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1 * (Diciembre 18) "... Dicen dió orden el Sr. Virrey para que se cerrase este puerto y el de Montevideo para todo español, privando el tránsito por mar de uno a otro, y solo por la Colonia ... y el 17 se abrió pero no fué comprendido para los extranjeros, que entraron y salieron muchos sin reparo alguno. Se dice que ha representado el Cónsul administrador de la Aduana (Justo Pastor Lynch, mi antepasado), que sin embargo de que la zumaca de rentas avisa continuamente vienen cargados los barcos, nada entra en la Aduana, y corre la voz de que se ha dado orden a las patrullas apresen lo que hallen de noche, y no obstante que debe ser prohibida la descarga, entran en día claro (aquellos barcos extranjeros), cuya disposición y tolerancia no es explicable ... Así corren las cosas ... Hay muchos asuntos muy perversos que visiblemente se notan pero no se pueden escribir por vergonzosos. Se esperan en breve barcos de España, y es presumible que con la pasada del General Berthier a Madrid, que es de consideración muy singular, ocurran muchas novedades, cuyos efectos podrán ser temibles ... Avisan se había extendido en la parte de Málaga y en Cádiz una pestilencia que acababa a mucha gente, y puede ser se extienda, según el desorden corriente ... Aquí ha apuntado contagio de enfermedades algo asqueroso, con la entrada de negros sin contener el hospedarlos en el centro del pueblo y cuartos de alquiler. Se ha entablado aquí logrería y falacía con tanto aplauso, que el que no la usa debe excluirse de la comunicación que corre con el título de Política, y no con menos extensión se ha arraigado la vanidad y el lujo, cuyas circunstancias son inevitables causen epidémico progreso y ruina a ésta plaza...".

Año 1801

* (Marzo 26) "... En estos días se han cogido unos contrabandos considerables, los más de géneros de China y sujetos que traían pliegos de correspondencia con los ingleses, etc. y están presos ... Esto está que asombran las maldades y vicios".
* (Abril 26) "... La guerra sigue cada día más enredada, pués con la llegada de Ochoteco, yerno de Lezica, se han esparramado muchas noticias ... Los robos y fraudes se deben pagar con penas temporales ... para salvar las espirituales. Esto parece por aquí estar desconocido, y hasta a muchos limeños los seguirá la fundición, por su clase de negocios y tramoyas, especialmente los que han ido de aquí. Dios te libre de semejantes pensamientos y obras...".
Al mes siguiente, don Juan Esteban remite a Potosí destinado a su hijo, el movimiento marítimo del puerto de Buenos Aires, en una titulada "Relación de algunas noticias que han venido sucediendo desde la salida del Correo de Mayo 26/1801".
En tal extensa lista, se apuntan las fechas de entradas y partidas de los navíos mercantes y de guerra; fragatas, bergantines, corbetas, goletas y urcas ultramarinas; falúas, chalupas, lanchas y pequeñas embarcaciones de cabotaje; así españolas y de comerciantes armadores locales, como francesas y un solo barco norteamericano; cuyos veleros, en su mayoría, llegaban trayendo noticias del revuelto mundo en pliegos oficiales y correspondencia particular; casi todos cargados con importantes remesas de efectos vendibles, con negros esclavos, armas y municiones, y también con presas corsarias capturadas al enemigo. Y como a la sazón España -- aliada de Francia -- encontrábase en guerra contra la Gran Bretaña y Portugal, don Juan Esteban poníalo al corriente a su hijo de que, entre distintas vicisitudes, "los portugueses han asegurado (apresado) en sus puertos los barcos de ésta, de Maciel, Ugarte, Beláustegui, Cagigas y otros, y a sus intereses los han puesto en clase de prisioneros del Brasil".
En tanto eso ocurría en los vecinos dominios lusitanos, en la capital del Plata no se descartaba la posiblidad de una invasión por parte de Inglaterra. En consecuencia, nuestro gobierno tomaba sus precauciones; "En Buenos Aires, el 21 de Junio -- escribía Anchorena -- se pasaron revista de las milicias de Infantería y Caballería. Dicen se ha pasado orden para que todos los Blandengues de Santa Fé y de algunas milicias vengan. No se si también vendrán de Córdoba ... Las de estas fronteras parece se embarcarán para la otra banda en esta semana o la siguiente ... Asimismo parece se trata de pasar a la otra banda como 100 carretas, para movimiento de municiones y artillería. Se retiran los de la línea divisoria (con el Brasil), y a don Félix de Azara le ordenan pase a España; él que está arreglando las poblaciones de Santa Tecla, en las cercanías de Río Pardo! El comandante de los corsarios franceses ha venido a proponer al Cabildo que si se le permite vender aquí las presas que haga para los gastos ? correrá y protegerá, en lo que pueda a los españoles, desde este rio hasta la costa del Brasil. Se han cogido varios contrabandos, pero el 20 acabaron de descargar en el puerto más de 280 fardos y cajones que trajeron del lado de la Colonia, y sobre la averiguación de sus introductores se sigue y puede salir alguna tragedia...".
* (Noviembre 26) "... Te expuse las ocurrencias de la guerra con los ingleses y te incluí los capítulos de la paz con los portugueses ... Muchos barcos con título de americanos, han entrado en Montevideo, en la Ensenada y balizas de los puertos; ingleses, portugueses, y otros extranjeros, a los que han procesado ... la mayor parte de los efectos era carga perteneciente a los enemigos de la guerra, sobre que he oído hay unos expedientes que son temibles, como que se ha de dar cuenta con ellos al Rey. Están comprendidos Romero, Beláustegui, Necochea, Ugarte y su yerno Monasterio, Riera y su yerno Sar, Viola, Dubal, Almagro y otros muchísimos que no estoy para explicarte ... todo está embargado en la Aduana, en el puerto y Temporalidades, y los barcos retenidos. De que infiero muchas tragedias, como desde muy anteriormente hice pronóstico ... Contemplo resultarán infinidad de cosas y puede ser la reacción de muchos males que ha habido en esta infeliz población del Río de la Plata, y de que por la Misericordia de Dios, estoy libre y resguardado judicialmente ... Han entrado porción de presas, que se han vendido, y están por venderse porción de negros, efectos y demás de ellas, etc. También remataron aquí, en la semana pasada, como 200 mil pesos de efectos de los contrabandos, aunque no les arrendaré la ganancia. Por varias ocurrencias, y mi quebranto, deseo que vengas para imponerte en el fundamento de la peste que está aquí extendida por la codicia, para que oigas mis discursos fundados en justicia, observes y experimentes lo benéfico y dañoso para que no te contagies, con lo que puedas precaverte de caer en la infinidad de maldades que fraguan al presente los comerciantes de la Moda, para conseguir sus insolentes y depravados negocios y rapiar cuanto puedan para obtenerlos ... Dios N.S. te conceda su gracia y te aproveche para salvarte, en el interín le suplico y ruego te sostenga y conserve por muchos años...".

Año 1802

* (Febrero 26) "... Lo que aquí ocurre con título de comercio con la entrada y salida de la multitud continuada de barcos extranjeros con título de americanos y portugueses consignados a españoles ... me es vergonzoso escribirlo ... Espero hagas cuantos empeños puedas para salir de esa en breve, sin más detención en el camino que la precisa, para conducir a tu presencia mis intereses, pués encargarlos a situadistas y otros es exponerlos a su desaparecimento ... El día que consideres salir de esa, de Jujuy, de Tucumán, etc., avisarás por noticia adelantada ... En Córdoba parece ha habido peste, según me dijo Joseph Javier Díaz (futuro Gobernador federalista por su provincia), que vino de retirada de la otra banda de teniente Coronel con las Tropas de Córdoba, y va a asistir a su padre don Francisco Antonio, a cuya pasada, sin ladearte le dirás B.A.V.S.M. (beso a Vuesencia su mano), sin detención ni otra explicación, salvo que te sea precisa...".
Esta carta final de don Juan Esteban para su hijo dirigida a Potosí, se despachó por mensajería el 26-III-1802. En ella, una vez más, el padre repite su indignada queja opuesta al contrabando: "...Entran diariamente multitud de barcos extranjeros que dicen en lastre y traen lo que Dios sabe". Varias semanas después, durante el mes de Abril o principios de Mayo, Juan José Cristobal retornó a Buenos Aires, trayendo de las provincias de arriba, "los intereses" paternos. Y, a mediados de octubre del año siguiente (1803), el jóven Anchorena se embarcó para España, como lo consigno y detalló más adelante en su biografía, al transcribir la correspondencia suya con sus padres y hermanos desde la península.

Postreras y espaciadas epístolas del viejo Anchorena a su hijo mayor

A la metrópoli española, pués, le dirigió, el 28-IV-1804, don Juan Esteban una carta a su primogénito, en la cual, entre otros acontecimientos, lo enteraba de "la salida de tu hermano Tomás para el Perú o Chuquisaca". Le sugería también "noticiar a Pamplona a mi hermano don Joseph de Anchorena" el arribo del sobrino a la madre patria. "Las cosas de la Aduana (bonaerense) -- añadía esa carta -- no se hacen con fundamento y ahora con haber muerto el Sr. Virrey don Joaquín del Pino el 11, y haber salido para Virrey interino el Sr. Marqués de Sobremonte, que es vecino de aquí y estaba en Montevideo, no sé cómo correrán las cosas ... pero ... contemplo que si no se ataja el proceso de ratonerías y ratoneros que se ha arraigado, se arruinarán estos países, como lo reconocerás si Dios te concede vida y sentido...".
Mas adelante, el corresponsal inserta estas fúnebres nuevas lugareñas: "Ha fallecido don Cecilio Sánchez de Velazco (progenitor de Mariquita Sánchez); la hija de Ugarte (Vicenta), esposa de don Manuel Joseph de Ocampo; la esposa de don Ramón Ugarteche (María Josefa Herrera), y también el Teniente Coronel de Milicias Uriarte ... y otros muchos". Y tras la necrológica lista, termina el informante con alivio evidente: "Mariano Nicolás sigue la Teología ... y todos en casa están con salud...".
Y dos años más tarde, el 19-II-1806, don Juan Esteban le escribió a Juan José, que se hallaba en Barcelona, acaso su última misiva: "...He estado algo enfermo de una pierna. Yo estoy quebrantado, y poco ocupo a nadie en comunicaciones, por que está muy variado Buenos Aires de vicios ... Tomás en La Plata, y considero que vendrá este año... no estoy para decirte la corrupción por vicios protegidos en ésta (alude al eterno tema suyo de los contrabandos) y por esto estoy separado y no ocupo a ninguno, por lo que deseo vengas en mi vida, para cuidar los intereses...".
Estas cartas íntimas de don Juan Esteban, escritas casi todas mes a mes durante un lapso de ocho años, en las cuales el remitente habla a "calzón quitado" con su hijo sobre negocios, y apunta las ocurrencias que en torno suyo se desenvuelven -- vinculadas o nó a sus intereses --, mientras, con creciente angustia, opina acerca de los grandes acontecimientos de la historia europea, bajo cuyo acelerado impulso revolucionario íbanse transformando el equilibrio político y la estructura social del mundo; esa documentación confidencial, sincera y espontánea es, por cierto, la que el ideólogo marxista Sebrelli, metido a historiador, presume como necesariamente siniestra, "que permanece oculta en archivos secretos, en gavetas familiares, en viejos arcones," y -- concluye tajante el fantasioso caradura --, "la mayor parte ha sido destruída".
A través de las puntuales informaciones y comentarios de mi antepasado, uno descubre a Buenos Aires y Montevideo desveladas de la "siesta colonial"; sometidas a pertinaz bloqueo por las naves guerreras de Britania, que daban unicamente franquía a barcos titulados neutrales, introductores de contrabandos; visitadas por embarcaciones corsarias de Francia que traían a vender las presas cobradas en alta mar; sobresaltadas con las noticias de la metrópoli, de Europa y del universo entero, que en gacetas, correspondencias y pliegos oficiales, llegaban en fragatas españolas de combate; mientras las dos orillas rioplatenses, se planteaba la urgencia de fortificar los sitios estratégicos costeros y poner en aprestos sus milicias, a la espera de un probable desembarco enemigo.
Coincidentemente en esas cartas, el viejo Anchorena -- sin proponérselo -- se autorretrata de cuerpo entero. Hombre de orden, de rígidos principios, honesto, discreto, previsor, metódico, lleno de buen sentido dentro de su lógica prosaica. Respetuoso de la tradición y de las leyes, abomina del contrabando y de los procederes ilícitos; del propio modo que se opone, con iracundia rigorista, a toda alteración en las costumbres, y se horroriza ante los trastornos político -- sociales de su época. Es católico a macha martillo, ciertamente, aunque como buen mercader podríasele aplicar este aforismo: "a Dios rogando y las talegas llenando". No era, sin embargo, un vulgar registrero de toma y daca, pero sí traficante empresario de tomo y lomo: vale decir de mucho peso -- y muchísimos pesos -- que gozaba de gran predicamento y consideración en el ambiente porteño.

