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1 * (Diciembre 18) "... Dicen dió orden el Sr. Virrey para que se cerrase este puerto y el de Montevideo para todo español, privando el tránsito por mar de uno a otro, y solo por la Colonia ... y el 17 se abrió pero no fué comprendido para los extranjeros, que entraron y salieron muchos sin reparo alguno. Se dice que ha representado el Cónsul administrador de la Aduana (Justo Pastor Lynch, mi antepasado), que sin embargo de que la zumaca de rentas avisa continuamente vienen cargados los barcos, nada entra en la Aduana, y corre la voz de que se ha dado orden a las patrullas apresen lo que hallen de noche, y no obstante que debe ser prohibida la descarga, entran en día claro (aquellos barcos extranjeros), cuya disposición y tolerancia no es explicable ... Así corren las cosas ... Hay muchos asuntos muy perversos que visiblemente se notan pero no se pueden escribir por vergonzosos. Se esperan en breve barcos de España, y es presumible que con la pasada del General Berthier a Madrid, que es de consideración muy singular, ocurran muchas novedades, cuyos efectos podrán ser temibles ... Avisan se había extendido en la parte de Málaga y en Cádiz una pestilencia que acababa a mucha gente, y puede ser se extienda, según el desorden corriente ... Aquí ha apuntado contagio de enfermedades algo asqueroso, con la entrada de negros sin contener el hospedarlos en el centro del pueblo y cuartos de alquiler. Se ha entablado aquí logrería y falacía con tanto aplauso, que el que no la usa debe excluirse de la comunicación que corre con el título de Política, y no con menos extensión se ha arraigado la vanidad y el lujo, cuyas circunstancias son inevitables causen epidémico progreso y ruina a ésta plaza...".

Año 1801

* (Marzo 26) "... En estos días se han cogido unos contrabandos considerables, los más de géneros de China y sujetos que traían pliegos de correspondencia con los ingleses, etc. y están presos ... Esto está que asombran las maldades y vicios".
* (Abril 26) "... La guerra sigue cada día más enredada, pués con la llegada de Ochoteco, yerno de Lezica, se han esparramado muchas noticias ... Los robos y fraudes se deben pagar con penas temporales ... para salvar las espirituales. Esto parece por aquí estar desconocido, y hasta a muchos limeños los seguirá la fundición, por su clase de negocios y tramoyas, especialmente los que han ido de aquí. Dios te libre de semejantes pensamientos y obras...".
Al mes siguiente, don Juan Esteban remite a Potosí destinado a su hijo, el movimiento marítimo del puerto de Buenos Aires, en una titulada "Relación de algunas noticias que han venido sucediendo desde la salida del Correo de Mayo 26/1801".
En tal extensa lista, se apuntan las fechas de entradas y partidas de los navíos mercantes y de guerra; fragatas, bergantines, corbetas, goletas y urcas ultramarinas; falúas, chalupas, lanchas y pequeñas embarcaciones de cabotaje; así españolas y de comerciantes armadores locales, como francesas y un solo barco norteamericano; cuyos veleros, en su mayoría, llegaban trayendo noticias del revuelto mundo en pliegos oficiales y correspondencia particular; casi todos cargados con importantes remesas de efectos vendibles, con negros esclavos, armas y municiones, y también con presas corsarias capturadas al enemigo. Y como a la sazón España -- aliada de Francia -- encontrábase en guerra contra la Gran Bretaña y Portugal, don Juan Esteban poníalo al corriente a su hijo de que, entre distintas vicisitudes, "los portugueses han asegurado (apresado) en sus puertos los barcos de ésta, de Maciel, Ugarte, Beláustegui, Cagigas y otros, y a sus intereses los han puesto en clase de prisioneros del Brasil".
En tanto eso ocurría en los vecinos dominios lusitanos, en la capital del Plata no se descartaba la posiblidad de una invasión por parte de Inglaterra. En consecuencia, nuestro gobierno tomaba sus precauciones; "En Buenos Aires, el 21 de Junio -- escribía Anchorena -- se pasaron revista de las milicias de Infantería y Caballería. Dicen se ha pasado orden para que todos los Blandengues de Santa Fé y de algunas milicias vengan. No se si también vendrán de Córdoba ... Las de estas fronteras parece se embarcarán para la otra banda en esta semana o la siguiente ... Asimismo parece se trata de pasar a la otra banda como 100 carretas, para movimiento de municiones y artillería. Se retiran los de la línea divisoria (con el Brasil), y a don Félix de Azara le ordenan pase a España; él que está arreglando las poblaciones de Santa Tecla, en las cercanías de Río Pardo! El comandante de los corsarios franceses ha venido a proponer al Cabildo que si se le permite vender aquí las presas que haga para los gastos ? correrá y protegerá, en lo que pueda a los españoles, desde este rio hasta la costa del Brasil. Se han cogido varios contrabandos, pero el 20 acabaron de descargar en el puerto más de 280 fardos y cajones que trajeron del lado de la Colonia, y sobre la averiguación de sus introductores se sigue y puede salir alguna tragedia...".
* (Noviembre 26) "... Te expuse las ocurrencias de la guerra con los ingleses y te incluí los capítulos de la paz con los portugueses ... Muchos barcos con título de americanos, han entrado en Montevideo, en la Ensenada y balizas de los puertos; ingleses, portugueses, y otros extranjeros, a los que han procesado ... la mayor parte de los efectos era carga perteneciente a los enemigos de la guerra, sobre que he oído hay unos expedientes que son temibles, como que se ha de dar cuenta con ellos al Rey. Están comprendidos Romero, Beláustegui, Necochea, Ugarte y su yerno Monasterio, Riera y su yerno Sar, Viola, Dubal, Almagro y otros muchísimos que no estoy para explicarte ... todo está embargado en la Aduana, en el puerto y Temporalidades, y los barcos retenidos. De que infiero muchas tragedias, como desde muy anteriormente hice pronóstico ... Contemplo resultarán infinidad de cosas y puede ser la reacción de muchos males que ha habido en esta infeliz población del Río de la Plata, y de que por la Misericordia de Dios, estoy libre y resguardado judicialmente ... Han entrado porción de presas, que se han vendido, y están por venderse porción de negros, efectos y demás de ellas, etc. También remataron aquí, en la semana pasada, como 200 mil pesos de efectos de los contrabandos, aunque no les arrendaré la ganancia. Por varias ocurrencias, y mi quebranto, deseo que vengas para imponerte en el fundamento de la peste que está aquí extendida por la codicia, para que oigas mis discursos fundados en justicia, observes y experimentes lo benéfico y dañoso para que no te contagies, con lo que puedas precaverte de caer en la infinidad de maldades que fraguan al presente los comerciantes de la Moda, para conseguir sus insolentes y depravados negocios y rapiar cuanto puedan para obtenerlos ... Dios N.S. te conceda su gracia y te aproveche para salvarte, en el interín le suplico y ruego te sostenga y conserve por muchos años...".

Año 1802

* (Febrero 26) "... Lo que aquí ocurre con título de comercio con la entrada y salida de la multitud continuada de barcos extranjeros con título de americanos y portugueses consignados a españoles ... me es vergonzoso escribirlo ... Espero hagas cuantos empeños puedas para salir de esa en breve, sin más detención en el camino que la precisa, para conducir a tu presencia mis intereses, pués encargarlos a situadistas y otros es exponerlos a su desaparecimento ... El día que consideres salir de esa, de Jujuy, de Tucumán, etc., avisarás por noticia adelantada ... En Córdoba parece ha habido peste, según me dijo Joseph Javier Díaz (futuro Gobernador federalista por su provincia), que vino de retirada de la otra banda de teniente Coronel con las Tropas de Córdoba, y va a asistir a su padre don Francisco Antonio, a cuya pasada, sin ladearte le dirás B.A.V.S.M. (beso a Vuesencia su mano), sin detención ni otra explicación, salvo que te sea precisa...".
Esta carta final de don Juan Esteban para su hijo dirigida a Potosí, se despachó por mensajería el 26-III-1802. En ella, una vez más, el padre repite su indignada queja opuesta al contrabando: "...Entran diariamente multitud de barcos extranjeros que dicen en lastre y traen lo que Dios sabe". Varias semanas después, durante el mes de Abril o principios de Mayo, Juan José Cristobal retornó a Buenos Aires, trayendo de las provincias de arriba, "los intereses" paternos. Y, a mediados de octubre del año siguiente (1803), el jóven Anchorena se embarcó para España, como lo consigno y detalló más adelante en su biografía, al transcribir la correspondencia suya con sus padres y hermanos desde la península.

Postreras y espaciadas epístolas del viejo Anchorena a su hijo mayor

A la metrópoli española, pués, le dirigió, el 28-IV-1804, don Juan Esteban una carta a su primogénito, en la cual, entre otros acontecimientos, lo enteraba de "la salida de tu hermano Tomás para el Perú o Chuquisaca". Le sugería también "noticiar a Pamplona a mi hermano don Joseph de Anchorena" el arribo del sobrino a la madre patria. "Las cosas de la Aduana (bonaerense) -- añadía esa carta -- no se hacen con fundamento y ahora con haber muerto el Sr. Virrey don Joaquín del Pino el 11, y haber salido para Virrey interino el Sr. Marqués de Sobremonte, que es vecino de aquí y estaba en Montevideo, no sé cómo correrán las cosas ... pero ... contemplo que si no se ataja el proceso de ratonerías y ratoneros que se ha arraigado, se arruinarán estos países, como lo reconocerás si Dios te concede vida y sentido...".
Mas adelante, el corresponsal inserta estas fúnebres nuevas lugareñas: "Ha fallecido don Cecilio Sánchez de Velazco (progenitor de Mariquita Sánchez); la hija de Ugarte (Vicenta), esposa de don Manuel Joseph de Ocampo; la esposa de don Ramón Ugarteche (María Josefa Herrera), y también el Teniente Coronel de Milicias Uriarte ... y otros muchos". Y tras la necrológica lista, termina el informante con alivio evidente: "Mariano Nicolás sigue la Teología ... y todos en casa están con salud...".
Y dos años más tarde, el 19-II-1806, don Juan Esteban le escribió a Juan José, que se hallaba en Barcelona, acaso su última misiva: "...He estado algo enfermo de una pierna. Yo estoy quebrantado, y poco ocupo a nadie en comunicaciones, por que está muy variado Buenos Aires de vicios ... Tomás en La Plata, y considero que vendrá este año... no estoy para decirte la corrupción por vicios protegidos en ésta (alude al eterno tema suyo de los contrabandos) y por esto estoy separado y no ocupo a ninguno, por lo que deseo vengas en mi vida, para cuidar los intereses...".
Estas cartas íntimas de don Juan Esteban, escritas casi todas mes a mes durante un lapso de ocho años, en las cuales el remitente habla a "calzón quitado" con su hijo sobre negocios, y apunta las ocurrencias que en torno suyo se desenvuelven -- vinculadas o nó a sus intereses --, mientras, con creciente angustia, opina acerca de los grandes acontecimientos de la historia europea, bajo cuyo acelerado impulso revolucionario íbanse transformando el equilibrio político y la estructura social del mundo; esa documentación confidencial, sincera y espontánea es, por cierto, la que el ideólogo marxista Sebrelli, metido a historiador, presume como necesariamente siniestra, "que permanece oculta en archivos secretos, en gavetas familiares, en viejos arcones," y -- concluye tajante el fantasioso caradura --, "la mayor parte ha sido destruída".
A través de las puntuales informaciones y comentarios de mi antepasado, uno descubre a Buenos Aires y Montevideo desveladas de la "siesta colonial"; sometidas a pertinaz bloqueo por las naves guerreras de Britania, que daban unicamente franquía a barcos titulados neutrales, introductores de contrabandos; visitadas por embarcaciones corsarias de Francia que traían a vender las presas cobradas en alta mar; sobresaltadas con las noticias de la metrópoli, de Europa y del universo entero, que en gacetas, correspondencias y pliegos oficiales, llegaban en fragatas españolas de combate; mientras las dos orillas rioplatenses, se planteaba la urgencia de fortificar los sitios estratégicos costeros y poner en aprestos sus milicias, a la espera de un probable desembarco enemigo.
Coincidentemente en esas cartas, el viejo Anchorena -- sin proponérselo -- se autorretrata de cuerpo entero. Hombre de orden, de rígidos principios, honesto, discreto, previsor, metódico, lleno de buen sentido dentro de su lógica prosaica. Respetuoso de la tradición y de las leyes, abomina del contrabando y de los procederes ilícitos; del propio modo que se opone, con iracundia rigorista, a toda alteración en las costumbres, y se horroriza ante los trastornos político -- sociales de su época. Es católico a macha martillo, ciertamente, aunque como buen mercader podríasele aplicar este aforismo: "a Dios rogando y las talegas llenando". No era, sin embargo, un vulgar registrero de toma y daca, pero sí traficante empresario de tomo y lomo: vale decir de mucho peso -- y muchísimos pesos -- que gozaba de gran predicamento y consideración en el ambiente porteño.

Años finales y respectivas muertes de los esposos Anchorena

El 7-X-1803, don Juan Esteban ingresó como "hermano" en la cofradía de Nuestra Señora de la Merced. Después con el correr inexorable del tiempo llegaron los achaques y se agudizó su mala salud. Entonces, la dirección de los negocios pasaría poco a poco a manos de sus hijos; y el viejo pater familias resignóse a vivir los últimos años recluído en su morada, frente al templo mercedario, confiado en la protección del Cielo -- tanto más cuando, alrededor suyo, el absolutismo monárquico venerado por él, y al amparo de cuyas instituciones pudo atesorar su fortuna, empezaba a venirse abajo. (Acá, en Buenos Aires, los ingleses atacaron en dos oportunidades y fueron rechazados a sangre y fuego, y una asamblea vecinal destituyó revolucionariamente al Virrey Sobremonte, colocando a Liniers en su lugar. Allá, en la metrópoli, un motín populachero en Aranjuez, daba al traste con Carlos IV para instalar en el trono a su hijo Fernando; mientras Napoleón, amenazante, desparramaba sus tropas a lo largo de España).
"En pleno siglo XIX y en plena ciudad plebeya, Juan Esteban Anchorena era un altivo caballero español del siglo XVI, preocupado por los preceptos de la religión y por la honorablidad de su hogar". Valga este párrafo de Sebrelli, incompatible con la idiosincracia de un advenedizo pulpero venido a más, según lo presentó el mismo Sebrelli a nuestro personaje en la primeras páginas de su malévolo "Apogeo y ocaso de los Anchorena".
Cierto documento del Archivo General de la Nación nos entera que el 6-IV-1807, al declinar la tarde, nuestro patriarca regresaba a su casa luego de orar "la Salve a Nuestra Señora de la Merced". En eso, fingiéndose portador de una esquela, alguien, vestido de militar, fué recibido por don Juan Esteban, y al comprobar el sujeto que el dueño de casa se hallaba sólo, lo amenazó con un cuchillo; mientras irrumpían otros seis cómplices del asaltante que, precipitadamente, se robaron varias piezas de plata. En verdad, no era vana la obsesión permanente del personaje por los ladrones de cualquier calibre...
El 29-II-1808, al borde ya de la tumba, el viejo Anchorena otorgó sus disposiciones de última voluntad ante el Escribano Mariano García Echaburu; cuyo texto resultaba similar a aquella "Instrucción Testamentaria" que él dejara escrita en 1793 para después de su muerte. Y el 8 de marzo siguiente cumplidos los 74 años, le llegó el término fatal.
En cuanto a Doña Romana López Anaya, ella sobrevivió casi tres lustros a su marido. Producida en 1810 la Revolución de Mayo, la Gazeta de Buenos Ayres registra que; "La Señora viuda de Anchorena e hijos han oblado 400 fuertes para la defensa y conservación de estos dominios de su legítimo soberano el Sr. Don Fernando VII". Y el 8-IV-1815, ante el Escribano García Echaburu, otorgó doña Romana su testamento. Dispuso ahí la enterraran en el Convento de Nuestra Señora de las Mercedes, como tercera que soy de su venerable orden, y amortajada con el Abito de la religión". Declaró haber sido casada con "don Juan Esteban de Anchorena, difunto", y que su marido trajo al matrimonio el capital propio declarado por éste en su disposición del 29-II-1808, en tanto ella no había aportado dote alguna. Dijo no deber nada a nadie, y que sus bienes eran: "la casa en que vivo, con los cuartos a la calle que le son anexos, muebles y esclavos y alhajas", así como "otra casita y sitio inmediato al Retiro". Finalmente dejó nombrados Albaceas,sucesivamente a sus hijos Juan José, Tomás Manuel y Mariano Nicolás, únicos y universales herederos suyos.
La existencia de la testadora, sin embargo, prolongaríase hasta Octubre de 1822. Un año antes de su muerte había quedado paralítica. Su hijo mayor Juan José le escribió el 9-VIII-1821, al hermano Tomás Manuel que estaba en Montevideo: "Madre dice que cuando te vengas mandará hacer el carrito. Ella goza de una alegría admirable, pero para subirla a la cama se necesitan dos: a la Iglesia se la lleva en silla; el invierno lo pasa en su aposento y muchos días en cama. Me dejan una bela cuando se está acabando!, y me dicen cuidado, no la apague! No tengo yo mal entripado!"
Por fin el 30-X-1822, dieron sus deudos sepultura al cadáver de la señora en la Iglesia de la Merced, conforme a su expresa voluntad. El libro Parroquial de defunciones consigna que la extinta era de "74 años", aunque, en rigor, fueron 68 los vividos por ella. El 30-X-1826, el Albacea Juan José Cristóbal de Anchorena realizó el inventario de los bienes de la finada; los cuales, en resumen, resultaban los siguientes: La casa frente al convento de La Merced, con su moblaje y demás accesorios domésticos, un par de esclavos negros de ambos sexos; una chacra en "la Punta de los Olivos, de 400 varas de frente y 6.000 de fondo, con sus respectivos edificios; un montón de cuentas a cobrar, y dinero efectivo en plata y oro.Todo ese haber se valuó en 92.267 pesos de la moneda de entonces.
 
Anchorena Zandueta, Juan Esteban (I6803)
 
2 * (Mayo 26) Cambia el ánimo de don Juan Esteban por completo con la llegada de mercaderías de ultramar. "... Los frutos y efectos que han llegado de las colonias y España se compendian en gasa, negros, aguardiente de caña, azúcar, diez y seis a veinte mil resmas de papel, bastantes tejidos y sedas, cintería lisa, lencería, linos, ruanes, bretañas, brocadillos, zarazas, angaripolas, pañuelos, etc. etc, poca ferretería, y mercería y otras frioleras. Habían llegado de Cádiz, esa semana, en barcos de Beláustegui (Francisco Antonio), de la Compañía de Ostende y en la polacra ?La Fama?; ésta con efectos y unas pocas bayetas y franelas azules, negras, rosas, celestes, amarillas y verdes. Otra goleta de la Coruña trajo géneros ingleses y mucha carga de ropa, linos, papel, sombreros, etc. Ya no vienen del Brasil tantos barcos con negros ... Con todo lo referido y alguna charanguita más no hagais novedad en baratear los efectos buenos, ni afligiros para salir de ellos, aunque os digan lo que quieran todos los traficantes tramoyeros, de ésta y esa, no diciéndolo yo, pués cuanto yo afirmo no es dudable de cierto". "Con las cuatro o cinco tropas que han caminado para Jujuy y esa (Potosí), han ido géneros pocos de encomienda, y sí negros, papel, yerba, paños, lanas, gasas y frioleras ... Después que te vayas desocupando, si proyectas antes de venir pasar por la La Paz, Cochabamba, etc, para formar algunas ideas del ejercicio en que te has de ocupar, me avisarás lo que se te ocurriere y meditares útil, no olvidándote de la lectura y ejercicios de tus estudios de latinidad y aritmética, que es lo que te ha de adelantar propiamente, con lo que penetrarás los pensamientos de Peruleros y demás prójimos...".
* (Junio 26) "... Con particular sosiego y salud recibo tu carta, hallándome con la complacencia de haberme concedido la Divina Providencia la libertad de la opresión del Consulado ... Los efectos que salen de aquí, respecto de los precios de esta plaza, han de ser caros, por lo que el bodoque (contrabando) se ha atajado, aunque creo que el Sr. Virrey ha disimulado, por no arruinar a la mayor parte de este vecindario ... pero desde este mes hizo venir la zumaca de rentas armada con gente, y poniéndole comandante en ella, ha dispuesto que registre en la navegación a todo barco que entre en este río, toda lancha de Montevideo a ésta y las que salieren, despachando a la costa del sur, para su resguardo, gente armada ... Las notas de géneros de lujo, consumo de esta plaza y otras, procuro recoger para cuando vengas, pués de la variedad nacional seguiran las modas, como ahora que los masculinos o currutacos a lo hermafrodita quieren usar los trajes subilles (?) como pollera, y los femeninos con iguales subilles, gastan sombreros con plumaje y otras deshonestidades ... Aquí se han difundido, con extensión, varias falsedades:que me habían robado telegas de oro y plata, y había yo herido a los ladrones; que se había presentado un sirviente al Sr. Virrey contra mí, y otras cosas. Todo ha sido mentira; y te aviso es falsedad. Ya conceptuarás es envidia a mis intereses. Lo que te digo por si alguno lo hubiese escrito, le digas que miente, que yo digo lo expresado. Quedó hoy en cama Nicolás, parece con sarampión, no con mala pinta...".
* (Julio 26) "... Los muchachos siguen sin novedad, aunque han pasado Tomás y Nicolás la epidemia que es cuasi general en ésta: el Sarampión ... Me dicen que un catalán ha comprado cuantos negros vosales ha podido hallar, con pocas negras, a precios algo caros, y que cargará para este lado a principios del que viene más de 200. Todo es caro menos el viento sudoeste que corre...".
* (Septiembre 9 y 29 ) En dos cartas, tras hablar largamente acerca de la guerra y sucesos de Europa y del mundo revuelto por la Francia de "Buonaparte", don Juan Esteban lo entera a su hijo haber estado "al extremo de mi vida por haberme acometido la enfermedad de tirisia" (ictericia).
* (Octubre 26) "... A tí no te faltará Dios, siempre que correspondas como debes al cuidado, esmero y empeño con que he mirado tu educación espiritual y temporal -- le dice el padre a su hijo primogénito --, y para su logro te he repetido mi deseo de que juntes los intereses que tengo en esa y que vengas inter yo viva, para esclarecerte en el manejo futuro, para tí, tu madre y hermanos, con que podais lícitamente girar para manteneros sin atrasos, y pueda ser con adelantamiento...".
* (Noviembre 26) "... No estoy para fatigarme por dinero en llevar cuentas y escribir -- le comunica el viejo Anchorena a su distante vástago --, y por esto te he repetido que no excuses concluir ahí (en Potosí) las ventas y recojo de mis interese, para venirte y instruirte si hubieras de seguir la carrera de comercio de Europa y América ... Se permite aquí públicamente el contrabando, desatendido de las funestas resultas que contemplo en el próximo año ... Ahí le digo a Saravia me remiten por don Manuel Salvador Fernández de Salta, tres sacas de lana de vicuña y cuatro de guanaco para su venta...".
* (Diciembre 26) "... Los muchachos salieron bien de su exámen filosófico y a Tomás lo aplaudieron por su desempeño, según me dijo su lector (José Valentín Gómez), y seguirá ahora un poco de aritmética, que gusta mucho a los maestros, y me han pedido le haga este singular beneficio...".

Año 1800

* (Enero 26) Don Juan Esteban le expresa al hijo ausente su pesadumbre por una carta que fraguó el joven Ramón Saravia (hijo de Don Ramón, amigo y socio de Anchorena en Potosí), y que el muchacho entregó al Cancelario del Colegio de San Carlos, Padre Carlos Joseph Montero: "carta anónima, fingida, compuesta de falsedades viciosas de los estudiantes, promovida por él, poniendo a Tomás de su alcahuete, todo con el designio de que lo exceptuara el Sr Cancelario de la clase". La letra era de Saravia, como la cotejó dicho Sr. (Montero); y para evitar lo castigaran públicamente, y que sobre echarlo de esta ciudad le quedase este borrón, que serviría a sus padres de un arruinable sentimiento, conseguí de dicho Sr. Cancelario que no se publicara el delito, dejándome encargado lo despachase de ésta y le diese cuentas a su padre para que lo castigase y contuviere; y para esto le digo lo preciso en este correo (a Don Ramón padre), sin explicarle todo lo ocurrido, de que tú no le dirás nada, y solo si te tocase, porque ya no estoy yo para escribir dilatadamente, ni para estos asuntos de sigilos hallo de quien valerme con seguridad... Sin novedades de España, aunque estamos bastante ligados a los franceses, ".
* (Febrero 26) "...Después de referirte mi salud quebrantada de resultas de la maldad que Juan Ramón había hecho con entregar al Sr. Cancelario una carta anónima de mentiras y infamias, y lo que me costó para que no se publicase ni procediera sobre ella por evitar el borrón que le quedaría y la pesadumbre a su padre Saravia , lo que hasta ahora sigue sin novedad. He tenido que prestar, a su consecuencia, al dicho Cancelario, el Sr. Montero, 1.500 pesos a réditos por dos años, de que me ha pasado el documento y cartas de agradecimiento, pues parece le hagan falta para comprar una casita, con lo que se manifestó propenso...".
* (Marzo 26) "Si tratas con algún instruído en las descomposiciones de Europa y dificultades de paz, le oirás la llegada de Buonaparte desde Egipto a Frejús el 9 de Octubre, y a París el 16, en tiempo en que estaba infestado el gobierno francés, y cuasi por esto a su ruina y trastorno la nación; y que quiso asesinarlo y lo hirió en la cara, en la sala de los Quinientos, Mr. Arena." (En verdad fué el gigantesco jacobino Destrem quien le asestó un puñetazo feroz en el hombro a Napoleón, el 18 Brumario). A raíz de ello "se han seguido trastornos y deshacer los tribunales del gobierno, habiéndose puesto de presidente de la Sala al hermano Mr. Luciano Buonaparte, y en la que era Directorio ejecutivo se ha colocado Consulado, y uno de los tres cónsules, el primero, es el general de los ejércitos y armas,dicho Buonaparte... cuyos ejércitos han derrotado a los rusos, austríacos, ingleses en Holanda, napolitanos, turcos en Egipto y sus aliados, y por esto, dicen, querrán estos países lo que sólo considero feliz: alguna suspensión de armas por armisticio, en todo este año, con los Emperadores, si estos ceden mucho, pero nunca con los ingleses...".
* (Abril 26) "... Tu no necesitas compañía con ningún extraño, pues tu mejor negocio es recoger mis intereses, y reducidos a dinero, conducirlos a esta, o donde yo te diga conveniente". Si cierta rebelión de indios estallada en Tarija "se extendiera y fuera tomando cuerpo, tomarás tus armas, aunque no sea más que para espantajo, y bájate a Jujuy con el dinero, echándome adelante, si puedes, repetidos avisos para que yo pueda disponer quien te lo resguarde o reciba para traerlo, y puedas volver al expendio y reparo de lo que dejes pendiente, porque si consideras que pueden seguirse malas resultas por esos parajes, y si te pareciera conveniente trasladar a Jujuy o a Tucumán el dinero, puedes resolverlo después de mediados de Junio ...".
* (Mayo 26) "... Esteban (Juan Esteban de Ezcurra) saldrá por la posta para esa los últimos de éste (mes), y con él irá Juan Ramón (Saravia), con lo que cesará lo mucho que le he sufrido y disimulado en silencio, que es increíble lo que padecí por la atención de su padre, que no se viera públicamente abochornado ... y si se ha sabido algo fuera, ha sido porque él mismo lo ha promulgado ... En fin, Dios le conceda su gracia para arrepentirse...".
* (Junio 26) "... Ya tendrás presente que en la fecha de ésta cumples veinte años de haber nacido (Juan José nació el 26-VI-1780) y puedes refleccionar, pués ya estás en edad en que debieras manifestar despacio para en las comunicaciones, diferenciar según las circunstancias y los sujetos...".
* (Setiembre 6) "... Siempre medito lo que dije en mis cartas hace tiempo; que pensaba duraría la guerra más que mi vida. Soy de sentir y deseo no escuses de aprovechar con estimación, sin aflicción, las ventas de los efectos que tengas, expecialmente los rezagos antiguos, para que puedas venir a verme y oirme lo que pueda decirte, y te sea comunicado para tu sucesiva utilidad, en atención a que estoy muy aniquilado, y que yo no estimo el dinero ni intereses para mi vida, y si procedo con el empeño y cuidado de no disminuirlo, es por vuestro auxilio, y para que podais manejaros con juicio, sin decadencia, que para eso estudias...".
* (Setiembre 26) Don Juan Esteban contesta a su primogénito una carta en la que éste, ofendido por algún reto o advertencia paterna, le reprochó falta de confianza hacia él. "Nunca pensé que mi suerte en el Perú fuese tal que llegase vuestra merced a desconfiar de mi fidelidad" -- apunta con retintin el viejo Anchorena -- "... Con el monto de las últimas remisiones de efectos y pagos de libranzas de dinero, que pasarán de 50 mil pesos, dirigidos a tí solo, sin particular remesa ni restricción, basta esto para que veas que tenía confianza; lo demás queda escrito para que no te olvides la desatención con tu padre. En fin, Dios N.S. te conceda su gracia para que sufras con humildad si te he tratado mal ... Según el lúgubre aspecto de las cosas de ésta, soy de sentir que no omitas aprovechar la venta cuanto antes de nuestros efectos, con preferencia los rezagos, como te tengo dicho ... pués temo haya aquí tragedia, porque con sol claro y en tropas de carretas entra el contrabando. En día claro, en la Puerta de Sarratea, el 22, atajaron cuatro carretas cargadas; y de noche hasta los extranjeros, me dicen, descargan en sus botes ... la noche del 22 asaltaron unos disfrazados al Fuerte, para sorprender las armas de la guardia y no lo consiguieron, aunque otros dicen estaban en el foso y solo hirieron al capitán Masa. Se han doblado las guardias, patrullas y ordenes singulares; han pasado por esta calle al Fuerte municiones y pertrechos, pero no hallo orden formal. Ayer, me dijeron, cascotearon por las Monjas Catalinas a una patrulla y han herido a varios particulares, sin que se diga a quien ... Al Virrey (Avilés) no le observo se comunique con sujetos regulares del vecindario, ni militares. Ibañez, el Brigadier (Don Pascual 5º abuelo mío), está retirado en casa como yo, puede ser de pesadumbre...".
* (Otra de Setiembre 26) "... Todas estas noches han andado por trastornarme la puerta de la tienda, y aunque yo pudiera atajarlos (a los ladrones), aún con mi vejez, lo que se apreciaría fuera hicieran alguna avería para tomar dinero, que es aquí lo que se busca más que a Dios ... Tu madre está en cama, y yo por necesidad ruedo hasta el destino de la Divina Providencia...".
* (Octubre 26) "... Está franca la entrada del contrabando, extremadamente, y todo lo que traen los extranjeros para llevar cuanto dinero, víveres y efectos del país puedan; y aunque se han presentado aquí bastantes barcos vacíos, se les ha disimulado, y por la costa han echado sin duda su carga, la que aunque no ha sido poca, pues me dicen pasa de un millón de pesos, ha tenido mucha salida por Chile para Lima, y a unos precios superiores a los antiguos, de modo que ya no se hallan efectos buenos...".
* (Noviembre 26) "... El contrabando está aquí franco y asqueroso que no se repara, especialmente de los extranjeros, de los que han entrado en este mes a Montevideo, a la Ensenada y a balizas, muchísimas embarcaciones". Como personajes beneficiados por esas entradas ilícitas de mercaderías foráneas, don Juan Esteban nombra en esa carta al francés Pedro Duval, al portugués Manuel Cayetano Pacheco, a Martín de Sarratea, a Esteban Romero, a José Riera, a Francisco Ignacio Ugarte, a Buenaventura Marcó del Pont, a Antonio de las Cagigas y "a otros muchísimos"... "Ayer en el entierro de Viamonte (Jaime, padre del futuro general Juan José), me dijeron que recién había llegado a la Ensenada un barco con carga para el portugués Pacheco, en el que venía su mujer del Janeiro, y que por haberse enfermado se desembarcó en una isla de aquella costa, pero el bodoque que vendrá con título de sus equipajes, no dudo halla llegado ... por que a éste (a Pacheco) la piedad lo libertará de males temporales de la Justicia al uso. Así corre aquí, y el pueblo de la Ensenada de Barragán es el refugio y amparo general" (de los contrabandistas).
* (Otra de Noviembre 26) "... A ninguna de las noticias (sobre la guerra de Europa) que aquí corren las tengo por ciertas porque han dado en figurar mentiras para encubrir los bodoques y contrabandos, y como estos son continuos, lo mismo son las exposiciones falsas ... Corre el pampero tan frío que parece invierno ... Es tan feliz el bodoque que llega a la Ensenada con mal tiempo, y de España ni con vientos favorables a llegado ninguno lícito ni usual...".
* (Diciembre 5) "... Llegó a ésta una chalupa con el parte al gobierno de haverse presentado, como a legua y media de Montevideo, el navío de guerra inglés Diómedes, de 54 cañones con bandera española, y echó una lancha con dos oficiales y bandera parlamentaria ... y se cree fué porque estaba varado y no lo batieran. El Comandante de las cañoneras don Santiago Liniers aprontó, aunque sin total aviso, 6 cañoneras ... Salió a encontrarlos, y ? siguieron los ingleses al Cerro, donde está la Casa de la Pólvora". Liniers entonces les disparó un cañonazo, y enseguida vino a su barco un oficial inglés diciendo que deseaba hablar con el Gobernador de la plaza. "Aquí le respondió Liniers, en su lengua francesa, que no había lugar". El britano le entregó un pliego para el Gobernador Bustamante y Guerra "quien previno a dicho Liniers que al canje de prisioneros que expresaba (ese pliego) contestase y dijese no había lugar". Liniers opinó que convenía echar a los ingleses de la costa como lo hiciera días atrás con los corsarios del "Buen Jardín", frente a la playa de Castillos (en el actual departamento uruguayo de Rocha), e intimó al emisario enemigo a que dentro de tres horas se hiciese a la vela el navío. Reconoció el inglés las contestaciones de Liniers, y le dijo le era sensible haverlo incomodado con el armamento (haberlo obligado a hacer fuego), a lo que respondió (Liniers) que aquel armamento y mucho más había ... con lo que se retiró (el parlamentario), y salió al día siguiente (el "Diómedes"), que fué el 5 al amanecer, y desapareció como a las 11 de la mañana. Esta venida del inglés a hablar con el Gobernador, con las circunstancias anteriores de entradas de muchos barcos extranjeros, se tiene por sospechoza ... el comandante de Artillería Mariscal Bervesé (Francisco Betbezé) y Liniers quisieron batirlo (al "Diómedes") y no se les permitió, y receloso el inglés cortó los cables para su marcha, por cuyo disgusto dice haverse enfermado el Sr. Bervesé, por haver impedido batirlo...".
* (Diciembre 12) "... Dicen que a este Virrey (Avilés) le vendrá a sucederle luego el Sr. Miguel del Pino, Presidente de Chile ... se dice también que ... el Sr. Inspector Sobremonte va a Chuquisaca; y aunque publican que éste Sr. Virrey (Avilés) irá a Lima, hay en esto creencia que habría diferencias ... y el impedimento de ser casado allí (con Mercedes del Risco) y no haberse residenciado ... Ha venido una papeleta con noticias de Europa ... que al armisticio los austriacos no lo seguirán, y que Buonaparte los había derrotado con su ejército en extremo, con lo que ya se indicarían forzados a admitir la paz con los franceses. Que el general Ms. Berthier, que ha sido el de más confianza de Buonaparte cuando fué a Egipto ... había pasado a España, y que en Madrid le puso casa su Embajador y no la quiso admitir, ni en Aranjuez la dispuesta por orden del Rey, y se mantendrá en fonda, comunicando unicamente con su S.M...".
 
