GENEALOGÍA

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Conquistadores, descubridores, gobernantes, caudillos, militares, escritores... descubra quiénes fueron, quiénes fueron sus mayores y quienes son sus descendientes.

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HERÁLDICA

El arte del blasón

Disfrute, infórmese y aprenda disfrutando con los escudos de armas correspondientes a los linajes de más abolengo que han habitado el Virreinato del Río de la Plata.

 

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HISTORIA

Hechos que marcaron una época

Es imposible separar la genealogía de las familias que figuran en nuestra base de datos de la historia de América. Miembros de los linajes que aquí aparecen estudiados han sido próceres, virreyes, gobernadores, personalidades destacadas, etc.

 

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La ciudad de Buenos Aires en 1869 (IV)

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Traducido por Alfonso Beccar Varela del “Handbook of the River Plate” de los hermanos Mulhall

Estas son las entregas anteriores de esta misma serie: (I), (II) y (III) 

  

 

Iglesias, Cementerios, Hospitales e Instituciones de Caridad

 

La ciudad está dividida en once parroquias, y tiene algunas iglesias muy lindas. Además de la Catedral, hay 15 iglesias, 6 capillas y 4 templos protestantes.

La Catedral está situada en la Calle Victoria, con enormes columnas y un frente muy fino. Es de dimensiones espaciosas, y es uno de los templos más imponentes del continente. Don Juan de Garay fue quien adjudicó el solar en 1580, y existe la tradición oral de que los primeros ladrillos creados en el país se dedicaron a construir esta iglesia. Los jesuitas comenzaron una estructura mayor en 1621, pero colapsó en 1752 y fue reconstruida por el arquitecto Rocha en su formato actual, con exclusión de la fachada. En 1822 se le encargó al Sr. Catelin la terminación del trabajo, pero este estuvo paralizado durante los 40 años de guerras civiles, siendo terminado recién en 1862. El interior es imponente, y la nave presenta un espectáculo brillante en los días de fiesta, cuando se llena con feligreses que pueden contarse en millares. Cuelgan del techo banderas tomadas en las guerras contra España y Brasil. El altar central se levanta casi hasta la cúpula, que se alza más de 40 metros. Hay 12 capillas en los laterales, y están desprovistas de objetos de arte. Se necesita un órgano decente, y el coro es de calidad inferior. El trono del arzobispo está a la derecha del altar; la sillería del coro es de madera tallada. La sacristía y el baptisterio están más allá del “transept” a la derecha, y tiene algunas pinturas. Una era una pintura valiosa, pero un artista se la llevó, dejando una copia en su lugar. A la derecha de la iglesia hay comunicación con el  palacio episcopal. El arzobispo oficia en las  fiestas principales. La última misa los domingos y fiestas de guardar se realiza a la 1 PM. A la izquierda están las salas para el uso de los canónigos donde se conservan retratos de los obispos diocesanos desde el Dr. Carranza hasta en obispo Medrano, que son 18 en total. Cuatro de estos eran nativos de Buenos Aires (incluyendo a los hermanos Arregui), cinco nunca tomaron posesión de la sede, y seis fueron removidos o murieron en el extranjero. El 12 de Mayo de 1622, Fray Pedro de Carranza, Obispo de La Plata y legado apostólico, ejecutó la Bula que elevó esta iglesia al rango de catedral, y fue su primer prelado. En 1866 la sede se convirtió en arzobispado, bajo el Dr. Mariano Escalada. El capítulo  catedralicio se compone de nueve canónigos y cuatro canónigos honorarios, además de diez capellanes, y una docena de coristas y sacristanes.

La Merced (izquierda), en la esquina de las calles Cangallo y Reconquista, fue construida en 1768 y contaba con un convento de monjas adyacente. El predio del convento está ahora a cargo de la Sociedad de Beneficencia, que lo usa como un orfanato y lleva a cabo una venta benéfica anual para apoyarlo financieramente. Las prendas y objetos bordados que se venden en esta ocasión son admirables. La torre de la iglesia se usa como un observatorio de la ciudad.

San Ignacio, en la esquina de Bolívar y Potosí, es llamada frecuentemente como la Iglesia del Colegio, ya que perteneció a los jesuitas cuyo colegio estaba adyacente a la misma. Pese a que los jesuitas fueron expulsados en 1767, aún se les permite tener colegios en Buenos Aires. Sin embargo, este colegio fue hace tiempo expropiado por el estado, y es ahora un colegio público, con un buen plantel de profesores. El exterior de la iglesia es muy lindo, con dos altas torres, pero el interior es más bien sombrío.

San Francisco, en la esquina de Potosí y Defensa, pertenece al monasterio franciscano, y es notable la riqueza de su decoración. La primera mención de franciscanos en esta ciudad data del año 1591, y parece que su monasterio se estableció en 1604. Cuando se suprimieron las órdenes religiosas, en 1822, esta comunidad huyó; pero los conventos de la misma orden en la Recoleta y San Pedro fueron abolidos. La orden consiste ahora de treinta frailes mendicantes. La sacristía cuenta con algunos cuadros antiguos y curiosos. Los claustros y corredores tienen cielorrasos muy lindos.

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Un diario de viaje

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UN DIARIO DE VIAJE

 

Por Margarita Manuela Beeche Arana

 

 

Introducción de Alfonso M. Beccar Varela

 

En el año 1884, Margarita Manuela Beeche Arana emprendió un viaje de su Chile natal a la Argentina de sus padres. Estaba a punto de cumplir 39 años, y hacía ya 15 años que había casado en su Valparaíso natal con el salteño Franklin Rafael Leandro Peró Costas, siendo madre de al menos 8 hijos de los 10 que tuvieron juntos.

          125 años más tarde, en 2009, este diario de viaje llega a manos de una tataranieta suya, Manuela Villanueva, que lo transcribe de su original y lo pasa a formato digital, formato en el que llega a mis manos.

          El diario nos da un pantallazo de la vida cotidiana (que empieza con un cruce de la cordillera, ¡nada menos!) de la Argentina a comienzos de lo que fue una era de estabilidad y crecimiento económico que duraría unos 50 años. Cubre tres meses, del 15 de Marzo al 16 de Junio de 1884.

 

 

Viaje a Buenos Aires por la Cordillera de Margarita Béeche de Peró, acompañada de su esposo Rafael Peró y de su cuñado Napoleón Peró.

 

          16 de Marzo. Mi querida Elodia e hijitos: ¡No tuve el valor de despedirme! Muchas ganas tenía de darles un gran abrazo pero no confié en mis fuerzas. En la estación se fueron a despedir Don Pedro Wessel, Torretti  e Isaac Perito. A las 8 am salimos de Valparaíso. En Villa del Mar vimos a Don Melchor Concha y Don B. Irrabazábal. En Limache a Guillermo. En Las Vegas cambiamos tren que nos llevó a Santa Rosa de los Andes donde llegamos a las 11.30 am. En la estación nos encontraron unos caballeros amigos de Rafael y nos llevaron al Hotel Colón en la plaza. La ciudad muy fea, peor que Limache. El jardín de la plaza muy bonito. Sentada en uno de sus bancos escribo esto. Hemos almorzado regularmente y hemos dado una vuelta por la ciudad. Compramos una sandía muy grande por 20 cts. y no valen más que 10 según nos dijeron. ¿Por qué Rosa no se apuró para darle un último vistazo a sus padres? A todos pude darles un beso menos a ella.

Santa Rosa está a 1460 pies de altura sobre el nivel del mar. Creo que se nos va a juntar un caballero inglés que se va a Europa por la Cordillera, mejor, así iremos más acompañados. Vino en el vapor con Napoleón.[1]

          Ya nos vamos es la 1 pm. Vamos en coche con tres caballos hasta el Resguardo donde pasaremos la noche.

          Llegamos al Resguardo a las 4 pm. Muy bueno el camino y muy lindas vistas con el Aconcagua todo el tiempo al lado del camino. A medio camino hay un puente  sobre el Aconcagua pero está en tan mal estado que hay que bajarse del coche empujado por hombres. En ese lugar recogí esa flor morada. En el Resguardo nos han recibido muy bien por recomendación del amigo de los Andes. Aquí vive un señor Rómulo Gimenez con su señora santiagueña y sus hijitos muy amables. La señora se llama María Jesús Días. Él es comandante del Resguardo; por delante de la casita pasa el Río Colorado con el agua trasparente. Nos quedamos sentados en unas piedras a la orilla. De allí es esa manzanilla. Nos han dado el salón para dormir, hemos tendido las camas en el suelo!

          Son las 4 am. No tengo sueño. Ya creí que había amanecido y era la luna!! Estoy escribiendo con vela sentada en la cama. Estas hojas las voy a cortar y se las mando, estas serán mis cartas, me parece mejor porque así serán más largas y Uds. se divertirán más. Cómo les va a mis hijitos queridos? Y a la Nina? Supongo se estarán portando muy bien. Mucho me acuerdo de Uds. y quisiera que estuviéramos todos viajando juntos. Guárdenme estas hojas para recuerdo de mi viaje, en su orden conforme las vaya mandando y las flores me las van guardando con el nombre de dónde son, con eso después las pego y se hace una colección. Los niñitos de aquí tienen un chilote. Se llaman José Manuel, Rómulo, Teresa, Sara, Blanca y Amanda. Dentro de unas dos horas saldremos de aquí. Ya me voy a vestir.

 

          17 de Marzo.A las 6.30 p.m. montamos el camino muy bonito, cerros que llegan al cielo por un lado, por el otro caudaloso río. Yo monté una yegua alazana. Muy buen movimiento pero muy floja. A fuerza de chicotearla nomás andaba. Hemos andado cinco horas, llegamos a las 11.30. He estado muy guapa, las piernas un poco entumecidas, nada más.

Ahora estamos en la posada La Guardia Vieja, donde nos están haciendo de almorzar y a la tarde volveremos a subir. Rafael monta una mula negra y mala. Napoleón un barroso.

A las 2 salimos de La Guardia Vieja y hemos llegado a Juncal a las 5 p.m. así que hoy he andado ocho horas a caballo. He llegado muy cansada, bien entumecida, no podía andar más. Ya estamos en la Cordillera.

El alojamiento es terrible, un rancho de barro y el piso también. La puerta es tan baja que me toca la cabeza y el techo es un poco más. Bien oscuro, sin ventana. Mañana al amanecer saldremos para cruzar la Cordillera e iremos a dormir al otro lado, en el Puente del Inca.

          Adiós hijitos queridos, les manda un beso su mamá.

          Hace un frío rico. En frente de la casucha hay un cerro tan alto que se mete en las nubes e inclinado hacia adelante, parece se le cae a uno encima. Desde Santa Rosa hasta aquí hay 15 leguas y hoy hemos andado desde el Resguardo 10 leguas a caballo.

 

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Los Marcó de San Juan

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por Alberto David Leiva (1)

 

El día miércoles 4 de junio de 1801, en la ciudad de Buenos Aires, el periódico Telégrafo Mercantil publicaba el siguiente aviso: “Mañana jueves se abre con Superior permiso una Casa Café en la esquina frente del Colegio, con mesa de billar, Confitería, y Botillería. Tiene hermoso Salón para tertulia, y sótano para mantener fresca el agua en la estación de verano. A las 8 de la noche hará la apertura un famoso concierto de obligados instrumentos”. También contaba con un servicio único en los establecimientos comerciales de la época: un coche de alquiler, de cuatro asientos siempre dispuesto a la puerta del café para quienes quisieran contratarlo. Estaba en la esquina de las calles Alsina y Bolivar, en una ubicación de privilegio, a un paso del Cabildo, el Fuerte; la actual Plaza de Mayo.

El café no tenía nombre. El mismo propietario, en una rogatoria dirigida a Cisneros en 1809, no le adjudica nombre; se refiere al local como la "casa de café en la calle que va del colegio a la Plaza Mayor" (actual calle Bolívar). Por ese motivo, en algunos testimonios de la época, se conoce como Café de Marco, Café de Marcos, Café de Marcó, Café de Mallco y Miguel Cané lo evoca como Café de Mallcos. En realidad, su dueño era Don Peter Malcolm, natural de Boston, de origen escocés, instalado en Buenos Aires en 1799, cuyo nombre y apellido fue castellanizado como Pedro Marcó.

¿Por qué Malcolm se castellanizó Marcó? Porque ya era un apellido escuchado en Buenos Aires. Además de los Marcó del Pont (2), figura también en el censo de Buenos Aires en 1778 Miguel Marcó, natural de Ares, reino de Galicia hijo de Miguel Marcó y de Manuela Geus, casado con María Estefanía Sánchez y padre de siete hijos (3).

Este Marcó era dueño de una pulpería en la esquina de las actuales calles Callao y Quintana, conocida como la esquina de Marcó. Su mujer, María Estefanía, murió joven, pero en 1795 heredó de su abuelo, un militar de apellido Moreno, la quinta que ocupaba la manzana comprendida entre las actuales Quintana, Callao, Guido y Ayacucho la que pasó a llamarse la quinta de Marcó (4). 

Durante las invasiones inglesas, los oficiales ingleses se alojaban en casas de familia y alternaban con las niñas porteñas en fiestas y tertulias. Dicen algunas crónicas que las Sarratea, las Marcó, las Escalada, paseaban por la alameda del brazo de los oficiales ingleses, no sabemos si nuestro Pedro Malcolm -en Buenos Aires Pedro Marcó- tenía hijas mujeres, pero si así fuera serían muy probablemente angloparlantes aunque católicos y de origen escocés. Por otra parte, también se ha dicho que en la azotea del café se instalaron vigías para observar el movimiento del cuartel de la ranchería, mientras se trabajaba bajo la dirección de Felipe Sentenach el conducto de la mina para hacerlo volar. 

Justamente bajo ocupación inglesa, el 15 de julio de 1806, fue bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de la Merced el joven Daniel Malcolm, proveniente de Boston. Recibió el nombre de Daniel Antonio Manuel de la Trinidad Marcó (5), y consta que era hijo legítimo de don Pedro Malcolm, natural de Boston, conocido en Buenos Aires como Marcó, y de doña Isabel Domingo, también natural de Boston. Daniel, con 21 años cumplidos el 22 de noviembre de 1805, también era nacido en Boston, en 1785. Recibió el bautismo de adultos del Párroco D. Manuel Gregorio Álvarez y actuó como padrino Saturnino José Álvarez, exitoso comerciante, tesorero del consulado de Buenos Aires y padre de Julián Álvarez, conocido por su gran actuación en 1810. 

Derrotados los ingleses; el 2 de septiembre de 1806, el recién llegado -que hablaba inglés- tuvo ocasión de hacer un servicio a la ciudad, y ganar a la vez algún dinero, cuando se comenzó a enviar en carretas la tropa de Beresford al interior a las órdenes de sus sargentos. Hasta ese momento los prisioneros británicos se hallaban distribuidos en Buenos Aires y en los fortines de la campaña, como Guardia del Salto, Rojas, San Antonio de Areco y la Villa de Luján. La tropa, según disposiciones del virrey se repartió como sigue: Córdoba 400, Mendoza 200, San Juan 200, Tucumán 200, Santiago del Estero 100, San Luis 100 (6). A principios de octubre de 1806, se supo que habían llegado al Río de la Plata los refuerzos pedidos por Beresford al Cabo, y el 11 de octubre los oficiales también fueron enviados desde Buenos Aires hacia el interior. 

Antes de iniciar el viaje, los oficiales subalternos invitaron a un almuerzo de despedida en la Fonda de los Tres Reyes a todos los jóvenes de las familias criollas donde se habían alojado. Después, en la plaza, donde los esperaban sus caballos, hubo una despedida sinceramente cariñosa, en la que tomaron parte hasta los sirvientes que los habían asistido, cosa que desagradó mucho a los españoles que lo presenciaron. Llegaron a Luján el 12. Ahí quedaron Beresford, Pack y siete oficiales y el resto siguió viaje hacia el interior. 

Por tradición familiar se sabe que, en fecha no precisada, quizás en septiembre, quizás en octubre, el joven Daniel Marcó acompañó hasta San Juan al contingente de prisioneros británicos internados. 

Daniel Marco, por Frankin Rawson

Después de que fue rechazada la segunda invasión inglesa a Buenos Aires por las milicias criollas, el general John Whitelocke firmó con Liniers una capitulación ratificada, el 7 de julio de 1807, que estipulaba la entrega de todos los prisioneros de ambas invasiones y Liniers ordenó entonces a los Cabildos que se dieran las más activas órdenes para que regresasen los presos a la capital en carretas, caballos, mulas o en cualesquier otra forma. 

Pero Daniel Marcó (a la izquierda su retrato pintado por Frankiln Rawson) no volvió a Buenos Aires; se quedó en San Juan, en primer lugar porque ya había cumplido su comisión y no era prisionero de guerra, y en segundo lugar por un motivo mucho más poderoso, documentado pocos meses después, cuando contrajo matrimonio el 13 de diciembre de 1807, con María del Rosario Quiroga Sarmiento y Funes, nacida el 1 de noviembre de 1785, hija de José Ignacio Quiroga Sarmiento y de Juana Isabel Funes y Morales. La joven era hermana menor de José Manuel Eufrasio de Quiroga Sarmiento, consagrado Obispo de Cuyo 33 años después (7) y de José Clemente Quiroga Sarmiento (8), padre de Domingo Faustino Sarmiento. Fueron testigos de la unión D. Pedro Vázquez del Carril y su esposa, Clara de la Rosa. 