Años finales y respectivas muertes de los esposos Anchorena

El 7-X-1803, don Juan Esteban ingresó como "hermano" en la cofradía de Nuestra Señora de la Merced. Después con el correr inexorable del tiempo llegaron los achaques y se agudizó su mala salud. Entonces, la dirección de los negocios pasaría poco a poco a manos de sus hijos; y el viejo pater familias resignóse a vivir los últimos años recluído en su morada, frente al templo mercedario, confiado en la protección del Cielo -- tanto más cuando, alrededor suyo, el absolutismo monárquico venerado por él, y al amparo de cuyas instituciones pudo atesorar su fortuna, empezaba a venirse abajo. (Acá, en Buenos Aires, los ingleses atacaron en dos oportunidades y fueron rechazados a sangre y fuego, y una asamblea vecinal destituyó revolucionariamente al Virrey Sobremonte, colocando a Liniers en su lugar. Allá, en la metrópoli, un motín populachero en Aranjuez, daba al traste con Carlos IV para instalar en el trono a su hijo Fernando; mientras Napoleón, amenazante, desparramaba sus tropas a lo largo de España).
"En pleno siglo XIX y en plena ciudad plebeya, Juan Esteban Anchorena era un altivo caballero español del siglo XVI, preocupado por los preceptos de la religión y por la honorablidad de su hogar". Valga este párrafo de Sebrelli, incompatible con la idiosincracia de un advenedizo pulpero venido a más, según lo presentó el mismo Sebrelli a nuestro personaje en la primeras páginas de su malévolo "Apogeo y ocaso de los Anchorena".
Cierto documento del Archivo General de la Nación nos entera que el 6-IV-1807, al declinar la tarde, nuestro patriarca regresaba a su casa luego de orar "la Salve a Nuestra Señora de la Merced". En eso, fingiéndose portador de una esquela, alguien, vestido de militar, fué recibido por don Juan Esteban, y al comprobar el sujeto que el dueño de casa se hallaba sólo, lo amenazó con un cuchillo; mientras irrumpían otros seis cómplices del asaltante que, precipitadamente, se robaron varias piezas de plata. En verdad, no era vana la obsesión permanente del personaje por los ladrones de cualquier calibre...
El 29-II-1808, al borde ya de la tumba, el viejo Anchorena otorgó sus disposiciones de última voluntad ante el Escribano Mariano García Echaburu; cuyo texto resultaba similar a aquella "Instrucción Testamentaria" que él dejara escrita en 1793 para después de su muerte. Y el 8 de marzo siguiente cumplidos los 74 años, le llegó el término fatal.
En cuanto a Doña Romana López Anaya, ella sobrevivió casi tres lustros a su marido. Producida en 1810 la Revolución de Mayo, la Gazeta de Buenos Ayres registra que; "La Señora viuda de Anchorena e hijos han oblado 400 fuertes para la defensa y conservación de estos dominios de su legítimo soberano el Sr. Don Fernando VII". Y el 8-IV-1815, ante el Escribano García Echaburu, otorgó doña Romana su testamento. Dispuso ahí la enterraran en el Convento de Nuestra Señora de las Mercedes, como tercera que soy de su venerable orden, y amortajada con el Abito de la religión". Declaró haber sido casada con "don Juan Esteban de Anchorena, difunto", y que su marido trajo al matrimonio el capital propio declarado por éste en su disposición del 29-II-1808, en tanto ella no había aportado dote alguna. Dijo no deber nada a nadie, y que sus bienes eran: "la casa en que vivo, con los cuartos a la calle que le son anexos, muebles y esclavos y alhajas", así como "otra casita y sitio inmediato al Retiro". Finalmente dejó nombrados Albaceas,sucesivamente a sus hijos Juan José, Tomás Manuel y Mariano Nicolás, únicos y universales herederos suyos.
La existencia de la testadora, sin embargo, prolongaríase hasta Octubre de 1822. Un año antes de su muerte había quedado paralítica. Su hijo mayor Juan José le escribió el 9-VIII-1821, al hermano Tomás Manuel que estaba en Montevideo: "Madre dice que cuando te vengas mandará hacer el carrito. Ella goza de una alegría admirable, pero para subirla a la cama se necesitan dos: a la Iglesia se la lleva en silla; el invierno lo pasa en su aposento y muchos días en cama. Me dejan una bela cuando se está acabando!, y me dicen cuidado, no la apague! No tengo yo mal entripado!"
Por fin el 30-X-1822, dieron sus deudos sepultura al cadáver de la señora en la Iglesia de la Merced, conforme a su expresa voluntad. El libro Parroquial de defunciones consigna que la extinta era de "74 años", aunque, en rigor, fueron 68 los vividos por ella. El 30-X-1826, el Albacea Juan José Cristóbal de Anchorena realizó el inventario de los bienes de la finada; los cuales, en resumen, resultaban los siguientes: La casa frente al convento de La Merced, con su moblaje y demás accesorios domésticos, un par de esclavos negros de ambos sexos; una chacra en "la Punta de los Olivos, de 400 varas de frente y 6.000 de fondo, con sus respectivos edificios; un montón de cuentas a cobrar, y dinero efectivo en plata y oro.Todo ese haber se valuó en 92.267 pesos de la moneda de entonces.
 
Anchorena Zandueta, Juan Esteban de (*) (I6803)
 
2 * (Mayo 26) Cambia el ánimo de don Juan Esteban por completo con la llegada de mercaderías de ultramar. "... Los frutos y efectos que han llegado de las colonias y España se compendian en gasa, negros, aguardiente de caña, azúcar, diez y seis a veinte mil resmas de papel, bastantes tejidos y sedas, cintería lisa, lencería, linos, ruanes, bretañas, brocadillos, zarazas, angaripolas, pañuelos, etc. etc, poca ferretería, y mercería y otras frioleras. Habían llegado de Cádiz, esa semana, en barcos de Beláustegui (Francisco Antonio), de la Compañía de Ostende y en la polacra ?La Fama?; ésta con efectos y unas pocas bayetas y franelas azules, negras, rosas, celestes, amarillas y verdes. Otra goleta de la Coruña trajo géneros ingleses y mucha carga de ropa, linos, papel, sombreros, etc. Ya no vienen del Brasil tantos barcos con negros ... Con todo lo referido y alguna charanguita más no hagais novedad en baratear los efectos buenos, ni afligiros para salir de ellos, aunque os digan lo que quieran todos los traficantes tramoyeros, de ésta y esa, no diciéndolo yo, pués cuanto yo afirmo no es dudable de cierto". "Con las cuatro o cinco tropas que han caminado para Jujuy y esa (Potosí), han ido géneros pocos de encomienda, y sí negros, papel, yerba, paños, lanas, gasas y frioleras ... Después que te vayas desocupando, si proyectas antes de venir pasar por la La Paz, Cochabamba, etc, para formar algunas ideas del ejercicio en que te has de ocupar, me avisarás lo que se te ocurriere y meditares útil, no olvidándote de la lectura y ejercicios de tus estudios de latinidad y aritmética, que es lo que te ha de adelantar propiamente, con lo que penetrarás los pensamientos de Peruleros y demás prójimos...".
* (Junio 26) "... Con particular sosiego y salud recibo tu carta, hallándome con la complacencia de haberme concedido la Divina Providencia la libertad de la opresión del Consulado ... Los efectos que salen de aquí, respecto de los precios de esta plaza, han de ser caros, por lo que el bodoque (contrabando) se ha atajado, aunque creo que el Sr. Virrey ha disimulado, por no arruinar a la mayor parte de este vecindario ... pero desde este mes hizo venir la zumaca de rentas armada con gente, y poniéndole comandante en ella, ha dispuesto que registre en la navegación a todo barco que entre en este río, toda lancha de Montevideo a ésta y las que salieren, despachando a la costa del sur, para su resguardo, gente armada ... Las notas de géneros de lujo, consumo de esta plaza y otras, procuro recoger para cuando vengas, pués de la variedad nacional seguiran las modas, como ahora que los masculinos o currutacos a lo hermafrodita quieren usar los trajes subilles (?) como pollera, y los femeninos con iguales subilles, gastan sombreros con plumaje y otras deshonestidades ... Aquí se han difundido, con extensión, varias falsedades:que me habían robado telegas de oro y plata, y había yo herido a los ladrones; que se había presentado un sirviente al Sr. Virrey contra mí, y otras cosas. Todo ha sido mentira; y te aviso es falsedad. Ya conceptuarás es envidia a mis intereses. Lo que te digo por si alguno lo hubiese escrito, le digas que miente, que yo digo lo expresado. Quedó hoy en cama Nicolás, parece con sarampión, no con mala pinta...".
* (Julio 26) "... Los muchachos siguen sin novedad, aunque han pasado Tomás y Nicolás la epidemia que es cuasi general en ésta: el Sarampión ... Me dicen que un catalán ha comprado cuantos negros vosales ha podido hallar, con pocas negras, a precios algo caros, y que cargará para este lado a principios del que viene más de 200. Todo es caro menos el viento sudoeste que corre...".
* (Septiembre 9 y 29 ) En dos cartas, tras hablar largamente acerca de la guerra y sucesos de Europa y del mundo revuelto por la Francia de "Buonaparte", don Juan Esteban lo entera a su hijo haber estado "al extremo de mi vida por haberme acometido la enfermedad de tirisia" (ictericia).
* (Octubre 26) "... A tí no te faltará Dios, siempre que correspondas como debes al cuidado, esmero y empeño con que he mirado tu educación espiritual y temporal -- le dice el padre a su hijo primogénito --, y para su logro te he repetido mi deseo de que juntes los intereses que tengo en esa y que vengas inter yo viva, para esclarecerte en el manejo futuro, para tí, tu madre y hermanos, con que podais lícitamente girar para manteneros sin atrasos, y pueda ser con adelantamiento...".
* (Noviembre 26) "... No estoy para fatigarme por dinero en llevar cuentas y escribir -- le comunica el viejo Anchorena a su distante vástago --, y por esto te he repetido que no excuses concluir ahí (en Potosí) las ventas y recojo de mis interese, para venirte y instruirte si hubieras de seguir la carrera de comercio de Europa y América ... Se permite aquí públicamente el contrabando, desatendido de las funestas resultas que contemplo en el próximo año ... Ahí le digo a Saravia me remiten por don Manuel Salvador Fernández de Salta, tres sacas de lana de vicuña y cuatro de guanaco para su venta...".
* (Diciembre 26) "... Los muchachos salieron bien de su exámen filosófico y a Tomás lo aplaudieron por su desempeño, según me dijo su lector (José Valentín Gómez), y seguirá ahora un poco de aritmética, que gusta mucho a los maestros, y me han pedido le haga este singular beneficio...".

