no vulgares, y en su casa no eran pocos los libros.
Entre los escritores argentinos, escasos hubo tan caballeros como Lynch. Inclusive sentía exageradamente el prurito del honor, frecuente en los españoles. La franqueza fue una de sus virtudes, y también la lealtad."
por Manuel Gálvez
Fuente: http://www.monografias.com/trabajos/benitolynch/benitolynch.shtml 
Lynch Beaulieu, Benito Eduardo (*) (I2707)
 
344 "Bessie". Bessie Rockefeller estudió en el Vassar College (1886-1888). Stron Hall, dormitorio de dicho colegio, fue nombrado en su honor.
 
Rockefeller, Elisabeth (I615480)
 
345 "Capitana" del ejército de Belgrano, cuyos restos descansan en el "Panteón de las Glorias del Norte", en la Catedral salteña. Silva de Córdoba, Martina Eugenia de San Diego (*) (I43993)
 
346 "Carmen de Areco, noviembre 3 (por telégrafo) ?Tras larga y penosa enfermedad, resistida con noble resignación, falleció Da. Juana Rosa Magallanes de Maldonado. La muerte de esta dama, extensamente vinculada, ha sido muy sentida y enluta á conocidas familias de esta localidad y capital federal.
Mañana á las 10 a.m. serán inhumados sus restos en el cementerio local." (La Nación, 4.11.1909).
 
Magallanes Sierra, Juana Rosa (I83635)
 
347 "Clérigo de órdenes menores" en 1687. Elizondo Morillo, Joseph de (I96230)
 
348 "Como la mayor parte de las partidas antiguas de la expresada villa (Puebla de Almoradiel), se determina la legitimidad o ilegitimidad del bautizado, pero se omite el nombre de la madre."  Díaz Muñoz, Lucía (I647139)
 
349 "Con entusiasmo acompañó al Dr. Julio Marc en la fundación de la "Asociación Amigos del Museo Histórico", en la que tuvo destacada -fue una de sus Presidentes- y, sobre todo, constante actuación, promoviendo las actividades del "Museo Histórico Provincial de Rosario Dr. Julio Marc" y el incremento del acervo histórico del mismo.

Fue Presidenta de la tradicional "Biblioteca y Escuela de la Asociación de Mujeres de Rosario" sita en calle 3 de Febrero 726 (esq. Buenos Aires), que fuera fundada en 1872 como "Biblioteca Popular de Rosario" y llamada, a partir de 1910, "Biblioteca Popular Mariano Moreno", para luego, en 1926, quedar fusionada con la "Biblioteca del Consejo Nacional de Mujeres Filial Rosario", recibiendo en 1948 el actual nombre definitivo.

Dedicó sus esfuerzos a las tareas de la "Sociedad de Beneficencia de Rosario" de la que fue Secretaria durante más de treinta años, brindando tenaz apoyo al actual Hospital Geriátrico de calle Ayolas 141 (antes el "Hogar de Ancianos") y al actual Hospital Provincial de calle Alem 1450, que fuera el primer hospital de Rosario, inaugurado el 4 de octubre de 1855, con el nombre de "Hospital de Caridad" de la Sociedad de Beneficencia de Rosario.

Socia fundadora de la "Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer" de Rosario (L.A.L.C.E.C.), también colaboró como "socia protectora" con la "Asociación del Niño Prematuro" y fue miembro del Comité de Fiscalización del "Consejo de Recuperación del Incapacitado Cardíaco" (C.O.R.D.I.C.).

Socia fundadora de "Amigos del Arte" de Rosario y de la "Fundación Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino" de Rosario.

Distinguida en 1961 con la "Medaglia D'Argento Ricordo" por el Señor Presidente de la República Italiana, Dr. Giovanni Gronchi, en ocasión de su visita a nuestro país y con motivo de haber Presidido la Comisión Organizadora de la Muestra de Pintura Italiana del 800, en la ciudad de Rosario.

Realizó numerosos estudios genealógicos, privados, sobre su familia, siendo nombrada en 1960 como primer Miembro Correspondiente por la ciudad de Rosario de la Sociedad Hispanoamericana de Heráldica y Genealogía, con sede en Buenos Aires (entidad disuelta en 1965).

Fue también Miembro Correspondiente desde 1961 del más que centenario -fundado en 1872- "Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades".

Con motivo del acto de designación como nuevo Miembro Correspondiente del Instituto, junto a Ernesto Fábrega y Eduardo Antonio de Oliveira Cézar Bunge Guerrico, estas fueron las palabras de presentación del Sr. Jorge Martínez Díaz, quien manifestó: "Señora Elena Fidanza de Castagnino, síntesis humana de inteligente sensibilidad y auténtico refinamiento, constituís expresión cierta de una tradición de cultura, definidamente perfilada en vuestra persona" y reconocida en todos los ambientes de vuestra destacada actuación" (Diario "La Capital" de Rosario del 03-V-1961).

Finalmente, se transcribe la delicada carta manuscrita que el 22-XII-1972 le remitió la señora Enriqueta Caranti de Bruera:

"Querida Elenita: La he seguido en su actuación, siempre destacada, en el Hogar del Huérfano, en la Sociedad de Beneficencia, en el Museo Histórico Dr. Julio Marc y en la Biblioteca y Escuela de la Asociación de Mujeres de Rosario. Dada mi condición de privilegio, al vivir los problemas cerca suyo, he podido valorar su gran inteligencia, su amplio espíritu de colaboración, su amor por el que sufre,... Solucionar en lo posible la necesidad del hombre es trabajar para bien de la Patria. Sé que Elenita realizó y distribuyó esa sonrisa dulce que acaricia y fortalece dando sosiego y paz con su presencia benefactora. Su autoridad moral lograda con su vida dedicada, señala un derrotero de verdad, de respeto y de entendimiento, brindando a la escuela y a la juventud que se forma su consejo rector y su ejemplo. Estas líneas sirvan para llevarle la certeza de mi adhesión y reconocimiento por lo realizado. La sociedad le agradece todo su afán de dar lo mejor de si mismo en beneficio del prójimo".La abraza con todo cariño. Enriqueta C. de Bruera" (carta en archivo de Juan Manuel Castagnino Fidanza)". 
Fidanza Lejarza, María Elena (*) (I134252)
 
350 "Concejal de la ciudad de Rosario en la década de 1930 por el Partido Demócrata Progresista, del que además fue Tesorero. Se puede decir que continuó en aquellos años los pasos de su padre, José Castagnino, quien junto a Lisandro de la Torre, Joaquín Lejarza y otros, habían fundado en 1908 en Rosario la recordada Liga del Sur, precursora del Partido Demócrata Progresista.

Los artistas e intelectuales rosarinos y extranjeros recibieron su generoso apoyo desde la Presidencia de la Dirección Municipal de Cultura, cargo que ejerció por ocho años desde 1937, buscando vincular a la ciudad, a su población, con sus poetas, escritores, pintores, escultores y músicos.

Miembro fundador del Club Rosarino de Pelota en la década de 1920.

Junto a sus hermanos Mario Julio y Luis Delfo fue accionista fundador en 1929 de Celulosa Argentina S.A.

Al cumplirse el 25° aniversario de la sociedad, en 1954, la firma editó un libro conmemorativo en el que se lee: "... En sólo cinco lustros la brillante iniciativa de un grupo de hombres de empresa de Rosario ha llegado a ser una sociedad de prestigio nacional, ... Hacia fines de 1927, un caracterizado núcleo de hombres de negocios empezó a considerar, en Rosario, la posibilidad de adaptar a nuestro ambiente procedimientos utilizados en Italia, encaminados a obtener la producción de papel para diarios utilizando la paja del trigo. ...Las primeras gestiones se realizaron en el antiguo local de la Bolsa de Comercio de Rosario. ... Siguieron sin interrumpirse los estudios técnicos y económicos, los numerosos ensayos y experimentos en el país y establecimientos de Italia, y de este modo se llegó al 2 de febrero de 1929, fecha en que se realizó, bajo la presidencia del señor Juan Tamburini, la reunión constitutiva de Celulosa Argentina S.A. ... Dos meses más tarde el gobierno de la provincia de Santa Fe, aprobaba sus Estatutos."

Fue también accionista fundador de Rosario Refrescos Coca Cola y de Porcelanas Verbano S.A., de la que fue Presidente.

Activo impulsor de la Unión Democrática en la provincia de Santa Fe, durante la campaña electoral para las elecciones presidenciales de 1946. La Unión Democrática (UD) fue una alianza electoral realizada en 1945 entre la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Partido Demócrata Progresista para hacer frente a la fórmula Juan D. Perón-Hortensio Quijano en las elecciones presidenciales de Argentina de 1946.

Ejerció en dos oportunidades la Presidencia del recordado Banco Provincial de Santa Fe, fundado en 1874. Fue Presidente de la Asociación de Bancos de Provincia de la República Argentina.

Presidió la Editorial Rosario en cuya actividad y título se unen su vocación por la cultura y su pasión por Rosario.

Miembro de la asociación Amigos del Arte de Rosario.

En 1948 integró la Comisión Directiva fundadora de la Asociación Rosarina para el Fomento de la Investigación Científica, que estableció su sede en la ya tradicional, y aún existente, casa de Bv. Wilde 761, presidida por el Dr. David Staffieri e integrada también, entre otros, por el Dr. Juan T. Lewis, destacándose el discurso que en el acto inaugural brindó el Dr. Bernardo A. Houssay.

En 1962 Presidió la primera Comisión de Amigos de la Facultad Católica de Derecho de la ciudad de Rosario y en diversas oportunidades fue Presidente de la Asociación Rosarina de Intercambio Cultural Argentino Norteamericano (A.R.I.C.A.N.A.).

Junto a sus hermanos donó en 1942 al Museo Municipal de Bellas Artes "Juan B. Castagnino" la parte principal de la colección familiar de pintura antigua -que estaba en la casa de sus padres, en calle Maipú 1108, de Rosario-, con obras de Francisco de Goya y Lucientes (óleos y grabados), de Juan de Valdés Leal, Gerard David, José de Ribera, Marteen Van Heemskerck, Gerard Van Soest, Luca Giordano, amén de la importante biblioteca sobre arte que perteneciera a su hermano Juan Bautista Castagnino.

El edificio del Museo Municipal de Bellas Artes "Juan B. Castagnino", sito en la esquina del Bv. Oroño y Av. Pellegrini, había sido donado a la Municipalidad, en 1937, por su madre Rosa Lucrecia Tiscornia de Castagnino en memoria y a pedido de su hijo Juan Bautista Castagnino, fallecido en 1925, destacado experto coleccionista de arte y generoso mecenas. La colección de arte argentino del Museo es altamente representativa de la historia del arte del país en todas las disciplinas, con especial énfasis puesto en la producción de artistas rosarinos. Entre las obras europeas cabe destacar que el Castagnino es uno de los pocos museos en el mundo que posee las cuatro series de grabados de Francisco de Goya: Los caprichos, Los disparates, Los desastres de la guerra y Tauromaquia". 
Castagnino Tiscornia, Manuel Alberto (*) (I134253)
 
351 "Confunde Molina la filiación de esta doña María Ortiz de Ribera, haciéndola madre de los generales Orduña y Ribera Mondragón. Pero el testamento de Orduña, de 28 de enero de 1642 (AGN, IX-48-4-3, f. 463; escribano Sebastián González Ruano), aclaran perfectamente, tres veces, la filiación que seguimos en el texto".

El autor se refería en el texto principal a la María Ortiz de Ribera casada con Pedro Hurtado de Mendoza, remitiendo a la nota 9 que acabamos de transcribir."

SERRANO REDONNET, Jorge A., La sociedad de Buenos Aires en sus derechos a mayorazgos y a otras fundaciones españolas (siglo XVI), Bs. As., Academia Americana de Genealogía, MCMXCII, p. 116, nota 9. 
Ortiz de Ribera, María (I9261)
 
352 "Cuando Carlos Casado compra las tierras del Paraguay a finales del siglo XIX se convierte en el primer terrateniente "privado" del mundo, sólo le superaban en extensión las propiedades del Zar Nicolás II de Rusia que era dueño ?por decreto o por derecho divino? de toda Siberia."
Carlos Casado del Alisal nacio en Villada, España, 16 de marzo de 1833, muere en Buenos Aires, Argentina, 29 de junio de 1899. fue un Empresario, latifundista, Banquero y filántropo español, radicado en Argentina en 1857. Presidió el Banco Provincial de Santa Fe, fundó el Ferrocarril Oeste Santafesino, y la ciudad de Casilda.
Se estima que fue el más adinerado del país durante el siglo XIX y principios del XX, propietario del mayor latifundio de la historia de Argentina, cuya superficie igualaba aproximadamente la de las islas del Reino Unido y los países bajos. Fue un fiel representante y desarrollador del modelo agro exportador de Argentina en el periodo conocido como República Conservadora, durante el gobierno de Julio Argentino Roca.
Pertenecía a una distinguida familia de Palencia. Egresó en Filosofía y Letras en la universidad de Valladolid y luego hizo la carrera de Piloto en la Marina Real. Se ve claramente la posición económica de Casado al poseer dos títulos y dominar el idioma inglés y francés a la perfección.
Viajó a la Argentina en 1857, a los 24 años de edad, donde se destaco notablemente, ya que poseía vastos conocimientos y facultades que eran muy poco comunes para la época. En 1864 integró el Directorio Provisional en la ciudad de Rosario para la construcción del Ferrocarril Central Argentino, en carácter de tesorero, conjuntamente con el Dr. Marcelino Freyre, designado presidente.
En 1865 creó el Banco Casado, posteriormente adquirido por el Banco de Londres. Se dedicó entonces a la colonización de una gran zona de la Candelaria, donde más adelante se fundó Santa Casilda, posteriormente ciudad de Casilda, que lleva ese nombre en homenaje a la madre del colonizador.
En el año 1878, luego de que la sociedad de los hermanos Chavarri, fundadores en 1873 de la Colonia Caridad, hipotecara sus tierras en su casa bancaria, Carlos Casado del Alisal se apoderó de sus tierras, y, como primera medida rebautizó la Colonia y la estación perteneciente al Ferrocarril General Manuel Belgrano con el nombre de estación San Genaro, por su hija Genara y fundó el pueblo de Villa Biota. Actualmente ambos se fusionaron en la Ciudad de San Genaro, la número 50 de la Provincia de Santa Fe y la tercera del Departamento San Jerónimo. Las localidades fueron unificadas política y jurídicamente 31 de agosto de 2006, cuando la Legislatura Santafesina transformó en ley el proyecto del Senado para unir las actuales comunas de San Genaro (Santa Fe) (estación San Genaro) y San Jenaro Norte (Villa Biota).
En diciembre de 1878 el presidente Nicolás Avellaneda le encomendó estudiar el sistema y circulación monetaria del país; y en 1882 el gobierno provincial lo designó delegado ante el Banco Hipotecario y el gobierno de la provincia de Buenos Aires.
En noviembre de 1883 fundó el Ferrocarril Oeste Santafesino, para facilitar el acceso de los cereales al puerto de Rosario, desde donde con anterioridad -el 12 de abril de 1878-, había realizado la primera exportación de cereales que hacía la república: seis veleros de ultramar que condujeron 4500 toneladas de trigo procedentes de Colonia Candelaria, actual departamento santafesino de Caseros. A su inauguración asistieron grandes personalidades, resaltando la de Domingo Faustino Sarmiento, el cual se alojo en su residencia por unos días. Con él estrechó sólidos lazos de amistad por compartir sus ideales elitistas y anti populares.
En 1874, el Gobernador de la provincia, Servando Bayo, fundó el Banco Provincial de Santa Fe, y Carlos Casado se convirtió en su primer presidente, cargo al que renunció a los pocos días. Años después, en 1878, reasumió como director general, por disposición del gobierno de la provincia de Santa Fe.
Al concluir la Guerra de la Triple Alianza fue testaferro para la apropiación de enormes latifundios en el Chaco Boreal (actual Paraguay Occidental) que entonces fueron llamados Campos de Don Carlos Casado. En el remoto campamento de San Carlos, dentro de estos grandes latifundios madereros de explotación de tanino fueron reducidos a la esclavitud los indígenas tomáraho, que apenas sobrevivían, muriendo de enfermedad, abandono y hambre. (1)
"Ahora nuestro territorio es el de la empresa, vivimos allí, pero no es nuestra tierra, ya no pertenece a nosotros y se ha convertido en un lugar enemigo que nos está matando. Antes eramos valientes y fuertes, pero la convivencia con los paraguayos nos ha domesticado". Testificó un hombre tomáraho que apenas sobrevivía, enfermo y desnutrido, trabajando en los Campos de Carlos Casado. (2)
Carlos Casado falleció el 29 de junio de 1899, dejando una inmensa fortuna a sus hijos que continuaron llevando su empresa hasta el día de hoy. Coincidiendo con el centenario de la ciudad de Casilda, en 1970 el Banco de Santa Fe inauguró en su Casa Rosario, el monumento a Carlos Casado del Alisal, obra escultórica realizada por Eduardo Barnes.

Bibliografia:

Historia del Banco Provincial de Santa Fe", de Alberto Campazas.
"Carlos Casado del Alisal", de Hector M. Lagos (Ediciones Peuser)

Notas:
1. Renshaw, Jonathan (2007). Article University of Pittsburgh Press
2. Mendoza, Marcela. The Aesthetics and Performance of the Ishir of Paraguay A Contra Corriente. Vol. 5, Número 1. Feb 2007: 310?413.
pepehermano.blogspot.com/.../biografia-de-carlos-casado-del-alisal 
Casado del Alisal, Carlos Julián Niceto (*) (I70455)
 
353 "De padres no conocidos". Ríos, Juan de la Cruz (I668624)
 
354 "De padres no conocidos". Colman González, José Daniel (I136502)
 
355 "De sinople, cuatro escudetes de gules con cruces de plata, y dos panelas de lo mismo arriba y abajo", son las armas del linaje de Zavaleta que trae el Nobiliario del Antiguo Virreinato del Río de la Plata de Carlos Calvo. El Nobiliario Español de Julio de Atienza, por su parte, estampa acerca del mismo apellido guipuzcoano: Probó su nobleza en la Orden de Santiago en 1630, 1698 y 1711. Sus armas; En campo de sinople, una torre de plata. Otros traen escudo cuartelado; 1ro y 4to, en campo de plata, un águila de sable; y 2do y 3er, en campo de gules, cinco veneras de oro, puestas en sotuer".
"Zabaleta", según el vascólogo Isaac López Mendizábal, significa "carrascal" (de "abal") - carrasca - y el sufijo "eta"). Carrasca, es nombre de una especie de encina achaparrada; y carrascal, monte poblado de carrascas. Por otra parte, Luis Michelena, en su libro Apellidos Vascos, consigna que "zabal" quiere decir "ancho", "lugar ancho", "plazoleta", y "eta" indica pluralidad; por tanto - arriesgamos nosotros la deducción - "Zabaleta" podría traducirse como "plazoletas".
por Carlos F. Ibarguren 
Los Zavaleta, (I502)
 
356 "Died. Carlos Ortiz Basualdo, 37, Argentine cattle tycoon; husband of Leonora Hughes, onetime Long Island telephone operator who became the dancing partner of the late, famed Maurice Mouvet; by drowning, when his speedboat overturned in Lake Nahuel Huapi in the Southern Argentine Andes." Ortiz Basualdo Anchorena, Carlos Saturnino (I10280)
 
357 "Diez estudios Cambacerianos" de Claude Cymerman. Transcribe el acta de defuncion. Cambaceres Alais, Eugenio Modesto de las Mercedes (I12944)
 
358 "Dolorosa sorpresa ha de causar en nuestra sociedad y en la colonia irlandesa el fallecimiento de Da. Teresa Tormey de Duffy, ocurrido en esta capital, víctima de una rápida dolencia. La extinta dama gozaba de merecidos afectos conquistados por las singulares condiciones de su carácter, y era hondamente querida por cuantos la trataban. Vivió retirada de toda actividad social, dedicada a su hogar, y su desaparición ha de provocar profunda congoja". (La Nación, 23.7.1956) Tormey Lennon, Teresa Inés (I612699)
 
359 "Doloroso eco ha causado en nuestro medio el fallecimiento de la señora Nelly Beatriz María Teresa Paz Traverso de Bottaro Castilla, ocurrido tras corta y penosa dolencia y en plena juventud. Por sus sentimientos cristianos y la simpatía que emanaba de su personalidad y su cultura, supo granjearse el afecto de cuantos tuvieron el privilegio de conocerla. El sepelio, realizado en la Chacarita, constituyó una expresiva demostración de pesar." (La Nación, 22.9.1979) Traverso Tárrago, Nelly Beatriz María Teresa Paz (I630855)
 
