Juan Manuel José Domingo Ortíz de Rozas López de Osornio 

Juan Manuel José Domingo Ortíz de Rozas López de Osornio

Male 1793 - 1877

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  • Birth  30 Mar 1793  Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location 
    Gender  Male 
    Died  14 Mar 1877  Inglaterra Find all individuals with events at this location 
    Person ID  I12042  Los Antepasados
    Last Modified  22 Dec 2009 

    Father  León José Ortíz de Rozas de la Cuadra,   b. 11 Apr 1760, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location,   d. 15 Aug 1839, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location 
    Mother  Agustina Josefa Teresa López de Osornio Rubio Gamiz,   b. 27 Aug 1775, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location,   d. 13 Dec 1845, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location 
    Married  30 Sep 1790  Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location 
    Family ID  F1307  Group Sheet

    Family 1  María Encarnación Ezcurra Arguibel,   c. 25 Mar 1795, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location,   d. 20 Oct 1838, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location 
    Married  16 Mar 1813  Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location 
    Children 
     1. Pedro Pablo Rosas Belgrano,   b. 29 Jul 1813, Santa Fé, Santa Fé, Argentina Find all individuals with events at this location,   d. 27 Sep 1863, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location
    >2. Juan Bautista Pedro Ortíz de Rozas Ezcurra,   b. 29 Jun 1814, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location,   d. 3 Jul 1870, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location
     3. María Encarnación Ortíz de Rozas Ezcurra,   b. 26 Mar 1816, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location,   d. 26 Mar 1816, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location
    >4. Manuela Robustiana Ortíz de Rozas Ezcurra,   b. 24 May 1817, Buenos Aires, Argentina Find all individuals with events at this location,   d. 17 Sep 1898, Londres, Inglaterra Find all individuals with events at this location
    Last Modified  19 Jul 2010 
    Family ID  F1316  Group Sheet

    Family 2  María Eugenia Castro 
    Married 
    • Unión de hecho.
    Children 
     1. Ángela Rosas
     2. Nicanora Rosas
     3. Emilio Rosas
     4. Justina Rosas
     5. Joaquín Rosas
     6. Adrián Rosas,   b. 1852,   d. Yes, date unknown
    Last Modified  22 Dec 2009 
    Family ID  F1317  Group Sheet

  • Photos
    Ortiz de Rozas, Juan Manuel José
    Ortiz de Rozas, Juan Manuel José

    Documents
    Ortiz de Rozas López de Osornio, Juan Manuel José Domingo
    Ortiz de Rozas López de Osornio, Juan Manuel José Domingo
    Firma original
    Ortiz de Rozas López de Osornio, Juan Manuel José Domingo
    Ortiz de Rozas López de Osornio, Juan Manuel José Domingo
    La Divisa Punzó

    FEDERACION
    (imagen de Rosas)
    ROSAS
    INDEPENDENCIA
    O MUERTE
    VIVAN
    LOS FEDERALES
    MUERAN
    LOS SALVAJES
    ASQUEROSOS
    INMUNDOS IMPIOS
    UNITARIOS
    Ortíz de Rozas López de Osornio, Juan Manuel José Domingo
    Ortíz de Rozas López de Osornio, Juan Manuel José Domingo
    Abanico con su semblanza

    Headstones
    Ortiz de Rozas López de Osornio, Juan Manuel
    Ortiz de Rozas López de Osornio, Juan Manuel
    Status: Located