Año 1800

* (Enero 26) Don Juan Esteban le expresa al hijo ausente su pesadumbre por una carta que fraguó el joven Ramón Saravia (hijo de Don Ramón, amigo y socio de Anchorena en Potosí), y que el muchacho entregó al Cancelario del Colegio de San Carlos, Padre Carlos Joseph Montero: "carta anónima, fingida, compuesta de falsedades viciosas de los estudiantes, promovida por él, poniendo a Tomás de su alcahuete, todo con el designio de que lo exceptuara el Sr Cancelario de la clase". La letra era de Saravia, como la cotejó dicho Sr. (Montero); y para evitar lo castigaran públicamente, y que sobre echarlo de esta ciudad le quedase este borrón, que serviría a sus padres de un arruinable sentimiento, conseguí de dicho Sr. Cancelario que no se publicara el delito, dejándome encargado lo despachase de ésta y le diese cuentas a su padre para que lo castigase y contuviere; y para esto le digo lo preciso en este correo (a Don Ramón padre), sin explicarle todo lo ocurrido, de que tú no le dirás nada, y solo si te tocase, porque ya no estoy yo para escribir dilatadamente, ni para estos asuntos de sigilos hallo de quien valerme con seguridad... Sin novedades de España, aunque estamos bastante ligados a los franceses, ".
* (Febrero 26) "...Después de referirte mi salud quebrantada de resultas de la maldad que Juan Ramón había hecho con entregar al Sr. Cancelario una carta anónima de mentiras y infamias, y lo que me costó para que no se publicase ni procediera sobre ella por evitar el borrón que le quedaría y la pesadumbre a su padre Saravia , lo que hasta ahora sigue sin novedad. He tenido que prestar, a su consecuencia, al dicho Cancelario, el Sr. Montero, 1.500 pesos a réditos por dos años, de que me ha pasado el documento y cartas de agradecimiento, pues parece le hagan falta para comprar una casita, con lo que se manifestó propenso...".
* (Marzo 26) "Si tratas con algún instruído en las descomposiciones de Europa y dificultades de paz, le oirás la llegada de Buonaparte desde Egipto a Frejús el 9 de Octubre, y a París el 16, en tiempo en que estaba infestado el gobierno francés, y cuasi por esto a su ruina y trastorno la nación; y que quiso asesinarlo y lo hirió en la cara, en la sala de los Quinientos, Mr. Arena." (En verdad fué el gigantesco jacobino Destrem quien le asestó un puñetazo feroz en el hombro a Napoleón, el 18 Brumario). A raíz de ello "se han seguido trastornos y deshacer los tribunales del gobierno, habiéndose puesto de presidente de la Sala al hermano Mr. Luciano Buonaparte, y en la que era Directorio ejecutivo se ha colocado Consulado, y uno de los tres cónsules, el primero, es el general de los ejércitos y armas,dicho Buonaparte... cuyos ejércitos han derrotado a los rusos, austríacos, ingleses en Holanda, napolitanos, turcos en Egipto y sus aliados, y por esto, dicen, querrán estos países lo que sólo considero feliz: alguna suspensión de armas por armisticio, en todo este año, con los Emperadores, si estos ceden mucho, pero nunca con los ingleses...".
* (Abril 26) "... Tu no necesitas compañía con ningún extraño, pues tu mejor negocio es recoger mis intereses, y reducidos a dinero, conducirlos a esta, o donde yo te diga conveniente". Si cierta rebelión de indios estallada en Tarija "se extendiera y fuera tomando cuerpo, tomarás tus armas, aunque no sea más que para espantajo, y bájate a Jujuy con el dinero, echándome adelante, si puedes, repetidos avisos para que yo pueda disponer quien te lo resguarde o reciba para traerlo, y puedas volver al expendio y reparo de lo que dejes pendiente, porque si consideras que pueden seguirse malas resultas por esos parajes, y si te pareciera conveniente trasladar a Jujuy o a Tucumán el dinero, puedes resolverlo después de mediados de Junio ...".
* (Mayo 26) "... Esteban (Juan Esteban de Ezcurra) saldrá por la posta para esa los últimos de éste (mes), y con él irá Juan Ramón (Saravia), con lo que cesará lo mucho que le he sufrido y disimulado en silencio, que es increíble lo que padecí por la atención de su padre, que no se viera públicamente abochornado ... y si se ha sabido algo fuera, ha sido porque él mismo lo ha promulgado ... En fin, Dios le conceda su gracia para arrepentirse...".
* (Junio 26) "... Ya tendrás presente que en la fecha de ésta cumples veinte años de haber nacido (Juan José nació el 26-VI-1780) y puedes refleccionar, pués ya estás en edad en que debieras manifestar despacio para en las comunicaciones, diferenciar según las circunstancias y los sujetos...".
* (Setiembre 6) "... Siempre medito lo que dije en mis cartas hace tiempo; que pensaba duraría la guerra más que mi vida. Soy de sentir y deseo no escuses de aprovechar con estimación, sin aflicción, las ventas de los efectos que tengas, expecialmente los rezagos antiguos, para que puedas venir a verme y oirme lo que pueda decirte, y te sea comunicado para tu sucesiva utilidad, en atención a que estoy muy aniquilado, y que yo no estimo el dinero ni intereses para mi vida, y si procedo con el empeño y cuidado de no disminuirlo, es por vuestro auxilio, y para que podais manejaros con juicio, sin decadencia, que para eso estudias...".
* (Setiembre 26) Don Juan Esteban contesta a su primogénito una carta en la que éste, ofendido por algún reto o advertencia paterna, le reprochó falta de confianza hacia él. "Nunca pensé que mi suerte en el Perú fuese tal que llegase vuestra merced a desconfiar de mi fidelidad" -- apunta con retintin el viejo Anchorena -- "... Con el monto de las últimas remisiones de efectos y pagos de libranzas de dinero, que pasarán de 50 mil pesos, dirigidos a tí solo, sin particular remesa ni restricción, basta esto para que veas que tenía confianza; lo demás queda escrito para que no te olvides la desatención con tu padre. En fin, Dios N.S. te conceda su gracia para que sufras con humildad si te he tratado mal ... Según el lúgubre aspecto de las cosas de ésta, soy de sentir que no omitas aprovechar la venta cuanto antes de nuestros efectos, con preferencia los rezagos, como te tengo dicho ... pués temo haya aquí tragedia, porque con sol claro y en tropas de carretas entra el contrabando. En día claro, en la Puerta de Sarratea, el 22, atajaron cuatro carretas cargadas; y de noche hasta los extranjeros, me dicen, descargan en sus botes ... la noche del 22 asaltaron unos disfrazados al Fuerte, para sorprender las armas de la guardia y no lo consiguieron, aunque otros dicen estaban en el foso y solo hirieron al capitán Masa. Se han doblado las guardias, patrullas y ordenes singulares; han pasado por esta calle al Fuerte municiones y pertrechos, pero no hallo orden formal. Ayer, me dijeron, cascotearon por las Monjas Catalinas a una patrulla y han herido a varios particulares, sin que se diga a quien ... Al Virrey (Avilés) no le observo se comunique con sujetos regulares del vecindario, ni militares. Ibañez, el Brigadier (Don Pascual 5º abuelo mío), está retirado en casa como yo, puede ser de pesadumbre...".
* (Otra de Setiembre 26) "... Todas estas noches han andado por trastornarme la puerta de la tienda, y aunque yo pudiera atajarlos (a los ladrones), aún con mi vejez, lo que se apreciaría fuera hicieran alguna avería para tomar dinero, que es aquí lo que se busca más que a Dios ... Tu madre está en cama, y yo por necesidad ruedo hasta el destino de la Divina Providencia...".
* (Octubre 26) "... Está franca la entrada del contrabando, extremadamente, y todo lo que traen los extranjeros para llevar cuanto dinero, víveres y efectos del país puedan; y aunque se han presentado aquí bastantes barcos vacíos, se les ha disimulado, y por la costa han echado sin duda su carga, la que aunque no ha sido poca, pues me dicen pasa de un millón de pesos, ha tenido mucha salida por Chile para Lima, y a unos precios superiores a los antiguos, de modo que ya no se hallan efectos buenos...".
* (Noviembre 26) "... El contrabando está aquí franco y asqueroso que no se repara, especialmente de los extranjeros, de los que han entrado en este mes a Montevideo, a la Ensenada y a balizas, muchísimas embarcaciones". Como personajes beneficiados por esas entradas ilícitas de mercaderías foráneas, don Juan Esteban nombra en esa carta al francés Pedro Duval, al portugués Manuel Cayetano Pacheco, a Martín de Sarratea, a Esteban Romero, a José Riera, a Francisco Ignacio Ugarte, a Buenaventura Marcó del Pont, a Antonio de las Cagigas y "a otros muchísimos"... "Ayer en el entierro de Viamonte (Jaime, padre del futuro general Juan José), me dijeron que recién había llegado a la Ensenada un barco con carga para el portugués Pacheco, en el que venía su mujer del Janeiro, y que por haberse enfermado se desembarcó en una isla de aquella costa, pero el bodoque que vendrá con título de sus equipajes, no dudo halla llegado ... por que a éste (a Pacheco) la piedad lo libertará de males temporales de la Justicia al uso. Así corre aquí, y el pueblo de la Ensenada de Barragán es el refugio y amparo general" (de los contrabandistas).
* (Otra de Noviembre 26) "... A ninguna de las noticias (sobre la guerra de Europa) que aquí corren las tengo por ciertas porque han dado en figurar mentiras para encubrir los bodoques y contrabandos, y como estos son continuos, lo mismo son las exposiciones falsas ... Corre el pampero tan frío que parece invierno ... Es tan feliz el bodoque que llega a la Ensenada con mal tiempo, y de España ni con vientos favorables a llegado ninguno lícito ni usual...".
* (Diciembre 5) "... Llegó a ésta una chalupa con el parte al gobierno de haverse presentado, como a legua y media de Montevideo, el navío de guerra inglés Diómedes, de 54 cañones con bandera española, y echó una lancha con dos oficiales y bandera parlamentaria ... y se cree fué porque estaba varado y no lo batieran. El Comandante de las cañoneras don Santiago Liniers aprontó, aunque sin total aviso, 6 cañoneras ... Salió a encontrarlos, y ? siguieron los ingleses al Cerro, donde está la Casa de la Pólvora". Liniers entonces les disparó un cañonazo, y enseguida vino a su barco un oficial inglés diciendo que deseaba hablar con el Gobernador de la plaza. "Aquí le respondió Liniers, en su lengua francesa, que no había lugar". El britano le entregó un pliego para el Gobernador Bustamante y Guerra "quien previno a dicho Liniers que al canje de prisioneros que expresaba (ese pliego) contestase y dijese no había lugar". Liniers opinó que convenía echar a los ingleses de la costa como lo hiciera días atrás con los corsarios del "Buen Jardín", frente a la playa de Castillos (en el actual departamento uruguayo de Rocha), e intimó al emisario enemigo a que dentro de tres horas se hiciese a la vela el navío. Reconoció el inglés las contestaciones de Liniers, y le dijo le era sensible haverlo incomodado con el armamento (haberlo obligado a hacer fuego), a lo que respondió (Liniers) que aquel armamento y mucho más había ... con lo que se retiró (el parlamentario), y salió al día siguiente (el "Diómedes"), que fué el 5 al amanecer, y desapareció como a las 11 de la mañana. Esta venida del inglés a hablar con el Gobernador, con las circunstancias anteriores de entradas de muchos barcos extranjeros, se tiene por sospechoza ... el comandante de Artillería Mariscal Bervesé (Francisco Betbezé) y Liniers quisieron batirlo (al "Diómedes") y no se les permitió, y receloso el inglés cortó los cables para su marcha, por cuyo disgusto dice haverse enfermado el Sr. Bervesé, por haver impedido batirlo...".
* (Diciembre 12) "... Dicen que a este Virrey (Avilés) le vendrá a sucederle luego el Sr. Miguel del Pino, Presidente de Chile ... se dice también que ... el Sr. Inspector Sobremonte va a Chuquisaca; y aunque publican que éste Sr. Virrey (Avilés) irá a Lima, hay en esto creencia que habría diferencias ... y el impedimento de ser casado allí (con Mercedes del Risco) y no haberse residenciado ... Ha venido una papeleta con noticias de Europa ... que al armisticio los austriacos no lo seguirán, y que Buonaparte los había derrotado con su ejército en extremo, con lo que ya se indicarían forzados a admitir la paz con los franceses. Que el general Ms. Berthier, que ha sido el de más confianza de Buonaparte cuando fué a Egipto ... había pasado a España, y que en Madrid le puso casa su Embajador y no la quiso admitir, ni en Aranjuez la dispuesta por orden del Rey, y se mantendrá en fonda, comunicando unicamente con su S.M...".
 
