Capitán Miguel Ardiles[1]

Varón 1515 - Sí, fecha desconocida


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  • Nombre Miguel Ardiles 
    Título Capitán 
    Nacimiento 1515 
    Sexo Varón 
    Fallecimiento Sí, fecha desconocida 
    ID Persona I79316  Los Antepasados
    Última Modificación 5 Oct 2018 

    Familia 1 María Abalos 
    Hijos 
     1. Martina Ardiles Abalos
    Última Modificación 16 May 2011 
    ID Familia F123520  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Casado Tipo: Unión de hecho 
    Hijos 
    +1. Miguel de Ardiles,   n. Cir. 1547
    Última Modificación 5 Oct 2018 
    ID Familia F67998  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Notas 
    • Ardiles, (Miguel de). Conquistador distinguido del siglo XVI. Este famoso capitán español, llamado por Lozano, la primera persona entre los conquistadores después del General Núñez del Prado, nació en 1515, principiando su carrera en América, en el ejército del Licenciado Vaca de Castro, donde se acreditó de oficial valiente y distinguido. Había tomado ya una parte activa en la conquista del Perú, cuando emprendida la del Tucumán por Diego de Rojas, acompañóle Ardiles que reveló en esta ocasión la fortaleza varonil de los espíritus irresistibles a las mayores fatigas y padecimientos. De espíritu naturalmente bondadoso, Miguel de Ardiles fue en aquella desgraciada empresa, el amparo de sus compañeros de armas, a quienes proporcionó todos los recursos necesarios para el alivio de sus necesidades sin que sus propias exigencias detuviesen la misión caritativa que con el aplauso de todos supo realizar hasta quedar reducido á la mas extremosa miseria. Lleno de aquella fe cristiana que todo lo allana, Ardiles olvidaba su situación para alentar a sus compañeros, con la esperanza de un resultado feliz, de que él mismo dudaba en tan apuradísimas circunstancias. Nombrado mas tarde Maestre de campo del General Juan Núñez del Prado fue uno de los ochenta y cuatro españoles que en 1546 reemprendieron la conquista intentada por Rojas. Organizada la expedición, recibió orden Ardiles de adelantarse con treinta hombros para emprender el sometimiento de los humaguacas. Apenas percibidos por estos recibieron de pronto el ataque vigoroso de los bárbaros, que después de una lucha desesperada, se declararon en derrota, dejando el campo sembrado de cadáveres. La superioridad de las armas y el valor de sus soldados permitieron a Ardiles en esta ocasión escarmentar a los bárbaros, evitándole nuevos desastres; que la traición de aquellos le hubiese ocasionado, en adelante sin su prudencia y vigilancia. Incorporado en seguida a Núñez del Prado, volvió á encomendarse a Ardiles una nueva comisión que llenó satisfactoriamente, reuniéndose a Prado después de haber aumentado su gente, traído algunos religiosos y resistido valientemente a los calchaquies. Continuando desde entonces unido a su jefe, Ardiles sufrió todas las privaciones de la expedición, hasta que comenzada la fundación de una ciudad a tres tiros de arcabuz, de donde se halla situada hoy Santiago del Estero, nombróle Prado para ocupar el puesto de teniente, despachándole en seguida a pacificar los limarcanos, lo que consiguió con dulces persuasiones y sin hacer uso de las armas. Fue así como Ardiles facilitó la propagación de la fe a que se dedicaron en seguida los religiosos de la expedición. En 1553 después de la entrada de Aguirre, éste que deseaba apoderarse del gobierno puso preso al teniente Ardiles y temeroso de una sublevación desterróle a Chile, confiscándole la pingüe encomienda que le correspondía en la conquista. Vuelto Ardiles después de dos años de destierro, fue nombrado primer Alcalde ordinario del Ayuntamiento, puesto con que Aguirre intentó captarse la benevolencia de aquel jefe a quien tan injustamente había tratado. Mas tarde cuando la conducta de Aguirre hacia temer el peso de un despotismo arbitrario y los moradores de Santiago, instigados por Bazán, trataban de abandonar la ciudad, el abnegado capitán opúsose tenazmente debiéndose a su elocuencia y popularidad la continuación de la conquista. Nombrado pocos años después para ocupar el tenientazgo en sustitución de Rodrigo de Aguirre, Ardiles consiguió desvanecer los disturbios suscitados bajo el gobierno de su antecesor, venciendo además las invasiones de los Calchaquies. Preparaba los elementos para continuar la conquista cuando fue reemplazado en el gobierno por Juan Pérez de Zurita. En 1555 resuelta su continuación; salió con ese objeto una expedición bajo el mando de Villarroel en que tomó parte nuestro célebre capitán inscribiendo así su nombre entre los conquistadores y fundadores de la ciudad de San Miguel del Tucuman. Entre tanto el gobernador Aguirre había sido depuesto y los rebeldes apoderados del poder inauguraban su dominio con una serie de arbitrariedades ó injusticias. Resolvióse entonces por iniciativa de Gaspar de Medina, promover un levantamiento, lo que se verificó con el éxito más feliz bajo la dirección de Ardiles, Carrizo y Moreno. Después de estos sucesos y estando vacante el gobierno del Tucumán, los cabildos de las tres ciudades de esta provincia, solicitaron al Virrey del Perú con informaciones muy honoríficas les concediese a Ardiles para gobernador de toda la provincia. En consecuencia, el Virrey dio instrucciones a Arana para que encomendase el gobierno a Ardiles, movido por la fama que corría por todas partes de su valor, prudencia y piedad, prendas con que se había granjeado los ánimos de todos los moradores. Cuando Arana dio parte a Ardiles de la resolución del Virrey, excusóse el agraciado, dando por protesto su edad y sus achaques, proponiendo en su reemplazo a su antiguo amigo y compañero de conquistas Nicolás Carrizo. Miguel de Ardiles falleció poco tiempo después. Un hijo suyo distinguióse también como conquistador aunque no ocupa en la crónica de aquella época la posición espectable de su padre. Fuente: Diccionario Biográfico Nacional, Carlos Molina Arrotea, Servando García y Apolinario C. Casabal. Bs. As. 1877

  • Fuentes 
    1. [S112] Los Antepasados, A lo largo y más allá de la Historia Argentina, Ibarguren Aguirre, Carlos Federico, (Trabajo inédito), Tomo XI, Los Vera y Aragón (Confiabilidad: 3).