Anchorena Zandueta, Juan Esteban (I6803)
 
3 La figura de Evita, tan apasionadamente discutida, pertenece a la historia: por política hízose llamar Eva Perón; el Parlamento argentino la glorificó en vida, declarándola "Jefa espiritual de la Nación" y a su esposo "Libertador de la República"; la Provincia de La Pampa, la ciudad de La Plata y tantas otras localidades, calles, plazas, parques, instituciones y dependencias nacionales, provinciales y municipales, fueron rebautizadas con el nombre de Eva Perón, y, a su muerte, ocurrida el 26-VII-1952, se le tributaron honras de Presidente de la Nación en ejercicio del mando. Su cadáver embalsamado, cual el de Lenín, permaneció en depósito durante más de tres años en la Confederación General del Trabajo (CGT). A raiz de la llamada "Revolución Libertadora", Perón, el 20-IX-1955, abandonaba el gobierno y a todos sus partidarios, refugiándose en la embajada del Paraguay. La noche el 22 de diciembre siguiente, un grupo militar, capitaneado por el Teniente Coronel Moori Koenig, penetró en el edificio de la CGT apoderándose del cadáver de Evita, el cual, después, dentro de una caja y bajo el rótulo de "Equipo de radio", anduvo de un lado al otro escondido por dicha organización militar ultrasecreta, no sin haber provocado, durante su lapso ambulatorio de seis meses, un drama espeluznante. Tras esto, el Presidente Aramburu ordenó al Coronel Mario Cabanillas, jefe de los servicios de información del ejército, llevar subrepticiamente el cadáver de Evita a Italia, y depositarlo en un cementerio de la ciudad de Milán. Ello así se hizo, esos restos fueron puestos en una tumba bajo el nombre de "María Maggi". Corridos tres lustros, previa disposición del Presidente Lanusse, el ataud con el cuerpo embalsamado de Evita fué retirado del sepulcro milanés por Cabanillas, a título de pariente de la difunta, y llevado en camión a través del sur de Francia hasta España, para ser entregado (septiembre de 1971) a Perón en Madrid. Este depositó dichos vestigios momificados -- previo otro retoque del embalsamador Ara -- en una habitación del segundo piso de su residencia de Puerta de Hierro.
Tres años más tarde, fallecía Perón en la Argentina en ejercicio de su tercera presidencia. Pasados algunos meses, López Rega voló secretamente a Madrid para volver a Buenos Aires con el cuerpo embalsamado de Evita, que quedó exhibido, junto al ataud de Perón, en la cripta de la capilla de la quinta presidencial de Olivos. Un par de años más adelante, se produjo la caída del régimen peronista (23-III-1976) y el cadáver de María Eva Duarte Ibarguren de Perón fué conducido a descansar definitivamente en una bóveda familiar del cementerio de la Recoleta, en tanto los despojos de Perón se trasladaron a la tumba de su abuelo paterno en la Chacarita. 
Duarte Ibarguren, María Eva (I622685)
 
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Higginbothom Medrano, Ana María (I30336)
 
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María Cándida era hija de Juan Antonio Ramón García, natural de Sevilla, piloto egresado del Seminario de la Universidad de Mareantes del Real colegio de San Telmo de Sevilla, venido al Río de la Plata como tripulante del navío ?El Panteón?, en diciembre de 1756, y de María Gervasia González Monzón. Nieta paterna de Salvador García y de Dorotea Abrego, ambos de Sevilla; y nieta materna de Juan Pascual González y de Catalina Monzón. Hondas eran las raíces que unían por línea materna al ex presidente Justo José de Urquiza García con estas tierras, ya que por los González Monzón llevaba en sus venas sangre de los Casco de Mendoza y los Ruiz de Ocaña que llegaron con don Pedro de Mendoza y conquistaron el Paraguay, de los Cabral de Melo, lusitanos que se contaron entre los primeros pobladores de la incipiente Bs.As. fundada por Garay, de los Monzón que guerrearon contra los indios charrúas y contribuyeron a colonizar la Banda Oriental del río Uruguay, de los Ladrón de Guevara y Morales cuyanos, de los Chaveros santiagueños y de tantas otras viejas estirpes fundadoras de lo que hoy es nuestro territorio.

"La ascendencia materna de Urquiza". Fernando Madero. Revista del Instituto Argentino de Ciencias genealógicas nº 20. Buenos Aires 1982 
García González, María Cándida (I66861)
 
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Necrologica del diario La Nacion del 9-8-2003

"Falleció ayer, a los 101 años, Liborio Justo, pensador y literato batallador y revolucionario,el primer seguidor del trotskismo en la Argentina de los años 30, un hombre huraño y solitario que en sus últimos años recibía a contados amigos en su sencillo departamento de la calle Moldes y que despotricaba permanentemente contra otros intelectuales, de los que siempre se sentía situado a su izquierda.

Un episodio estridente resalta en su larga vida: cuando en el Congreso Nacional gritó "¡Abajo el imperialismo!", mientras el presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt era recibido con honores por el general Agustín P. Justo, presidente de la Nación por la Concordancia de conservadores y radicales antipersonalistas. Ese hombre exaltado que gritó superaba ya los 30 años y era el hijo díscolo del mismo presidente, que pensaba de él que era tan extremista que no iba a llegar a nada en su vida.

Ser el hijo del presidente no le valió ninguna dispensa y tuvo que pasar varios días en la cárcel. Poco después, tomó unos días de descanso en La Pampa, donde escribió "Prontuario", una interesante autobiografía.

Ya antes había merecido una buena crítica un libro suyo con narraciones de la Patagonia: "La tierra maldita". LA NACION destacó en 1932 que, en estilo sobrio, transmitía un carácter profundamente patético y lograba comunicar "una emoción de horror".

Liborio Justo había nacido en Buenos Aires en 1902. Dejó Medicina en tercer año y viajó mucho por Europa y América. En 1930 ganó una beca de 8000 dólares del Instituto de Educación de Nueva York. Pero en un acto en la Universidad de Williamstown se despachó contra la política agresiva de los Estados Unidos en el Caribe.

Promediados los años 30, siendo su padre presidente, Liborio fundó la Liga Obrera Revolucionaria, partidaria de la Cuarta Internacional, seguidora de León Trotsky. En 1936 el diario socialista La Vanguardia lo denostaba como "opinador profesional" y "errabundo intelectualoide comunista". Si bien compartió algunas acciones con los comunistas, pronto se volvió un enemigo acérrimo al advertir las sangrientas purgas que los estalinistas hacían de los trotskistas durante la Guerra Civil Española. Por entonces, Justo editó el periódico Lucha Obrera.

Pero desencantado de las luchas y de sus camaradas -a veces se sentía un adelantado a su época, intelectualmente aislado-, en 1943 se retiró a las islas del Ibicuy, en Entre Ríos, a plantar y explotar la madera, en una vida agreste. En una ocasión fue a vivir con el escritor Horacio Quiroga y su familia, pero las buenas relaciones concluyeron a los pocos días abruptamente. En 1955 volcó su experiencia isleña en "Río abajo", un libro de relatos de índole literaria y costumbrista, menos tocado por la política. Pero su interpretación de la historia desde una mentalidad marxista, aunque de inocultable sello personal, se manifestó en otros libros, como "Estrategia revolucionaria" (1957), "León Trotsky y Wall Street" (1959), "Nuestra patria vasalla" (varios tomos a partir de 1968). Sus seudónimos eran Lobodón Garra y Quebracho. En 1955 volvió a Buenos Aires. Permaneció lúcido, agudo y contestatario hasta su muerte.

En 1998 editó "Cien años de letras argentinas", donde criticó a Lugones, Quiroga, Borges, Sabato, Cortázar, David Viñas, y trató bien a Roberto Arlt. El día en que cumplió cien años auguró el fin del capitalismo y declaró que el imperialismo yanqui no tendría salida tras lo de las Torres Gemelas. El sepelio se realizará hoy, a las 11, en Parque Memorial".

 
Justo Bernal, Liborio Agustín (I46316)
 
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13-10-1818 recibía las insignias de alférez del Regimiento de Dragones de la Patria, y formando parte del escuadrón del sargento mayor Diego Beláustegui asistió el 4-1-1820 al combate del Arroyo del Medio, librado por fuerzas directoriales al mando del coronel Antonino Rodríguez, contra la vanguardia de los caudillos federales Ramírez y López.
1-2-1820 Se halló en la batalla de Cepeda, donde fué batido el Director Rondeau
Asistió a otras funciones de guerra en el curso de aquel año funesto para los argentinos, entre las que deben mencionarse las de la Cañada de la Cruz, el 28 de junio; San Nicolás, el 2 de agosto; Pavón, el 12 del mismo mes. Cuatro días despues de esta última, el alférez Acha, al frente de una pequeña partida de Dragones, reforzada con un piquete de 12 Colorados al mando de Duarte y Guerreros, que había sido enviado por Dorrego, en apoyo, derrotó en la Cañada Rica como a 60 hombres de López, que tuvieron dos muertos, mientras Acha tuvo dos Colorados de pérdida y un herido grave
2-9-1820 En el combate de las "Puntas de Pavón" o del "Gamonal", Acha cayó prisionero de los santafecinos
nov. 1822 ya era teniente de "Húsares de Buenos Aires", y se hallaba en campaña.
El bizarro coronel Rauch fué su jefe en el servicio de fronteras por espacio de muchos años, en los que diariamente se combatía contra la indiada salvaje. Allí, Acha aprendió la famosa táctica de aquel valiente jefe: esperar a pie firme la acometida de los bárbaros, raleando sus filas con nutrido y certero fuego que generalmente hacía volver caras a los indios, obtenido lo cual, los Húsares de Rauch saltaban sobre su caballo, carabina a la espalda y sable en mano, consumando la derrota con cargas profundas.
Acha fué discípulo aventajado de aquel glorioso soldado, y por sus condiciones sobresalientes y sus servicios distinguidos, en febrero de 1825 ya era capitán de aquel cuerpo, destacado en la Guardia del Salto
13-2-1827 era promovido a sargento mayor del Regimiento de Húsares que había tomado el numero 5 del arma en la reorganización del Ejército Nacional con motivo de la Guerra del Brasil
7-6-1827 era ascendido a comandante del tercer escuadrón del mismo
1828 expedicionó al desierto formando parte de la División del coronel Ángel Pacheco, y en estas circunstancias estalló en Buenos Aires el pronunciamiento del Ide diciembre, que derribó al gobernador Dorrego. Alcanzado éste en los campos de Navarro, fué completamente derrotado por las fuerzas vencedoras de la campaña del Brasil que habían regresado al país. Dorrego huyó en dirección al norte, en demanda de las fuerzas de Pacheco, presentándose en la noche del 10 de diciembre en el campo de aquella división. Momentos después, el Regimiento 5.° de Húsares, acaudillado por Escribano y Acha, se ponía sobre las armas. Dorrego y Pacheco conferenciaban en un rancho cercano sin apercibirse de lo que pasaba, y de pronto se presentó Acha intimando orden de prisión al ex-gobernador, a nombre del teniente coronel Escribano. Dorrego quedó estupefacto, pero sobreponiéndose prontamente, dijo: "Compadre, se ha vuelto loco? No esperaba de Vd. semejante acción". Acha no sospechó jamás que al dar aquel paso firmaba la sentencia de muerte de Dorrego, considerándolo solamente como el causante de los males que afligían al país, y creyendo al reducirle a prisión que cometía, no un delito, sino un acto de patriotismo: era la consecuencia del tratado de paz ajustado con el Brasil
16-12-1828 Lavalle ascendió a Acha a coronel efectivo de caballería
A consecuencia de estos sucesos, los caudillos Molina y Mesa se sublevaron, encomendando el general Lavalle su sometimiento a la "División del Norte", comandada por el coronel Isidoro Suárez. El coronel Acha tomó parte en esta expedición, asistiendo al combate de "Las Palmitas", librado el 7-2-1829, protegiendo con su escuadrón de Húsares la brillante carga que el 1 7 de Caballería mandado por Pringles y los húsares del sargento mayor Pedro José Melián, llevaron a la línea enemiga, que fué rota y perseguida tenazmente por espacio de más de ocho leguas, hasta que la obscuridad de la noche y el cansancio de los caballos la detuvieron
28-3-1829 Se halló con Rauch en el famoso combate de Las Vizcacheras, donde el último perdió su vida
Posteriormente, destacado en San Nicolás el 7 de junio de aquel año, por una traición del después coronel Facundo Borda, fué tomado por éste y conducido a su campo: el coronel José Félix Bogado, comandante militar de aquel punto, logró rescatarlo al siguiente día, pero Acha y Borda habían convenido que el primero le entregaría al segundo su familia que se hallaba en San Nicolás, y en retribución, Borda haría llegar la de Acha que estaba en el Salto, así como también algunos equipajes. El 13, a las 4 de la tarde. Borda avisó que llegaba con la familia, según lo convenido; Acha marchó entonces con la de aquél, acompañado del capitán de artillería Eduardo Bloc y el teniente de Cívicos Ricardo Arana; más apenas recibió Borda su familia, con la tropa que iba a su retaguardia, cargó, no dándole más tiempo a la familia de Acha que para subir a un carro y a escape llegar a San Nicolás; resultando muertos los dos oficiales nombrados, y gravemente herido de un lanzazo en la espalda, el coronel Acha.
Vencido el gral Lavalle, el coronel Acha se dirigió al interior para incorporarse a las fuerzas que mandaba en jefe el general Paz
ene. 1831 se le encuentra operando en la provincia de Catamnrca, en auxilio del gral Deheza, marchando después a reunirse al ejército que mandaba el vencedor de Oncativo. Caído éste prisionero, Acha marchó el 1-6-1831 a Catamarcn, hallándosele en septiembre del mismo año, conjuntamente con los coroneles Lorenzo Barcala y Santiago Albarracín, operando con 300 hombres en el lugar llamado Piedra Blanca. En la sangrienta batalla de la Ciudadela, el 4-11-1831, Acha mandó la División "Catamarca", fuerte de 230 hombres, y el valor prodigioso que mostró en aquella funesta jornada le conquistó la admiración de los tucumanos. Después de aquella derrota emigró a Bolivia, estableciéndose en Tupiza. Pasó también un tiempo al Perú.
Poco antes de estallar la Coalición del Norte, el coronel Acha regresó a Tucumán, donde se hallaba cuando llegó el general Lamadrid procedente de Buenos Aires, en misión de Rozas. Acha mandaba los Coraceros que constituían la escolta del gobernador Bernabé Piedrabuena
7-4-1840 se pronunciaba la Provincia contra el Dictador. Mientras Lamadrid marchó en agosto a La Ríoja para auxiliar al general Brizuela, Acha, que había sido separado del mando de los Coraceros, quedó en Tucumán encargado de organizar los contingentes que fuesen llegando
Al pasar por Tucumán el gobernador de Salta, cnel Manuel Sola, en octubre de aquel año, con su fuerza de 400 hombres para incorporarse a Lamadrid, que se dirigía a buscar la unión con Lavalle, Acha se incorporó a las tropas salteñas, las que atravesaron Santiago del Estero, sosteniendo combates contra los federales. Al llegar a Córdoba, Sola se incorporó a Lamadrid, y dejando el mando directo de su división a Acha, regresó a su provincia. Después de la derrota sufrida por Lavalle en el Quebracho Herrado, se reunieron los dos ejércitos. Acha fué destacado sobre Santiago, con 700 hombres para destruir a lbarra, lo que no logró. Posteriormente fué destacado para facilitar las comunicaciones entre Catamarca y La Rioja, interrumpidas por el ejército de Aldao, para lo cual marchó con 400 hombres, pero tuvo la poca suerte de ser sorprendido en Machigasta, provincia de La Rioja, el 20-3-1841, y completamente derrotado
Hizo la campaña de Cuyo mandando la vanguardia de Lamadrid. El 1-8-1841, éste llegaba a Tuscum, en La Rioja, desde donde ordenó a Acha, que marchase sobre San Juan, para apoderarse de esta ciudad, punto del cual debía tratar de reunir toda clase de auxilios para regresar con ellos al ejército. El coronel Acha hizo huir al gobernador delegado dejado por Benavídez, don José María de la Oyuela, cuyas partidas arrolló el 13-8-1841 ocupando la ciudad de San Juan, disparando aquel a la Punta del Monte, donde se hallaba el general Benavídez con su división. Posesionado de la plaza, Acha se declaró jefe de ella, tomando de inmediato todas las providencias necesarias para cumplimentar la misión que le asignara su general en jefe. Con favorable resultado, provisto de los elementos requeridos, emprendió el regreso el día 15, en busca de Lamadrid, pero fué détenido al llegar a los campos de Angaco, el 16 de agosto, por el ejército del general Aldao. Acha en este trance, se vio obligado a librar una batalla desesperada, tremenda, en la cual su talla militar cobra contornos ciclópeos, iluminada por su heroísmo y el de sus valientes compañeros. Acha allí iba a conquistar como ninguno, los entorchados de general argentino.
La batalla de Angaco es la acción más extraordinaria que presentan los fastos militares de la República, pues con 600 hombres que habían realizado una marcha de 80 leguas en 5 días, yendo a pie la infantería salteña, triunfó del aguerrido ejército del Fraile Aldao, fuerte de 2.200 hombres, entre los cuales, 700 eran infantes; habiendo sostenido el combate desde las 7 de la mañana hasta ponerse el sol de aquella gloriosa jornada para las armas libertadoras. 200 infantes que sobrevivieron del ejército de Aldao fueron hechos prisioneros, y la caballería fué muerta o dispersa. Se cuenta que en lo más recio de la lucha, que fué tremenda, Acha de pie, sereno y sonriente, golpeando la caña de su bota con un latiguillo, decía, refiriéndose a sus bravos enemigos: "¡Picaros!. . . ¡Ahora vais a ver bueno!". . . En medio de la pelea, enardecía a sus hombres, diciéndoles: "Ya lo saben, nuestros enemigos no dan cuartel al vencido. El hombre que cae en sus manos es en el acto degollado. Muramos, pues, si fuere menester, pero muramos peleando. Vamos a dar una nueva carga y que sea la última, caiga quien caiga!".
"Echando la vista sobre nuestras líneas, dice un actor de aquella formidable tragedia, vimos que estaba horriblemente diezmada, y pudimos comprender que había llegado el momento del último y supremo esfuerzo".
"Bajo esta impresión, dióse orden de efectuar un golpe definitivo sobre cuanto obstáculo se ofreciera a nuestro frente. Igual impaciencia aparecía en las filas contrarias. Las caballerías cambiaron de puesto, y su infantería debió pasar por modificaciones análogas, a juzgar por sus movimientos".
"Como queda dicho, ésta tenía ahora por parapeto la acequia, delante de la cual tuvieron que detenerse los enemigos. Entonces empezó un fuego a discreción de una y otra parte a quema ropa, que duró hasta que nuestra caballería vencedora y encarnizada en la persecución, se presentó sobre el campo de batalla".
"Fué aquí que ese resto de enemigos inclinó las armas y se declaró vencido. Puestos en orden y en situación de ver claro sobre cuánto había pasado, nos apercibimos con asombro que sólo quedábamos en pie 300 hombres a lo más, de los 450 con que habíamos entrado en batalla. Todos "los demás habían perecido". El campo quedó sembrado de 1.000 cadáveres del ejército de Cuyo y 200 de la gente de Acha.
Aldao se retiró del campo de batalla, como igualmente. Nazario Benavídez, que se apartó de aquel campo de desastre solo y sombrío de ira y vergüenza por el revés sufrido. En su marcha, encontró un refuerzo de tropas, que procedente de Mendoza y al mando del coronel José Santos Ramírez, marchaba a incorporarse a Aldao. Benavídez no trepida un instante y las incorpora a su rota columna, que suma ya 800 hombres, haciendo alto en la Cañada Honda. Resuelve volver sobre sus pasos y dar un golpe de mano sobre las tropas que le ha infligido tan extraordinaria derrota: regresa a San Juan. Acha se hallaba acampado en las inmediaciones de la ciudad estremecida aún por el fragor de la batalla. El bravo vencedor de Angaco fué sorprendido por su enemigo el día 19, en medio de un viento zonda que azotaba la zona, logrando dispersar la caballería las tropas atacantes. Acha se replegó de aquel punto, llamado la Chacarilla. distante media legua al sud de la ciudad, sobre la capital, pero ésta ya había sido ocupada por Benavídcz. En estas circunstancias, Acha formó su infantería en columna y a la cabeza de ella penetró en la ciudad a paso de ataque, tomando posesión de la plaza sin la menor resistencia. El general Acha sólo contaba con 250 hombres, que repartió en cantones en el círculo de la plaza, posesionándose él de la torre da la catedral. Defendió durante tres días ese recinto contra las furiosas embestidas de Benavídcz. al cual ya se le habían incorporado la mayoría de las masas de San Juan. Privados de agua los soldados de la plaza por haber cortado los enemigos las acequias, y después de haber sufrido el sitio, haciendo un fuego tenaz y disputando al enemigo posición por posición, denodadamente sostenidas por Bennvídes; muerta ya la mayor parte de la tropa y consumidas sus municiones, Acha con 100 soldados y 12 oficiales, la única fuerza que le quedaba disponible, se refugió en la catedral a las 10.30 de la mañana del 22 de agosto. El coronel Ramírez se aprestaba a derribar la torre de la iglesia con dos cañones que llevaba; en tales circunstancias, Acha manifestó su intención de rendirse a Benavídez. ante quien capituló con todos los que le acompañaban, bajo Ia garantía de la vida. Acha marchó con la columna de Benavídez, el cual se incorporó a Aldao en el Desaguadero y retomado por éste el comando superior el día 15 de septiembre, estando todavía a gran distancia de aquel punto, el general Ángel Pacheco que avanzaba con su ejército a marchas forzadas. Aldao y Benavídcz levantaron apresuradamente campamento, dejando los prisioneros escoltados por fuerzas del coronel Nicolás Granada, en tres carretas sin toldo de las denominadas entonces "Castillos". Poco después volvió la escolta comandada por un teniente Marín, el cual sacó al general Acha engrillado; lo hizo subir así a caballo y marchó con él 8 leguas hacia San Luis, diciéndole que lo llevaba a Buenos Aires. "Al fin, dijo Acha, después de tantos años, le volveré a ver la cara a Rosas. que debe estar más grueso y siempre coloradito". Llegados cerca de un árbol coposo algo desviado del camino que va desde el rio Desaguadero a la represa de la cabra, le dijo el teniente Marín al general Acha: "Eche pie a tierra, general, porque tengo orden de ejecutarlo". "No me extraña, replicó el vencedor de Angaco, cúmplala Vd." . Una vez desmontado, sacó del cinto unas cuantas onzas de oro, del dedo de la mano izquierda un anillo, y del bolsillo del chaleco un rico reloj, y repartió todo a los soldados, recomendándoles que le apuntaran bien y le tiraran al pecho. Después miró fijamente al teniente Marín, que bajó la vista, y dijo con profundo desprecio: "¡Estoy listo!"
Fué fusilado por la espalda después de atado codo con codo y arrodillado a la fuerza. Acha se enfureció al ver que iba a ser ejecutado en esa forma, increpando al cuadro que lo iba a ejecutar con la palabra "Cobardes!" .
Después de muerto, se le cortó la cabeza, en cumplimiento a las sanguinarias disposiciones ordenadas por el general Aldao, que tan cobardemente huyó del campo de Angaco. Colocada la cabeza en un palo largo, éste fué clavado cerca de la Posta de la Cabra, en el camino por donde debía pasar el general Pacheco con su ejército, como efectivamente sucedió al día siguiente. En aquellas circunstancias la cabeza de aquel mártir se hallaba en su sitio, y su cadáver a un costado medio devorado por los buitres.
El valiente general Acha fué ejecutado el 16-9-1841, en las proximidades de la Posta de la Cabra. La referencia de su ejecución fué hecha medio siglo después por el teniente general Donato Alvarez, que formó parte del destacamento del teniente Marín que fusiló a aquel sobresaliente soldado.
El historiador Hudson que conoció personalmente al Héroe de Angaco, pinta así la figura física de éste: "Su rostro de tez blanca, tostado por el sol, larga barba de un subido rubio infundían en la imaginación de aquel que le miraba con atención y estudio, la idea del prestigio, de la admiración del tipo que designa el valor, la grandeza de alma y del genio que revela la cualidad escasa de saber mandar y hacerse obedecer". ("Recuerdos Históricos sobre la Provincia de Cuyo", tomo II. pág. 420)
El mismo historiador pinta en su verídico libro la figura exterior del general Acha, que tuvo tres caballos muertos en la acción de Angaco:
"Gran figura militar poseía el general Acha. Era completamente en su "aspecto, un caballero de la edad media, no solamente por su continente "de rasgos enérgicos, graves y de angulosas formas, sí que también, por la "severidad y digno aspecto que característicamente revestía. Vestía una blusa azul celeste de paño, una gorra de larga manga, sin visera, tendida a la espalda, del mismo color, un pantalón ajustado azul, calzando sobre él botas altas de becerro del color natural como salen de las fábricas de curtiembre del Tucumán, espuelas de plata de sencilla forma y llevando "su larga espada al cinto, en su ligera montura, pistoleras provistas y a la grupa su manta de abrigo".

Recopilacion por Guillermo Garcia
 
Acha Salomón, General Mariano Antonio de (I388939)
 
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censado en 1822. con treinta años, en la pedania Guadalupe, curato del Rio Seco
En el censo de 1840, aparece como juez pedáneo y como nacido en San Lucas, la estancia de su bisabuelo. 
Argüello Farías, Juan de Dios (I616075)
 
9
Dolorosamente ha repercutido la muerte de Agustín Larreta, hombre de espíritu emprendedor, que desarrolló una fecunda actividad en el ámbito agropecuario, fallecido a los 94 años.

Hijo del escritor Enrique Larreta y de Josefina Anchorena de Larreta, había nacido en 1909 en París, donde su padre fue embajador. Radicado con su familia en la Argentina, estudió matemáticas en la Universidad de Buenos Aires, carrera que debió abandonar para ocuparse tempranamente de la empresa familiar.

En su larga trayectoria como administrador de establecimientos agropecuarios, entre los que figuraba especialmente la estancia Acelain, desarrolló su labor con un espíritu emprendedor, siempre atento a las innovaciones tecnológicas.

En efecto, fue de los primeros en introducir la inseminación artificial en el ganado vacuno, la deshidratación y pelletización de alfalfa, la denominada "labranza vertical", el riego por aspersión autopropulsado, el cultivo del agropiro y la siembra de soja en el sudeste de la provincia de Buenos Aires.

Junto con sus hermanos donó a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires la casa que fuera de sus padres y la colección de arte español que allí se hallaba. Así surgió el actual Museo de Arte Español Enrique Larreta, en el barrio de Belgrano.

Avido lector, le interesaban los temas científicos, los históricos y los de actualidad. Fue también un amante de la aviación y de la náutica.

Hombre vital, trasuntaba un espíritu inquieto y creativo. Su generosidad y simpatía le granjearon el afecto de los que lo rodearon.

Sus restos fueron sepultados en el cementerio de la Recoleta.


 
Rodríguez Larreta Anchorena, Agustín María (I2191)
 
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Don Urbano Duhau fallece el 2 de Julio de 1887. Era hijo de don Antonio Duhau, de nacionalidad francesa y de doña María Bertouneve, naturalizada francesa. Su hijo Urbano Duhau, soltero de 19 años, manifiesta que Don Urbano Duhau padre tenía 46 años y que se radicaba en la calle Alsina 697 de la Ciudad de Buenos Aires, de profesión hacendado y casado con doña Candelaria Fouillerac el 4 de Abril de 1866 en la ciudad de Dolores, Provincia de Buenos Aires.
Con éste temprano deceso se produce la apertura de la respectiva sucesión, iniciada el 19 de Agosto de 1887 por doña Candelaria. Los herederos según las fechas de nacimiento es la siguiente:
Urbano, nacido el 17 de abril de 1868 en Buenos Aires; María Candelaria, en Dolores el 19 de marzo de 1872; Faustina, nacida en Chascomús el 15 de febrero de 1874: Carlos Antonio el 24 de marzo de 1876 en Dolores; Juan Enrique el 19 de agosto de 1878 en Buenos Aires; Benjamín, nacido el 19 de septiembre de 1880; Juana el 12 de septiembre de 1883 en Buenos Aires; Luis Antonio, nacido el 26 de diciembre de 1884; y Gregorio Alberto el 13 de marzo de 1887 en Buenos Aires.
Doña Candelaria, madre de todos los mencionados se presenta ante el juez y solicita que convenga en juicio verbal con la Asesoría de Menores sobre la custodia y administración del caudal testamentario como así también de las personas que deben inventariarlos. Más adelante se verifica la presentación de Doña Candelaria solicitando rectificación de apellidos tanto se su esposo fallecido como del propio. Se procede a realizar una nueva presentación que lleva un numero de folio que expresa que habiéndose dado cumplimiento a los edictos y acompañando las constancias de 8 fojas útiles con todos los sellos respectivos, dando aceptado el inventario y evalúo de todos los bienes del testamento, con fecha 19 de octubre de 1887. Se dicta la sentencia de la sucesión y sólo se ha presentado con derecho a los bienes a Don Urbano Duhau hijo y su esposa Doña Candelaria Fouillerac de Duhau por sí y en representación de sus menores hijos. Con fecha 14 de enero de 1888 es aprobado el inventario, la tasación y repartición de bienes, de tierras con propiedades y ganado, y estancias ubicadas en Tordillo, Pehuajó, Bolívar, y sobre todo estancias ubicadas en el Partido de Ajó?.

Los orígenes se remontan a 1942, cuando se fraccionaron las tierras de la familia Duhau (Estancia ?La Colorada? y ?Estancia San Bernardo?, tierras donde se ubica El Castillo Duhau, una de las primeras propiedades de la zona, perteneciente a la familia homónima, dueña de varias hectáreas de tierra que luego darían vida a todos los balnearios de la zona (Desde Santa Teresita hasta Mar de Ajó) En el caso de Aguas Verdes el 24 de octubre de 1945 la mayoría de las parcelas, 2.000 has., fueron adquiridas por Arturo Enrique D'Elías.

Fuente:
- Wilkipedia
- ?Una villa junto al mar Aguas Verdes? José Oscar Cabrera.