Anchorena Zandueta, Juan Esteban de (*) (I6803)
 
3


 
Hurtado Gonzalez de la Fuente, Juan Antonio (I657429)
 
4
 
Unzué Rey, Mariano del Corazón de Jesús (I27635)
 
5
 
Wilkens (I192196)
 
6 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Privatizar la información del propietario (I92135)
 
7
Francisca Paula Sarmiento Albarracín, n. San Juan 1°-04-1803 y fall. Id. 14-03-1889, a los 86 años (algunas biografías equivocadamente dicen que murió en 1899). Fue socia fundadora de la Sociedad de Beneficencia de San Juan y vicepresidenta de la misma entre 1868-1869, así como de otras instituciones. C.m. San Juan 8-11-1833 con Marcos Gómez, joven cordobés residente en San Juan, del que enviudó en 1850.  
Sarmiento Albarracín, Francisca Paula (I86204)
 
8
Heriberto Agustín Martínez y Garzón, nacido el 30-9-1866 en Marín, bautizado el día siguiente en la iglesia Santa María, fallecido el 26-5-1929, al llegar a la Argentina se radicó en Córdoba, donde se empleó en el comercio en la sociedad que era de su tío José Antonio Garzón y Rogelio, en 1885, Garzón deja la sociedad y Heriberto se integra denominándose ?Rogelio Martínez y hermano?, varios años después la firma se disolvió cuando Heriberto abrió su propio negocio
Fue miembro de la Asociación Española de Socorros Mutuos (la cual llegó a presidir), socio fundador del Centro Gallego de Córdoba, y, junto con su hermano, uno de los fundadores del Hospital Español (actualmente ubicado en el barrio Rogelio Martínez). Tuvo además, mucha vinculación con diferentes entidades financieras como el Banco Hipotecario Nacional, del cual fue consejero. En el campo político no trascendió más allá de las fronteras de la ciudad: fue concejal municipal en 1907 y en 1922, elector de gobernador
Fue condecorado por servicios prestados en varias ocasiones: Caballero (1915) y Comendador (1920) de la Orden de Isabel la Católica; Caballero de Mérito de la Orden Constantiniana de San Jorge (1925) y Medalla de Felipe V
Heriberto se casó el 25-4-1890 en la Catedral con Manuela Carranza Yofré (ver Los Carranza), siendo testigos: su hermano Ro gelio Martínez y se suegra Manuela Yofré. 
Martínez Garzón, Heriberto (I70870)
 
9
Necrológica de "La Nación":
Con honda tristeza fue recibida ayer la noticia del fallecimiento, a los 97 años, de doña Marta Nazar Beristayn de Abella Caprile, luego de permanecer internada en una clínica de esta ciudad. Murió rodeada por sus ocho hijos y "una sonrisa en los labios", según transmitió ayer uno de sus descendientes, a cuya educación dedicó su vida.

Había nacido en Buenos Aires el 18 de octubre de 1912. En la década del 30 se casó con Eduardo María Abella Caprile, bisnieto del general Bartolomé Mitre, fundador de La Nacion, en cuya Redacción también trabajó.

Cuando su marido falleció, Marta Nazar Beristayn de Abella Caprile se abocó en soledad a la educación de sus hijos Eduardo, Federico, Daniel, Arturo, Carlos, Cristian, Bartolomé y Dorotea. La familia se compone también de 15 nietos y 15 bisnietos.

"Se murió en la felicidad", comunicó ayer su hijo Arturo Abella Nazar, al manifestarse sobre el espíritu caritativo de su madre a lo largo de su vida. Nazar Beristayn de Abella Caprile fue propulsora de importantes obras de caridad y una activa participante de actividades comunitarias.

Junto con Chiquita Ezcurra fue la fundadora del grupo Emaús, de San Isidro.

Aprovechó los numerosos viajes que realizó a Europa para embeberse de la cultura del Viejo Continente y compartir luego sus vivencias con su familia y allegados, haciendo gala de una calidez, una simpatía y un sentido del humor, que sus amigos echarán en falta.

"Madre excepcional y amiga fantástica" fue ayer la definición de sus amigos, al conocerse su muerte.

Su carácter firme la llevó a conseguir hace algunos años que el intendente de Mar del Plata cerrara la plaza Bartolomé Mitre para que los niños tuvieran un espacio verde por el disfrute.

Sus restos serán inhumados hoy, a las 11.30, en el panteón de Emilio Mitre, en el cementerio de la Recoleta.


 
Nazar Beristayn, Martha Elisa (I87467)
 
10
Necrológica de La Nación:
Angélica Mitre de Gowland, fallecida ayer en esta ciudad a los 84 años, irradiaba en su trato la bondad y la alegría que impregnaban su corazón, siempre atento a servir a los demás.

Un modo de ser dulce, sencillo, desprendido de sí, se reflejaba en su conversación y en su mirada, que transmitían una honda paz interior y una preocupación por el otro que volcó en un trabajo silencioso, inteligente y efectivo en múltiples iniciativas de bien público.

Bisnieta del fundador de este diario, hija de Jorge A. Mitre, que fue su director entre 1912 y 1932, y de Susana del Campillo, siempre estuvo ligada por hondos vínculos afectivos a LA NACION, de cuya sociedad anónima era accionista. Al fallecer, era vicepresidenta de la Asociación Amigos del Museo Mitre.

Siempre interpretó la herencia moral e intelectual de sus mayores como una responsabilidad. Siendo joven, se incorporó al movimiento de las guías scout, que había fundado su suegra, Nair Fernández Blanco de Gowland. Presidió la Asociación de Guías Argentinas y le dio presencia internacional. Fue titular del Comité Occidental de la Asociación Mundial de Guías Scout. Encabezaba el Consejo de Coordinaciones de Obras Privadas de Bienestar Social (Condecoord). Presidió también Obras Privadas de Asistencia al Menor (OPAM), que coordina los trabajos de 45 instituciones en favor de los menores. En todas ellas, su meritoria trayectoria era valorada como un ejemplo de vida. Apoyó los esfuerzos de las voluntarias hospitalarias y por su vocación de servicio fue reconocida con el premio Golda Meir, en 2000, por la Asociación de Mujeres Israelitas. Mostró siempre disposición y capacidad para escuchar a todos, para armonizar y encauzar grupos de trabajo hasta su último día. Tenía una singular perspicacia para identificar problemas sociales y encarar soluciones reales.

Profundamente católica, de devoción serena y acendrada, hace pocos días había viajado a Salta para participar de la celebración del Señor del Milagro.

Nacida en Buenos Aires en 1922, Angélica Mitre se casó en 1941 con el ingeniero Alberto Gowland, con quien tuvo dos hijos: María, licenciada en Letras, actual directora del Museo Mitre, y Alberto Jorge, abogado, miembro del directorio de la SA LA NACION y presidente de la Asociación de Editores de Diarios de Buenos Aires (AEDBA). Conformó un hogar pleno de amor con su marido, hijos, nietos y bisnietos, con los que supo compartir con delicadeza desvelos y alegrías. Pero su cariño también se extendió a círculos más amplios, sin hacer distinciones, con especial predilección por los niños, los pobres, los más necesitados. En todos aquellos que la querían y que valoraban su espíritu humilde y solidario, su recuerdo permanecerá imborrable.

El sepelio se efectuará hoy a las 11.30 en la Recoleta, previa misa de cuerpo presente, a las 9.45, en la basílica del Socorro, Juncal 888.


 
Mitre del Campillo, Angélica Delfina (*) (I61788)
 
11 Nació en Santa Fé en el año 1789 y se casó el 21 de enero de 1811 con María del Carmen Pacheco, bautizada en Santiago de Chile, hermana del General Angel Pacheco, hija del Dr. don José Diego Pacheco y Gómez Negrete, nacido en Puerto de Santa María, licenciado y doctor en leyes el 21 de octubre de 1776 en la Universidad de Chuquisaca, pasando a Buenos Aires y estando anotado en la matrícula de Abogados de la Real Audiencia en el año 1785, y de María Teresa Concha y Darrigrande, natural de Santiago de Chile. Era nieto paterno de don José de Arriola y de Lucía Morcillo, originarios de Santa Fé.
José Julián de Arriola pasó de Santa Fé a Buenos Aires, convirtiéndose en un acaudalado vecino y destacado funcionario. Gran terrateniente, le perteneció una fracción de tierra que compró a los Hermanos Franciscanos, llamada La Calera, en el actual barrio de Belgrano, donde se encuentran las conocidas "Barrancas" y la Iglesia redonda en cuyo atrio existe un cuadro que recuerda los nombres de Arriola y de María del Carmen Pacheco como los antiguos dueños de aquellas tierras.
Regidor del Cabildo de Buenos Aires entre los años 1811 a 1820, Regidor Decano luego, habiendo sido nombrado Alcalde de primer voto en reemplazo de don Juan Pedro de Aguirre.
Fue Representante de 1824 a 1825.
Figura entre los que estudiaron el proyecto de Estatuto del Banco de la Provincia de Buenos Aires, que finalmente fue aprobado y publicado el 20 de febrero de 1822, en el suplemento del Argos.
Fue accionista del Banco de Buenos Aires desde el inicio de sus actividades en 1822 y su Director en los años 1824 y 1825. Más tarde dicho banco se convertirá en el hoy conocido Banco de la Provincia de Buenos Aires.
En 1828, cuando se produjo el fusilamiento de Dorrego en la Estancia "El Talar" de Almeyra, José Julián de Arriola que era gran amigo, vendió algunas de sus propiedades y donó otras.
Años después sus tierras pasaron a formar parte de la estancia de Juan Manuel de Rosas denominada "San Benito de Palermo".