360 "Dr. Mario A. Rivarola. Falleció ayer en esta capital. Nota de duelo en las esferas académicas, universitarias y forenses, y de pesar hondamente sentido en nuestros círculos tradicionales, es la noticia del fallecimiento, tras breve dolencia, del Dr. Mario Alberto Rivarola.
Con él desaparece una figura que durante casi media centuria desarrolló prolífica labor en materia de jurisprudencia argentina, que en el claustro del derecho fue clara inteligencia docente, y al progreso de nuestras fuerzas vivas aportó no sólo la norma jurídica hecha ley, sino también la actividad personal, límpida y previsoria del varón sin tacha que aplica el acervo de sus vastos conocimientos con espíritu de elevada ética, el mismo que siempre presidió sus enseñanzas impartidas en el aula.
Mario A. Rivarola vióse predestinado a la abogacía. Nació el 28 de marzo de 1883, hijo de Rodolfo Rivarola, fundador de la "Revista Argentina de Ciencias Políticas", y fué ya en el hogar paterno, donde el intelecto portaba acento de ciencia jurídica, el que debía ser estímulo del joven que se graduó con diploma de honor y medalla de oro en 1904. Y ya también su tesis doctoral auguró brillantes aptitudes; versó ella sobre los derechos de autor ante el derecho internacional privado, y tanto fué el acierto de sus reflexiones, que la publicación oficial de la Oficina Internacional de la Propiedad Literaria, de Berna, dedicóle elogiosos comentarios. Mas ya dos años antes de doctorarse había iniciado Mario A. Rivarola su enjundiosa y meritoria labor de publicista con un estudio sobre las bases y antecedentes de la legislación rural argentina. Llamaron luego la atención su ?Régimen de la tierra pública? y el notable y meditado trabajo sobre el orden jurídico en las relaciones internacionales, cuyos principios básicos viéronse reflejados luego en los postulados de Woodrow Wilson. Su "Legislación industrial argentina", publicada en 1917, fue uno de los mejores estudios sobre las leyes del trabajo que se escribieron en el país.
Entretanto, su dominio jurídico y su pluma brillante habíanle reportado ya ?en 1905- la prosecretaría de la Universidad de Buenos Aires. Inició su labor docente universitaria en 1912 y enseñó derecho mercantil privado en Buenos Aires y economía política en La Plata, en cuya Universidad fué después titular de la cátedra de legislación industrial y agraria. En nuestra Facultad de Ciencias Económicas enseñó la materia Sociedades Anónimas y Seguros durante 33 años, y fué también director del instituto de esa materia en la alta casa de estudios. Culminó su obra jurídica literaria en el "Tratado de derecho comercial argentino", cuyos seis volúmenes, terminados y premiados en 1941, constituyen un medular aporte a la enseñanza y a la consulta forense, trabajo sobresaliente por su método, exposición y exégesis. Abarca la obra literaria suya otros títulos, importantes por demás, y también se acusó su talento en la labor periodística: fué secretario de la "Revista de la Universidad de Buenos Aires", y secretario, y director después, de la "Revista Argentina de Ciencias Políticas".
Mario A. Rivarola presidió el Colegio de Abogados de Buenos Aires, de 1923 a 1928, y la Federación Argentina de Colegios de Abogados, de 1928 a 1932. Había sido miembro de la Academia de Ciencias de Buenos Aires y la presidió de 1938 a 1940. Las Academias de Ciencias Económicas y Nacional de Ciencias Morales y Políticas contáronlo, asimismo, entre sus miembros, habiendo sido correspondiente de la de Legislación y Jurisprudencia de Madrid. El Instituto de la Orden de Abogados Brasileños lo condecoró en 1944.
Si tal fue el relieve de la obra y actuación del eminente jurista, encuadráronlas su personalidad, su severa y caballeresca pulcritud, el espíritu y la conciencia rectora del genuino maestro de nuestra juventud universitaria en sucesivas generaciones.
La Academia de Ciencias Económicas, a la cual pertenecía el doctor Rivarola, decidió adherirse al duelo y, además de enviar nota de pésame a los deudos, designar una comisión para asistir al sepelio, compuesta por el presidente, Dr. Enrique C. Urien, y los académicos Dres. José Heriberto Martínez y José Barrau. Este último hará uso de la palabra en la ceremonia". (La Nación, 15.5.1950)

"Doctor Mario A. Rivarola
Ayer fueron inhumados sus restos
El profundo dolor que produjo en todos los círculos de su actuación la noticia del fallecimiento del Dr. Mario A. Rivarola tuvo amplia exteriorización en el acto del sepelio de sus restos, en el cementerio de la Recoleta.
Un largo cortejo acompañó hasta su última morada al distinguido jurisconsulto desaparecido cuya figura y obra fueron evocadas en oraciones que tradujeron el hondo sentimiento que su desaparición suscitó en instituciones y centros de los que fué miembro, y a los que prestara la colaboración de su clara inteligencia.
En nombre del Colegio de Abogados de Buenos Aires hizo uso de la palabra el Dr. Adolfo Bioy quien, tras manifestar que Rivarola, en la República Argentina es sinónimo de docto, manifestó:
"Mario Rivarola, hijo de esa casa ilustre, se aligeró temprano de la pesada herencia de su padre, el sapientísimo doctor Rodolfo Rivarola, para formarse con su esfuerzo su propio patrimonio intelectual y convertirse así, de aristócrata del pensamiento que era, en hijo de sus obras.
"En la vieja Facultad de Derecho de la calle Moreno fué un estudiante sobresaliente, medalla de oro de su curso, y no era cosa fácil serlo en aquellos tiempos en los que la modestia de la casa de estudios estaba en relación inversa con la eminencia de sus profesores, en los que a las aulas concurrían los estudiantes porque tenían algo que oir de sus maestros y mucho que aprender de su palabra y del ejemplo de sus vidas. Mario Rivarola era un estudiante sobresaliente en las aulas de aquella casa y en sus patios un compañero cordial. Ese espíritu desinteresado de compañerismo lo ejerció toda su vida y lo puso singularmente de relieve en el Colegio de Abogados de Buenos Aires, del que fue dignísimo presidente, y en cuyo nombre traigo a su tumba una palabra conmovida de adiós y de recuerdo; lo practicó en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, de la que fue desde su fundación ilustre miembro de número, y de la que le traigo también la expresión de nuestra despedida y de nuestro recuerdo. En ambos organismos la memoria de Mario Rivarola será imperecedera porque supo despertar afectos definitivos en sus compañeros y porque supo poner el sello definitivo de su pensamiento esclarecido en la institución misma?.
Manifestó que ejerció la cátedra con tanta austeridad intelectual, que las opiniones que emitía o eran sus propias opiniones o cuando eran de otro, estaban rigurosamente fiscalizadas, y dijo finalmente:
"El publicista sereno que llegó a la celebridad en sus tratados sobre materias de derecho comercial, que son libros indispensables de estudio y de consulta, era un abogado apasionado por la causa de su cliente, apasionado, pero escrupuloso".
"En su estudio profesional, en la cátedra, en sus libros, en el Colegio de Abogados de Buenos Aires, en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, trabajó siempre con elevado pensamiento y con eficacia, para los demás, para la República, a la que mucho amó".
Por la Academia Nacional de Ciencias Económicas habló el Dr. José Barrau, quien, entre otros conceptos expresó:
"Hubo de actuar en una época constructiva de la docencia, para la técnica de las ciencias económicas, cuyas teorías clásicas recibían un duro golpe, en ocasión de la primera guerra mundial. Nuestros estudios económicos recién se disciplinaban en nuestro país y el sacudimiento debía por fuerza tener su influencia en el orden económico y social. La repercusión se produjo de inmediato en el Consejo de la Facultad y en el Consejo Superior Universitario, en momentos en que la solución de los problemas de la reforma universitaria y de la docencia no eran fáciles ni sencillos. Ello no obstante, y aunando sus opiniones con hombres como Eleodoro Lobos, Mario Sáenz, Manuel B. Gonnet, Bunge, Tezanos Pinto, Bibiloni, Gondra, Broggi, Zeballos, José León Suárez y otros más, contribuyó para el perfeccionamiento de los estudios económicos, ya sea en la didáctica de la cátedra o en la preparación de muchos programas de estudios, con la misma ilusión y esperanza que puso la primera generación de egresados doctores en ciencias económicas, de quienes fué profesor y con cuyo porvenir profesional se confundió humanamente en una constante y noble preocupación".
Expresó que en todas las casas de estudio donde ejerció la docencia, ha dejado huellas de una labor científica constructiva, a cuya noble dedicación se unió una exquisita cultura que le permitió resolver con armonía todas las cuestiones vinculadas con el ejercicio de tan importantes funciones, y agregó:
"Descendiente de una tradicional familia argentina, fué una fructífera rama de un robusto árbol. En la vieja casa solariega que fue cuna y escuela de hombres de bien, en ese hogar de ?los Rivarola?, ejemplo y buena tradición, formó su temperamento para el estudio, en el cariño del hogar, con las armas de la verdad y de la bondad encontró la defensa de las propias ideas, sin lesionar las de los demás".
"Su capacidad y perseverancia le permitió escalar, en justicia, las mayores dignidades científicas, para orgullo de sus mayores que pudieron comprobar una vez más que las sabias lecciones y el propio sacrificio para el bien de las instituciones culturales del país, jamás se pierden, aún cuando en el momento de su ejercicio no lleguen las merecidas y esperadas recompensas".
Expresaron también su adhesión al duelo, la Facultad de Ciencias Económicas, la Federación Argentina de Colegios de Abogados y otros organismos a los que perteneció el extinto". (La Nación, 16.5.1950)
 
Rivarola Tarnassi, Mario Alberto (*) (I630935)
 
361 "Educaron a sus hijos en ascética sobriedad, en la más rigurosa observancia de los preceptos cristianos, como es usual entre los hidalgos de raigambre española, en el entendido de que la fe, preciado atributo, es el pilar sobre el que deben reposar la unidad y la grandeza de una familia que reza diariamente el rosario.. La austeridad es la norma, así viven todos los miembros de la familia que contrariamente a lo que podrían suponer los desprevenidos, llevan una vida doméstica de incontaminada severidad, de su casa a la iglesia, de la iglesia a su casa, divorciada de los oropeles del mundo...?

"De tal palo, tal astilla- si de su parienta la reina católica solían admirar sus contemporáneos lo mucho que podía durarle un vestido remendado, de la matrona criolla que pintó Gallino pudieron también admirarse similares prendas de virtud y una misma vara de austeridad para medir los tiempos de holgura como los de sacrificio."

"Doña Bernarda Castilla dio dos robustos linajes al patriciado, Arrúe y Arrién -, sobrevivió a dos maridos, fue madre y abuela de guerreros y hombres de negocios, supo vivir tiempos de fortuna y padeció con abnegación los infortunios, murió anciana y quedó aposentada en el cuadro, mirando desde allí a la posteridad."

por Ricardo Goldaracena Inchausti (ARRUE-ARRIÈN - EL Libro de los linajes, tomo III) 
López de Castilla Cáceres, María Bernarda (I90672)
 
362 "Egle Martin". Nació el 17 de junio de 1937. Estudió danzas clásicas en el Instituto del Teatro Colón de Buenos Aires y saltó a la fama en la década del 50, fue reina de belleza, trabajó en teatro de revistas, en cine y fue un personaje de gran notoriedad.

Relacionada con la música brasileña, las raíces africanas de la música, la bossa nova y el tango, colaboró con Astor Piazzolla --con quien grabó un disco-- Vinicius de Moraes, Lalo Schifrin y otros músicos de la época.

Entre 1952 y 1966 filmó varias películas dirigida por Leopoldo Torres Ríos y Daniel Tinayre, entre otros.

Al casarse con Eduardo (Lalo) Palacios se retiró de la escena y tuvo dos hijas. Más tarde, en 1975, regresó al cine y como cantante.
 
Martínez Furque, Egle Lucía (*) (I163957)
 
363 "El 24 de Julio de 1896 es inaugurado oficialmente el Hospital Ignacio Pirovano. Consta originalmente de un edificio central destinado a la administración y dos pabellones laterales, para la internación de hombres y mujeres y con más de seis camas para niños. El primer director fue el Dr. Arturo Billinghurst, siendo su primer médico de sala el Dr. Nicolás Ramallo y cubriendo la cirugía, el Dr. M. Petit."

Fuentes : http://www.hospitalpirovano.org.ar/historia.asp?Page=historia 
Ramallo Martínez, Nicolás (I31527)
 
364 "El 29 de Mayo jueves de 1879, pidió en matrimonio a mi hija Dolores el joven B. Constanzó"."El lunes 24 de enero de 1881 se casó mi hija Dolores con B. Constanzó, fueron padrinos Felix Constanzó padre y yo, en la capilla de las Hermanas calle de Moreno, los casó el Padre Laptiz, capellán de las monjas capuchinas á las 3 de la madrugada, recibieron la Santa comunión y en seguida se fueron á Chacabuco". Diario de Agustina Oromí de Blaquier Familia F10092
 
365 "El 30 de agosto de 1855 con mi licencia el cura de San Miguel Pbo. Don Gabriel Fuentes bauticé solemnemente a Julio Jorge que nació el 23 de abril, hijo legítimo de don José Botet y doña Rosa Alvarez, naturales de ésta ciudad fueron padrinos don Julio Vignal y doña Isabel Alvarez a quienes advirtió el parentesco espiritual y demás obligaciones doy fé. Juan Antonio Martínez." Botet Álvarez Thomas, Julio Jorge (*) (I85448)
 
366 "El 4 de diciembre de 1914 (viernes) falleció mi querido padre, Julio Bernaldo de Quirós a las 10 hs en casa de mi hermana María en Buenos Aires, Salguero 540, donde le había llevado el día 15 de octubre para hacer lo que fuera posible en procurar cura para salvarle de un fibroma que se había desarrollado en su duodeno; había cumplido tres meses de cama y once de tratamiento cuando se produjo la muerte. Sus restos los llevaron a Gualeguay acompañándolos Julio, Arturo, Carlos, sus hijos, su cuñado Felipe De Angelis e hijo José y un íntimo amigo Carlos Gastelú, allí en su casa de la calle San Juan fue nuevamente velado en compañía de todos sus hijos e hijas, solo faltaba Cesáreo que se encontraba en Mallorca, España o ya en viaje a esta con la esperanza de llegar a verlo. Después de efectuada una misa de cuerpo presente le sepultamos en el Panteón Español el lunes 7 de diciembre de 1914. Fdo. Aurora B de Quirós".
Nota en la Libreta de Familia que iniciada en España por Cesáreo de Quirós, su abuelo, sus descendientes siguieron completando en el tiempo. 
Bernaldo de Quirós Fernández, Julio (I649776)
 
367 "El actual Rey de Gran Bretaña llegó a Buenos Aires, como regio presente de Año Nuevo, los primeros días de enero de 1881. Hospedóse en Belgrano, en la residencia de la distinguida familia Favier. Ambos se instalaron con sus servidores en la casa de la señora de Favier. La quinta era pintoresca por encontrarse frente a las Ba- rrancas, donde existían entonces dos piletas de baño. El adifício subsiste aún, calle 11 de Septiembre 1990, esquina Echeverría, sin que haya sufrido ninguna reforma arquitectónica. Conserva sus columnas, sus verjas, sus ventanales, su vestíbulo, tal como cuando la ocuparon los príncipes ingleses". Caras y Caretas, 31 enero 1931.  Favier Frías, César (I602925)
 
368 "El casamiento de la señorita Clara Gowland con el señor Jacob Peter Jorgensen fue bendecido por el padre Jorge Benson en la parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes. Como padrinos intervinieron los señores Luis Gowland y su señora, Brita Paulson, y Geert Jorgensen y su señora, Rita Nielsen". Publicación diario La Nación. Viernes 15 de abril de 2005. Familia F227610
 
369 "El cura rector interino pregunta de su consentimiento a D. Héctor López, hijo de los finados D. Gaspar López y Da. Juana Plaza y á Da. Pilar Hoyos natural y vecina de esta ciudad y curato viuda del finado D. José Felix Zambrano hija natural de Maximina Torres siendo testigos el Señor Gobernador de la Provincia D. Juan Sola casado y Da Buentura López ". Familia F232306
 
370 "El día 4 de noviembre de 1887 falleció de sarampión mi hija Pepita. Fue sepultada en el Panteón de la Sociedad Española de la ciudad de Gualeguay". Anotación en el Libro de Familia. Bernaldo de Quirós Ferreyra, Josefa (I649789)
 
371 "El domingo 9 de junio de 1867, Pascua el Espíritu Santo, se dispuso mamita que ya estaba muy grave del cancer en el pecho, la confesó el padre Miserete que era entonces su confesor, y él le administró el Sacramento de la Eucaristía, y el miércoles de esa misma semana le puso la Santa Unción, y á las 2 medios 10 minutos de la madrugada del jueves 13, día del Glorioso San Antonio de Padua, murió mamita. El Señor que así lo ha dispuesto tenga misericordia de su alma y la lleve cuanto antes á su gloria Santísima¨.
Diario de Agustina Oromí de Blaquier
María Nieves Escalada de la Quintana es una de las catorce Patricias Argentinas. 
Escalada de la Quintana, María Nieves (I25380)
 
372 "El fallecimiento de Da. Estela Castilla de Piñero, ocurrido ayer los 86 años de edad, ha de provocar una dolorosa sorpresa y un profundo sentimiento de pena en los más caracterizados círculos donde la extínta era muy querida y considerada por sus altas prendas morales. Alejada de toda actividad mundana desde hace algunos años tenía la señora de Piñero gran inclinación a las obras caritativas, que realizó en forma silenciosa y con esa bondad ingénita que perfilaba su personalidad y que le atraía las simpatías y el afecto de todos los que la frecuentaban. Sus restos serán inhumados hoy a las 10 en el cementerio de la Recoleta." (La Nación, 15.12,1955) Castilla Fecha, Estela Rómula (I631528)
 
373 "El Fundador" de la familia en la Argentina, y en el Uruguay. Pasó al Río de La Plata avecindándose primero en Montevideo y luego en Buenos Aires. Gerente del Banco de Londres y Río de la Plata (hoy Banco de Londres y América del Sud). Gerente fundador del Banco Alemán Transatlántico en 1887. Director de los Ferrocarriles de Entre Ríos. Maschwitz Driesch, Jorge Eduardo (I33370)
 
374 "El hipismo despide a un carismático Jinete:
Un 26 de Febrero falleció Alejandro "el negro" Maldonado.
"El negro" heredó las botas y la pasión por montar de su padre, un militar que se acoplaba con Esteban Mallo y Argentino "el mono" Molinuevo, dando continuidad a la amistad con sus hijos, Martín y "Tino".
"Porteño que residió algunos años en Mar del Plata, y jinete de grandes premios, fue exquisito en su estilo, y pregonaba siempre el trabajo del caballo para su mejor rendimiento.
"Era el primero en salir a la pista en cada fiesta del hípico, se lo veía siempre de buen humor y con algún ladero que acompañaba en su mesa del bar del hípico Argentino.
Hoy, con 60 años recién cumplidos, murió fiel a su vocación. Un paro cardíaco a segundos de bajarse de un caballo, lo invitó a dejar este mundo como muchos querrían dejar, sin sufrimiento y con breech y botas como vestimenta de gala para despedirse.
"Te recuerda el ambiente hípico."
(Hipismo Argentino)
 
Maldonado Gabastou, Alejandro (*) (I80923)
 
375 "El viernes 22 de octubre á las 11 y treinta y cinco minutos de la noche murió el Sr. Blaquier de una ataque á la cabeza á la edad de 84 años, que el Señor lo tenga en su santo descanso, y el 3 de noviembre del mismo año que murió que fue el de 1869 fueron los funerales en San Miguel Arcángel".
Diario de Agustina Oromí de Blaquier 
Blaquier González, Juan Antonio Vicente (I26236)
 
376 "En 16 de julio de 1792 me casé con Dña. María de la Encarnación Sanginés, hija lexítima de Dn. Manuel Alfonso Sanginés y de Dña. Franca. Rodríguez de Vida. Nos echó las vendiciones el Dr..Dn. Antonio Basilio Rodríguez de Vida, con licencia que tuvo para ello del Ilmo. Señor Dn. Manuel de Azamor y Ramírez, Obispo de esta ciudad de Buenos Aires. En 11 de febrero de 1793 nos veló D. Cayetano Roo en la Santa Yglesia catedral de esta ciudad, en donde está sentada esta partida de Casamiento". Así comienza don Jacobo Adrián Varela la prolija relación familiar donde asentó los nacimientos, bautismos, confirmaciones y defunciones de sus hijos. (Copiador de Correspondencia) primera foja. Familia F15376
 
377 "En el año del Señor de mil ochocientos setenta y tres, el día dos de mayo, en esta iglesia parroquial de la
Villa de María, curato del Río Seco, previa la información jurídica, en la que fueron testigos don José A.
Urquiza y don Isaac Neyrot, el uno soltero y el otro casado, ambos mayores de edad, y dispensada la
publicación de la inmuniciones conciliares y practicadas todas las demás diligencias del Derecho,
autorice el matrimonio de Santiago Lugones, soltero, natural de Santiago del Estero, avecindado en este
curato, e hijo legítimo de Pedro N. Lugones e Isabel López, con Custodia Arguello, soltera, vecina de esta
villa, feligresía de mi cargo, e hija legítima de Juan de Dios Arguello y Rosario Bulacio....." 
Lugones López, Santiago (I616066)
 