 
Duhau Bertomere, Urbano (I5513)
 
11 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Privatizar la información del propietario (I124642)
 
12 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Privatizar la información del propietario (I92135)
 
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Francisca Paula Sarmiento Albarracín, n. San Juan 1°-04-1803 y fall. Id. 14-03-1889, a los 86 años (algunas biografías equivocadamente dicen que murió en 1899). Fue socia fundadora de la Sociedad de Beneficencia de San Juan y vicepresidenta de la misma entre 1868-1869, así como de otras instituciones. C.m. San Juan 8-11-1833 con Marcos Gómez, joven cordobés residente en San Juan, del que enviudó en 1850.  
Sarmiento Albarracín, Francisca Paula (I86204)
 
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Fuentes : Biografias argentinas y sudam.. J. Yaben, Tomo 4 pag. 635 / Recopilacion por Guillermo Garcia

4-6-1804 Inició su carrera militar en clase de cadete del Regimiento Dragones de BsAs
1805 estuvo de observación en el puerto de la Ensenada de Barragán, mientras lo bloqueaban buques ingleses.
10-8-1806 los ingleses asaltaron al ejército de BsAs en el Retiro, a inmediaciones de la Capital, donde se logró rechazarlos.
12-8-1806 se halló en la reconquista de la ciudad. Tiempo después fué enviado a Montevideo, encontrándose Pinedo en el destacamento de observación de los ingleses que desembarcaron en el Buceo, a inmediaciones de Montevideo. En la acción del 19 de enero de 1807, en la cual los británicos se apoderaron del Cordón; en la salida del 20 del mismo mes; y en el asalto a la referida plaza, el 3 de febrero del mismo año.
Regresó después a Buenos Aires y se halló en la memorable defensa del 5 y 6 de julio de 1807
18-1-1808 fué promovido a alférez de Dragones de Buenos Aires, ascenso confirmado por Real Orden expedida el 9 de febrero del mismo año.
Participó en el famoso Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, interviniendo en todos aquellos actos que dieron la emancipación política al Estado.
15-11-1810 revista como ayudante 2do de la plaza de Buenos Aires
11-5-1811 capitán del Regimiento de Pardos y Morenos, con el que estuvo situado en el Salto Chico frente a los portugueses; sirviendo en el ejército de la Banda Oriental, desde junio de 1812 hasta febrero de 1813. y en tal carácter tomó parte en el segundo asedio de la plaza de Montevideo, asistiendo a la batalla del Cerrito, e| 31 de diciembre de 1812, en calidad de edecán del general en jefe D. Manuel de Sarratea.
Cuando a raíz de las divergencias con el caudillo oriental Artigas se produjo el retiro de Manuel Sarratea del cargo de general en jefe del ejército de la Banda Oriental que le había sido confiado por el gobierno de BsAs, Pinedo regresó a la capital argentina en compañía de aquél, en el mes de febrero de 1813
8-4-1813 se le encuentra revistando como edecán del Superior Gobierno.
9-2-1814 le fué otorgada la jerarquía de sargento mayor y designado para formar la plana mayor veterana de un escuadrón de Caballería Ligera creado en marzo de 1814 y extinguido en febrero de 1815. pero prestando servicios en este cuerpo, Pinedo fué destacado al ejército sitiador de Montevideo, cuando el general Alvear fué designado comandante en jefe, asistiendo a la toma de la plaza; y ocupada ésta, Pinedo fué nombrado sargento mayor de la misma, cargo que desempeñó a satisfacción, a pesar de lo espinoso de la comisión
ago. 1814 regresó a BsAs, reincorporándose al Escuadrón de Caballería Ligera
1815 suscribió un documento adhiriéndose a la política del director Alvear, que lo promovió a comandante de escuadrón el 18-3-1815
ago. 1815 formo parte del Ejército de Observación mandado por Viamonte, que ocupó la ciudad de Santa Fe, el 25 de aquel mes; retirándose de la misma el 31. Mandando una parte del Regimiento 8, y a las órdenes de Díaz Vélcz, se halló en el ataque y toma de Santa Fe, el 4 de agosto de 1816; y en la retirada realizada a fines del mismo mes. en la "que es bien notorio, los trabajos y penalidades sufridas para conseguirla", según expresa de Pinedo en una exposición de servicios del 31-3-1910.
feb. 1816 fué destinado al E. M. C, en el cual fué Fiscal del Tribunal Militar, 1er. ayudante y encargado del Departamento de Infantería; cargos que desempeñaba a fines de 1819, ya como coronel graduado, cuyos despachos le habían sido otorgados el 9-6-1819
Fué también Habilitado del E. M. G. antes de su extinción a raíz de los sucesos del año 20.
abr. 1821 pasó a prestar servicios en Ia Inspección y Comandancia General de Armas, donde obtuvo su reforma militar el 28-2-1822. No obstante esta situación, en junio del mismo año se le encuentra como coronel graduado del Regimiento 2 de Caballería de la Patria, comandando este cuerpo hasta fines de 1823.
Con motivo de la guerra del Brasil, el 29-8-1826 pasó a comandar el Regimiento 1 de Milicias de Caballería de Campaña, acantonado en San Fernando
26-4-1828 obtuvo despachos de teniente coronel efectivo con grado de coronel y comandante del mencionado regímiento, que niguió n sus órdenes hasta el pronunciamiento del 1 de diciembre de 1828.
Tomó parle en la campaña contra Lavalle, y en enero de 1829 se hallaba en las inmediaciones del Rosario en compañía de Rosas y de los coroneles Pascual Echagüe y Juan Izquierdo. Allí se le dio el mando de la llamada "División del Norte", con la cual asistió al combate del Puente de Márquez, el 26 de abril de 1829 y al sitio a que fué sometida la Capital por las fuerzas al mando del general Juan Manuel de Rosas.
Caído el gobierno del general Lavalle, desde agosto de 1829 se le encuentra a Pinedo mandando nuevamente el Regimiento 1 de Caballería de Campaña, teniendo en aquella época como segundo jefe al sargento mayor Bernardo González
6-10-1829 obtuvo despachos de coronel efectivo y comandante del Regimiento 19 de Milicias de Caballería de Campaña
ene. 1830 dicho cuerpo comprendía las milicias de los partidos de Morón. San José de Flores, San Isidro, San Fernando y las Conchas. AI frente de él marchó a campaña, embarcándose el 30-3-1831 con 300 hombres del la de Campaña y un destacamento de "Patricios de Infantería"; incorporándose al "Ejército de Reserva" mandado por el general Juan Ramón Balcarce, destinado a operar contra el general Paz en el interior, en combinación con las fuerzas a las órdenes de Estanislao López. La captura del ilustre general Paz el 10-5-1831 permitió el regreso a BsAs deñ ejercito de reserva que fué recibido triunfalmente el 20-9-1831.
15-9-1831 fué propuesto por el gobernador Rosas a la Sala de Representantes para la alta jerarquía de coronel mayor, la que le fué otorgada el 26-9-1832 con antigüedad del 1-12-1828.
El general Juan Ramón Balcarce, que había substituido a Rosas en el mando gubernamental de la provincia de Buenos Aires, "movido por la influencia absorbente de su Ministro de la Guerra el general Martínez, dice Saldías en su Historia de la Confederación Argentina, mostró bien pronto su tendencia a independizarse del partido que lo levantó y de los hombres que lo rodeaban; y más que todo, a abatir los prestigios políticos de Rosas, que era el jefe aclamado de ese partido. Para esto se propuso crear un partido suyo que lo sostuviera, y cohonestar de todos modos la obra de la conquista del desierto. Lo primero era, al sentir del general Martínez, necesario para impedir que Rosas volviera al gobierno; y lo segundo, para que éste no se entronizase apoyado por el ejército con que volvería victorioso"
Y en efecto, el general Rosas, que había partido el 23 de marzo de 1833 con su "División Izquierda" para expedicionar contra los indios, no recibió el apoyo que era necesario de parte del Gobierno de Balcarce para una empresa de tal magnitud e importancia. Ello determinó la reacción de sus partidarios, que fué encabezada por el Pinedo, que se puso al frente de las fuerzas conocidas bajo el nombre de "Ejército Restaurador de las Leyes" y se rebeló contra Balcarce el 11-10-1833, produciéndose el movimiento conocido con el nombre de "Revolución de los Restauradores". Iniciadas las hostilidades, después de algunos choques con las tropas "Balcarcistas", aquellas fueron suspendidas por Pinedo, que mantuvo una conferencia con los representantes del P. E., en la que exigió la renuncia de Balcarce, afirmando que la idea de los ciudadanos armados era con el fin de elevar a la Legislatura una petición para que el general Balcarce bajara del mando, siempre que su patriotismo no le aconsejara renunciar para evitar los males consiguientes. Al día siguiente, 15 de octubre, la Comisión se volvía a entrevistar con Pinedo en la misma quinta, en la que tampoco se arribó a acuerdo alguno.
Ante este fracaso, se levantó la tregua y el día 20 los revolucionarios estrechaban el cerco de la ciudad, y Pinedo dirigió una nota a Balcarce apelando a su patriotismo para que renunciara a su cargo. El general Martínez le incitó para que no renunciase y ante este resultado, Pinedo se dirigió a la Legislatura, haciendo una exposición de los hechos ocurridos desde el día 11, declarando que habiendo agotado todos los medios conciliatorios, se veía obligado a tomar la ofensiva. Al amanecer el día 1 de noviembre, los revolucionarios avanzaron por el Norte, Oeste y Sur, ocupando algunos puntos de importancia. A mediodía el Gobernador se dirigió a la Legislatura pidiéndole consejo sobre lo que convenía hacer. Los legisladores pidieron 24 horas a Pinedo para resolver. El día 3 de noviembre, la Legislatura sancionó la exoneración de Balcarce y el nombramiento del general Viamonte en su reemplazo
Pinedo fué dado de alta en la P. M. del Ejército el 10 de noviembre de dicho año, con la jerarquía de coronel mayor
20-1-1834 fué nombrado Inspector y Comandante General de Armas.
Cuando Rosas ocupó el Gobierno con la "Suma del Poder Público", en 1835, nombró ministros a: Felipe Arana, de gobierno y Relaciones Exteriores; José María Roxas y Patrón, de Hacienda, y al general Agustín Pinedo, de Guerra y Marina. Este último gozó de la privanza del Dictador a través de toda la administración de éste
1839, cuando fué asesinado el Dr. Manuel V. Maza, Presidente de la Cámara de Representantes, el general de Pinedo desempeñaba la vicepresidencia, quien al recibir comunicación del asesinato por intermedio del ordenanza Anastasio Ramírez, convocó a esa hora a la comisión permanente de la Legislatura, la que tomó medidas referentes a establecer las circunstancias del hecho y a la inhumación del cadáver
feb. 1836 ya era Vice-Presidente 2do de la Legislatura de Buenos Aires.
Pinedo fué uno de los diputados que reeligieron a Rosas en la sesión del 7-3-1850, acordándole un voto de gracias por la forma como había gobernado hasta entonces. Fué uno de los diputados firmantes del acta legislativa sancionada en la Cámara, el 20-9-1851, declarando crímenes de alta traición los actos del general Urquiza y nulos los tratados que celebrase con los gobiernos de Montevideo y de Río de Janeiro.
ene 1852 AI aproximarse el Ejército Aliado por el Norte de BsAs el general de Pinedo ocupó su puesto en el ejército de Rosas y en la batalla de Caseros (resuelta por la junta de guerra de la noche del 2 de febrero, en la que tomó parte el general Pinedo, conjuntamente con los coroneles Chilavert, Pedro José Díaz, Hilario Lagos, Gerónimo Costa. Sosa. Bustos, Hernández. Cortina y Mariano Maza, presidida dicha junta por el propio Rosas), Pinedo mandó la división de la derecha que se apoyó en la casa de Caseros, división que estaba formada por dos regimientos de caballería, mandados por Santa Coloma y Belvis; tres batallones de infantería y diez cañones mandados por el coronel Maza, parapetados detrás de un foso y cercos de tuna, en la extensión de una cuadra hasta el palomar de dicha casa que cerraba estn fortificación. Esta división fué atacada por la división oriental que mandaba el coronel César Díaz, por el frente y atacada por el flanco por la división entrerriana de Urdinarrain, siendo completamente batida y dispersada
Pinedo siguió a sus fuerzas en el desbande y tuvo la desgracia de morir en la huída a causa de un ataque de insolación, el 3 de febrero de 1852, siendo sepultados sus restos en el Cementerio del Norte.
El general de Pinedo mandó la última parada militar de la Dictadura, la que tuvo lugar el 9 de julio de 1851.
Pinedo en su larga actuación al lado del dictador Rosas, además de los puestos que han sido citados, desempeñó la comandancia del Regimiento 1 de Campaña por dos veces: de enero de 1836 a diciembre de 1837. y desde enero de 1845 hasta diciembre de 1851, habiendo ejercido en el intervalo de tiempo que media entre estos dos períodos de comando del regimiento mencionado, la Inspección y Comandancia General de Armas, que continuó desempeñando hasta la caído de Ronas.
La viuda del general de Pinedo disfruto de la pensión correspondiente a la alta jerarquía de su esposo desde el 31-12-1856.
El 19 de agosto de 1938 los restos del general de Pinedo fueron trasladados de la bóveda en que descansaban en el Cementerio del Norte, al panteón de la Sociedad de Beneficencia de la Capital, situado en el mismo cementerio; siendo entregada la urna que los contenía por el Director del Museo Histórico, Federico Santa Coloma Brandsen, a la presidenta de la mencionada Sociedad, señora Carmen Marcó del Pont de Rodríguez Larreta; pronunciando el primero de los nombrados en tal oportunidad, un breve discurso

 
Pinedo Albizuri, General Agustín Mariano (I7002)
 
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Fuentes : Biografias Argentinas y sudamericanas, J. Yaben

Nació en La Coruña, España, el 26 de mayo de 1789, siendo sus padres don Domingo Díaz Castañón, administrador de la real venta de tabacos en el Departamento del Ferrol, y doña Manuela Fernández de Mera, siendo bautizado el mismo día con los nombres de Antonio Felipe. Recibió esmeradísima educación en el Colegio de La Coruña, de donde egresó en 1799, año en que se trasladó a América, siendo conducido a Montevideo, donde se empleó en la casa de comercio de don Francisco Magariños.
En 1806 entró a servir en el Cuerpo de Voluntarios de Carlos IV, en calidad de cadete, a las órdenes del teniente coronel Nicolás Vedia, concurriendo a la defensa de Montevideo, que rechazó un ataque llevado por el comodoro Home Popham, jefe de la escuadra británica
20-1-1807 se halló en la batalla del Cardal donde una fuerza española que había salido de la plaza de Montevideo con el objeto de buscar a una columna británica, fué completamente batida y dispersada por esta última. En el asalto llevado a aquella plaza por los británicos en la madrugada del 3-2-1807, Díaz recibió un hachazo en la frente y dos bayonetazos en el cuerpo, cayendo prisionero, como todo el resto de la guarnición
30-10-1807 hallándose emigrado en Buenos Aires, ingresó como cadete en los "Húsares de Pueyrredón", comandados por el teniente coronel Martín Rodríguez, pasando en febrero de 1808 al cuerpo de Cazadores que mandaba Benito Rívadavia, en clase de subteniente, hasta comienzos de 1809, cuando se produjeron los desacuerdos entre Elío y Liniers, época en que emigró a Montevideo.
1810 ingresó en el Regimiento de Voluntarios del brigadier Soria, hasta diciembre del mismo año, en que fué designado ayudante del general Vigodet
1811 tomó parte en la defensa de la Colonia, sitiada por Venancio Benavídez
1812 emigró a la campaña, donde tomó parte en los trabajos para hacer levantar a sus habitantes a favor del régimen independiente
22-10-1812 se incorporó al ejército sitiador de Montevideo, que mandaba el coronel Rondeau, quien le encargó la secretaría del Ejército y en tal carácter tomó parte en la batalla del Cerrito, el 31 de diciembre del mismo año. Al año siguiente fué confirmado en el cargo de la secretaría de aquel Ejército, en el cual continuó hasta la toma de la plaza, e! 23 de junio de 1814
18-8-1814 fué incorpoiado como capitán al Regimiento de Infantería 2, cuerpo con el cual tomó parte en la campaña contra el caudillo Otorgues
10-1-1815 pasó al ejército del Alto Perú, que se estaba organizando en Olivos, cercanías de Bs Aires, con el empleo de sargento mayor, comandando el Cuerpo de"Guias Husares", con retención del cargo de edecán del gral Alvear . que habia sido nombrado director Supremo de la Provincias Unidas. Poco después tiene lugar el motín de Fontezuelas y Díaz marcha con las fuerzas de Alvear destacadas a luchar contra los insurectos. Toma parte en el ataque de Arroyo de Maldonndo, donde cae prisionero de los sublevados. Alvear capitula después en Ia Capital, pero sólo con garantias para su persona. Los revolucionarios condenaron a muerte al mayor Díaz, pero intercede el Cabildo y logra la conmutación de la pena por la de destierro en atención a sus servicios distinguidos. Díaz es enviado, con otros seis jefes, al general Artigas, que a la sazón se hallaba en estado de guerra con Buenos Aires, y que se encontraba en el Hervidero, sobre la costa oriental del rio Uruguay. Artigas los devolvió diciendo que no era verdugo de los porteños y entonces Díaz fué desterrado, pidiendo pasaje para Inglaterra, pero se detiene en Rio de Janeiro, de donde recién sale dos años después, llamado por el general San Martín para incorporarse al Ejército de los Andes. Pero Antonio Díaz no puede abandonar el partido de Alvear para pasar a servir a las órdenes de su rival y enemigo, el capitán de los Andes y como el gobierno de Buenos Aires le había permitido el regreso a condición de que se incorporara a los libertadores de Chile, lo destierra de nuevo, y en marzo de 1817 sale nuevamente para Río de Janeiro, pero estando Montevideo ocupado por tropas portuguesas, se detiene en aquella ciudad, retirado a la vida privada
En enero de 1818 regresa a Buenos Aires a instancias de su amigo, el comandante de Aguerridos, Mariano Rolón, su antiguo compañero de armas, para desempeñar la mayoría de dicho cuerpo, pero los revolucionarios de 1815 obstaron a esto quejándose al Director Pueyrredón, por lo que Díaz debió regresar a Montevideo.
En 1825 regresó a Argentina, cuando se empezaron a mover los ánimos con el fin de liberar a la Provincia Oriental del yugo brasileño. Traía el propósito de contraerse a los trabajos necesarios á la independencia del Estado Orienta!. Por medios periodísticos. Díaz fué preparando el ambiente para la expedición de los 33: dirigió primero "La Aurora" y después "El Aguacero". Realizada la Cruzada Libertadora, fundó "El Piloto" y posteriormente, "El Correo Nacional", siempre con el propósito propagandista de levantar el espíritu público en Buenos Aires a favor de la liberación de la provincia hermana sometida a la férula brasileña.
Declarada la guerra del Brasil, Antonio Díaz se incorporó al ejército de operaciones, agregado al Estado Mayor del Ejército, como sargento mayor de caballería de línea el 12 de agosto de 1826, pero a fines de 1826, cuando el Ejército Republicano marchó del Arroyo Grande, abriendo la campaña, fué nombrado teniente coronel del 5 de Cazadores, que mandaba el coronel Félix Olazábal. con fecha 1 4 de noviembre de aquel año. Con aquel cuerpo se bate valerosamente en la acción de Ituzaingó. así como en otros encuentros que tuvieion lugar en la marcha del ejército por el territorio brasileño, así como también en el regreso del mismo hasta los Corrales
29-10-1827 recibió despachos de coronel graduado
Celebrada la paz con el Brasil y declarada la independencia del nuevo Estado, regresó a Montevideo, a donde le atraían las afecciones que sintió por aquel país, que fue su segunda patria, y donde fundó el periódico llamado "El Universal". Juró la Constitución del nuevo Estado, permaneciendo en la vida privada hasta que en 1831 fué designado Secretario de la Comisión de Tierras Públicas.
Al crearse más tarde una comisión para estudiar reformas en las ordenanzas militares, Antonio Díaz fué nombrado vocal de la misma
1835, al escalar la Suprema Magistratura el general Manuel Oribe, fué designado Oficial Mayor del Ministerio de Hacienda
1838. a raíz de las convulsiones que agitaron a aquel Estado, Díaz fué nombrado coronel efectivo del Ejército, asumiendo la cartera de Hacienda en cuyo desempeño reveló una intachable conducta. En el curso del mismo año agregó la cartera de Guerra a la de Hacienda, y aquel momento marca la época de los grandes servicios que prestó al Uruguay.
Derrotadas las fuerzas oribistas en el Palmar, el 15 de junio de 1838, Rivera se hizo dueño de toda la campaña oriental, quedando Oribe reducido a la Capital, que sitiada por los enemigos, debieron abandonar para trasladarse a Buenos Aires, el Presidente depuesto y dos de sus ministros, así como también los principales jefes de su ejército. Antonio Díaz le acompañó, llevando consigo toda su familia. Oribe designó a Díaz ministro de la República Oriental cerca del gobierno de Buenos Aires, con retención de los dos ministerios que ejercía. Residente en la ciudad porteña. se contrajo a la organización de un cuerpo denominado "Defensores de la Independencia", que puso al mando del teniente coronel Henestrosa, a quien Oribe más tarde reemplazó por Marcos Rincón.
No tomó parte en la campaña contra el general Lavalle y en 1843, cuando el general Oribe invadió el Estado Oriental, a raíz de la batalla del Arroyo Grande, el coronel Díaz penetró por la Colonia al frente de una fuerte división de las tres armas, compuesta por el batallón "Voluntarios Rebajados" de 600 plazas, al mando del coronel Joaquín Ramiro; del batallón "Escolta del General Rosas", de 300 plazas, al mando del sargento mayor Gerónimo Gardíazábal, al cual venían agregadas las compañías de "Restauradores" y "Guardia Argentina", de 120 plazas cada una; una sección de artillería con seis piezas de a 4 y 6; un regimiento de coraceros comandados por el coronel Juan Isidro Quesada, fuerte de 260 plazas. La División sumaba, pues 1515 soldados, agregándosele en la Colonia los destacamentos de los coroneles Montoro y Segovia, con lo que los efectivos a las órdenes de Díaz sumaron más de 2000 hombres. Apenas desembarcado en aquel puerto, el 30 de enero de 1843, Oribe le remitió a Díaz los despachos de coronel mayor.
Los generales Oribe y Díaz se reunieron en el Canelón Chico el 9-2-1843, en el Paso de la Paloma, donde tuvo lugar un hecho de armas con la vanguardia de Rivera, que pretendió impedir la reunión de los dos grupos de fuerzas enemigas, propósito para el cual, el vencido del Arroyo Grande hubiese necesitado fuerzas muy superiores a las que disponía.
Establecido el sitio de Montevideo y hecho Díaz general por Oribe, asumió las carteras de Guerra y Hacienda, pero sin dejar el mando táctico de la división que había organizado
1844, a causa de ciertas discrepancias de orden político, el general Díaz pasó a los Departamentos del Norte, cuyo desorden exigía una pronta y eficaz organización. Allí, con suma habilidad venció las resistencias y los obstáculos, dejando definitivamente organizada aquella importante zona del país.
12-8-1844 asumió el mando de la escuadra argentina, y tomó a su cargo la defensa de Paysandú contra las fuerzas aliadas de Francia e Inglaterra y atacada aquella ciudad por las tropas del coronel Bernardino Báez, correspondió al general Díaz la tarea de rechazarlo. Poco después tuvo conocimiento que el general Anacleto Medina se adelantaba para posesionarse de Mercedes, Díaz acelerando sus marchas, logró llegar antes que aquél y rechazó al primero cuando se presentó frente a aquella villa, después de dos días de inútiles y sangrientos combates.
Garibaldi, que se había fortificado en el Hervidero, logró apoderarse del Salto. Díaz marchó a atacar la posición de aquél en el primer punto, pero una denuncia enviada a Garibaldi oportunamente, hizo fracasar la empresa del general Díaz, por haberse retirado su enemigo oportunamente de el Hervidero. Fines del año 1845.
1846, el general Oribe lo repuso en el mando de su División y en el despacho de las dos carteras
1848 lo designó representante ante la Corte del Brasil, puesto que declinó Díaz. Toma entonces la redacción del "Defensor ele la Independencia Americana", en el que escribió largo tiempo.
Díaz prestó sus servicios en los altos puestos a que había sido llamado en la difícil época del sitio de los 9 años, y obrando mucho tiempo con absoluta autoridad, sin que una mancha ni un rasgo sangriento haya obscurecido el horizonte de su carrera pública.
Cuando Urquiza se pronunció contra Rosas, penetró en el Estado Oriental, Diaz recibió el mando de un cuerpo de ejército destinado contra las fuerzas aliadas, el cual constaba de 7 batallones, 6 piezas de artillería y una división de caballería, reteniendo además los dos ministerios y el mando de la División Díaz. Sin embargo la capitulación ajustada entre Urquiza y Oribe el 8-10-1851 anuló todos aquellos preparativos bélicos: el general Díaz estaba completamente opuesto a una transacción y era partidario de dirimir el asunto en una batalla decisiva y en el momento en que Oribe veía palidecer su estrella y vacilaba en sus resoluciones, aquél le dijo: "Señor Presidente: nosotros ya somos viejos; hemos vivido mucho, es necesario que terminemos esta causa, quedando tendidos en esa cuchilla (el ejército estaba acampado en el Arroyo de la Virgen)". Estas palabras tuvieron la virtud de estimular los impulsos de su natural arrojo en el general Oribe, conviniendo en ellas. Llegaron a conocimiento de Urquiza, el cual anhelaba terminar la lucha en el Estado Oriental, para avanzar sobre Buenos Aires, y produjeron su desagrado. Ya desarmadas las tropas que habían mantenido el sitio de la capital uruguaya por espacio de nueve años, el general Díaz tuvo la valentía de escribir a Urquiza una carta en la cual le decía claramente que la solución dada al conflicto estaba en perfecta contradicción con sus ideas, manifestándole que si la presencia de él (Díaz) era un inconveniente, estaba dispuesto a alejarse al extranjero, como lo había hecho tantas otras veces. El general Urquiza le contestó el 21 de octubre, reiterándole su confianza y amistad.
El general Díaz se apartó de la vida pública, sin tomar ninguna intervención en las asonadas políticas que se sucedieron en aquella época de triste recuerdo para los orientales, hasta 1853, año en que recibió el encargo de presentar un proyecto de reemplazo al Ejército, en el carácter de vocal de la comisión designada al efecto por el gobierno oriental. Después formó parte de la comisión encargada de examinar el proyecto de ordenanzas militares, reformado por el coronel Lasala.
1853 fué presidente de la Comisión examinadora de los expedientes sobre los esclavos. En el mismo año. Presidente de la Comisión Clasificadora de servicios militares, y posteriormente. Presidente de la Comisión Clasificadora de Reforma Militar.
1857. con motivo de la revolución que epilogó sangrientamente en Quinteros, obtuvo el mando en jefe de las fuerzas de la Unión y su distrito. Al año siguiente fué llamado a ocupar la cartera de Guerra y Marina. Posteriormente asumió las carteras de Gobierno y Hacienda, esto es, fué Ministro General.
1859 fué promovido a brigadier general de los ejércitos de la República Oriental del Uruguay
1861 fué nombrado Inspector de Infantería y Presidente de la Comisión encargada del Código Militar.
1862, fué designado Presidente de la Comisión que debía formular una nueva táctica de infantería. AI año siguiente, Vocal de la Comisión Examinadora de un Código de Procedimientos. Y también, en 1863. general en jefe del Ejército de la Capital.
1865 fué nombrado nuevamente Inspector General de Infantería; Presidente del Consejo de Estado; Vocal del Consejo de Guerra Permanente. Posteriormente fué jefe de las lincas de defensa de Montevideo, y general en jefe del Ejército hasta la terminación de la guerra del general Flores.
El brigadier general Díaz fué también Secretario de la primera Junta patriota que se formó en el Estado Oriental del Uruguay. Su conducta militar y privada le valió el más hondo respeto de sus conciudadanos
Retirado a su hogar, sufriendo continuamente los achaques de su salud quebrantada, pero conservando, sin embargo, la entereza de espíritu que no había logrado aminorar las muchas vicisitudes de un pasado borrascoso, su consejo fue solicitado por los gobernantes de los dos partidos que se han disputado la supremacía en aquel país, no mirando al general Díaz en el ocaso de su vida, más que los restos de aquellos hombres de la Independencia, de quienes se podía utilizar su patriótico consejo.
El brigadier general Antonio Díaz falleció rodeado de los suyos, en la tarde del I 1 de septiembre de 1869. El gobierno existente en aquellos momentos pertenecía al partido opuesto al que había militado el ilustre muerto, no obstante lo cual se le tributaron los altos honores debidos a su notable vida pública y sus exequias congregaron a todas las clases del pueblo, que exteriorizó así el respeto y estima que sentía por el general Díaz.
El general Antonio Díaz había contraído enlace en Montevideo, el 20 de mayo de 1823, con María Dionisia Gomez Torres. hija de José Gómez Soriano y Cayetana Torres 
Díaz Fernandez, General Antonio (I91823)
 
16
Fuentes : Quien es quien 1955 p 24 / recopilacion por Guillermo Garcia

Abogado. Doctor en Jurisprudencia. Profesor Universitario

Estudios: F. de D. y C. S. de la UBA. Recibido 1913. Tesis: "Ensayo Histórico sobre la legislación Comercial Argentina". Premio Facultad. Medalla de Oro. Premio Cincuentenario del Código de Comercio

16-7-1919 caso en BsAs con Ana
prof. Ext. en la F. de D. y C. S. de la UBA (1920-46)
Mbro. del Cons, de la misma F. (1923-25) y del consejo superior universitario (1931-36)

1947 Prof. tit. de Finanzas en dicha facultad
Miembro del Cene. Del. de Bs. As. y Pte. de la Corn, de Hda. (1922-24)
Subsecr. del Mtrio. de Hda. de la Nac
Mbro. del Direct, del Banco de la Nac. Arg. (1933- 35)
Pte. interino del mismo (1935); Vice- pte. (1936)
Mbro. del Direct, del Bco. Central de la fiep. Arg. (1935-37)
Ministro de hacienda de la Nacion 22/7/1937 al 20/2/1938 y 13/3/1941al 4/6/1943
Representa al poder ejecutivo ante la Corporacion de Transportes de la Cidad de BsAs de la que fue presidente (1933-41)
Abogado del Bco. de la Prov. de Bs. As.. Sucursal Cap. Fed. 1916-16)

Obras: "Hipotecas a oro" (en colaboración con el Dr. Miguel Ángel Cárcano) (1917); "Instituciones políticas de los países anglosajones" (1931); "Consejo de Fábrica"; "Interpretación de los Contratos"

Vivio en Alejandro M. Aguado 2890, Buenos Aires. 
Acevedo Acevedo, Carlos Alberto (I7137)
 
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Nacida Alteza Imperial y Real, archiduquesa de Austria y princesa de Hungría, Bohemia, Eslavonia, Croacia y Dalmacia; reina consorte por su matrimonio con el rey Alfonso XII de Borbón. Desempeñó la regencia durante la menor edad de su hijo el Rey Don Alfonso XIII.
El 28 de noviembre de 1901 Doña María Cristina mandó rectificar su partida matrimonial. Así, Habsburgo-Lorena fue sustituido por Austria. En el registro figura así la rectificación: «Se subsana el error de la partida de matrimonio de Doña María Cristina con Don Alfonso XII; el apellido Austria debió figurar allí antes que el de Habsburgo y Lorraine» 
Austria, Reina de España / Majestad María Cristina Desirée Henriette Felicitas Rainiera de (I506410)
 
18
Nació en Buenos Aires, el 28 de enero de 1907. Hijo de Ulyses Petit de Murat y de Fedra Regúnaga. Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de San Isidro e interrumpió sus estudios de abogacía para dedicarse a la literatura y al periodismo. En 1926 publicó sus primeros versos formales en ?Martín Fierro?. En 1929 publicó ?Conmemoraciones? . En 1931 ?Rostros?. Y en 1935 obtuvo con ?Las Islas?, hermoso libro de poemas , el Premio Municipal de Poesía. En 1937 publicó su colección de poemas ?Marea de lágrimas?, cuyo tono elegíaco y perfección de formas, asentaron su prestigio de poeta.
Tradujo del inglés ?Donde la cruz está hecha? de O?Neill en colaboración con Jorge Luis Borges, siendo autor, además, de la primera versión castellana de ?El amante de Lady Chatterley?, la sensacional novela de D.H. Lawrence.
Después de colaborar asiduamente en ?La Nación?, ?El Hogar?, ?El sol? y las principales revistas de vanguardia, ingresó a ?Crítica?.
Estuvo sucesivamente al frente de la página de música, luego dirigió junto con Jorge Luis Borges el suplemento literario de ese mismo diario, para hacerse finalmente cargo de la jefatura de cine, en la vacante dejada por el conocido director Arturo S. Mom, en el año 1932.
Fue el más prolífico guionista local y el benjamín del legendario grupo literario Martín Fierro, ese importante movimiento revolucionario de las letras, que integraban Macedonio Fernández, Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo, Eduardo Mallea y otras figuras destacada de la literatura argentina.
Ejerció la crítica fílmica antes de su debut como guionista en ?Con el dedo en el gatillo?, escrito en colaboración con Raúl González Tuñón y en esa obra maestra que resultó ser ?Prisioneros de la Tierra?, dirigida por Mario Soffici (1939), adaptación de cuatro cuentos de Horacio Quiroga, realizada en colaboración con un hijo de este, llamado Darío Quiroga, e interpretada por Francisco Petrone. Luego vinieron los éxitos decisivos de ?Todo un hombre?, ?La guerra gaucha? y ?Su mejor alumno?, cuyos guiones realizó con su gran amigo Homero Manzi.
Una enfermedad despiadada, la tuberculosis, lo arrancó de Buenos Aires y lo llevó a recluirse en un sanatorio de Ascochinga, provincia de Córdoba, en donde escribe su novela ?El balcón hacia la muerte? por la que obtuvo la más alta recompensa que otorgan las letras argentinas, en la forma de un Premio Nacional para el trienio 1942-43-44.
Entre 1951 y 1958 estuvo exiliado en México. Durante su estadía en ese país, escribió más de cuarenta guiones de películas para el cine mexicano, una para España y una para Brasil. También escribió dos novelas que se publicaron simultáneamente en Argentina y México y estrenó en la ciudad de México una versión de "Edipo Rey" de Sófocles.
Entre los cuarenta argumentos que escribió para el cine mexicano, se destacan:?Camelia? con María Félix y Jorge Mistral; ?La entrega?, con Arturo de Córdova y Marga López y "Manicomio" con un grupo de artistas jóvenes, que fue la primera película filmada sobre el Rock and Roll, aún antes que las de Elvis Presley de un enorme éxito de taquilla.
Tuvo, en radio Universidad, dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México, un espacio de una hora y quince minutos de duración, en el horario vespertino, dedicado a la difusión de la literatura argentina.
El 29 de mayo de 1958 el ?International Institute of Arts and Letters? de EEUU, lo incorporó como Miembro de dicha Institución, por sus méritos literarios.
Fue jurado en Festivales de Cine Internacionales, tales como el decimoter festival Internacional de Cannes (1960), en el que compartió junto con George Simenon y Henry Miller, el honor de ser jurado de las películas de largometraje, en el de Karlovy Vari en Checoslovaquia, en el de Moscú, etc. Fue también, dos veces Presidente del Gran Jurado del Festival Internacional de Mar del Plata.
En 1962 obtiene el premio Argentores y el del Fondo Nacional de las Artes para teatro, por su obra ?Un espejo para la santa?.
En 1967 obtiene el Trofeo ARGENTORES a la mejor producción de cine por la cinecomedia ?Al diablo con este cura?, protagonizada por Luis Sandrini.
En 1969 y mientras se encontraba recuperándose de un infarto, encabeza la lista ganadora en las elecciones de la SADE, convirtiéndose en su presidente. Ese mismo año obtiene junto con Mario Soffici, el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes, por su labor en la cinematografía nacional.
A partir de 1968 encara una serie de proyectos cinematográficos de gran envergadura, junto con Leopoldo Torre Nilson, que se plasman en las películas: ?Martín Fierro? (1968), ?El santo de la espada? (1970) y ?Guemes? (1971) protagonizadas por Alfredo Alcon.
En 1970 publica ?Carta abierta a los jóvenes del año 2000?.
Fue también durante varios periodos, Secretario General de ARGENTORES, Presidente del Jurado de los premios KONEX y Jurado del exitoso programa televisivo ?Odol pregunta?.
En 1979, es invitado por la Radio y Televisión Española para un ciclo de reportajes a los más importantes escritores sudamericanos, junto a Borges, Mújica Lainez, Sábato, etc.
En 1980, era el guionista vivo con más guiones filmados, en el mundo.
Fallece el 19 de agosto de 1983, luego de un larguísimo viaje por Rusia y China, siendo presidente del Fondo Nacional de las Artes.
Fue considerado como ?El poeta de los versos patéticos? por Jorge Luis Borges y de él dijo Gabriela Mistral: ?Petit de Murat desnuda el hueso de la muerte?.
En una entrevista periodística siendo Presidente de la SADE, se define a sí mismo como poeta al afirmar que ?el único y real goce creador lo obtengo al crear una línea de poemas 
Petit de Murat Regúnaga, Ulyses Raúl (I113337)
 
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Necrológica de "La Nación":
Con honda tristeza fue recibida ayer la noticia del fallecimiento, a los 97 años, de doña Marta Nazar Beristayn de Abella Caprile, luego de permanecer internada en una clínica de esta ciudad. Murió rodeada por sus ocho hijos y "una sonrisa en los labios", según transmitió ayer uno de sus descendientes, a cuya educación dedicó su vida.

Había nacido en Buenos Aires el 18 de octubre de 1912. En la década del 30 se casó con Eduardo María Abella Caprile, bisnieto del general Bartolomé Mitre, fundador de La Nacion, en cuya Redacción también trabajó.

Cuando su marido falleció, Marta Nazar Beristayn de Abella Caprile se abocó en soledad a la educación de sus hijos Eduardo, Federico, Daniel, Arturo, Carlos, Cristian, Bartolomé y Dorotea. La familia se compone también de 15 nietos y 15 bisnietos.

"Se murió en la felicidad", comunicó ayer su hijo Arturo Abella Nazar, al manifestarse sobre el espíritu caritativo de su madre a lo largo de su vida. Nazar Beristayn de Abella Caprile fue propulsora de importantes obras de caridad y una activa participante de actividades comunitarias.

Junto con Chiquita Ezcurra fue la fundadora del grupo Emaús, de San Isidro.

Aprovechó los numerosos viajes que realizó a Europa para embeberse de la cultura del Viejo Continente y compartir luego sus vivencias con su familia y allegados, haciendo gala de una calidez, una simpatía y un sentido del humor, que sus amigos echarán en falta.

"Madre excepcional y amiga fantástica" fue ayer la definición de sus amigos, al conocerse su muerte.

Su carácter firme la llevó a conseguir hace algunos años que el intendente de Mar del Plata cerrara la plaza Bartolomé Mitre para que los niños tuvieran un espacio verde por el disfrute.

Sus restos serán inhumados hoy, a las 11.30, en el panteón de Emilio Mitre, en el cementerio de la Recoleta.


 
Nazar Beristayn, Martha Elisa (I87467)
 
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Necrológica de La Nación:
Angélica Mitre de Gowland, fallecida ayer en esta ciudad a los 84 años, irradiaba en su trato la bondad y la alegría que impregnaban su corazón, siempre atento a servir a los demás.

Un modo de ser dulce, sencillo, desprendido de sí, se reflejaba en su conversación y en su mirada, que transmitían una honda paz interior y una preocupación por el otro que volcó en un trabajo silencioso, inteligente y efectivo en múltiples iniciativas de bien público.

Bisnieta del fundador de este diario, hija de Jorge A. Mitre, que fue su director entre 1912 y 1932, y de Susana del Campillo, siempre estuvo ligada por hondos vínculos afectivos a LA NACION, de cuya sociedad anónima era accionista. Al fallecer, era vicepresidenta de la Asociación Amigos del Museo Mitre.