Rosario Sarmiento era de la misma edad. Ninguno de los dos alcanzaba los 25 años, pero el casamiento se celebró sin problemas y con gran aceptación por parte de la familia de la novia. 

Establecido definitivamente en San Juan, Daniel Marcó mantuvo el contacto con la nutrida colonia anglosajona cuyana. Entre sus amigos y relaciones se contaban apellidos como Allen, Aubone, Bridge, Campbell, Clark, Cook, Dojorti, Finnemore, Frank, Harrington, Jack, Jamenson, Jefferies, Jones, Johnson, Kenny, Kirby, Linton, Rawson, Somerville, Sowter, Uden, Wilkinson, Williams, Wood, por nombrar algunos de los que alcanzaron una marcada presencia en la vida colectiva. Algunas familias, como los Yanzón, estaban afincadas desde mucho antes de su llegada (9).

Con el correr de los años Daniel Marcó, que traducía habitualmente textos para sus compatriotas, le pudo enseñar inglés a su sobrino Faustino Valentín, que para honrar la devoción familiar de los Albarracín se identificaba desde niño como Domingo; un jovencito que desde muy temprano poseía en grado sumo la rara cualidad de dar a primer golpe de vista la evidencia de su talento. 

 

 

I. El 1 de julio de 1808, nació en San Juan el niño Juan Antonio, el primer hijo del matrimonio Marcó Sarmiento. Juan Antonio, familiarmente llamado Antonio, se educó en San Juan y se dedicó luego al comercio, recorriendo a lomo de mula los desfiladeros de las montañas, arreando hacienda a chile o a las provincias norteñas, hasta que el 3 de noviembre de 1830, durante la gobernación de Juan Aguilar, estalló un motín en el cuartel San Clemente (Hoy General Acha y Córdoba). Lo dirigía un soldado de nombre Pantaleón, conocido como el Negro Panta, secundado por un tal Pajuato, de apellido Moyano. Los sublevados hirieron gravemente al jefe D. Nicomedes Castro y mataron al oficial de guardia D. Carmen Gutiérrez. Se apoderaron del cuartel, el cabildo y la cárcel, liberando a los presos y encarcelando a muchos ciudadanos, mientras saqueaban la Aduana y parte de las casas del centro de la ciudad.

Pasaron cuatro días de saqueos hasta que, el 7 de noviembre, en una acción sumamente arriesgada, un puñado de 10 hombres retomó el cuartel y logró dominar la situación Entre esos 10 hombres estaba Antonio Marcó (10). El Negro Panta fue fusilado en La Rioja en el año 1839. 

Antonio Marcó Sarmiento contrajo matrimonio el 9 de noviembre de 1834 con Da. Juana Sarmiento, hija legítima de D. Dionisio Sarmiento y Da. Clemencia Rocha previa dispensa tercera de consanguinidad, testó el 24 de octubre de 1851 ante D. Juan Antonio Aparicio. Hijos: 1-Dolores Marcó, fallecida sin sucesión, 2-Juan Antonio Marcó, 3-Nicolás Marcó fallecido sin sucesión. 

Antonio fue íntimo amigo de otro hijo de yankees, el pintor Franklin Rawson, que lo retrató en un óleo en miniatura, que en 1940 era propiedad de la Sra. Amalia Quiroga Marcó de Pedrozo.

 

II. Después que Antonio, nació en 1809 la segunda hija Gertrudis Marcó Sarmiento (11), bautizada el 4 de noviembre de 1809, quien contrajo matrimonio en la Iglesia de la Concepción el 21 de marzo de 1835 con D. José María Navarro, hijo legítimo de D. Pedro Navarro y de Da. Petrona Fernández (con sucesión), 

 

III. Varios años después, en 1817, nació la tercera hija, Juana de la Cruz Marcó Sarmiento (12), que murió antes de cumplir dos años. 

 

IV.  Siguieron María de los Dolores Marcó Sarmiento, cuarta hija, nacida el 8 de agosto de 1820 y bautizada el 22 de agosto, que contrajo matrimonio con Salinas; 

 

V. Marcos Marcó Sarmiento, quinto hijo, bautizado el 25 de marzo de 1825, que fue Comisario de Policía y testó el 29 de julio de 1872 ante el escribano D. Ambrosio Aubone. Marcos murió al año siguiente a los 48 años (13). Se había casado en 1858 con Da. Enriqueta del Carmen Salcedo, Su cónyuge vivió hasta el 21 de julio de 1916 (14). 

 

VI. El sexto y penúltimo hijo, Daniel Marcó Sarmiento, nació en San Juan el 17 de agosto de 1829 (15), cuando su tío José Clemente y su primo Domingo, que ya era un joven de 18 años, se unían a las fuerzas unitarias. Pocos días después, el 22 de setiembre, Domingo Faustino y su padre salvaban milagrosamente su vida en Pilar y el ilustre Francisco Narciso de Laprida moría trágicamente a manos de la tropa de José Félix Aldao (16). 

Quiso el destino que muchos años después, el 16 de agosto de 1841, en el campo de Daniel Marcó Sarmiento, conocido como Potrero de Marcó, en el municipio de Albardón, limítrofe con Angaco, el general Mariano Acha venciera en la batalla de Angaco al Fraile Aldao (17). 

En 1993 la Municipalidad de Angaco construyó un monolito sobre la calle Ontiveros recordando el lugar donde se dio la más sangrienta de todas las batallas de las guerras civiles argentinas en la que; durante 7 interminables horas, en una sola tarde, rindieron su vida mil federales y ciento setenta unitarios. El triunfo unitario fue exiguo, porque poco tiempo más tarde los federales retomaron la ciudad de San Juan y derrotaron, capturaron y asesinaron al general Mariano Acha (18).

La presencia de los Marcó en Albardón se refleja también en la denominación topográfica. Antes de la construcción del puente que une la capital de la Provincia de San Juan con Albardón, existían tres vados principales, el de Marcó, donde actualmente se encuentra emplazado el puente, y dos en Las Tapias. 

Daniel Marcó Sarmiento contrajo matrimonio con Da. Tomasa Albarracín, hija legítima de D. Pablo Albarracín y de Da. Agustina Castro. 

(Fotografía de Daniel Marcó Sarmiento, casado con Tomasa Albarracín. Posa  sentado rodeado por algunos de sus hijos Marcó Albarracín: Alejandro, Daniel,  Rosa (casada con Quiroga)  y Rosario, casada con José Manuel Varela Maradona,  después de que éste enviudó de su hermana mayor Isolina). 

Fueron sus hijos: 

1. Isolina Marcó Albarracín, fallecida en 1875, casada el 3 de mayo de 1875 en la iglesia de La Concepción con D. José Manuel Ramón Varela, Hijo legítimo de D. Dionisio Varela (19) y de Da. Cruz Maradona, prima hermana, hija de Manuel Maradona y Torres (hijo de Plácido Fernández de Maradona y de Mercedes Torres) y de Rita Aberastain Benegas (hija de Antonio Aberastain y Sarmiento y de María Ángela Benegas) el 28 de septiembre de 1844 y muerto el 3 de agosto de 1882. Dionisio era hijo de Joseph Varela (hijo de Manuel Varela y Angela Lara), casados en San Juan el 8 de abril de 1793 .

Isolina Marcó, tuvo un solo hijo, Rodolfo, que casó a su vez con María Orfila Martínez, y tuvieron como hijos a María Isolina, casada con Lagleyze, a Argentina, casada, a Marina, casada con Raúl Rabanaque Caballero y finalmente a Rodolfo, que se casó y tuvo un hijo. 

Isolina Marcó de Varela y su hijo Rodolfo fueron retratados por Franklin Rawson en un gran cuadro (derecha), verdadera rareza por sus dimensiones, que conservaba en su casa de Buenos Aires Da. María Isolina Marcó de Cirelli y que fue llevado a San Juan por su hija Da. Mercedes Josefina Cirelli Marcó, ya fallecida. 

2. Rosario Marcó Albarracín contrajo matrimonio el 15 de enero de 1881 con D. José Manuel Varela (viudo de Da. Isolina Marcó y ocho años mayor) . De ese segundo matrimonio, nacieron a) Héctor (murió muy joven), b) Jacinto, casado con María Elena Bustos Aranciva, hijos: Julio Jacinto, José Enrique, Héctor Lisandro, Carlos Marcelo, Jorge Luis, Raúl, y Laura, todos con sucesión c) María, sin sucesión d) Rosa Helena, casada con José Alberto Leiva, hijos: Carlos Alberto Leiva Varela, casado con Manuela Fernández García con sucesión, Rosa Helena Leiva Varela, casada con Eduardo Alonso con sucesión y Jorge Horacio casado con María Blumetti, con sucesión d) Rosario, casada con Ignacio Pérez Fontana. Hija: Irma Pérez Varela, con sucesión Crivellari e) Horacio, casado con María Modesta Ortiz Molina, con sucesión Varela Roca, f) Luis y g) María Angélica, casada con Gilberto Bosque.

3. Dolores Marcó Albarracín, 

4. Tomasa Marcó Albarracín, contrajo matrimonio con Pedro Oviedo Bustos, médico, socio fundador del Club Social de San Juan en 1888, hijo legítimo de D. Pedro Oviedo y de Da. Dolores Bustos Correa, hijos: A- América, casada con Daniel Abraham Aubone con sucesión, B- María Renee casada con Ramón Brígido Yornet, C- Carlos casado con Hortensia Romana Aubone y Domingo

5. Rosa Marcó Albarracín, contrajo matrimonio el 21 de enero de 1897 con D. Nicolás Quiroga, hijo legítimo de D. Nicolás Quiroga y de Da. Virgina Laciar (con sucesión)

6. Alejandro Marcó Albarracín fue expedicionario al desierto. Formó parte en 1879 de las fuerzas de Napoleón Uriburu integrando la 4.ª División del ejército que haría la Conquista del Desierto, bajo el comando supremo del general Julio Argentino Roca. Uriburu salió en abril del año siguiente de Fuerte San Martín, y barrió con sus divisiones los valles andinos del sur de Mendoza y el norte de Neuquén, llegando al límite sur que se había establecido por ley para la campaña, sobre el río Neuquén, cerca de la actual Chos Malal. Por la precaria salud de Alejandro, su hermano Daniel trató de evitar que se incorporara al ejército, y consiguió que el general Roca enviara desde el Fuerte Argentino el siguiente telegrama: "Coronel Uriburu: no permita usted que el cirujano Marcó pase a San Rafael", pero cuando la orden llegó a destino, Marcó ya estaba en Neuquén y allí se destacó por su arrojo en el combate del Río Agrio (20). 

Un informe del 18 de julio de 1879, producido por Napoleón Uriburu, daba cuenta al presidente Avellaneda de que Marcó prestó servicios profesionales importantes en la División a su cargo y lo describe como "joven abnegado y bravío", combatiente arriesgado y misericordioso con el vencido (21). El jefe militar destaca que aquel débil novato soportó lluvias, nieves y heladas rigurosas mostrando un estoicismo edificante. Por sus bellas prendas morales, Marcó logró conquistar la estima de sus compañeros y el respeto de los indios. 

Alejandro estudió en Buenos Aires y se doctoró en Córdoba en 1888 con una tesis titulada Tratamiento de la disentería, destacándose como reumatólogo y dermatólogo. Actuó en las epidemias coléricas de su provincia, promovió la utilización de las aguas minerales en terapéutica y se caracterizó por sus sentimientos filantrópicos. Su nombre figura en la lista de médicos acreedores al premio en tierras otorgado por la ley 1628. En una vieja foto, tomada durante la campaña, Alejandro Marcó aparecía con su asistente, un soldado llamado Nicucho Echezarreta. 

Contrajo matrimonio el 28 de noviembre de 1891 con Da. Mercedes Hortensia Fá hija legítima de D. José Francisco Fá y de Da.. Mercedes Cabot, Fallecida el 22 de marzo de 1907 de síncope cardíaco, hija legítima de D. José Francisco Fá y de Da. Mercedes Cabot. 

Alejandro Marcó Albarracín reclamó en 1917 los campos de La Laja (22). Esos campos estaban comprendidos en la merced real que recibió en 1593 el capitán Juan Eugenio de Mallea y abarcaban una extensión de doscientas cuadras cuadradas, en tierras de Chimbas y Albardón, antiguos dominios del cacique Angaco, después de su matrimonio con Teresa de Asencio. Los campos se mantuvieron en la familia de Mallea hasta 1712, luego pasaron a la Iglesia de Santo Domingo y en 1887 compró una parte D. Pablo Albarracín y a su muerte Alejandro Marcó tomó posesión de las tierras en 1917, conformándose un condominio integrado por hijos y parientes (23). En 1920 Alejandro fue Diputado provincial de San Juan por Valle Fértil. Murió en San Juan el 18 de julio de 1952. Un barrio de la ciudad capital lleva su nombre.

(Foto de Alejandro con su familia en San Juan, el 8 de diciembre de 1932, celebrando su 75vo cumpleaños).

Hijos de Alejandro Marcó Albarracín y Mercedes Fá fueron: 

A) Alejandro Francisco Marcó, sin sucesión.

B) Pablo Augusto Tiburcio Marcó contrajo matrimonio (Registro Civil) el 18 de noviembre de 1936 con María Estela Diana Riegé, hija legítima de Julio Pedro Riegé y de María Magdalena Tereso. Hijos: a) Julio Alejandro, casado con Ofelia pardo. Hijos Julio Alejandro, Débora, Muriel y Nataniel b) Pablo Antonio Tadeo, casado con Martha Susana Pérez García, hijos: Marina Beatríz casada con Daniel Torres Astigueta, con sucesión, Sebatián Andrés casado con María de Luján Devoto con sucesión y Gonzalo Ariel c) Daniel Augusto Pedro casado con Sandra Sowter. Hijos: Patricia (con sucesión), Cristina (con sucesión), Daniel Alejandro, Tania y Andrea d) Enrique José Camilo casado con Felicitas Galán. Hijo: Federico, e) Magdalena Rosa, fallecida sin sucesión en 2004, Mercedes Alicia casada con Carlos Moreno. Hijos: Alejandro, Diana Elena y Carlos. Un barrio en Pocito lleva el nombre de Pablo Marcó.

C) María Elena Marcó, contrajo matrimonio el 29 de abril de 1921 con José Serafín Damián Cirelli, nacido en Chivilcoy, Provincia de Buenos Aires el 27 de septiembre de 1893, fallecido el 16 de abril de 1959, hijo legítimo de Agustín Nicolás Cirelli y de Josefa Vallarino, italianos. Hijos : a) Mercedes Josefina Cirelli, b) José Daniel Cirelli, (con sucesión) c) Eduardo Francisco Cirelli.

D) Antonio Eduardo Marcó casado con María Olga Mora Olmedo . Hija: Ana ISabel Marcó Olmedo.

7. Clodomiro Marcó Albarracín nacido por 1861 contrajo matrimonio (Registro Civil de Concepción) el 7 de abril de 1899 con Da. Doralisa Aguiar, nacida por 1876, hija legítima de D. Carlos Aguiar y de Da. Margarita Avendaño. Su hija, Raquel Marcó Aguiar, contrajo matrimonio el 29 de abril de 1931 con Blas Yornet Ceballos (24). Hijos: A) Florencia (sin sucesión), B) Carlos Daniel (con sucesión) y C) Héctor (con sucesión).

8. Daniel Estanislao Marcó Albarracín bautizado el 25 noviembre de 1856 en San Juan y fallecido en Buenos Aires el 12 de marzo de 1923 fue uno de los fundadores del partido de la Unión Cívica de la Libertad (Partido Radical) de San Juan en 1890, y contrajo matrimonio el 30 de agosto de 1895 con Da. Elena de los Angeles Esbry, hija legítima de Juan Nepomuceno Esbry y de Manuela Ossa. Hijos: A-Alfredo Máximo Marcó Esbry, fallecido el 4 de septiembre de 1939 de 41 años. B-Daniel (con sucesión Brisighelli)

9. José Antonio Marcó Albarracín, 

10. Martina Marcó Albarracín, 

11. Adelina Marcó Albarracín.

 

VII. El matrimonio de Daniel Marcó y Rosario Sarmiento tuvo finalmente una última hija, Juana María Marcó Sarmiento fallecida antes de 1859

* * * 

La sufrida tierra cuyana fue muy generosa con aquel jovencito bostoniano de cabello rojizo y ojos claros, llamado Daniel Marcó. Su sangre escocesa se unió a la del genearca Juan Eugenio de Mallea y reprodujo durante más de doscientos años algunos de sus rasgos físicos y morales. Muchos de sus descendientes honraron su memoria repitiendo el nombre de Daniel, que persiste a través del tiempo, como un perfume que tarda en disiparse.


 

NOTAS:

(1) Doctor en derecho por la Universidad de Buenos Aires. Es Profesor Emérito de la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires, Durante 25 años fue miembro de la carrera de Investigador Científico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Es autor y coautor de numerosos libros, monografías y ensayos publicados en el país y en el extranjero, referidos a la Historia del Derecho desde sus orígenes hasta este siglo. Desde hace 20 años es Director ad honorem del Museo y Archivo Histórico de la Facultad de Derecho de la UBA. Desde 2011 es director de la publicación electrónica: www.revistacruzdelsur.com.ar. Es Presidente de la Academia Provincial de Ciencias y Artes de San Isidro.