378 "En el año del Señor de mil setecientos sesenta y cinco en el mismo día diez de agosto en la misma capilla puse óleo y chrisma a Jph. Santos de edad de nueve meses hijo legítimo de Jph. Domingo Maldonado y María Lazarte bautizé yo esta criatura siendo PP Juan Joseph Solís y Rosa Ríos y en óleo Dn. Tomás de la Cámara, y Ygnacio Roxo, y para qe conste lo firmé. Dn. Joseph Noriega". Partida de bautismo de JOSÉ SANTOS MALDONADO LAZARTE en la Capilla de Soconcho en Calamuchita, Córdoba. Maldonado Lazarte, José Santos (I83641)
 
379 "En esta metrópoli dejó de existir ayer, a la edad de 52 años, y luego de soportar una larga dolencia, el señor Adrián Harriague Castex, caballero vastamente vinculado a la sociedad porteña, por lazos de parentesco y relación. El extinto se dedicó a las tareas del campo, en las cuales puso de manifiesto sus conocimientos y su espíritu laborioso. Se destacó el señor Harriague Castex, por su cultura y maneras agradables, como así también por su gran bondad, que lo llevó a prestar su concurso en muchas obras de beneficencia". Harriague Castex, Adrián (I70165)
 
380 "En junio de 1828, mientras el Mariscal se reponía en Ñujchu de la herida en el brazo que le ocasionaron en el motín del 18 de abril de ese año, nació su hijo Pedro César de Sucre Rojas y fue llevado a la pila bautismal por el propio Mariscal y Presidente de la República. El hijo de Pedro César se llamó también Antonio José y fue jefe del Ejército en la Presidencia de Mariano Baptista Caserta. Tuvo dos hijos: Mariano y Julio. Hijo de Julio era, el fallecido, Atilio de Sucre Rodo, según datos proporcionados por el escritor, Ramón Rocha Monrroy." vid. http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/tragaluz/20080228/muere-tataranieto-del-mariscal-de-ayacucho_4002_5441.html Sucre Rojas, Pedro César (I124983)
 
381 "En mayo de 1800 otorgaría su testamento ante el escribano Agrelo, disponiendo que a su muerte debía ser enterrada en San Francisco ´amortajada con el hábito de su sagrada religión como Ermana profesa que soy de su Venerable Orden Tercera´". Rodríguez de Vida Navarro, Francisca Javiera (I13558)
 
382 "En mayo de 1808, don Manuel Pinto que se encontraba en Madrid, fué enviado por Pueyrredón a Londres junto con José Moldes para pedir armas y dinero para la independencia a cambio de promesas de tratados de comercio; no tuvieron éxito porque Inglaterra se alió con los rebeldes españoles y tuvo que renunciar a ayudar a los americanos. Allí habrían conocido a Miranda y a otros revolucionarios. Moldes volvió a Buenos Aires, llegando el 9.01.1809 y seguramente Pinto también..." Vid. Maxine Hanon, Buenos Aires desde las quintas de Retiro a Recoleta (1580 - 1890, p. 233, nota 1. Pinto Lobo, Manuel Mariano (I611227)
 
383 "En Potosí a seis de Maio de mill setecientos y treinta y tres años. Yo el Mro. Don Juan de Urrutigoiti y Echauz Cura Rector mas antiguo de esta Sta. Iglecia Matris haviendo dispensado el Vicario de esta Villa las tres amonestaciones dispuestas por dro. case por palabras de preste. que hicieron lexitimo y verdadero matrimonio y vele segun Orden de Ntra. Sta. Me. Iglecia a Dn Juan Antonio Lopez de Navia soltero natural del obispado de Lugo en el Reyno de Galicia hijo lexitimo de Dn. Antonio Lopez de Navia y de Da. Inés Fernandez con Doña Josefa Gabriela Rodriguez Cota soltera natural de esta villa hija lexitima de Dn. Gregorio Rodriguez Cota y de Da. Franca. Villapalma fueron testigos el Mre de Campo Don Juan de Santelizes y Dn. Pedro de España y lo firme. Mro Dn. Juan Urrutigoiti y Echauz (hay una rúbica). Al margen hay una nota que dice Dn. Juan Antonio Lopez de Navia con Da. Josefa Gabriela Rodríguez Cotta Velados Mro. Urrutigoitti." Familia F58271
 
384 "En primero de Agosto de mil ochocientos cuarenta y nueve, Yo Don Felipe Elortondo y Palacio, Canónigo diácono del Senado del Clero de esta Santa Iglesia Catedral y Cura Rector de su Sagrario, desposé por palabras de presente, que hacen verdadero legítimo matrimonio, según forma de N.S.M. Iglesia, a Don Manuel Antonio (sic) Aguirre, natural de esta Ciudad, e hijo legítimo de Don Manuel Hermenegildo Aguirre y de Doña Victoria Ituarte, con Doña Mercedes Anchorena, también natural de esta Ciudad, e hija legítima de Don Juan José Anchorena y de Da. Andrea Ibáñez, habiéndoles dispensado, por justas causas, el Iltmo. Señor Obispo diocesano, el impedimento de parentesco en cuarto grado de consanguinidad con que estaban ligados, oidos y entendidos sus mutuos consentimientos de que fueron reciprocamente preguntados, siendo testigos Don Nicolás Anchorena y Doña Andrea Ibáñez y Da. Rosa Marín (tío carnal, madre y abuela materna respectivamente de la desposada), por verdad lo firmó. Felipe Elortondo y Palacio".  Familia F14328
 
385 "En veinticuatro de enero de mil ochocientos ochenta y cuatro, en la ciudad de Quito y parroquia del Sagrario, murió en la comunión católica la Sra. Rosario Moreno Ferruzola viuda del que fue José María Baquerizo. Su cadáver fue sepultado en San Diego. Doy fe.- Miguel Gabr. Garcés. Pbro." Libro de Muertos de la Parroquia del Sagrario (Quito) Nº 13, folio 87 vuelta de los años 1879 -1888. Moreno y Barnó de Ferrusola, María del Rosario (I506577)
 
386 "Estudiante" en 1615. Fernández de Enciso Irala, Diego (I35315)
 
387 "Fallecimiento de un empleado jubilado.
Ayer dejó de existir el señor Moisés Ramón Fervor, que por espacio de muchos años prestó servicios en la policía de esta capital.
El señor Fervor hizo su carrera en la división administrativa de la policía y llegó al cargo de comisario equiparado, en el cual se acogió a los beneficios de la jubilación, hace más de diez años.
Fue el extinto un buen servidor y conquistó muchas simpatías dentro de la policía, donde su fallecimiento ha sido muy sentido.
El sepelio de los restos se efectuará hoy a las 10 en el cementerio del Oeste." (La Prensa, 10.XII.1923).

Sepelio de los restos del ex comisario Fervor.
"En el cementerio del Oeste se efectuó ayer el sepelio de los restos del comisario jubilado señor Moisés Ramón Fervor, cuyo fallecimiento ha sido muy lamentado en la policía.
La ceremonia dió motivo a una demostración de duelo, en la cual se pusieron en manifiesto las simpatías con que contaba el extinto.
La guardia de seguridad de caballería rindió los honores correspondientes." (La Prensa 11.XII.1923).  
Fervor Ruiz Huidobro, Moisés Ramón (I630707)
 
388 "Falleció de resultas de heridas" dice la inscripción en el Libro de Muertos del Partido de San Fernando. Iturriaga Ortiz Basualdo, Gerardo (I123612)
 
389 "Falleció el teniente coronel retirado
Horacio Maldonado
Falleció ayer, a los 61 años de edad, el teniente coronel retirado Horacio Maldonado, que tuvo destacada actuación en las filas del ejército, las que abandonó el 20 de marzo de 1928 para acogerse al descanso, luego de casi 26 años de actividad ininterrumpida. El extinto pertenecía al arma de caballería y había ingresado al Colegio Militar el 24 de marzo de 1908 y ascendido al grado de mayor el 31 de diciembre de 1921.
Las simpatías de que gozaba el extinto en los círculos de su actuación se pondrán de manifiesto en el acto del sepelio,que se realizará hoy a las 15 en el cementerio del Oeste." (La Nación, 1.10.1948)
 
Maldonado Tallon, Teniente Coronel Horacio Antonio (I87867)
 
390 "Falleció en un accidente de aviación en la localidad de Azul, en la Provincia de Buenos Aires.
Ambos pilotos, los alféreces de fragata Ernesto D. Fervor y Fernando H. Brites, eran de la misma promoción. Habían ingresado a la Escuela Naval en marzo de 1930 y egresado de esa institución en diciembre de 1935, para incorporarse a la aviación, en la escuadra aérea de la Escuela de Puerto Belgrano, en agosto de 1936.
El 2 de octubre de 1937 obtuvieron también, simultáneamente, sus diplomas de pilotos aviadores.
En diciembre del mismo año ascendieron al grado que ostentaban actualmente.
El alférez de fragata Fervor había nacido en abril de 1915 y tenía en la actualidad, más de 500 horas de vuelo". (La Prensa, 10.9.1938)
 
Fervor Degaudenzi, Alférez de Fragata Ernesto David (I630761)
 
391 "Falleció Manuel Ortíz Basualdo:

Hondo pesar causó en los círculos representativos de la sociedad porteña el fallecimiento del doctor Manuel Ortiz Basualdo.

Graduado como doctor en medicina, dedicó sus afanes, sin embargo, a la actividad rural, a la que estaba ligado por una vocación natural y por la responsabilidad de velar por el patrimonio familiar, integrado por la tradicional estancia Las Armas.

Su consustanciación con los problemas que en distintas épocas afectaron la actividad rural lo llevó a integrarse a entidades del sector en las que ejerció cargos directivos, hasta desempeñar las máximas funciones en algunas de ellas.
Así, entre 1970 y 1972 fue titular de Confederaciones Rurales Argentinas, cargo al que llegó después de haber presidido la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) entre 1966 y 1970.
Asimismo, desde 1949 y hasta sus últimos días representó en la última entidad a la Asociación Rural de Maipú.

Sus inquietudes por el mejoramiento de la producción pecuaria lo llevaron a actuar también en entidades de criadores. Entre ellas las asociaciones argentinas de criadores de Romney Marsh y de Fomento Equino, de las que fue presidente y vicepresidente respectivamente.
Profundo conocedor de los problema agropecuarios, socio del Jockey Club de Buenos Aires y de la Sociedad Rural Argentina, brindaba gustosamente su sólido consejo a un vasto círculo de relaciones.

Su bondad, su naturaleza afable y un heredado sentido de la caballerosidad suscitaron sólidos vínculos amistosos que tuvieron sentida expresión en su sepelio, en el cementerio de la Recoleta.

El doctor Ortiz Basualdo había nacido en Buenos Aires el 11 de junio de 1918.

(La Nación, 8.7.1993).
 
Ortiz Basualdo Castro, Manuel (*) (I25298)
 
392 "Fanny" Covernton Guezalaga, Francisca María Carlota (I507403)
 
393 "Fatuo" opa. Goyechea de la Corte, Esteban (I2238)
 
394 "Fatuo". Sin sucesión. Fernández Albernas Salcedo, José (I39055)
 
395 "Francisco de Montoya y Pinedo" (sic), nacido por 1650 y fallecido antes de 1702 (hijo de Pedro de Pineda y Montoya y de Juana Velázquez de Ovando y Zárate; n.p. de Tomás de Pineda y Montoya y de Constanza de Céspedes Zumárraga Ibarguren; n.m. de Pedro de Ovando y Zárate y de Petronila Sánchez Guerrero; bisnieto m.p. de Gutiérrez Velázquez de Ovando y de Juana de Zárate y Castro; hija ésta del Capitán conquistador Pedro de Zárate, fundador de Nieva y San Francisco de Alava en Jujuy, y de Petronila de Castro, encomendera de Humahuaca.
Mi antepasado Francisco de Montoya siguió la carrera militar. Siendo Teniente, otorgó en Saltaen 1687 carta de pago a favor de Diego Diez Gómez, quien era albacea en la testamentaría de su suegro Tomás de Escobar Castellanos (éste y aquel 8ð y 7ð abuelos míos). Posteriormente Francisco de Montoya "residente en Salta y vecino de San Miguel de Tucumán", celebró contrato de invernada de mulas con el capataz Ignacio de las Casas Ceballos, ante el Escribano Pedro Pérez del Hoyo (antecesormío también). Y en 1711 Montoya suscribió cierta escritura de censo a favor delConvento de San Francisco de Salta, ante el Escribano Juan Antonio Gutiérrez,y al establecer las condiciones del mismo, dijo que dicho gravámen se vinculabaa una Capellanía que les ordenó fundar, en 1702, a sus albaceas Manuel y Gaspar Troncoso, la señora Antonia Luis de Cabrera, por la suma de 650 pesos.
Poco después, ya Maestre de Campo, Francisco de Montoya fué jefe del Real Fuerte oPresidio de Balbuena - llamado indistintamente Nuestra Señora del Rosario de Valbuena o San Felipe de Valbuena o San Juan Bautista de Balbuena -, reducción también de indios "insistines" y "omampas". Esa fortificación, ubicada en los antiguos términos de Esteco, hoy departamento salteño de Anta, consistía en un amplio cuadrilátero de paredes de adobe, con 4 baluartes y 3 piezas de artilleríade a 6; cuyo recinto encerraba dos alojamientos para tropa, algunos ranchos debarro y una rústica capilla. En 1715, el comandante Montoya cayó gravemente enfermo, y acaso muriera ese año o en 1716, puesto que debido a su dolencia no pudo llevar a cabo la "corrida" contra los aborígenes belicosos del Chaco, ordenada por el Gobernador Urizar y Arespacochaga; "corrida" que efectuó en su reemplazo, otro de mis antepasados: el entonces Capitán Antonio de la Corte y Rozas.
por Carlos Ibarguren 
Montoya Elizondo, Francisco (I41724)
 
396 "Fue concejero y secretaraio del Rey Carlos II, quien le concedió el señorío de Undiano en 1376." Martínez de Peralta, García (I77251)
 
397 "Fue el yerno de Roo un acaudalado comerciante que desempeñó los cargos públicos de Capitán de Milicias, Alguacil Mayor del Santo Oficio, Alcalde de 1º y 2º voto en el Cabildo porteño, Ministro de la Real Hacienda y Tesorero de la Real Caja de Santa Fé, Tesorero del Banco de Rescates de Potosí y Síndico del Convento de las Catalinas de Buenos Aires. Aquí falleció el 22-IV-1818, y lo enterraron en el panteón de la capilla franciscana de San Roque."  Rodríguez de Vida Navarro, Capitán Francisco Xavier (I8360)
 
398 "Fueron inhumados ayer, en el cementerio de la Recoleta, los restos del capitán de fragata (RE) Emilio Jorge Gazcón, fallecido en esta capital, a los 52 años de edad.
Nació en 1921 en Buenos Aires. Egresó de la Escuela Naval Militar en 1938, como guardiamarina.
Se desempeñó, entre otros destinos, en la Escuadrilla de Torpederos de la Flota de Mar, en la Escuela de Aplicación de Oficiales de Guerra Naval y fue comandante del trasporte Ushuaia.
El marino desaparecido hizo el curso de la Escuela Superior de Guerra del Ejército, de la que egresó como oficial de Estado Mayor.
Se retiró en 1959. A partir de esa fecha se dedicó a actividades agrícolas y ganaderas en su establecimiento de campo "San Clemente", de General Alvear, provincia de Buenos Aires.
En la actualidad era vocal de la comisión directiva de la Sociedad Rural de General Alvear.
Despidió sus restos, en nombre de la Secretaría de Marina, el capitán de fragata J. C. Heredia." (La Prensa, 25.8.1973)
 
Gazcón Piñero, Capitán de Fragata Emilio Jorge (I631610)
 
399 "Fueron padrinos Dn. Xavier Carril y Da. Juliana Sánchez". Laprida Sánchez de Loria, María de la Trinidad (I137896)
 
400 "Gran Mariscal de Ayacucho". Fue el 2º presidente de Bolivia desde el 29 de diciembre de 1825 (Constitucional vitalicio) al 18 de abril de 1828 (Renuncia). Sucre Alcalá, Mariscal Antonio José de (I124982)
 
401 "Ha dejado de existir a los 41 años, tras breve dolencia, Da. Doña Susana Terrero de Piñero. Su fallecimiento repercutirá dolorosamente en nuestra sociedad, donde se la quería en virtud de sus relevantes dotes personales. El sepelio se realizará hoy en el cementerio del Norte, previa misa de cuerpo presente que se oficiará en la basílica de Nuestra Señora del Pilar a las 11:30." (La Nación, 21.5.1948) Terrero Stegmann, María Susana (I632034)
 
402 "Había en él mucho de genial y a ello debió su enorme prestigio, único e indiscutido, entre sus compañeros y discípulos, médicos y poetas, y más que nada entre las madres. (...) Su dedicación a los niños enfermos le apartó del arte, aunque no del todo, porque había en él un infinito fondo de tristeza y ternura." Las palabras de José Antonio Argerich describen a Ricardo Gutiérrez, uno de los más eminentes médicos que tuvo nuestro país, iniciador, quizás, de la medicina psicosomática, y fundador del Hospital de Niños, que hoy lleva su nombre.
Gutiérrez pertenecía a una familia de intelectuales. Sus hermanos, José María, Eduardo y Carlos, como él, se dedicaron todos a la literatura y otras actividades artísticas. Siendo alumnos del gran educador Amadeo Jacques, quizás esta vocación por el arte les nació durante los estudios en el Colegio Nacional de Buenos Aires.
Ricardo estudió también abogacía en la Universidad de Buenos Aires, pero no culminó la carrera. La Medicina estaba en su camino, y siguió aquellos estudios, en tanto también era militar y guerrero: integró los ejércitos de Buenos Aires, bajo las órdenes de Mitre, y combatió en Cepeda y Pavón. En un momento, supo aunar sus conocimientos médicos (ya era entonces Doctor en Medicina) con sus labor militar: durante la guerra con el Paraguay, Gutiérrez fue médico en campaña, y prestó valiosos servicios a los ejércitos de la Triple Alianza. Después, durante las epidemias de cólera de 1867 y 1877, y la de fiebre amarilla de 1871, comandó los servicios sanitarios de las regiones de Las Conchas y San Fernando, unas de las más afectadas por los contagios y las muertes.
Paralelamente, no descuidó sus artes de poeta: en La Nación, el diario de Mitre, publicó distintas obras, como El Misionero o El poeta y el soldado, que lo mostraron como una de las mejores plumas de la literatura nacional.
En 1871, fue becado por el gobierno nacional para proseguir estudios de perfeccionamiento en Europa. Decidió entonces orientar su aprendizaje y labor a la clínica infantil. Su pasó por el Viejo Continente lo llenó de ideas, que plasmaría ni bien hubo regresado al país. La más importante: la creación del Hospital de Niños, institución que dirigió y donde prestó servicios gratuitos por más de 23 años. También allí pudo poner en marcha, por primera vez en la Argentina, la medicina psicosomática, que en el caso de los pequeños enfermos significaba un tratamiento que unía a la medicación con el juguete.
En 1879, aún cuando gran parte de su tiempo lo consumía el Hospital y sus decenas de pacientes, Ricardo Gutiérrez fundó con sus hermanos el diario La Patria Argentina, especialmente dedicado a la difusión cultural.
Falleció en 1896, cuando aún era el director y el alma del Hospital de Niños.
Fuente: http://www.educ.ar/educar/superior/biblioteca_digital 
Gutiérrez Sáenz, Ricardo (*) (I78912)
 
403 "Hacia 1400 Teresa Marroquín casó con Juan de La Cabex, dando origen al linaje de este nombres. De la torre, sin embargo, no sabemos nada hasta bien entrado en siglo XVI. Su solar se situaba en un alto desde el que se dominaba una amplia panorámica del valle en un punto particularmente angosto del mismo, y a su lado pasaba el camino real Balmaseda-Bilbao.
"Este edificio se mantuvo en pie hasta hace algunas décadas, pero de él sólo nos quedan hoy en día los escasos datos y las fotografías publicadas por Ybarra y Garmendia. Era una construcción de planta cuadrangular y bastante altura. Contaba con un acceso en el bajo, adintelado, que tal vez sustituyera a un arco, y que parece haber tenido una especie de rellano previo reforzado mediante muretes de piedra, a fin de aterrazar la fuerte pendiente del espacio inmediato a la entrada. En el primero hubo otra rosca, que por sus dimensiones creemos debió ser un balcón (la presencia del acceso bajo en la cara principal hubiera dificultado la disposición del patín). A la altura de este vano se abría una saetera, y por encima, a la mitad de la fachada, podía verse un lucero alto. En las fotos no se aprecia la existencia de sala superior, aunque sí de un camarote de cierto desarrollo.
"Según Ybarra y Garmendia, existieron murallas a su alrededor, aunque como en otros casos similares lo creemos poco probable: lo que se conservaba hace medio siglo parecían ser construcciones agropecuarias adosadas a la vara.
"Por sus características generales parece que la de La Cabex fue una torre sin sala, aunque bastante avanzada, ya que el acceso bajo pasaba a la cara principal y el superior debió quedar convertido en balcón. Esto nos hace suponerla tardía, sin más precisiones, lo que la llevaría a los primeros años del siglo XVI".
por Juan Manuel Fernández Cembellín, en "Torres de las Encartaciones" 
Los la Cabex, (I35389)
 