(Conf. "Los Almeyra Horne", Revista Nº 1 de la Junta Sabatina de Especialidades Históricas. Juan Bautista Fos Medina). 
Arriola Morcillo, José Julián (*) (I48591)
 
12 Carrizo de Orellana murió antes que Lorenza, y ésta dió poder, como tutora de sus menores hijos, a Juan de Cáceres, para que solicitara en 2ª vida, las encomiendas de "Valle Vicioso", "Chalgasta", "Amangasta", "Pantibil" y sus anexos a nombre de su p Tula Bazán, Lorenza de (I15941)
 
13 El Mayor del Ejército Argentino, Dr. Tadeo Sztyrle, es otro de los exiliados polacos, que habiendo llegado a esta tierra en época de las evoluciones y afianzamiento de las instituciones, colaboró eficazmente en el progreso. Ha prestado al país servicios profesionales muy importantes, dando a su nueva Patria un grupo de ciudadanos que ocuparon en el ejército nacional y otras actividades cargos de suma importancia.
Hijo de Tadeo Sztyrle y Rosalía Soronkowska, nació en Varsovia el día 17 de octubre de 1847 y allí mismo cursa sus estudios primarios y secundarios.
Al estallar la insurrección de 1863, a pesar de su temprana edad, que lo ponía a salvo de la momentánea conscripción rusa, se une a sus compañeros mayores, luchando con ellos contra el opresor de su Patria de nacimiento, bajo el santo y seña "por vuestra libertad y la nuestra". Junto con ellos se expatria a Francia, donde en la Facultad de Medicina se gradúa de farmacéutico y médico.
Allí traba amistad con un joven argentino, estudiante de medicina como él. El amigo le habla de su Patria lejana y en sus narraciones el joven polaco habrá visto cuánto se parecían sus llanuras polacas a las llanuras de las pampas argentinas, cuán parecidas eran su historia de luchas por la independencia como también el carácter de la población. Le ha hablado tanto que le ha convencido. Y el joven polaco decide trasladarse al nuevo mundo y buscar nuevos horizontes donde aplicar su saber y sus energías.
Sabía muy bien que al volver a Polonia le esperaba el exilio forzoso a las heladas tierras de Siberia, sabía que su presencia traería las persecuciones de los esbirros del Zar contra toda su familia.
Los primeros años en la República Argentina fueron muy duros, debiendo trabajar en todo. Hizo de actor de teatro, luego de farmacéutico y por último, ya más formado y con mejores recursos, revalida el título de médico e ingresa al Ejército Nacional Argentino.
Tomada carta de ciudadanía, la amistad se convierte en parentesco, pues el joven polaco contrae enlace con la señorita Magdalena Pita, hermana de su amigo y así forma su hogar, que lo une a esta tierra en forma definitiva y con lazos indestructibles.
Como médico militar hizo la Campaña al Desierto a las órdenes del general Julio Argentino Roca. En el cuadro del pintor Juan Manuel Blanes, que representa al mencionado general con su estado mayor al iniciar la magna epopeya de devolver a la civilización y al patrimonio nacional extensos territorios de Río Negro, aparece el doctor Sztyrle, por entonces capitán, envuelto en un poncho, de pié y con una valija de primeros auxilios en el suelo.
En su libro "Remembranzas" del señor Francisco Pita, al hablar del pasado de Carmén de Patagones, lo menciona en varias oportunidades. Dice, por ejemplo; "Que entre los médicos que ejercieron la medicina con patriotismo y buena voluntad sirviendo gratuitamente a los pobladores de aquellas comarcas, figuraban los médicos cirujanos y farmacéuticos del ejército y marina y entre ellos recuerda cariñosamente al doctor Tadeo Sztyrle".
En otro párrafo dice el mismo autor: "Hasta 1873 no hubo en Patagones otra botica que la del Fuerte, la que despachaba gratuitamente todas las recetas que expedía el médico oficial doctor Barajas. En ese año, y a invitación del mismo Barajas y de otros respetables vecinos, estableció Sztyrle la primera farmacia particular en casa de don Francisco Abel, llenando una necesidad pública bien sentida. Pero el resultado comercial fue pésimo debido a que el público grueso no estaba de acuerdo en tener que abonar el importe de los medicamentos, desde que, según su criterio, eran recetados por el médico que no cobraba sus visitas y por consiguiente debían expedírseles gratis también los remedios en la farmacia particular. Al fin terminaron algunos por abonarlos pero con cargo de que fueran eficaces y que los enfermos los consumieran íntegramente, pues no siendo así o si estos fallecían antes pretendían que se les devolviera el importe proporcional a lo que restaba en los envases". Citaré un solo caso, Barajas recetó a un enfermo aceite opiado, la esposa de éste fue con la receta a la botica de Sztyrle y le dijo: "dice el dotor que me la copie bien". El enfermo falleció esa misma noche y al día siguiente volvió la mujer a la botica exigiendo que se le reintegrara la mitad del importe abonado puesto que su finao sólo había alcanzado a usar medio frasco y además dijo: " el aceite no estaba bien copiau".

( Extraido del libro "Los Polacos en la República Argentina", de Estanislao Pyzik, paginas 227 a 231 ) 
Sztyrle Soronkowska, Mayor Tadeo (*) (I127530)
 
14 Falleció en Salta luego de testar el 19-VIII-1765, ante el Alcalde José Arias Rengel. Bernadet, Manuel Francisco (I22515)
 
15 Melchora Báez Fernandez Pedroso, a quien su hermano Pedro le adelantó 24 vacas con 10 terneros al pié de la sucesión paterna. Báez Fernández Pedroso, Melchora (I23988)
 
16 Para su casamiento Mariana Mexía fue dotada con 5.000 pesos en plata y bienes, según escritura del 30-VI-1667, cuyo recibo protocolizóse el 29-XII-1609. Testó ella en Córdoba, siendo viuda, el 12-IX-1671, y se fue al otro mundo el 30-VII-1674. Suárez Mexía Abad Chavero, Mariana (I78842)
 
17 Pocas figuras del quehacer político nacional han tenido la integridad moral y formación intelectual que tuvo el doctor y catedrático don Rodolfo Moreno, quien fue el último gobernador conservador de la provincia de Buenos Aires, en la década de 1940, partido político otrora poderoso y del que hoy sólo existen unos cuarenta comités en toda la Provincia, incluyendo su histórico bastión del partido bonaerense de Lobos.
El doctor Rodolfo Moreno nació en Buenos Aires, el 20 de marzo de 1879, y fue bautizado el 4 de octubre de ese año, en la iglesia de San Nicolás de Bari. Fue su padre Rodolfo Moreno Montes de Oca, nacido en Santiago de Chile (aunque argentino por opción), el 26 de mayo de 1852; ingeniero civil por la Universidad de Buenos Aires, ejerció, durante años, como catedrático titular de matemáticas superiores en la facultad de Ingeniería, así como de álgebra y cálculo diferencial e integral en la universidad de La Plata, donde fue decano de dicha facultad.
Como ingeniero, Moreno Montes de Oca mensuró campos en los antiguos territorios nacionales y realizó importantes obras, como el puente sobre el río Luján que fue reemplazado en 1935 y que llevó su nombre; fue director de los ferrocarriles de la provincia de Buenos Aires, diputado en la Legislatura provincial de 1883 a 1891, presidente de la Cámara de Diputados en 1888, y ministro de Hacienda y de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires, durante la gobernación de Costa. Falleció en Buenos Aires, el 18 de marzo de 1929.
Y su madre fue Rosalina da Rocha Miró, nacida en Río de Janeiro, Brasil, el 5 de octubre de 1856 (hija de Joaquín Pedro da Rocha da Cunha, nativo de Río de Janeiro, cónsul general del Brasil en Buenos Aires, y de Rosa Amelia Miró de Freitas, también brasileña), y fallecida en Buenos Aires, el 7 de agosto de 1956. Los padres de Moreno se casaron en la ciudad capital argentina, el 28 de julio de 1877.
Rodolfo Moreno (hijo) se educó en Buenos Aires y, terminados sus estudios secundarios, egresó como abogado de la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, en el año 1900, obteniendo ese mismo año el doctorado en jurisprudencia por la misma casa de altos estudios, con una tesis titulada "Proteccionismo industrial" . Ejerció muchos años como profesor de literatura en el colegio Nacional de La Plata, siendo más tarde profesor titular de derecho civil en la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, miembro del Consejo Académico y secretario de la misma facultad y profesor titular de derecho penal en la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Fue miembro, también, de la Academia de Derecho y Ciencias Sociales, entre otras instituciones académicas de las que formó parte.
Incorporado al mítico partido Conservador de la provincia de Buenos Aires, tuvo una actividad política brillante, siendo electo diputado nacional por dicha provincia durante cuatro períodos consecutivos; fue ministro de Obras Públicas bonaerense en 1913-1914, ministro de Gobierno en 1914 y 1934, secretario de la Procuración General de la Suprema Corte provincial y representante letrado de la Provincia en la Capital Federal.
En 1931, fue designado ministro interino de Hacienda, para ser, luego, presidente de la comisión de Reforma Constitucional de la Convención Constituyente de la Provincia (1934), y presidente de la Caja Nacional de Jubilaciones y Pensiones Civiles (1935-1938). Posteriormente, aceptó el cargo diplomático de enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Japón, donde estuvo destinado en 1939-1940, en los comienzos de la Segunda Guerra Mundial.
Vuelto a la Argentina, fue electo, en 1941, gobernador de la provincia de Buenos Aires, cargo que ejerció hasta 1943, destituido por el golpe militar de ese año. Como gobernador, fue promotor de numerosas obras públicas de importancia; entre ellas, la ejecución de un plan completo de construcciones carcelarias, designando a Roberto Noble, futuro fundador del diario "Clarín", como ministro de Gobierno.
Paralelamente a su actividad política, fue un destacado académico y publicista, por cuyas obras fue incorporado como miembro por la Academia de Ciencias Sociales y Políticas de Filadelfia y la Academia de la Historia de Illinois, ambas de los Estados Unidos. Entre sus libros, se encuentran El problema penal, La ley penal argentina, Enfermedades de la política, La ley de seguridad social, El derecho de la mujer, Los tribunales de la costa sud, La cuestión democrática, y El Código Penal y sus antecedentes (7 tomos).
Si bien todas sus obras son destacables, merece un capítulo aparte El problema penal , que data de 1933, en la que enumera las problemáticas delictuales de su tiempo, que son de novedosa actualidad, las que emanan, según su criterio, de "los focos de mala vida", explayándose sobre ciertos criterios de los criminales y sus organizaciones, contra quienes, dice, debe existir una defensa constante y enérgica, enumerando entre los elementos tolerados, consentidos o estimulados los "guapos de profesión, los batidores, la trata de blancas y jugadores de oficio".
En ese mismo libro, traducido a varios idiomas, afirma que, para poder destruir las organizaciones criminales y producir el saneamiento social de sus miembros, es necesario chocar con muchos intereses creados, pero la nobleza y utilidad de su propósito justifica el empleo de toda la energía precisa para atacar el mal en sus raíces: "no se podrá intentar con éxito la defensa completa de la sociedad mientras no se extirpen los focos verdaderos de la enfermedad".
Otro comentario que resulta de interés lo da sobre los profesionales de la política: "debido a la incultura de malas prácticas, el matón profesional suele jugar un rol importante en los partidos políticos que disputan el predominio electoral; este guapo de comité es un sujeto que no trabaja, no sabe hacerlo, no tiene profesión, y vive acompañando a los caudillos". Personajes que, lamentablemente, siguen existiendo en la actualidad (denominados "punteros") y continúan proyectando fechorías a sus adversarios y gozando de completa inmunidad.
Otro tipo delictual analizado en su obra es el "batidor", como se denominaba al sujeto que delataba ante funcionarios policiales a sus compañeros de actividades ilegales, así la policía, por medio de sus confidentes, monitoreaba los movimientos de individuos a quienes se sindicaba como peligrosos. Moreno lo reprueba como procedimiento de custodia social, ya que "este contacto fraterno de la policía con los exponentes de mala vida es más probable que pervierta a los primeros que reforme a los segundos".
Y también se adelanta con la llamada "trata de blancas", hoy denominada prostitución, en cuanto considera que constituyen un peligro social las organizaciones dedicadas a ello, no sólo como una "lacra", sino como una incubadora para toda clase de delitos que siempre se hallan presentes en los episodios de bajo fondo.
Don Rodolfo Moreno falleció en Buenos Aires, el 20 de noviembre de 1953. Había estado casado con Emilda Flores Levalle, con quien no tuvo hijos.