(2) El poderoso comerciante Ventura Marcó del Pont fue nombrado, en 1806, Tesorero de los Fondos que se recibían de otras colonias para la defensa de Buenos Aires contra la invasión británica al Río de la Plata.

(3) Fray Juan Miguel, religioso de la Recoleta, María Tomasa, María Mercedes, María Leocadia, Francisco, Vicente y Juan Félix. Conf. Maxine Hanon. Buenos Aires desde las quintas de Retiro a Recoleta (1580-1890). 2000. P. 270

(4) En 1812 el pulpero Miguel Marcó fue injustamente acusado de colaborar con la conspiración de Álzaga y sentenciado el 10 de julio de ese año “a la pena ordinaria de muerte de horca” por tener escondidos en su pulpería un estoque y un fusil. Fue ejecutado pocas horas después en la Plaza de la Victoria, junto con más de treinta hombres, incluidos jefes militares, frailes y comerciantes. Álzaga fue fusilado y colgado en la misma plaza cuatro días antes. 

(5) Tomo 21E, libro 21 de bautismos folio 112 vta. 

(6) Carlos Roberts, Las invasiones inglesas del Río de la Plata (1806 – 1807), Emecé Editores S.A., año 2000, Pág. 223. Véase también : Viviana Claudia Quiroz Narváez: “Los prisioneros ingleses en San Juan (1806 -1807).

(7) José Manuel Eufrasio Quiroga Sarmiento y Funes, n. San Juan 1777. Se ordenó sacerdote en su ciudad natal y en 1815 fue designado Cura Rector de la Iglesia Matriz, trabajando con eficacia y dedicándose a la restauración del templo. En 1824 levantó la segunda torre. El 5-5-1835 fue elegido deán de la Catedral de San Juan. Cumpliendo con una voluntad expresa del obispo de Cuyo, monseñor Oro, el gobierno de San Juan lo propuso para que lo sucediera en la silla episcopal. Su consagración se llevó a cabo el 29-3-1840. Paralelamente a su actuación eclesiástica, intervino activamente en la política de la época. En 1820 colaboró en las actividades cívicas, que dieron por resultado la autonomía de San Juan. En 1827 integró una junta vecinal que eligió gobernador de la provincia al teniente coronel Manuel Quiroga del Carril. Contribuyó al restablecimiento de la Casa de misericordia de San Juan de Dios. En 1839 presidió la comisión protectora de educación. En 1841, ya obispo, fue gobernador interino desde el 11 de septiembre hasta el 8 de octubre de ese año. Murió en San Juan el 25-01-1852.

(8) Sobre la muerte de D. José Clemente, afectado por una enfermedad en sus últimos años, ha dicho Lucrecia Devoto de Godoy: "Tuvo José Clemente Sarmiento un fin extraordinario según la tradición familiar: padecía de un mal a la lengua que le impedía hablar. La mañana del 22 de diciembre de 1848 pidió papel y escribió: “Llamen a mi hermano el Obispo, que hoy me muerto” Acudió este y el médico que lo atendía, quien tras revisarlo no encontró en su estado nada alarmante. Pero el enfermo sabía mas. Pocas horas después y haciendo un último esfuerzo, comenzó a escribir: “me estoy mu…” Y allí quedó". Lucrecia Devoto de Godoy. Los Sarmiento, una familia ilustre de San Juan de la Frontera. Conferencia pronunciada en el Club Social San Juan. El 15 de octubre de 1961. San Juan, 1962.

(9) Centro de Genealogía y Heráldica de San Juan . Apellidos británicos en San Juan, Argentina. San Juan 2010.

(10) Antonio Marcó, Juan Quintana, Pedro Durán, Hilario Laval y el comandante de milicias Javier Angulo, quienes pusieron al frente de la reacción a un antiguo soldado de San Martín, el Sargento Mayor de coraceros D. Anselmo Rojo, y con ayuda de los asistentes de este jefe militar: Silvestre Cabrera, J.M. Salinas, J. J. Morales y Rafael Rivera, lograron reducir a los amotinados. Conf. Jorge Aliaga Cuello. Propiciando la erección de un obelisco recordatorio de la acción de aquellos diez varones de temple espartano que en un gesto de osadía sofocaron la confabulación del "Negro Panta", salvando a San Juan del saqueo, la destrucción, la muerte y toda suerte de atropellos a la moral privada y pública que pudiera haber desencadenado un forajido trocado en árbitro de los destinos de un pueblo. San Juan, 1940.

(11) N. 3 Nov 1809, San Juan. Conf. Marcelo Ignacio Sánchez. Diccionario biográfico y genealógico de San Juan de la Frontera 1700-1900 .Municipalidad de la ciudad de San Juan. 2010

(12) 23 Nov 1817, San Juan, b. 24 de noviembre 1817, San Juan, f. 15 Feb 1819, San Juan. Conf. Sánchez. Diccionario ...

(13) N. 24 Abr 1825, San Juan, San Juan, Argentina f. 26 May 1873, San Juan. Conf. Sánchez. Diccionario 

(14) Falleció de influenza a los 94 años. Testó el 20 de septiembre de 1869 ante D. Javier Baca y el 6 de diciembre de 1896 ante D. Ruperto Godoy del Carril, hija legítima de D. José María Salcedo y de Da. Josefa Sarmiento sin suceción. Marcos tuvo una hija natural reconocida: Zenona Marcó, que contrajo matrimonio con D. Juan Babie , hijo legítimo de D. Juan Babie y de Rosa de Babie( con sucesión) 

(15) 18 Ago 1829 San Juan. Conf. Sánchez. Diccionario ...

(16) Cuenta Sarmiento: “Yo estaba aturdido, ciego de despecho; mi padre vino a sacarme del campo y tuve la crueldad de forzarlo a huir solo. Laprida, ¡el ilustre Laprida!, el presidente del Congreso de Tucumán, vino en seguida y me amonestó, me encareció, en los términos más amistosos el peligro que acrecentaba por segundos. ¡Infeliz! Fui yo el último de los que debían estimar y respetar su mérito, que oyó aquella voz próxima a enmudecer para siempre”.... “A poco andar lo asesinaron, sanjuaninos se dice, y largos años se ignoró el fin trágico que lo alcanzó aquella tarde”. Recuerdos de Provincia. Santiago de Chile, 1850, P. 109.Accesible en: www.proyectosarmiento.com.ar/trabajos.pdf/recprovortant.pdf

(17) Ernesto Quesada. Acha y la batalla de Angaco. Ediciones Pampa y Cielo, 1965, P. 71 

(18) Horacio Videla. Historia de san Juan Tomo IV (época patria) 1836-1862. Academia del Plata. Universidad Católica de Cuyo. 1976. P. 302

(19) Ministro de Justicia de san Juan en 1862, Presidente de la Cámara de Justicia en 1863

(20) El Agrio es un río de la provincia del Neuquén, y uno de los principales afluentes del río Neuquén que luego de atravesar toda la provincia se une con el río Limay formando el Río Negro

(21) Antonio Alberto Guerrino. La medicina en la conquista del desierto. Buenos Aires , 1984. 

(22) Archivo Histórico y Administrativo. Termas de La Laja, El Salado y Pismanta, por la profesora Catalina Seppi F. San Juan, 1963.

(23) Archivo de los tribunales de San Juan. Merced Real de los Campos La Laja 1593. Copia legalizada 1753. Civiles archivado en caja 325 folio 93, ci. Por Catalina Seppi F. Termas de La Laja, El Salado y Pismanta. San Juan 1963.

(24) Manuscrito: Datos de familia recopilados por Rómulo Yornet. Copia en mi poder.

 

Los Irigoyen de Usúrbil

Ratio:  / 1

     

 

LOS IRIGOYEN

 de Usúrbil, Prov. de Guipúzcoa

por Julio Jorge Pertiné

               

I

                               

Irigoyen es un apellido de antiguo y noble linaje originario de la Alta Navarra, en los Bajos Pirineos, de donde pasó a la provincia de Guipúzcoa, Vizcaya y al distrito de Bayona (Francia), siendo varias las casas de este apellido radicadas en esos lugares.

Etimológicamente viene del vocablo vasco “iri” que significa “pueblo” y “goien” superlativo de “goi” que significa “el de más arriba”, o “pueblo en sitio alto”.

En Guipúzcoa radicaron  casas de Irigoyen en la Villa de Tolosa, en las de Villareal de Urrechu y de Mondragón; en el valle de Anguiozar y en el de Igueldo, en la jurisdicción de San Sebastián, y en Zubieta, en la villa  de Usúrbil.

Los descendientes de dichas casas guipuzcoanas fueron tenidos por notorios hijosdalgo.[1]

Desarrollaremos aquí el linaje proveniente de Usúrbil, villa ubicada en una colina que domina las riberas del río Oria a diez kilómetros de San Sebastián, ciudad a la que perteneció desde el año 1150 hasta que Enrique II de Castilla en el año 1370 le hizo merced de villa con el nombre de “Belmonte de Usúrbil”.

Las armas de la casa de Irigoyen de Usúrbil son: “En campo de gules, un león rampante de oro; bordura azur, con ocho bezantes de oro”.[2]

En Guipúzcoa el apellido se encuentra escrito indistintamente como “Irigoyen”,  “Yrigoien” o  “Yrigoyen”, pero el primero de esta rama de Usúrbil que vino a la Argentina figura en las partidas sacramentales de Buenos Aires y en su testamento como “Jose Antonio de Irigoyen e Ibarrola”, por lo que optamos por mencionar a todos los integrantes del linaje como IRIGOYEN, tal como se llamaron en Argentina.                                                     

  

II

En la segunda mitad del siglo XVIII y primera mitad del XIX, llegaron al Virreinato del Rio de la Plata  tres ramas diferentes de la  familia Irigoyen, dos  provenientes de España, y una de Francia:

La primera y a la que perteneció don Ignacio de Irigoyen y Echenique, provenía de Azpilcueta, en el Valle de Baztán, provincia de Navarra. Nacido allí el 18.9.1725 era hijo de Juan Maria de Irigoyen y de doña Josefa de Echenique. Llegó a Buenos Aires en el año 1759, donde contrajo matrimonio el 24 de septiembre de ese año con Doña Francisca de la Quintana y Riglos, con numerosa descendencia, entre ellos don Bernardo de Irigoyen  abogado, diplomático y político argentino de larga y prestigiosa trayectoria. Sus armas eran: “Ajedrezado de plata y sable”[3]

La segunda, y a la que perteneció don Jose Antonio de Irigoyen e Ibarrola provenía de Usúrbil,  municipio ubicado en Guipúzcoa, País Vasco,  donde había sido bautizado el 18 de noviembre de 1772 (Lib. III, fs.145 vta.). Pasó a América a fines del siglo XVIII, casándose en Buenos Aires el 2 de febrero de 1803 con doña Maria Eusebia de Segurola y Lezica, perteneciente a una  antigua y prestigiosa familia del virreinato. A esta rama perteneció don Ignacio Darío Irigoyen  (1854-1919), personalidad destacada del escenario político argentino, quien fue Ministro de hacienda de la provincia de Buenos Aires (1891-1892), diputado nacional (1904-1906), Gobernador de la Provincia de Buenos Aires (1906-1910) y Senador Nacional (1910-1919).

Posteriormente, a mediados del siglo XIX  arribó a éstas tierras, proveniente de Sare, Bayona, Francia,  don Martín Yrigoyen Dolhagaray, nacido el 18 de septiembre de 1821, quien fuera padre del dos veces Presidente de la República Argentina, don Hipólito Yrigoyen (1852-1933). Según García Carrafa en dicha localidad hubo otra casa solar de Irigoyen que debió tener algún nexo o relación con la casa del mismo apellido del lugar de Añoa, no solo por su proximidad, sino porque algunos datos acusan que tuvieron escudos de armas muy similares.

Curiosamente, los tres políticos citados, que pertenecían a familias provenientes de lugares muy cercanos pero sin vínculos de sangre probados entre ellas,  actuaron en la política argentina en forma ( o época) casi simultánea.

Mientras don Bernardo de Irigoyen era Gobernador de la Provincia de Buenos Aires (período 1898-1902), don Ignacio D. Irigoyen era diputado nacional por esa provincia. Cuando cuatro años más tarde,  éste último asumió como Gobernador de la misma provincia por el período 1906-1910, don Bernardo ocupaba una banca en el Senado de la Nación.

En tanto esto sucedía, don Hipólito Yrigoyen desarrollaba su carrera política, la que lo llevaría a la Presidencia de la República en 1916, y luego, por segunda vez, en 1928.

Azpilcueta, en Navarra,  de donde provenían los antepasados de don Bernardo de Irigoyen está a  45 kilómetros de Usúrbil, de donde eran oriundos los de don Ignacio D. Irigoyen, y a sólo 28 kilómetros de Sare, Francia, de donde provenían los de Hipólito Yrigoyen.

 

III

Mucho se ha escrito sobre las causas de la emigración vasca hacia estas tierras americanas.

Las motivaciones no siempre, ni para todos, fueron las mismas: en algunos casos el mayorazgo, ya que la herencia paterna solía recaer en uno de los hijos, no necesariamente el mayor, lo que relegaba a los demás varones a un papel secundario del que solo podían liberarse emigrando de su tierra o como clérigos; en otros, razones políticas o  económicas  y en  general, el entusiasmo por surcar los mares en busca del nuevo mundo para encontrar allí mayor prosperidad y mejor fortuna.

Algunos fueron personajes conocidos por sus gestas heroicas y sus nombres ya figuran en nuestra Historia, pero muchos otros merecen ser rescatados del olvido ya que también contribuyeron al engrandecimiento de nuestro país con su aporte silencioso.

Por eso este trabajo no se limita a conocer el nombre frío de nuestros antepasados  y sus descendientes, sino que intenta completar esa información genealógica con el análisis del entorno familiar y social en que vivieron y con la investigación histórica de su actuación en estas tierras americanas.  

De esta manera, personajes que ya no están  pero que nos pertenecen,  siguen viviendo en nosotros y nos permiten comprender cómo se formaron estas nuevas estirpes americanas a las que transmitieron no solo su sangre, sino también sus valores, su historia y sus mejores tradiciones.

 Al estudiar la genealogía de mi quinto abuelo don José Antonio de Irigoyen e Ibarrola, primero de este linaje guipuzcoano en arribar a estas tierras americanas y tronco en Argentina de una familia que hundió sus raíces en ella, descubrimos su actuación voluntaria  en ambas invasiones inglesas y siguiendo su rastro encontramos un documento casi inédito que lleva su firma junto a la de otros 23 oficiales del Batallón de Cántabros o Vizcaínos de la Amistad, del que era Teniente de la sexta División, donde piden al entonces Virrey Santiago de Liniers, al Cabildo y a la Real Audiencia de Buenos Aires  que Certifiquen sus méritos y servicios “para que tengamos la dulce satisfacción de trasladar a nuestros hijos y nietos, como un legado precioso y una prueba irrefragable que les enseñe lo que sus padres hicieron, y lo que ellos siguiendo su ejemplo, deben hacer en iguales circunstancias por su Soberano, por su Religión y por su Patria”.

Firmaron dicha petición el 14 de julio de 1807,  los oficiales Ignacio de Rezaval, Juan Angel de Goicolea, Martín de Monasterio, Juan Fernández de Molina, Pedro Martínez Fernández, José Agustín de Lizaur, Juan José Blanco, Norberto de Quirno y Echandía, Juan Antonio de Santa Coloma, Manuel Ortiz Basualdo, Juan de la Elguera, Bernardo de Guanes, Miguel Cuyat, Pedro Andrés de Osua, Juan Pedro de Garbalena, Pedro de Berro y Echevarrene, Elías Galván, Juan Antonio Zelaya, José Antonio de Irigoyen, Pedro Fernández de Pividala, Pedro Real de Asúa, José Matías Gutiérrez, Lorenzo Ignacio Diez y Ruperto Albrellos. [4]

Interpreto este pedido de aquellos valerosos españoles que conformaron el Tercio de Cántabros o Vizcaínos de la Amistad como un mandato de nuestros mayores que nos compromete a transmitir a las futuras generaciones el testimonio que dieron al defender heroicamente la ciudad de Buenos Aires, impidiendo que uno de los ejércitos más poderosos y ambiciosos de aquella época se apoderase de la Capital del Virreinato del Río de la Plata.

En su mayoría eran hombres de negocios que abandonaron sus intereses económicos y se dedicaron durante meses a aprender y ejercitar el manejo de las armas preparándose para la gloriosa defensa de su ciudad y de sus familias, siendo protagonistas anónimos de aquella epopeya.

No hay duda que por sus venas corría sangre hidalga y ardiente, siempre dispuesta a ser derramada en defensa de su Rey, de su Religión, y de su Patria.

 

IV

GENELOGIA

Para el desarrollo de este linaje proveniente de Usúrbil, Guipúzcoa,  hemos utilizado la invalorable información brindada por el Archivo Diocesano de San Sebastián que nos permitió recorrer en profundidad los archivos parroquiales de San Salvador de Usúrbil, donde se encuentran registradas la mayoría de las fuentes documentales que hoy nos permiten conocer más en detalle su genealogía.[5]

                                           

I.- DOMINGO DE IRIGOYEN E IRIGOYEN, b. en la Parroquia de San Salvador de Usúrbil, Guipúzcoa, el  27 de abril de 1609 (B 1°-F° 11vta) [6] , donde consta que es hijo de María Miguel Irigoyen, sin indicarse datos de su padre.