404 "He aquí por fin un hecho que por sus circunstancias y detalles tiene todos los contornos característicos para servir de ejemplo, y dar una idea cabal de los actos y procedimientos de aquella Sociedad de horrenda memoria.
El 27 de Junio de 1839, a las seis y media de la tarde, asesinaron en el salón mismo de la Legislatura, al Presidente de la llamada Honorable Sala de Representantes, el señor don Manuel Vicente Maza, que recibió dos puñaladas, quedando en el suelo al pie de la mesa. Dijeron que había venido a escribir su renuncia de ese puesto.
Este asesinato causó un pavor inmenso, pues al señor Maza se le consideraba como el mentor o el moderador de los furores del Tirano. Entonces ¿quién tendría segura su cabeza sobre los hombres?
A la mañana siguiente fue fusilado en la cárcel pública su hijo el comandante don Ramón Maza, por conato de revolución (dijeron).
El cadáver del señor Maza, el día 28, fue sacado de la puerta de la Legislatura (calle Perú) poniéndolo en el carro de los pobres, y al pasar por la cárcel en dirección al Cementerio, pusieron dentro los restos del hijo horas antes fusilado, y juntos fueron arrojados en la fosa común.
Una de las víctimas sacrificadas en la degollación mas expectable fue la del joven Iranzuaga, asesinado al pie de las ventanas de la casa habitada por el cónsul del Portugal, señor Meyrelles. Antes del año 40 el señor Meyrelles daba un baile a la oficialidad de los buques de Francia e Inglaterra. La casa estaba situada en la calle de Santa Rosa (hoy de Bolívar) frente al puentecito de las beatitas entre Méjico y Chile.
Una de las Beldades de mi tiempo era la señorita Isabel Ortiz, hija del doctor don Manuel Ortiz, abogado de la Universidad de Charcas, el cual, en compañía de los señores don Mariano Moreno, don Vicente López, don Vicente Anastasia Echeverría, don Manuel Alejandro Obligado y otros jóvenes porteños del principio del siglo, fueron a aquella ciudad a rendir examen, y recibir el grado doctoral, porque aquí no había Universidad. Este viajecito de 800 leguas españolas se hacia a mula, empleando hasta dos meses (parte de cuyo trayecto ha sido recorrido el mes pasado en tres días por la división chilena en ferrocarril, cuya retirada se quiere comparar a la de los diez mil de Xenofonte; ¡¡sea por amor de... Balmaceda!!, a quien le dedicó este piropo el ministro señor Vidal).
Y sigo mi historia.
Al regresar el doctor Ortiz, se caso con la señorita Crecencia Urien, de la cual tuvo entre otras bellas hijas, a Ignacia, madre del general Obligado, y a Isabel, la mas preciosa de todas; de la que voy a hablar.
Isabel estaba para casarse, y su novio habíale pedido que no dejara de asistir al baile del Cónsul Moyrelles, que se anunciaba como uno de los mejores de la estación de 1840, antes de comenzar la degollación; indicándole que en el baile iba a fijar la fecha de su proyectado enlace.
La niña, que, como digo, era muy linda, una vez en el baile mostróse sumamente abstraída e indiferente respecto de sus admiradores, como dominada de una idea fija y persistente. Sentíase enferma esa noche, bajo la influencia de un presentimiento fatal para su prometido, pues era unitario, y ya menudeaban las persecuciones y degüellos contra los miembros de su partido.
Las gentes de Rozas miraban mal y con prevención aquella fiesta dada por un agente consular en honor de oficiales extranjeros, que abiertamente alardeaban de ser muy partidarios del general Lavalle. Parece que alguno aconsejó a la Mazorca, ahogar en sangre dicha fiesta, haciendo alguna victima a sus puertas mismas, pues además de buscar efecto federal, un acto semejante. seria en extremo agradable al Restaurador.
Lo peor y mas triste del caso es que el joven Iranzuaga fue degollado por equivocación, pues era otra la victima que los sicarios de la Mazorca acechaban en aquella bocacalle. La Amalia de Mármol, y Las tablas de sangre de Rivera Indarte, contienen más numerosos detalles del hecho; yo lo refiero come lo supe, y según los recuerdos de la impresión que me produjo... pues vivíamos a cuadra y media de la casa enfrente a la cual tuvo lugar tan estúpido como horrendo crimen.
Ampliaré algo más los datos de este suceso, pues en las páginas humorísticas de las Beldades de mi tiempo no han de estar fuera de centro las que reflejen, por la narración de estos hechos, las costumbres políticas de la época.
Degollado el joven Iranzuaga, los mazorqueros cruzaron su cuerpo en el umbral de la puerta de calle. Hasta sus últimos momentos había estado pidiendo un confesor, un padre... y los asesinos le contestaban ¡si! ya te vamos a traer al padre Escola (muerto la noche antes).
El suceso repercutió dentro del salón, y una de las primeras parejas que salió acompañada de los oficiales que se ofrecieron para conducirlas a sus casas, fue la linda Isabel. El caballero que la acompañaba, un teniente de marina, hizo a un lado el obstáculo, creyendo evitar que la compañera saltara por encima del cuerpo de un beodo; pero al acercar el negro de la linterna su farolito, la niña, sobrecogida de espanto, creyó ver a su novio asesinado, y cayó en un profundo desmayo. Al volver de este accidente, era otra; había perdido la razón, que jamás le volvió, aunque por largos años se deslizaron sus días en una mansa demencia.
Así la he visto por mucho tiempo después. Recuerdo siempre con horror aquel acontecimiento con la viveza de quien lo presenciara, tan profunda fue la impresión que de él recibí entonces".

- "Las beldades de mi tiempo" (1919) de Santiago Calzadilla. 
Ortiz Urien, María Isabel Ponciana (I175909)
 
405 "Hoy serán inhumados en el cementerio de la Recoleta, los restos mortales de la señora Saturnina Carranza de Lugones, dama emparentada a numerosas familias de nuestra sociedad y muy apreciada en ella por sus relevantes prendas de carácter. Antes del sepelio se rezará una misa de cuerpo presente en el Templo de Nuestra Señora de la Merced" (La Prensa, 20.5.1900). Carranza Alcaraz, Saturnina (I3867)
 
406 "Importante figura santafesina - anota el investigador Juan Carlos Crespo Naón -, cuya conducta fue, en algún momento, motivo de escándalo por el amancebamiento con una india, hecho que trascendió a los estrados judiciales". Rosa, Capitán Manuel Martín de La (I40542)
 
407 "Jamás negaré mis principios; seré uno de los primeros que clamaré por la formación de una autoridad nacional que dé al fin al país la organización nacional que tanto reclamen sus verdaderos intereses, y que inequívocamente es el voto de todos los hijos de la tierra...". Con estas palabras Estanislao López expresó en 1832 a Juan Manuel de Rosas su resolución de promover sin demoro la organización constitucional del país sobre bases federales. A lo largo de su existencia de lucha, el caudillo santafecino sirvió lealmente el ideal federalista. Esto no le impidió, sin embargo, buscar a todo trance la preservación de la unidad nacional, y para ello no vaciló - aun en los momentos de sus mayores victorias sobre el centralismo porteño-, en concretar con Buenos Aires los acuerdos y pactos que salvaron al país de la disgregación territorial. Fue así como López firmó en 1820 los tratados del Pilar y Benegas, en 1822 el Tratado del Cuadrilátero y en 1831 el Pacto Federal. Cada uno de esos compromisos de unión y alianza marcó un jalón decisivo en el proceso de nuestra organización política. Fueron, efectivamente, los "pactos preexistentes", a cuyo logro tanto contribuyó Estanislao López, los que constituyeron la piedra fundamental de la Constitución sancionada en 1853 por la cual el pueblo argentino adoptó como sistema de gobierno el "representativo, republicano y federal". López, a quien Rosas en homenaje póstumo tituló Héroe Glorioso de la Confederación, fue, con su mentonera santafecina, factor decisivo en el triunfo de esos principios. Estanislao López nació el 22 de Noviembre de 1786 en la ciudad de Santa Fe. Se incorporó en su juventud al servicio de las armas, ingresando, a los 17 años, en la Compañía de Milicias provinciales. En 1810 se sumó a la columna que, al mando de Manuel Belgrano, marchó al Paraguay, e intervino en todas las acciones de esa campaña. Hecho prisionero por los realistas en Tacuarí, fue conducido a Montevideo donde logró fugarse y se incorporó al ejército sitiador comandado por Rondeau. Al levantarse el sitio en 1811, regresó a Santa Fe, donde prosiguió su actuación en la milicia y combatió contra las tribus salvajes del Chaco. En 1815 se pronunció en favor de Mariano Vera, quien encabezó la resistencia santafecina contra el ejército invasor porteño del General Viamonte. En 1817 volvió a combatir en apoyo de Vera - que había pasado a ocupar el gobierno de la provincia-, e intervino en la lucha contra las tropas porteñas de Díaz Vélez. Por su destacada actuación fue designado comandante de armas de la provincia, y recibió el grado de Teniente Coronel. Al promediar 1818 se embandera resueltamente en el movimiento federalista que encabezaba Artigas y, al renunciar Vera, pasó a reemplazarlo como Gobernador de Santa Fe. A partir de ese momento se convirtió en uno de los principales jefes de la causa federal. Junto con Francisco Ramírez, el caudillo entrerriano, marchó en 1820 sobre Buenos Aires para derrocar al gobierno dictatorial que se proponía establecer en el país la monarquía. Vencedor en Cepeda, firmó luego con Buenos Aires el Tratado del Pilar, punto de partida de la organización republicana y federal del país. Después del alojamiento de Artigas y de la muerte de Ramírez, López se convirtió en el árbitro de todo el litoral, posición que conservó hasta su muerte. Secundó en un principio al Congreso Nacional de 1824, pero al poner Rivadavia en marcha su política centralista, se sumó al levantamiento general de las provincias contra la autoridad del presidente unitario. Apoyó a Dorrego y, después de su asesinato, se convirtió, junto con Juan Manuel de Rosas y Facundo Quiroga, en principal cabeza de la resistencia federal contra las fuerzas que, comandadas por Lavalle y Paz, intentaron implantar gobiernos unitarios en Buenos Aires y las provincias. En 1831 fue, con Rosas, uno de los promotores del Pacto Federal. Concluida la lucha Contra los unitarios con el retiro de Lavalle y la captura de Paz, intentó, sin éxito, convencer a Rosas de la necesidad de proceder a la organización constitucional del país. Enfermo de tuberculosis desde 1836, murió en Santa Fe el 15 de Junio de 1838, en momentos en que los unitarios, en alianza con los franceses, reanudaban la lucha contra la Confederación. Tenía entonces 52 años. López, Brigadier Estanislao (*) (I12214)
 
408 "John Leslie Christie
Falleció ayer
Dentro de la colectividad inglesa, que frecuentaba por su ascendencia, y en los círculos empresariales del país y del extranjero, el señor John Leslie Christie gozaba de un bien merecido prestigio.
Nacido en Buenos Aires, hace 52 años, cursó estudios en el colegio Saint George y, desde su época estudiantil se distinguió como un entusiasta deportista. En 1943, durante la guerra, no vaciló en su propósito de contribuir a la defensa de la patria de sus mayores, y se enroló como voluntario en el Ejército inglés. Tuvo en la lucha actuación destacada y su comportamiento le valió el ascenso al grado de capitán de artillería. Al regresar a la Argentina, se reintegró a sus actividades y a ellas dedicó su espíritu emprendedor y su capacidad intelectual.
Su sepelio se efectuará hoy, a las 9.30, en la Recoleta". (La Nación, 7.3.1971)
 
Christie, Capitán John Leslie (I20623)
 
409 "John Walter" Maguire Murray, Juan Gualterio (I66127)
 
410 "Jóven aun pasó a Cádiz, donde sus tios Francisco y Bernabé San Ginés ocupábanse del comercio con las Indias. El 2 de diciembre de 1755 su referido tío don Francisco había obtenido Real Despacho para enviar al Río de la Plata una fragata de su propiedad llamada ¨Nuestra Señora de Belem alias la Emperatriz Reina´, de 200 toneladas de porte, confiándola a su conducción como ´Capitán y Maestre. Don Manuel Alfonso embarcó su equipaje el cual componíase de: ´dos baules con la ropa de uso, dos maletas del mismo, una papelera, cuatro frasqueras regulares y dos chicas con licores; una sombrerera con ocho sombreros, un cajón con una cama; tres cajuncitos chicos que contienen microscopios para dn. Domingo de Basavilbaso; de que no contributó derechos algunos en consecuencia de decreto del referido Ilmo. S. Presidente.
La fragata integraba la expedición que traía a estas tierras al teniente general don Pedro de Cevallos, dispuesto a expulsar, una vez mas, a los portugueses de la Colonia del Sacramento. Tras azarosa navegación llegaron a fines de 1756 a Buenos Aires. Aunque la permanencia en estas tierras no iba a ser larga, la fragata - conocida como el barco de los biscainos, zarparía de retorno a Cádiz recién un año mas tarde.
Volvería a Buenos Aires en 1761 y el 24 de septiembre del año siguiente casaría en la Catedral de Buenos Aires en ceremonia que llevó a cabo el doctor Antonio Basilio Rodríguez de Vida, con doña Francisca Javiera Navarro, natural de esta ciudad e hija legítima de don Francisco Rodríguez de Vida y de doña Josefa Navarro. La pertinente partida indica que fueron testigos ´el Dr.Dn. Francisco Xavier Navarro y Dña. María Josefa Rodríguez de Vida´y estuvieron presentes ´don Juan de Lezica y Torresuri, don Gerónimo Matorras y otros". 
Sanxinés Urrutía, Manuel Alfonso (I13447)
 
411 "Julieta Sansinena". Colaboradora de obras benéficas, fue secretaria auxiliar del Patronato de la Infancia. Sansinena Luro, Julia Margarita (I176984)
 
412 "La boda de la señorita Elena Quirno Grondona con el doctor Alberto Padilla, será consagrada el 3 de mayo a las 18.30 en la basílica de Nuestra Señora del Socorro. Serán padrinos Lola Gallo de Padilla, madre del novio, y don norberto Quirno, padre de la novia. Festejando el acontecimiento, la abuela de la novia, Ana Lugones de Quirno, ofrecerá una reunión íntima. Bendecirá la unión el canónigo Augusto Mac Nab." Recorte de diario (desconocido). Gentileza Isabel Blaquier Sojo Familia F5095
 
413 "La doctora Estela Medrano, destacada investigadora argentina cuyos trabajos sobre envejecimiento y cáncer de piel han sido reconocidos a nivel internacional, falleció en Houston, Estados Unidos. Estudió en la Universidad de Buenos Aires, realizó estudios de posgrado en Harvard y era docente del Baylor College of Medicine en Estados Unidos. Integraba numerosas sociedades científicas internacionales. Colegas de diferentes instituciones de todo el mundo expresaron su pesar. Hoy se realizó una ceremonia para rendirle homenaje.

Estela Medrano, prestigiosa científica argentina, especializada en la regulación del envejecimiento y el cáncer de piel, falleció víctima de un accidente automovilístico en Houston (Texas, Estados Unidos) el pasado 30 de Agosto, al ser embestido el vehículo que conducía su marido por un auto de la policía local, que circulaba sin luces.

La investigadora había logrado avances importantes en el conocimiento de los mecanismos que conducen al envejecimiento de la piel expuesta a radiación solar y trabajaba en posibles terapias para la regresión del melanoma, un tipo de cáncer de piel.


Su muerte causó un profundo pesar entre sus familiares y conocidos, y el mundo académico. Los portales del Baylor College of Medicine (Estados Unidos), de la International Federation of Pigment Cell Societies (IFPCS), de la PanAmerican Society of Pigment Cell Research (PASPCR) y de la European Society for Pigment Cell Research, publican hoy expresiones de pesar de colegas y amigos. Asimismo suman palabras de apoyo para su esposo, Jorge Medrano, quien ha sido hospitalizado a raíz del accidente.

La doctora Medrano era profesora del Centro de Envejecimiento Huffington en el Baylor College of Medicine, y titular de la cátedra Robert C. Fyfe en ese Centro. Era miembro del PASPCR, del IFPCS y de The Society for Melanome Research. Sus trabajos fueron publicados en revistas científicas de prestigio como Cancer Research, Cell Cycle, The Journal of Biological Chemistry, The Journal of Investigative Dermatology y Oncogene. Una de sus investigaciones, que se centra en un biomarcador que identifica el envejecimiento de células humanas, y que fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, recibió más de dos mil citas. Integraba también la Ellison Medical Foundation; Era editor del Journal of Gerontology Biological Sciences, y de Aging Cell.

Para honrar su memoria,el Baylor College of Medicine acaba de establecer el "Premio Estela Medrano a la Excelencia en Investigación en Envejecimiento" (http://www.bcm.edu/hcoa/index.cfmpmid=12728) como su legado a la investigación en envejecimiento de piel.

Egresada de la Universidad de Buenos Aires, tras completar su licenciatura en química, Medrano realizó su doctorado en el laboratorio del doctor José Mordoh en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas Fundación Campomar, hoy Fundación Instituto Leloir. En 1979 efectuó una estadía en el exterior en el laboratorio del doctor Arthur Pardee, en el Instituto Dana Farber, en Boston (Estados Unidos), donde realizó importantes contribuciones científicas al estudio del cáncer.

De regreso a la Argentina, volvió ya como investigadora independiente, estableciendo su propio grupo de investigación en la Fundación Instituto Leloir. En 1990 emigró a Estados Unidos, para desempeñarse primero en el College of Medicine de la Universidad de Cincinnati, en Ohio, y en 1994 en el Baylor College of Medicine, Houston, Texas.

El trabajo de la doctora Medrano en los últimos 20 años de su carrera estuvo dedicado al estudio de los mecanismos de envejecimiento de la piel, habiéndose convertido en una de las especialistas a nivel mundial en el tema.

Estela Medrano era una excelente científica. Pero por sobre todas las cosas, una excelente persona, delicada y fuerte al mismo tiempo. Madre de cuatro hijos, manejó su familia y su carrera con gran esfuerzo, sacrificio, inteligencia y amor. Desde aquí deseamos que su esposo se recupere y que toda la familia supere este muy duro trance, señaló el doctor Luis Ielpi, investigador principal del CONICET y jefe del Laboratorio de Genética Bacteriana de la Fundación Instituto Leloir.