Por Lucio Pérez Calvo y Sebastián María Steverlynck
 
Moreno Da Rocha, Rodolfo (*) (I620531)
 
18 Pocos años después de la creación del Virreinato del Río de la Plata, el 8 de Junio de 1778, el Virrey Vertiz firmaba la Real Cédula que establecía la fundación de fuertes y poblaciones en toda la costa patagónica, ordenando asimismo dar un trato adecuado a los indios del lugar.
Menos de un año después, el 22 de Abril de 1779, Francisco de Viedma fundaba el fuerte de Río Negro, núcleo de lo que luego sería Carmen de Patagones, en la margen derecha de dicho río. Sin embargo, una contingencia de la naturaleza obligó a los pobladores a trasladarse a la otra margen, más elevada y mejor guarnecida, dos meses después.
El Rey de España ofreció a quienes se ofrecieran como primeros pobladores el pago del viaje, la provisión de casa, así como la entrega de útiles de labranza, semillas, bueyes y la propiedad de las tierras que trabajasen, más un real de plata por día durante el primer año. El bando se difundió en primer lugar en Galicia y de allí provinieron los primeros pobladores que llegaron a destino el 2 de Octubre de 1779, luego de un largo viaje. El núcleo social fundador se puede determinar en una docena de familias.
Entre los fundadores y primeros pobladores llega el matrimonio compuesto por Bernabé Pita y María de Aneyros. Ambos eran naturales de San Martín de Cobas, Galicia. Con ellos vinieron sus hijos: José (de 15 años), María (de 12 años), Benito (de 8 años), Teresa (de 6 años) y Antonia Juana (de 3 años).
Esta familia se embarcó para Patagones en la urca "Visitación" el 7 de Junio de 1779 y desembarcó el 14 de mismo mes en que se perdió dicha urca. El 13 de Septiembre de 1779 se embarcaron para el Río Negro en el bergantín de Goicochea. El hijo José quedó en 1779 en Montevideo para seguir a sus padres sólo el 18 de Agosto de 1780, en que se embarca en la fragata Dolores para llegar el 21 de Septiembre de 1780.
Bernabé Pita contaba con 40 años de edad, de oficio carpintero y labrador, hijo legítimo de Juan Pita y María Díaz, era de estatura regular, cara trigueña, no cerrado de barba,barba, pelo y cejas castaño y ojos melados. María de Aneyros también tenía 40 años, hija legítima de Juan Fernández y Josefa de Aneyros. Eran propietarios de tres esclavos (dos esclavos y una esclava).
Don Bernabé Pita llegó de España a la Costa Patagónica 31 años antes de la Revolución de Mayo. Como se asentó permaneciendo los cinco años que ordenaba el Rey para poder ostentar los títulos de Hidalgo y Caballero, éstos le correspondieron con largueza. A sus hijos José y Benito Pita también les correspondió esta distinción porque cumplieron dicho plazo antes que la Asamblea del Año XIII aboliera los títulos de nobleza en el país. 
Pita Díaz, Bernabé (*) (I130675)
 
19 Sargento Mayor de La Rioja en 1665, y Maestre de Campo en 1668; Encomendero de los indios "abaucanes" y de los pueblos de "Sanguin" y "Sabuil"; Alcalde ordinario y Corregidor de La Rioja, donde falleció el 2-II-1692.
por Carlos F.Ibarguren 
Bazán de Pedraza Gutiérrez de Rivera, Maestro De Campo Juan Gregorio (I2395)
 
20 Cirilo es de quien descienden los Saraví Garmendia afincados en Montevideo
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Podría ser este Cirilo Sarabí, que aparece en la pagina de los mormones:Cirilo Sarabí
Male
Event(s):
Birth: About 1776 , Durazno, Uruguay

Marriages:
Spouse: Dolores Espinosa Family
About 1802 , Durazno, Uruguay

Messages:
Record submitted after 1991 by a member of the LDS Church. No additional information is available. Ancestral File may list the same family and the submitter.
BIRT: RIN MH:IF1425
DEAT: RIN MH:IF1426 
Saraví Mansilla, Cirilo (I82831)
 
21 El 9-VII-1794, Bernardo Artayeta talabartero francés" (?) (ERROR EN EL TEXTO ORIGINAL) y su mujer Estefanía Centurión legataria de don Agustín Casimiro se comprometieron a pagar, "sin pleito alguno", a María Josefa de Lajarrota de Aguirre, 500 pesos en plata acuñada, moneda corriente, en el término de 4 años La deuda recién se canceló el 15-VI-1809, ante el Escribano Antonio Agrelo. Fué Bernardo Artayeta fundador de la familia argentina de su apellido natural de Navarra, hijo de Juan Artayeta y de Juana Aranziaga, y aquí, en Buenos Aires, se casó el 23-V-1791 con la mencionada Maria Estefanía Centurión, hija, por su parte. de Pedro Centurión y de Manuela Martínez, según consta en el Libro 5 de Matrimonios de la Iglesia de La Merced
Dice el testamento de Agustin Casimiro Aguirre Micheo : A la muchacha Estefania Centurión, que por pobre se ahijó en la casa, por sólo la pensión, y allí se alimentaba y vestía, legábale 1.000 pesos, por lo bien que ella lo había servido. 
Artayeta Aranziaga, Bernardo (I86173)
 
22 Hay en la provincia de Salta, dentro del florido Valle de Lerma, un lugar para mí inolvidable, señalado en el mapa salteño y en la memoria de las gentes con el nombre de San Agustín.
Lugar de recuerdos gratos e imborrables, punto invisible en la superficie del gran planeta, pero gran mundo de profundas emociones. Vasta finca incrustada en el cuerpo de la provincia y preponderante distrito del Departamento de San José de los Cerrillos. Basta que sea un pedazo del Valle de Lerma para que tenga todos los atributos de la belleza geográfica. En su dilatada extensión los potros vigorosos pueden galopar muchas horas, contando numerosas leguas, y los ganados pueden centuplicarse sobre sus verdes prados y los campos sombreados de bosques y regados por el canal que escapa del río y por los numerosos manantiales que surgen de los terrenos bajos, llevando en sus aguas impolutas los cardúmenes silenciosos y dorados. Los suaves relieves de su suelo y las graciosas colinas aledañas por el naciente, preñadas de mármoles polícromos, lo hacen más pintoresco. El río que pasa sin cesar al pie de esas tierras orientales cantando sus coplas sonoras, y las aves que pueblan los espacios y deteniéndose en la enramada dejan sentir las sintonías de los bosques, completan con la música del viento y de las gargantas, el encanto y la alegría de aquella región.
Yo he pasado muchas veces, viajero solitario, por sus numerosos caminos, contemplando emocionado sus paisajes y otras veces he vivido en su seno largos días felices, oyendo la campanita sentimental de tu oratorio, tres veces centenario, asistiendo a las fiestas legendarias de tu río cuaternario, mezclándome en las alegres y numerosas cabalgatas, visitando tu escuela infantil y durmiéndome en las noches plácidas al arrullo de las ranas, cuando croan dentro de la vecina laguna.
En este lugar, bosquejado más con el corazón que con la pluma, fijó su residencia la joven pareja Figueroa Paz. Sobre un relieve del terreno construyeron su casona los antepasados de don Pío, en su mansión que mira al Norte y que los diversos habitantes se encargaron de mejorar y ensanchar, vivieron felices los esposos y tuvieron la friolera de diez hijos. Este número de herederos demuestra que en aquel hogar no había entrado el sistema francés. Pero, como ocurre casi a menudo, el esposo murió primero, quedando la joven viuda rodeada de sus numerosos hijos y con el caudal de experiencia que se adquiere en la vida conyugal, dispuesta a la lucha. Asumió la dirección y administración de aquella gran heredad, cuyos límites no podían alcanzarse desde la azotea de la casa solariega. Allí, en aquella residencia señorial, distante unos 40 kilómetros al sur de la ciudad de Salta, la bellísima tucumana concretóse al cuidado de sus cariñosos hijos, al cultivo del gran feudo agrícola-pastoril y a la conservación de las costumbres de la familia y del lugar.
Doña Genoveva anualmente dirigía y presidía las fiestas legendarias de San Agustín., las que atraían para Agosto a todos los vecinos del lugar como a los numerosos invitados de nuestra protagonista. El viejo Oratorio, donde se conservaban muchos libros valiosos así como también esculturas artística, era insuficiente para contener a tanto devoto del Doctor de la Iglesia Cristiana. A esas fiestas clásicas acudían gentes de alta configuración social e intelectual destacándose, como es natural, los eclesiásticos, llamados expresamente para celebrar no sólo la antiquísima ceremonia de la misa, sino para dirigir a los concurrentes la palabra sagrada y aplicarles, en resumen, los sacramentos del bautismo, confesión y matrimonio. Se cuenta que en una de esas fiestas, doña Genoveva reclamó al fraile la falta de cumplimiento de sus deberes al no casar a "Tata" Ventura, el fiel capataz que vivía maritalmente con una mujer. El fraile, vacilante en la respuesta manifestó a la señora que él no había dejado de cumplir con sus deberes, pero que esa boda que reclamaba la dueña de casa era imposible.
Doña Genoveva sorprendida por esa respuesta vaga y misteriosa del franciscano, preguntó con curiosidad por qué era imposible. El fraile entonces manifestó que, no obstante prohibírselo el secreto de confesión y para satisfacer a la matrona, tenía que revelar lo que ella ignoraba. El "Tata" Ventura…no podía casarse…con la mujer con quien vivía…porque era…¡casado en otra parte¡
En esos días de la novena, en la que la gran dama obsequiaba a sus invitados con una espléndida mesa, se bebía en abundancia l agua mineral que surgía dentro de la misma finca en el llamado "Ojo del Obispo", en recuerdo del Obispo Gómez, antiguo dueño del fundo.
Pero la noble dama no se encerraba en el misticismo religioso: también sentía latir su corazón al calor de las opiniones políticas. Cuenta un narrador de de la tierra salteña, que allá por el año 1864, cuando la provincia estaba en armas, había sabido nuestra protagonista que un paisano que capitaneaba un grupo de milicianos de la Guardia Nacional, habíase introducido en la finca y sacaba toda la caballada de los potreros. Nuestra dama se dirigió al sitio donde el jefe de la patrulla estaba reuniendo sus caballos y después de encararlo e increparle su delito, lo corrió a pedradas y le quitó sus equinos…
Más tarde, en 1867, llega a Salta el montonero Felipe Varela, que después de tomar por asalto la ciudad, es derrotado y perseguido. Varela pasa por San Agustín con sus tropas y al llegar a la casa solariega pide hablar con la señora de Figueroa. Doña Genoveva se arma de coraje y sale al corredor donde recibe al Varela.
Señora -le dice Varela con todo respeto y con el kepi en la mano- He ordenado a mis soldados que no toquen un solo animal de esta finca, y tengo el honor de saludar a la hermana de "mi grande amigo" el doctor Marcos Paz, vicepresidente de la República.
La señora agradeció las salamerías del montonero, poniendo en cuarentena aquello de la gran amistad entre su ilustre hermano y un forajido.
Los hijos crecieron y la madre tuvo que ir a pasar los inviernos en la ciudad y los veranos en San Agustín. El traslado de un lugar a otro constituía un acontecimiento y daba lugar a un largo proceso de preparativos, arreglos y embalajes. Por aquellos tiempos, las familias pudientes tenían un mueble llamado almufrez, que se parecía a un sobre de carta: era de cuero, de dimensiones más grandes y más alto que un colchón de matrimonio, como que su objeto era el de guardar todos los colchones de la familia. Cuando los nietos de doña Genoveva -los que reunía en su mesa de San Agustín en número de sesenta y dos- veían preparar el almufrez , saltaban de alegría pensando en que se acercaba la hora feliz de marchar a San Agustín, donde los esperaba el aire libre, el baño delicioso, los paseos a caballo, la mazamorra con leche comida a la luz de la luna, la miel de las abejas, las fiestas improvisadas a la orilla del río, con motivo de las pescas con redes, y tantos otros motivos de profundas satisfacciones que se graban eternamente en el corazón y en la memoria de los niños, despertando sus afectos, creando el amor a la tierra natal y produciendo en el ocaso de la vida y en la ausencia del terruño, aquellas amargas y silenciosas nostalgias.
Esta dama, que vivió para los suyos durante sesenta y ocho años, murió en la ciudad de Salta en 1885, rodeada por el amor de la numerosa familia que había formado.
por Augusto Marc del Pont, publicado en "EPOCA" de Salta "Crónicas del Tiempo Viejo" 28 de mayo de 1935 
Paz Pereyra Mariño, Genoveva (*) (I31226)
 