 Casó con Luisa Miravalles, cuya familia procedía de la Villa de Miravalles, del partido judicial de Bilbao. En Alza, villa del partido de San Sebastián hubo una casa de Miravalles, que ostentó las siguientes armas: De oro, con un árbol de sinople y dos lobos de sable, lampasados de gules y empinados al tronco.[7]

Fueron padres de:

I. 1) Pedro de Irigoyen y Miravalles,  b. en Usurbil el 13.02.1648 (1°B-F°92vta)[8]

I. 2) Úrsula de Irigoyen y Miravalles, b. el 19.09.1649 en Usurbil (1°B-F° 96r)[9]

I. 3)  Esteban de Irigoyen y Miravalles, b. en Usurbil el 10.8.1652,  que sigue en II.

I. 4) Martin de Irigoyen y Miravalles, b. en Usurbil el 7.5.1654 (1°B-F° 147 vta.)[10]

I. 5) Magdalena de Irigoyen y Miravalles, b. en Usurbil el 30.7.1656  (1°B-F° 152[11] vta.)

I. 6) Joseph de Irigoyen y Miravalles, b. el 1.10.1658 en Usurbil  (1°B – F° 157 vta.)[12]

I. 7) Asencio de Irigoyen y Miravalles , b. en Usurbil el 29.5.1661 (1°B – F° 163r)[13]

 

II.- ESTEBAN DE IRIGOYEN Y MIRAVALLES,  b. en la Parroquia de San Salvador de Usúrbil el 10.8.1652, (1° B – F° 194r) [14] donde c.m. el 4.5.1693 (2°M-F°35r)[15] con Magdalena Zatarain Zavala, nacida en Gabiria, Guipúzcoa, donde fue b. el 21.2.1652 en la Parroquia de Nuestra Señora de Asunción, h.l. de Joan de Zatarain y de María Joaniz Zavala.

Fueron padres de:

II. 1) Manuel de Irigoyen y Zatarain, b. en Usúrbil el 28.10.1694 (2°B – F° 224)[16]   

II. 2) Francisco de Irigoyen y Zatarain, nacido el 1.11.1697, que sigue en III;

II. 3) Maria Cruz de Irigoyen y Zatarain, b. en Usúrbil el 3.5.1705 (5°B- F°110 vta.)[17]

 

III.- FRANCISCO DE IRIGOYEN Y ZATARAIN, Señor de la Casa de Araeta[18],  bautizado en la Parroquia de San Salvador de Usúrbil el 1° de noviembre de 1697, (2° B – F° 238r)[19] donde falleció el 27 de julio de 1760 (3°D-F°30r)[20]. Contrajo matrimonio en dicha Parroquia el 7.5. 1725 con  Josefa Antonia de Guilisasti y Yarza, (2°M-F° 78r)[21] bautizada también allí el 24.1.1705 (2°B-F°257v) [22], y fallecida el  4.12.1745 (3°D-F°13v)[23].

Francisco Irigoyen y Zatarain falleció en Usúrbil el 18 de mayo de 1741.

La casa solar del linaje Guilisasti estuvo en el barrio Urdayaga, de la Villa de Usúrbil, en el Partido de San Sebastián[24]. Juan Fermín y Juan Nicolás de Guilisasti, hermanos, obtuvieron certificado de nobleza y armas expedido en Madrid el 16 de enero de 1747 por Juan Alfonso Guerra y Sandoval, Cronista del Rey de Armas.[25] Sus armas eran: Escudo dividido en tres cuarteles: 1) En campo de azur, un Rey sentado en un sillón con una cadena de oro que le sujeta el cuello y un cetro en la mano;2) en campo de gules, cinco panelas de plata puestas en sotuer; 3) en campo de oro, tres pinos de sinople sobre ondas de agua y azur y plata.[26]

Doña Josefa Antonia Guilisasti de Irigoyen era h.l. de Miguel de Guilisasti e Yriarte, natural también de Usúrbil, donde fue bautizado el 27.9.1671 en la Parroquia de San Salvador (2°B-76) y de María Yarza, casados en dicha Parroquia de Usúrbil el 21.8.1701; n.p. de Juanes de Guilisasti y Cabala y de María de Yriarte y Agorreta, n. el 2.4.1612; b.p.p. de Domingo de Guilisasti y de Catalina Cabala; b.p.m. de Martín Yriarte y María de Agorreta, todos de Usúrbil, Guipúzcoa.

Fueron hijos de este matrimonio:

1.-  María Magdalena Irigoyen y Guilisasti, bautizada en Usúrbil el 16.3.1726 (2°B – F°328v) [27]

2.- Ana Joaquina Irigoyen Guilisasti, bautizada en Usúrbil el 12.3.1727 (2°B – F° 332r)[28];

3.- José Manuel de Irigoyen y Guilisasti bautizado el 17.8.1729, que sigue en IV.

4.- José Francisco de Irigoyen Guilisasti, bautizado el 244.5.1732 (2°B- F°350v)[29]; y

5.- Juan Fermín de Irigoyen Guilisasti, bautizado en Usúrbil el 29.11.1736 (2°B – F° 367v)[30]. Litigó su hidalguía en Usúrbil en 1761, ante el escribano Francisco Ignacio de Gaztañaga[31], siendo calificado como Hidalgo por las Juntas Generales de Guipúzcoa y sus Juntas Ordinarias.[32]

 

IV.- JOSE MANUEL DE IRIGOYEN Y GUILISASTI, nació en Usúrbil el 16 de agosto de 1729, fue bautizado al día siguiente en la Parroquia de San Salvador,(2°B-F°341r)[33] donde también contrajo matrimonio el 17 de febrero de 1754[34] con su prima segunda María Brígida de Ibarrola e Irigoyen, n. en Usúrbil y b. en la Parroquia de San Salvador el 9.10.1734, (2°B-F° 359r)[35]h.l. de Pedro Ibarrola Aizpurua y de Maria Manuela Irigoyen Goicoechea, casados éstos últimos en dicha Parroquia de San Salvador de Usúrbil el 29.06.1720. (LM 2°-F° 72r).

El apellido Ibarrola, también solía escribirse como Ybarrola, y según Julio de Atienza tenían casas solares en el barrio de Eleizalde, en Usúrbil, y también en Irún, donde su casa tenía piedra armera.

Sus armas son: Cortado: primero, de plata, con dos lobos de sable, andantes, uno detrás de otro, y segundo, de oro, con cinco panelas de sinople, puestas en sotuer.

Don Pedro de Ibarrola y Aizpurúa nació en Usúrbil el 10 de abril de 1696 (2°B) [36] y era h.l. de Martin Ibarrola y Gaztañaga (n. en Usúrbil el 21.2.1667)  y de  Maria Asencia Aizpurúa y Aizpurúa (n. en Usúrbil el 10.5.1668); n.p. de Asencio de Ybarrola , y de  Catalina Gaztañaga y Cardaberais,(n. 17.8.1642)  hija de Sebastián Gaztañaga y de Isabel Cardaberais; y n.m. de Pedro Aizpurúa y Unca (n. 8.9.1644) y de Catalina de Aizpurúa y Portu, (n. en Usúrbil el 1.11.1645); b.m.p. de Domingo Aizpurúa y Hoa (n.30.8.1598) y de Mariana Unca;  y b.m.m. de Miguel de Aizpurúa y de Catalina Portu.

Maria Manuela Irigoyen y Goicoechea n. en Usúrbil el 16.9.1691 y era hija de Martin de Irigoyen y Miravalles (Ver I 1.4) quien el 14.4.1684 casó con  Catherina Goicoechea; n.p. de Domingo de Irigoyen y de Luisa Miravalles. Por lo tanto Doña Brígida de Ibarrola de Irigoyen era al igual que su marido Jose Manuel de Irigoyen y Guilisasti, bisnieta del fundador de ésta rama familiar, Domingo de Irigoyen e Irigoyen.

Fueron padres de:

IV. 1)Maria Teresa Nicolasa de Irigoyen Arateta e Ibarrola, nacida en Usúrbil el 9.8.1755 (3° B – F° 66r)[37] ;

IV. 2) María Manuela de Irigoyen e Ibarrola, n. en Usúrbil el 15.6.1758 (3°B – F° 77r)[38],

IV. 3) Ignacio Antonio de Irigoyen e Ibarrola, n. en Usúrbil el 27.3.1761 (3°B – F° 90r)[39];

IV. 4) Maria Joaquina Prudencia de Irigoyen e Ibarrola, n. en Usúrbil el 28.4.1763 (3°B – F° 98r)[40];

IV. 5) Juan Fermín de Irigoyen e Ibarrola, n. en Usúrbil el 18.2.1765 (3°B – F° 105v)[41]. En algunos documentos figura como Juan Fermín  Irigoyen de  Araeta,  uno de los famosos vecinos de San Sebastián que tras el incendio y saqueo de la ciudad por las tropas de Wellington, el 31 de Agosto de 1813, acordaron en Zubieta la reconstrucción de la ciudad.[42] Contrajo matrimonio el 11 de septiembre de 1799, en San Sebastián, en la parroquia de San Vicente Mártir con doña Ana Antonia de  Yzaguirre y Otermin, falleciendo en Usúrbil el 22 de abril de 1830. (3°D-F° 114v)[43] y dejando numerosa descendencia.

IV. 6) Maria Margarita de Irigoyen e Ibarrola, n. el 27.8.1769 (3°B – F°127r)[44]

IV. 7) Jose Antonio de Irigoyen e Ibarrola, n. el 18.11.1772, que sigue en V

IV. 8) Miguel Francisco de Irigoyen e Ibarrola, n. en Usúrbil el 25.5. 1775, que también viajó a Buenos Aires, donde figura como padrino en la partida de nacimiento de su sobrina Cipriana de Irigoyen y Segurola;[45]

IV. 9) José Francisco de Irigoyen e Ibarrola, n. en Usúrbil el 6.6.1779. 

 

V. JOSE ANTONIO DE IRIGOYEN E IBARROLA, nació en Usúrbil, Guipúzcoa, donde fue bautizado el 18 de noviembre de 1772 en la Parroquia de San Salvador  (Lib.III, fs. 145).[46]

Siendo muy joven partió para América, estableciéndose en Buenos Aires.

Fue tronco  en Argentina de esta rama de la familia Irigoyen proveniente de Usúrbil, pero no obstante su numerosa descendencia, el apellido Irigoyen se extinguió aproximadamente a mediados del siglo XX, ya que de sus cuatro hijos varones sólo uno se casó y la descendencia de éste mantuvo varonía sólo por tres generaciones más.

Contrajo matrimonio en Buenos Aires el 2 de febrero de 1803 con doña María Eusebia de Segurola y Lezica  nacida en Buenos Aires el 15 de marzo de 1780, e hija legítima de Francisco de Segurola y Oliden, y de doña María Bernarda de Lezica y Alquiza.

A través de su matrimonio se vinculó con prestigiosas familias de Buenos Aires, pasando a integrar una numerosa red familiar con fuertes vínculos sociales, económicos y religiosos.                         

Por línea paterna, doña Maria Eusebia pertenecía a una antigua familia cuyos antepasados eran originarios de la casa solar e infanzona de Segurola en  Azpeitia, Guipúzcoa. Su tatarabuelo, don Domingo de Segurola y Alcorta ,  el 10 de noviembre de 1642 ganó pleito de hidalguía contra la Villa de Azpeitía y sus vecinos, ejecutoria en la que consta su genealogía y su origen en la casa solar infanzona de Segurola. Un siglo y medio después, en el año 1776, sus bisnietos don Sebastián de Segurola y Oliden, Caballero de Calatrava, de destacadísima actuación en La Paz, Alto Perú, y su hermano don Francisco de Segurola y Oliden, pasaron al Río de la Plata en la expedición de don Pedro de Ceballos destinada a defender Colonia del Sacramento de los ataques portugueses.[47]  Sus armas eran: “Sobre campo de sinople, banda de oro con dragantes de lo mismo, linguados de gules, acompañada de dos flores de lis, una a cada costado” [48]

Don Francisco de Segurola y Oliden se radicó en Buenos Aires, donde se casó con doña Maria Bernarda de Lezica y Alquiza, por lo que doña Maria Eusebia de Segurola era nieta, por línea materna de don Juan de Lezica y Torrezuri, natural de Cortezubi, Vizcaya, quien vino a América en 1734 como ingeniero para reparar el fuerte de El Callao, en el Virreinato del Perú, pasando luego a la ciudad de La Paz en el interior del Alto Perú, hoy Bolivia. Fue Maestre de Campo, corregidor de Pacajes y Uribamba, alcalde de La Paz y luego de Buenos Aires (1766), donde se radicó en 1748, ocupando entre otros los cargos de Alférez Real y Regidor del Cabildo de Buenos Aires. Fue patrono y benefactor del  Santuario de Lujan.

Hacia el final de su vida, don Juan de Lezica y Torreuri era uno de los vecinos más acaudalados e influyentes de Buenos Aires, dando inicio a uno de los clanes más poderosos del Virreinato del Río de la Plata.Por su fortuna era el tercero entre los vecinos de la ciudad en 1766.[49].

Se había casado en la catedral de La Paz en febrero de 1736 con doña Elena de Alquiza y Peñaranda, hija de Felipe de Alquiza y de María de Peñaranda y Rengifo, quien algunos sostiene que descendía de los incas soberanos del Perú.

Su bisabuelo paterno, don Juan de Lezica hizo levantar en 1730 una información de nobleza de sus hijos para que les sirviera de comprobante y pudieran gozar de todos los privilegios  donde quiera que fuesen. De dicho documento, fechado en Guernica, extractamos lo siguiente:”…..que sus cuatro hijos, Juan, José, Domingo e Ignacio, todos menores de veinticinco años, son legítimos habidos en el matrimonio de dicha Maria de Torrezuri, mi mujer, y nietos también legítimos por parte paterna de Juan de Lezica Mestuaitua y Antonia de Gaceaga, su legítima mujer, y por la materna de Domingo de Torrezuri y Francisca de Astoreca, su mujer, y dichos Juan, José, Domingo e Ignacio de Lezica y Torrezuri, mis hijos legítimos y de dicha Maria de Torrezuri, mi mujer, como tales y como nietos de los demás susodichos, son cristianos viejos, limpios de toda mala raza de indios, moros, agates, mulatos, penitenciados por el Santo Oficio, y de cualquiera otra secta mala y reprobada, y asimismo son nobles hijosdalgo como vizcaínos originarios y descendientes de las casas solares infanzonas de Lezica, sita en dicha anteiglesia de Cortezubi, de Torrezuri en el Consejo de Aranguin, la de Gaceaga en la anteiglesia de Gantiguiz de Arteaga, la de Astoreca en la de Larrabezua, y todos en la tierra llana infanzona de este muy noble y muy leal Señorío de Vizcaya..”[50]

Las armas de la familia Lezica son: "Escudo cuartelado en sotuer, en jefe, tres corazones de gules, en campo de sinople; En los flancos, en campo de plata, un lobo pasando debajo del histórico árbol de Guernica. Bordeado el blasón con la cadena de oro en gules.”[51]

Maria Eusebia de Segurola y Lezica de Irigoyen, era una de los 14 hijos del matrimonio Segurola-Lezica, por lo que el grupo familiar estaba conformado por una gran cantidad de hermanos y primos tanto por los Segurola como por los Lezica que fueron tronco de  familias  representativas de la época colonial: los Segurola Lezica, los Segurola Roxas y Foronda, los Ramos Mejia Segurola, los Riglos Lezica, los  Zapiola Lezica, los Lezica Reyna Cáceres, Lezica y Vera Mujica, etc.

Era sobrina carnal de Sebastián de Segurola y Oliden, quien como ya dijimos era Caballero de la Orden de Calatrava de destacadísima actuación en La Paz, Alto Perú y hermana del  Canónigo  Saturnino de Segurola, doctor en teología, catedrático de anatomía, diputado y Deán de la Catedral de Buenos Aires; cuñada de don Manuel Ortiz Basualdo casado con su hermana Maria de la Cruz Segurola Lezica, de destacada actuación en las invasiones inglesas; de  Juan Antonio Goicolea Larronde, casado con Maria Bnita Segurola Lezica; de Juan Bautista de Elorriaga Urízar, esposo de Maria Leocadaia Segurola Lezica, dueños de los famosos “Altos de Elorriaga” una de las pocas casas sin ochava que aún perduran en Buenos Aires; de Francisco Antonio de Letamendi Osoneta, casado con Maria de los Dolores Segurola y Lezica, primer bibliotecario,(1810) y Director de la Biblioteca Pública, Director de la Casa de los niños Expósitos, Diputado por Buenos Aires en la Asamblea de 1815, profesor de anatomía y bibliófilo, dueño de la famosa “Chacra de Letamendi”, una de las explotaciones rurales más importantes de la época colonial. Fue uno de los grandes amigos de Santiago de Liniers, con quien mantuvo intensa correspondencia durante 1809 y 1810 hasta pocos días antes de su fusilamiento[52]; y de Juan Bautista de Chavarria Bardignan, casado con Maria Serapia Segurola Lezica.