Hoy se le rindió homenaje en una ceremonia que se realizará en el Auditorio Cullen del Baylor College of Medicine, en Estados Unidos" (La Nación. 9 de septiembre de 2010). 
Lauinger Granier, Estela (*) (I70911)
 
414 "La ilustre Casa de Ramírez" - para calificarla con el título de la gran novela de Eça de Queiroz, y como su autor bien dice "más antigua en España que el Condado Portucalense" -, tuvo, según tradición mayoritariamente aceptada, origen en el Infante navarro Ramiro Sánchez, yerno del Cid campeador; hijo - afirman algunos autores - del Rey Sancho IV de Navarra (1054-1076), el cual murió mientras cazaba en los bosques de "Peñalén", asesinado por su hermano bastardo Ramón, quien lo despeñó desde lo alto de una roca.
Otros tratadistas lo hacen al Infante Ramiro hijo de un distinto Sancho, hermano del desbarrancado monarca en "Peñalén", habido aquel fuera del matrimonio por el Rey de Navarra García Sánchez, llamado "el de Nájera", quien fue muerto en 1054 por los castellanos en la batalla de Atapuerca. Ese Sancho de la real mano izquierda, dado a luz por doña Constanza o Blanca, sería progenitor del Infante Ramiro Sánchez; o sino otro Infante Ramiro, hijo también del Soberano navarro caído en Atapuerca. Versión esta última admitida por don Ramón Menéndez Pidal, en La España del Cid; el cual ahí estampa que la hija mayor del Cid, Cristina Rodríguez casó con Ramiro, Infante de Navarra, nieto del Rey García de Atapuerca, hijo de otro Infante Ramiro muerto traidoramente en el desastre de Rueda".
En cualquier caso, después del fratricidio regio de "Peñalén" a nuestro Infante Ramiro, envuelto en disputas de familia, lo despojaron del trono de Navarra. Huyó entonces de su patria, y unido a las mesnadas aguerridas del Cid Rodrigo Díaz de Vivar, participa con éste, en la toma y defensa de Valencia contra los moros (1088-1092), para casarse seguidamente con una de las hijas del famoso campeador; Cristina o Elvira - que al respecto se contradicen los historiadores eruditos con los romanceros legendarios.
Narran asimismo añejas crónicas que, al cabo de un tiempo, el Infante Ramiro salió de Valencia, en compañía de varios caballeros navarros, a tomar parte en la primera Cruzada a Jerusalém (1096-1099); cuya santa guerra predicó el Papa Urbano II en el Concilio de Clermont; la hizo popular a voz en cuello Pedro el Ermitaño a través de la cristiandad; y fue militarmente dirigida por Godofredo de Buillón, Duque de Lorena, a fin de rescatar el Sepulcro de Cristo de manos islamitas.
Entre los principales jefes que marcharon a los Santos Lugares, contábase Raymundo de Saint-Gilles, Conde de Tolosa; y directamente subordinado a él iba el Infante Ramiro de Navarra, quien encabezaba una lucida falange de navarros, gascones y aquitanos, algunos de cuyos componentes a recogido la historia; Aznar Fortunez de Etalar, que murió en Palestina, Juan y Pedro Cruzat, Don Guevara - tío del Infante Ramiro, luego llamado por sus hazañas "Pedro el Cruzado" -, Fortuño y Sancho Iñiguez, Aznar Garcés, el Conde Gastón de Bearne, Enrique de Baztán o Bazán, el Capitán Saturnino de Lasterra (que son los que cita el publicista A. de Lizarra en su obra Los Vascos y las Cruzadas, edit. "Ekin", Bs. As. 1946).
Dicha antiquísima tradición de la campaña del Infante Ramiro a Tierra Santa, es respetada por la mayoría de los autores, uno de los cuales, Diego Ramírez de la Piscina - alias "Abalos" -, la recogió en su Crónica de los Reyes de Navarra, manuscrita en latín en 1534, y después comentada en castellano por Esteban de Garibay. Sin embargo, J. Argamasilla de la Cerda y Bayona - en su Nobiliario y Armería General de Nabarra, Madrid, 1906 - sostiene que lo aseverado por Abalos de la Piscina, de que el Infante navarro Ramiro asistió a la primera Cruzada, es pura fábula, ya que en esa época ningún Infante navarro o aragonés llamado Ramiro, pudo alistarse en la empresa, puesto que, por aquellas fechas, solo existían dos Príncipes que llevaban el nombre de referencia; un Ramiro vástago del Rey García Sánchez "el de Nájera" (de éste precisamente dice Menéndez Pidal que era hijo Ramiro, el yerno del Cid), y otro Infante Ramiro que fue tercer hijo del Rey de Aragón, Sancho Ramírez, el cual en 1093 solo contaba 9 años, siendo de esa edad monje, hasta que en 1136, a pedido de las Cortes de Aragón, subió al trono de sus mayores.
Sea de ello lo que fuere, los cierto es que la tradición afirma que volvió el Infante Ramiro a España del Medio Oriente, decidido a conmemorar la gesta de la toma de Jerusalén; en cuya jornada puso tanto valor "que mereció que Dios le premiase deparándole la fortuna de encontrar en la probática piscina un pedazo de la verdadera cruz, en que el Señor consumó nuestra redención" - apunta la Crónica -, y que con propósito recordatorio fundó la Real Divisa de Santa María de la Piscina, suerte de cofradía caballeresca. Tras ello, retirado en el monacato de San Pedro de Cardeña - donde yacían los restos del Cid y de doña Ximena, sus suegros y los de su consorte doña Elvira o Cristina - Ramiro otorgó testamento el 13-XI-1110. Ordenó en él a su pariente y albacea Pedro de Virila - Abad del referido convento - que con sus bienes hiciera levantar en las heredades suyas una iglesia dedicada a la Santísima Virgen, en la que se rindiese culto al trozo de cruz que había traído de Jerusalén.
Muchos autores - verbigracia el clérigo José de Moret en el siglo XVII, y el benedictino Francisco de Berganza en el siglo XVIII - consideran falso el testamento de Ramiro. Empero, lo cierto es que el año 1136, el Abad Virila - con mandato del Infante o sin él - acabó de construir, en San Vicente de la Sosierra - villa que entonces pertenecía a Navarra, y en la actualidad al partido judicial de Haro, en La Rioja -, la Casa Divisa e Iglesia de Santa María de la Piscina, templo consagrado en 1137 por el Obispo de Calahorra, Sancho Funes.
Una de las cláusulas del discutido testamento de Ramiro expresaba: "Mando que después de edificada la Iglesia de Santa María de la Piscina, pongas en ella, hijo mío García, la casa y Divisa que ha de llamarse de la Piscina Sagrada de Jerusalén, para que seas el Señor y Patrono de ella, tú y tus sucesores por derecho perpetuo. Nadie entrará en mi Divisa que proceda de Moros, ni de judíos, ni tampoco se admitirán los hijos espúreos, bordes ni villanos ... debiendo ser hidalgos todos los caballeros de la Divisa ...".
No es inoportuno señalar, que aquella aludida milagrosa "Piscina" - en hebreo denominada "Betsaida" ("lugar de pesca")- se encontraba en Jerusalén junto a la puerta "Probática" (que en griego significa "del ganado" o "de las ovejas"), y que su descripción la hace el Evangelio de San Juan, con sus cinco pórticos, donde - textualmente dice - "yacía gran multitud de enfermos, ciegos, cojos, tullidos, que aguardaban el movimiento del agua. Porque un ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo a la piscina y se agitaba el agua; el primero, pues, que descendía después de la agitación del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que le aquejase". En la probática piscina fue donde Jesús le dijo a un hombre que hacía 38 años que estaba enfermo: "¿Quieres ser curado? Señor, respondió el doliente, no tengo nadie que me meta en la piscina así que el agua está agitada: por lo cual, mientras yo voy, ya otro ha bajado antes. Dícele Jesús: Levántate, toma tu camilla y anda. De repente se halló sano este hombre, tomó su camilla e iba caminando".
Debo añadir que el antiguo monasterio de Santa María de la Piscina, hoy se conserva en el municipio logroñés de San Vicente de la Sosierra. "El templo es románico, de una sola nave, con bóveda de medio cañón y con cascarones. Tuvo pinturas murales que representaban la toma de Jerusalén, de las que solo se ven restos". (Enciclopedia Universal Espasa-Calpe).
En cuanto al primer Patrono de la Divisa o Cofradía de Caballeros de "la Piscina Sagrada de Jerusalén", fue el hijo segundo de Ramiro que adoptó el apellido Ramírez de la Piscina, y que era además Señor de Torres, Peñacerrada, Montoria y Solana. Casó con Elvira o Teresa Gómez Sarmiento (hija del Conde Gómez Camp de Espina). Al fallecer dichos cónyuges, en 1142, sus despojos quedaron sepultados en la vieja iglesia de Urizarra, jurisdicción de Peñacerrada, del partido judicial de Laguardia, en la provincia de Alava.
Carlos Calvo, en su Nobiliario, encabeza el linaje de Ramírez de la Piscina con un escudo partido por un palo de azur cargado de 5 lises de oro, cuyo lado diestro de oro trae 3 bandas de gules, y el siniestro también de oro con una encina de sinople y un león de púrpura empinado al tronco. Bordura de gules con 5 sotueres de oro intercalados con 5 veneras de plata.
El blasón que ostentaba la fachada de la iglesia de Santa María de la Piscina y de la Casa de la Divisa de San Vicente de la Sosierra - según los García Carraffa - era terciado en palo: 1º de sinople, con una banda de oro cargada de una cotiza (banda estrecha) de gules; 2º de azur, con 3 flores de lis puestas en triángulo; 3º de plata, con un árbol de sobrarbe (encina), sumada a su copa una cruz de gules, y un león de gules empinado al tronco. Bordura general de oro, con las cadenas de Navarra de sable, y entre los espacios de las cadenas, 4 sotueres, 4 veneras y 4 cruces de San Juan de Jerusalén de gules.
Otras prosapias del mismo apellido - precisan los García Carraffa - modificaron el blasón, pintando en su primer cuartel de oro 3 bandas de azur, y poniendo en el centro de la parte alta de la bordura una jarra de plata, con 5 azucenas. Otros ponen esa jarra con las azucenas sobre una corona real antigua que timbra el escudo.
Por su parte, la primitiva Casa de Montalvo, que radicó en Alava en la villa de Arévalo del Rey, pintaba sus armas en campo de azur, con un águila bifronte explayada de plata. 
Los Ramírez de Velasco y Ramírez de Montalvo, (I35311)
 
415 "Llevado a Argentina a los pocos meses de edad, volvió a Madrid la familia en 1896 por muerte temprana del padre y posteriormente a Navia, en donde realizó los estudios primarios. Años después, e impelido por una fuerte inclinación política, escribe en el periódico local «El Porvenir Asturiano», para regresar a Buenos Aires en 1904 e iniciar los estudios de Derecho, dirigido por su tío Rafael, culminándolos con un brillante expediente y con la concesión de una beca en 1913 para la Universidad de Madrid. De nuevo en Buenos Aires, se establece definitivamente, adquiriendo reputación de buen jurista. Requerido por «La Nación» y otros diarios de gran tirada, da a luz, además, una ingente cantidad de trabajos en revistas y anales de su competencia, sin descuidar nunca la protección a los emigrantes y solucionando siempre los asuntos de toda índole relacionados con su patria. En 1912 funda con otros intelectuales la Institución Cultural Española de Buenos Aires, patrocinadora de una cátedra hispana en la capital de la República e impulsora de los intercambios científicos con las universidades españolas. En 1925 fué nombrado Profesor de Derecho Político de la Universidad de La Plata, cátedra que se le concedió excepcionalmente sin la renuncia previa, preceptiva, dede la nacionalidad extranjera. Su último viaje a España lo efectuó en 1936, falleciendo en 1945 a los 57 de edad. Aparte un gran cúmulo de títulos de jurisprudencia, publicó «Positivismo» (1906) y «Desde las aulas» (1911).
 
Méndez Calzada, Luis (*) (I656582)
 
416 "Mamáma", nació en la ciudad de Salta el 22-X-1848. Cuatro meses más tarde, recibió el santo crisma, cual lo acredita la correspondiente partida: "En esta Santa Iglesia Catedral de Salta a nueve de Febrero de mil ochocientos cuarenta y nueve, olié solemnemente a Margarita Magdalena de cuatro meses, bautizada de socorro por el que firma; hija legítima de Don Juan Uriburu y de la Señora Doña Casiana Castro. Padrinos: Don Luis Castro y Doña Margarita Castro, a quienes advertí su obligación. Conste.- Manuel López". (Libro 18, f. 94)
No había cumplido aún 19 años "la Tortóla" - como le decían familiarmente -, cuando el 20-IV-1867, en la casa paterna, la niña contrajo matrimonio con Federico Ibarguren Díaz Niño. El entonces presbítero, tío de la novia, Matias Linares Sancetenea - futuro Obispo de Salta -, les echó la bendición a los contrayentes. Así lo expresa la respectiva acta nupcial, que transcribo en el capítulo dedicado al linaje de Ibarguren.
"Mamáma", evocada por Carlos Ibarguren en "La Casa de Ibarguren en la calle Charcas", sobrevivió treinta y cuatro años a su marido, hasta el 11-VI-1924, en que se apagaron para siempre los latidos de su generoso corazón. Así despedía Pancho Uriburu, en el diario La Fronda, a su tia Margarita, con estos párrafos en un suelto necrológico: "¿A quién interesa saber, a cierta altura de la vida, sobre qué rodilla jugamos en nuestra infancia?. Por eso, al escribir estas líneas olvidamos que pueden ser leídas por otros, para encerrarnos egoistamente en nuestro dolor. La señora Margarita Uriburu de Ibarguren era una matrona de serena belleza y noble estirpe... El destino le fué áspero y cruel, y así vió morir a sus hijos mayores en plena juventud, en la hora en que debía recoger, con legítima satisfacción, el fruto de sus desvelos y de sus sacrificios. Empero el infortunio no consiguió doblegarla. Ella tenía deberes que cumplir y los cumplió como mujer fuerte del Evangelio... Ya no podrá leer todos los días de tantos años La Fronda, como antes La Mañana y El País, afligirse por nuestra campaña ardiente, hacernos llegar su palabra de inquietud y de maternal consejo, y sonreir, más de una vez, ante el buen humor de los comentarios; pero, en cambio, la recordaremos siempre, y bendeciremos sus manos que nos señalaron el recto camino".
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Uriburu Castro, Margarita Magdalena (I11112)
 
417 "Manena" Olivera Silvetti, María Elena (I83139)
 
418 "Manzana" Domínguez Cossio, Aurelia Elena (I163755)
 
419 "Maria del Pilar Alvarez y Rodriguez", sobrina carnal de fray Cayetano, ilustre patricio y lirico autor del Sueno de Eulalia contado a Flora. Cohabitan con aquellos, la hermana dona Isable Alvarez y su marido don Jose Miguel Drago".
Fuente: "Memorias de mi casa", de Jorge Maximo Rohde 
Álvarez Rodríguez, María Antonia del Pilar (I423)
 
420 "Martín Carlos Illia, hermano del ex presidente de la Nación, Humberto Arturo Illia, falleció ayer a los 96 años en la ciudad bonaerense de Pergamino, donde vivió desde la década del 60, trabajando para el Inta de esa zona, que desarrolló el primer maíz híbrido de la Argentina.

Martín `Morocho` Illia, como se lo conocía en Pergamino, era además un apreciado vecino y referente político de la UCR. Había nacido el 28 de junio de 1915, y era el hermano del ex presidente derrocado por un golpe militar en 1966 comandado por el ex general Juan Carlos Onganía.

Martín Illia vivía en una modesta vivienda en Pergamino y era el último de los cuatro hermanos que quedaba vivo. Anteriormente habían fallecido Arturo Humberto, Angélica María y Ricardo Horacio.

De profesión ingeniero agrónomo egresado de la Escuela de Agricultura de Casilda (Santa Fe), en la década del 60, trabajó para el INTA de Pergamino, que desarrolló el primer maíz híbrido de la Argentina.

En virtud de sus trabajos de investigación sobre ese cereal, Martín Illia brindaba charlas y conferencias sobre el maíz híbrido en países latinoamericanos.

"Desde la localidad de Salto se hizo la primera exportación de maíz a Italia y España. En esos países se lo conocía como el `maíz plata`, y lo usaban como harina para elaborar comidas", recordó hace tres meses, durante una entrevista que Martín Illia concedió a Télam en Pergamino.

El hermano del ex presidente de la Nación, hincha de Racing, dijo en aquella charla que Arturo Humberto Illia, "como persona era un hombre en todo el sentido de la palabra, y como Presidente fue un hombre muy honesto".

Y luego contó una anécdota: "Tal es así que un día antes cuando ya sabía que lo derrocaban, Arturo llamó al escribano general de Gobierno y le preguntó cuánta plata había en la Caja de los 140 millones de pesos de los que no tenía que rendir cuenta. El escribano le dijo que llevaba gastado 23 millones y que quedaban 117 millones de la misma moneda".

"Entonces, mi hermano le dijo: `Saque de inmediato esa plata y devuélvala al área de donde vino.`Cuando Arturo se fue de la Casa de Gobierno no tenía ni `cinco guitas`; ese era Arturo, jamás se iba a meter en ninguna porquería. Era un hombre honesto y muy sencillo", recordó Martín en aquella entrevista.
Fuente: La Voz, 9-8-2011. 
Illia Francesconi, Martín Carlos (I687237)
 
421 "Mechita Bunge" Bunge Guerrico, Mercedes Isabel (I13464)
 
422 "Muñeca" Wybert Brunel, Angélica Encarnación Clotilde (I64778)
 
423 "Murió mi amada Compañera Da. Tomasa de la Puente el día 18 de Octubre de 1846 a la una de la mañana, de 33 años, 9 meses, 18 días, y ha vivido conmigo 13 años, 9 meses y 18 días. Nuestro matrimonio fue el más feliz por ser ella una buena y amable Compañera, una amorosa Madre, una fiel esposa y en nada, nada me dio motivo de sentimiento". (de los apuntes familiares de Don Miguel M. Padilla, fechados en Lules, 29 de Octubre de 1846).
Las hermanas Puente eran hijas del gallego Manuel de la Puente Carrera y de la tucumana María Elena Norry y Pérez, casados en Tucumán el 27.10.1798. Por el abuelo materno, Tomás Javier Norry y Aguilar entroncaba con antiguas familias del lugar. 
Puente Norry, Tomasa de la (I28958)
 
424 "Muy raras veces se verá en Buenos Aires, en el caso de una señora, una manifestación de duelo tan solemne y tan grandiosa, y de caracteres tan propios como las exequias de la señora Zelmira diaz de Paz". Revista Fray Mocho. Díaz Gallardo, Zelmira Magdalena (I10225)
 
425 "Nació en Buenos Aires en 1785, iniciando su carrera militar en clase de subteniente de Granaderos de Infantería de esta ciudad, el 18 de enero de 1819. Debutó como guerrero, mandando la tropa embarcada a bordo del bergantín de guerra "Aranzazu", formando parte de la escuadrilla porteña, que sostuvo el 24 de diciembre de 1819, violento combate en las bocas del Colastiné, contra la escuadrilla federal mandada por el célebre Pedro Campbell la que estaba formada por 2 buques mayores y 14 lanchones: en la acción murió el coronel Angel Hubac, jefe de la flotilla directorial y comandante del Aranzazu, y en ella perdieron los montoneros 4 lanchones armados. El subteniente Artayeta que fue el único oficial que salvó de aquel buque, desembarcó en el Paso del Rey mandando la tropa de los destacamentos de los buques de la escuadrilla para el asalto de la batería que habían establecido los federales en Punta Gorda: estuvieron a cargo de esta empresa el coronel José Eusebio Hereñú y el mayor Carriego con tropa entrerriana, siendo desalojado el enemigo al día siguiente después de un corto fuego, quedando Artayeta guarneciendo la batería de Punta Gorda, mientras que Hereñú persiguió y derrotó al enemigo y prosiguió su expedición sobre La Bajada reembarcándose Artayeta con su tropa. También se batió desde el "Aranzazu" contra las baterías del Paraná y cañones que colocaban los montoneros sobre la costa, a la que se aproximaban en lanchones y botes con infantería, para hacer fuego a la tropa que el enemigo acercaba a tales puntos. (El combate naval de Colastiné tuvo lugar el 1o. de enero de 1820, y no en la fecha arriba mencionada que es la registrada en la foja de servicios de Artayeta).
A las órdenes del coronel Hortiguera hizo una campaña contra los salvajes, en la que desempeñó las funciones de ayudante de la 3a. división de este ejército. En 1821 se halló en una campaña de un mes en la zona próxima a Puente de Márquez.
El 2 de agosto de 1821 fue ascendido a teniente 1o. del Batallón de Fusileros. Con motivo del estado de guerra con el Brasil, el 3 de mayo de 1826 fue promovido a capitán de la 2a. compañía del 1er. escuadrón del Regimiento 4o. de Caballería de Línea, que mandaba el valiente coronel don Juan Lavalle, cuerpo en el cual hizo la campaña contra los imperiales, hasta la terminación de la guerra. Se halló en todas las operaciones en que tomó parte su Regimiento entre ellas: combate de Bacacay contra el coronel Bento Manuel Ribeiro; en la batalla de Ituzaingó en febrero de 1827; combates de Camacuá y del Yerbal, 23 de abril y 25 de mayo del mismo año, habiendo sido herido en el último el general Lavalle que mandó en aquella expedición los regimientos 4 y 16 de Caballería; en la marcha que hizo el mismo Lavalle para sorprender a un batallón imperial que se hallaba en el paso de San Borja, el que se retiró al saber la aproximación de los republicanos, precipitadamente, incorporándose a las restantes fuerzas brasileñas, pero dejando un hermoso botín para las tropas del general Lavalle. Durante esta fase de la campaña, Artayeta mandó el 1er. escuadrón de su Regimiento. Tomó parte en una expedición mandada por el coronel don Isidoro Suárez, con una división oriental y los regimientos Nos. 4 y 17 de Caballería, estando la primera al mando del coronel Leonardo Olivera, siendo el general en jefe Lavalleja el que dirigía la operación (contra los imperiales atrincherados en Punta del Este, agosto de 1827). Posteriormente marchó del Cerro Largo hasta la fortaleza de Santa Teresa y el Istmo, en el Taim: desalojaron y persiguieron un batallón y caballería enemiga que sostenían este paso, persecución que se realizó hasta 7 leguas de Río Grande, donde la división recibió orden de retirarse al Cerro Largo fracasando esta expedición que en combinación con la que realizaba el general Paz por la Laguna Merim, debía éste mandar en jefe. La división a la que pertenecía Artayeta arreó del territorio enemigo más de 30.000 cabezas de ganado que se mandaron al Estado Oriental.
Artayeta, que se distinguió en la batalla de Ituzaingó al mando del 1er. Escuadrón de su Regimiento con el cual tomó después de la derrota de los imperiales 5000 caballos que se hallaban sobre el flanco izquierdo enemigo, fue ascendido a sargento mayor el 23 de febrero de 1827 por despachos otorgados el 28 de abril del mismo.
Estuvo en el movimiento del 1o. de diciembre de 1828 en calidad de ayudante del general Lavalle: fue Artayeta el que condujo un pliego para la Sala de Representantes, el cual fue interceptado, cuyo objeto era reunir a esta última. Terminado el movimiento volvió a incorporarse a su regimiento en Dolores. Regresó a Buenos Aires con el coronel Juan Ramón Estomba y continuó siendo ayudante de órdenes del general Francisco Fernández de la Cruz, hasta la terminación de este período de efervescencia.
El 25 de octubre de 1833 ascendió a teniente coronel, pasando el 1o. de diciembre del mismo año a la P.M.A., siendo dado de baja el día 14 de este mismo mes y año. Fue uno de los que condujeron las caballadas el 3 de agosto de 1840, a la Isla de San Pedro, para el desembarco del Ejército Libertador, con el que siguió hasta Merlo. Se halló en la toma de Santa Fe y en la batalla de Quebracho Herrado, después de la cual se incorporó al ejército de Lamadrid hasta Ilegar a Tucumán, donde fue nombrado Jefe del E.M. del 2o. Ejército Libertador y encargado de plantel con que debía levantarse la fuerza que obraría sobre Santiago del Estero, siendo promovido a coronel por el gobernador Marco Avellaneda y aprobado por el general en jefe de la Coalición del Norte con antigüedad de 28 de agosto de 1840. Cuando el general Lamadrid abrió la campaña, Artayeta quedó en Tucumán de donde fue enviado a la provincia de Salta por Avellaneda, para que levantara un regimiento destinado a engrosar el "Ejército de Reserva" que mandaba el general don Roque Alvarado. Producida la derrota, emigró a Bolivia, pasando después a Chile y al Estado Oriental.
El 1o. de octubre de 1852 fue incorporado a la P.M.I., como teniente coronel, siendo designado después comandante de Martín García y 5 meses después, comandante militar de San Nicolás, donde permaneció otros 8 meses. Hizo la campaña contra los refugiados en Santa Fe, asistiendo al combate del Tala el 8 de noviembre de 1854, a las órdenes del general Hornos. Permaneció en la P.M.I. desde el 8 de marzo de 1855 hasta el 22 de febrero de 1859, en que pasó como coronel al Cuerpo de Inválidos falleciendo en Buenos Aires el 5 de noviembre de 1871". (Biografía publicada en el libro "Biografías Argentinas y Sudamericanas" del Capitán de Fragata Jacinto R. Yaben).
 