Siempre interpretó la herencia moral e intelectual de sus mayores como una responsabilidad. Siendo joven, se incorporó al movimiento de las guías scout, que había fundado su suegra, Nair Fernández Blanco de Gowland. Presidió la Asociación de Guías Argentinas y le dio presencia internacional. Fue titular del Comité Occidental de la Asociación Mundial de Guías Scout. Encabezaba el Consejo de Coordinaciones de Obras Privadas de Bienestar Social (Condecoord). Presidió también Obras Privadas de Asistencia al Menor (OPAM), que coordina los trabajos de 45 instituciones en favor de los menores. En todas ellas, su meritoria trayectoria era valorada como un ejemplo de vida. Apoyó los esfuerzos de las voluntarias hospitalarias y por su vocación de servicio fue reconocida con el premio Golda Meir, en 2000, por la Asociación de Mujeres Israelitas. Mostró siempre disposición y capacidad para escuchar a todos, para armonizar y encauzar grupos de trabajo hasta su último día. Tenía una singular perspicacia para identificar problemas sociales y encarar soluciones reales.

Profundamente católica, de devoción serena y acendrada, hace pocos días había viajado a Salta para participar de la celebración del Señor del Milagro.

Nacida en Buenos Aires en 1922, Angélica Mitre se casó en 1941 con el ingeniero Alberto Gowland, con quien tuvo dos hijos: María, licenciada en Letras, actual directora del Museo Mitre, y Alberto Jorge, abogado, miembro del directorio de la SA LA NACION y presidente de la Asociación de Editores de Diarios de Buenos Aires (AEDBA). Conformó un hogar pleno de amor con su marido, hijos, nietos y bisnietos, con los que supo compartir con delicadeza desvelos y alegrías. Pero su cariño también se extendió a círculos más amplios, sin hacer distinciones, con especial predilección por los niños, los pobres, los más necesitados. En todos aquellos que la querían y que valoraban su espíritu humilde y solidario, su recuerdo permanecerá imborrable.

El sepelio se efectuará hoy a las 11.30 en la Recoleta, previa misa de cuerpo presente, a las 9.45, en la basílica del Socorro, Juncal 888.


 
Mitre del Campillo, Angélica Delfina (I61788)
 
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Necrológica del diario La Nación:

Luis Emilio Mitre, fallecido trágicamente a los 58 años, fue abogado y periodista. Pero fue también una persona inquieta por el devenir de las diversas expresiones de la cultura, amante de la música y del arte, un lúcido observador de los cambios que se daban en el mundo.

Desde muy joven se dedicó al periodismo, que llevaba en la sangre por sus ancestros y en el cual se inició en este diario; hizo agudas notas que revelaban a una persona con singular poder de observación de las costumbres sociales, y en sus primeros años mostró una incipiente inclinación literaria, con el seudónimo Luis de Ocaña.

Era el hijo menor del doctor Bartolomé Mitre, que fue director de La Nacion desde 1951 hasta su fallecimiento, en 1982, y de María del Rosario Noales., también fallecida.

Eran sus hermanos mayores María Elena Mitre, Bartolomé Mitre -director de LA NACION desde 1982- y María Elisa Mitre de Larreta.

Al dejar la adolescencia, concluido el ciclo secundario en el colegio San Miguel, trabajó en La Nacion, donde se mostró como un joven con inquietudes y un trato sencillo y desacartonado. Se desempeñó en la revista dominical, que dirigía José Daniel Viacava.

Colaboraciones suyas dan cuenta de su veta literaria. En el suplemento literario de LA NACION aparecieron cuentos como "La fisura", en 1967, ilustrado por Héctor Basaldúa, donde el narrador contaba su romance con una joven, Paula, transcurrido en San Isidro, San Fernando y Tigre. En "Entre cristales" (1973), ese joven de 25 años que era entonces Luis Emilio Mitre hacía hablar en primera persona a un personaje londinense de 53 años que decía: "Nunca creí exactamente en la suerte. Mis ideales se fueron disolviendo hasta perder su razón de ser".

Nacido el 24 de marzo de 1947, Luis Emilio Mitre se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA), pero no se dedicó demasiado a esa profesión. Le gustaba viajar y conocer lugares. Viajó a los Estados Unidos, donde residió un largo tiempo e hizo un master en Arts en la Universidad de California en Los Angeles (UCLA), durante cuatro años, centrado en historia y literatura latinoamericanas.

Su vocación se orientó después hacia la poesía, el cuento, la crónica y la crítica de espectáculos, que publicó con su firma en estas páginas. En los años 1984 y 1985, envió desde Nueva York largos artículos para La Nacion, con sutiles observaciones y comentarios, como "Los teen-agers, víctimas y verdugos". Otras notas evidenciaban una singular percepción de las adolescentes que imitaban a Madonna o una apreciación de las fiestas navideñas y su comercialización, iniciada a partir de su mirada a un gigantesco árbol de Navidad instalado en el Rockefeller Center. La versatilidad de temas e intereses se reflejaba en una entrevista a un compositor y músico brasileño, hijo del célebre autor de "Garota de Ipanema", el enfoque de un cuerpo civil de seguridad en las zonas más peligrosas de la gran urbe o los campeonatos de break-dance.

Observador curioso, con un amplio espectro de intereses, confería a sus escritos una dimensión lírica, con un dejo de humor, que sumaba a una veta a veces iconoclasta en el registro de las cosas. La figura de su padre prevalecía en él como inspiración en el ámbito de lo familiar, empresarial, y por sus virtudes personales: un hombre que desde la austeridad de un genuino criollo, configuraba un arquetipo de argentinidad. Admirador de la expresión individual del talento, descubría en la obra de Jorge Luis Borges y de Sara Gallardo modelos de creación argentina.

Volvió al país. En sus últimos años, con cierto aire de bohemia, era afecto a la conversación fluida, las reuniones con amigos y la participación en acontecimientos artísticos y culturales. Se hacía querer por todos los que lo conocían, y estaba lleno de vida y de amigos. Lo valoraban como un espiritu sensible, solidario, atento a las vocaciones y los valores. A todos ellos los embarga hoy una inexpresable congoja y un profundo dolor.

Luis Emilio Mitre era accionista de LA NACION, pero desde hace años no mantenía contacto formal con la empresa, aunque seguía unido al diario de sus mayores por los lazos del espíritu y por un hondo sentido de pertenencia.


 
Mitre Noales, Luis Emilio (I52903)
 
22
Obran en mi poder unas páginas dactilografiadas escritas por mi abuelo Carlos Ibarguren Aguirre. Tituladas "Suplemento confidencial", tratan sobre mi antepasado Guillermo Schindler. Las transcribo abajo.

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Dije en la biografía anterior que el abuelo paterno de mi mujer, don GUILLERMO SCHINDLER, llegó a Buenos Aires en 1861. Tenía sólo 21 años cumplidos, y en sus papeles identificatorios figuraba como nacido en Hamburgo el 15-II-1840, hijo de padre alemán (Roberto Schindler) y de madre francesa (Jeanne Marie Caroline Ruaux).
Además de esos antecedentes escuetos, de rigor para todo viajero, resulta sumamente significativo que el muchacho viniera recomendado a las autoridades argentinas por "altos personajes alemanes" -- cual lo leí en un artículo, publicado en nuestro medio, recordando su muerte ocurrida el 19-V-1915.
Debido a dichas recomendaciones, GUILLERMO -- que apenas hablaría castellano -- ingresó enseguida a nuestro ejército con el grado de Subteniente y, dos años después, como Ayudante y a órdenes del General Paunero, tomó parte en la campaña contra el "Chacho" Peñaloza en Córdoba. (El 28-VI-1863, en el combate de "Las Playas", las fuerzas nacionales al mando de Paunero, derrotaban al "Chacho" y al insurrecto coronel Simón Luengo).
Al formalizarse, en 1934, mi compromiso con ESTELA SCHINDLER, se presentó en casa, a compartir ese acontecimiento familiar con nosotros, María Florentina Moreno de Álzaga, íntima y como hermana de Maruja Aguirre, mi madre, y al comentar la feliz circunstancia le dijo a su amiga: que siempre había oído a su padre, don Josué, y a su tío don Francisco P. -- el Perito -- que "el abuelo de la novia de Carlitos descendía, por la mano izquierda, de la más alta nobleza alemana; se decía -- precisó María Florentina -- que era hijo del Kaiser". (De Federico, Rey de Prusia y Emperador de Alemania, nacido en 1831 y muerto en 1888, tres meses después de subir al trono). Todo esto nons pareció fantasía, y no lo tomamos en serio.
Evidentemente por la edad -- pese a su imperial apelativo -- no podría GUILLERMO SCHINDLER, venido al mundo en 1840, ser hijo de Federioco de Hohenzollern nacido en 1831. No obstante ello, después de casado con ESTELA, oí con frecuencia decir a mi suegra y a mis cuñados, que por las venas del abuelo SCHINDLER corría ilustrísima sangre germana; presunción que fastidiaba a don Alberto, mi suegro, el cual, molesto, argüia: "ya están con esas pavadas".
Pero -- allá por el año 1960 -- llegó de España a Buenos Aires una prima hermana española de mi suegro: María de Cardona, hija de Carlos de Cardona y de Laura Brano Calderón, y nieta de Francisco de Cardona, médico de cabecera del pretendiente al trono de España, Carlos María de los Dolores de Borbón y de su esposa la Pricensa doña Berta, cuyo galeno, por correr la muerte de su jefe carlista, vivió muchos años exilado de su patria.
María de Cardona, algo menor que mi suegro, era una mujer muy inteligente, cultísima, que vivía en Madrid y tuvo allí a su cargo el resguardo y exhibición de los tesoros artísticos del palacio de Liria del Duque de Alba. Ella, además, dibujaba con habilidad y buen gusto, sabía varios idiomas y tradujo a castellano libros extranjeros, como, por ejemplo, "El Cristianismo y el problema del comunismo" de Nicolás Berdiaeff (Espasa Calpe S.A. Madrid 1935).
Y bien: una noche espués de comer en la casa de mis suegros, conversando con María de Cardona, ésta me aseguró que GUILLERMO SCHINDLER, su tío político, era fruto ilegítimo del Duque de Brunswick, pués se lo había revelado, en el mayor secreto, y pidiéndole absoluta reserva, su tía doña Emilia Brabo, consorte de SCHINDLER, y en prueba de ello le mostró una medalla y ciertos comprobantes decisivos. En aquella época de nuestra conversación, ya no vivía doña Emilia Brabo de Schindler, y esos testimonios reveladores de la filiación verdadera de su marido, ignoro si se destruyeron o donde fueron a parar.
Tales son las únicas referencias que me confió María de Cardona acerca del secreto origen del abuelo paterno de ESTELA, mi mujer, información íntima, dicha con la mayor sinceridad, lejos de toda fantasía o chisme frívolo. Así las cosas -- luego de un repaso al "Grand Dictionnaire Universal" de Pierre Larousse (editado en 1876), a la moderna Enciclopedia Espasa Calpe y con el Almanaque Gotha del año 1882 a la vista -- sintetizo la pintoresca biografía del supuesto progenitor de GUILLERMO SCHINDLER RUAUX (tres décadas después de aquella revelación de María de Cardona); cuyo personaje resultaría abuelo de los Schindler Brabo; bisabuelo de los Schindler-Lanús, Schindler Martínez de Hoz y Schindler Rosa; y tatarabuelo de los Schindler Rivera Mendilharzu, Diehl Schindler, Schindler Vela Harilaos, Ibarguren Schindler, Tedín Schindler, Schindler Guerrero y Schindler Bunge Urquiza. Hela aquí:
(Continua una biografía de Carlos Federico Augusto Guillermo (1804-1873), Duque de Brusnwick Wellenbutel Götingen y Colemberg, desde 1815 hasta 1830). 
Schindler Ruaux, Heinrich Wilhelm (I23447)
 
23
Recopilacion por Guillermo Garcia

Su padre fue gobernador
Caso en Santiago del Estero con su prima Rosaura

1851 sostuvo la autoridad del depuesto gobernador de Santiago don Mauro Carranza
Ascendio a cnel
Se radico en Cordoba donde milito en el partido "Ruso"

1860 intervino en la revolucion contra el gobierno de Mariano Fragueiro
fue uno de los que resistio con las armas a las tropas legales de Jose Martin Lopez
Fue apresado procesado y luego indultado

jun 1863 promotor de la revolucion de Luengo y fue gobernador provisorio de Cordoba
Invito a Peñaloza a venir a Cordoba dando su apoyo al movimiento
Vencidos en Las Playas huyo a Catamarca. Alli fue apresado y enviado por la mensajeria a Cordoba
Logro huir por el camino
ene 1864 llega a Parana y trabaja ante Urquiza por la libertad de los presos por la revuelta de Cordoba

oct 1865 es enviado preso junto con otros por su participacion en una ravuelta contra el gobernador Roque Ferreyra

jul 1866 es jefe de policia de Cordoba nombrado por el gobernador Luque, surgido de otra reaccion contra Ferreyra 
Achával Iramain, José Pío (I47688)
 
24  Nadal Oromí, Coronel Juan Ramón María Lope (I1461)
 
25  Etchepareborda Susviela, Mario Nicasio (I136955)
 
26  Juncoalza Lechajo, Catalina (I9219)
 
27  Hita Larramendi, María Prudencia (I175153)
 
28  Familia F233686
 
29  Viger de la Maza, Gaspar (I691297)
 
30 Nació en Santa Fé en el año 1789 y se casó el 21 de enero de 1811 con María del Carmen Pacheco, bautizada en Santiago de Chile, hermana del General Angel Pacheco, hija del Dr. don José Diego Pacheco y Gómez Negrete, nacido en Puerto de Santa María, licenciado y doctor en leyes el 21 de octubre de 1776 en la Universidad de Chuquisaca, pasando a Buenos Aires y estando anotado en la matrícula de Abogados de la Real Audiencia en el año 1785, y de María Teresa Concha y Darrigrande, natural de Santiago de Chile. Era nieto paterno de don José de Arriola y de Lucía Morcillo, originarios de Santa Fé.
José Julián de Arriola pasó de Santa Fé a Buenos Aires, convirtiéndose en un acaudalado vecino y destacado funcionario. Gran terrateniente, le perteneció una fracción de tierra que compró a los Hermanos Franciscanos, llamada La Calera, en el actual barrio de Belgrano, donde se encuentran las conocidas "Barrancas" y la Iglesia redonda en cuyo atrio existe un cuadro que recuerda los nombres de Arriola y de María del Carmen Pacheco como los antiguos dueños de aquellas tierras.
Regidor del Cabildo de Buenos Aires entre los años 1811 a 1820, Regidor Decano luego, habiendo sido nombrado Alcalde de primer voto en reemplazo de don Juan Pedro de Aguirre.
Fue Representante de 1824 a 1825.
Figura entre los que estudiaron el proyecto de Estatuto del Banco de la Provincia de Buenos Aires, que finalmente fue aprobado y publicado el 20 de febrero de 1822, en el suplemento del Argos.
Fue accionista del Banco de Buenos Aires desde el inicio de sus actividades en 1822 y su Director en los años 1824 y 1825. Más tarde dicho banco se convertirá en el hoy conocido Banco de la Provincia de Buenos Aires.
En 1828, cuando se produjo el fusilamiento de Dorrego en la Estancia "El Talar" de Almeyra, José Julián de Arriola que era gran amigo, vendió algunas de sus propiedades y donó otras.
Años después sus tierras pasaron a formar parte de la estancia de Juan Manuel de Rosas denominada "San Benito de Palermo".

(Conf. "Los Almeyra Horne", Revista Nº 1 de la Junta Sabatina de Especialidades Históricas. Juan Bautista Fos Medina). 
Arriola Morcillo, José Julián (I48591)
 
31 Carrizo de Orellana murió antes que Lorenza, y ésta dió poder, como tutora de sus menores hijos, a Juan de Cáceres, para que solicitara en 2ª vida, las encomiendas de "Valle Vicioso", "Chalgasta", "Amangasta", "Pantibil" y sus anexos a nombre de su p Tula Bazán, Lorenza de (I15941)
 
32 El Mayor del Ejército Argentino, Dr. Tadeo Sztyrle, es otro de los exiliados polacos, que habiendo llegado a esta tierra en época de las evoluciones y afianzamiento de las instituciones, colaboró eficazmente en el progreso. Ha prestado al país servicios profesionales muy importantes, dando a su nueva Patria un grupo de ciudadanos que ocuparon en el ejército nacional y otras actividades cargos de suma importancia.
Hijo de Tadeo Sztyrle y Rosalía Soronkowska, nació en Varsovia el día 17 de octubre de 1847 y allí mismo cursa sus estudios primarios y secundarios.
Al estallar la insurrección de 1863, a pesar de su temprana edad, que lo ponía a salvo de la momentánea conscripción rusa, se une a sus compañeros mayores, luchando con ellos contra el opresor de su Patria de nacimiento, bajo el santo y seña "por vuestra libertad y la nuestra". Junto con ellos se expatria a Francia, donde en la Facultad de Medicina se gradúa de farmacéutico y médico.
Allí traba amistad con un joven argentino, estudiante de medicina como él. El amigo le habla de su Patria lejana y en sus narraciones el joven polaco habrá visto cuánto se parecían sus llanuras polacas a las llanuras de las pampas argentinas, cuán parecidas eran su historia de luchas por la independencia como también el carácter de la población. Le ha hablado tanto que le ha convencido. Y el joven polaco decide trasladarse al nuevo mundo y buscar nuevos horizontes donde aplicar su saber y sus energías.
Sabía muy bien que al volver a Polonia le esperaba el exilio forzoso a las heladas tierras de Siberia, sabía que su presencia traería las persecuciones de los esbirros del Zar contra toda su familia.
Los primeros años en la República Argentina fueron muy duros, debiendo trabajar en todo. Hizo de actor de teatro, luego de farmacéutico y por último, ya más formado y con mejores recursos, revalida el título de médico e ingresa al Ejército Nacional Argentino.
Tomada carta de ciudadanía, la amistad se convierte en parentesco, pues el joven polaco contrae enlace con la señorita Magdalena Pita, hermana de su amigo y así forma su hogar, que lo une a esta tierra en forma definitiva y con lazos indestructibles.
Como médico militar hizo la Campaña al Desierto a las órdenes del general Julio Argentino Roca. En el cuadro del pintor Juan Manuel Blanes, que representa al mencionado general con su estado mayor al iniciar la magna epopeya de devolver a la civilización y al patrimonio nacional extensos territorios de Río Negro, aparece el doctor Sztyrle, por entonces capitán, envuelto en un poncho, de pié y con una valija de primeros auxilios en el suelo.
En su libro "Remembranzas" del señor Francisco Pita, al hablar del pasado de Carmén de Patagones, lo menciona en varias oportunidades. Dice, por ejemplo; "Que entre los médicos que ejercieron la medicina con patriotismo y buena voluntad sirviendo gratuitamente a los pobladores de aquellas comarcas, figuraban los médicos cirujanos y farmacéuticos del ejército y marina y entre ellos recuerda cariñosamente al doctor Tadeo Sztyrle".
En otro párrafo dice el mismo autor: "Hasta 1873 no hubo en Patagones otra botica que la del Fuerte, la que despachaba gratuitamente todas las recetas que expedía el médico oficial doctor Barajas. En ese año, y a invitación del mismo Barajas y de otros respetables vecinos, estableció Sztyrle la primera farmacia particular en casa de don Francisco Abel, llenando una necesidad pública bien sentida. Pero el resultado comercial fue pésimo debido a que el público grueso no estaba de acuerdo en tener que abonar el importe de los medicamentos, desde que, según su criterio, eran recetados por el médico que no cobraba sus visitas y por consiguiente debían expedírseles gratis también los remedios en la farmacia particular. Al fin terminaron algunos por abonarlos pero con cargo de que fueran eficaces y que los enfermos los consumieran íntegramente, pues no siendo así o si estos fallecían antes pretendían que se les devolviera el importe proporcional a lo que restaba en los envases". Citaré un solo caso, Barajas recetó a un enfermo aceite opiado, la esposa de éste fue con la receta a la botica de Sztyrle y le dijo: "dice el dotor que me la copie bien". El enfermo falleció esa misma noche y al día siguiente volvió la mujer a la botica exigiendo que se le reintegrara la mitad del importe abonado puesto que su finao sólo había alcanzado a usar medio frasco y además dijo: " el aceite no estaba bien copiau".

( Extraido del libro "Los Polacos en la República Argentina", de Estanislao Pyzik, paginas 227 a 231 ) 
Sztyrle Soronkowska, Mayor Tadeo (I127530)
 
33 Es considerado como el primer fabulista argentino Colaboró en el "Telégrafo Mercantil" y fundó la "Sociedad Literaria del Plata". Sus fábulas son irónicas y mordaces. Nació en Buenos Aires el 22 de setiembre de 1758 y falleció enBuenos Aires en 1821
Fuente: http://www.logoslibrary.eu/pls/wordtc/new_wordtheque.w6_home_author.home?code_author=17916&lang=ES 
Azcuénaga Basavilbaso, Domingo de (I19459)
 
34 Falleció en Salta luego de testar el 19-VIII-1765, ante el Alcalde José Arias Rengel. Bernadet, Manuel Francisco (I22515)
 
35 Melchora Báez Fernandez Pedroso, a quien su hermano Pedro le adelantó 24 vacas con 10 terneros al pié de la sucesión paterna. Báez Fernández Pedroso, Melchora (I23988)
 
36 Para su casamiento Mariana Mexía fue dotada con 5.000 pesos en plata y bienes, según escritura del 30-VI-1667, cuyo recibo protocolizóse el 29-XII-1609. Testó ella en Córdoba, siendo viuda, el 12-IX-1671, y se fue al otro mundo el 30-VII-1674. Suárez Mexía Abad Chavero, Mariana (I78842)
 
37 Pocas figuras del quehacer político nacional han tenido la integridad moral y formación intelectual que tuvo el doctor y catedrático don Rodolfo Moreno, quien fue el último gobernador conservador de la provincia de Buenos Aires, en la década de 1940, partido político otrora poderoso y del que hoy sólo existen unos cuarenta comités en toda la Provincia, incluyendo su histórico bastión del partido bonaerense de Lobos.
El doctor Rodolfo Moreno nació en Buenos Aires, el 20 de marzo de 1879, y fue bautizado el 4 de octubre de ese año, en la iglesia de San Nicolás de Bari. Fue su padre Rodolfo Moreno Montes de Oca, nacido en Santiago de Chile (aunque argentino por opción), el 26 de mayo de 1852; ingeniero civil por la Universidad de Buenos Aires, ejerció, durante años, como catedrático titular de matemáticas superiores en la facultad de Ingeniería, así como de álgebra y cálculo diferencial e integral en la universidad de La Plata, donde fue decano de dicha facultad.
Como ingeniero, Moreno Montes de Oca mensuró campos en los antiguos territorios nacionales y realizó importantes obras, como el puente sobre el río Luján que fue reemplazado en 1935 y que llevó su nombre; fue director de los ferrocarriles de la provincia de Buenos Aires, diputado en la Legislatura provincial de 1883 a 1891, presidente de la Cámara de Diputados en 1888, y ministro de Hacienda y de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires, durante la gobernación de Costa. Falleció en Buenos Aires, el 18 de marzo de 1929.
Y su madre fue Rosalina da Rocha Miró, nacida en Río de Janeiro, Brasil, el 5 de octubre de 1856 (hija de Joaquín Pedro da Rocha da Cunha, nativo de Río de Janeiro, cónsul general del Brasil en Buenos Aires, y de Rosa Amelia Miró de Freitas, también brasileña), y fallecida en Buenos Aires, el 7 de agosto de 1956. Los padres de Moreno se casaron en la ciudad capital argentina, el 28 de julio de 1877.
Rodolfo Moreno (hijo) se educó en Buenos Aires y, terminados sus estudios secundarios, egresó como abogado de la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, en el año 1900, obteniendo ese mismo año el doctorado en jurisprudencia por la misma casa de altos estudios, con una tesis titulada "Proteccionismo industrial" . Ejerció muchos años como profesor de literatura en el colegio Nacional de La Plata, siendo más tarde profesor titular de derecho civil en la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, miembro del Consejo Académico y secretario de la misma facultad y profesor titular de derecho penal en la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Fue miembro, también, de la Academia de Derecho y Ciencias Sociales, entre otras instituciones académicas de las que formó parte.
Incorporado al mítico partido Conservador de la provincia de Buenos Aires, tuvo una actividad política brillante, siendo electo diputado nacional por dicha provincia durante cuatro períodos consecutivos; fue ministro de Obras Públicas bonaerense en 1913-1914, ministro de Gobierno en 1914 y 1934, secretario de la Procuración General de la Suprema Corte provincial y representante letrado de la Provincia en la Capital Federal.
En 1931, fue designado ministro interino de Hacienda, para ser, luego, presidente de la comisión de Reforma Constitucional de la Convención Constituyente de la Provincia (1934), y presidente de la Caja Nacional de Jubilaciones y Pensiones Civiles (1935-1938). Posteriormente, aceptó el cargo diplomático de enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Japón, donde estuvo destinado en 1939-1940, en los comienzos de la Segunda Guerra Mundial.
Vuelto a la Argentina, fue electo, en 1941, gobernador de la provincia de Buenos Aires, cargo que ejerció hasta 1943, destituido por el golpe militar de ese año. Como gobernador, fue promotor de numerosas obras públicas de importancia; entre ellas, la ejecución de un plan completo de construcciones carcelarias, designando a Roberto Noble, futuro fundador del diario "Clarín", como ministro de Gobierno.
Paralelamente a su actividad política, fue un destacado académico y publicista, por cuyas obras fue incorporado como miembro por la Academia de Ciencias Sociales y Políticas de Filadelfia y la Academia de la Historia de Illinois, ambas de los Estados Unidos. Entre sus libros, se encuentran El problema penal, La ley penal argentina, Enfermedades de la política, La ley de seguridad social, El derecho de la mujer, Los tribunales de la costa sud, La cuestión democrática, y El Código Penal y sus antecedentes (7 tomos).
Si bien todas sus obras son destacables, merece un capítulo aparte El problema penal , que data de 1933, en la que enumera las problemáticas delictuales de su tiempo, que son de novedosa actualidad, las que emanan, según su criterio, de "los focos de mala vida", explayándose sobre ciertos criterios de los criminales y sus organizaciones, contra quienes, dice, debe existir una defensa constante y enérgica, enumerando entre los elementos tolerados, consentidos o estimulados los "guapos de profesión, los batidores, la trata de blancas y jugadores de oficio".
En ese mismo libro, traducido a varios idiomas, afirma que, para poder destruir las organizaciones criminales y producir el saneamiento social de sus miembros, es necesario chocar con muchos intereses creados, pero la nobleza y utilidad de su propósito justifica el empleo de toda la energía precisa para atacar el mal en sus raíces: "no se podrá intentar con éxito la defensa completa de la sociedad mientras no se extirpen los focos verdaderos de la enfermedad".
Otro comentario que resulta de interés lo da sobre los profesionales de la política: "debido a la incultura de malas prácticas, el matón profesional suele jugar un rol importante en los partidos políticos que disputan el predominio electoral; este guapo de comité es un sujeto que no trabaja, no sabe hacerlo, no tiene profesión, y vive acompañando a los caudillos". Personajes que, lamentablemente, siguen existiendo en la actualidad (denominados "punteros") y continúan proyectando fechorías a sus adversarios y gozando de completa inmunidad.
Otro tipo delictual analizado en su obra es el "batidor", como se denominaba al sujeto que delataba ante funcionarios policiales a sus compañeros de actividades ilegales, así la policía, por medio de sus confidentes, monitoreaba los movimientos de individuos a quienes se sindicaba como peligrosos. Moreno lo reprueba como procedimiento de custodia social, ya que "este contacto fraterno de la policía con los exponentes de mala vida es más probable que pervierta a los primeros que reforme a los segundos".
Y también se adelanta con la llamada "trata de blancas", hoy denominada prostitución, en cuanto considera que constituyen un peligro social las organizaciones dedicadas a ello, no sólo como una "lacra", sino como una incubadora para toda clase de delitos que siempre se hallan presentes en los episodios de bajo fondo.
Don Rodolfo Moreno falleció en Buenos Aires, el 20 de noviembre de 1953. Había estado casado con Emilda Flores Levalle, con quien no tuvo hijos.

Por Lucio Pérez Calvo y Sebastián María Steverlynck



 
Moreno Da Rocha, Rodolfo (I620531)
 
38 Pocos años después de la creación del Virreinato del Río de la Plata, el 8 de Junio de 1778, el Virrey Vertiz firmaba la Real Cédula que establecía la fundación de fuertes y poblaciones en toda la costa patagónica, ordenando asimismo dar un trato adecuado a los indios del lugar.
Menos de un año después, el 22 de Abril de 1779, Francisco de Viedma fundaba el fuerte de Río Negro, núcleo de lo que luego sería Carmen de Patagones, en la margen derecha de dicho río. Sin embargo, una contingencia de la naturaleza obligó a los pobladores a trasladarse a la otra margen, más elevada y mejor guarnecida, dos meses después.
El Rey de España ofreció a quienes se ofrecieran como primeros pobladores el pago del viaje, la provisión de casa, así como la entrega de útiles de labranza, semillas, bueyes y la propiedad de las tierras que trabajasen, más un real de plata por día durante el primer año. El bando se difundió en primer lugar en Galicia y de allí provinieron los primeros pobladores que llegaron a destino el 2 de Octubre de 1779, luego de un largo viaje. El núcleo social fundador se puede determinar en una docena de familias.
Entre los fundadores y primeros pobladores llega el matrimonio compuesto por Bernabé Pita y María de Aneyros. Ambos eran naturales de San Martín de Cobas, Galicia. Con ellos vinieron sus hijos: José (de 15 años), María (de 12 años), Benito (de 8 años), Teresa (de 6 años) y Antonia Juana (de 3 años).
Esta familia se embarcó para Patagones en la urca "Visitación" el 7 de Junio de 1779 y desembarcó el 14 de mismo mes en que se perdió dicha urca. El 13 de Septiembre de 1779 se embarcaron para el Río Negro en el bergantín de Goicochea. El hijo José quedó en 1779 en Montevideo para seguir a sus padres sólo el 18 de Agosto de 1780, en que se embarca en la fragata Dolores para llegar el 21 de Septiembre de 1780.
Bernabé Pita contaba con 40 años de edad, de oficio carpintero y labrador, hijo legítimo de Juan Pita y María Díaz, era de estatura regular, cara trigueña, no cerrado de barba,barba, pelo y cejas castaño y ojos melados. María de Aneyros también tenía 40 años, hija legítima de Juan Fernández y Josefa de Aneyros. Eran propietarios de tres esclavos (dos esclavos y una esclava).
Don Bernabé Pita llegó de España a la Costa Patagónica 31 años antes de la Revolución de Mayo. Como se asentó permaneciendo los cinco años que ordenaba el Rey para poder ostentar los títulos de Hidalgo y Caballero, éstos le correspondieron con largueza. A sus hijos José y Benito Pita también les correspondió esta distinción porque cumplieron dicho plazo antes que la Asamblea del Año XIII aboliera los títulos de nobleza en el país. 
Pita Díaz, Bernabé (I130675)
 
39 Sargento Mayor de La Rioja en 1665, y Maestre de Campo en 1668; Encomendero de los indios "abaucanes" y de los pueblos de "Sanguin" y "Sabuil"; Alcalde ordinario y Corregidor de La Rioja, donde falleció el 2-II-1692.
por Carlos F.Ibarguren 
Bazán de Pedraza Gutiérrez de Rivera, Maestro De Campo Juan Gregorio (I2395)
 
40 Cirilo es de quien descienden los Saraví Garmendia afincados en Montevideo
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Podría ser este Cirilo Sarabí, que aparece en la pagina de los mormones:Cirilo Sarabí
Male
Event(s):
Birth: About 1776 , Durazno, Uruguay

Marriages:
Spouse: Dolores Espinosa Family
About 1802 , Durazno, Uruguay

Messages:
Record submitted after 1991 by a member of the LDS Church. No additional information is available. Ancestral File may list the same family and the submitter.
BIRT: RIN MH:IF1425
DEAT: RIN MH:IF1426 
Saraví Mansilla, Cirilo (I82831)
 
41 El 9-VII-1794, Bernardo Artayeta "\emdash talabartero francés \emdash " (?) (ERROR EN EL TEXTO ORIGINAL) y su mujer Estefanía Centurión \emdash legataria de don Agustín Casimiro \emdash se comprometieron a pagar, "sin pleito alguno", a María Josefa de Lajarrota de Aguirre, 500 pesos en plata acuñada, moneda corriente, en el término de 4 años La deuda recién se canceló el 15-VI-1809, ante el Escribano Antonio Agrelo. Fué Bernardo Artayeta \emdash fundador de la familia argentina de su apellido \emdash natural de Navarra, hijo de Juan Artayeta y de Juana Aranziaga, y aquí, en Buenos Aires, se casó el 23-V-1791 con la mencionada Maria Estefanía Centurión, hija, por su parte. de Pedro Centurión y de Manuela Martínez, según consta en el Libro 5 de Matrimonios de la Iglesia de La Merced
Dice el testamento de Agustin Casimiro Aguirre Micheo : A la muchacha Estefania Centurión, que por pobre se ahijó en la casa, por sólo la pensión, y allí se alimentaba y vestía, legábale 1.000 pesos, por lo bien que ella lo había servido. 
Artayeta Aranziaga, Bernardo (I86173)
 