Aldo Marcos de Castro Paz en su trabajo “El Patrimonio de una Casa Porteña del siglo XIX”[53] sostiene que “en aquel tiempo todos los vascos interactuaban asiduamente en razón de la coincidencia del lugar de nacimiento, la amistad sustentada desde la niñez y el hecho de compartir el mismo batallón durante la defensa de la ciudad de Buenos Aires….. . Es más, los sucesos y la salvaguardia misma de la metrópoli trajeron como derivación una mayor conciencia de lo que todos juntos –sin diferencias- eran capaces de alcanzar. Por lo demás, Ortiz Basualdo integraba con D. Martín de Monasterio y Sarratea, don José Santos de Incháurregui y sus hjos Domingo y Jose Manuel, D. Juan A. de Goicolea, D. Jose Antonio de Irigoyen, el Batallón de Voluntarios Urbanos Cántabros de la Amistad que se cubrió de gloria en las gestas de 1807.”

Muchos de ellos, además, eran parientes. Santa Coloma estaba casado con Ana Maria de Lezica; Irigoyen con Eusebia de Segurola y Lezica; Incháurregui, con Maria Josefa Ruiz de Gaona Lezica; Goicolea, con Benita de Lezica; (Aldo Marcos de Castro Paz, “Sautu”, en Los Vascos en la Argentina. Familias y Protagonistas, 3ª. Ed. Fundación Vasco Argentina Juan de Garay, Bs. A. 2006 pag. 480-483).

José Antonio de Irigoyen figura entre los principales vecinos y comerciantes de Buenos Aires que el 25 de septiembre de 1806 presentaron ante el Cabildo un largo memorial respecto de la penetración de extranjeros y de las reales licencias concedidas por S.M. a comerciantes angloamericanos así como las perniciosas consecuencias que ello tendría para el comercio nacional. “El cuadro que pinta el memorial es escalofriante y predice que la tierra se cuajará de extranjeros, con corrupción de religión y costumbres….Son muchos los espías disfrazados con traje de comerciante. Por ello es necesario no sólo expulsarlos, sino impedir el ingreso de los que vengan con pretexto de arribadas y comercio permitido con neutrales, comercio que debe ser prohibido, a pesar de las buenas intenciones de S.M.”[54].   

Es posible que  hubiese viajado a América junto con su hermano Miguel Francisco de Irigoyen, ya que éste último aparece en Buenos Aires como padrino de bautismo de Cipriana Irigoyen Segurola, una de las hijas de Jose Antonio.

Su participación en la primera invasión inglesa.

El  25 de junio de 1806, cuando el Virrey Sobremonte tomó conciencia de la presencia de la flota inglesa en el Rio de la Plata, la gente se volcó a las calles para ver al enemigo. [55]

“Los cuarteles y las milicias y el propio Fuerte se llenaron de voluntarios que con todo entusiasmo y fervor patriótico reclamaron armas y municiones. Los “Urbanos del Comercio”, como luego se los llamó,  se reunieron en el patio de armas de la Fortaleza, donde el Virrey desde un balcón o desde la azotea de sus aposentos, observaba las operaciones de las naves enemigas con la ayuda de un catalejo o telescopio”[56].

Jose Antonio de Irigoyen e Ibarrola  junto con  su hermano Miguel y su concuñado Manuel Ortiz Basualdo figuran entre los 103 comerciantes que acudieron ese día al Fuerte de Buenos Aires a recibir armas para enfrentar a los invasores[57].

A éstos Urbanos, casi todos gente del comercio, se les entregó –hasta donde alcanzaron- un fusil con bayoneta y cartuchera, pero en casi todos los casos el fusil carecía de piedra y las  cartucheras de municiones”[58].

“Fueron tantos los voluntarios que acudieron a la alarma que de inmediato se procedió a formar cuatro compañías nuevas, cuyo mando se confió a los capitanes D. Manuel Ortiz Basualdo, D. Ramón Giménez y Navia, Enroque Cardoso y Francisco del Carro y Zamudio”[59].

 “Entre las 3 y las 4 de la tarde el virrey ordenó que saliese el regimiento de Urbanos de Comercio a las Barracas que dominan el Riachuelo, al mando su comandante don Jaime Alsina y Verjes, distinguido sujeto de este comercio”.[60] ”Con las primeras luces del día, los ingleses, parapetados detrás de la casa de Gálvez, abrieron fuego de cañón y de fusilería contra nuestras líneas, que escasas de armas de fuego y también de municiones, muy pronto hubieron de batirse en retirada, pero sin perder la vergüenza, cediendo terreno de a poco. Los jefes inmediatos: Azcuénaga, Giannini, Olondris, se portaron con honor, sin esconderse, erguidos y serenos sobre sus cabalgaduras”.[61] “Los Urbanos de Comercio, situados sobre las Barracas, ansiosos por entrar en combate, fueron conminados por el brigadier de la Quintana a replegarse lo más rápidamente a la Fortaleza…Fue una marcha llena de indignación y de reflexiones. Cuando llegaron, el desconcierto y el desorden reinaba en la Fortaleza. Las milicias, tumultuosas y excitadas, solicitaban salir para atajar a los ingleses; algunos oficiales pergeñaban planes para emplazar cañones en las calles de acceso, abrir trincheras y luchas hasta donde se pudiese. Todos deseaban pelear, pero los jefes, perplejos, se estuvieron sin hacer nada hasta que el brigadier José de la Quintana, a quien correspondía el mando superior , recibió instrucciones del señor Virrey, por intermedio de su ayudante D. Joaquín Maestre, quien le expresó: “El Sr. Virrey me ha encargado decir a Ud. que se haga lo que buenamente se puede, no sea cosa que por hacer una resistencia obstinada tenga que sentir la ciudad y su vecindario; que en todo caso procure Ud. hacer una capitulación honrosa”.[62]

La carga de las fuerzas invasoras forzó una retirada general de los defensores que no pudieron detener su avance y el 27 de junio las autoridades virreinales aceptaron la intimación de Beresford y entregaron Buenos Aires a los británicos. Esa misma tarde, las tropas británicas desfilaron por la Plaza Mayor y enarbolaron la bandera del Reino Unido que permanecería allí por 46 días..

Desde el momento en que se izó la bandera en el Fuerte de Buenos Aires, comenzó la resistencia y los españoles peninsulares y los criollos se unieron en pos de un objetivo común y superior: reconquistar la ciudad perdida, lo que se consiguió el 16 de agosto de 1806 luego de  una encarnizada lucha por las calles de la ciudad.

Su participación en la segunda invasión

Tras la capitulación de Beresford y ante la posibilidad de una nueva invasión, el 6 de septiembre de 1806 el entonces Virrey Santiago de Liniers emitió su conocida proclama instando a la población a organizarse en diversas milicias urbanas, separadas según sus distintos orígenes geográficos:

“Vengan, pues, los invencibles cántabros, los intrépidos catalanes, los valientes asturianos y gallegos, los temibles castellanos, andaluces y aragoneses; en una palabra, todos los que llamándose españoles se han hecho dignos de tan glorioso nombre. Vengan, y unidos al esforzado, fiel e inmortal americano, y a los demás habitadores de éste suelo, desafiaremos a esas aguerridas huestes enemigas que amenazan envidiosas invadir las tranquilas y apacibles costas de nuestra feliz América.”

Como consecuencia de esta convocatoria se formaron los famosos Tercios Españoles Voluntarios de Buenos Aires, de tan destacada actuación en la segunda invasión inglesa.

Los nativos constituyeron cinco fuertes batallones de infantería. Los Patricios reunían a los vecinos de Buenos Aires; los Arribeños, a los de las provincias del interior.

En cuanto a los españoles, se dividieron en cinco tercios: Andaluces, Cántabros, Catalanes, Gallegos y Montañeses, sin que cada uno fuera exclusivo de la región que representaban, pues ingresaron oriundos de otros lugares e hijos de peninsulares nacidos en el Virreinato.  Los soldados elegían a sus oficiales, y éstos a los jefes.  Cada unidad contaba con vistosos uniformes, adquiridos con el peculio de sus propios integrantes, quienes se hacían cargo de solventar el vestuario de los soldados que no contaban con recursos para adquirirlo. Las banderas distintivas de los cuerpos eran también producto del aporte económico de sus miembros.

El Tercio de Vizcaínos o Cántabros de la Amistad estaba formado por ocho compañías y Jose Antonio de Irigoyen e Ibarrola fue elegido como Teniente de la Sexta Compañía de Vizcaínos y Navarros, bajo las órdenes del Capitán Juan de la Elguera.

Al inicio de este trabajo mencioné la existencia de un documento casi inédito, donde el Comandante y oficiales del Batallón de Cántabros o Vizcaínos de la Amistad pedían al entonces Virrey Santiago de Liniers, al Cabildo y a la Real Audiencia de Buenos Aires una Certificación de su desempeño haciendo una crónica de su gesta histórica relatando los méritos y servicios del Batallón  “para que tengamos la dulce satisfacción de trasladar a nuestros hijos y nietos, como legado precioso y una prueba irrefragable que les enseñe lo que sus padres hicieron, y lo que ellos a su ejemplo deben hacer en iguales circunstancias por su Soberano, por su Religión y por su Patria”.[63] El pedido de certificación de méritos y servicios lleva la firma de Ignacio de Rezaval como Comandante del Batallón y la de sus 23 oficiales entre las que se encuentra la de José Antonio de Irigoyen e Ibarrola, mi quinto abuelo.

En la mencionada relación de méritos y servicios, que lleva fecha del 14 de octubre de 1807, se hace una breve y sencilla narración de los hechos en que tuvo activa participación el batallón de Cántabros por lo que es de señalar su enorme contenido histórico.

Por eso dejaremos que sean los propios protagonistas, a través de sus palabras, quienes nos relaten los detalles de su participación en aquellas históricas jornadas, avalados por las valiosísimas certificaciones expedidas a su favor:

…El ardor con que este cuerpo emprendió los ejercicios doctrinales de la táctica militar, excede a toda comparación, y fueron tales sus progresos, que al poco tiempo se puso en estado de competir por la exactitud y regularidad de sus maniobras con las mejores tropas de línea. No es esta una necia o vana jactancia, sino una verdad constante, acreditada con los brillantes ensayos públicos, que merecieron los más lisonjeros elogios de V.S. y el aplauso general del pueblo. Tal era su anhelo, tal su deseo de instruirse, que para conseguirlo, no perdonó los mayores sacrificios…”

“…Cuando en Enero del presente año trató V.S. de ir al socorro de la Plaza de Montevideo, que los enemigos tenían asediada, se propuso a los cuerpos que diesen para esta expedición cierto número de hombres, de aquellos que voluntariamente se ofreciesen; y reunido el nuestro para ese efecto, apenas oyeron la proposición (V.S. presenció esta interesante escena) que estaban todos prontos a marchar en el momento mismo. Pero no siendo conciliables sus deseos con la necesidad de dejar esta Capital suficientemente guarnecida, fue preciso reducir el contingente a ciento y cincuenta, que con sus respectivos Oficiales acompañaron a V.S. incorporados en el Ejército auxiliar…”

“…Llega en esto la noticia de que los enemigos se habían apoderado de la Colonia, y que reuniendo allí fuerzas considerables trataban de realizar su proyectada invasión á esta Capital: V.S. redobla su zelo, activa los preparativos de defensa, y entre otras cosas dispone que el batallón de Cantabria se traslade á guarnecer el punto y batería de los Olivos, donde según todas las probabilidades, se creía que intentarían el desembarco: la orden se hizo saber el 15 de Marzo bien entrada la tarde, el tiempo estaba lluvioso, y con todo eso a las oraciones estuvieron todos reunidos en la Plazuela de Santo Domingo prontos a marchar en aquella misma hora, sin oírse ni una queja, ni una expresión que diese la menor idea de un descontento, siendo así que todos o los más eran unos hombres de negocios, que abandonando sus casas, sus familias, y los intereses propios y ajenos, para arrostrar fuera de sus hogares los peligros de la guerra,…permaneciendo en aquel destino, rondando la costa día y noche, hasta el 24 del propio mes, que disipado el temor de próximo ataque, ordenó V.S su relevo, y volvieron a sus familias, no para descansar, sino para continuar las fatigas ordinarias de la guarnición”.

…El orden progresivo de los sucesos nos conduce a recordar aquellos tristes días del mes de junio en que V.S. recibió avisos positivos de que la grande expedición partía de Montevideo para atacarnos: descúbrese ya en nuestro horizonte el enjambre de bajeles, y son frecuentes las alarmas. En todo acude el batallón de voluntarios de Cantabria al punto de su reunión con tal presteza, que es siempre el primero, sin que se le aventajen jamás en puntualidad, ni aun los cuerpos sujetos a cuartel. El enemigo efectúa su desembarco, avanza, y V.S. dispone la salida del ejército al otro lado del puente de Barracas. Llega nuestro turno, y la tarde del 1° de julio marchamos con la segunda división a situarnos en el puesto que nos está señalado. Pasamos aquella noche sobre las armas….

Al cambiar de rumbo las tropas inglesas, el Batallón de Cántabros es enviado a defender la Plaza de Misirere: “…la presencia de V.S. reanima nuestro espíritus; pero el enemigo no nos da tiempo de respirar. Déjase ver, y rompe sobre él un fuego vivísimo de cañón y de fusil al que respondió con igual energía, y dura hasta que V.S. viendo la desproporción de las fuerzas, y la proximidad de la noche, ordena la retirada que las circunstancias impide se haga en regla. Algunos de nuestros compañeros riegan con su sangre el campo del honor y mueren allí mismo con el desconsuelo de no saber la suerte que correrá la Patria…” “…Unos siguen a V.S. a la Chacarita, otros extraviados con la obscuridad caen prisioneros de guerra, y el mayor número se reconcentra, a la Plaza, decididos, a sepultarse entre sus ruinas, antes que sobrevivir a la desgracia de verla subyugada por los enemigos de su religión y de su Rey.”

Amaneció por fin  el memorable día 5 de julio, y con los primeros crepúsculos de la aurora, se advierten las señales que indican un ataque general: empieza éste por diversos puntos, sucedense rápidamente los felices sucesos, y en todos tienen parte los individuos del batallón de Cantabria. En la calle de S. Miguel, son derrotados y aturdidos por el fuego de la compañía de Castellanos que estaba situada en las inmediaciones de aquel templo: en la de la Merced y sus cercanías se distinguen nuestros cazadores: en la del Correo la 2.de Vizcaínos hace morder la tierra a cuantos tuvieron la audacia de asomarse al alcance de sus tiros; en la casa de Elordi, que actualmente habita nuestro Ayudante D. Juan de Molina, se habían hecho fuertes una considerable porción de ingleses; pero reuniéndose un competente número de soldados de varias compañías del batallón, que ocupaban aquellos alrededores….acometen, y contribuyen eficazmente a su rendición, haciéndolos prisioneros”.[64]

Con fecha 20 de octubre de 1807 Santiago de Liniers CERTIFICA la actuación bélica del batallón al que se refiere “como un cuerpo que desde su origen fue el más perfecto modelo de aplicación, zelo, constancia, y disciplina, y que en el combate empeñado con el enemigo al poco rato se sostuvo con una dignidad, firmeza, valor, y entusiasmo dignos del mayor elogio, obligándole con su vigorosa resistencia a contenerse en aquel paraje, sin proseguir por entonces el ataque a pesar de la ventaja del número…”

“Ojalá que la memoria de su heroísmo pase a la más remota posteridad y que transmitiéndose de generación en generación sirva de eterno ejemplo a sus descendientes, para que imitando las virtudes de tan honrados y valientes padres, sepan como ellos sacrificarse generosamente por su Religión, por su Rey y por su Patria!”  Fdo: Santiago de Liniers.[65]

El 10 de diciembre de 1807 el Cabildo de Buenos Aires expide también una certificación de servicios a favor de los integrantes del mismo batallón “Declarando: que éste tercio ha sido entre todos los voluntarios de infantería el primero en organización, pericia militar, exemplo y empresas, dando en la tarde del 2 de julio último el más relevante testimonio de lo que pueden llegar a hacer los hombres, quando son animados de tan nobles sentimientos. Y deseando este Cabildo manifestar su reconocimiento a éstos generosos patriotas, que posponiendo sus comodidades, tráfico e intereses no solo han tenido la más asidua contracción a exercicios, retenes, destacamentos y puntos de mayor riesgo, sino que uniformados a sus expensas han hecho cuantiosas erogaciones, así para gratificación de su primitivo comandante, compra de instrumentos, y sobresueldo de instrumentarios, como para el socorro de los Camaradas pobres del mismo tercio, (del sostén de cuyas familias salieron también garantes quantos voluntariamente se prestaron al auxilio de Montevideo en lo crítico del asedio) declara con la imparcial sinceridad que le caracteriza, de quanto le es deudora esta Ciudad en el ataque último á su heroico esfuerzo, que le hace acreedor a la memoria de este Pueblo en cuyo nombre y en el suyo particular le tributa éste Cabildo las más rendidas gracias; protextando perpetuará en su archivo testimonio de tan honrosos documentos, que les devolverán originales, con las copias legalizadas que pidieren, a los Comandantes y Oficiales representantes para los laudables fines que se proponen. Sala Capitular de Buenos Aires Diciembre 10 de 1807.= Martín de Alzaga = Esteban Villanueva = Manuel Mancilla =Antonio Pirán = Manuel Ortiz de Basualdo =Miguel Fernández de Agüero = José Antonio Capdevila = Juan Bautista Ituarte = Martín de Monasterio = Benito de Iglesias.[66]