Artayeta Centurión, Coronel Mariano (*) (I3051)
 
426 "nació hoy después de las doce de la noche del día de ayer..." reza la partida de bautismo. Zemborain Sánchez de Cueto, Juan Antonio (I46535)
 
427 "Otorgó poder para testar a favor de su hermano José Serafín Baquerizo el 11 de septiembre de 1842, ante el escribano José maría Bolaños y Plaza, abriéndose el testamento el 28 de noviembre de 1852. Fue propietario de las haciendas "guarumal" en Pimocha, "Pechiche" y "Arenal" en Baba, huertas de cacao en pimocha, un solar en la villa de Baba, en la esquina de su plaza principal.." Baquerizo Noboa, Manuel Felipe (I680221)
 
428 "Para el 27 del corriente se ha fijado la fecha de la boda de la srta. Sofia Sara Madero con don Alfonso de Laferrere. La ceremonia se llevará a cabo en el templo San Agustín y consagrará la unión monseñor Marcos de Ezcurra. Actuarán como padrinos doña Teodosia Leguineche de Laferrere, madre del novio, y el doctor Carlos E. Madero, padre de la novia. Del enlace civil, que se efectuará el 25 del actual, serán testigos por parte de la novia los señores doctor Ricardo C. Cranwell y Carlos E. Madero (hijo) y por la del novio el señor Roberto de Laferrere y Andres Leguineche Ezcurra." Recorte de diario (desconocido), gentileza Isabel Blaquier Sojo Familia F27564
 
429 "Parda próxima a españolarse", decía el acta de matrimonio de una de sus hijas. Ibarbals, María Isabel de (I641911)
 
430 "Peleó en Argel en 1531 y estuvo en la toma de la ciudad de Tlemecen (Agadir) a órdenes del Conde de Alcaudete, Martín Fernández de Córdova y Velasco. Viajó a Indias con su hermano el Oidor y posteriormente en 1553, llegó al Perú. Cuando García de Mendoza - deudo lejano suyo -gobernaba Chile (1557) vino a esta Capitanía, siendo luego nombrado por el Virrey Cañete, Gobernador del Tucumán. En nuestra tierra Pérez de Zurita - o Zorita - fundó las ciudades de Londres (1558), Córdoba de Calchaquí (1559) y Cañete (1560) Relevado en mala forma por Castañeda, volvió preso a Chile. El Virrey Toledo le envió de Gobernador a La Paz y, mas tarde (1571 - 1581) fue Gobernador de Santa Cruz de la Sierra."  Pérez de Zurita, Juan (*) (I625108)
 
431 "Pepín" Estrada.  Estrada Gondra, José Antonio del Corazón de Jesús de (I166978)
 
432 "Persona de honra". Poseedor junto a su mujer de la capellanía del Alcázar de Consuegra, que redituaba tres mil maravedíes anuales. Feligreses de la parroquia de San Lorenzo, dedicados a la elaboración de los famosos paños segovianos. Propietarios de batanes en los lavaderos de la ribera del Eremas, extramuros de la ciudad. Aliaga, Juan de (I641809)
 
433 "Personalidad polifacética, gran impulsora del teatro independiente, Lucrecia Elena Castagnino Fidanza era Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad Nacional del Litoral y Master of Arts de la Universidad de Georgetown, Washington DC. Volcó sus cualidades artísticas a la literatura, el periodismo, la traducción, la coreografía y la dirección y actuación teatral.

Por su labor como autora y directora teatral fue nombrada en 1965 miembro honorario de la Escuela de Teatro Mask and Bauble, creada en 1852 y de reconocida fama en EEUU.

Fundó en Rosario teatros independientes, primero el Centro Dramático del Litoral y, en Buenos Aires, el Teatro de Bolsillo La Recova (en Av. del Libertador 1066 1ro. "D") ciudad donde también presentó obras en el Teatro del Jardín Botánico de Verano y el Teatro de los Tranvías de la Recoleta.

En el Teatro Colón de Bogotá presentó sus comedias musicales "Buenos Aires ida y vuelta" y "Cuentos para cantar y bailar" (esta última sobre fábulas de Rafael Pombo), que también presentó en la sala Alzedo de Lima.

Fue invitada a formar parte del jurado del Gran Premio Nacional de Teatro de Colombia, distinción que hasta esa fecha (fines de la década de 1960) nunca había sido otorgada a una extranjera.

Premio Nacional de Poesía Belén de Osma en Lima, también obtuvo el primer premio del Instituto Nacional de Cinematografía por su guión "Tiempo de vida".

Cofundadora de la Fundación del Museo Municipal de Bellas Artes "Juan B. Castagnino", de Rosario, y de la Asociación Amigos de la Música de Rosario.

Escribió varias obras de teatro, entre ellas:

"El Manzano Florido", su primer obra de teatro, con música de Enrique Ternbach. Estrenada en el verano de 1961/62 -bajo el título "Oh, Aquellos Buenos Tiempos"- en el Teatro de Verano del Jardín Botánico de Buenos Aires y luego, traducida al inglés, fue estrenada en Washington en 1965, bajo su dirección, e interpretada por la Escuela de Arte Dramático de la Universidad de Georgetown.

La ya referida "Buenos Aires ida y vuelta", obra que comenzó a ser escrita, como lo relata en su Introducción, durante un viaje a Brasil que hicieron algunos alumnos y egresados distinguidos del Conservatorio, invitados al Festival Internacional de Teatro. Fueron también Susana Rinaldi, Carlos Perciavalle, Guillermo Linares y Teresita Oricher y, en su paso por Montevideo, fueron a ver la obra "La Pulga en la Oreja" de Feydeau, donde actuaba China Zorrilla, naciendo una amistad que, nos cuenta Lucre en sus libros, perduró por siempre.

"Un argentino en Nueva York", escrita en 1978, con la temática de los jóvenes que se van y que sirvió más tarde de hilo conductor a la película del mismo nombre. La música es de Enrique Ternbach, quien estaba radicado en Phoenix, Arizona.

"Tiempo de Vida", cantata escénica (1961).

"El Caleidoscopio". Dejemos hablar a Lucre sobre esta obra en la Introducción a la misma, presentada en su libro "Mosaico Urbano": "...Si 'Tiempo de Vida' no colmó mis locos sueños, 'El Caleidoscopio' los superó con creces. Llegamos acá a uno de los momentos más felices de mi vida teatral. Estaba yo cumpliendo la beca en el Conservatorio cuando un día, caminando por Libertador, vi la entrada de un conventillo que me gustó. Pintado de rosa, con un macetón, un gran helecho y un gato dando vueltas, tenía un aire a Figari. Entré a ver cómo era. Una criolla me dijo que el dueño del edificio, un pintor Manzorro, vivía al lado y fui a tocarle el timbre. Me preguntó si era de los Castagnino del Museo de Rosario, le contesté que lo había donado mi abuela. El, que había expuesto allí, me invitó a pasar y así llegué a su encantador atelier. Me contó que estaba remodelando el conventillo y haciendo departamentos para estudiantes y artistas. Ahí no más le pedí uno, en el fondo sin saber bien para qué ... Subimos una escalerita, dimos una vuelta a otra escalerita, llegamos y lo alquilé. Una vez adentro recuerdo que me senté en el suelo y pensé ¿Qué hago aquí?. El cuarto era encantador con una ventanita a la Recova. Se me ocurrió que sería ideal para un teatro de bolsillo. Manzorro me dijo "Usted sabe, ese destino le encantaría a su antiguo inquilino. Aquí, Enrique Muiño tenía su atelier". Entonces empecé a entender por qué había llegado yo allí. Nací en Capilla del Monte y desde el jardín de nuestra casa de veraneo lo veía salir a caballo a Muiño y lo saludaba. Creo que fue él que me llevó hasta la Recova. Hubo que pedirle permiso a los demás inquilinos que me presentó Manzorro, compré empanadas y vino siguiendo su consejo, y así conocí a De la Vega, mi vecino de la izquierda, que parecía un taita de principio de siglo con lengue y chambergo y que había trabajado con Muiño en radioteatros. Uno a favor. El de la derecha se llamaba Coronel, trabajaba en el puerto y pidió que las funciones fueran a las ocho de la noche porque se levantaba a las cinco. Feliz con mi teatro de bolsillo en la cabeza fui a hablar con Cunill, ya que ni los becados, ni los alumnos del Conservatorio teníamos permiso para trabajar en teatro. Con esa vitalidad que tenía, fuimos a ver el futuro teatro y riéndose me dijo: "Te doy permiso y ¿a quienes quieres para trabajar?". Le pedí a Antonio Gasalla, Carlitos Perciavalle, Edda Díaz y Nora Blay. Convinimos en que no cobraríamos entrada, sino que habría una pecera -sin agua, por supuesto- para que los espectadores pusieran lo que ellos consideraran justo. Cosimos almohadones, porque no teníamos para sillas, puse unos cuadros y muebles y quedó un teatrito living en el que entraban unas treinta personas, acomodadas como mejor pudieran. Las luces las hicimos con latas de aceite pintadas ... A pesar de que tanto él (Antonio), como Carlitos y Edda tienen una vista cómica que ustedes conocen perfectamente, tuvieron la gentileza de tomar "El Caleidoscopio" como propio y lo hicieron con gran entrega -de más está decir que muy bien- a pesar de que eran muy jóvenes y debieron afrontar un texto complejo y deliberadamente abstracto, escrito con muy pocas apoyaturas externas para el artista. Es mi pieza preferida, creo que es la que tiene más calidad ... Pero el permiso de mis compañeros duraba un mes y como el éxito de ese teatro superó todas nuestras expectativas, ... el elenco fue reemplazado por actores profesionales... Con el segundo elenco -Etel Medina, Carlos Marchi, Julio Piquer y Luisa D'Amico- el éxito siguió ... Mientras, había pasado el tiempo y llegó el día en que debía irme para cumplir la beca de teatro de la OEA en la Universidad de Georgetown. El teatro seguía a lleno completo lo que no era muy difícil dado lo exiguo de lugar. Los vecinos me recibían con los comentarios que salieron, pegados en las puertas de sus departamentos y me invitaban a comer milanesas y choripán ...Esto me emociona hasta el día de hoy al recordarlo. Todos nos tomamos muchos cariño y me costó mucho arrancar del teatrito rumbo ahora a las luces de Estados Unidos".

Estas cinco obras teatrales fueron posteriormente reunidas en su libro titulado "Mosaico Urbano", impreso en febrero de 1992 por la Dirección de Publicaciones de la Universidad Nacional de Rosario.

También escribió "Veraneo", estrenada en febrero de 1966, con la dirección de Antonio Gasalla, en Mercado de Arte, Junín al 1900, Buenos Aires, frente a la Iglesia del Pilar. Comedia en dos actos.

Y tres obras que nunca estrenó: "El País del Horizonte" (Drama, 1973, cuya acción tiene lugar en un lujoso living de un departamento en el barrio Martin, sobre el Parque Urquiza, en la ciudad de Rosario, y transcurre en el invierno de 1975); "La Mujer de Barro" (Monólogo, 1973); y "Mercedes" (Misterio, escrita en París en 1991, con partitura de Jorge Zulueta, a quien Lucre le dedica la obra por ser quien la motivó a volver a escribir).

Las cuatro obras precedentes posteriormente conformaron su libro titulado "Veraneo y Tormentas", impreso en octubre de 1992 por Impresiones Módulo S.R.L. de la ciudad de Rosario.

Mientras estuvo afuera, en Lima, Bogotá y México, acompañando a Juan Julio Mathé en su labor como diplomático, escribió las cuatro obras que conforman su libro "Tetralogía Latinoamericana", para ser vertidas en escena como comedias musicales. Están dedicadas:

A La Malinche en "Muere el Quetzal", mujer nahua oriunda de la región sur del actual estado mexicano de Veracruz que jugó un papel importante en la conquista española del imperio mexica. Concubina de Hernán Cortés, dio a luz a su primer hijo, Martín, quien es considerado uno de los primeros mestizos surgidos de la conquista de México; la partitura de la obra es de Carlos Castro (nacido en 1943 en Rufino, provincia de Santa Fe, y fallecido en Rosario en 2010)

A "La Perricholi", famosa cantante y actriz de teatro peruana, una de las mujeres más célebres del siglo XVIII, antecedente de las grandes divas del espectáculo; con música de Carlos Castro.

A nuestra heroína nacional durante las invasiones inglesas, Martina Céspedes, en "Doña Martina"; con música de Jorge Zulueta.

Y, por último, para cerrar la Tetralogía Latinoamericana, la obra sobre "Manuela Sáenz", patriota quiteña y compañera sentimental de Simón Bolívar, reivindicada como heroica prócer del proceso independentista sudamericano.

Lucrecia volcó en 1988 las cuatro obras en el mencionado libro "Tetralogía Latinoamericana", de 87 páginas, que mereció, entre otras, crítica de Adolfo C. Martínez en el diario "La Nación", de Buenos Aires, del 19 de febrero de 1989, al que citamos a continuación: "Actriz de amplia trayectoria, fundadora de numerosos teatros independientes ... escribió para la escena varias obras que le valieron importantes premios y halagos. Su amor a los viajes le hizo recorrer con mirada atenta diversos países americanos de los que extrajo sus historias y sus leyendas que volcó, ... , en cuatro piezas de rico contenido épico y emotivo. ... Unidas en una impecable edición ilustrada con artísticos dibujos de Julio Corredera, estos trabajos reflejan las alegrías, las esperanzas, las ingratitudes y los sueños de personajes que transitaron con valentía y desinterés por las tormentosas épocas en las que la libertad de América veía peligrar sus estructuras y se necesitaba de un enorme coraje para enfrentar a los invasores. Las obras se imponen como cantos de grandeza y de heroísmo y están estructuradas a través del humor, música, canciones, dramatismo y encanto, y por ellas desfilan personajes que, aquí despojados de todo acartonamiento, se presentan como seres que viven con valor y dolor sus respectivas existencias. Conocedora de los nada fáciles artilugios teatrales, Lucrecia Castagnino elaboró estas historias, que necesitan de su traslación escénica para saborear aún mejor sus virtudes, con un enorme respeto por esos héroes que edificaron las bases de la liberación sin otro premio que el respeto de su pueblo."

Raúl Héctor Castagnino, en su carácter de Presidente de la Academia Argentina de Letras, le remitió la siguiente carta a Lucrecia el 23 de noviembre de 1992: "Querida colega y pariente: Leí tu Tetralogía Latinoamericana. Las cuatro figuras femeninas evocadas, tienen autenticidad y proyección teatral. Te felicito por el logro que ellas significan y por lo bien ganado que tendrían su destino de escenario en Buenos Aires. Tetralogía ... es historia y son vidas ajenas. Mosaico Urbano es realidad vivida y recuerdos de la autora que se mezclan con las fábulas escénicas. De algunos de ellos - los del teatrillo de la Recova- me acuerdo como espectador. Tu fervor y tu energía están presentes en los dos volúmenes. Nuevas felicitaciones y los cordiales saludos de Rosa y míos. Raúl H. Castagnino"

Amante de lo mejor de la cultura nacional, también promovió el reencuentro con obras de teatro argentino de 1830 a 1930, muchas veces olvidadas, a través de originales presentaciones de "Teatro Leído" en la ciudad de Rosario, así como, en su momento, la puesta en escena en Washington de sainetes criollos dirigiendo el Grupo Interamericano de Teatro". 
Castagnino Fidanza, Lucrecia Elena (*) (I134306)
 
434 "Poeta, periodista, soldado y hombre de empresas comerciales. Nació en la ciudad de Montevideo el 28 de julio de 1840. Era hijo del doctor don Florencio Varela, abogado, publicista y periodista, y de doña Justa Cané de Somellera, cuya salud preocupa en estos momentos a la alta sociedad porteña, con cuyas familias está vinculada por el doble lazo de la amistad y de la sangre. Juan Cruz Varela murió en Niza en Enero de 1908. "El Diario" al anunciar su muerte y considerar su labor publicaba los siguientes conceptos: "Miembro de una familia numerosa y toda ella tan espléndidamente dotada, por el genio que preside la distribución de la inteligencia y las aptitudes del talento, Juan Cruz Varela fue el poeta, el cantor juvenil y entusiasta de las pasiones amables y de las mujeras bellas, de las aventuras de amor, de los celos trágicos, de las pecadoras que se arrepienten y no se arrepienten, de los mancebos galantes, de las damas tiernas de corazón a cuyo semblante trascienden esos sentimientos en forma de belleza capitosas y cautivantes, en fin, de todos los entusiasmos y de todas las alegrías. Con los años, terminada la cosecha de rimas sonoras como clarines, el hombre de su tiempo que dormitaba bajo aquel trovador, recuperó su imperio, poniendo de lado los versos, para volverlos a tomar más tarde como pasatiempo de rico hombre que ha conquistado la independencia de sus gustos, se dedicó a los negocios y en ellos tuvo la compensación de sus entusiasmos, haciendo varias fortunas que gastó enseguida, con sus gustos de coleccionista de bellas obras de arte y de opulento gran señor, que realiza los caprichos del poeta, en viajes dispendiosos y en fantasías de existencia millonaria. Sus exquisitas facultades de bondad, y las de gentes, su afabilidad imperturbable y obsequiosa, el amor a los suyos y el cariño a sus amigos, fueron razones permanentes de su atracción, a través de todas las diversas situaciones de su existencia, en que poeta, periodista, soldado, hombre de negocios, fue siempre y sobre todo por sus gustos, por el garbo de su carácter y de su espíritu un verdadero gentil hombre". Son numerosas y de toda índole las producciones poéticas debidas a su pluma y a su inspiración. Ellas están perdidas en las colecciones de los diarios, periódicos, revistas, y en hojas sueltas que circulaban de mano en mano por su carácter un tanto libre. Su hijo Dalmiro Varela Castex está reuniendo estos trabajos que publicados serán buscados con empeñoso interés". (Biografía de Don Juan Cruz Varela y Cané publicada en las "Notas Biográficas" de José A. Scotto, editadas en 1910).  Varela Cané, Juan Cruz (*) (I80298)
 
435 "Prestigioso Abogado del Medio cordobés fue Senador y Diputado Provincial representando al departamento del cual era hijo dilecto" Ischilín"(1913-1921),amigo personal de Hipólito Irigoyen,Vicepresidente del Colegio de Abogados de Córdoba,Prestigioso Catedrático cordobés que cursó sus Estudios 2arios en el Tradicional Colegio Nacional de Monserrat donde actualmente se encuentra su Foto,uno de los Fundadores y Organizadores de la UCR en Córdoba,hombre Sociable por naturaleza:Miembro del Club Social de Córdoba,Jockey Club Córdoba y del Córdoba Golf Club,Uno de los Reformistas de 1918." Ordónez Sosa, Blas D. (I108249)
 