42 Hay en la provincia de Salta, dentro del florido Valle de Lerma, un lugar para mí inolvidable, señalado en el mapa salteño y en la memoria de las gentes con el nombre de San Agustín.
Lugar de recuerdos gratos e imborrables, punto invisible en la superficie del gran planeta, pero gran mundo de profundas emociones. Vasta finca incrustada en el cuerpo de la provincia y preponderante distrito del Departamento de San José de los Cerrillos. Basta que sea un pedazo del Valle de Lerma para que tenga todos los atributos de la belleza geográfica. En su dilatada extensión los potros vigorosos pueden galopar muchas horas, contando numerosas leguas, y los ganados pueden centuplicarse sobre sus verdes prados y los campos sombreados de bosques y regados por el canal que escapa del río y por los numerosos manantiales que surgen de los terrenos bajos, llevando en sus aguas impolutas los cardúmenes silenciosos y dorados. Los suaves relieves de su suelo y las graciosas colinas aledañas por el naciente, preñadas de mármoles polícromos, lo hacen más pintoresco. El río que pasa sin cesar al pie de esas tierras orientales cantando sus coplas sonoras, y las aves que pueblan los espacios y deteniéndose en la enramada dejan sentir las sintonías de los bosques, completan con la música del viento y de las gargantas, el encanto y la alegría de aquella región.
Yo he pasado muchas veces, viajero solitario, por sus numerosos caminos, contemplando emocionado sus paisajes y otras veces he vivido en su seno largos días felices, oyendo la campanita sentimental de tu oratorio, tres veces centenario, asistiendo a las fiestas legendarias de tu río cuaternario, mezclándome en las alegres y numerosas cabalgatas, visitando tu escuela infantil y durmiéndome en las noches plácidas al arrullo de las ranas, cuando croan dentro de la vecina laguna.
En este lugar, bosquejado más con el corazón que con la pluma, fijó su residencia la joven pareja Figueroa Paz. Sobre un relieve del terreno construyeron su casona los antepasados de don Pío, en su mansión que mira al Norte y que los diversos habitantes se encargaron de mejorar y ensanchar, vivieron felices los esposos y tuvieron la friolera de diez hijos. Este número de herederos demuestra que en aquel hogar no había entrado el sistema francés. Pero, como ocurre casi a menudo, el esposo murió primero, quedando la joven viuda rodeada de sus numerosos hijos y con el caudal de experiencia que se adquiere en la vida conyugal, dispuesta a la lucha. Asumió la dirección y administración de aquella gran heredad, cuyos límites no podían alcanzarse desde la azotea de la casa solariega. Allí, en aquella residencia señorial, distante unos 40 kilómetros al sur de la ciudad de Salta, la bellísima tucumana concretóse al cuidado de sus cariñosos hijos, al cultivo del gran feudo agrícola-pastoril y a la conservación de las costumbres de la familia y del lugar.
Doña Genoveva anualmente dirigía y presidía las fiestas legendarias de San Agustín., las que atraían para Agosto a todos los vecinos del lugar como a los numerosos invitados de nuestra protagonista. El viejo Oratorio, donde se conservaban muchos libros valiosos así como también esculturas artística, era insuficiente para contener a tanto devoto del Doctor de la Iglesia Cristiana. A esas fiestas clásicas acudían gentes de alta configuración social e intelectual destacándose, como es natural, los eclesiásticos, llamados expresamente para celebrar no sólo la antiquísima ceremonia de la misa, sino para dirigir a los concurrentes la palabra sagrada y aplicarles, en resumen, los sacramentos del bautismo, confesión y matrimonio. Se cuenta que en una de esas fiestas, doña Genoveva reclamó al fraile la falta de cumplimiento de sus deberes al no casar a "Tata" Ventura, el fiel capataz que vivía maritalmente con una mujer. El fraile, vacilante en la respuesta manifestó a la señora que él no había dejado de cumplir con sus deberes, pero que esa boda que reclamaba la dueña de casa era imposible.
Doña Genoveva sorprendida por esa respuesta vaga y misteriosa del franciscano, preguntó con curiosidad por qué era imposible. El fraile entonces manifestó que, no obstante prohibírselo el secreto de confesión y para satisfacer a la matrona, tenía que revelar lo que ella ignoraba. El "Tata" Ventura…no podía casarse…con la mujer con quien vivía…porque era…¡casado en otra parte¡
En esos días de la novena, en la que la gran dama obsequiaba a sus invitados con una espléndida mesa, se bebía en abundancia l agua mineral que surgía dentro de la misma finca en el llamado "Ojo del Obispo", en recuerdo del Obispo Gómez, antiguo dueño del fundo.
Pero la noble dama no se encerraba en el misticismo religioso: también sentía latir su corazón al calor de las opiniones políticas. Cuenta un narrador de de la tierra salteña, que allá por el año 1864, cuando la provincia estaba en armas, había sabido nuestra protagonista que un paisano que capitaneaba un grupo de milicianos de la Guardia Nacional, habíase introducido en la finca y sacaba toda la caballada de los potreros. Nuestra dama se dirigió al sitio donde el jefe de la patrulla estaba reuniendo sus caballos y después de encararlo e increparle su delito, lo corrió a pedradas y le quitó sus equinos…
Más tarde, en 1867, llega a Salta el montonero Felipe Varela, que después de tomar por asalto la ciudad, es derrotado y perseguido. Varela pasa por San Agustín con sus tropas y al llegar a la casa solariega pide hablar con la señora de Figueroa. Doña Genoveva se arma de coraje y sale al corredor donde recibe al Varela.
Señora -le dice Varela con todo respeto y con el kepi en la mano- He ordenado a mis soldados que no toquen un solo animal de esta finca, y tengo el honor de saludar a la hermana de "mi grande amigo" el doctor Marcos Paz, vicepresidente de la República.
La señora agradeció las salamerías del montonero, poniendo en cuarentena aquello de la gran amistad entre su ilustre hermano y un forajido.
Los hijos crecieron y la madre tuvo que ir a pasar los inviernos en la ciudad y los veranos en San Agustín. El traslado de un lugar a otro constituía un acontecimiento y daba lugar a un largo proceso de preparativos, arreglos y embalajes. Por aquellos tiempos, las familias pudientes tenían un mueble llamado almufrez, que se parecía a un sobre de carta: era de cuero, de dimensiones más grandes y más alto que un colchón de matrimonio, como que su objeto era el de guardar todos los colchones de la familia. Cuando los nietos de doña Genoveva -los que reunía en su mesa de San Agustín en número de sesenta y dos- veían preparar el almufrez , saltaban de alegría pensando en que se acercaba la hora feliz de marchar a San Agustín, donde los esperaba el aire libre, el baño delicioso, los paseos a caballo, la mazamorra con leche comida a la luz de la luna, la miel de las abejas, las fiestas improvisadas a la orilla del río, con motivo de las pescas con redes, y tantos otros motivos de profundas satisfacciones que se graban eternamente en el corazón y en la memoria de los niños, despertando sus afectos, creando el amor a la tierra natal y produciendo en el ocaso de la vida y en la ausencia del terruño, aquellas amargas y silenciosas nostalgias.
Esta dama, que vivió para los suyos durante sesenta y ocho años, murió en la ciudad de Salta en 1885, rodeada por el amor de la numerosa familia que había formado.
por Augusto Marc del Pont, publicado en "EPOCA" de Salta "Crónicas del Tiempo Viejo" 28 de mayo de 1935 
Paz Pereyra Mariño, Genoveva (I31226)
 
43 Miembro de familias tradicionales de esa ciudad, a los 24 años se caso con Napoleón Gallo, santiagueño que pertenecía también a un hogar de raigambre histórica en nuestra provincia. Desde su juventud, Elmina había demostrado una profunda inclinación cristiana en la práctica constante de la caridad y el cuidado de los más pobres. Su vida transcurrió entre obras benéficas, a las que se consagró con devoción tras la muerte de su hija de tres años. Poco tiempo después fallece su esposo, Elmina afrontó aquella perdida con fortaleza, apoyada por el consejo y la ayuda espiritual del padre Angel María Boisdrón. La Madre Elmina puso su fortuna a disposición de la institución que había fundado y edificó un asilo, en el que atendió a un centenar de niños que habían quedado huérfanos . A raíz de la epidemia de cólera que se desencadena en Tucumán en 1888, Elmina abrió su casa para recibir a los niños que habían quedado huérfanos. Aconsejada por el Padre Boisdrón, decidió consagrarse al servicio de Dios junto con otras damas tucumanas, y juntas fundaron la Congregación de Hermanas Dominicas Terciarias del Santísimo Nombre de Jesús. Poco a poco se multiplicaron las instituciones de esta naturaleza en diferentes puntos del país . De la casa Matriz en Tucumán nacieron los asilos de Montero, Santiago del Estero, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. En nuestra provincia, las hermanas han continuado la obra de la Madre Elmina, y actualmente tienen tres comunidades: la del Colegio La Asunción, la de San Pedro de Guasayán, y el noviciado intercongregacional de las Termas.


 
Paz Terán, Elmina (I93249)
 
44 Nació en el País Vasco a principios del siglo XIX. En 1866 se separa definitivamente la administración forestal y la viaria. El 12 de febrero de publica una circular creando tres plazas de Peritos de montes y seis de Guardas Celadores para el servicio de montes de la provincia (Navarra), ?llamando a los que se crean aptos a la oposición para obtenerlas.?
Las condiciones exigidas eran para los Peritos el serlo agrícolas o agrimensores y ser aprobados en examen por el Ingeniero Jefe de montes del Estado en esta provincia de las materias siguientes: topografía, fisiología y triconomía vegetal, geognosia y silvicultura.
Los Guardas Celadores debían acreditar conocer el sistema métrico decimal, saber practicar una alineación, con piquetes en el terreno y medir una línea accesible a todos sus puntos.
Todavía en estos momentos no tiene contratado la Diputación técnico alguno debiendo alguno debiendo recurrir al Ingeniero del Estado, Lucas de Olazábal, que llegó a Navarra a principios de 1858.
El 22 de marzo se celebraron en la casa Palacio de la Diputación los exámenes siendo nombrados de forma inmediata, el 24 de marzo, las siguientes personas: Paritos de Montes: Serafín Olloqui, Joaquín Martín, Bonifacio Landa. Guardias Celadores de montes: Mariano Otegui, Martín Soriano, Pablo Rubio, Julián Soler, Francisco Ulibarri y Carlos Espel Soler.
Participó de la Tercera Guerra Carlista (1872-1876). Fue uno de los carlistas más comprometidos al Señorío. Gustavo Cobreros, jefe de la memoria carlista comunicaba a Juan Nepomuceno de Orbe y Mariaca, marqués de Valde-Espina que ?el amigo Espel es uno de los más entusiastas propagadores de la titulada Unión Vasco Navarra?.
En el libro ?El sitio de Bilbao en 1874, estudio del comportamiento social de una ciudad en guerra? escrito por María Estibaliz Ruiz de Azúa y Martínez de Ezquerecocha en 1976 figura:
?Apéndice Nº 9 CLAUSULAS QUE DEBE CONTENER EL ARREGLO SOBRE LIBERTAD DE COMERCIO CON LA PLAZA DE BILBAO, ADEMAS DE LAS CONSIGNADAS EN LOS DOCUMENTOS PUBLICADOS
(Archivo Diputación de Vizcaya)
Hay un sello que dice: Diputación General del M.N. y M.L. Señorío de Vizcaya.
"Sería conveniente fijar y deslindar con claridad los artículos comprendidos en la frase contrabando de guerra detallando la forma siguiente.
"Queda prohibida la importación y exportación de ambos campos de los artículos siguientes: petróleo, plomo, pólvora, armas de todas clases; cartucherías, equipos militares hechos o materias que solamente pueden emplearse para su confección: cueros: calzado ordinario para equipo de soldado: paños rojos azueles o grises destinados a uniformes.
"Todos los artículos de comercio no comprendidos expresamente en la cláusula precedente son de libre exportación e importación, previo el pago de los derechos establecidos por las autoridades de ambos campos.
"Los derechos podrán modificarse anunciándose con cinco días de antelación al Jefe del Ejército enemigo, siendo recíproca esta obligación.
"Se declara terminantemente que entre los artículos de libre comercio se comprenden los minerales como la vena y el hierro, el carbón de piedra, el carbón vegetal y los demás análogos.
"Los pescadores de los puertos de Vizcaya podrán dedicarse libremente al ejercicio de su industria en el mar como en los tiempos normales, pudiendo llevar el pescado al mercado que más les convenga, previo pago de los derechos establecidos en ambos campos. Ninguno que esté armado en defensa de uno de los partidos podrá dedicarse a la pesca, y para evitar toda duda sobre este punto, todos los pescadores deberán ir provistos de un documento, expedido por autoridad competente, de (?) que no se halla armado, ni pertenece a cuerpo alguno auxiliar o sedentario de la milicia de mar o tierra.
"El comercio podrá ejercerse libremente por todas las vías terrestres y fluviales, incluso los ríos Galindo, Cadagua y Asúa, puesto que de prohibir el tránsito por estos ríos, se priva del comercio a grandes zonas del territorio vizcaíno sin causa ni razón alguna, para ello cuando las autoridades pueden vigilar si el comercio es o no ilícito, y además vendría a resultar que la libertad del tráfico era infinitamente más ventajosa para Bilbao que para el resto del Señorío y debe colocarse en igualdad de condiciones.
"Se permitirá la libre compra y venta de ganado vacuno y de cerda y lanar, pudiendo los habitantes de Vizcaya introducirlos de Castilla o cualquier otro punto, permitiéndose en cambio llevar los que existan en el Señorío, bien sea a Castilla, bien a plazas ocupadas por el enemigo, ínterin no se establezca bloqueo, entendiéndose siempre previo el pago de los derechos que se establezcan.
"Para igualar las condiciones de ambos campos se señalará de acuerdo con ambos jefes, un puerto de Vizcaya en el que se permitía la introducción de todos los artículos de libre comercio permitidos en este arreglo, cuyo puerto no podrá cerrarse mientras rija el mismo.
"Se entablarán negociaciones entre los Jefes de comunicaciones de ambos campos de Vizcaya, para establecer uno o más correos semanales entre Bilbao y el resto de Vizcaya cuyas negociaciones una vez ultimadas obtendrán, antes de ponerse en práctica, la aprobación de los Gobiernos de los dos campos. Durango, 20 de abril de 1875. José Antonio Olascoaga. Secretario. Es copia. El comandante Jefe de EMI, firmado, Carlos Espel."
Hay un sello ilegible.
En ese mismo año propuso que los desterrados vigilen la costa, para llevar los Tercios a completar las faenas del campo. Falleció en España a finales del siglo XIX o principios del XX.  
Espel Soler, Carlos (I101154)
 
45 Partida de Matrimonio: LºMatrim. (Fº59) Fº118. 1865.-"...después de levantado el expediente de estilo y practicado todo lo demás es de derecho desposé in facie Eclesia por palabra de presente y mutuo consentimiento a JUAN REIMAN oriental de 25 años de edad, hijo leg. de JUAN REIMAN y ANA MORPAG=con OLAYA SAMIT oriental de 21 años, h/leg. de JULIAN SAMIT y VICENCIA SAMIT. Fueron tgos. Pedro Alemán y Carolina Reiman. Doy fe. Paulino Suárez. Cura Vcrio"

Fuentes:
- persona: Selva Casaballe Ríos. Archivo Parroquial Catedral de San Fructuoso. Tbó.
- nacimiento: LºMatr. 3º fº118.1865."Olaya Samit,oriental de 21 años, h/leg. de Julián Samit y Vicencia Samit"
- muerte: Partida de Matrim. de su hija Margarita
BIRT: RIN MH:IF2926
DEAT: RIN MH:IF2927 
Zamit Silvera, Oyala (I82072)
 
46 Santiago Báez Fernandez Pedroso, el cual murió sin testar, y los bienes de su estancia, que adquirió con su industria y trabajo, "pasaron a Bienes de Difuntos para pagar su entierro". Báez Fernández Pedroso, Santiago (I23989)
 
47 "Mi diploma de abogado data del año 1887, en cuyo día 24 de Mayo me recibí en la Universidad de Buenos Aires. Vine a ésta mi provincia natal, y aunque ya con derecho a ejercer la profesión estuve adscripto desde 1888, desempeñando las funciones de procurador del entonces representante legal de la empresa Dr. Antonio Rusiñol, a quien sustituí en sus funciones, en el año 1893, en el carácter que ahora invisto, habiendo sido mi poder extendido en el susodicho año.
Este documento me fue otorgado por el Sr. Presidente de la Comisión Local del Ferrocarril Buenos Aires y Rosario, don Guillermo White.
Aquí en esta casa, que es la que me vio nacer, y en donde vivieron mis padres, he tenido mi estudio siempre y el mobiliario que la ocupa pertenecía a mi señor padre el Dr. Angel C. Padilla"
De una entrevista al Dr. Alberto Emilio Padilla en la revista del FC Central Argentino, (sin fecha).
Fue Profesor de Literatura en el colegio Nacional y Senador Provincial.
"La muerte le llegó en 1932, encontrándolo rodeado del apacible amor de la descencia del hogar fundado al casar con Doña Lola Gallo, en la misma casa que lo había visto nacer y trabajar. Pudo cumplir así, la aspiración del escritor francés: "maître, vivre et mourir dans la même maison". Porque el Dr. Padilla era un tucumano auténtico, que llevaba encarnada en sí la urgencia del amor a la provincia". (La Gaceta, Tucumán 21 Noviembre 1962). 
Padilla Frías, Alberto Emilio (I44144)
 
48 "Nació mi hijo Angel de la Cruz el día 3 de mayo de 1837. Fueron padrinos mis señores padres Dr. Miguel Padilla y Dra. Joaquina García. Lo bautizó el Tente. Cura Palisa y lo olió el cura F. Nicolás Velásquez, y los Padrinos Dn. Segundo Roca y la Sra. Da. Agustina Paz". (padres del General Julio A. Roca).
De los apuntes familiares de Don Miguel M. Padilla
Estudió abogacía en la Universidad de Córdoba, donde tuvo como compañero y amigo a Nicolás Avellaneda.
Fundó su Estudio de abogado en la calle 25 de Mayo 36, donde ejerció durante 35 años, siguiéndole su hijo Alberto por otros 42 más.
Fue diputado nacional durante el período 1862/64 y 1866/70.
Presidente de la Municipalidad de Tucumán llevó a cabo la construcción e inauguración en 1882 el Hospital que hoy lleva su nombre y que se llamó entonces Hospital Mixto de las Mercedes.
Sus restos descansan en la capilla del Hospital. 
Padilla de la Puente, Ángel Cruz (I6568)
 
49 A comienzos del siglo XX, son dos las figuras señeras de la Marina Mercante, ambas nacidas en otras tierras: el austro-húngaro (más tarde yugoslavo) Nicolás Mihanovich y el español (asturiano) José Menéndez. Estos dos formidables hombres de negocios, autodidactas a la tremenda, no se circunscribieron apenas a la actividad naviera sino que incursionaron exitosamente en otros campos de la actividad económica nacional. José Menéndez llevó a cabo su epopeya en la Patagonia. Mihanovich lo hizo fundamentalmente en los ríos. Y ambos serán colonizadores en sus respectivos ámbitos de actuación.
Para 1900, como consecuencia de un trabajo desaforado, Mihanovich ya era el armador más importante de América del Sur. Además su hermano Miguel le seguía los pasos en su carrera de armador de fuste. La Sociedad de Navegación a Vapor Nicolás Mihanovich se había hecho grande, había adquirido notoriedad pública, estaba en la primera plana de los diarios. En la empresa trabajaban cientos de personas, entre trípu lantes y personal en las tareas terrestres de administración, talleres de reparaciones,puertos, etc.
Don Nicolás conducía todo aquello de la manera autocrática ad usum en esos tiempos. Todo lo decidía, todo debía pasar por sus manos, todo había que consultárselo. Ello le estaba sumamente facilitado porque sus subordinados inmediatos eran sus propios hijos e hijastros, que eran los que mejor conocían a don Nicolás, sabedores a la perfección de cómo había que tratar con aquel hipostático "padre-patrón".
Para atender la demanda efectiva y potencial de los tráficos de pasajeros y carga hacían falta imperiosamente más barcos, a pesar de que no hacía tanto tiempo se habían invertido cientos de miles de libras esterlinas en la compra de empresas competidoras. Como plaza bancaria, Buenos Aires era de muy modesta categoría. En ese sentido, la sociedad colectiva fundada en 1898 tenía serias limitaciones. Contaba por entonces con una flota que se acercaba a las 200 unidades de todos los tipos, incluyendo adicionalmente los talleres de reparaciones, en el Riachuelo (Argentina) y en Salto y Carmelo (Uruguay). Había que recurrir al capital privado, ofreciéndole un rendimiento atractivo. Para eso había que transformar a la colectiva en anónima. Y así fue como nació la Sociedad Anónima Nicolás Mihanovich.
Desde luego, don Nicolás y su familia fueron los primeros y más conspicuos accionistas de la flamante sociedad anónima. Su primer directorio, presidido por don Nicolás, estaba integrado por tres hijastros (Elías, Juan y Luis Lavarello) y dos hijos (Pedro y Nicolás). El resto del capital se fue colocando en plaza hasta totalizar 6 millones de pesos oro sellado. De inmediato se procedió a la compra de unidades de segunda mano y se encargaron a astilleros británicos los vapores del tipo Alemania. Encima, en los talleres de la propia empresa se encaró la construcción de embarcaciones para tareas portuarias. Prontamente hubo que aumentar el capital a 7 millones, lo que se logró no sin cierto esfuerzo. Se encargan en Gran Bretaña la construcción de los dos vapores tipo Londres, los mixtos del tipo Berlín y los más pequeños del tipo Corumbá.
En 1907 siguió el contrato de construcción en Gran Bretaña de los dos vapores de pasajeros del tipo Guarany, para el servicio de la línea entre Buenos Aires y Asunción. Y al año siguiente, Mihanovich consolida definitivamente el servicio regular de pasajeros y cargas con la Costa Sur, al que sucesivamente se irán incorporando unidades importantes, como el Sarmiento, el Rawson y el Avellaneda. Con lo cual los barcos de Mihanovich atienden tráficos que van desde las selvas del Mato Grosso hasta el Cabo de Hornos.
Aquella gran empresa naviera argentina, llevada por el impulso de su propio dinamismo y alentada por la creciente demanda de sus prestigiados servicios, estaba financieramente muy apretada dadas las permanentes inversiones en buques de segunda mano adquiridos localmente más los encargos de importantes unidades a astilleros británicos. Las posibilidades de los bancos locales y el mercado nacional de capitales no daban para más. Si Mihanovich se constreñía a arreglarse con lo que localmente pudiera conseguir, la empresa corria el peligro de estancarse, que es el punto de arranque de toda decadencia. Por lo demás, los astilleros británicos eran renuentes a bancarse a aquella empresa argentina conducida por un austro-húngaro.
Intentó entonces don Nicolás conseguir créditos en Europa para seguir atendiendo sus compromisos con los astilleros. Fue cuando se tropezó con el barón D'Erlanger. Fue él quien le sugirió a don Nicolás que la solución consistía en crear en Londres una empresa británica, a la cual la Sociedad Anónima de Navegación Nicolás Mihanovich le transferiría todo su patrimonio. El punto fue discutido y analizado por todos lados. A don Nicolás no dejaba de molestarle eso de la empresa inglesa. Después de todo, aquí había formado su familia, se había hecho millonario, transfirió al pabellón argentino todos los barcos que había comprado, creaba empresas, colonias de inmigrantes, sociedades de beneficencia. Aquí veía orgulloso cómo sus hijos y sus hijastros se abrían camino como shipping men hechos y derechos. Pero el dilema era de hierro: o la sociedad inglesa para seguir avanzando o la sociedad argentina para estancarse. Y así fue que en 1909 se creó la empresa anglo-argentina The Argentine Navigation Company (Nicolás Mihanovich) Limited en Londres, con un capital inicial de £ 2.100.000. Desde luego, don Nicolás y su familia retuvieron el control de la empresa inglesa, al recibir £ 1.450.000 en acciones ordinarias. Debe señalarse que hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, la participación del capital británico en la nueva sociedad fue del 25 %. En resolución, aquello era una empresa jurídicamente inglesa pero económica y operativamente argentina. La empresa tenla un directorio en Londres y otro en Buenos Aires.
Siguieron así sin problemas las construcciones de barcos en astilleros del Reino Unido. Sancionada en 1910 la Ley de Cabotaje Nº 7.049, se produjo una revitalización del tráfico a la Costa Sur, donde además de los barcos de don Nicolás, actuaban los de su hermano Miguel, los de Antonio Delfino (barcos que pertenecían a su representada, la naviera alemana Hamburg Sud) y los de la Importadora y Exportadora de la Patagonia, de don José Menéndez, sin contar los transportes de la Armada. Para reforzar aquel tráfico, don Nicolás compró el carguero Centenario, que con sus 6.177 TPB era el barco más grande de su flota. En el orden fluvial, el competidor más pegajoso de la Mihanovich era el Ferrocarril de Entre Ríos, de capital inglés. Las guerras tarifarias entre ambas empresas adquirían contornos épicos. Incluso cuando don Nicolás viajaba a Londres para asistir a las asambleas anuales de su empresa, aprovechaba la ocasión para tratar de llegar a algún acuerdo con aquel Ferrocarril, enclavado en el riñón de sus servicios en los ríos. De paso, don Nicolás aprovechaba para encargar más barcos y vigilar la marcha de las construcciones encargadas antes.
En 1913 se decide la construcción de los dos magníficos "turbineros" del tipo Ciudad de Buenos Aires en Cammel Laird, casi coincidentemente con la distinción recibida por don Nicolás de ser designado barón por el emperador Francisco José. Hasta que estalla en 1914 la guerra europea. La empresa no estaba pasando por un buen momento económico-financiero, al punto que se pensaba en la posibilidad de no recibir el Ciudad de Montevideo, habiéndose ya incorporado su gemelo, el Ciudad de Buenos Aires. Pero la guerra fue en parte la solución de aquellos problemas.
Al subir enormemente los precios de los barcos de segunda mano en todo el mundo, la Mihanovich pudo vender una cantidad de unidades que no le hacían falta y reconstruir, de esta forma, su pleno vigor. Por entonces, la empresa daba trabajo a 5.000 personas. En 1916 poseía una flota compuesta por 324 unidades, de las cuales 45 eran vapores de pasajeros, 27 de carga, 70 remolcadores, 142 lanchas, 31 chatas, 7 pontones y dos grúas flotantes. Pero estaba el problemazo de que aquella sociedad naviera inglesa con sus inversiones y sus barcos en la Argentina era presidida por un súbdito austro-húngaro, técnicamente un "enemigo". Encima arrecian los problemas sindicales en el país, por aquello de la venta de barcos al exterior.
Don Nicolás tiende sus redes para ver si había forma de vender su parte en la empresa. Ya tenía 72 años. Decidió retirarse y renunció a la presidencia de la empresa a favor de su hijo Pedro, ciudadano Argentino. Finalmente, don Nicolás pudo vender su participación y la de su familia, adquirida por un consorcio en que la figura dominante era el magnate naviero inglés lord Cylsant.
En la concreción de aquella venta tuvo una activísima participación un joven shipping man que ya se venía destacando: Alberto Dodero. A don Nicolás le fue recortando sus energías la hostilidad de que fue objeto --sobre todo en Londres-- por el hecho de haber tenido la hombría de no "chaquetear" en lo tocante a su nacionalidad. Nació súbdito del Imperio Austro-Húngaro y continuó siendo un leal súbdito hasta que el Imperio desapareció al terminar la Primera Guerra Mundial.
No recurrió al expediente oportunista de hacerse ciudadano argentino. Por otra parte, cabría que preguntarse hasta qué punto era necesaria aquella formalidad para demostrar que era mucho más argentino que más de cuatro. Por conveniencia empresaria, don Nicolas ponía y sacaba barcos de los pabellones de Argentina, Uruguay y Paraguay. Pero en cuanto a su nacionalidad, fue auténtico hasta las últimas consecuencias. No transigió con mimetizarse. Por otra parte, cuando su capital pasó a manos extrañas, don Nicolás pudo orgullosamente declarar que entregaba un organismo totalmente saneado, gracias, en buena proporción, a las ventas de barcos llevadas a cabo durante la guerra.
Su hijo Pedro continuó un tiempo con la Mihanovich controlada por lord Kylsant y manejada aquí por Alberto Dodero y sus hermanos, pero terminó renunciando. Falleció en 1925. Don Nicolás llegó hasta 1929. Sobrevivió a sus cuatro hijos varones. Don Nicolás no dejó continuadores navieros dentro de su familia. Pero todavía hay un transbordador, construido en el país, que lleva su nombre.  
Mihanovich Sangaletti, Barón Nicolás (I2052)
 
50 A consecuencia de su nacimiento murió su madre doña Ana. del Poso Palacios, Ana (I13135)
 
51 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Echavarría Martín y Herrera, Ana (I15471)
 
52 Abogado, Diputado de la Nación, Ministro de Hacienda de la Provincia de Buenos Aires. Echagüe Cordeyro, Alfredo Manuel (I4700)
 
53 Abogado, Magistrado, Diplomático, Historiador, Miembro de Número de la Academia Nacional de la Historia y consecuente amigo mío de muchos años.
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Labougle Carranza, Raúl Federico del Carmen (I32646)
 
54 Abogado, magistrado, juez en lo comercial de 1904 a 1910, camarista, miembro de la Cámara en lo Correccional y Criminal, catedrático de la Universidad de Buenos Aires, diplómático, secretario de la embajada argentina en Berlin.
por Juan Manuel Medrano Balcarce 
Seeber Agrelo, Ricardo (I23392)
 
55 Abogado, Senador, Gobernador de Bs. As., Ministro de Hacienda de Roca, Luis Sáenz Peña y José Evaristo Uriburu y DIputado Nacional. Romero Aguilar, Juan José (I79389)
 
56 Abogado. Eximio fotógrafo. Político, fue uno de los fundadores de la Unión Cívica en 1890. Fallecido a los 41 años de edad de un síncope cardíaco. Ayerza Zabala, José Francisco (I33803)
 
57 Actuó en diversas Instituciones Sociales y salió elegido algunas veces Director del Club de la Union, consagróse a las labores agrícolas en Aconcagua.
por Virgilio Figueroa, Diccionario Histórico Biográfico y Bibliográfico de Chile 
Luco Lynch, Rodolfo (I28358)
 
58 Ahí alcanzó el grado de Capitán y los cargos de Alguacil Mayor en 1611, Regidor en 1612 y Alcalde de Hermandad en 1517 y 1630. Encomendero de Salsacate, demandó en 1611 a Miguel de Molina por cobro de pesos; y en 1619 a Juan Dávila, respecto al derecho Funes Jaimes, Cristóbal (I78828)
 
59 Al Maestro Jacinto de Aguirre lo creo también hermano de los Aguirre Calvo de Mendoza. Fue "cura de la doctrina de Chicuana", y dueño de la estancia "El Saladillo" en el valle de Guachipas. Testó el 17-XII-1748 ante Gabriel García.
por Carlos F. Ibarguren 
Aguirre Calvo Mendoza, Jacinto (I653)
 
60 Ana de Urquiza pasó su infancia con su madre hasta la adolescencia, cuando pasó a vivir con su padre al Palacio de San José, acompañando a su progenitor en las recepciones oficiales que le demandaban sus obligaciones oficiales en Paraná y en Concepción. Tras el asesinato de su padre en 1870, Ana y su familia se establecieron en Bs.As., donde ella colaboró en diversas instituciones de beneficencia, entre ellas la Sociedad Damas de la Misericordia, llegando a ser su sepelio en 1899 una gran demostración de pesar, por ser considerada una de las más importantes figuras femeninas de la sociedad porteña de fines del siglo XIX. Urquiza López Jordán, Ana Dolores Hercilia de (I8944)
 
61 Ana Martínez de Pastrana era hija - creo - de Antonio Martínez de Pastrana y de Teodosia Alvarez de Vadillo; nieta paterna de Pedro Martínez de Pastrana y de Isabel de Vadillo; hija, ésta de Juan Alvarez de Vadillo y de Constanza Dionis. Martínez Pastrana Álvarez, Ana (I40158)
 
62 Anteayer falleció Ricardo Alberto Paz, reconocido abogado que se destacó en el mundo académico, de las relaciones internacionales, la educación y la política.
Había nacido el 6 de abril de 1924, hijo de Ricardo Adriano Paz y de Agustina Costa Paz.
Dueño de una cuidada educación con orientación francesa, se recibió de abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y años después ingresó en la Escuela de Defensa Nacional, de donde egresó en 1974.
Hombre de múltiples intereses y capacidades, Paz tuvo una destacada labor en el área diplomática, donde cumplió misiones en Paraguay, Chile y Uruguay, durante los años 50 y 60.
En 1960 fue designado asesor del Ministerio de Relaciones Exterioresy Culto, y en 1966 fue jefe de gabinete de ministros de esa cartera, entonces a cargo del canciller Nicanor Costa Méndez, durante la presidencia de Juan Carlos Onganía.
En 1969 fue destinado a la representación permanente de la Argentina en la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (Alalc), y entre 1976 y 1980 ocupó el cargo de subsecretario de Recursos Naturales Renovables de la Nación.

Intereses nacionales

Ferviente defensor de los intereses nacionales, era un destacado especialista en temas limítrofes y frecuente fuente de consulta en la materia.
Particularmente reconocidas eran sus posiciones y análisis en relación con el conflicto fronterizo con Chile, donde Paz se destacó como un gran defensor de la soberanía argentina.
Esto se manifestó, en los años 90, en su rechazo al acuerdo elaborado por el entonces presidente Carlos Menem y su par chileno, Patricio Aylwin, para resolver el conflicto de los hielos continentales mediante la propuesta conocida como la Poligonal.
Entre sus actividades en el área académica, Paz fue asesor de la editorial Eudeba y desde 1969 miembro del Instituto de Ciencias Políticas de la Facultad de Derecho. Además, se desempeñó como profesor de la Escuela Nacional de Inteligencia y de la Escuela Superior de Policía y como director del Centro Argentino de Relaciones Internacionales.
Autor del libro "El conflicto pendiente" (1980), donde abordó el tema limítrofe con Chile que tanto lo desvelaba, escribió también, con otros autores, los libros "La historia y la geografía" (1978), "La conciencia territorial" (1977) y "La conservación" (1981).
Con un expreso interés en la política, a los 18 años se incorporó al Partido Conservador, en el que ocupó numerosos cargos.
De la mano de sus ideas nacionalistas, en 1995 fue candidato a presidente de la Nación por el Frente para la Coincidencia Patriótica (Frecopa), acompañado en la fórmula por Adolfo González Chávez, bajo la premisa de "devolver a la vida política aquello de lo que más carece: decencia", según rezaba su propaganda de campaña.
Paz murió a los 80 años, producto de una enfermedad terminal, y dejó sin consuelo a su viuda, Soledad Herrera, sus seis hijos y sus nietos.
Ayer, a las 16, sus restos fueron inhumados en el Cementerio de la Recoleta, donde le dieron el último adiós sus familiares, amigos y compañeros de toda la vida.
La Nación
Viernes 25 de febrero de 2005 
Paz Costa Paz, Ricardo Alberto (I91473)
 
63 Avecindado en el Río de la Plata junto a su hermano, fundadores de este linaje en el Río de la Plata, Propietario de unas de las Compañias navieras de cabotaje mas importantes de la época, Consul General Español en Buenos Ayres y Primer Representante d Casares Murrieta, Vicente (I6525)
 
64 Bautizada bajo el padrinazgo de su tío abuelo Diego Tomás Martínez de Iriarte y de la hija de éste María Francisca Martínez de Iriarte Córdoba, que casaría con Bernardo de Espinosa Tirado. María Josefa murió probablemente en la infancia.
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Ruiz Gallo Arias Rengel, María Josefa (I47903)
 
65 Benefactora. Hija de María de la Santa Unión. Tesorera de la Sociedad de San José. Vicepresidenta de la Caja Dotal para obreros. Miembro de la Sociedad Beneficencia de la Capital, etc. Reyes Oribe Reyes, Amalia (I13645)
 
66 Cadete de Dragones y Mayor del Regimiento de Húsares Reyna Pizarro, Ambrosio María José (I4284)
 
67 Cándido Francisco José de Lasala (n. Buenos Aires, 1770 ? ? 5 de junio de 1807), marino rioplatense, que participó en la lucha contra las Invasiones Inglesas y murió en combate contra la Segunda Invasión, a fines de junio de 1807.
Nació en Buenos Aires en 1770, de familia muy pudiente; su padre sería un funcionario muy influyente en la época de los virreyes. Descendía de la misma familia que Juan Bautista de La Salle ? su apellido era una castellanización del francés ? y era primo del militar José de San Martín, futuro héroe de la Independencia de Argentina.
Cursó sus estudios primarios y secundarios en España, ingresando al ejército del Rey. Más tarde se inclinó por la navegación, e ingresó a la Real Armada. Regresó en la fragata San Pío al Río de la Plata, donde ésta prestaba servicios en el puerto de Montevideo, en 1790.
Ascendido a teniente de navío, participó en varias de las exploraciones que el gobierno del virreinato organizó por la costa patagónica, a órdenes del capitán Juan Gutiérrez de la Concha y de Alejandro Malaspina. Exploró la Isla de los Estados en detalle, y prestó servicios por dos años en las islas Malvinas. Entre 1793 y 1803 residió en Europa, participando en las guerras contra Francia y Gran Bretaña.
Posteriormente volvió a prestar servicios en Montevideo. Allí estaba cuando se produjo la primera de las Invasiones Inglesas, y colaboró en la formación del ejército reconquistador de Santiago de Liniers. En gran parte, se debió a Lasala el éxito en cruzar el río de la Plata esquivando de noche a la flota británica.
Participó en la Reconquista, y su valor demostrado en combate le valió la estimación general y menciones en partes oficiales. Pasó los meses siguientes organizando el Real Cuerpo de Marina, a órdenes del coronel Gutiérrez de la Concha, del cual era el segundo jefe.
Al producirse la segunda invasión a Buenos Aires, Liniers estableció una línea de defensa insólitamente inadecuada, dando la espalda al Riachuelo, con una avanzada muy alejada, en la zona de Quilmes, al mando del capitán Lasala. Los británicos desembarcaron en Ensenada y chocaron con las fuerzas de Lasala, derrotándolas con facilidad y causando la muerte de su jefe.
No obstante, tanto la resistencia de Lasala como la dificultad de avanzar por una zona de arroyos, forzaron a los invasores a cruzar el Riachuelo aguas arriba de la posición de Liniers, que salvó así sus fuerzas de una segura destrucción; indirectamente, Lasala contribuyó al éxito de la Defensa de Buenos Aires.
La de Lasala fue la muerte más lamentada en esa época en Buenos Aires, porque se trataba de un verdadero héroe popular, y que había muerto como tal.