  • Notes 
    • El 30 de marzo de 1793, en la casa grande del finado don Clemente López, situada en la acera norte de la calle Santa Lucía, doña Agustina López de Osornio, esposa del joven militar León Ortiz de Rozas, daba a luz a su primer hijo varón. El alumbramiento de un varón, ansiosamente esperado, colmó de gozo al padre, gallardo teniente de la quinta compañía del segundo batallón del regimiento de infantería de Buenos Aires.
      La noticia se propagó en el barrio, llevada quizás por el pulpero don Ignacio y el mulato José, el sastre, vecinos de la cuadra. Las negras Feliciana, Damiana, Pascuala, Teodora y demás esclavas, y la india libre Juliana, criadas de la casa, se agolpaban en el vasto patio, impacientes por penetrar en la alcoba de la amita y conocer la criatura. En cuanto al párvulo rompió a gritar desaforadamente, señal de que venía con fortaleza al mundo, su padre don León se puso chupa, calzón azul y casaca con botones blancos, vuelta y collarín encarnados, y vestido así con el uniforme de infantería, fue al cuartel en busca del capellán de su batallón para que bautizara en seguida al recién nacido. Como estuviera ausente su capellán, y nadie diera razón de él en ese momento, llamó al del batallón tercero, doctor Pantaleón de Rivarola.
      El teniente pensaba que el vástago de un Ortiz de Rozas debía, el primer día de su vida, ser ungido a la vez católico y militar, y por ello se empeñó en que fuera castrense el sacerdote que pusiera óleo y crisma a la criatura. La ceremonia se realizó, dándose al niño el nombre de Juan Manuel José Domingo, según se asentó en el acta. En la casa de López de Osornio no se había disipado la sombra de la tragedia que, años antes, azotó y horrorizó aquel hogar: el viejo don Clemente, rico hacendado, padre de Agustina, y Andrés su hijo mayor de veinte y seis años, fueron asesinados por los indios en un malón que éstos llevaron, el 13 de diciembre de 1783, contra la estancia "El Rincón de López" en las llanuras desiertas del sud, sobre el Salado y el mar. Don Clemente López de Osornio encarnó, en la segunda mitad del siglo XVIII, el tipo rudo del estanciero militar que pasó su vida lidiando para conquistar palmo a palmo la pampa y dominar a los salvajes infieles.
      Fue sargento mayor de milicias, caudillo de los paisanos y cabeza del gremio de hacendados, de quienes tuvo durante muchos años la representación con el cargo de apoderado ante las autoridades del virreinato. Don Clemente, ya anciano trabajaba como un mozo, con su hijo Andrés, en las ásperas faenas rurales jineteando redomones y arreando vacas chúcaras, a campo traviesa, entre paja brava y cardizales, pantanos y lagunas.Tenía setenta y cinco años cuando, entregado a esas recias labores, fue lanceado y degollado, con su hijo, por la maloca salvaje. La imagen de la lucha con los bárbaros era familiar no sólo a doña Agustina López de Osornio, sino también a don León Ortiz de Rozas. Don León provenía de limpia cepa de militares y de funcionarios españoles. Los Ortiz de Rozas, de raza hidalga oriunda del Valle del Soba, provincia de Burgos, ocuparon siempre los primeros puestos en aquel valle, sea como regidores y magistrados, sea como guerreros, y formaron parte de esa aristocracia rústica y pobre, generosa de sangre, que consagró su vida con acendrado fervor al servicio de su fe y de su rey. León, en cuanto cumplió diez y nueve años de edad fue nombrado, el 30 de abril de 1779, subteniente del regimiento de infantería de Buenos Aires, en el que su padre era capitán. En aquellos días acababa de regresar en una fragata, de la expedición a la bahía Sin Fondo de la Patagonia, don Juan de la Piedra quien, después de sufrir toda suerte de penurias, abandonó la empresa, fue suspendido por orden del virrey Vértiz, y enviado a España. León Ortiz de Rozas, que ansiaba realizar hazañas, pidió se le alistara en alguna expedición a esas regiones. De la Piedra hizo degollar a una partida de hombres, mujeres y niños del cacique Francisco, y se dirigió hacia la Sierra de la Ventana para a atacar a las tribus de toda esa región que se habían reunido en guerra contra los cristianos; pero fue cercado y derrotado, cayendo en poder de los bárbaros los oficiales León Ortiz de Rozas, Domingo Piera y fray Francisco Javier Montañés que desde 1783 era capellán en el establecimiento San José de la Patagonia y que se había agregado a la expedición de la Piedra. El cautiverio de don León y de sus compañeros fue lleno de zozobras, y habrían perecido, de seguro, si un hermano del cacique Negro no hubiese estado, en calidad de prisionero, en poder del virrey marqués de Loreto.
      La esperanza de recobrarlo por medio de un canje indujo a los indios a respetar, esta vez, la vida de sus enemigos. León, liberado del cautiverio, se había captado la amistad de los principales caciques y difundido la simpatía del nombre de Rosas entre las tribus, regresó a Buenos Aires con la aureola heroica del cautiverio, llevando en su espíritu la visión salvaje de la vida y de la lucha en las pampas.
      Tradicionalismo y catolicidad marcaron desde la cuna la existencia de Rosas, acostumbrado a vivir alternativamente en el campo y la ciudad, domador de potros chúcaros en la infancia y de malones desorbitados; junto a su madre. Voluntarioso y dominante. Como su madre, su carácter no se doblegaba ante el rigor de los castigos que doña Agustina le infligía por sus travesuras.
      La primera interrupción en sus actividades de estanciero fue debida a las invasiones inglesas. El 12 de agosto de 1806 estuvo Juan Manuel entre "los voluntarios que formaron el ejército que reconquistó Buenos Aires", según le recordara a su yerno Máximo Terrero en 1861: "Se llevó a su casa de la calle Cuyo a varios de sus jóvenes amigos, los incitó a la pela, los armó como pudo y se presentó a la cabeza de ellos al general Liniers"; confirmó Saldías. Y después de la rendición Liniers lo devolvió a sus padres, portador de honrosa carta testimonial.
      Y recordando a Liniers, Rosas en su ancianidad anotaba en sus apuntes: "¡Liniers! Ilustre, noble, virtuoso, a quien yo tanto he querido y he de querer por toda la eternidad sin olvidarlo jamás..." Juan Manuel, que entraba en la pubertad y que acababa de recibirmanejando un cañón, el bautismo de fuego y de sangre en la Reconquista de su ciudad natal, sentó plaza de soldado en el cuarto escuadrón de caballería, llamado de los "Migueletes", que mandaba el porteño don Alejo Castex.
      Se vistió ufano, con el uniforme punzó de ese cuerpo -color que sería para siempre el de sus predilecciones-, y combatió con denuedo en la cruenta defensa de Buenos Aires contra la segunda invasión de los británicos. Decía Rosas años después, el 2 de mayo de 1869 a su amiga Josefa Gómez: "tomé de 14 años plaza de soldado de caballería de Migueletes.Tengo la carta del Señor Dn. Martín de Alzaga a mi madre, y la del Señor Dn. Juan Miguens a mi padre, acreditando mi conducta en esos gloriosos triunfos".
      Lo que Rosas decía nostálgico en el exilio, lo habían escrito desde tiempo inmemorial todos sus historiadores, amigos o adversarios, sin ninguna duda. Juan Manuel volvió a su casa, de la que poco antes saliera adolescente, convertido en guerrero. Don León y doña Agustina al ver llegar a Juan Manuel, después de los combates, vestido de rojo, notaron que el niño acentuaba su fiereza al transformarse en hombre.
      IBARGUREN, Carlos, Juan Manuel de Rosas. Su vida, su drama, su tiempo.
      Fuente: http://www.juanmanuelderosas.org.ar/historia_genealogia.asp


  


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