En similares términos se expidió también la Real Audiencia con fechas el  y 12 de febrero de 1808.[67]

La actuación de José Antonio de Irigoyen en  aquellas históricas jornadas consta también en el testimonio de don Juan Francisco de Minondo, yerno de don Martín de Alzaga, conocido vecino y comerciante de la Capital que participó como soldado de la sexta Compañía de Vizcaínos y Navarro, quien al pedir certificación de su actuación en la misma relata que  “en la arriesgada acción de los Corrales de Miserere, donde tuve ocasión de señalarme matando a un oficial enemigo que con temeroso arrojo se dirigía a caballo hacia uno de nuestros cañones constándole ello…. al Teniente de mi compañía Don José Antonio de Irigoyen, quien entonces ejercía las funciones de capitán por enfermedad de su propietario…”.[68]

Otro valioso testimonio sobre la actuación de éste heroico batallón lo dio Bernardo de Velasco quien tuvo a su cargo la  organización de la defensa de Buenos Aires ejerciendo el cargo de  Sub Inspector y Mayor General del Ejército del Río de la Plata:

Este valeroso cuerpo, es uno de los que formaron la 2. división de mi mando, y el que con imponderable esfuerzo, a impulsos del honor me siguió la tarde del 2 de Julio último en una rápida y penosa marcha, con el objeto de detener al enemigo que con la mayor celeridad se dirigía a esta Capital, consiguiendo salirle al encuentro en los Corrales de Miserere, cubriéndose de gloria, quitándole como de las manos la presa de esta Capital, que sin duda hubiera caído bajo del yugo británico, si el enérgico valor de estos forzados combatientes no hubiesen contenido los progresos de tan superior enemigo, imponiéndole terror, y causándole la pérdida de más de 300 hombres y considerable número de oficiales muertos. Con igual ardor contribuyo este batallón a la completa derrota que las armas de S.M. consiguieron sobre los enemigos que el inmediato día 5 apostando sus compañías en las azoteas, y en otras partidas volantes por las calles, llevando delante de si el estrago, la muerte, y el terror del numeroso Ejército inglés, que creyó dominar a toda esta América meridional; cuyos distinguidos servicios, dignos de perpetuarse en la memoria de sus descendientes, y compatriotas, gloria á que aspiran el Comandante y Oficiales de estos valerosos voluntarios, certifico como testigo ocular y que logre el honor de tenerlos a mis órdenes en las referidas acciones.= Bernardo de Velazco.”[69]

José Antonio de Irigoyen e Ibarrola testó, estando gravemente enfermo, en la ciudad de Buenos Aires el 22 de mayo de 1819, falleciendo 9 días después, o sea el 28 de mayo de aquel año.

En su testamento dice ser Hermano de la venerable Orden Tercera de Penitencia de Francisco y pide ser enterrado con el hábito de San Francisco y enterrado en su convento. Declara ser propietario de una casa ubicada en el Partido de la Catedral, calle Cabildo N° 75, al poniente, a media cuadra de la plaza, y de una quinta inmediata al Hospicio de Misioneros, calle de la Imprenta, también al poniente.

En su sucesión se declaran tres esclavos de su propiedad: Clemente, albañil, de 25 años; Cipriano, sirviente de 20 años, e Isidora, de todo servicio, de 50 años.

Del matrimonio de Jose Antonio de Irigoyen e Ibarrola y Maria Eusebia de Segurola y Lezica, nacieron:

1.- Juan José de Irigoyen y Segurola, que sigue en VI.

2.- Maria Encarnación Josefa Irigoyen  y Segurola,  bautizada por su tio abuelo el presbítero Francisco Javier de Lezica y Alquiza el 25 de marzo de 1805 en La Merced, siendo sus padrinos Jose Santos Inchaurry y Maria Benita Segurola[70];

3.- Maria Cipriana Irigoyen y Segurola nacida el 26 de septiembre de 1806 y bautizada en Nuestra Señora de la Marced por su tío carnal Saturnino Segurola. Fueron padrinos Miguel Francisco de Irigoyen y Maria Francisca de Gaona. Contrajo matrimonio en 1825 con Pedro José Bentura Guido y Aois (1791-1845)[71], hijo de Pedro Guido Saenz y de Juana María de Aoiz Martínez de Arce.

Fueron padres, de:

3.1. Pedro José Bentura Guido Irigoyen, n. en 1826.

3.2. Federico Benito Guido Irigoyen, n. en 1828, casado con Eusebia Sagastume Irigoyen.

3.3. Eulogio Mauricio Guido Irigoyen, n. en 1839.

4.- Maria Indalecia de los Dolores Irigoyen Segurola, n. el 21 de mayo de 1808 y bautizada en Nuestra Señora de La Merced  por su tío Saturnino Segurola, siendo padrinos sus tíos Dn. Manuel Ortiz Basualdo y Dña. Maria Dolores Segurola y Lezica[72].

 Contrajo matrimonio el 17 de agosto de 1833 con  José Joaquín Sagastume López (1797-1848) hijo de  Ignacio Antonio de Sagastume y Artola y de María del Pilar López y Arisgoitía y fueron padres de:

4.1.- Indalecia Sagastume Irigoyen bautizada el 31 de agosto de 1834 en Concepción del Uruguay, donde falleció el 11 de marzo de 1888. Contrajo matrimonio con su tío José María Fidelio Sagastume López, con descendencia;

4.2- José Joaquín Sagastume Irigoyen, nacido en  1836, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina, donde  fallecido el  5 Febrero de 1887.

En octubre de 1866 c.m. con Medarda de Urquiza y Cardoso, hija del General Justo José de Urquiza y de Cándida Cardoso Pérez. Fueron padrino de la boda doña Indalecia Irigoyen de Sagastume y el General Justo José de Urquiza. “Como las familias tenían una larga amistad, el matrimonio gozó de la bendición del General: otra vez una de sus hijas había unido su destino con un leal colaborador de su gobierno en quien confió plenamente y a quien  nombró en cargos de importancia”.[73]

Doña Medarda Urquiza de Sagastume pasó la niñez junto a su madre, y en su adolescencia fue a vivir con su padre al palacio de San José, tal como lo hacían sus hermanas.

Don José Joaquín Sagastume Irigoyen era abogado y fue diputado provincial. En 1863 fue designado juez de primera instancia. Ocupó el cargo de presidente del Banco Entrerriano en 1887 y alternó sus actividades profesionales con la de hacendado, explotando el establecimiento Santa Rosa, ubicado en el departamento Uruguay. El 11 de abril d 1870 estaba en Concepción del  Uruguay cuando se enteró del asesinato de su suegro el General Urquiza, y junto con Teófilo de Urquiza y otros destacados vecinos se dirigió al palacio de San José, a donde llegaron a la madrugada, y los asesinos huyeron al oír que se aproximaban. Encontraron a la familia refugiada en el mirador. Encabezó la comitiva que trasladó los restos  del General a Concepción del Uruguay, y los defendieron del ataque de las fuerzas de López Jordán, hasta que llegaron a la casa de Ana de Urquiza.

De dicho matrimonio nacieron seis hijos:

4.2.1.- Joaquina Sagastume y Urquiza, casada con Tiburcio Alvarez Prado, con numerosa descendencia;

4.2.2.- Maria Sagastume y Urquiza, casada con Ernesto Vieyra, con }descendencia;

4.2.3- Joaquin Sagastume y Urquiza;

4.2.4. Sara Sagastume y Urquiza, casada con Anastasio Chilotegui Aguerreberry, con descendencia;

4.2.5.- Cándida Sagastume y Urquiza, casada con Eduardo Oliver, con descendencia;

4.2. 6.- Esperanza Sagastume y Urquiza casada con Diego Herrera, con descendencia.

                     

 4.3.- Juan María Sagastume Irigoyen, bautiza b. 18.1. 1838, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos;

4.4.-   Emilia Sagastume Irigoyen, nacida el 21 Mayo 1842, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Contrajo matrimonio con Baldomero García Quirno, con descendencia;

4.5.-  José Antonio Sagastume Irigoyen,  nacido en 1844. Contrajo matrimonio con María Quinodoz Crettaz, con descendencia, y en segundas nupcias con Josefa Bombín, también con descendencia;

4.6. Eusebia Sagastume Irigoyen, nacida también en Concepción del Uruguay, donde contrajo matrimonio con su primo Federico Guido Irigoyen.

5.- Juan Dionisio Irigoyen Segurola, nacido el 8 de abril de 1810 y bautizado el mismo día en LM siendo “testigos” sus tíos Juan Bautista de Elorriga y Leocadia de Segurola.[74]

6.- Norberto Pedro del Corazón de Jesús Irigoyen Segurola nacido y bautizado el 7 de junio de 1812 en Nuestra señora de la Merced, siendo sus padrinos sus tíos  D.Romualdo Segurola y Lezica y Dña. Maria Serapia Segurola y Lezica ;[75] .

7.- Maria Catalina Josefa Irigoyen Segurola, nacida y bautizada el 25 de noviembre de 1813 en LM siendo padrinos D. Jose Duran y Da. Maria Benita Segurola.[76]

8.- Maria Dolores Leandra Irigoyen Segurola, nacida y bautizada el 14 de marzo de  1815 en LM;[77]

9.- Romualdo José Irigoyen Segurola, nacido y bautizado el 7 de febrero de 1817 en LM.[78]

10.- Petrona Catalina Irigoyen Segurola, nacida y bautizada en LM el 30 de abril de 1819, siendo su madrina Da. Estanislada Segurola;[79] .

Don José Antonio de Irigoyen y Segurola falleció en Buenos Aires el 19 de Mayo de 1819, a los 47 años de edad, diecinueve 19 días después del nacimiento de su hija Petrona Catalina.

 

VI.- JUAN JOSE DE IRIGOYEN Y SEGUROLA, nació en Buenos Aires el 11 de diciembre de 1803 y fue bautizado al día siguiente en Nuestra Señora de La Merced, siendo sus padrinos  Máximo Felipe de Añorga y  Maria Elena de Lezica.

Siendo muy joven, y seguramente por razones comerciales, se trasladó a Concepción del Uruguay, Entre Ríos,  donde contrajo matrimonio el 8 de octubre de 1821  (fs. 81 del Libro Casamientos II de Concepcion del Uruguay) con María Avelina Sagastume, perteneciente a una destacada familia de estancieros, ya que su padre había recibido una gran concesión real de tierras en Entre Ríos. Su estancia principal se llamaba   “La Amézqueta” en recuerdo de su lejano lugar de nacimiento.

Era hija de Ignacio Antonio de Sagastume y Artola, nacido el 25.3.1754 en la villa de Amézqueta, Provincia de Guipúzcoa quien llegado de España se asentó en Concepción del Uruguay, Provincia de Entre Río, y de María del Pilar López, perteneciente a una antigua familia de Buenos Aires. Nieta paterna del hidalgo Joseph Tomás de Sagastume, n. en Amézqueta el 15.3.1723,  quien el 19 de abril de 1773 se presentó ante la justicia ordinaria de la villa de Amézqueta por sí y en nombre de sus hijos legítimos reclamando sentencia de filiación, nobleza y limpieza de sangre, la que fue concedida el 22 de octubre del mismo año, y de Ana de Artola y Zurriarrian, n. el 20.5.1728; bisnieta p.p. de Bartolomé de Sagastume y Carrera, n. en  Amézqueta el 6.9.1668 (hijo a su vez de Bartolomé y Francisca Carrera) y de María Josefa de Zurriarrian,  y bisnieta p.m. de Ignacio de Artola Loidi y Sagastume, n. en Amézqueta el 2.5.1683 y de Maria Josefa  de Zurriarrian y Liceaga, n. el 14.5.1691.[80]

María del Pilar López era hija de Ventura López y Ocampo, porteño, y de Juana Francisco de Arisgoitia, natural de San Sebastián, [81] y nieta paterna de Pascual López y Micaela Ocampo.

Juan José de Irigoyen  formó parte de los principales vecinos de Concepción del Uruguay, ocupando cargos de relevante importancia para aquella época.

En 1831 el Alcalde Mayor de la ciudad era don Pedro de Alzamendi, el Administrador de Rentas don José Agustín Sagastume y el encargado de la Caja don Juan José de Irigoyen.[82] Luego pasó a formar parte de una de las más importantes reparticiones oficiales de Concepción del Uruguay como era en ese entonces la Administración de Rentas, junto con los señores Santiago Larrachare y Domingo Fructuroso Calvo.

En 1838 el entonces Gobernador Echague dispuso la venta de 30 leguas de campo ubicadas en el Departamento Uruguay nombrando una Comisión de su más absoluta confianza integrada por el Comandante General Coronel Mayor Justo José de Urquiza, don Cipriano de Urquiza en ese entonces jefe de Policiía, don José Boyolo, Alcalde Mayor de la ciudad, y don Juan  José de Irigoyen, Administrador de Rentas.[83], cargo que ocupó durante muchos años, ya que en 1849 por expresa disposición del General Urquiza y siendo Irigoyen Administrador de Rentas se ocupó de llevar los gatos y controles necesarios para la construcción del famoso Colegio de Concepción del Uruguay.[84]

Falleció en Concepción del Uruguay. (L° 3 -F° 73)

Juan José de Irigoyen y Segurola y Maria Avelina Sagastume, fueron padres de:

6.1. Darío Irigoyen y Sagastume que sigue en VII.

6.2. Parménides Irigoyen y Sagastume, casada con José E. Montero. Su único hijo, José Bonifacio Montero e Irigoyen, c.m. el 14.5.1893, con Elvira Lacasa, con numerosa descendencia.

6.3. Pedro Irigoyen y Sagastume, b. en 1824, que casó el 26.4.1852  con Teresa    Urquiza López Jordán , hija de don Cipriano José de Urquiza, hermano y brazo derecho del General Justo José de Urquiza, y de Maria Teresa López Jordán. Tuvieron por hijo de Juan José de Irigoyen Urquiza, n. en Concepción del Uruguay casado con María Moreno.

6.4. Hermenegilda Irigoyen y Sagastume, casada el 14 de abril de 1848 con el General Juan José de Urdinarrain, hijo de  Agustín de Urdinarrain y de Petrona López y Arisgoitía, hermana de Maria del Pilar López de Sagastume. Patriarca de su familia,combatió a las órdenes de Ramirez, y más tarde fue Comandante militar y uno de los principales pilares del ejercito de Justo Jose de Urquiza. Alcanzo el cargo de Gobernador Interino y fue Presidente de la Convención Constituyente de la provincia en 1860.

Tuvieron numerosa descendencia, entre quienes se encuentran las familias de Urdinarrain Basavilbaso, de la Torre Urdinarrain, Pallet Pueyrredón de la Torre, Alvarado Uriburu Pallet Pueyrredón, Pallet Pueyrredón Gaviña, Estrada de la Torre, Mihura Estrada, Estrada Bosch, Castaño Urdinarrain, Garcia Fernández Urdinarrain, Peralta Ramos Urdinarrain, Peralta Ramos Grondona, Peralta Ramos Aldao, Casaux Alsina Peralta Ramos, Pando Peralta Ramos, Moreno Hueyo Peralta Ramos, Peralta Ramos Balcarce, Gache Urdinarrain, Gache Pirán,  Urdinarrain Tornquist, Campos Urdinarrain, Campos Méndez Casriego, Serú Campos, Gonzalez del Solar Urdinarrain, y muchos otras.

6.5. Euclides Irigoyen y Sagastume;

6.6. María Irigoyen y Sagastume.

 

VI.- DARIO IRIGOYEN Y SAGASTUME, bautizado en la Parroquia de Concepción del Uruguay el 6 de diciembre de 1826, siendo sus padrinos sus tíos Manuel Antonio Urdinarrain y Petrona López Arisgoitía de Urdinarrain.

Tuvo dos hijos:

VI.1. Ignacio Darío, que sigue en VII, cuya madre fue doña María Pérez, también natural de Entre Ríos. Si bien no encontramos la partida de matrimonio de Darío Irigoyen y María Pérez, en la de casamiento de Ignacio Darío éste figura como hijo legítimo de ellos.[85]

VI.2. María Irigoyen y Otaño, nacida el 6.9.1868  del matrimonio de Darío Irigoyen con doña Francisca Otaño, celebrado en la Parroquia de San Antonio, en Concordia, Entre Ríos (Lbo. IV F° 108).

 Francisca Otaño era  hija de José María Otaño, natural de Donostia, San Sebastián, Guipúzcoa, y de doña Escolástica Vásquez, y era propietaria de la estancia “La Gloria”, heredada de su padre y ubicada en Colonia Argentina, Entre Ríos.

María Irigoyen y Otaño casó el 3.8.1889 en Concordia con Juan Agosti, natural de Travesio, Italia, con descendencia.

Con motivo de su casamiento con Francisca Otaño, Darío Irigoyen se trasladó definitivamente a la ciudad de Concordia, donde falleció el 30.10.1896. Sus restos descansan en el Cementerio El Pinar del Campanario del Obispado de Concordia.

 

VII. IGNACIO DARIO IRIGOYEN.- Nació en Buenos Aires el 1° de abril de 1854.

Siendo estudiante de derecho lo sorprendieron los sucesos revolucionarios de 1874; con ese motivo dejó las aulas para enrolarse en las milicias del gobierno, como teniente de la Guardias Nacional. Tuvo en esos acontecimientos, al igual que en los de 1880, lucida actuación secundando la política de don Adolfo Alsina, de quien fue estrecho colaborador.