Fuentes: Cutolo, Vicente, Nuevo diccionario biográfico argentino, 7 volúmenes, Ed. Elche, Bs. As., 1968-1985 y Roberts, Carlos, Las invasiones inglesas, Ed. Emecé, Bs. As., 1999. 
Lasala Fernández Larrazábal, Cándido Francisco José de (I90924)
 
68 Capitán de la marina italiana, armador de barcos. Radicado en la Argentina en 1840 se dedicó a la actividad marítima a gran escala siendo propietario de una flota de barcos mercantes con intereses en Asunción del Paraguay, Montevideo y Génova compuesta por los buques , , , y , y teniendo en sociedad con su cuñado Anacarsis Lanús el vapor que navegaba en el Plata. Volvió a Génova en 1842, ya casado, donde organizó sus negocios navieros que estaban a cargo de su hermano Buenaventura, volviendo a Buenos Aires en 1846 con dos buques nuevos y elementos para vender valuados en 400 mil pesos, siendo el principal importador de sedas y ropas finas traídas de Italia y Francia, las que facilmente colocaba en el mercado sudamericano. Realizó numerosos viajes a Paraguay y Uruguay, y en 1860 se embarcó nuevamente a Italia donde liquidó la sociedad naviera que tenía con sus hermanos, vendiendo su parte en 2 millones de pesos , volviendo por última vez a la Argentina con un fuerte capital de ventas.
Simón Fidanza fue uno de los más prósperos empresarios de su tiempo, vivió en nuestra Capital en su casa de la calle Artes 385 que era un importante centro social y cultural, cultivando la amistad de numerosas personalidades de la época, tales como los hermanos Varela, Miguel Cané (padre), Anacarsis Lanús, Félix Egusquiza, Adolfo Saguier, Remigio Barros, Manuel de Ocampo, Adolfo Saldías, entre otros. En la localidad de San José de Flores poseía una quinta arbolada de unas 55 hectáreas y en Morón un campo alambrado de 5 mil hectáreas, en Buenos Aires era dueño de las casas de Santa Fe 89 al 93, 25 de Mayo 199 al 201, Victoria 301 al 307, dejando al morir dinero y bienes valuados en 10 millones de pesos.
El 2 de junio de 1853 el Estado de Buenos Aires lo nombró Comandante de la nave de guerra combatiendo a la flota de la Confederación Argentina. El 14 de mayo de 1859 el Estado de Buenos Aires lo reconoció como de la causa porteña y lo nombró Jefe del vapor de guerra , siendo designado el 1 de junio del mismo año como Comandante en Jefe de la citada nave insignia en vísperas de un enfrentamiento armado con las fuerzas de la Confederación Argentina.
En 1864 declarada la guerra entre la Argentina y Paraguay en un acto de generoso patriotismo, ya que no era argentino, Fidanza armó con cañones su flota comercial, siendole reconocido por el gobierno argentino su grado de capitán de la marina italiana y nombrado nuevamente comandante de la nave insigna , combatiendo durante dos años por nuestra bandera en el río Paraguay. En 1866 fue capturado por las tropas paraguayas y tenido como prisionero de guerra en el campamento militar de Lomas Valentinas donde residía el dictador Francisco Solano López, quien dió la orden de su fusilamiento, tres años despues, el 21 de diciembre de 1868, durante la útima batalla de la Guerra del Paraguay, precisamente la de Lomas Valentinas.
Unos meses antes había sido reclamada su libertad por el cónsul general italiano en Asunción del Paraguay, oportunidad en la que recibió ropa nueva y la promesa de su liberación, pero solo fueron autorizados a salir otros cuatro ciudadanos italianos detenidos. 
Fidanza Dery, Simón Antonio (I87189)
 
69 Capitán Santiago Cavenago Patrón, el cual desde 1807 había revistado con el grado de Alférez, y como abanderado en el escuadrón de los Húsares, hasta llegar a "Edecán del Superior Gobierno" en 1812, para retirarse al año siguiente.
por Carlos F. Ibarguren
La partida de bautizo de su hijo Ramón, lo designa como "Capitán de Caballería y Edecán de la Soberana Asamblea Nacional". 
Cabenago Patrón, Capitán Santiago (I79545)
 
70 Casó con el Capitán Diego de Mendoza, vecino de Vera de las Siete Corrientes, del que luego se separó. Testó Ursula en Buenos Aires el 21-XI-1621, ante Roxas de Acevedo, dejando por heredera a su madre, entonces viuda, "Catalina de Guzmán". Riquelme de Guzmán, Úrsula (I23057)
 
71 De la Orden de San Francisco. Rodríguez de la Rosa, Fray Luis (I8439)
 
72 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Prado Luco, Hernán (I10734)
 
73 Destacado industrial y comerciante. Uno de los propietarios de la firma Bunge y Born. Hirsch, Alfredo (I15056)
 
74 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Olivera Zimmermann, Héctor Emilio (I164659)
 
75 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Irigoin de Amézaga, Alfredo Miguel (I19798)
 
76 Dominco Ubeda Jaimes, Fray Alonso de (I12786)
 
77 Don Roque desempeñó la administración del Hospital Real de Santiago y fué legendaria su benéfica actitud en el desempeño de ese cargo. Fuente:Diccionario Histórico Biografico y Bibliografico de Chile. Tomo III de Virgilio Figueroa 1800-1928. Huici Ostolaza, Roque Jacinto (I17981)
 
78 Donador, el año 1764, del hermoso cuadro titulado "La Divina Pastora"; Virgen que se veneraba en Cádiz como protectora de los navegantes. En el ángulo derecho de esa tela al óleo, figura, fielmente pintado, en actitud de orar, Juan Vidart y Linares.
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Vidart Linares, Juan (I1701)
 
79 Educador, Jurista y Político, cursó estudios secundarios en el Colegio de San Ignacio y los de Derecho en la Universidad de Chile; obtuvo su título de abogado el 5 de enero de 1899. Ingresó a la Administración Pública como funcionario de la Biblioteca Nacional; en septiembre de 1906 fue designado Secretario del Presidente de la República don Pedro Montt, cargo que equivalia al de Secretario General de Gobierno, nombrado Inspector General de Instrucción Primaria el 17 de Junio de 1908, cargo que desempeñó durante dos lustros, reorganizó las Escuelas Normales, preparó con infatigable celo el estudio de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria promulgada el 26 de agosto de 1920: propugnó la creación de numerosas escuelas y la adopción de nuevos planes de enseñanza. A su fecunda labor como Director de Instrucción Primaria se unia en su personalidad la fé del idealista y el empuje del hombre de acción.
En 1910 formó parte de la Comitiva Oficial que representó a Chile en la festividades centenarias de la República Argentina.
Propulsó las escuelas nocturnas para obreros; las colonias escolares "Vida y Patria" y como Director vitalicio de la Sociedad de Instrucción Primaria prestó su filantrópico concurso en forma ininterrumpida.
Fué autor de numerososo estudios y publicaciones, apuntes de clases universitarias, artículos literarios, produciones legales,filosóficas y poéticas; proyectos de reglamentos y de leyes administrativos y penales; colaboraciones de prensa, estatutos y reglamentaciones diversas, que le dictaran sus reconocidas dotes intelectuales y su constante procupación por el progreso cultural. 
Díaz Lira, Rafael Luis (I90470)
 
80 El 10-IX-1792, “Carmen Gallo” fue testigo con el Maestro Francisco Toledo, del casamiento de su sobrina Manuela de Hoyos y Aguirre con José de Uriburu y Bazterrechea, tatarabuelos de quien esto escribe.
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Ruiz Gallo Arias Rengel, María del Carmen (I47803)
 
81 El apellido Quesada que figura en la República Argentina es de origen andaluz. Según el duque de San Pedro, conde de Benalúa, que reside en Madrid, de una nota tomada de su archivo, la casa de Quesada reconoce por tronco y progenitor a Pedro Díaz de Carrillo de Toledo, adelantado de Cazorla y alcaide de Quesada, primer señor del pueblo de Garciez y de la Torre de Santo Tomé, en el obis pado de Jaén, y hermano de don Gonzalo Palomeque, que fue arzobispo de Toledo en tiempos del rey Fernando IV.
El primero que aparece con este apellido es Díaz Sánchez de Quesada, hi jo del expresado Pedro Díaz Carrillo de Toledo, el cual lo tomó y trasmitió a sus descendientes para perpetuar la memoria de una señalada victoria que alcanzó su pa dre contra los moros en la fortaleza Quesada. Pedro Díaz de Quesada III fue paje del rey don Pedro I, el Cruel, y se crió desde niño en su cámara; fue valeroso caballero en la disciplina militar, como lo mostró en las ocasiones que se ofrecieron contra los moros, particularmente en el cerco de la ciudad de Baeza, el 17 de agosto del año 1407, en que fue sobre ella el rey de Granada, con siete mil caballos y cien mil peones. Se halló después en el socorro de la ciudad de Jaén, que combatía Mahomed Abombalba, rey de Granada, donde mostró su valor y la clara sangre de sus mayo res, entrando valerosamente a pesar de los moros en la ciudad con quinientos caballos, alcanzando la victoria los cristianos con su efi caz auxilio; defendió valero samente este lugar, juntamente con García González de Vadós y otros caballeros, que el rey de Granada lo tenía apretado y puesto en gran necesidad por espacio de tres días, con la gente que había hallado en el cerco de Baeza, el cual teniendo aviso del socorro que el Infante don Fernando le enviaba y de los otros caballeros que con él estaban, que era el famoso condestable don Ruiz López Dávalos y otros caba lleros con muy poderoso ejercito, levantó el rey de Granada el cerco.
Las armas de Quesada son: escudo de gules y cuatro bastones o palos de plata cargados de seis armiños de sable cada uno.
Según E. de Vilches Marín, poco después de la conquista de Córdoba, auxiliado Fernando III el Santo, de su primogénito don Alfonso, al apoderarse del reino de Jaén conquistó en 1240 Cazorla y Quesada, distinguiéndose en estas conquistas Garci Pérez Palomeque y no Pedro Díaz Carrillo de Toledo como dice Piferrer, quien las coloca en el reinado de Fernando IV.
Pedro Díaz Carrillo, adelantado mayor de Cazorla, alcaide de Quesada y primer señor de Garciez y de la Torre de Santo Tomé, era descendiente del citado Garci Pérez y el primero que usó de este apellido en memoria del famoso hecho de ar mas de su antepasado, al decir de Rivarola, valiente caballero que se distinguió en el cerco de Baeza y en el socorro de Jaén, atacada por el rey de Granada, demostrando una vez más su esforzado valor, puesto que consiguió con su bizarría la victoria de los cristianos. De este nació de Díaz Sánchez de Quesada, segundo señor de Garciez y de la Torre de Santo Tomé, cuya cronología se conoce hasta la undécima que fl oreció en el siglo XVII.
De esta casa se han distinguido muchos caballeros, sobre todo en las armas, entre ellos: don Gonzalo de Quesada, conocido por el conquistador; don Vicente de Quesada, valiente general que nació en La Habana en 1782 y se halló en Madrid el 2 de mayo de 1808, peleando con el pueblo contra las tropas de Murat, que usaba el título de marqués de Moncayo y murió en esta corte en 1836; su hijo Don Genaro, marqués de Miravalles, también muy valiente general que combatió a los carlistas y murió en Madrid en I889; don José María Quesada, ilustrado marino que nació en Cádiz; don Vicente de Quesada, sabio jurisconsulto y fecundo escritor, que murió en Buenos Aires en 1830, y otros americanos de entre los cuales: don Vicente Jenaro de Quesada, natural de La Habana, nacido en 1782, bravo y pudoroso militar fi el a sus opiniones realistas; el doctor Gonzalo de Quesada, afamado internacionalista y orador, cubano también, miembro del Congreso Panamericano reunido en Buenos Aires en 1910 y el doctor Vicente G. Quesada, diplomático argentino, primer arbitro único sudamericano, nombrado por los gobiernos de México y los Estados Unidos, que falleció en Buenos Aires el día 19 de septiembre de 1913.
La literatura y la política han sido las preferencias características de esta rama americana de los Quesada, y entre ellos fueron diputados al Congreso de la Nación Argentina, Vicente G. y Héctor C. Quesada (cuyos descendientes es tudiaremos aquí) en los períodos legislativos iniciados en los años 1855 y 1890, res pectivamente.
Algunos de esta familia han usado por armas ocho calderas negras vueltas hacia abajo entre armiños, pero las que corresponden verdaderamente a esta familia son: escudo de gules con cuatro bastones o palos de plata cargado de seis armiños de sable, según describen Rivarola, López de Haro y otros genealogistas (algunos ponen cuatro armiños). 
Los Quesada, (I89535)
 
82 El primero de la familia nacido en Tucumán, en 1801 Don Miguel ocupó el cargo de Alcalde de la Hermandad. Era hijo de don Manuel Pérez Padilla, nacido en Cabreras del Pinar, Soria, Castilla la Vieja, en 1748, y de doña María Rosa Pariente y Argañarás de Murguía.
Hallándose enfermo su suegro Don Juan García Cárdenas, hombre acaudalado, y que perteneció muchos años al Cabildo tucumano, en virtud de la legislación vigente, renunció a favor de su yerno al cargo de Regidor Perpetuo o Regidor XXIV, lo que provocó un voluminoso y prolongado juicio que consta en el Archivo General de la Nación.
En él Pérez Padilla hizo que se certificase su nobleza y limpieza de sangre, lo cual fue corroborado por los principales vecinos de la Ciudad. Los cabildantes hicieron furiosa oposición al nombramiento, basándose primero en la falta de fortuna de Pérez Padilla, y cuando éste probó ante el Gobernador Intendente de Salta que esto era inexacto, en su carácter ambicioso y prepotente, manifestando que "si se proclamase Padre de la Patria, los pueblos gemirían bajo su yugo".
Finalmente, el 1º de Enero de 1810, Pérez Padilla con su mano sobre los Santos Evangelios, prestó juramento como regidor del Cabildo de Tucumán. Poco tiempo después, el Alcalde de Primer Voto, Don Clemente de Zavaleta debió ausentarse de la Ciudad, correspondiendo reemplazarlo a Don Miguel, el cual presidió por ello el Cabildo Abierto que se reunió el 11 de Junio de 1810 para escuchar los comunicados enviados a Tucumán por la Primera Junta instalada en la capital del antiguo virreinato.
En 1816 Don Miguel Pérez Padilla se dirigió al General Belgrano, a la sazón en Tucumán. En su presentación Pérez Padilla decía: …"desde los primeros movimientos de nuestra gloriosa Revolución desplegué los más religiosos sentimientos de amor a la Causa, de unión y concordia a la Capital, influyendo a toda costa en el reconocimiento de la Superior Junta Gubernativa que se instaló. Sucesivamente sostuve con energía y constancia la Justicia de nuestro común reclamo y sin arredarme los peligros del momento, hacía ostentación de mi comprometimiento. Me había casi desprendido de mis particulares atenciones para entregarme del todo a servicios de la Patria…"
La nota que el General Manuel Belgrano elevó al Director Supremo está fecha 1º de Noviembre y está concebida en los siguientes términos:
"Excmo. Señor: Los documentos con que instruye su solicitud D. Miguel Pérez Padilla, y la constancia que fuera de ellos me asiste de su esmero y eficacia en las comisiones en que actualmente lo ocupo, me estimulan a recomendarla a la justificación de V.E. Bien es que no designe objeto, pero en mi concepto será compensado adecuadamente con los honores de Comisario de Guerra o lo que sea del supremo agrado de V.E. Dios guarde a V.E….Tucumán Noviembre 1 de 1816. Fdo: M. Belgrano." De costado figura esta resolución: "Expídanse Despacho confiriéndole honores de Comisario de Guerra". Lleva fecha 18 de noviembre.
Figura luego el siguiente certificado:
"Don Juan Ramón Roxas, Teniente Coronel y Comandante en Jefe del 1º y 2º Escuadrón de Granaderos a Caballo.
Certificado que habiendo venido con mi cuerpo al convento de Los Lules, por orden del Señor General del Ejército, el 11 de febrero; en la estrechez en que se hallaba la tropa, me ví obligado a construir algunos galpones y formar en hospital capaz de contener 100 enfermos, como así mismo un edificio para los diferentes talleres del cuerpo; y por las noticias que adquirí, confié la dirección de estas obras al vecino Don Miguel Pérez Padilla, quien no sólo ha desempeñado a satisfacción mía estas comisiones, y con el mayor desinterés, sino que en el abasto y cuidado que ha tenido de los caballos del Estado que han servido para la instrucción de mi tropa, ha manifestado el mejor celo y actividad, y para que conserve siempre un testimonio a que es acreedor de justicia, le doy éste, sin exigirlo el interesado, en Tucumán al 31 de abril de 1814.
Fdo.: Juan Ramón Roxas."
Luego se encuentra una autorización firmada por el General Ortiz de Ocampo con fecha 28 de Octubre de 1810, en la que consta que "El Señor Regidor" es el "encargado del acopio de monturas", y luego con fecha 26 de Octubre de 1812 una orden, firmada por Don Domingo García a los Alcaldes Ordinarios de la Hermandad, Comisionados y vecinos de las ciudades de Tucumán, Santiago del Estero, Salta y Catamarca para que presten su colaboración a Don Miguel Pérez Padilla, comisionado por el General Belgrano para el abasto de carnes.
Sigue una orden del Teniente Gobernador, Don José Gazcón, concebida en los siguientes términos:
"Todos los Alcaldes de Partido y Comisionados de esta jurisdicción y demás vecinos de ellas prestarán cuantos auxilios necesite Don Miguel Pérez Padilla para el cumplimiento de las órdenes que tiene del Señor General en Jefe y de este Gobierno para el mejor servicio del Estado y abasto del Ejército haciéndolos responsables de cualquier falta a la que por demora o negligencia no presten los servicios necesarios al expresado Don Miguel en caso de necesitarlos".
Dos notas escritas de puño y letra del General Don Manuel Belgrano. La primera de ellas, con fecha 20 de Octubre de 1812, está dirigida al "Sr. Dn. Miguel Padilla". La segunda dice así:
"Por el de V. fecha de hoy quedo impuesto de las noticias que me comunica Ud. acerca de los movimientos de los enemigos. No hay duda que ellos procuran buscar todos los auxilios que proporcionan esos lugares comentiendo las mayores tropelías. De los 25 hombres que V. me dice los pondrá a caballo, y arma blanca, me parece conveniente se efectúe, y que estén éstos para recibir órdenes mías.
Dios guarde a Vd. muchos años. Fdo. M. Belgrano".
Un certificado que lleva la firma del ilustre militar Don José María Paz, que en aquel tiempo tenía el grado de Sargento Mayor y Comandante Interno del Regimiento de Dragones de la Nación. El texto es el siguiente:
"Certifico que habiendo sido destinado con mi Regimiento a este convento de Los Lules y siendo encargado por el Exmo. Señor General en Jefe, Capital General de estas Provincias, para proveer de todo lo necesario a las tropas a mi cargo, Don Miguel Pérez Padilla, está cumpliendo y ha cumplido antes sus atenciones, con un emulable empeño, exactitud y puntualidad no sólo en la provisión de abastos de toda clase, sino también en la construcción de galpones y de cuantos útiles han sido precisos a la regular comodidad de los oficiales y tropa, sin que hasta ahora se le haya notado la más mínima omisión, pues me consta por haberlo visto muy de cerca que con abandono de sus particulares negocios se contrae a estos servicios dando con esto prueba nada equivocada de su patriotismo desinteresado, y digno hijo de América. Todo lo que lo hace acreedor a la consideración de los Jefes Superiores y al reconocimiento y gratitud de todo este Regimiento. Y para su satisfacción y sin exigirlo él, le doy éste en Los Lules, a 11 de Octubre de 1816".
La importante documentación presentada por Pérez Padilla y el deseo expresado por el General Belgrano, tuvieron eco favorable en Buenos Aires, donde se expidió el siguiente decreto:
"Noviembre 18 de 1816. El Director Supremo de las Provincias Unidas de Sudamérica: Por cuanto atendiendo a los méritos y distinguidos servicios que ha contraído en obsequio de la justa causa de la libertad el ciudadano con Miguel Pérez Padilla, he venido en conferirle los honores de Comisario de Guerra. Por tanto ordeno y mando se le guarden y hagan guardar las gracias, exenciones, y prerrogarritvas que por este título le corresponden, por lo cual le hice expedir el presente, firmado de mi mano y sellado con el sello de las armas del Estado y refrendado por mi Secretario de Guerra, del cual se tomará razón en el Tribunal de Cuentas…
Dado en la Fortaleza de Buenos Aires a 18 de noviembre de 1816. Fdo. JUAN MARTIN PUEYRREDON.- Juan Florencio Terrada". 
Pérez Padilla Pariente, Miguel Andrés (I57917)
 
83 El Servicio de Voluntarias para Hospitales "Damas Rosadas", que brinda cuidado y apoyo al recién nacido, niños y enfermos más vulnerables internados en hospitales, fue fundado en septiembre de 1959 por Eloisa Collardín Mihura de Casal, a pedido del entonces intendente de San Isidro, Melchor Posse, para que prestara su servicio solidario en el viejo Hospital Municipal de la calle Juan José Díaz.
Luego, este generoso trabajo se extendió al Hospital Municipal Materno Infantil "Dr. Carlos Arturo Gianantonio, al Hospital Rivadavia, a la Maternidad Sardá, ambos en la ciudad de Buenos Aires, y desde su inauguración brindan su servicio en el Hospital Central de San Isidro. 
Collardin Mihura, Eloísa (I92755)
 
84 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Brown Marino, Alicia Beatriz (I10082)
 
85 Empresario. Vercelli Vigil, Alfredo José (I9856)
 
86 En la ciudad de Catamarca y de la unión de D. Nicolás de Avellaneda y Tula, y de doña Salomé González Espeche, nació, el 18 de junio de 1813, Marco Manuel de Avellaneda y González. En 1817 el gobernador de Tucumán Mota Botello designó a D. Nicolás teniente gobernador de Catamarca. En 1819, dicho gobernador es derrocado por Felipe Heredia y otros oficiales, deponiendo, también en Catamarca, el coronel Soria al teniente gobernador Avellaneda.
A partir de allí comienza en la región una anarquía protagonizada por los enconos de los caudillos Güemes y Aráoz que finalizan con la inesperada muerte del primero. Tucumán es el país del desorden y arrastra en su anarquía a Catamarca.
Derrotado Bernabé Aráoz, cae su república del Tucumán. El 25 de agosto de 1821 el gobierno de Catamarca, presidido por don Nicolás, convoca a Cabildo abierto y declara la autonomía de la provincia. En la misma sesión se lo designa primer gobernador propietario. Más tarde, se aleja definitivamente de la política y se instala en Tucumán. Luego de la derrota de Faimallá, emigra a Bolivia, donde permanecerá hasta 1844, en que regresa a Tucumán y se dedica a asistir y educar a sus nietos hasta su fallecimiento, ocurrido en 1855.
Marco recibe los genes de su progenitor y abraza la política con romántico ardor. Pasa en Catamarca sus primeros años estudiando en el colegio de los franciscanos, trasladándose a los 10 años a Tucumán, para partir a completar sus estudios a Córdoba en el año 1825.
Muchos autores señalan que el joven Marco fue uno de los beneficiarios de las becas creadas por inspiración de Rivadavia, lo cual le permitiera estudiar en el Colegio de Estudios Eclesiásticos de Buenos Aires junto a Alberdi, donde se recibe de abogado, luego de trabajar en la misma universidad para lograr su sustento. Termina sus estudios con notas sobresalientes, obteniendo el grado de doctor el 5 de mayo de 1834 y en los comienzos visibles del gobierno despótico de Rosas.
En Buenos Aires incursiona en el periodismo que luego ejercerá en Tucumán. Poco después, parte para Tucumán haciendo una etapa en Córdoba, donde presencia el examen final del joven Alberdi, con quien prosigue luego su viaje a Tucumán.
El 9 de julio de 1834 a los 21 años, luego de 7 años de ausencia, llega Marco al lugar donde se desarrollaría su corta vida. Su provincia recibirá de este hombre iluminado sólo 7 años más de su fructífero intelecto.
Otro aspecto de su extraordinaria personalidad es su veta literaria y poética. Juan María Gutiérrez lo incluye en la lista de poetas americanos publicada en la Revista del Río de la Plata. Juan Cruz Varela pondera sus románticos versos, que según los expertos, siendo aceptables no eran de una calidad superior.
Al poco tiempo de regresar, empieza a sobresalir en la vida pública de la provincia. Es elegido diputado y luego síndico procurador, desempeñando más tarde diversos cargos públicos. En agosto de 1834 recibe la autorización del gobernador Heredia para ejercer -junto con Alberdi- la profesión de abogado. La protección de Heredia deparada a Alberdi por su amistad con éste beneficia al joven Marco. Terminada la sucesión de sus padres, que lo llevara a Alberdi a Tucumán, éste regresa a Buenos Aires, dejando desconsolado a Marco. La amistad de Alberdi y Avellaneda se había cimentado más aún con el trato diario que mantuvieron durante los meses que éste permaneció en Tucumán. En las cartas de Avellaneda a Alberdi le manifiesta su pena por tener que acompañar a sus padres y encontrarse en un ambiente chato y reducido como era entonces Tucumán, expresando: "... cómo le envidio cuando veo su cabeza llena de proyectos y de esas nobles ilusiones de la juventud que algunas veces ocuparon mi mente". Y continúa: "...así yo no hablo más que conmigo mismo. Indiferente a cuanto me rodea, abandonado a mí mismo y a mis propias fuerzas, siento una abundancia de vida que me desespera. En otros tiempos leía libros: tenía avaricia de instrucción: ya los detesto: ¿de qué me servirían ellos? Sin estímulos y sin esperanzas, sin un hombre con quien estudiar y discutir. ¿Qué podría hacer?" No obstante la frustración manifestada en las cartas transcriptas, su actuación es destacada en el foro, en la sociedad tucumana o en la Legislatura.
El 3 de enero de 1836, el vicario de la matriz de la ciudad de Tucumán, José Colombres, celebra el matrimonio de Dolores Silva Zavaleta con Marco de Avellaneda González. Su suegro, Manuel Silva, era uno de los hombres más ricos de Tucumán. De esta unión nacieron Nicolás, a fines de 1836 -luego presidente de la república- en 1837 Marco Aurelio Martín, también candidato a presidente y destacado político, en 1838 Dolores tuvo su tercer hijo, Manuel José y en 1840 nació el cuarto varón Eudoro José.
Según Terán: "Marco Avellaneda vivió apenas lo necesario para que tuviéramos de su vida la impresión de un relámpago en medio de la tempestad. Pues bien, en esos breves años azarosos tuvo tiempo para hacer la expresión más brillante de una jornada histórica, su numen y su brazo para dejar escritos, para dejar páginas políticas y una vibración extraordinaria y de belleza clásica. Ellas nos permiten, ante su carrera deslumbrante y su destino, decir hoy cuán grande espíritu tenía en su pecho de héroe".
Avellaneda fue un auténtico federal doctrinario, que bebiera sus ideas en el federalismo aplicado de los Estados Unidos. Los excesos cometidos a la sombra del titulado federalismo llevaron a Avellaneda, sin serlo, al bando unitario.
Proyectó una constitución para Tucumán, que fue rechazada por el gobernador Heredia. Rodeado de un manto siniestro en su provincia, presencia absorto los degüellos y fusilamientos de familias enteras, al incorporar y someter Heredia las provincias del norte. Según Peña en esos momentos: "Se anida en él una nostalgia desesperante. Pregona frases que no reciben eco: la civilización es el más firme apoyo de la libertad y el enemigo más irreconciliable del despotismo".
Alberdi le escribe y le habla de fundar una sociedad análoga a la llamada de mayo con filiales en cada ciudad importante. Más tarde, le escribiría al mismo Alberdi: "Mientras ustedes nos fastidian con sus vivas a la federación y mueran los salvajes unitarios, nosotros empezamos nuestros mensajes con esta hermosa frase: "Ya no hay divisiones, ni odio de partido, ni anarquía". Pero íntimamente el tribuno sabía que no existían mayores esperanzas de poder organizar la nación que deseaba.
Asesinado Heredia, comienza a acentuarse la influencia del joven político. Las notas de Tucumán ya no llevan el encabezamiento concebido, no hay mueras, no hay vivas.
Diversos historiadores, sobre todo revisionistas, han sostenido que Heredia, fue asesinado víctima de una conjura de los jóvenes liberales con Avellaneda como su promotor. Esta tesis nunca pudo ser demostrada y se basó en conjeturas y en cartas, que nada lo incriminan, dirigidas a Alberdi, Carranza y Tedín. Lo cierto es que Marco Avellaneda en carta sin su firma, que se le atribuye, enviada a Pío Tedín en mayo de 1839, coloca en ella una frase de aplauso a los asesinos de Heredia. Esta teoría fue usada políticamente por sus enemigos, y en especial para justificar la criminal muerte que recibiera en Metán. Alejandro Heredia fue asesinado el 12 de febrero de 1838. Al desaparecer los Heredia, Rosas pierde aliados poderosos en el norte, quedando solamente Ibarra en Santiago del Estero como su personero. Este gobernador se dirige a Cubas el 4 de mayo de 1839 en esta forma: "El tal Avellaneda no cesa de proseguir en sus maquinaciones y es notable que para darles algún colorido aparenta en Tucumán estar apoyado por usted. También ese infame botarate se ha atrevido a declararse enemigo del amigo Brizuela y mío, insultándonos desvergonzadamente cuando se presenta la ocasión. Y aunque todo lo que sale de su inmunda boca es tan despreciable como su persona, no me ocuparía yo de ello si usted lo tratase con el mismo desprecio que yo; pero desgraciadamente veo que no es así, y esa intimidad que dice tiene con usted le perjudica en gran medida y le traerá su perdición".
Mientras que sus compañeros de causa política de Buenos Aires habrían de hacer su lucha contra la tiranía por medio de la prensa desde la emigración, Avellaneda la desafiaba en su propio teatro, buscando en la acción militar y política, la liberación del país.
A Rosas le sorprende la actitud de este mozuelo de 26 años que no se intimida ante él ni le teme.
Su accionar logra la coalición de las provincias del norte y el pronunciamiento de Tucumán, que le retira al gobernador de Buenos Aires las facultades para atender las relaciones exteriores.
Según sus palabras: "El volcán había comenzado a echar humo". Marco, consciente del peligro escribiría: "Me siento con más fuerzas que nunca para recorrer con honor la corta distancia que me separa de la tumba".
La proclama del 4 de mayo de 1840, redactada por Avellaneda y firmada por Piedrabuena, es uno de los más hermosos testimonios de la altivez y del honor de los argentinos.
Principalmente este pronunciamiento cuyo fin era terminar con la tiranía de Rosas, era eminentemente regional y nada tenía que ver con los antiguos adversarios del caudillo, ni tenía apoyo alguno de los extranjeros.
A los pocos días del pronunciamiento toman igual actitud Salta, Catamarca, Jujuy y La Rioja, declarando todas su deseo de luchar contra el tirano de Buenos Aires. El 10 de abril Piedrabuena había notificado a Rosas que se le habían revocado las facultades a él delegadas.
En la fecha señalada anteriormente se lanza la proclama que anuncia al pueblo de la provincia el comienzo de la campaña contra Rosas: "¡Compatriotas! El cañón de nuestros viejos soldados de Maipú y Ayacucho ha empezado ya a romper las nubes que enlutecían el cielo de la Patria, y ha sonado ya su última hora para el déspota que manda en Buenos Aires... ¡Tucumanos!, un esfuerzo: y muy pronto el sol de la libertad proyectará sus rayos sobre las ondas del Plata, como sobre las cumbres de la Aconquija... El asiento de sus legisladores (los de Buenos Aires) está manchado con la sangre de su presidente y los templos han sido profanados colocándose en sus altares para ser adorada la odiosa imagen del tirano. ¡Tucumanos! El sol de mayo nos alumbra y la América entera nos está mirando".
La guerra corre ya por diversos caminos del país ensangrentándolos y multiplicando la miseria. El lema de los coaligados: "Libertad, constitución o muerte", se conoce por doquier.
El general Lamadrid, que junto con Lavalle cometieran el desatino de no unir sus fuerzas, es designado gobernador de Tucumán. Preciso es declarar, sin embargo, que durante su gobierno, si bien ejerció las "facultades extraordinarias" que le otorgaron, lo hizo en lo concerniente al ramo militar, quien lo usó en todo lo demás y se convirtió en el alma del gobierno, fue Avellaneda, que continuó como ministro universal, siendo él, el verdadero gobernador, tanto por su energía administrativa e influencia que ejercía en la población, como también porque las necesidades del momento multiplicaban las salidas de Lamadrid.
Fue aquél un espectáculo histórico conmovedor. La revolución unitaria era popular en las clases ilustradas tucumanas, y las masas inferiores la había aceptado sin mayor resistencia, porque se había producido sencillamente por la evolución de las personas que ocupaban los puestos de gobierno. El alma del movimiento preparatorio, de la crisis del pronunciamiento, y de la dirección política y administrativa subsiguiente, había sido Marco Avellaneda. Refiriéndose a su acción, Paul Groussac, en su Ensayo Histórico escribiría:

"Y el ayer joven de existencia oscura
sin nombre ni prestigio,
se levantó gigante en estatura
para dejar de gloria hondo vestigio".