23 Miembro de familias tradicionales de esa ciudad, a los 24 años se caso con Napoleón Gallo, santiagueño que pertenecía también a un hogar de raigambre histórica en nuestra provincia. Desde su juventud, Elmina había demostrado una profunda inclinación cristiana en la práctica constante de la caridad y el cuidado de los más pobres. Su vida transcurrió entre obras benéficas, a las que se consagró con devoción tras la muerte de su hija de tres años. Poco tiempo después fallece su esposo, Elmina afrontó aquella perdida con fortaleza, apoyada por el consejo y la ayuda espiritual del padre Angel María Boisdrón. La Madre Elmina puso su fortuna a disposición de la institución que había fundado y edificó un asilo, en el que atendió a un centenar de niños que habían quedado huérfanos . A raíz de la epidemia de cólera que se desencadena en Tucumán en 1888, Elmina abrió su casa para recibir a los niños que habían quedado huérfanos. Aconsejada por el Padre Boisdrón, decidió consagrarse al servicio de Dios junto con otras damas tucumanas, y juntas fundaron la Congregación de Hermanas Dominicas Terciarias del Santísimo Nombre de Jesús. Poco a poco se multiplicaron las instituciones de esta naturaleza en diferentes puntos del país . De la casa Matriz en Tucumán nacieron los asilos de Montero, Santiago del Estero, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. En nuestra provincia, las hermanas han continuado la obra de la Madre Elmina, y actualmente tienen tres comunidades: la del Colegio La Asunción, la de San Pedro de Guasayán, y el noviciado intercongregacional de las Termas.
 
Paz Terán, Nicolasa Elmina (*) (I93249)
 
24 Nació en el País Vasco a principios del siglo XIX. En 1866 se separa definitivamente la administración forestal y la viaria. El 12 de febrero de publica una circular creando tres plazas de Peritos de montes y seis de Guardas Celadores para el servicio de montes de la provincia (Navarra), ?llamando a los que se crean aptos a la oposición para obtenerlas.?
Las condiciones exigidas eran para los Peritos el serlo agrícolas o agrimensores y ser aprobados en examen por el Ingeniero Jefe de montes del Estado en esta provincia de las materias siguientes: topografía, fisiología y triconomía vegetal, geognosia y silvicultura.
Los Guardas Celadores debían acreditar conocer el sistema métrico decimal, saber practicar una alineación, con piquetes en el terreno y medir una línea accesible a todos sus puntos.
Todavía en estos momentos no tiene contratado la Diputación técnico alguno debiendo alguno debiendo recurrir al Ingeniero del Estado, Lucas de Olazábal, que llegó a Navarra a principios de 1858.
El 22 de marzo se celebraron en la casa Palacio de la Diputación los exámenes siendo nombrados de forma inmediata, el 24 de marzo, las siguientes personas: Paritos de Montes: Serafín Olloqui, Joaquín Martín, Bonifacio Landa. Guardias Celadores de montes: Mariano Otegui, Martín Soriano, Pablo Rubio, Julián Soler, Francisco Ulibarri y Carlos Espel Soler.
Participó de la Tercera Guerra Carlista (1872-1876). Fue uno de los carlistas más comprometidos al Señorío. Gustavo Cobreros, jefe de la memoria carlista comunicaba a Juan Nepomuceno de Orbe y Mariaca, marqués de Valde-Espina que ?el amigo Espel es uno de los más entusiastas propagadores de la titulada Unión Vasco Navarra?.
En el libro "El sitio de Bilbao en 1874, estudio del comportamiento social de una ciudad en guerra" escrito por María Estibaliz Ruiz de Azúa y Martínez de Ezquerecocha en 1976 figura:
"Apéndice Nº 9 CLAUSULAS QUE DEBE CONTENER EL ARREGLO SOBRE LIBERTAD DE COMERCIO CON LA PLAZA DE BILBAO, ADEMAS DE LAS CONSIGNADAS EN LOS DOCUMENTOS PUBLICADOS
(Archivo Diputación de Vizcaya)
Hay un sello que dice: Diputación General del M.N. y M.L. Señorío de Vizcaya.
"Sería conveniente fijar y deslindar con claridad los artículos comprendidos en la frase contrabando de guerra detallando la forma siguiente.
"Queda prohibida la importación y exportación de ambos campos de los artículos siguientes: petróleo, plomo, pólvora, armas de todas clases; cartucherías, equipos militares hechos o materias que solamente pueden emplearse para su confección: cueros: calzado ordinario para equipo de soldado: paños rojos azueles o grises destinados a uniformes.
"Todos los artículos de comercio no comprendidos expresamente en la cláusula precedente son de libre exportación e importación, previo el pago de los derechos establecidos por las autoridades de ambos campos.
"Los derechos podrán modificarse anunciándose con cinco días de antelación al Jefe del Ejército enemigo, siendo recíproca esta obligación.
"Se declara terminantemente que entre los artículos de libre comercio se comprenden los minerales como la vena y el hierro, el carbón de piedra, el carbón vegetal y los demás análogos.
"Los pescadores de los puertos de Vizcaya podrán dedicarse libremente al ejercicio de su industria en el mar como en los tiempos normales, pudiendo llevar el pescado al mercado que más les convenga, previo pago de los derechos establecidos en ambos campos. Ninguno que esté armado en defensa de uno de los partidos podrá dedicarse a la pesca, y para evitar toda duda sobre este punto, todos los pescadores deberán ir provistos de un documento, expedido por autoridad competente, de (?) que no se halla armado, ni pertenece a cuerpo alguno auxiliar o sedentario de la milicia de mar o tierra.
"El comercio podrá ejercerse libremente por todas las vías terrestres y fluviales, incluso los ríos Galindo, Cadagua y Asúa, puesto que de prohibir el tránsito por estos ríos, se priva del comercio a grandes zonas del territorio vizcaíno sin causa ni razón alguna, para ello cuando las autoridades pueden vigilar si el comercio es o no ilícito, y además vendría a resultar que la libertad del tráfico era infinitamente más ventajosa para Bilbao que para el resto del Señorío y debe colocarse en igualdad de condiciones.
"Se permitirá la libre compra y venta de ganado vacuno y de cerda y lanar, pudiendo los habitantes de Vizcaya introducirlos de Castilla o cualquier otro punto, permitiéndose en cambio llevar los que existan en el Señorío, bien sea a Castilla, bien a plazas ocupadas por el enemigo, ínterin no se establezca bloqueo, entendiéndose siempre previo el pago de los derechos que se establezcan.
"Para igualar las condiciones de ambos campos se señalará de acuerdo con ambos jefes, un puerto de Vizcaya en el que se permitía la introducción de todos los artículos de libre comercio permitidos en este arreglo, cuyo puerto no podrá cerrarse mientras rija el mismo.
"Se entablarán negociaciones entre los Jefes de comunicaciones de ambos campos de Vizcaya, para establecer uno o más correos semanales entre Bilbao y el resto de Vizcaya cuyas negociaciones una vez ultimadas obtendrán, antes de ponerse en práctica, la aprobación de los Gobiernos de los dos campos. Durango, 20 de abril de 1875. José Antonio Olascoaga. Secretario. Es copia. El comandante Jefe de EMI, firmado, Carlos Espel."
Hay un sello ilegible.
En ese mismo año propuso que los desterrados vigilen la costa, para llevar los Tercios a completar las faenas del campo. Falleció en España a finales del siglo XIX o principios del XX.  
Espel Soler, Teniente Coronel Carlos (*) (I101154)
 
25 Partida de Matrimonio: LºMatrim. (Fº59) Fº118. 1865.-"...después de levantado el expediente de estilo y practicado todo lo demás es de derecho desposé in facie Eclesia por palabra de presente y mutuo consentimiento a JUAN REIMAN oriental de 25 años de edad, hijo leg. de JUAN REIMAN y ANA MORPAG=con OLAYA SAMIT oriental de 21 años, h/leg. de JULIAN SAMIT y VICENCIA SAMIT. Fueron tgos. Pedro Alemán y Carolina Reiman. Doy fe. Paulino Suárez. Cura Vcrio"

Fuentes:
- persona: Selva Casaballe Ríos. Archivo Parroquial Catedral de San Fructuoso. Tbó.
- nacimiento: LºMatr. 3º fº118.1865."Olaya Samit,oriental de 21 años, h/leg. de Julián Samit y Vicencia Samit"
- muerte: Partida de Matrim. de su hija Margarita
BIRT: RIN MH:IF2926
DEAT: RIN MH:IF2927 
Zamit Silvera, Oyala (I82072)
 
26 Santiago Báez Fernandez Pedroso, el cual murió sin testar, y los bienes de su estancia, que adquirió con su industria y trabajo, "pasaron a Bienes de Difuntos para pagar su entierro". Báez Fernández Pedroso, Santiago (I23989)
 