Desempeñó luego importantes cargos públicos: jefe de la oficina de Patentes y Marcas, sub-director de Rentas, oficial mayor del Ministerio de Hacienda y Tesorero general de la Nación.

En 1891 se hizo cargo del Ministerio de Hacienda de la provincia de Buenos Aires cuando gobernaba don Julio A. Costa; en esa circunstancia le tocó afrontar difíciles situaciones que revelaron su espíritu de corrección administrativa y su conocimiento de las finanzas.

Elegido diputado nacional en 1904, actuó con palabra autorizada en los principales debates. Un año después el Partido Conservador proclamó la fórmula Ignacio D. Irigoyen – Faustino Lezica ocupando el cargo de Gobernador de la provincia de Buenos Aires durante el período 1906-1910,  sucediendo a don Marcelino Ugarte.

Se dio así el curiosísimo caso que ambos mandatarios de la provincia, aunque quizás lo desconocían, tenían un tronco común: don Juan de Lezica y Torrezuri, de quien el Gobernador Ignacio D. Irigoyen era cuarto nieto, y el Vice-Gobernador Faustino Lezica su tataranieto.

Como gobernante se caracterizó por su espíritu  progresista y por haber llevado a la práctica iniciativas de utilidad general que merecieron el respeto de todos, inclusive de sus adversarios políticos.

Por influencia del Presidente José Figueroa Alcorta  cambió el nombre de la coalición de partidos que lo apoyaban, por el de Partido Conservador, con lo que desaparecieron definitivamente el PAN, la UCN y la fracción disidente de la UCR.

Construyó varios de los edificios públicos de la capital de la provincia, como el jardín zoológico de La Plata y la Residencia de la Casa de Gobierno provincial, que fue inaugurada por su sucesor.

Durante su mandato se construyeron varios ramales trenes provinciales detrocha angosta: la Compañía General de Ferrocarriles en la Provincia de Buenos Aires, de capital francés, tuvo ramales que llegaron desde Buenos Aires a La Plata, a Nueve de Julio y a Rosario; más tarde se construirían ramales a Vedia y general Villegas. Se inició la construcción del Ferrocarril Provincial de Buenos Aires hacia Saladillo. El Ferrocarril Midland de Buenos Aires llegó hasta las cercanías de Chivilcoy.

Un decreto del gobierno de Irigoyen fundó el pueblo de Divisadero, para cabecera del partido del Tuyú; hoy en día, el pueblo se llama General Madariaga, al igual que el partido.   

Por último fue elegido Senador Nacional por la provincia de Buenos Ares, por el período 1910-1919.

En el Senado ratificó dotes de buen parlamentario que lo distinguieron antes en la cámara joven. Llegó a ser Vice-Presidente del Cuerpo.

Militó en las filas del partido autonomista, y desaparecido éste, en las del conservador de Buenos Aires.

Falleció en ésta Capital el 3 de noviembre de 1919.

Conocido su fallecimiento, el Partido Conservador designó a los señores senador nacional Luis García, diputados nacionales José Arce, Mariano Demaría (h), Marco Aurelio Avellaneda, Alfredo Rodríguez, senadores provinciales Alejandro Korn, almirante Juan Pablo Saenz Valiente, capitán de fragata Alberto Moreno y doctor Manuel J. Gnecco para velar su cadáver.

En sus exequias pronunciaron sentidas oraciones fúnebres los Dres. Adrián C. Escobar en nombre de la junta de gobierno del Partido Conservador de Buenos Aires, del que Irigoyen era Vice-Presidente primero,  y Pastor Lacasa.

Don Ignacio Darío Irigoyen contrajo matrimonio  el 14 de abril de 1879 (LM 1879, folio 37) con doña Celedonia Paz, n. en Buenos Aires el 10 de agosto de 1853, hija de Manuel Venancio Paz Garaño, fundador de la ciudad de Las Flores en la provincia de Buenos Aires,  y de doña Manuela Portugués; nieta paterna de Javier Paz Norri y de Manuela de Garaño y Aguilar; nieta materna de Inocencio Ortiz y de Carlota Noya.

Con respecto a doña Manuela Portugués de Paz, si bien figura con ese apellido en su partida de matrimonio y en las de nacimiento de todos sus hijos, en la de su defunción figura como Manuela Portugués Ortiz, hija de Inocencio Ortiz y de Carlota Noya.[86]

Del matrimonio de Ignacio D. Irigoyen y Celedonia Paz, nacieron:

VII.1.- Ignacio C. Irigoyen Paz, nacido el 1° de abril de 1881, soltero;

VII. 2.- Alberto Irigoyen Paz, nacido el 1° de octubre de 1884. Abogado. Juez de Instrucción. Soltero.

VII.3.- Maria Celia Irigoyen Paz, que sigue en VIII.

VII.4.- Maria Cristina Irigoyen Paz, nacida en 1893, soltera.

 

VIII.- MARIA CELIA IRIGOYEN PAZ DE URIEN, nacida el 22 de septiembre de 1886.

Como dijimos al mencionar a su bisabuelo Jose Antonio de Irigoyen e Ibarrola (1772-1819), tronco de ésta rama familiar proveniente de Usúrbil, Guipízcoa,  el apellido Irigoyen  se extinguió aproximadamente a mediados del siglo XX, ya que de sus cuatro hijos varones solo tuvo descendencia Juan José de Irigoyen y Segurola, y la descendencia de éste solo tuvo varonía por tres generaciones, siendo los últimos en portar el apellido Ignacio C. Irigoyen Paz y Alberto Irigoyen Paz, ambos fallecidos solteros y sin descendencia. 

Maria Celia Irigoyen Paz contrajo matrimonio en Buenos Aires el 25.6.1914 con Enrique César Urien, abogado, político, profesor universitario, hijo de César Urien y de Angela Noguera Costa; n.p. del Coronel Carlos Urien y de Carmen Leanes; n.m. de Martín Noguera Boneo y de Belén Costa Roldán; b.p.p. de José Domingo de Urien y Basavilbaso y de Rita Elías y Rivadeneira; b.p.m. de Angel Leanes Gil y de María Marta Ferreira Revol; b.m.p. de Juan Agustín de Noguera y Arribillaga y de Jerónima de Boneo y Viaña y b.m.m. de Segundo Costa  Monge y Bello y de María de la Cruz Roldán Ojeda.

El matrimonio Urien-Irigoyen Paz tuvo numerosa descendencia.

 

NOTAS                       

 



[1] GARCIA CARRAFA Alberto y Arturo: ENCICLOPEDIA HERALDICA Y GENEALOGICA HISOANO-AMERICANO, T°  46 pag. 30

[2] GARCIA CARRAFA Alberto y Arturo: ENCICLOPEDIA HERALDICA Y GENEALOGICA HISOANO-AMERICANO, T°  46 pag. 32/33 (escudo 201)

INDIKA DE MOGROBEJO: Blasones y Linajes de Euskalerria: Irigoyen o Yrigoyen, pág 257.

ATIENZA Julio, Barón de Cobos de Belchite: “Casas solariegas de Guipúzcoa según un manuscrito del siglo XVIII, pág. 114/15: “Irigoyen: del barrio de Zubieta, en Usúrbil. Sus armas: En campo de gules, un león rampante de oro; bordura de azur, con ocho bezantes de oro”.

[3] GARCIA CARRAFA Alberto y Arturo: “El solar vasco navarro”, T° IV, pág 230-231

[4]ALDO MARCOS CASTRO DE PAZ: “Memorias y Texturas del Archivo de Sautu.”(en prensa) 2015.

[5] También hemos obtenido y ratificado datos en el árbol genealógico publicado en MyHeritage por mi amigo y genealogista español don Antonio Benavides-Sánchez y en el estudio sobre esta rama de la familia Irigoyen publicado en su página web por el genealogista español don Luis Antonio Ortiz de Pineda y Angulo.

[6] Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/002-01(f.11v,nº--/B,1609-04-27)

[7] GARCIA CARRAFA,   57, pág.161.

[8]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/002-01(f.92v,nº--/B,1648-02-13)

[9] Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/002-01(f.96r,nº--/B,1649-09-16)

[10]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/002-01(f.147v,nº--/B,1654-05-07)

[11]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/002-01(f.152v,nº--/B,1656-07-30)

[12]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/002-01(f.157v,nº--/B,1658-10-01)

[13]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/002-01(f.163r,nº--/B,1661-05-29)

[14]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/002-01(f.104r,nº--/B,1652-08-10)

[15]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3156/002-01(f.35r,nº--/M,1693-05-04)

[16]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/003-01(p.224,nº--/B,1694-10-28)

[17]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.061//1832/001-01(f.110r,nº--/B,1705-05-03)

[18]Hace muchos años Lucrecia Campos Urquiza de Travers me envió un trabajo sobre esta rama de la familia Irigoyen donde nuestro antepasado Francisco de Irigoyen  casado con Josefa Antonia de Guilisasti,  figuraba como “Señor de la Casa de Araeta”, lo que ahora veo que coincide con información que surge de registros parroquiales, como por ejemplo  su partida de defunción donde figura como Irigoyen Araeta, o con la de partida de matrimonio de su hijo Joseph Manuel con Maria Brígida de Ibarrola donde el apellido de Joseph Manuel figura también como Irigoyen Araeta, y con en las partidas de bautismo de dos sus nietas: Doña Maria Teresa y Doña Maria Joaquina Prudencia de Irigoyen Araeta e Ibarrola. Con motivo del fallecimiento del prestigioso médico humanista don Ignacio Maria Barriola Irigoyen, nacido en San Sebastián el 15 de agosto de 1906, donde falleció a los 92 años de edad, Iñaki Anasagasti publicó su biografía y hace allí la siguiente referencia: “Se sentía donostiarra por los cuatro costados, de varias generaciones por su lado paterno, y de muchas más,, con antigüedad de siglos, por el materno. Fue tatarabuelo suyo D. Juan Fermin Irigoyen Araeta, uno de los que se reunió en Zubieta, en 1818. Este entronque en Zubieta será uno de sus mayores orgullos de donostiarra”. “En la localidad de Zubieta, próxima a Donostia, la casería Araeta, de su familia materna Irigoyen-Araeta, recuerda al tatarabuelo de D. Ignacio Barriola, Juan Fermín, nacido en 1765, uno de los vecinos que, reunidos allí, acordaron la reconstrucción de Donostia. No cabe duda de que, vinculaciones como ésta, y en una personalidad cultivada, sensible e inteligente como la de Barriola, imprimen carácter para siempre”.

[19]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/003-01(f.238r,nº--/B,1697-11-01)

[20] Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3158/002-01(f.30r,nº--/D,1760-07-27)

[21] Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3156/002-01(f.78r,nº--/M,1725-05-07)

[22] Euskadi DEAH, F06.152,3151/003-01

[23] Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3158/002-01(f.13v,nº--/D,1745-12-04)

[24] “JULIO DE ATIENZA: “Casas solariegas y apellidos de Guipúzcoa” pag. 110.

[25] GARCIA CARRAFA, Alberto y Arturo: Enciclopedia Heráldica y genealógica Hispano-Americana,Tomo 40, pág.3, donde también describe las armas citadas.

[26] Diccionario Heráldico de la nobleza Guipuzcoana.  “ meta.guipuzkoakultura.net/bitstream/10690/65221/1/AM­_297986.pdf

[27]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/003-01(f.328v,nº--/B,1726-03-16)

[28] Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/003-01(f.332r,nº--/B,1727-03-12)

[29]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/003-01(f.350v,nº--/B,1732-05-24)

[30]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/003-01(f.367v,nº--/B,1736-11-29)

[31] ORLAN MÚGICA, Maria Inés: La Junta General de 1773 en Elgoibar y las Hidalguías Guipuzcoanas, Año 2009, pág. 108.

[32] Endika de Mogrobelo (Irigoyen o Yrigoyen) pág. 257.

[33]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/003-01(f.341r,nº--/B,1729-08-17)

[34]Archivo Historico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3156/002-01(f.120v,nº--/M,1754-02-17)

[35]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/003-01(f.359r,nº--/B,1734-10-09)

[36]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3151/003-01(p.----------,nº--/B,1696-04-10)

 Su partida de nacimiento figura con la siguiente observación:”La partida de Bautismo es parte de un expediente de   partida omitida del 23-12-1733,s.f. (5ff.);el expediente está consignado entre las pp.231 y 232.

[37]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3152/001-01(f.66r,nº--/B,1755-08-09)

[38]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3152/001-01(f.77r,nº--/B,1758-06-15)

[39]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3152/001-01(f.90r,nº--/B,1761-03-27)

[40]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3152/001-01(f.98r,nº--/B,1763-04-28)

[41]Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3152/001-01(f.105v,nº--/B,1765-02-18)

[42]GARMENDIA ELOSEGUI, Juan Antonio:”Rasgos culturales del Dr. Barriola Irigoyen”, donde se hace expresa mención a esta destacada actuación de su tatarabuelo Juan Fermín de Irigoyen: “En primer lugar está su vinculación familiar con una de las páginas fundamentales –por no decir la más importante– en la vida de esta ciudad de San Sebastián. Y es el capítulo de su reconstrucción, tras el incendio y saqueo arrasadores de 1813. En la localidad de Zubieta, próxima a Donostia, la casería Araeta, de su familia materna Irigoyen-Araeta, recuerda al tatarabuelo de D. Ignacio Barriola, Juan Fermín, nacido en 1765, uno de los vecinos que, reunidos allí, acordaron la reconstrucción de Donostia. No cabe duda de que, vinculaciones como ésta, y en una personalidad cultivada, sensible e inteligente como la de Barriola, imprimen carácter para siempre.”

[43] Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3158/002-01(f.114v,nº6/D,1830-04-22)

[44] Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3152/001-01(f.127r,nº--/B,1769-08-27)

[45]"Argentina, Capital Federal, registros parroquiales, 1737-1977," database with images,FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:XN3X-J6L : accessed 31 August 2015), Maria Cypriana Irigoyen Y Segurola, 26 Sep 1806; citing Nuestra Señora de La Merced, Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, parroquias Católicas, Buenos Aires (Catholic Church parishes, Buenos Aires); FHL microfilm 1,102,296.

[46] Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián DEAH/F06.152//3152/001-01(f.145v,nº--/B,1772-11-18)

[47] Ver: MONTENEGRO,LUIS: El pleito de los abuelos y sus árboles de costado en la Revista del I.A.C.G., Tomo 30, pag. 338 y siguientes.

[48] GUERRA, J.C. de Estudios de heráldica Vasca y Certificación de Armas de don Daniel Ortiz Basualdo por el Rey de Armas Félix de  Rújula.

[49] BINAYAN CARMONA, Narciso: Historia Genealógica Argentina, pág. 208

[50] UDAONDO, ENRIQUE: D. Juan de Lezica y Torrezuri.  Imprenta Tixi&Schaffner. 1914, pág 13-.

[51] Escudo en el retarto de Juan de lezica y Torrezuri que se consevaba en el templo de Santo Domingo, Buenos Aires, en UDAONDO Enrique: “D. Juan de lezica y Torrezuri, Buenos Aires 1914, pags 11 y 12.

[52] VASQUEZ RIAL, Horacio: “Santiago de Liniers”, pág. 169

[53] CASTRO PAZ, Aldo Marcos de: “EL PATRIMONIO DE UNA CASA PORTEÑA EN EL SIBLO XIX”, Publicado en Familia, Descendencia y Patrimonio de España, siglos XVI y XIX, Universidad de Luján y EUDEM (Universidad Nacional de Mar del Plata) Capítulo 10, pp. 331-375.

[54] SALAS, Alberto Mario: “Crónica y Diario de Buenos Aires 1806-1807, Tomo I, pág. 357 y nota 185 con la lista completa de quienes suscribieron el memorándum.

[55]ALBERTO MARIA SALAS: “Crónica y Diario de Buenos Aires 1806-1807, pág. 165 y nota 137 de la pág. 183, publicado por la Biblioteca Nacional,

[56] Garcia de Loydi, El Virrey….p. 410-412: declaraciones de José Fernández de Castro y de D. José Antonio Lagos.

[57] SALAS, Alberto Mario: “Crónica y Diario de Buenos Aires 1806-1807, Tomo I, pág 183. Nota 137. “De los alistamientos realizados esa mañana, se puede ver nómina parcial (donde figuran los hermanos Irigoyen) en el Museo Mitre, Armario E.C.2, Pieza 1, N°2.

[58] Ibid, p. 392-393 Declaración de Matías….(falta) Moreno, Memoria, pág. 56

[59] Garcia de Loydi, El virrey….p. 397-398: declaración del Capitán Ramón Giménez de Navia.

[60] SALAS, Alberto Mario: “Crónica y Diario de Buenos Aires 1806-1807, Tomo I, pag. 168 y nota 170.

[61] SALAS, Alberto Mario: “Crónica y Diario de Buenos Aires 1806-1807, Tomo I, pag. 171 y nota 183.

[62] SALAS, Alberto Mario: “Crónica y Diario de Buenos Aires 1806-1807, Tomo I, pag. 171 y nota 191.