Inspirador primero de Piedrabuena, ministro de Gobierno de Garmendia después, se convierte en el ministro universal de Lamadrid y despliega entonces una actividad maravillosa. Su extrema juventud le permitió desplegar un empuje bravío y altivo, a la par que lo templaba con la insólita mesura de una madurez casi incomprensible en tan pocos años. Paul Groussac en la misma obra señalaba: "Tenía 25 años y debía morir a los 26, el destino le dio un año de vida para hacerse inmortal, y Avellaneda cumplió su pacto secreto con la gloria, trazando con su sangre en la historia argentina una huella que el tiempo no borrará".
Ernesto Quesada, en su obra "Pacheco y la campaña de Cuyo", nos dice: "Los reveses de los ejércitos unitarios y la proximidad del peligro, retemplaron los ánimos. Avellaneda se puso a la altura de la situación: pero era tarde. La parte militar del movimiento fue entregada a Lamadrid, quien se encargó de ella con la ley marcial; Avellaneda se ocupó del resto -y no era poco-. Todo había que improvisar, a todo que proveer. Por de pronto, se ordenó el servicio militar obligatorio. Además de los que voluntariamente se enrolaban en los diversos cuerpos, se creó un batallón "Constitución", al que fueron destinados todos los recalcitrantes sin distinción de colores políticos. Había que hacer héroes por la fuerza y los momentos no admitían contemplaciones: no quedaban a los federales o a los tibios, más recurso que ocultarse o fugar. Avellaneda proveyó a esto: se creó un destacamento especial de policía a ese solo efecto. Es decir: se echó mano de los mismos recursos de que abusaban los gobiernos federales, lo cierto es que aquella época calamitosa imponía a unos y otros los mismos procedimientos y los obligaban a los mismos abusos. El medio circulante era escaso y sin dinero, ese nervio de la guerra no era posible realizar milagros. Se apelaba al patriotismo de los particulares, y éstos daban lo que tenían, pero el recurso era precario. Avellaneda tuvo entonces un pensamiento genial y audazmente lo puso en práctica. Aprovechando el precedente de un banco de rescate y amonedación, cuya creación fue ordenada en 1820, cuando Tucumán era "republiqueta independiente", hizo sancionar el 28 de febrero de 1841 por el congreso de la Liga, la creación de un Banco Hipotecario para facilitar las contribuciones patrióticas de los ciudadanos que, careciendo de moneda, ofrecían sus bienes raíces para contribuir al tesoro público. Enseguida se dio el carácter de curso forzoso a los billetes que emitió el banco, estableciendo que se consideraría como a conspiradores contra el orden público y la sagrada causa de la libertad argentina a todos los que se negasen a recibir los billetes del banco por su valor escrito. Y para dar más fuerza a esa prescripción, se ordenó que los acusados de ese delito serían juzgados breve y sumariamente por el Consejo Militar Permanente, siendo castigados con la pena de muerte".
El giro de la guerra, que era desfavorable a las fuerzas coaligadas, el avance de las fuerzas federales, la partida de Lamadrid a La Rioja y el triste fin de Lavalle en Faimallá, determinó que el 18 de mayo de 1841, después de la declaración del curso forzoso de esa moneda, las autoridades dispusieron su abolición.
El inicial fervor se ve empañado por traiciones y deserciones. Al irse Lamadrid de Tucumán con destino a La Rioja, Marco Avellaneda se encuentra sumamente debilitado en el aspecto militar. El tribuno empuña la espada y combate a los revoltosos.
Oribe está llegando a Tucumán y Avellaneda da su proclama al pueblo en la que dice: "Los bárbaros no dominarán a Tucumán sino después de haber pisoteado mi cadáver". Agregando: "¿Quién podrá vencernos?, si vamos a combatir entre los sepulcros de nuestros padres y las cunas de nuestros hijos".
Paul Groussac citado por Méndez Avellaneda refiere: "... que Marco había desplegado una gran actividad reuniendo milicianos y llegando a formar con los 'Mayos' de Lavalle un ejército de 1800 hombres, pero cuando los tucumanos presenciaron la indisciplina y el desorden que reinaba en el ejército de éste, una gran decepción dominó todos los ánimos. Un solo detalle pero es enorme: no se pasaba lista a ninguna hora. Las pulperías de la ciudad y el campamento retumbaban con la algaraza de la soldadesca. Los invencibles 'mayos' habían enseñado a los milicianos, en lugar de maniobras, una célebre canción llena de promesas y terribles amenazas:

Bravos hijos de mayo glorioso
Levantad, destrozad, desplegad!

La batalla no fue sino un gran desastre. Las divisiones se disuelven como el humo. A las 6 de la mañana en punto se disparó el primer cañonazo y comenzaron las cargas de caballería. El choque duró muy poco, pero la persecución fue tenaz hasta las 8:30. La mortandad por parte de las fuerzas de Lavalle fue horrorosa. El ejército federal perdió 20 hombres. Toda la infantería de sus enemigos fue prisionera y cayó toda la artillería, que eran 4 piezas. La matanza fue terrible, don Manuel Oribe mandó ejecutar en su presencia los oficiales que le entregamos rendidos, cayeron degollados entre las patas de sus caballos".
Concluye la derrota y la retirada se generaliza sobreviniendo una sangrienta represión. Señala el capitán García citado también por Méndez Avellaneda: "Todo cuanto cayó en poder del general Oribe en clase de oficial, fue degollado y no se movió del campo de batalla sin haber ultimado a todos los jefes y oficiales rendidos; fue uno de ellos el coronel Bordas, al que traje en ancas desnudo". Añade que luego de concluida la batalla: "Marchamos con dirección a Tucumán haciendo un pequeño alto en la reducción para dar de comer a los caballos. Campó esa noche el ejército en la esquina cerca del ceibal. Al día siguiente se toman innumerables prisioneros. La mayor parte de éstos han sido degollados. En el rincón de Ugarte, el general Oribe manda hacer una gran degollación, fueron pasados a cuchillo todos los soldados prisioneros cordobeses y correntinos que se encontraron, que pasaban de 350 hombres. Enseguida el general Oribe entró en la capital de Tucumán donde fue bien recibido de miedo".
Con la derrota de Faimallá, el 19 de septiembre de 1841, quedó destruida la Coalición del Norte. Los pueblos volvieron a enmudecer. Lavalle tomó el camino de Salta para encontrar su fin poco después en Jujuy.
Según Solá en su libro "La Liga del norte": "Lavalle manda a Sandoval, jefe de su escolta, con ciento cincuenta hombres a reunirse a Avellaneda para que siga con él la marcha a Salta por el camino de las cuestas. El traidor manda avisar a Oribe el plan trazado, avisándole que entregará al gobernador en Pozo Verde. Llega a la estancia La Alemania, departamento de Guachipas, el día 30 de septiembre a las 8 de la noche y ocupa la casa de la posta y un alfalfar donde echa la caballada.
"El desgraciado Avellaneda arribó al referido lugar por la tarde con 300 hombres de caballería. Sandoval se había anticipado a recibirlo acompañado de los oficiales de su escolta. Avellaneda y su fuerza campó sobre el bajo o la margen del río desde el corral de piedra de la posta hasta el camino de la cuesta. De la casa que ocupaba Sandoval hasta el corral de piedra solo dista una cuadra. Nada revelaba esa noche la escena de infamia que debía producirse: todo era quietud y orden. Al amanecer del día siguiente 1º de octubre, Sandoval destacó sigilosamente 55 hombres sobre la margen del río y otros 55 hombres sobre el alto en dirección al corral de piedra, donde dormía Avellaneda; de repente se oye en el bajo la voz de ¡A las armas, el enemigo!, que dieron dos de los oficiales a cuyo cargo estaba esa fuerza y la detonación de una descarga; los tiros de la gente de Sandoval mataron a los dos oficiales que después fueron encontrados y sepultados por el propietario de dicha casa. Después de tomar preso y atar a Avellaneda y sus compañeros, a las 2 de la tarde movió Sandoval la división, regresando por el mismo camino, el de la posta de Romero y el Brete a Metán donde se encontraba Oribe".
A fin de conocer quien era este sujeto, oigamos el perfil que sobre su persona efectúa el general Tomás de Iriarte en sus memorias: "El tal Sandoval, protegido y predilecto del general Lavalle tan sólo por tener un porte y maneras montoneras, era un alarife de cuentas y todos sabíamos en el ejército que cuántas veces, y eran muy frecuentes, se le daban comisiones fuera de la vista del ejército, cometía los mayores excesos: robos, estupros; sangre y toda clase de violencias marcaban por doquiera la huella de Sandoval. El general Lavalle o no lo creía o aparentaba no creerlo. Sandoval era un cáncer que devoraba al ejército, un mal ejemplo vivo y de desmoralización e indisciplina: todos querían servir a sus órdenes porque sabían que autorizaba el robo; y cuando Sandoval deseaba incorporar a su partida soldados de los demás cuerpos bastaba que se lo indicase al general: éste ordenaba el pase inmediatamente, aún cuando el jefe del cuerpo representase y pidiese que revocase la orden, porque en lo que pertenecía a Sandoval no había apelación".
Méndez Avellaneda en su libro citado menciona este relato del teniente Juan Farías que participó como oficial del Batallón Libertad en la campaña del año 40 bajo las órdenes del coronel Maza. Oigámoslo: "El comandante Sandobal, uno de los decididos guerrilleros del ejército unitario, el hombre más mimado de Lavalle y del mismo Avellaneda, de quien era jefe de su escolta, acaba de entregar como Judas a Cristo al joven doctor que derrotado después de la batalla del Monte Grande (Famaillá), buscaba empeñosamente la reunión del general Lavalle y a ese efecto marchaba por su camino forzoso con 200 hombres a las órdenes de Sandobal, cuando éste se adelanta y le dice: 'Dése usted preso que voy a entregarlo al general Oribe'. El doctor Avellaneda echa entonces una mirada a la pequeña columna que le seguía y encuentra en aquellos soldados no defensores sino ejecutores de la traición del comandante de su escolta. Ayer entró Sandobal a este cuartel general conduciendo preso a su gobernador, coronel Videla y demás jefes y lo más repugnante que a nuestra vista ofreció este hombre fue su descaro al presentarse -venía montado en el caballo del gobernador, con sus lujosos aperos, todavía puestas las espuelas, la gorra bordada y un poncho de paño bordado de oro que usaba el gobernador. El general Oribe recibió gozoso a este traidor y mandó a los presos a la guardia de prevención de Maza que acababa de incorporarse con la división de Andrade. Maza fue el encargado de levantar una ridícula información sobre el gobernador Avellaneda, éste fue interrogado por Maza que le había hecho subir casi desnudo sobre la galera. El gobernador estaba descalzo, envuelto en una frazada de picote y sentado tranquilamente sobre la entrada de la galera de Maza, éste lo interrogaba y Avellaneda contestaba con entereza y moderación, poco después fueron ejecutados los seis del modo siguiente: seis soldados con sus cuchillos en mano les cortaron la cabeza estando de pie, los cuerpos cayeron, el de Avellaneda, con la cabeza completamente separada se afirmó en las manos apenas cayó y por largo rato estuvo como quien anda a gatas. Mientras tanto, la cabeza separada y tomada por un soldado de los cabellos hacía las más extrañas gesticulaciones: los ojos se habrían y cerraban girando de izquierda a derecha y echando de frente, sin apagarse mientras el labio inferior se colocaba muchas veces debajo de los dientes con un movimiento natural y poco forzado como cuando la ira nos hace contraer de ese modo la boca. La cabeza vivió de ese modo 12 minutos y el cuerpo del mismo después de estar inmóvil presentó otro fenómeno de vitalidad. Un tal Bernardino Olidén, capitán allegado al general Oribe y uno de los hombres más feroces y carniceros sacó el cuchillo y observando la blancura y delicado cutis de Avellaneda: de este cuero dijo quiero una manea y dando un tajo todo a lo largo del cuerpo del decapitado señaló la piel haciendo correr por el lomo lentamente el cuchillo: el cadáver se enderezó nuevamente apoyado en las palmas de las manos y hasta donde le es posible a un hombre vivo levantarse en esa actitud se mantuvo por más de tres minutos -finalmente Olidén corrió nuevamente el cuchillo y sacó la lonja para la manea, el cadáver ya no se movió. El cuerpo de Avellaneda fue despedazado y así fueron los demás esa noche. La cabeza de Avellaneda ha sido acomodada por Maza y el general Oribe en un cajón con cal y remitida a Tucumán con orden al general Garzón de que se la ponga en la plaza pública clavada en un palo y a la altura de un hombre".
No hay documentación que lo avale pero sí diversas referencias que señalan que al heroísmo de doña Fortunata García, se debió que la cabeza de Marco Avellaneda descanse hoy en el cementerio de la Recoleta.
Según un parte de Oribe al gobernador Otero del 8 de noviembre de 1841, le comunica que Sandoval y sus cómplices fueron apresados por asesinatos y demás excesos cometidos en la Lagunilla, donde fueron ejecutados en la plaza y en presencia de la tropa. Sandoval tanto en las filas contrarias a Rosas o en el ejército federal continuó cometiendo crímenes que lo llevaron a su trágico fin.
Marco Avellaneda, el lector de Cicerón, de Tácito y de Tito Livio, el político, jurista, esclavo de sus ideas, marido y padre ejemplar, añadía a su talento una belleza varonil y seductora que Sohle describe así:

"Su estatura arrogante aunque pequeña,
el ojo grande y la mirada ardiente.
Su cabeza poblada de cabellos renegridos.
Su nariz aguileña el aire aspira con anhelante
ardor, mientras su labio grueso,
elocuencia y persuasión respira".

Su prematura muerte privó a la organización nacional del más elocuente y ardiente tribuno. Y en tal sentido señala Terán: "¡Oh! Si hubiera alumbrado el sol de Caseros para esa frente y esos labios -todavía en horas de plenitud y arrebato- de qué gran fuerza se habría dispuesto a favor de la organización de país".
Para Echeverría: "Marco Avellaneda es el primogénito de la gloria entre la generación de su tiempo, cabeza sublime que los verdugos levantaron más alto que ninguna de las que cayeron por la patria". "No debió ser soldado y si no hubiera nacido un tirano, la reflexión y la ciencia habrían absorbido su preciosa vida".
La absurda y trágica muerte de Marco Manuel de Avellaneda y González, el mártir de Metán, degollado a los 28 años en defensa de sus ideas y de la libertad de su patria, nos impone el deber de difundir en las nuevas generaciones argentinas su figura luminosa -que debe ser un modelo y ejemplo- para los argentinos.
Por Alberto Allende Iriarte en Historias que Hacen Historia 
Avellaneda González, Marco Manuel (I534)
 
87 Encomendero de Ayanpitíny, dueño de la estancia de Alaen, Regidor y Alcalde de Córdoba. Soria Bustos, Felipe (I4461)
 
88 Encomendero de Marapa. Uno de los fundadores de San Miguel de Tucumán. Martín Arroyo, Alonso (I78871)
 
89 Encomendero en segunda vida, por herencia materna, de los pueblos de Guasangasta, Vichigasta y Fiambalá; Maestre de Campo, Alcalde y Regidor en La Rioja. Luna y Cárdenas Albornoz, Maestre De Campo Álvaro de (I10195)
 
90 Enrique Rodríguez Larreta fue un escritor, académico y diplomático argentino representante del modernismo en la literatura hispanoamericana. Es conocido por su novela histórica La gloria de don Ramiro.
Larreta era miembro de una antigua familia de fortuna y contrajo matrimonio con una hija de la más emblemática de las familias aristocráticas de Argentina, la de Anchorena. Cursó estudios secundarios en el Colegio Nacional Central. Estudió Derecho y trabajó como profesor de historia. Se desempeñó como embajador en Francia y ante la Exposición Iberoamericana de Sevilla, en 1929. En 1915-16, residió en Biarritz, Francia, y frecuentó Ávila, en España, donde actualmente una calle lleva su nombre. Se vinculó allí con Miguel de Unamuno, al que admiraba. Colaboró en publicaciones periodísticas de su época y estudió minuciosamente la historia española. Se nutrió literariamente de la Antigüedad clásica y del Siglo de Oro español, que lo obsesionaba.
En 1896 apareció su primera obra literaria, el cuento Artemis, ambientado en la Grecia antigua. En 1908 publicó La gloria de don Ramiro, reconstrucción histórica y literaria de la España del siglo XVII, que ilustró Alejandro Sirio. En 1926, apareció Zogoibi, que significa "el desventurado", apodo con que fue conocido el rey Boabdil tras la pérdida de Granada,nota 1 y en 1953, Gerardo o la torre de las damas. Escribió ensayos sobre la actualidad española, agrupados en Las orillas del Ebro, y el libro de sonetos La calle de la vida y de la muerte, en el que se percibe el impacto del clasicismo español así como la influencia del simbolismo francés. Escribió también las obras de teatro La que buscaba don Juan, El linyera, Santa María del Buen Aire, Pasión de Roma y Las dos fundaciones de Buenos Aires.
El Museo de Arte Español Enrique Larreta instalado en la que fuera casa del escritor.
Fue el primer escritor que intentó hacer cine argentino al dirigir el filme El linyera, según un guion a partir de su obra teatral homónima, que se estrenó el 12 de septiembre de 1933 y que tuvo como protagonistas a Nedda Francy, Julio Renato, Domingo Sapelli y Mario Soffici.
Fue miembro de la Real Academia Española y de la Academia Argentina de la Historia. Su casa de estilo renacentista español, en el barrio residencial de Belgrano (Buenos Aires), es actualmente el Museo de Arte Español Enrique Larreta. Ubicada en la que fuera alguna vez zona de quintas de veraneo, tiene un jardín de alcázar andaluz, único en su estilo en esta capital. Dentro pueden apreciarse el mobiliario y las colecciones de obras y objetos de arte que testimonian su pasión por España. Una calle en la localidad de Sáenz Peña (partido de 3 de Febrero) lleva su nombre.
Desde el año 1962 la casa de Enrique Rodríguez Larreta Maza se ha convertido en el Museo de Arte Español que lleva su nombre y puede visitarse en la siguiente página: http://www.museos.buenosaires.gov.ar/larreta.htm 
Rodríguez Larreta Maza, Enrique (I1198)
 
91 Entre junio de 1865 y diciembre de 1867, Marcos Paz ejerció la presidencia en reemplazo de Bartolomé Mitre, quien había delegado el poder en su vicepresidente para marchar al frente de batalla. La relación entre ellos era de absoluta confianza y respeto.
El desempate del vicepresidente de la Nación, en su condición de titular del Senado, adverso al proyecto de ley de retenciones enviado por el Poder Ejecutivo, puso sobre el tapete el papel que realmente le cabe a quien la Constitución designa como el reemplazante del primer mandatario en los casos "de enfermedad, ausencia de la Capital, muerte, renuncia o destitución", a la vez que le otorga la conducción de la Cámara alta y el voto, sólo para romper la paridad del sufragio.
Como no podía ser de otro modo, se han invocado en estos días, con bastante frecuencia, los ejemplos que brinda la historia argentina de vicepresidentes que, puestos al frente del Poder Ejecutivo por alguna de las causas arriba mencionadas, ejercieron en plenitud sus cargos, y en algunos casos lograron corregir graves errores de los jefes del Estado.
Pero, que sepamos, no se ha hecho referencia al coronel doctor Marcos Paz, vicepresidente del general Bartolomé Mitre. El primer mandatario, convertido en comandante en jefe de los ejércitos de la Argentina, Brasil y Uruguay como consecuencia del Tratado de la Triple Alianza contra el gobierno del Paraguay, delegó el mando, el 12 de junio de 1865, en quien se hizo cargo a partir de entonces de la pesada conducción de un país aún sacudido por disensos fratricidas y carente de recursos para atender al esfuerzo bélico y subvenir necesidades elementales de la administración pública.
Mientras Mitre comenzaba a levantar de la nada un ejército en Concordia, recurriendo a sus escasas unidades de línea y apelando a la movilización de la guardia nacional de las provincias, cuyo demoroso alistamiento también fue responsabilidad de Paz, éste optaba por mantener a los ministros que habían acompañado al Presidente, convencido de que no convenía hacer cambios pues la lucha no sería duradera. La realidad lo convenció amargamente de su error. Pero, lejos de amilanarse, comenzó a desarrollar una labor incansable. Su correspondencia frecuente con los gobernadores de provincia, y sobre todo con Mitre, refleja las penurias que soportó para vestir, armar y alimentar a miles de hombres, poner en vereda a los proveedores que pretendían lucrar en exceso sin importarles la situación de la República sometida a un sangría interminable, y afrontar otras erogaciones de la administración.
Aquel tucumano, que había ocupado altos cargos públicos y ejercido el gobierno de su provincia natal, luego de formar parte del Senado de la Confederación Argentina tuvo que doblegar sus deseos de participar personalmente en la campaña, luciendo su uniforme de coronel y mandando alguno de los cuerpos de la Guardia Nacional. Sin embargo, brindó lo más entrañable que podía ofrecer, aceptando que su hijo Francisco se incorporara como capitán de un batallón veterano. Aquel joven promisorio moriría muy cerca de su amigo Domingo Fidel Sarmiento en el aciago asalto de Curupaytí.
Dice Carlos Heras que las relaciones entre Mitre y Paz estaban regidas por la mutua comprensión, la absoluta confianza y el profundo respeto hacia la opinión del otro. Nada de alguna importancia hicieron, en lo político o en lo militar, sin previa comunicación o consulta. "Cuando hubo divergencia, fue señalada con sinceridad y respeto; cuando alguno de los dos sintió tocada su investidura, hubo, sin reticencia, el llamado de atención, siempre acogido con el ánimo dispuesto a la explicación capaz de borrar todo vestigio inamistoso". Paz, abrumado por los ataques de algunos amigos del Presidente, incluso de la prensa "nacionalista" que le respondía, quiso renunciar en dos ocasiones, pero el Presidente no sólo desautorizó acusaciones temerarias sino que le manifestó su consideración y respaldo, rogándole que permaneciera en el cargo.
Se peleaba en el Paraguay y se luchaba contra los alzamientos en el interior. Mitre le confiaba intimidades de la lucha que libraba no sólo contra el aguerrido adversario sino para superar desinteligencias con los propios aliados. Paz le respondía solícito, y sabiéndolo gran fumador de cigarros, le enviaba cajas y cajas que se sumaban a las que le remitían otros amigos para mitigar las privaciones que vivía.
Hasta que ocurrió lo inesperado. El cólera, que había hecho estragos en el Ejército, llegó a las ciudades ribereñas del Paraná y se introdujo en Buenos Aires. El 28 de diciembre de 1867, el vicepresidente sintió los fulminantes síntomas del mal. Y el 1º de enero, Guillermo Rawson, ministro del Interior y médico eminente, le transmitió al primer mandatario, que se hallaba en el campamento de Tuyú Cué, este mensaje descorazonador: "Apenas tengo esperanzas de salvarle la vida". Al día siguiente falleció en su residencia de San José de Flores, y pese a que la ciudad estaba casi despoblada por el éxodo de sus habitantes, un silencioso e imponente cortejo acompañó sus restos hasta el cementerio de la Recoleta. Contaba con sólo 51 años de edad.
Entonces, Mitre debió "bajar" con urgencia desde el Paraguay para retomar el mando y concluir el período que había comenzado el 12 de octubre de 1862.
Por Miguel Angel De Marco
Domingo 10 de agosto de 2008 | Publicado en diario de hoy Ya votaste (1) 
Paz Pereyra Mariño, Marcos (I21115)
 
92 Estudió medicina en España y ejerció como cirujano de los Reales Ejércitos. Se radicó en la ciudad de Santa Fe a comienzos del siglo XIX, siendo uno de los pioneros de la medicina local.
por Juan Fernando del Pazo 
Rodríguez Sarmiento, Manuel (I8547)
 
93 Falleció durante un viaje al Perú. Pasó al Río de la Plata en el séquito de su tío Francisco López Lisperguer, Oidor de la Real Audiencia de Buenos Aires, pasó poco después a Corrientes con el cargo de Teniente de Gobernador y Justicia Mayor dende fué además Regidor 1767-69, Síndico del Convento de San Antonio 1778, Alférez Real y Alcalde en 1753-57-58 y 65. Acosta López Lisperguer, José (I5061)
 
94 Falleció trágicamente al caer su avión mientras volaba en la búsqueda afanosa de un camarada del Ejército, el capitán Don Juan Madariaga, en las islas del Delta, donde se presumía que éste había sufrido un accidente.
Pionero y uno de los fundadores de la aviación naval argentina. Cabe recordar que el alférez de aviación naval Nelson Tomás Page fue quien propuso al Gobierno Argentino con anterioridad al vuelo del comandante Franco, en el famoso Plus Ultra, cruzar el Atlántico en un avión que le había sido ofrecido por una prestigiosa casa europea, pero faltó la indispensable ayuda pecuniaria para el combustible requerido.
Buscando a un colega, el capitan aviador Joaquin Madariaga y su mecanico Rosetti, caidos en el Delta el 17de marzo a las 17:50 con un avion Breguet
Piloteaba un avion Vickers R4 con motor Napier Lyon de 450 Hp de la aviacion naval
Se estrello en la confluencia del rio Parana Bravo y el rio Sauce, Entre Rios, departamento Islas del Ibicuy, el dia 25/3/1926
Estaba acompañado de 3 personas mas que sobrevivieron la caida, un Sr Savalli, el tte Castex Laiflor y otro según relato del tte Castex Laiflor que resulto herido, el motor comenzo a fallar y el avion perdio altura. Page puso la maquina a favor del viento e intento descender sobre la isla. esta maniobra le hizo aumentar la velocidad de aterrizaje.
El avion se paso de la isla e impacto contra el agua, dio una vuelta y quedo patas arriba, 3 de los tripulantes salieron y pudieron ser rescatados por un isleño con su bote, pero Page no fue encontrado
Su cadaver fue hallado el 1 de Abril, 6 dias despues del accidente, muy cerca del lugar del donde ocurrio la caida
Casualmente se mato el dia que encontraron cerca de Puerto Nuevo al cadaver de Rosetti, el cadaver de Madariaga fue encontrado el 27 en la misma zona
Su nombre le fue impuesto a un rio afluente del Parana Bravo. Tal rio tiene 18 km de longitud en rumbo general 90 y desemboca en el Rio Sauce.
Fuentes : Diario Cronica de las fechas que se citan, existente en la biblioteca Nacional 
Page Andrade, Alférez de Navío Nelson Tomás (I60379)
 
95 Faustino Alsina y mi tia tatarabuela Vicenta, dieron origen al pueblo de Alsina (en donde esta la central nuclear Atucha). El paraje se llama Lima, muy cerca creo de Campana y sobre el rio, pues eso era parte de los campos de los San Martin.
por Andrés Suriani 
Alsina Gómez Recio, Faustino (I30320)
 
96 Federal, como sus hermanos, sufrió persecución y un destierro a Bolivia con mi bisabuelo Juan Nepomuceno en 1841, a consecuencia de la invasión unitaria de La Madrid a su provincia.
En el Censo de 1869 aparece viviendo , ya viudo, con sus hijos en Salta capital.
por Carlos Ibarguren 
Uriburu Hoyos, Camilo (I34936)
 
97 Fraile dominico. Abreu Albornoz Bustos, Fray Antonio (I4488)
 
98 Fraile Dominico. Albarracín Funes, Fray Adrián (I78804)
 
99 Fue Capitán del Presidio porteño, donde "sirvió más de treinta años con gran aprovación y hallóse en los avances de los portugueses y desalojo de la Colonia del Sacramento", cual dice la Probanza de servicios de su hijo el Canónigo Francisco Javier. Izarra Centurión, Sargento Mayor Juan Gómez de (I11102)
 
100 Fue Juez de Comercio, Integró las fuerzas de Oribe, Hubo de ser acusado de unitario por los oficiales orientales ue estuvieron con el Gral.Garzón en Santa Fe, slvándose de ser lanceado gracias a la intervención del Coronel Jacinto Andrada, pero fue desterrado y enviado a Buenos Aires (M. Cervera. Tomo II pag. 831-32 de H. de S.Fe). Vivió en Buenos Aires, fué Presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
En "Memorias 1842-1852", por el General César Díaz. Su nombre figura entre los firmantes de un "Testimonio de amor y gratitud ofrecido los argentinos al valiente General César Díaz…"
En "Mitristas y alsinistas", de Félix Armesto. Dice que integró el Colegio Electoral, en representación de la Provincia de Buenos Aires, en las elecciones presidenciales de 1874 (que consagró triunfante la fórmula Nicolás Avellaneda presidente \endash Mariano Acosta Vice). 
Iturraspe Gálvez, Juan Bernardo Ramón (I90237)
 
101 Fue nombrado en 1874 Presidente del Consejo Escolar de San Cristóbal. En 1876 fue Ministro de Hacienda y Fínanzas en la provincia de Mendoza, en el gobierno del Dr. Ortega. En 1878 ocupo una banca en el Consejo Deliberante. Fue miembro fundador del Jockey Club de Buenos Aires en 1882. Diputado Nacional en 1890, siendo unos de los nueve que votó el rechazo de la renuncia del Dr. Juárez Celman. Aceptada la renuncia al Dr. Juárez Celman se alejó de la política para reintegrarse más tarde en 1906 cuando fue electo senador en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, cargo que desempeñó hasta 1910, ocupando durante ese tiempo la Vicepresidencia 1ª del cuerpo y fue reelecto senador en 1912 hasta 1916. Fue director del Banco Hipotecario Nacional. Fue nombrado por el gobierno del Dr. Marcelino Ugarte miembro de la comisión para estudiar las reformas del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Fue escritor especializado en temas sobre economía y ?nanzas; escribió también algunas obras que fueron estrenadas en teatros de Buenos Aires. Fue periodista de carácter práctico y político. Martillero Público, se dedicó al comercio al abandonar de?nitivamente la política.
En 1908, el gobierno nacional encargó una ópera dedicada a exaltar los valores patrios de una joven y pujante nación. La responsabilidad de crear la partitura recayó sobre el músico ítalo-argentino Héctor Panizza, quien basó el argumento sobre un libreto creado en colaboración por Héctor Cipriano Quesada y Luigi Illica. Como era costumbre en aquellos años, el libreto de la "ópera nacional" estaba íntegramente escrito en italiano. Los hechos transcurren durante las guerras de la Independencia y narra la historia de un patriota de nombre Mariano que se enamora de Aurora, la hija de un jefe del ejército realista. Siguiendo una tradición de larga data en el mundo operístico, la pieza tomó el nombre de su protagonista femenino. La noche del estreno el público quedó tan bien impresionado con "La canción a la Bandera" que obligó al tenor Amadeo Bassi a repetir el aria, un hecho pocas veces repetido en los noventa años de vida del Primer Coliseo. "Aurora" se convirtió en la más popular de las óperas argentinas. Sin embargo el hecho de que estuviera en italiano, inhibía la posibilidad de que "La canción a la Bandera" fuera conocida por un público masivo. Así fue que en 1945 Josué Quesada se encargó de transcribir al castellano lo que su padre había hecho en la lengua de Dante. Junto con Ángel Petitta, tradujeron el libreto y dejaron inmortalizados los versos que todos conocemos. Esta versión remozada de la ópera se estrenó en la función oficial del 9 de julio de 1945, con la presencia de todas las autoridades nacionales, encabezadas por el presidente, general Edelmiro J. Farrell. Tal y como sucedió en el estreno de la versión italiana, el público ovacionó el aria dedicada al pabellón nacional. Fue en ese mismo año que, por decreto del poder ejecutivo, fue incluida dentro del conjunto de canciones patrias. Y a partir de ese momento "La canción a la Bandera", o simplemente, "Aurora" es entonada en actos escolares, al izar y arriar la enseña patria, y se convirtió en uno de nuestros símbolos nacionales. 
Quesada Casal, Héctor Cipiano del Sagrado Corazón de Jesús (I64766)
 
102 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Ibarguren Schindler, Rafael Ramón (I28413)
 
103 Fue un ingeniero militar y general del ejército chileno durante la Guerra de Independencia. Se le considera el creador del Cuerpo de Ingenieros Militares del Ejército de Chile. Hijo de William MacKenna y Eleanor O'Reilly.
Vida Militar Participó en la defensa de la ciudad de Ceuta, sitiada por el emperador de Marruecos, y posteriormente combatiría en la guerra franco-española en 1793.
Llegó a Perú en 1796 bajo recomendaciones de su tío, el conde Alejandro O'Reilly, y allí se puso en contacto con el también irlandés Ambrosio O'Higgins, gobernador de Chile y posteriormente, virrey del Perú. En 1797 fue asignado como Gobernador de Osorno, enviado a reconstruir esa ciudad en el sur de Chile. Luego, en su calidad de ingeniero, fue enviado a inspeccionar el camino entre Santiago y Valparaíso.
Al iniciarse la Independencia de Chile en 1810, MacKenna adhirió al lado patriota y entabló una férrea amistad con el hijo de su antiguo superior, Bernardo O'Higgins.
Dada su amplia formación como ingeniero militar en el Real Cuerpo de Ingenieros Militares español entre 1785 y 1793, el Cabildo de Santiago lo puso a cargo de la creación de un "Plan de defensa del territorio". Recomendó la compra de armamento para el naciente ejército chileno y propuso la creación de una escuela permanente de oficiales. Fue nombrado luego Gobernador de Valparaíso, Comandante General de Ingenieros de la naciente República y hasta miembro de la Junta de Gobierno.
Aliado de Bernardo O'Higgins, fue exiliado a Mendoza, Argentina, en 1814, por José Miguel Carrera, y desde allí logra influenciar a José de San Martín para apoyar a O'Higgins en lugar de Carrera. Fue el autor de un informe sobre los Hermanos Carrera, presentado por orden del Director Supremo Francisco de la Lastra. En él denuncia a "Tres jóvenes sin los menores conocimientos militares, ni políticos, sin valor personal, y sin más cualidades de tiranos que la irreligión y la inmoralidad, se constituyen, mediante el abuso de cuanto hay de sagrado entre los hombres, árbitros de la suerte de un millón de almas" y "... en donde los excesos de los Carreras, los robos y los saqueos de sus satélites habían hecho execrables hasta los nombres de Patria y de sistema".
En noviembre del mismo año 1814, MacKenna muere en Buenos Aires, Argentina en un duelo contra Luis Carrera, debido a numerosas rencillas políticas y personales. Su padrino en ese fatídico duelo fue Guillermo Brown, nativo del condado de Mayo en Irlanda, fundador de la Armada Argentina.
Sus restos fueron enterrados bajo el altar de La Pasión en la Iglesia de Santo Domingo, en Buenos Aires. La placa conmemorativa en aquel lugar fue instalada por su nieto, el político e historiador chileno Benjamín Vicuña MacKenna. El convento fue incendiado por una turba en 1955, con lo cual sus restos se perdieron.
Casado en 1809 con Josefa Vicuña Larraín, dama perteneciente a la aristocracia chilena, con quien tuvo cuatro hijos. 
Mackenna O'Reilly, Juan (I275647)
 
104 Fue un verdadero pionero de la industria azucarera. Formó parte de la firma Gallo Hnos. y Cía, de la que se retiró en 1898. "Durante ocho años formó parte del Directorio del Banco de la Nación, cuya vicepresidencia ocupó en dos períodos, con resultados que confirmaron una vez más la eficacia de su acción y el equilibrado criterio que la guiaba. Absorbido por la actividad mercantil, no tuvo inclinaciones por la política. Esquivó toda militancia y no quiso intervenir en las contiendas electorales. Cuando se requirió su colaboración en problemas de interés nacional, aportó su ponderado consejo, respirado en un sano y desinteresado patriotismo". (Cutolo, V. O. Nuevo Diccionario Biográfico Argentino).
En su casa de la calle Melo residía su nieto Alberto G. Padilla cuando viajaba a Buenos Aires y su ejemplo tuvo sobre él mucha influencia.. 
Gallo Terán, Vicente (I53151)
 