436 "Profundo pesar ha causado en nuestros círculos sociales la noticia de la desaparición de D. Miguel Enrique Saubidet, fallecido ayer en esta capital a las 24 años de edad. Su trayectoria, con haber sido breve, se distinguió por las virtudes caballerescas y la fina sensibilidad que caracterizaron su paso a través de diferentes esferas de la vida ciudadana. El acto de su sepelio- que se realizará hoy a las 16 en el cementerio de la Recoleta- ha de constituir un fiel trasunto de los sentimientos que había sabido despertar". (La Nación, 13.7.1955) Saubidet Quiroga, Miguel Enrique (I280159)
 
437 "Protector de los Naturales" Plaza, Isidoro (I635)
 
438 "Que se halla de religioso jesuita", dijo su padre al testar en 1710. Ruiz de Llanos Albarracín, Diego (I46778)
 
439 "Regidor de Jerez, Alcaide del Real Alcázar por cesión de su futuro suegro el Conde de Arcos Juan Ponce de León y Cabrera ? mi antepasado ?, fechada en Marchena el 20-VIII-1462. Estuvo por casarse ? o se casó ? con Florentina Ponce de León, hija bastarda de aquel 2º Conde, la cual luego tomó por marido a Juan de Suazo, con quien prolongó sucesión. Fernando de Zurita vivió muy poco y murió en Jerez el 3-VI-1466, bajo testamento otorgado 5 días antes, el 29 de mayo. Lo heredó su madre doña Mencía por no tener descendencia legítima." Zurita Suárez de Figueroa, Fernando Alfonso de (I625088)
 
440 "Sacador de reses" en 1744 (hijo de Bernardo Lara, dueño de la "Punta Lara" en la Ensenada de Barragán). Fueron padres de seis hijos: los Lara Izarra. De ellos vienen los Lara Izarra Rodríguez Flores, los Lara Izarra Melo y los descendientes de ambas fami Lara, Agustín de (I57472)
 
441 "Se realizará la boda de la srta Maria Florentina Madero Molina con don Marcos Malbrán Cranwell, que será bendecida por el presbítero Das Neves en la iglesia de San Miguel. Serán padrinos Carolina Cranwell de Malbran, madre del novio, y don Juan Jose Madero, padre de la novia. No habrá fiesta alguna celebrando el acontecimiento a causa del luto que guarda la familia de la contrayente." Recorte de diario (desconocido), gentileza de Isable Blaquier de Sojo Familia F12213
 
442 "Sebastián de Baldivia y Ariza" (así figura en el testamento de su madre); él y su hermana Ana heredaron aquellas cabezadas y bañados de la "Isla del Trigo", cuya propiedad vendieron, el 29-VIII-1692, al Capitán Juan Báez de Alpoin. Valdivia Agreda de Vergara, Sebastián de (I39479)
 
443 "Sepelio del coronel (RE)José M. Maldonado
Falleció en el Hospital Militar Central el coronel (RE) José María Maldonado y sus restos recibieron sepultura en la Chacarita.
El Comando en Jefe del Ejército designó una comisión, compuesta por los coroneles Benito Alberto Viola- quien habló en el sepelio-, Ubaldo Ciminieri, Santiago Corradi, Juan Nicolás Maggio y Julio Alberto Arana para acompañar los restos del compañero de armas." ( La Nación, 16.7.1970)
 
Maldonado Tallón, Coronel José María (I636593)
 
444 "Teniente Coronel de los Exércitos del Rey de España" Lequerica, Mariano (I1059)
 
445 "Terminada la labor de emplazar la ciudad (léase Mendoza), se dispuso Jufré a poblar en la provincia de Tucumán, Caria o Cariagasta (Calingasta), de acuerdo a sus obligaciones. Fue bien recibido por el cacique de los huarpes, Angaco, con una de cuyas hijas convertida tiempo más tarde con el nombre de Teresa de Asencio, se casó Juan Eugenio Mallea, segundo jefe de la expedición. En el lugar poblado por ese cacique resolvió Jufré fundar la que llamó "Ciudad de San Juan de la Frontera, Provincia de los Huarpes". (Vicente D. Sierra, Historia de la Argentina, tomo I, pag. 432) Asencio, Teresa de (I107092)
 
446 "Todos los finales de año, el 31 de diciembre, antes de cenar con sus amigos habituales, Borges hacía una visita a un apartamentito de la calle Independencia, entre Chacabuco y Perú, si la memoria no me falla. Allí me llevó dos veces.El apartamento era uno de esos que se abren sobre un corredor largo,angosto y húmedo. Tenía dos piececitas diminutas que daban a un patiecito escuálido. En el patiecito no había plantas y los cuartos, cuya única abertura eran las puertas que comunicaban con ese patiecito, debían ser difíciles decalentar en invierno.Aquí vivía una mujer ya vieja, alrededor de unos sesenta años, muy pálida, rolliza y que nunca había sido bonita. Borges consideraba que esta visita de fin de año era un tributo y un homenaje que había que rendir a esta mujer. Se llamaba Elvira de Alvear y su padre había sido uno de los hombres más ricos del país. El matrimonio de la madre de Elvira, Mariana Cambaceres,con Diego de Alvear había sido uno de los acontecimientos más escandalosos de la crónica mundana. Mariana Cambaceres había estado antes casada y había tenido la suerte de enviudar; esto le permitió casarse con Alvear, que era su amante. Otras coloridas historias corrían sobre esta familia, pero no hace al caso contarlas ahora. El hecho es que Diego de Alvear había dilapidado su fortuna y su hija vivía ahora precariamente.Un detalle que se repetía todos los años conmovía especialmente a Borges. Sobre la mesa del comedor había una campanilla de plata. Elvira de Alvear la agitaba y después comentaba: «¿Dónde se ha metido la gente de servicio? ¡Fíjese, Borges, nunca, nunca están cuando los llamo!».Esto emocionaba a Borges. Salía de allí con la sensación del deber cumplido y cierta melancolía. Nunca había estado enamorado de Elvira de Alvear, pero el desvarío de esta nueva pobre tocando su campanilla de plata lo conmovía."
"Borges a contraluz" por Estela Canto 
Alvear Cambaceres, María Elvira de (I10157)
 
447 "Tomasa Ruiz de Robles" - así la llamaban -, enferma en cama, redactó su testamento ológrafo, cuya carta sellada y lacrada entregó, el 17-III-1718, al Escribano Domingo Lazcano. La causante ordenó se sepultaran sus restos en la Iglesia de La Merced, amortajados con hábito de esa congregación. Declaró no haber tenido hijos en ninguno de sus matrimonios. Fundó una Capellanía y nombró por albaceas a Miguel de Obregón y a Bartolomé de Aramburu - mi antepasado. A la mujer de éste último, María Ruiz de Ocaña - sobrina de Tomasa y 6ª abuela mía -, le dejó la testadora un esclavo negro llamado Martín. Ella murió cuatro días más tarde. Ruiz de Ocaña de la Rosa, Tomasa (I40578)
 
448 "TORCUATO" ANTONIO DE ALVEAR Y SAENZ DE LA QUINTANILLA , nacido en Montevideo, Uruguay el 23 de Julio de 1822, bautizado allí el 24 de Julio de 1822 (Catedral Metropolitana de Montevideo). Hacendado de la Pcia. de Buenos Aires, Diputado Nacional, el 14 de Mayo de 1880. El Presidente Julio Roca lo nombra Primer Intendente Municipal de la Capital Federal 1880-1887. Una de sus primeras medidas fue ordenar la demolición de la Recova Vieja, que se levantaba en medio de la Plaza de Mayo. Hacia la segunda mitad del siglo, presidentes como Domingo Faustino Sarmiento marcaron una intención clara de dar una nueva imagen a la ciudad que se iba perfilando como la capital de una pujante y gran nación. Torcuato de Alvear, sin duda, había quedado impresionado de los magníficos trabajos de reformas urbanísticos que se desarrollaban en París entre 1852 y 1870 bajo la supervisión del Barón de Hausmann y empezó a considerar como modelos a los Campos Elíseos de Par­s, el Bois de Boulogne y el Paseo del Prado de Madrid. A él le tocó revivir las teorías urbanística del Barón y hacia 1880 una de sus primeras medidas es ordenar la demolición de la Recoba Vieja, que se levantaba en medio de Plaza de Mayo para dar inicio a la apertura de una avenida que unían la tradicional Plaza de Mayo con la Plaza de los dos Congresos, con anchas veredas bordeadas de plátanos, con mesas de café que invitaban a la pausa y edificios monumentales exquisitamente trabajados. Sin duda, una avenida con muchas lecturas: una ciudad con vocación de grandeza, la expresión de una Argentina pujante y la conexión entre dos de los poderes de una gran República: el Ejecutivo y el Legislativo. Otras medidas importantes como parte de las mejoras urbanísticas de su gestión, fueron el rediseño del barrio de la Recoleta, nivelando, abriendo y pavimentando sus calles, además se remodeló el Cementerio y el Asilo de Mendigos, actual Centro Cultural Recoleta. En esta plaza, como en la mayoría de las de aquel tiempo, se construyó una gruta con movimiento de agua similar a un manantial y un pequeño arroyuelo. Hacia 1887 se la llamó Plaza de La Paz y desde 1898 se la conoce como Plaza Intendente Alvear, en reconocimiento a su acertada labor. También después de su muerte se colocó allí un monumento dedicado a su memoria que se erigió por Ley Nacional inaugurándose en 1900, enfrentando a la avenida que honra a su padre, el General Carlos María de Alvear. El busto a Torcuato de Alvear rubricado con una palma de flores, está situado en el tercio inferior de la columna, en cuyo remate hace pié una figura alada que simboliza "La Gloria" en actitud de avanzar triunfante. Los bajo relieves de la base están firmados por A. Joris, escultor y Juan Lauer, fundidor. La Aveinda Alvear fue trazada en 1885 por el Intendente Torcuato de Alvear y bautizada en homenaje a su padre, Carlos de Alvear, general y político que presidió la Asamblea del año XIII y fue Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata en 1815. Originalmente se extendía desde la Plaza San Martín, siguiendo el actual curso hasta La Recoleta y descendía al bajo para continuar hasta Palermo. El tramo desde la barranca hasta el bosque de Palermo fue bautizado en 1950 como Av. Libertador General San Martín. Construyó su casa, una suntuosa residencia en Cerrito esquina Juncal donde años más tarde, se reunirían los descendientes de don Carlos María de Alvear. Falleció en Buenos Aires el 7 de Diciembre de 1890. La localidad de "Don Torcuato" emplazada en tierras que fueron de su propiedad, conmemora su persona, etc. Alvear Sáenz de la Quintanilla, Torcuato Antonio de (*) (I5733)
 
449 "Un pedazo de atmósfera dadaísta"
por Soledad Vallejos

Anteúltimo heredero del matrimonio de Federico Peralta Ramos y Adela Balcarce, Federico asomó al mundo por primera vez el 29 de enero de 1939 en Mar del Plata, la ciudad que decenios atrás fundara su tatarabuelo Patricio, la misma tierra que lo vio, ya adolescente, persiguiendo la bocha sobre su caballo en los partidos de polo disputados en la estancia de su abuelo. Hasta llegados sus años universitarios, se encargó de cumplir con todo lo esperado de un joven continuador de la más rancia aristocracia criolla: estudiante sin grandes complicaciones ni tampoco brillantez excesiva en el bachillerato del Colegio Cardenal Newman, eligió la Universidad de Buenos Aires para rendir las materias que le permitirían ejercer la arquitectura y, tal vez, sólo tal vez en su fuero más íntimo, formar parte de Sánchez Elía, Peralta Ramos y Agostini, el reconocido estudio que su padre formó con algunos socios. Sin embargo, la inquietud por el entorno del arte, la vida nocturna y la gestación de las vanguardias pudo más, y lo empujó, de buenas a primeras, a recorrer los círculos de los jóvenes provocadores de los sesenta.
Pero la vida del artista, ese "detectador de lo inadvertido", era para Federico mucho más que simplemente recorrer el camino taller-exposición-taller. Necesitaba dar un paso más allá, comprometerse por completo en la creación de una obra efímera y eterna a la vez: generar una sumatoria de provocaciones, contradicciones evidentes y meditadas hasta la perfección, una recopilación de hechos, pensamientos, anécdotas y realizaciones que confluyeran en la gran obra que todo artista ansía legar. Y uno de sus primeros pasos fue tomar cartulina, marcador y engendrar la religión gánica ?"ser gánico significa hacer siempre lo que uno tiene ganas", aclaró?, una construcción que cuadraba con su "patafísica" y su vocación de "filósofo callejero y peripatético". Tras un encabezamiento digno de un sacerdote supremo ?"Habitantes de este sistema solar, yo, Federico Manuel Peralta Ramos?"?, el elegido del Señor garabateó los mandamientos que regirían, desde entonces, la vida de los nuevos adeptos. Se trataba de 23 preceptos como "A Dios hay que dejarlo tranquilo", "Ampliar la esencia hasta llegar al halo", "Vivir poéticamente", "Creer en el gran despelote universal", "Superar el plano físico", "Jugar con todo", "Creer en un mundo invisible, más allá de los lejos y de los cerca", "Provocar movimiento", "No mandar", "Flotar".
Pero su arte psicototalista "una especie de creación por entregas", decía, era incomprendido. Durante la exposición de Ganadería de la Sociedad Rural Argentina de 1967, Federico, descendiente de terratenientes de larga data al fin, se presentó al remate de un toro reservado gran campeón "que, según dicen los especialistas, es superior al gran campeón porque aún no ha llegado aún a su máximo y tiene mucho por rendir", un charolais, "era bellísimo, blanco". En medio de una puja ardiente, su imponente voz se alzó y logró que el martillo de Arturo Bullrich bajara justo a tiempo para acreditárselo a él en 1.150.000 pesos. "Yo lo quería exponer como arte vivo. Fui al Fondo Nacional de las Artes a gestionar un crédito para pagarlo, pero me lo negaron". Entonces intentó que el gerente de un pueblo donde la familia tenía campos le habilitara un préstamo, se dice que el gerente le preguntó quién era. Federico señaló con la mano hacia los costados del pueblo y confesó: "Yo? soy el dueño de la tierra".
Las gestiones no fueron exitosas. El Gordo jamás obtuvo el dinero necesario para retirar al animalito de marras del establo. "Entonces mi hermano Diego, el Caballero del Mar, fue a Bullrich y anuló la compra". Pero la historia de la compra frustrada no terminó allí. Debido a la promesa no cumplida, la familia Peralta Ramos veía acercarse la posibilidad de tener que enfrentar un juicio para que la compra se concretara, o por lo menos para que se pagara algo de dinero por el tiempo perdido. Federico, que ocupaba una de las cinco habitaciones de servicio del departamento familiar a pesar de los cuartos de huéspedes siempre vacíos, que tras la muerte de los padres se negó a mudarse a algún cuarto más grande y cómodo porque allí lo "pusieron ellos", que no desaprovechaba oportunidades de recordar que "ellos, mis padres, lo entienden todo", agachó la cabeza y sus 28 años acataron el mandato paterno de anular la compra alegando su demencia. Así fue como sus ojos azul cielo debieron resignarse a ser iluminados sólo por la luz artificial de un instituto psiquiátrico durante los cuatro meses de internación que alejarían los fantasmas de los litigios legales.
El artista plástico Pier Cantamessa, amigo de la familia y amigo personal de Federico desde su primera juventud, iba regularmente a visitarlo junto con Enrique Barilari. "Adentro del manicomio hacía exactamente lo que hacía afuera, dentro de sus posibilidades. Él era creativo ahí adentro, y siempre fue un gran organizador. Les daban mate cocido a la tarde, y él había organizado "La fiesta del mate cocido". Todos los locos habían puesto cosas para la fiesta. Habían estado trabajando, con papeles hacían dibujitos y los pegaban, era una terapia ocupacional. Y para los locos era un dios, estaban todos tomando mate cocido, y cuando llegamos nos puso a nosotros a tomar mate cocido. Había un cartel que decía: "organizador: Federico", porque ahí no había apellido. Pero estaba muy triste. Cuando nos fuimos, que vio que nosotros podíamos irnos y él no, nos miraba con tristeza". Según contó una vez a Marta Minujín, allí, a pesar de haber sido internado por cuestiones formales, recibió sesiones de electroshock, lo que en combinación con sus dosis diarias de alopidol "una suerte de regulador nervioso que debió tomar desde siempre" se transformaba en una alquimia poco recomendable para cualquiera.
Doce años después del episodio toril, un italiano con más suerte que Federico consiguió exponer un toro en la Bienal de Venecia. Y ganó el primer premio. "Una lástima, porque cuando yo lo compré recibí un mensaje cósmico: al año siguiente, el toro salió Gran Campeón y lo vendieron mucho más caro".

El reinado del bien

"Pinté sin saber pintar, escribí sin saber escribir,
canté sin saber cantar. La torpeza repetida se
transforma en mi estilo". FMPR

Tal vez la consciencia de ser considerado un loco a pesar de que él se definía como psicodiferente, de tener que enfrentar violencia encubierta con su mejor sonrisa, de no haber vendido más que una obra en su vida ?ni más ni menos que el sueño de cualquier argentino: un buzón, exhibido en la sala de Alvaro Castagnino, hecho por él pero idéntico a los originales, una obra que adquirió en un remate la vedette Egle Martin aunque jamás lo pagó?, fueran demasiado aún para él. "Sueño con un mundo donde exista el Reinado del Bien, donde no tenga que defenderme más del Error". A pesar de que uno de sus pasatiempos favoritos era contribuir a la construcción de su imagen de loco "arte provocante, según propia definición y la de su entorno", por más que, como un niño, su alboroto sólo tuviera el objetivo de llamar la atención de los demás -especialmente la de su padre, tan distinto a él", más de una vez el menosprecio se colgó de su cuello hasta hundirlo en un lago construido de pequeñas depresiones.
Cierta vez, en medio de una de las angustias que le generaba no sentirse reconocido como artista en su país, enfrentó a Pier Cantamessa, y le planteó con gravedad:

"Decime una cosa, yo creo que a vos nunca te pude sorprender, nunca hice algo que te asombrara. Ya hice muchas cosas, como estar vestido con el traje y los zapatos adentro de la cama, y todo eso, y vos nada. ¿Alguna vez te sorprendí?.
" Una sola vez.
" ¿Cuándo?
" ¿Te acordás esa vez que íbamos por Viamonte y vos fuiste a un kiosco a comprar un paquete de diez pastillas de menta, y te los comiste todos de una vez? Ese día yo quedé sorprendidísimo.
" ¿Y por qué no me dijiste nada? ¿Así que te sorprendí? ¡Menos mal!

Y la depresión abandonó su mente ante el paso impertinente de la euforia por saberse admirado, por haber logrado impactar con la reproducción de una de sus escenas favoritas de Anthony Quinn ?la vez que en la película La Strada su personaje traga entero y de un bocado un helado? a su amigo, al punto que en ese mismo instante decidió salir a festejar con una cena.
Periódicamente, las nubes de la tristeza regresaban y opacaban su sonrisa tiernamente infantil, pero su necesidad de permanecer en Buenos Aires "porque el que se va de Buenos Aires se atrasa, es la ciudad del futuro" podía más. Y qué mejor camino para reafirmar su decisión ante los demás y ante él mismo que lanzando un poema con aires de manifiesto nacionalista a su manera:

"No quiero ir a la luna,
a mí me gusta acá, a mí me gusta acá, a mi me gusta acá.
Quiero caminar por las calles de Buenos Aires,
a mí me gusta acá, a mí me gusta acá, a mí me gusta acá.
Me quiero sacar una foto en la plaza San Martín,
a mí me gusta acá.
Quiero ser amigo del obelisco,
a mí me gusta acá.
Me encanta el atardecer en el campo argentino,
a mí me gusta acá, a mí me gusta acá, a mí me gusta acá."

Y, tras las tormentas, los proyectos volvían a ocupar su tiempo. A principios de 1970 iniciaba otra de sus obras: un disco que "se refiere a un mundo metafísico" editado por Columbia records y producido por Francis Smith, una tirada de exactamente 1.333 copias hallables en ese tiempo en farmacias y disquerías. Se llama "Soy un pedazo de atmósfera" y "Tengo un algo adentro que se llama el coso", adelantaba en una entrevista a la revista Confirmado. "La gente que tiene el coso adentro es mutante y las conversaciones no se hacen de cuerpo a cuerpo sino de coso a coso. El coso es la esencia". De más está decirlo: su producción no lo consagró como artista del año, ni lideró listas de preferencias, pero sí vendió lo suficiente como para agotar la edición, que también incluía el tema Oso goloso. Y tal vez dejara claro cuál era el arte de Federico, el pequeño gran provocador: "La superioridad irrita, yo sólo soy un ser psicodiferente, es decir, yo no soy un hombre común, mi cerebro provoca cortocircuitos, dice un amigo. Y otro dice que soy un "maestro en ser feliz en la desesperación", alguien que puede enseñar a ser feliz en un mundo plagado de obstáculos".
Hacia fines de 1965, su nombre figuró entre los ganadores del Premio Nacional e Internacional Instituto Torcuato Di Tella, organizado en celebración del quinto aniversario del epicentro de la vanguardia porteña. Allí su obra en óleo y cemento Nosotros II compartía la muestra junto a, por ejemplo, trabajos de Pérez Célis, Rogelio Polesello, Carlos Squirru y Delia Puzzovio. En el catálogo de la exposición, donde cada premiado disponía de un pequeño espacio para explicar sus motivaciones, objetivos y demás, Federico prefirió publicar una poesía:

"Creo en un mundo invisible
más allá del plano físico
más allá de los lejos, y de los cerca
donde se mezclan los caminos de las cosas
Un mundo amigo
Para ustedes
donde los caballos nunca se cansan
donde está treff
Era amigo del patrón
un tal Peralta
se detuvo al peligroso
yo coloso".