27 "Mi diploma de abogado data del año 1887, en cuyo día 24 de Mayo me recibí en la Universidad de Buenos Aires. Vine a ésta mi provincia natal, y aunque ya con derecho a ejercer la profesión estuve adscripto desde 1888, desempeñando las funciones de procurador del entonces representante legal de la empresa Dr. Antonio Rusiñol, a quien sustituí en sus funciones, en el año 1893, en el carácter que ahora invisto, habiendo sido mi poder extendido en el susodicho año.
Este documento me fue otorgado por el Sr. Presidente de la Comisión Local del Ferrocarril Buenos Aires y Rosario, don Guillermo White.
Aquí en esta casa, que es la que me vio nacer, y en donde vivieron mis padres, he tenido mi estudio siempre y el mobiliario que la ocupa pertenecía a mi señor padre el Dr. Angel C. Padilla"
De una entrevista al Dr. Alberto Emilio Padilla en la revista del FC Central Argentino, (sin fecha).
Fue Profesor de Literatura en el colegio Nacional y Senador Provincial.
"La muerte le llegó en 1932, encontrándolo rodeado del apacible amor de la descencia del hogar fundado al casar con Doña Lola Gallo, en la misma casa que lo había visto nacer y trabajar. Pudo cumplir así, la aspiración del escritor francés: "maître, vivre et mourir dans la même maison". Porque el Dr. Padilla era un tucumano auténtico, que llevaba encarnada en sí la urgencia del amor a la provincia". (La Gaceta, Tucumán 21 Noviembre 1962). 
Padilla Frías, Alberto Emilio (I44144)
 
28 A comienzos del siglo XX, son dos las figuras señeras de la Marina Mercante, ambas nacidas en otras tierras: el austro-húngaro (más tarde yugoslavo) Nicolás Mihanovich y el español (asturiano) José Menéndez. Estos dos formidables hombres de negocios, autodidactas a la tremenda, no se circunscribieron apenas a la actividad naviera sino que incursionaron exitosamente en otros campos de la actividad económica nacional. José Menéndez llevó a cabo su epopeya en la Patagonia. Mihanovich lo hizo fundamentalmente en los ríos. Y ambos serán colonizadores en sus respectivos ámbitos de actuación.
Para 1900, como consecuencia de un trabajo desaforado, Mihanovich ya era el armador más importante de América del Sur. Además su hermano Miguel le seguía los pasos en su carrera de armador de fuste. La Sociedad de Navegación a Vapor Nicolás Mihanovich se había hecho grande, había adquirido notoriedad pública, estaba en la primera plana de los diarios. En la empresa trabajaban cientos de personas, entre trípu lantes y personal en las tareas terrestres de administración, talleres de reparaciones,puertos, etc.
Don Nicolás conducía todo aquello de la manera autocrática ad usum en esos tiempos. Todo lo decidía, todo debía pasar por sus manos, todo había que consultárselo. Ello le estaba sumamente facilitado porque sus subordinados inmediatos eran sus propios hijos e hijastros, que eran los que mejor conocían a don Nicolás, sabedores a la perfección de cómo había que tratar con aquel hipostático "padre-patrón".
Para atender la demanda efectiva y potencial de los tráficos de pasajeros y carga hacían falta imperiosamente más barcos, a pesar de que no hacía tanto tiempo se habían invertido cientos de miles de libras esterlinas en la compra de empresas competidoras. Como plaza bancaria, Buenos Aires era de muy modesta categoría. En ese sentido, la sociedad colectiva fundada en 1898 tenía serias limitaciones. Contaba por entonces con una flota que se acercaba a las 200 unidades de todos los tipos, incluyendo adicionalmente los talleres de reparaciones, en el Riachuelo (Argentina) y en Salto y Carmelo (Uruguay). Había que recurrir al capital privado, ofreciéndole un rendimiento atractivo. Para eso había que transformar a la colectiva en anónima. Y así fue como nació la Sociedad Anónima Nicolás Mihanovich.
Desde luego, don Nicolás y su familia fueron los primeros y más conspicuos accionistas de la flamante sociedad anónima. Su primer directorio, presidido por don Nicolás, estaba integrado por tres hijastros (Elías, Juan y Luis Lavarello) y dos hijos (Pedro y Nicolás). El resto del capital se fue colocando en plaza hasta totalizar 6 millones de pesos oro sellado. De inmediato se procedió a la compra de unidades de segunda mano y se encargaron a astilleros británicos los vapores del tipo Alemania. Encima, en los talleres de la propia empresa se encaró la construcción de embarcaciones para tareas portuarias. Prontamente hubo que aumentar el capital a 7 millones, lo que se logró no sin cierto esfuerzo. Se encargan en Gran Bretaña la construcción de los dos vapores tipo Londres, los mixtos del tipo Berlín y los más pequeños del tipo Corumbá.
En 1907 siguió el contrato de construcción en Gran Bretaña de los dos vapores de pasajeros del tipo Guarany, para el servicio de la línea entre Buenos Aires y Asunción. Y al año siguiente, Mihanovich consolida definitivamente el servicio regular de pasajeros y cargas con la Costa Sur, al que sucesivamente se irán incorporando unidades importantes, como el Sarmiento, el Rawson y el Avellaneda. Con lo cual los barcos de Mihanovich atienden tráficos que van desde las selvas del Mato Grosso hasta el Cabo de Hornos.
Aquella gran empresa naviera argentina, llevada por el impulso de su propio dinamismo y alentada por la creciente demanda de sus prestigiados servicios, estaba financieramente muy apretada dadas las permanentes inversiones en buques de segunda mano adquiridos localmente más los encargos de importantes unidades a astilleros británicos. Las posibilidades de los bancos locales y el mercado nacional de capitales no daban para más. Si Mihanovich se constreñía a arreglarse con lo que localmente pudiera conseguir, la empresa corria el peligro de estancarse, que es el punto de arranque de toda decadencia. Por lo demás, los astilleros británicos eran renuentes a bancarse a aquella empresa argentina conducida por un austro-húngaro.
Intentó entonces don Nicolás conseguir créditos en Europa para seguir atendiendo sus compromisos con los astilleros. Fue cuando se tropezó con el barón D'Erlanger. Fue él quien le sugirió a don Nicolás que la solución consistía en crear en Londres una empresa británica, a la cual la Sociedad Anónima de Navegación Nicolás Mihanovich le transferiría todo su patrimonio. El punto fue discutido y analizado por todos lados. A don Nicolás no dejaba de molestarle eso de la empresa inglesa. Después de todo, aquí había formado su familia, se había hecho millonario, transfirió al pabellón argentino todos los barcos que había comprado, creaba empresas, colonias de inmigrantes, sociedades de beneficencia. Aquí veía orgulloso cómo sus hijos y sus hijastros se abrían camino como shipping men hechos y derechos. Pero el dilema era de hierro: o la sociedad inglesa para seguir avanzando o la sociedad argentina para estancarse. Y así fue que en 1909 se creó la empresa anglo-argentina The Argentine Navigation Company (Nicolás Mihanovich) Limited en Londres, con un capital inicial de £ 2.100.000. Desde luego, don Nicolás y su familia retuvieron el control de la empresa inglesa, al recibir £ 1.450.000 en acciones ordinarias. Debe señalarse que hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, la participación del capital británico en la nueva sociedad fue del 25 %. En resolución, aquello era una empresa jurídicamente inglesa pero económica y operativamente argentina. La empresa tenla un directorio en Londres y otro en Buenos Aires.
Siguieron así sin problemas las construcciones de barcos en astilleros del Reino Unido. Sancionada en 1910 la Ley de Cabotaje Nº 7.049, se produjo una revitalización del tráfico a la Costa Sur, donde además de los barcos de don Nicolás, actuaban los de su hermano Miguel, los de Antonio Delfino (barcos que pertenecían a su representada, la naviera alemana Hamburg Sud) y los de la Importadora y Exportadora de la Patagonia, de don José Menéndez, sin contar los transportes de la Armada. Para reforzar aquel tráfico, don Nicolás compró el carguero Centenario, que con sus 6.177 TPB era el barco más grande de su flota. En el orden fluvial, el competidor más pegajoso de la Mihanovich era el Ferrocarril de Entre Ríos, de capital inglés. Las guerras tarifarias entre ambas empresas adquirían contornos épicos. Incluso cuando don Nicolás viajaba a Londres para asistir a las asambleas anuales de su empresa, aprovechaba la ocasión para tratar de llegar a algún acuerdo con aquel Ferrocarril, enclavado en el riñón de sus servicios en los ríos. De paso, don Nicolás aprovechaba para encargar más barcos y vigilar la marcha de las construcciones encargadas antes.
En 1913 se decide la construcción de los dos magníficos "turbineros" del tipo Ciudad de Buenos Aires en Cammel Laird, casi coincidentemente con la distinción recibida por don Nicolás de ser designado barón por el emperador Francisco José. Hasta que estalla en 1914 la guerra europea. La empresa no estaba pasando por un buen momento económico-financiero, al punto que se pensaba en la posibilidad de no recibir el Ciudad de Montevideo, habiéndose ya incorporado su gemelo, el Ciudad de Buenos Aires. Pero la guerra fue en parte la solución de aquellos problemas.
Al subir enormemente los precios de los barcos de segunda mano en todo el mundo, la Mihanovich pudo vender una cantidad de unidades que no le hacían falta y reconstruir, de esta forma, su pleno vigor. Por entonces, la empresa daba trabajo a 5.000 personas. En 1916 poseía una flota compuesta por 324 unidades, de las cuales 45 eran vapores de pasajeros, 27 de carga, 70 remolcadores, 142 lanchas, 31 chatas, 7 pontones y dos grúas flotantes. Pero estaba el problemazo de que aquella sociedad naviera inglesa con sus inversiones y sus barcos en la Argentina era presidida por un súbdito austro-húngaro, técnicamente un "enemigo". Encima arrecian los problemas sindicales en el país, por aquello de la venta de barcos al exterior.
Don Nicolás tiende sus redes para ver si había forma de vender su parte en la empresa. Ya tenía 72 años. Decidió retirarse y renunció a la presidencia de la empresa a favor de su hijo Pedro, ciudadano Argentino. Finalmente, don Nicolás pudo vender su participación y la de su familia, adquirida por un consorcio en que la figura dominante era el magnate naviero inglés lord Cylsant.
En la concreción de aquella venta tuvo una activísima participación un joven shipping man que ya se venía destacando: Alberto Dodero. A don Nicolás le fue recortando sus energías la hostilidad de que fue objeto --sobre todo en Londres-- por el hecho de haber tenido la hombría de no "chaquetear" en lo tocante a su nacionalidad. Nació súbdito del Imperio Austro-Húngaro y continuó siendo un leal súbdito hasta que el Imperio desapareció al terminar la Primera Guerra Mundial.
No recurrió al expediente oportunista de hacerse ciudadano argentino. Por otra parte, cabría que preguntarse hasta qué punto era necesaria aquella formalidad para demostrar que era mucho más argentino que más de cuatro. Por conveniencia empresaria, don Nicolas ponía y sacaba barcos de los pabellones de Argentina, Uruguay y Paraguay. Pero en cuanto a su nacionalidad, fue auténtico hasta las últimas consecuencias. No transigió con mimetizarse. Por otra parte, cuando su capital pasó a manos extrañas, don Nicolás pudo orgullosamente declarar que entregaba un organismo totalmente saneado, gracias, en buena proporción, a las ventas de barcos llevadas a cabo durante la guerra.
Su hijo Pedro continuó un tiempo con la Mihanovich controlada por lord Kylsant y manejada aquí por Alberto Dodero y sus hermanos, pero terminó renunciando. Falleció en 1925. Don Nicolás llegó hasta 1929. Sobrevivió a sus cuatro hijos varones. Don Nicolás no dejó continuadores navieros dentro de su familia. Pero todavía hay un transbordador, construido en el país, que lleva su nombre.