105 Fueron padrinos suyos Luis de Escobar Castellanos López de Velasco y su hermana Rosa de Escobar Castellanos, mujer de Juan Victoriano Martínez de Tinco. Aguirre Ruiz Gallo, Simona (I632)
 
106 Fundador del Banco Matte y Cía. en Santiago, al que le dedicó gran parte de su vida y su fortuna. Fundó también el Hospital San Vicente de Paul. Fue miembro del Partido Nacional, seguidor de su amigo personal, el presidente Manuel Montt.
Llegó al Congreso por primera vez en 1837, como diputado por Valdivia (1837-1840). Posteriormente fue Diputado por Santiago en dos períodos consecutivos (1843-1849). En estos períodos fue miembro de la Comisión permanente Calificadora de Peticiones y de Negocios Eclesiásticos.
Electo Senador por Santiago en 1858, ocupando el cargo hasta 1879. Perteneció a la Comisión permanente de Educación y Beneficencia, además de la Comisión de Hacienda e Industria. Miembro de la Comisión Conservadora del Senado en 1873-1876. 
Matte Mesías, Esteban Domingo (I87726)
 
107 Gobernador de Popayán, Colombia. Guzmán, Luis (I2389)
 
108 Gobernador de Salta, Ministro del Interior de la Nación durante la presidencia de Avellaneda y de José Evaristo Uriburu, Presidente del Consejo Nacional de Educación en el primer gobierno de Roca. Zorrilla Aramburú, Benjamín Marcos (I35258)
 
109 Groussac la recuerda con emoción y ternura en Los que posaban, y en su novela Fruto Vedado la hace aparecer como peruana, "para velar su personalidad cuando vivían aún los que son hoy yerta ceniza".
por Carlos F. Ibarguren 
Walker Martínez, Rita Zahara (I5086)
 
110 Hacendado; Presidente de la Asociación Argentina de Polo (1968 – 1972); Presidente de Lalor S.A.; Presidente del Jockey Club. Lalor Maguire, Alfredo (I1791)
 
111 Hidalgo de Guipuzcoa, que había sido soldado en Italia y vino al Paraguay con Ñuflo de Chaves en 1549. En la Asunción tuvo papel destacado. Se radicó finalmente en Tomina -- Alto Perú — , en 1584, y falleció en 1601. Segura Zavala, Capitán Pedro de (I10173)
 
112 Hijo Predilecto y compañero inseparable del ilustre Almirante Don Manuel Blanco Encalada y su ayudante de campo Teniente de Marina, figura en la conspiración de las "Luminarias"en 1886, Diputado por Santiago 1886-1888, Partido Liberal Independiente.
por Ambrosio Valdés y Armando de Ramón 
Blanco Gana, Adolfo (I48557)
 
113 Hombre honesto. Trabajador incansable, fundador junto con su hermano José, del Ingenio Mercedes, casado con Mercedes Ávila y Frías. Era mi tatarabuelo el hijo menor de Miguel M Padilla y el único de los cuales no se dedicó a la política.
por Ramiro Padilla 
Padilla de la Puente, Isaías (I65557)
 
114 Integrante de la hueste de Jerónimo Luis de Cabrera, participó en la fundación de Córdoba. Soria, Pedro (I4450)
 
115 Isabel Juliana Frers nacio en Buenos Aires el 24 de mayo de 1857, siendo despues de un varon, Emilio, la mayor de las hijas mujeres de Herman Frers y Maria del Rosario Lynch. Fue bautizada en la Iglesia de Santiago Apostol de la ciudad de Baradero por el Cura Vicario Alfonso Maria Rafetti el dia 11 de noviembre de ese mismo año, siendo sus padrinos Don Julian Lynch y Doña Ana Lynch de Gainza, los dos tios carnales de la bautizada.
Paso su infancia y juventud en la estancia de sus padres, "Rincon Rosario", en Baradero. Siendo la mayor de las hijas, de muy jovencita ayudo a su madre, tambien en el cuidado de sus hermanitos.
German Frers, su padre, era maestro muy instruido, y se encargo de la instrucción de sus hijos. Las hijas mayores no tuvieron otra escuela. Segun cuenta mama, su padre era un maestro severo, que les dio una instruccion muy vasta. Ademas de los conocimientos generales y corrientes, las preparo en religion para la confirmacion en la religion cristiana, les enseño idiomas, el aleman, que desconocia su esposa pero que sin embargo aprendio mas tarde, frances e ingles. Tambien en musica, alcanzo mama a tocar bastante bien el piano, gracias a su padre.
Acostumbraban a cantar canciones alemanas y otras en castellano, traducidas por el mismo. Esta excelente instruccion la completo mama con la lectura, habito que no abandono hasta su fin.
No era de extrañar que aprovechara tan bien las lecciones de su padre pues era muy inteligente y tenia una comprension y vision clarisima de las cosas. Fue lo que hizo de ella mas tarde una mujer extraordinaria. Su madre, hija de familia patricia muy ilustrada, contribuyo tambien en la educacion severa y completa de su hija.
Mucho sabia contarle del tiempo de Rosas, que habia vivido, y de los acontecimientos de actualidad de entonces.
Con trece años ya era una señorita de vestido largo. Cuando llego de Europa su primo Juan Petersen para trabajar como mayordomo en la estancia, este la festejo y se caso con ella el 1° de abril de 1874 en Baradero, siendo padrinos de la ceremonia German Frers y su esposa Rosario Lynch de Frers, padres de la novia.
Isabel Frers aun no tenia 17 años, los cumplio recien el 24 de mayo de ese año y Juan Petersen tenia 32 años, asi que era 15 y medio años mayor.
Hasta diciembre de 1883 vivieron en „Rincon Rosario" en Baradero, Provincia de Buenos Aires, naciendo los seis primeros hijos. El primero, que era varon, vivio pocos dias. Fue el primer gran dolor del joven matrimonio. Siguieron Laura Emilia, Emma Sofia, Hans Teodoro, Eduardo Gustavo e Isabel Ida. En diciembre, mas o menos para navidad, comenzaron el traslado a „La Eudocia", Partido Pueyrredon, Provincia de Buenos Aires, haciendose cargo papa de ella el 1° de enero de 1884. Es esta estancia, parte de la cual mama heredo mas tarde cuando fallecieron sus padres en 1890 y 1894 respectivamente, vivio casi cincuenta años, pues cuando fallecio en junio de 1933, faltaban pocos meses para cumplir el medio siglo. Es de imaginarse lo que significarian estos años en su vida, en esta estancia donde pasaba al principio todo el año y despues, cuando lo exigieron los estudios de sus hijos, los varios meses de veraneo.
En " La Eudocia" nacieron German Johannes, Berta Julia, Sofia Rosario, Julia Elisa y Juan Carlos. Despues de nacer Julia estuvo enferma de suma gravedad durante varios meses. Papa le salvo la vida guiandose por un libro de medicina casera (Bock) y consultando por carta a su cuñado Dr. Roberto Wernicke. Tuvo una fiebre intermitente reacia. Papa fue su enfermero, preparandole hasta la comida especial. Piensese que no existian los recursos de hoy en dia, las comunicaciones eran muy malas y el cercano Mar del Plata era aun un pequeño pueblo. Laura la mayor de las hijas tenia 14 años y Julia de meses era la novena.
En los alrededores de „La Eudocia" vivian varias familias inglesas. De cuando en cuando se reunian en „La Eudocia" para el servicio religioso y mama tocaba los acompañamientos de los cantos, porque era el unico piano en el partido y mama la unica que supiera tocarlo. Como dije mas arriba, cuando Teodoro debia entrar en el Colegio Nacional, la familia se traslado durante el invierno a Buenos Aires (Vicente Lopez 39, entre Rodriguez Peña y Montevideo).
En ese tiempo nacieron Alberto Guillermo (en la calle Cerrito), Gustavo Adolfo y Hector Jorge (en V. Lopez 39) y Ana Susana (Av. de la Republica 322, hoy Av. Quintana, entre Rodriguez Peña y Callao).
Reunia Isabel Frers de Petersen condiciones extraordinarias de educadora. Con severidad bondadosa supo inculcar en sus hijos el amor a la veracidad y rectitud y habitos de laboriosidad, siempre secundada por el padre en la tarea dificil de educar a 14 hijos, de los que todos tenian caracter mas o menos facil, no faltando sin embargo las dificultades con algunos de temperamento mas fuerte o mas caprichoso. Tenia una comprension admirable para cada uno de ellos, fue la consejera benevolente de todos, aun siendo adultos y ya casados.
Siempre deciamos de ella, que era el paño de lagrimas, a quien todos nos dirigiamos con nuestras cuitas, y no olvidare nunca su opinion repetida mas de una vez, que „al que cae, se le debe extender una mano parra ayudarle a levantarse". Otro rasgo magnifico tuvo la educacion acertada de Isabel Frers de Petersen para con sus hijos. Combatio el egoismo bajo todas sus formas, siendo el resultado una generosidad ilimitada y una union poco comun entre los 14 hermanos, aun mucho despues de ya no vivir ella.
Presto mucha atencion a la instruccion de cada uno. Cuando llegaron a la estancia „La Eudocia", tuvo que hacerse cargo de la instruccion completa de sus hijos, encargandose personalmente de escritura, lectura, conocimientos generales y piano, y el padre, Juan Petersen, enseño aritmetica de noche, despues de cenar, y aun continuaron despues de tener maestro particular, el Sr. Hauk.
Se pasaba Isabel toda la mañana dando lecciones de castellano y piano, puesto que el Sr. Hauk no poseia este idioma. En esta forma las hermanas mayores recibieron solo instruccion particular. Teodoro siguio el Colegio Nacional y se recibio de Agrimensor Nacional. Cuando la familia fue a Buenos Aires, Isabel, Berta, Sofia y Julia fueron mandadas a la Escuela Normal N° 1, que era considerada la mejor en aquel tiempo. Los menores visitaron escuelas del Estado y Anita completo su instruccion en la Escuela Germania. Siguieron carrera universitaria Alberto y Adolfo, quienes estudiaron Arquitectura. Ademas de nos procuro cuando los medios lo permitian, lecciones de piano, de idiomas (aleman, Frau von Meyeren, Sr. Strelow, Sr. Haumann, ingles Miss Lucas) de pintura (Sra Arau, la misma que tambien les dio lecciones de piano).
Sin embargo el gran numero de hijos hizo que el esfuerzo personal de cada uno fuera mas gande teniendo mama el merito de haber puntualizado donde hacia falta y haber encontrado siempre tiempo para enseñar a sus hijos.
Por ejemplo recuerdo como nos hacia escribir y leer aleman a Sofia y a mi para praticar, leer los diarios mientras ella cosia, asi estabamos todos al dia de los acontecimientos de actualidad, revisaba nuestrso deberes, nos enseño a coser y cortar ropa y vestidos.
Para este ultimo trabajo fue muy habil y de buen gusto y buenisima maestra. Casi todo se cosia en casa, conociendose muy poco las modistas. Se ayudaba con la revista de moda "„Der Bazar"" Dio mucha importancia a nuestra manera de hablar. Debiamos expresrnos bien, sin hablar de vos y de che y usar bien los tiempos de verbo. No nos estaba permitido el „toma" , „veni", „sali" y le chocaban sobremanera los terminos lunfardos. Ponia mucha atencion en la pronunciacion correcta y combatia el yeismo.
Viviendo en Buenos Aires con todos sus hijos, papa empezo a quearse el invierno, a veces durante meses en „La Eudocia", porque tenia a su cargo la administracion de las tres estanicas, Petersen, Wernicke y Hosmann. Le cupo entonces a mama toda la responsabilidad, tambien de la educacion de los varones adolescentes, cosa que exigiria muchas veces un tino especial. Tambien supo con discrecion elegir las amistades de sus hijos y preferia que estos visitaran en casa para conocerlos.
Tambien en los meses que se encotraba sola en Buenos Aires aprendio mama a llevar una contabilidad admirable. Durante toda su vida de casada fue colaboradora de papa en las finanzas domesticas. En los años dificiles supo ayudarle con una economia inteligente y en los años buenos supo medirse, dandose y dando a sus hijos gustos, sin llegar nunca al derroche, lo que permitio llegar a cierta prosperidad a pesar de la familia larga. Enseño a sus hijos tambien desde jovenes el valor del dinero, adjudicando a cada no una pequeña suma mensual para que aprendiera a administrar sus gastos.
Su bondad era infinita. Juzgaba a los demas con mucha benevolencia, esto hizo que fuera muy apreciada de todas sus relaciones en la familia. Se casaron los 14 hijos y con todos sus yernos y nueras armonizaba maravillosamente. Se le reconocia autoridad a su juicio, pero tambien ella aceptaba enseñanzas y opiniones de quien reconocia como mas preparado que ella.
Enviudo el 29 de septiembre d 1921, cuando se fue a „La Eudocia" con varios de sus hijos para cerrar los ojos de su marido despues de una corta enfermedad. Se habian cumplido cuarenta y siete y medio años de casados. Poco habria faltado para las bodas de oro. Quedaban cinco hijos solteros, Julia, Alberto, Adolfo, Hector y Anita.
Dos meses despues se casaba Hector. En el año 1923 Julia recibe la proposicion de su novio, que estaba en Alemania, de ir a casarse y vivir en ese pais. Esto decide a Isabel F. de Petersen de hacer el viaje a Europa con sus hijas Julia y Anita, viaje que de otra manera quiza nunca hubiera hecho. Adolfo se caso antes de su partida el 10 de mayo y dos dias despues nos embarcabamos las tres en el vapor „General San Martin" del Nord Deutscher Lloyd.
Llegamos a Hamburgo el 8 de junio y al dia siguiente en el Registro Civil se realiza el matrimonio de Julia y Carlos Winzer. Seguimos el viaje por Berlin, despues a Chemnitz, donde tuvo lugar la ceremonia religiosa del casamiento el dia 21 de junio. Mama con Anita siguieron el viaje por Dresden, München, a la Suiza e Italia. llegando hasta Florencia. Volvieron a Chemnitz donde me acompañaron un tiempo, y a los dos meses de estada en Europa, regresaban a Buenos Aires, con la promesa que si yo no volvia a mi patria en el termino de dos años, ella volveria a visitarme.
Asi lo hizo en el año 1925, cuando Anita tambien ya se habia casado el año anterior, como ultimo de todos sus hijos. En este viaje se llevo como compañera a su hija mayor Laura. Primero llego a Chemnitz y de ahi salimos los cuatro, mama, Laura, Carlos mi marido y yo, para llegar a Nüremberg, donde nos separamos de Laura y Carlos que iban a curarse a Kissingen, y mama y yo seguimos por München, Lindau, Zürich, Luzern, Bern, Basel, Mannheim, Wiesbaden, Frankfurt, Heidelberg, Kissingen, ahi nos juntamos con Laura y juntas volvimos por Leipzig a Chemnitz. Me acompaño mama un mes, primero en Beierfeld y despues en Chemnitz, hasta que naciera Hildegard. Para volver a Buenos Aires no se embarco en Hamburgo sino que viajo con Laura por Holanda, Belgica, Paris, sud de Francia, Barcelona, Madrid y Lisboa, donde se reembarco. Le tomo realmente gusto a los viajes, tanto que al año siguiente en 1926 se reunio con sus hermanas Laura Frers de Wernicke y Rosario Frers de Wernicke y el marido de esta ultima, Otto Wernicke y partieron para E. E. U.U., visitando Nueva York, Washington, el parque nacional Yellowstone, San Franciso, volviendo por le Pacifico, Chile y cruzando la cordillera. Este fue su ultimo viaje mayor. Llego ademas a conocer Paraguay y las sierras de Cordoba.
En junio de 1933 Otto Wernicke y Sra hacian un viaje al Africa, colonia del Cabo y otros lugares. Mama le pregunto si no la queria llevar y como se lo rechazara Otto, ella le dijo en todo de chanza: „no me quieres llevar porque soy demasiado vieja y tienes miedo que me muera en el camino". Sucedio que efectivamente a los diez dias de embarcados Otto y Rosario, muere mama de una embolia en la platea del Teatro „La Opera" el sabado 24 de junio de 1933, adonde se encontraba en compañia de su hija Laura y su yerno Carlos Bachmann, a quienes habia convidado para ver una revista (Wunderbar) que le habian ponderado como bonita. Muerte admirable para ella, como se la habia deseado siempre, recordando la de su madre, tambien fallecida repentinamente del corazon.
En los ultimos siete años de su vida, despues de haberse casado todos sus hijos, vivio en el barrio de Belgrano, 11 de Septiembre 1409, con su hija Berta, su yerno Guillermo Bond e hijos. Se conservo hasta el fin de sus dias sumamente agil, activa y con un interes vivo por todo, leyendo, tocando el piano, jugando a las barajas con sus familiares, yendo a teatros y conciertos, visitando a sus relaciones y familia, sus hermanas hijos y nietos. Siempre estaba alli donde un hijo la necesitara y no olvidaba al nieto que cumplia años.
En el verano invitaba a „La Eudocia" a quienes les hacia falta n veraneo para reponer fuerzas , o simplemente porque tenia el gusto de tenerlos consigo. El ultimo verano en 1933 estuvimos Berta, Anita y yo con todos nuestros hijos ademas de Juan Carlos y familia que vivian alla.
Tenia la costumbre de reunir a sus hijos los dias miercoles en su casa y ya para la cena se formaban muy simpaticas reuniones. Esto mantenia a la familia unida, y se conserva aun despues de fallecida. Tambien para sus cumpleaños la numerosisima descendencia, hijos nietos y bisnietos iban a saludarla.
Fallecio Isabel Frers de Petersen a los 76 años y sus restos descansan para siempre en el sepulcro de la familia Frers, junto a la tumba de sus padres y al lado de su esposo en el Cementerio del Oeste, Seccion Alemana. Fue mama de las madres mas veneradas, respetadas y admiradas por sus hijos. En nuestra casa eran desconocidas las faltas de respeto para con los padres y para con los mayores, pero tambien nuestra madre sabia infundirlo.
La mayoria de los nietos la conocieron a la recuerdan con mucho cariño.
Por Julia P. de Winzer, Febrero de 1942 
Frers Lynch, Isabel Juliana (I16925)
 
116 Isabel Ponce de León falleció bajo disposición testamentaria del 20-XII-1710, ante el Escribano Juan de la Cámara (antecesor mío), siendo su cadáver sepultado en la Iglesia de San Francisco, en la tumba familiar.
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Ponce de León Naharro Humanés, Isabel (I13275)
 
117 José Antonio Arburu, baut. en Jujuy el 17-IX-1739, siendo sus padrinos Pedro Antonio del Portal y su consorte María Josefa Vieyra Tobalina Ibarguren. José Antonio fué sacerdote: "El Doctor Don Joseph Antonio de Arburu" -- se lee en uninforme acerca de Arburu Zuázola, José Antonio (I13335)
 
118 José Prudencio de Zavaleta y Sagastiguchia, n. en Elgueta. Vino de allí a Buenos Aires y luego se radicó en San Miguel de Tucumán, donde fue Regidor y Alcalde. Habíase casado en Buenos Aires el 29-VI-1751, con Agustina de Inda y Tirado. Zavaleta Sagastiguchia, José Prudencio de (I505)
 
119 José Simón, nacido en España antes del viaje, profesó en la Orden Franciscana, fue el sobrino predilecto de Fray José y murió en Tarija a los 40 años con fama de virtuoso. Zemborain Sánchez de Cueto, José Simón (I60702)
 
120 Josefina Sánchez Alzaga de Larreta, fallecida en esta ciudad a los 90 años, fue una figura destacada por su belleza y su calidad humana.
Huéspedes extranjeros y personalidades nacionales conocieron y admiraron su hospitalidad como anfitriona, junto con su hermano Horacio, en la estancia El Huetel, en 25 de Mayo, a cuyo cuidado y mejoramiento se dedicó con amor y dedicación.
Fue sobre todo en el trato, en la sencillez y la generosidad con que se brindaba a los demás, y en el sentido religioso de la vida que la inspiraba, que se expresó su personalidad y su actuación. Así perdura en el recuerdo de quienes la conocieron.
Casada con Agustín Larreta, ya fallecido, tenía tres hijos, Pablo, Juan y Mercedes, nietos y bisnietos.
Ayudó al colegio salesiano rural de Del Valle, en el partido de 25 de Mayo, y a otras entidades benéficas.
El sepelio se efectuó en la Recoleta.
Necrológica del diario La Nación 
Sánchez Álzaga, María Josefina Claudia (I2169)
 
121 La mejor referencia es la carta que su hijo Delfín Gallo escribió a Sarmiento con motivo de una crítica a la actuación que le cupo en la Legislatura de Tucumán durante el gobierno de Gutiérrez (ver Nº 46) en 1851.-
"Mi padre no ha dejado tras sí las huellas luminosas del genio; no ha sido hombre de ciencia, ni un literato, ni un periodista, ni una personalidad política siquiera, pues si bien alguna vez y por brevísimos períodos ha ocupado puestos públicos, lo hacía violentando las tendencias de su espíritu, y como un sacrificio en aras de su país.
Fue simplemente, un hombre de bien, y de vida modesta, consagrada al ejercicio de las virtudes privadas, le daba derecho a reposar tranquilo, al abrigo de pasiones y rencores que nunca sublevó.
No era, sin embargo, un desconocido y aunque ya no existen la mayor parte de los que fueron sus amigos, aún quedan muchos, aún queda muchos que conservan estimación por su memoria.
Pregunte, Señor General, quien era mi padre, el Señor Don Manuel Ocampo, y elijo este nombre entre mil, a causa de las vinculaciones que con Ud. tiene, y aquel noble anciano le dirá cuanta virtud, sencillez y abnegación encerraba el alma de ese tigre, que ha forjado su calenturienta imaginación.
Llame una a una las puertas de Tucumán y tendrá ocasión de escuchar esos coros de bendiciones que acompañan, sólo, a los que han sido justos y buenos en la vida.
Pregunte al mismo que le trasmite los datos que Ud. recoje, y si aún conserva algunos sentimientos de gratitud, él le recordará todos los servicios y atenciones desinteresadas que debe al hombre a quien llamaba su noble amigo, cuando no lo enceguecía la pasión, el rencor y la ira impotente que ahora le dominan…"
Delfina Terán Alurralde destaca en sus recuerdos el fervor religioso de los Gallo Terán, respectivamente terciarios dominicos y franciscanos. De su padre dice que era "de físico blanco, ojos azules y pelo castaño claro" lo mismo que su esposa, Delfina Terán Alurralde: "muy blanca, rubia, de ojos celestes". Se ve que el color importaba.
De sus numerosos hijos recordamos, además de Vicente Gallo Terán, a Delfín Gallo, muerto a los 44 años de edad el 8.12.1889 tras ser Subsecretario de Instrucción Pública siendo ministro Nicolás Avellaneda y presidente Sarmiento, diputado nacional, periodista y abogado. Casó con Aniceta Lagos García, hermana de Carolina Lagos de Pellegrini. Su hija Celia, casó con su primo Vicente Carmelo Gallo Colombres, ministro, legislador, rector de la Universidad de Buenos Aires y candidato a vicepresidente en la fórmula radical antipersonalista que encabezó Leopoldo Melo. A su Estudio se incorporó Alberto G. Padilla al recibirse de abogado. 
Gallo Ispízua, Vicente (I13926)
 
122 La triple viuda Juana Ferreyra Bracamonte (7ª abuela mía) testó el 28-XII-1737 (según lo apunta el investigador Juan Alejandro Apolant) y a los pocos días ingresó en el reposo eterno. Sus restos se sepultaron en la Iglesia porteña de San Francisco.
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Ferreyra Bracamonte, Juana (I79994)
 
123 Las primitivas armas del antiquísimo linaje castellano de Castro son: En campo de plata, seis roeles de azur puestos de dos en dos.
Con ese escudo genérico y tradicional encabezamos este capítulo referente a una familia americana de Castro, cuyo desarrollo genealógico comienza con JUAN BAUTISTA DE CASTRO Y CEVALLOS. 
Los Castro, (I55057)
 
124 Llega a Chile en 1733,fue uno de los Fundadores de la Ciudad de San Felipe. Dueño de la Hacienda de Montenegro, Alcalde de San Felipe en 1750, Alguacil Mayor de esa Ciudad en 1784,dueño de varias propiedades en la Ciudad de Santiago.
por Juan Luis Espejo,"Solares y Casas de la Villa de San Felipe el Real". 
Martínez de Luco, Bernardo (I13477)
 
125 Luis de Medina Pomar y Zurita, había nacido en Potosí, y establecido en Salta tuvo ahí encomiendas y se desempeñó en su Cabildo como Regidor en 1651 y 1656. Medina Pomar Zurita, Luis (I40136)
 
126 Luis testó el 18-V-1682, poco antes de morir. Gutiérrez de Paz, Luis (I10233)
 
127 MAR DEL PLATA.- Con un acto realizado ayer en la plaza de armas de la base local, la Fuerza Aérea Argentina rindió homenaje al periodista de La Nación Eduardo Abella Nazar, al cumplirse 42 años de su muerte, ocurrida cuando, a bordo de un avión militar, efectuaba la cobertura periodística de ejercicios de combate que se realizaban en las proximidades de esta ciudad.
Abella Nazar, considerado "el primer periodista mártir de la Aeronáutica", perdió la vida el 6 de septiembre de 1957 cuando la máquina en la que viajaba se estrelló en las inmediaciones de la pista del Aeropuerto de Camet, tras chocar en el aire con otra aeronave que participaba de las maniobras.
La conmemoración fue presidida por el jefe de la unidad, comodoro Rodolfo Savoia, y contó con la participación de la madre de Eduardo, Martha Nazar de Abella Caprile, y seis de sus hermanos, Federico, Daniel, Arturo, Carlos, Cristian y Bartolomé Abella Nazar, que viajaron especialmente desde Buenos Aires para asistir al acto.
Al recordar al caído, Savoia destacó el coraje del joven Abella Nazar: "Hemos elegido la plaza de armas para realizar este homenaje porque ése es el caso de este noble periodista, que murió cuando en el lugar del observador acompañaba al primer teniente Elbo Federico Socchi".
Reconocimiento
"Murió cumpliendo con su deber, haciendo lo que quería, y cuando se recuperaron sus restos, entre ellos estaban las notas que había tomado para la crónica que lamentablemente nunca pudo escribir. Por eso, al recordarlo hoy, también hacemos un reconocimiento a la valiosa profesión del periodista", expresó el militar.
Posteriormente, el jefe de la unidad, acompañado por la madre de Abella Nazar y de sus hermanos Cristian y Bartolomé, descubrió una placa conmemorativa al pie del mástil de la plaza de armas, lugar en el que se depositó también una ofrenda floral. Asimismo, se incorporaron en el Salón Histórico de la base los facsímiles de las páginas de los medios de prensa que reflejaron por aquellos días el trágico suceso.
En ellos se detalla el episodio que costó la vida a Abella Nazar y a Socchi, cuando el avión Calquin que tripulaban se precipitó a tierra y se incendió tras chocar en el aire con una máquina similar que tomaba parte en el operativo.
Los aviones pertenecían a una escuadrilla de la IV Brigada Aérea de Mendoza y se disponían a aterrizar en la pista de Camet luego de cumplir ejercicios de tiro sobre Mar Chiquita.
Fuente: La Naci 7 /9/1999 
Abella Nazar, Eduardo Luis (I87468)
 
128 Marina de Irala, la cual contrajo matrimonio, en prenda de paz, con uno de los enemigos "alvaristas" de su padre: el Capitán Francisco Ortiz de Vergara — propio hermano de Ruy Díaz Melgarejo — , quien después llegó a ser Gobernador del Par Irala, Marina de (I30687)
 
129 Médico. Académico. Catedrático y Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Güemes Castro, Luis (I33581)
 
130 Meléndez fue el primer docente de psiquiatría de Buenos Aires y un esclarecido científico. Era hijo de un emigrado chileno, José Reyes Meléndez, y había nacido en La Rioja en 1844. Desde pequeño, evidenció un gran interés por la medicina y el estudio de la naturaleza, y era habitual verlo diseccionando aves silvestres, para estudiar la anatomía animal.
Por esta temprana vocación, fue enviado a hacer sus primeros estudios en Córdoba, y luego a Buenos Aires, para realizar los estudios médicos en la Universidad de Buenos Aires.
Pronto, la guerra con el Paraguay lo distrajo de sus estudios. Participó en la contienda como flebotomista y médico general, y luego tuvo que participar en los servicios de asistencia pública obligados por las epidemias de cólera y fiebre amarilla de 1869 y 1971.
Cuando la guerra culminó, regresó a sus estudios, y se graduó en 1872, con una tesis sobre Aneurismas externos. De inmediato, Meléndez comenzó su carrera docente, en las Cátedras de Dermatología y Nosografía Quirúrgica, y sus prácticas de medicina psiquiátrica, como director del Asilo de San Buenaventura, a partir de 1876.
Fue en esta institución donde Meléndez logró sus grandes conocimientos de psiquiatría, especialmente a partir de la práctica forense. Volcó esta experiencia en las aulas, reconociéndose no como un profesor teórico, sino como un maestro pragmático. Muchas de sus clases, por ejemplo, se realizaban en el Asilo, y Meléndez explicaba las patologías mentales a sus alumnos al pie de la cama de algún enfermo.
Al frente del Asilo, que para fines de siglo se denominó Hospital de las Mercedes, primero, y luego, Hospital Nacional de Hombres, Meléndez organizó los pabellones de locos delincuentes.
También propuso a la Municipalidad de Buenos Aires, en 1879, el proyecto para fundar una Colonia de Alienados en una zona rural. No obtuvo aprobación de las autoridades municipales, aunque el proyecto permaneció, y sería llevado a cabo por su sucesor, Domingo Cabred. La intención de Meléndez con la colonia rural era dar término al hacinamiento que tenían los hospitales de la ciudad, atestados de enfermos provenientes de las provincias.
En 1886, Meléndez ganó el concurso para proveer de profesor titular a la Cátedra de Enfermedades Mentales, por entonces en establecimiento. Se cumplía así su sueño principal, ya que había promovido la creación de esta Cátedra durante muchos años. Sin embargo, en sus primeros tiempos, el curso no tuvo muchos inscriptos, en especial porque la asistencia a clase no era obligatoria, y porque los alumnos se empeñaban en no cumplir con muchas disposiciones reglamentarias. Acerca de estos problemas, Meléndez decía que "El estudiante de estos tiempos es muy difícil (...). No puede usarse con ellos el régimen empleado en las escuelas comunes, pues pasaron la edad; y si la facultad no los trata con el rigor que las ordenanzas establecen, no asisten nunca a clase y se revolucionan contra el profesor, validos de que no perderán el año ni se les aplicará pena alguna de las establecidas. Si a los alumnos se les dejara descansar un poco, comer mejor y no se los fatigara tanto en el Clínicas, a la mañana, rendirían mucho mejor."
No sería él quien vería la Cátedra asentada, sino aquellos que continuaron su obra: Domingo Cabred, José Borda, Arturo Ameghino y Gonzalo Bosch.
En 1892, junto a un grupo de jurisconsultos y médicos destacados, Lucio Meléndez fue convocado para participar de una comisión, a iniciativa del intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Dr. Miguel Cané, para proyectar una "ley de alienados". Sin embargo, la comisión no llegó a formarse.
Al año siguiente, se jubiló como director del Hospicio y se retiró a su hogar en Adrogué, lejos de las aulas y las salas de los hospitales. En esa casa, falleció en 1901.
Meléndez fue un gran científico y un gran médico psiquiatra. Se encargó de afirmar la idea de la importancia de la herencia en la patología mental y de sentar como norma para los estudios psiquiátricos la práctica de la medicina forense. Fue también un prolífico escritor (compuso más de 110 trabajos especializados) y colaborador durante años de los Anales del Círculo Médico Argentino y de la Revista Médica Quirúrgica.
A su muerte, la comunidad científica le realizó un sentido homenaje y Ameghino lo llamó "el bautista de la psiquiatría argentina".
Fuente: Proyecto Ameghino, Instituto de Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología (IEC), Universidad Nacional de Quilmes 
Meléndez Herrera, Lucio (I275878)
 
131 Mezcla de sangre vasca con ingleses, quedaron huérfanos de madre siendo niños y sus nobles tíos ingleses GOWLAND decidieron hacerse cargo de la educación de sus sobrinos orientales.
Fue así que partieron los infantes Urtubey rumbo a Inglaterra. Al varón Alberto lo enviaron a la Universidad de Cambridge y las niñas fueron criadas en la mansión GOWLAND en la verde campiña inglesa. Educados en Inglaterra, enriquecieron su fino espíritu, con el cultivo de las disciplinas propicias para desenvolver la sensibilidad y flexibilizar la inteligencia, la música, la pintura, los viajes dotaron en forma exquisita a aquellas bellisimas criaturas que heredaron de sus mayores los ojos claros nórdicos y la prestancia de perfiles aristocráticos.
Presenciaron niños aún, las magnas ceremonias del jubileo de la reina Victoria, brillaron en las fiestas con que se agasajó al Káiser Guillermo cuando visitaron Venecia. Sobresalieron en su preciosa juventud en la señorial Inglaterra de Eduardo VII y dejando a un lado ese mágico mundo y ya educados para deslumbrar en cualquier salón, junto a su padre viajan a Montevideo donde formaron familias dignas de su estirpe. 
Urtubey Gowland, Mariana (I92663)
 
132 Murió en la infancia. Aguirre Ruiz Gallo, Luis Antonio (I633)
 
133 Murió heroicamente combatiendo en la serranía de Sauce Redondo el 24-III-1814, a las ordenes del Capitán José Apolinario Saravia ("Chocolate"), cuyas fuerzas patriotas destruyeron a la compañía realista del Capitán José Lucas Fajardo. Suárez, José Antonio (I2077)
 
134 Nacido “no por los cerros de Ubeda”, sino en la villa de Herencias, provincia de Toledo, hacia 1555 (hijo de Francisco de Ubeda y de Inés Martínez). Alonso fue Regidor en la Córdoba comechingona el 1608, y ahí testó el 17-II-1615. Ubeda Martínez, Alonso de (I12785)
 
135 Nació en Buenos Aires el 1º de mayo de 1796, siendo sus padres Mariano de Larrazábal y de la Quintana, y María Josefa de la Trinidad de Aspiazu y de la Palma, que contrajeron matrimonio el 12 de febrero de 1787. Fue hermano del coronel Mariano de Larrazábal, guerrero de la Independencia. Juan Manuel de Larrazábal prestó largos y meritorios servicios a la Nación desde la época de la emancipación. Fue diputado a la Legislatura de la provincia de Buenos Aires. En setiembre de 1845 era jefe del Batallón ?Comisionados de Manzana?.
Fue presidente de la Sociedad Popular Restauradora durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas. Fue uno de los firmantes del acta levantada el 18 de enero de 1847, con motivo de la colocación de la piedra fundamental de la muralla de la Alameda (Paseo de Julio), acto presidido por el Ministro de Hacienda, doctor Manuel Insiarte, apadrinando la ceremonia, la hija del Gobernador, Manuelita Rosas.
En setiembre de 1849 ejercía las funciones de Vice-presidente 2º del Departamento de Serenos, Juez de Paz de la Parroquia del Pilar y de capitán, y desempeñando tales cargos, Larrazábal fue uno de los que formaron el cortejo oficial de acompañamiento del cadáver del general Miguel Estanislao Soler, al ser trasladado al Cementerio del Norte, el día 24 de aquel mes y año.
También desempeñó f