En el nombre del padre

Federico padre conocía de sobra las costumbres de su hijo, pero no era precisamente eso lo que podía inquietarlo. Los amigos de Federico Manuel, al menos quienes llegaron a formar parte habitual del paisaje del departamento de Alvear y Parera, aseguran que, en realidad, todas y cada una de sus provocaciones tenían como único objetivo espantar a su progenitor, o por lo menos ?moverle el piso?. Pero pocas veces lo conseguía. Cuando las vías de acceso al punto del espanto podían retardarse, Federico prefería ser directo. ?Vos, papá, tenés alma de comisario?. Pero la sonrisa paterna le hizo saber que, más que una ofensa, lo que había dicho era un motivo de orgullo.
Otro intento. Cena familiar, es decir: madre, padre, Rosario "la hermana más cercana a Adela, su madre, y a él, otras hermanas, hermano menor, Federico Manuel y Pier Cantamessa. Ya habían quedado atrás las penitencias de comer en la cocina, junto con los empleados, por hablar de sexo ante las hermanas o por insultar en el preciso momento en que las personas del servicio doméstico se acercaban para servir. La mucama llevó a la mesa una bandeja de peceto cortado en rodajas y puré en cantidad suficiente para todos, se sirvió Federico padre, la madre, las hermanas y el invitado. Por regla, seguían en el orden Federico y luego su hermano. Al llegar la bandeja a sus manos, Federico se sirvió todo lo que quedaba, es decir, alrededor de ocho piezas de carne y su correspondiente guarnición, ante la mirada atónita de los demás. "¿Y Sebastián qué?", lo retó la madre. "Yo tengo hambre, me lo sirvo todo". "Bueno, si tiene hambre". Marcharon unos huevos fritos para el despojado y fin de la cuestión.
Un amanecer, tras agotar las estrellas en Can-Can, Federico invitó a Cantamessa a compartir el desayuno en su casa. Cuando llegaron, Federico padre dejó de lado la lectura del diario. ?¿Vienen de joda??. ?Sí?. ?¿Buenas minas??Bah, a Federico le gustan las gordas?: Impaciente, Federico fue a la cocina y volvió con un café con leche matinal, un ritual que habían inspirado sus ??Canciones para antes y después del desayuno?, porque cuando tomás el desayuno no te podés distraer?. Mientras Pier y Federico padre conversaban y hacían los honores a sus desayunos preparados por la mucama, Federico, con la naturalidad de siempre y en el más completo silencio, tomó una taza de café con leche con algunas medialunas. Y otra. Y otra. Y así hasta llegar a seis servicios. ?¿Te das cuenta por qué no lo interno en un manicomio a éste??, espetó de golpe Federico padre señalando a su retoño, ?Me saldría un dineral sólo la comida?.
Probablemente el enfrentamiento más grave haya sido la vez una discusión que empezó cuando el padre se refirió a Clorindo Testa de manera poco cortés en la mesa y Federico ?que sentía gran admiración por Testa y se consideraba su amigo? lo defendió. Fue entonces cuando FMPR abandonó la casa familiar para refugiarse en una pensión no muy distinguida frente a Harrods. En el tiempo que duró el alejamiento, no hubo más contacto con sus padres que el estrictamente necesario para obtener el dinero con que pagar el alopidol. Sin embargo, tras más de veinte días sin ver a su hijo, un comentario dicho al pasar desesperó a su madre lo suficiente para levantar el teléfono. ?¿Pier, vos lo ves a Federico??. ?Sí?. ?Me dijeron que lo vieron con el traje de fiesta y zapatillas. ¿Es cierto??.
La relación entre Adela Balcarce y su hijo no conoció las mismas rispideces. Ella, definida en alguna oportunidad como ?una mujer remota y sensible hasta la fragilidad? por Carlos Insua, otro amigo de la familia, sabía comprender y respetar a Federico. Las telas y los caballetes fueron grandes aliados de su delicado espíritu, de ellos se sirvió para inmortalizar a su hijo en un cuadro que él después colgó en su pequeña habitación: un óleo que enmarca la cabeza de Federico sobre un fondo de cielo azul cobalto salpicado de estrellas, un retrato en que los ojos son los protagonistas.
Cuando se acercaba el festejo de los cincuenta años de casados de sus padres, Federico intentó infructuosamente convencer a su padre de que invitara a su madre a cenar a Don Pepe, una fonda de mala muerte, sucia, donde la esposa del tal Pepe recibía a los clientes al grito de "¿Qué quieren comer?" en sus días buenos o los lapidaba con un "¿Qué carajo quieren?" cuando le molestaban, un lugar donde los precios dependían de la cara del comensal aunque eran siempre altísimos "y no descontaban el porcentaje del plato que era obligatorio convidar al perro que vagaba por el local". En pocas palabras: un lugar "irresistible para la gente rica". Pero no hubo caso, en especial porque Federico padre, conociendo los gustos poco ortodoxos de su hijo, había tomado la precaución de visitar el lugar a tiempo para descartarlo. Decepcionado por la escasa repercusión de su propuesta, Federico se dedicó a agotar la tarde en busca del regalo perfecto para la feliz casada. Muchas cuadras y horas después de iniciado el raid, encontró lo que, definitivamente, sería la sensación de la noche. Paquete en mano, él y Pier llegaron a la fiesta. ?Federico, todavía estás a tiempo de cambiar de regalo?, imploró su amigo. Pero no. Federico entró, llegó frente a su madre y le entregó una caja prolijamente envuelta. Adela, curiosa, abrió el paquete y sacó un brillante par de guantes de box rojos. Y se los puso, para dejárselos toda la celebración. Más de una foto la muestra, posando guantes en mano y sonriente a más no poder. Federico, por su parte, muy a pesar de los deseos de su padre, la persiguió toda la noche para acomodárselos, atarlos bien para que no se salieran y recordarle lo bien que le sentaban.

Federico no sólo aplicó su arte provocante a las exposiciones o a forjar anécdotas ante los amigos. Se dice "como tantos hechos en el relato de su vida, se dice, pero pocas veces se sabe quién, cómo o cuándo" que ni siquiera la sacralidad de los claustros universitarios logró amilanarlo. Durante un examen o una clase de la carrera de arquitectura, un profesor "un arquitecto llamado Solsona" le preguntó: "¿Por qué no me explica quién fue Wright?". Federico, como solía pasar, no tenía la más mínima idea. "De Wright no le voy a hablar porque era muy mala persona".
"Una vez -contó en los sesentas-, concurrí a un banquete que se daba en el Círculo de Armas. Como soy un caballero, fui con mi traje azul, mi camisa blanca y mi corbata oscura, impecable como un burócrata. A la hora del brindis, todos, muy solemnes, me pidieron que dijera un discurso y me ubicaron en la cabecera. Yo, un poeta, obligado a pronunciar una oprobiosa cháchara a los postres de un festejo. Surgió mi rebeldía ancestral y me puse a cantar La hora de los magos, de Jorge de la Vega, un tema que poco tiempo atrás había integrado mi espectáculo en el cabaret Can-Can. Era, realmente, una situación absurda y paradojal. Yo esperaba que se levantaran y se fueran, o que, en un gesto algo menos aristocrático pero más contundente, me tiraran con los panes y las botellas. Nada de eso. Mi interpretación fue premiada con un aplauso estruendoso y mi alegría contagió a esas almas normalmente almidonadas. Saltaron desde la perplejidad hacia la entrega y recorrieron el mágico camino de la sonrisa. "Nada más bello que el gris que se vuelve oro", pensé entonces. "Nada más bello que el oro", pienso ahora".
Pues bien, hacia 1973, tras algún tiempo de inactividad, pisó los estudios de un canal de televisión con una misión absolutamente novedosa en su carrera: realizar, semana a semana, un sketch en el programa que Tato Bores tenía por entonces en canal 13. En una experiencia que repetiría en sus últimos años, poco antes del horario de grabación, Federico se enfundaba en su mítico traje azul ?combinado con camisa blanca y corbata al tono?, se calzaba los zapatos de charol con hebilla dorada ?regalo de un viaje que el padre había hecho a Estados Unidos?, y meditaba brevemente cuál sería el tema de su disertación. La actuación era, detalle más, detalle menos, algo así: mientras Tato desgranaba un largo monólogo sobre un fondo escenográfico despojado, Federico se acercaba y enunciaba una frase, como ?Hoy quiero diagnosticar que se aproxima el fin de hoy?, sino recitaba A mí me gusta acá. O Federico irrumpía en algo parecido a un escritorio portando un apropiado par de antiparras sobre la cabeza y explicaba alguna teoría inverosímil. O, mientras exponía obras con cámaras de cubierta, las presentaba como ?la solución neumática a los imprevisibles peligros que acechan a la humanidad?. O, en los tiempos que el dólar registraba un precio inestable, se subía a un sube y baja y, mientras subía y bajaba, explicaba las variaciones monetarias desde su propia y personal perspectiva.
Fue también en esos años que, en el Centro de Artes y Comunicación, montó El Gordo, una exposición donde lo expuesto era él mismo, sentado en un ambiente de paredes blanquísimas, tomando mate si la hora lo aconsejaba. En Bonino, una galería ubicada en la Galería del Este, cierta vez concretó una obra junto a Antonio Berni y Jalil de la Serna, un ?científico artista?. Federico, no sin dedicación, había creado la cripta funeraria de Tutankamón, encarnado, precisamente, por De la Serna. Los visitantes, entonces, debían acercarse y preguntar a la momia viviente acerca de cualquier tema, que él tendría siempre una respuesta a flor de venda.
Llegado a la metaplástica, Federico eligió simbolizar conceptos y brindar el camino para alcanzarlos antes que evidenciar los mensajes de manera grotesca. Así, por ejemplo, exhibió una galería con cuadros en blanco colgados de la pared. Bajo cada tela, descansaba una pistola. A un lado, un cartel rezaba: ?Cuidado con la pintura?.
Pero aún así ?o por eso mismo? el mote de loco pisaba sus talones con tenacidad. ?Yo soy un pionero, un precursor de ideas. ¿No te diste cuenta que soy un adelantado? Galileo estaba adelantado 400 años y sus contemporáneos creyeron que estaba loco. ¿Sabías que yo mismo tengo fama de loco??. Y, a falta de reconocimientos ajenos, decidió rendirse él mismo un homenaje. ?He inventado un monumento para mí. La Costa Atlántica, que va desde Quilmes hasta Río Gallegos. Es el monumento para Federico Manuel Peralta Ramos. Entonces, cuando la gente se meta al mar para bañarse, se bañará en el monumento. Es una de las proposiciones que pienso hacer para los habitantes de mi país y para los habitantes de este sistema solar. Porque yo, por ejemplo, me animaría a comunicarme con los habitantes de otros planetas, con ruidos y con ondas que yo emano?.
Luego de sus primeros años y la participación televisiva, la década del setenta significó un impasse para su vida pública, a excepción de las veladas de hasta diez horas en las mesas del Florida Garden con Marta Minujín y Pier Cantamessa, conocidos por algunos como los tres mosqueteros. Por entonces, Federicó formuló la teoría de la albóndiga psíquica. ?Creo en un mundo fenomenológico que está más allá del libre albedrío cósico de la gente, que influye sobre los libres albedríos. Está ese mundo fenomenológico y los libres albedríos albondigares?. Por caso de que sea necesario despejar dudas, la albóndiga psíquica consistía en ?una mezcla de todos los estados mentales: la conciencia, el inconsciente, la subconsciencia, la preconciencia. Si la albóndiga psíquica funciona normalmente, si sus elementos se imbrican, se sostienen, se alimentan, el ser humano tiene salud mental. Yo soy un ser sano, por ejemplo. Y cuido mi salud más que a nada, para que no me enfermen extrañas influencias. Gracias a eso nada me angustia. Me dí cuenta de que todo es cuestión de tiempo. Nos van pasando cosas. Y, lentamente, la albóndiga psíquica va amalgamando las situaciones nuevas, nos hace crecer, madurar?. Luego se llamó a silencio.
En los tempranos 80s, explicaría la oscuridad de esos años ??los años pálidos?? de una manera muy particular y, en plan de exigencia, muy parcial, pero definitivamente personal: ?El país, a medida que fue perdiendo tela, fue de Guido Di Tella a Minguito Tinguitella?.
La nueva década lo encontró con nuevo, aunque efímero, trabajo: un puesto de columnista en la revista La Semana. Cualquiera fuera el tema, Federico había instaurado un ritual, aunque sólo conocido puertas adentro. Mientras que los demás colaboradores se resignaban a entregar sus notas en el tradicional formato del papel con caracteres estándar ?no se había generalizado, aún, el uso de la computadora y mucho menos de los procesadores de texto?, Federico desafiaba la inteligibilidad con artículos siempre escritos a mano ?de más está decir que tenía una letra compleja de entender?, en ocasiones volcados sobre papiros, y con el agregado de cualquier paratexto que hiciera la nota más difícil de comprender a simple vista.
Pero las inquietudes del pedazo de atmósfera con ojos color del cielo no se detuvieron allí. Hacia 1981, poco después de que se cumpliera un siglo de la fundación de Mar del Plata por parte de su tatarabuelo Patricio, Federico decidió retomar la tradición que tantos laureles había ganado a los Peralta Ramos. Hay quienes dicen que el lugar elegido para el anuncio fue una galería de arte, otros aseguran que sucedió entre cafés y vasos de agua con hielo ?su consumición habitual en el lugar? de La Biela. Los 43 años de su garganta se aseguraron que el clima fuera lo suficientemente solemne, y, con la elegancia de sus 83 kilos del momento, anunció la fundación de la ciudad de Mal del Plata, un lugar, aseguró, más frecuentado que la Feliz. Desde sus inicios, la novísima urbe ?creada para que los argentinos ?no nos vayamos al tacho?? tuvo nobles propósitos, a pesar de su nombre: se trataría de un lugar ?para andar en bicicleta, comer sólo dieta, no hablar de tasas, pensar mucho y sufrir poco?. Pero no tuvo mayor trascendencia que sumarse a su ya extenso currículum.
El atardecer del 19 de noviembre del año ?85, el Plaza Hotel ultimaba los detalles para la realización de El arte en la gastronomía. Poco antes, a cambio de una de sus obras, Federico había gozado durante una semana de las delicias de contarse entre los huéspedes del lugar, y la experiencia despertó en su cabeza la idea de organizar una exposición-comida que, finalmente, sirvió para recaudar fondos a beneficio del Museo Nacional de Bellas Artes. Entusiasmados por la idea, Pablo Bobbio, Rogelio Polesello, Silvina Benguria, Pedro Roth, Nicolás García Uriburu, Remo Bianchedi, Josefina Robirosa, Clorindo Testa, Enrique Barilari y los omnipresentes Pier Cantamessa y Marta Minujín se sumaron a la muestra colectiva y efímera por excelencia. Se estamparon con el logotipo del hotel y las firmas de los artistas-cocineros encargados de diseñar cada receta alrededor de mil platos. Pero los cálculos más optimistas no previeron que la tirada estaría quinientos cubiertos por debajo de la cantidad de interesados. Cada creador era responsable de supervisar la correcta ejecución de sus órdenes y del armado del plato que era llevado a la mesa, en realidad, una ruleta cuyos resultados se conjugaban con los números que arrojaba un dado. Cada comensal debía dejar que, mediante los números, la suerte decidiera lo que comería. Si el azar había deparado los langostinos ?preparados de manera poco ortodoxa pero, al parecer, exquisitos? y se quería repetir la tentativa, no había posibilidad de elección: era estrictamente necesario abandonarse al destino. Lo mismo pasaba con el bife crudo. Todo un éxito que quinientas personas que pagaron su entrada no pudieron degustar por falta de cuenco.
De tanto en tanto, su carácter de niño lo empujaba a situaciones poco comprensibles, por más que se aplicara la lógica que gobernaba sus acciones. Marta Minujín y Federico habían labrado, a lo largo de muchos años y no pocos pulsos telefónicos, una amistad que parecía completamente sólida, sin importar cuántas veces se insultaran en público? ?a mí no me importaba, era una forma de arte?, dijo siempre ella-, o en cuántas fiestas a las que ella lo llevaba Federico dejaba caer improperios de su boca ?muchos y de los más procaces?. Ni siquiera el abismo que la experimentación con drogas de Marta había abierto entre ellos ?Federico, por prescripción médica, había abandonado desde hacía tiempo las excursiones en compañía de Luis Centurión para beber el vino más barato posible, por lo que mucho menos podía siquiera probar alguna sustancia- había logrado despegarlos. Un día de primavera de 1987 Marta levantó el teléfono y la voz de Federico apuró: ?Me divorcio de vos. Me hacés mucho mal, te quiero mucho. Me divorcio de vos como amigo. Y voy a divorciarme de todos mis amigos?. Y nunca más le habló. Inevitablemente se cruzaban en las muestras, se veían en los bares, debían mirarse, era imposible no hacerlo, compartían amigos y costumbres. Pero no volvió a dirigirle la palabra. Ni a ella, ni a Federico González Frías ni a Finita Ayerza, todos amigos de mucho tiempo atrás.
?Creo que nunca hay que perder la niñez y la locura: el adulto que abandona la infancia abandona la creatividad. El enemigo de alguien creativo es la vanidad, enfermarse de pomposidad y solemnidad, convertirse en un tronco cristalizado. Es bárbaro fomentar eso, porque lo que le hace falta a la Argentina son creadores?. Y su eterno afán de Don Fulgencio seguía la marcha. Su última exposición, en Los Altos de Sarmiento, por 1989, respiró los mismos aires que la vez que la mesa serruchada frente al público en el Di Tella, o del tacho de basura repleto de cuadros embadurnados de alquitrán. Durante la semana previa a su última inauguración, los cincuenta años de Federico invitaron a cerca de mil personas a su muestra. Sería, aseguraba, realmente revolucionaria. Llegado el día, las puertas se abrieron. Los invitados, ansiosos por descubrir los nuevos caminos de la vanguardia o simplemente por curiosidad, ingresaron. El salón estaba completamente vacío. Ni una sola tela sobre las paredes blancas. Ni siquiera una pequeña escultura, un objeto. Federico aplaudió. ?Señores, ésta es mi exposición. El arte son ustedes. Ustedes son mi obra de arte?. La perplejidad nunca fue suficiente. Ni siquiera cuando intentó explicar el significado de su obra: ?el arte no tiene elementos intermediarios. El sujeto es el objeto y la contemplación estética desaparece, disuelta en la vida social. En un mundo cada vez más poblado por ficciones de todo tipo, el arte encuentra su lugar en la vida social?.
Ese mismo año, la coquetería ?la misma que cuando pesaba 130 kilos le indicaba que lo más aconsejable era meter panza si una mujer que le gustaba pasaba a su lado? no lo impulsó a restarse edad. Había cumplido 50 años, y no lo negaba. ?Tuve talento para cumplirlos. Apagué 50 velitas, canté A mi manera. Siempre viví a mi manera, dice la canción. Y quiero seguir viviendo a mi modo. Porque sé que voy a terminarme si me convierto en una persona lógica. Por esto, quiero dar un mensaje a la Argentina actual: creo que la felicidad, en esta época, consiste en encontrar lo mucho en lo poco?.
Federico no pudo jamás concentrarse en las páginas de un libro, ni aún cuando realmente le interesara. Pero, mediante su lectura ?por ósmosis?, siempre estaba al tanto de las lecturas obligadas según las épocas. Por ejemplo: en un momento, Oscar Massota veneraba un libro determinado de Lacan. Federico retenía el nombre del libelo y corría a comprarlo. Y, mientras lo sacaba a pasear bajo su brazo, recorría las mesas de los lugares que lo tenían como habitué preguntando a quien estuviera cerca si lo había leído. Una vez que encontraba un conocedor, se sentaba a su lado y le rogaba: ?¿Qué dice, más o menos? Decimelo así, como para saber?. Entonces siempre sabía lo que había que saber de quien había que saber
Una de sus producciones jamás concretadas hubiera sido, tal vez, un verdadero hito de su carrera: un libro. Iba a titularse Del infinito al bife, y se trataría de "un libro barajable, con hojas sueltas, algunas en blanco para escribir direcciones. Una obra para tratar de unir a toda la gente porque ya se sabe que hay gente infinito y gente bife".
 
Peralta Ramos Balcarce, Federico Manuel (*) (I1318)
 
450 "Uno de los primeros descubridores que entraron en esta tierra hasta el Río de la Plata con el capitán Diego de Rojas, a los cuales llamaron los de la Entrada..."
"Documentos del Archivo de Indias para la Historia del Tucumán", Antonio Larrouy, 1923 
Sanchez Garzón, Gonzalo (I625155)
 

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