[63] HORACIO GUILLERMO VASQUEZ RIVAROLA: LOS TERCIOS ESPAÑOLES EN LA DEFENSA DE BUENOS AIRES, (1807-2007) Crónicas de su Gesta Heroica, editado por Grupo de Comunicación de Galicia en el Mundo SL, Vigo, España: “Relación de los Méritos y Servicios contraídos por el Batallón de Voluntarios Urbanos Cántabros de la Amistad en Buenos Aires para cuya defensa se creó y organizó el 8 de septiembre de 1806”, pág. 158 y siguientes.

[64] HORACIO GUILLERMO VASQUEZ RIVAROLA: LOS TERCIOS ESPAÑOLES EN LA DEFENSA DE BUENOS AIRES, (1807-2007) Crónicas de su Gesta Heroica, editado por Grupo de Comunicación de Galicia en el Mundo SL, Vigo, España:  “Relación de los Méritos y Servicios contraídos por el Batallón de Voluntarios Urbanos Cántabros de la Amistad en Buenos Aires para cuya defensa se creó y organizó el 8 de septiembre de 1806”, pág. 158/165.

[65] HORACIO GUILLERMO VASQUEZ RIVAROLA: LOS TERCIOS ESPAÑOLES EN LA DEFENSA DE BUENOS AIRES, (1807-2007) Crónicas de su Gesta Heroica, editado por Grupo de Comunicación de Galicia en el Mundo SL, Vigo, España:  “Relación de los Méritos y Servicios contraídos por el Batallón de Voluntarios Urbanos Cántabros 165 y 166.

[66]  HORACIO GUILLERMO VASQUEZ RIVAROLA: LOS TERCIOS ESPAÑOLES EN LA DEFENSA DE BUENOS AIRES  (1807-2007) Crónicas de su gesta Heroica, editado por Grupo de Comunicación, Vigo, España, pág. 69.

[67] HORACIO GUILLERMO VASQUEZ RIVAROLA: LOS TERCIOS ESPAÑOLES EN LA DEFENSA DE BUENOS AIRES, (1807-2007) Crónicas de su Gesta Heroica, editado por Grupo de Comunicación de Galicia en el Mundo SL, Vigo, España:  “Relación de los Méritos y Servicios contraídos por el Batallón de Voluntarios Urbanos Cántabros de la Amistad en Buenos Aires para cuya defensa se creó y organizó el 8 de septiembre de 1806”, pág. 166/170.

[68] HORACIO GUILLERMO VASQUEZ RIVAROLA: LOS TERCIOS ESPAÑOLES EN LA DEFENSA DE BUENOS AIRES, (1807-2007) Crónicas de su Gesta Heroica, editado por Grupo de Comunicación de Galicia en el Mundo SL, Vigo, España:  “Relación de los Méritos y Servicios contraídos por el Batallón de Voluntarios Urbanos Cántabros de la Amistad en Buenos Aires para cuya defensa se creó y organizó el 8 de septiembre de 1806”, pág. 170/172.

[69] HORACIO GUILLERMO VASQUEZ RIVAROLA: LOS TERCIOS ESPAÑOLES EN LA DEFENSA DE BUENOS AIRES, (1807-2007) Crónicas de su Gesta Heroica, editado por Grupo de Comunicación de Galicia en el Mundo SL, Vigo, España:  “Relación de los Méritos y Servicios contraídos por el Batallón de Voluntarios Urbanos Cántabros de la Amistad en Buenos Aires para cuya defensa se creó y organizó el 8 de septiembre de 1806”, pág. 167/168.

[70]FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:XN3X-J6L : accessed 24 August 2015), Maria Cypriana Irigoyen Y Segurola, 26 Sep 1806; citing Nuestra Señora de La Merced, Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, parroquias Católicas, Buenos Aires (Catholic Church parishes, Buenos Aires); FHL microfilm 1,102,296.

[71] Centro de Genealogía de Entre Ríos. Revista, Número 1 P.30

[72]"Argentina, Capital Federal, registros parroquiales, 1737-1977," database with images,FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:XN3X-PX3 : accessed 24 August 2015), Maria Indalesia de los Dolores Irigoyen Y Segurola, 21 May 1808; citing el 21 de mayo de 1808, Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, parroquias Católicas, Buenos Aires (Catholic Church parishes, Buenos Aires); FHL microfilm 1,102,296.

[73]SUSANA T.P. DE DOMINGUEZ SOLER. “Urquiza, Ascendencia Vasca y descendencia en el Río de la Plata” Editado en 1992, Capítulo XV “Medarda de Urquiza y Cardoso”.

[74]"Argentina, Capital Federal, registros parroquiales, 1737-1977," database with images,FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:XN3F-SQQ : accessed 24 August 2015), Juan Dionisio Irigoyen Segirola, 08 Apr 1810; citing Nuestra Señora de La Merced, Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, parroquias Católicas, Buenos Aires (Catholic Church parishes, Buenos Aires); FHL microfilm 1,102,296.

[75]"Argentina, Capital Federal, registros parroquiales, 1737-1977," database with images,FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:XN3V-Q8X : accessed 24 August 2015), José Antonio de Irigoyen in entry for Norberto Pedro del Corazon de Jesus Irigoyen Segurola, 07 Jun 1812; citing Nuestra Señora de La Merced, Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, parroquias Católicas, Buenos Aires (Catholic Church parishes, Buenos Aires); FHL microfilm 1,102,297

[76]"Argentina, Capital Federal, registros parroquiales, 1737-1977," database with images,FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:XN3J-LLV : accessed 24 August 2015), José Antonio Irigoyen in entry for Maria Catalina Josefa Irigoyen Segurola, 25 Nov 1813; citing Nuestra Señora de La Merced, Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, parroquias Católicas, Buenos Aires (Catholic Church parishes, Buenos Aires); FHL microfilm 1,102,297.

[77]"Argentina, Capital Federal, registros parroquiales, 1737-1977," database with images,FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:XN3J-RH3 : accessed 24 August 2015), Jose Antonio Irigoyen in entry for Maria Dolores Leandra Irigoyen Segurola, 14 Mar 1815; citing Nuestra Señora de La Merced, Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, parroquias Católicas, Buenos Aires (Catholic Church parishes, Buenos Aires); FHL microfilm 1,102,297.

[78]"Argentina, Capital Federal, registros parroquiales, 1737-1977," database with images,FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:XN3V-MBS : accessed 24 August 2015), Romualdo Jose Irigoyen Segurola, 07 Feb 1817; citing Nuestra Señora de La Merced, Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, parroquias Católicas, Buenos Aires (Catholic Church parishes, Buenos Aires); FHL microfilm 1,102,297.

[79]"Argentina, Capital Federal, registros parroquiales, 1737-1977," database with images,FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:XN3V-CH3 : accessed 24 August 2015), Jose Antonio Irigoyen in entry for Petrona Catalina Irigoyen Segurola, 30 Apr 1819; citing Nuestra Señora de La Merced, Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, parroquias Católicas, Buenos Aires (Catholic Church parishes, Buenos Aires); FHL microfilm 1,102,297.

[80] La genealogía completa de las familias Sagastume, Artola, Zurriarriain, etc. puede verse en www.geneaordonez.es (Linaje Ordoñez de Navarra)

[81]   L° II de Matrimnonios de Concepcion del  Uruguay, fs. 81

[82] URQUIZA ALMANDOSZ, Oscar F. “Historia de Concepcion del Uruguay” deTII pag 42.

[83]URQUIZA ALMANDOSZ, Oscar F. “Historia de Concepcion del Uruguay” deTII pag. 59

[84]URQUIZA ALMANDOSZ, Oscar F. “Historia de Concepcion del Uruguay” deTII pag. 118

[85] Nuestra Señora de La Piedad, Libro de Matrimonios del año 1879, Folio 37.

[86] En la sucesión de doña Manuela Portugués de Paz se encuentra agregada su partida de defunción donde consta que falleció “Manuela Portugués Ortiz de Paz, de setenta años, argentina, domiciliada donde falleció, hija de Inocencio Ortiz y Carlota Noya, argentinos, fallecidos y viuda de Manuel Venancio Paz”. Al pedir declaratoria de herederos, se aclara: “Con respecto al apellido Ortiz con que también figura la causante en el acta de su defunción, debo hacer constar, dando las explicaciones prometidas en mi primer escrito, que si bien lo ha empleado aquella alguna vez en actos en que ha intervenido, desde hace más de veinte años solo acostumbra a figurar como “Manuela P. de Paz” haciendo uso exclusivamente del primer apellido, que es también el de su partida de matrimonio.” Todavía queda por develar porqué usaba el “Portugués” como apellido cuando el verdadero era Ortiz.

Thomas Lloyd Halsey, Cónsul estadounidense en Buenos Aires, y sus hijas porteñas

Ratio:  / 0

 

por Alejandro S. Milberg

Washington, DC, septiembre de 2015

 

 

Es conocido que Thomas Lloyd Halsey tuvo una hija natural en Buenos Aires a quien legó su fortuna, pero hay indicaciones[1] de que habría tenido dos más, también porteñas, de otra relación.

          Halsey nació alrededor de 1777, existiendo amplia información sobre su vida y trayectoria en diccionarios biográficos y obras de autores tanto de norteamérica como sudamericanos[2] que tratan las relaciones entre la incipiente república rioplatense y los Estados Unidos, pero los datos no son siempre consistentes. Por ejemplo, todos dicen que nació en Providence, Rhode Island, cuando en el censo de 1850 de esa ciudad manifestó haber nacido en el estado de Massachusetts[3].

          Su padre, del mismo nombre y nacido también en Massachusetts[4] en 1751 pero radicado en Providence, donde falleció en 1838, habría sido agente consular francés durante la guerra de la independencia, dedicándose luego al comercio naviero con lo que logró una importante fortuna y posición. En 1801 hizo construir una mansión en la calle Prospect de esa ciudad, que fue ampliada en 1825. La casa, que años después se decía embrujada, fue utilizada por el escritor de historias fantásticas y de horror H. P. Lovecraft como domicilio[5] del protagonista de su novela de 1927, “El caso de Charles Dexter Ward”.

 

 

          Halsey padre casó dos veces, la primera en 1775 con Sarah Bowen (1751-1782) y ya viudo en 1788 con Mary Smith (1767-1846). Del primer matrimonio nacieron el futuro cónsul y dos hermanas: Sarah, fallecida soltera en 1864 y Harriet, casada con el comodoro John Orde Creighton y fallecida en 1849, con sucesión. Tres de los cuatro hijos del segundo matrimonio llegaron a la edad adulta: Frances Maria, casada con George Warren Cross y muerta en 1879, Charles Burdett Halsey, fallecido soltero en 1829 y Anna Elizabeth Halsey, casada con Marshall G. Wright y fallecida en 1832. Ambas tuvieron descendencia.

          El joven Halsey cursó estudios en el College of Rhode Island, hoy Brown University, entidad de la que se graduó en 1793 y con la que mantuvo estrecho contacto a lo largo de los años. Para 1807 ya estaba en Buenos Aires, dedicado con éxito a la actividad comercial. En base a esa experiencia se postuló para el puesto de cónsul de su país en esa ciudad; logró el nombramiento en octubre de 1812, pero recién asumió el cargo en 1814. De su correspondencia oficial se conserva su primera carta dirigida al secretario de estado James Monroe, fechada 11 de febrero de 1815[6], en la que describe la crítica situación política, el afán de librarse del yugo español y la necesidad de ayuda de los EEUU, y el rédito para ese país que implicaría comerciar con una nación independiente, y pondera al recientemente nombrado Director Supremo, el general Carlos Albiar (sic), “un joven caballero talentoso y promisorio”.

          Su actuación en el Río de la Plata fue amplia y conflictiva. Se interesó en el comercio entre los dos países, la importación y provisión de armamento militar al Ejército Libertador y el transporte fluvial, pero sus simpatías hacia Artigas le valieron la enemistad del director Pueyrredon, lo que sumado a extralimitaciones como su injerencia en el fallido empréstito Devereux y en el tráfico con las patentes de corso artiguistas, entre otras, culminaron en su destitución por el secretario de estado John Quincy Adams en 1818.

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La ciudad de Buenos Aires en 1869 (III)

Ratio:  / 2

 

Traducido por Alfonso Beccar Varela del “Handbook of the River Plate” de los hermanos Mulhall
Publicado en Genealogía Familiar, Año 1 Nro. 5, 2015

 

Reparticiones públicas

Parque, Congreso, Capitanía



El Parque, o Parque de Artillería, se ubica en la Plaza Parque y cubre una cuadra entera (1). Fue fundado por el famoso patriota Mariano Moreno, que sirvió como Ministro de Guerra durante la época de la independencia. La colección de cañones es más llamativa por su antigüedad que por su utilidad, siendo su mayoría antiguas piezas españolas de bronce con inscripciones pintorescas como “Ultima ratio regum” o “El Rey Carlos me hizo”, etc. Los visitantes son admitidos de forma gratuita, y a los extranjeros le causará gracia que no está prohibido fumar. Se dice, sin embargo, que no se almacena pólvora en este lugar. Las balas de cañón se encuentran apiladas en el patio, y los cañones viejos están expuestos a las inclemencias del clima. Algunos de estos, todavía se ven en algunas esquinas de la ciudad. Los depósitos de pólvora se ubican en las afueras de la ciudad, cerca de Palermo. El Parque tiene siete grandes depósitos, y en uno de esos depósitos se almacena un cañón de acero Krupp. Asimismo, existen cinco talleres, un hall de armas, y varias habitaciones para uso de los oficiales y obreros.

La Sala del Congreso, en Plaza de Mayo, fue levantada por el gobierno del Presidente Mitre para el primer Congreso del gobierno cuando éste se mudó a Buenos Aires. Fue inaugurado en mayo de 1864 (2). El frente es pequeño y sin pretensiones. La entrada principal, coronada por el escudo de armas de la nación, la constituyen tres puertas de hierro que abren a un pórtico de mármol. Sólo se permite la entrada de los miembros del Congreso, funcionarios  públicos y embajadores extranjeros. El ala derecha del edificio es usada por el Departamento de Crédito Público, y a la izquierda está la entrada para el público a las galerías del Congreso. Al mismo, lo componen el Vicepresidente Alsina, 28 senadores y 49 diputados. Hay dos senadores por provincia y los diputados se distribuyen de esta manera: 12 por Buenos Aires, 6 por Córdoba, 4 por Corrientes, 4 por Santiago, 3 por Tucumán, 3 por Salta, 2 por San Juan, 2 por Mendoza, 2 por San Luis, 2 por La Rioja, 2 por Entre Ríos y 2 por Santa Fe. Las sesiones abren la primera semana de mayo y cierran en Octubre, aunque es común una sesión extraordinaria en noviembre para terminar los asuntos del año. Los diputados tienen un sueldo de $4.000 por año, y algunos de ellos viven permanentemente en Buenos Aires.

La Oficina Nacional de Crédito se creó en 16 de noviembre de 1863 e inició su trabajo el 2 de enero de 1864. El directorio está compuesto por los Srs. Lucas González, Alejo Arocena, Manuel Zavaleta, José María Cantilo y Martín Estrada con los siguientes empleados: Don Juan Domínguez, secretario; Don Alfonso de María, tesorero; Don Ramón Rezábal, contador; Don Cipriano Quesada, asistente. Esta oficina es responsable de las siguientes cuentas: 1. Fondos Públicos del 1ro de Octubre de 1860, por $3.000.000. 2. Bonos provisionales del 20 de Octubre de 1863 por los bonos de Paraná y notas del Tesoro hasta el 1ro de Abril de 1861. 3. Los créditos aceptados por el Gobierno como originados en la deuda flotante de Paraná después de 1861. 4. La compensación otorgada por ley en 1863 por los auxilios prestados al ejército de Lavalle contra Rosas. 5. Seis por ciento otorgado por el Congreso por indemnización. 6. Los bonos y cupones otorgados como pago de reclamos de extranjeros por daños recibidos durante las guerras civiles. 7. Pedidos de las viudas y parientes de los generales Lavalle, La Madrid y Paz. El tesorero estaría a cargo de todos los fondos para pagos y cupones de amortización, pero no puede pagar nada sin una orden por escrito del presidente del directorio. Todos los cupones deben pagarse puntualmente dentro de los ocho días como lo determina la ley. Los bonos se emitieron en cinco series: Serie A, $100; Serie B, $600; Serie C, $1.000; Serie D, $2.600 y Serie E, $5.000. Cada serie consta de cuarenta cupones pagaderos en cada trimestre, y luego son quemados. Cuando llega la hora de cobrar un cupón hay que presentar toda la serie de bonos, y comparar en cupón con el bloque correspondiente, que está cortada en forma de zigzag. Pese a eso, una gran falsificación fue descubierta en Octubre de 1868, luego de que Sarmiento asumiera la presidencia, donde se reveló que bonos duplicados, firmados por las autoridades competentes, habían sido admitidos y pagos durante varios años. Se determinó que al firmar tantos miles de cupones, varios duplicados fueron introducidos subrepticiamente, y las personas que originaron el fraude ya no están en el país y no había suficientes pruebas para enjuiciar a nadie. La guerra del Paraguay creó nuevos préstamos y emisiones frecuentes de fondos públicos, como aparecen detalladas en el presupuesto de 1869.

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Los últimos días de Mrs. White

Ratio:  / 2

 por Alejandro S. Milberg
Washington, DC, enero de 2016

 

El domingo 22 de abril de 1798 el reverendo Thomas Allen, pastor de la Iglesia Congregacional de Pittsfield, Massachusetts, pronunció un discurso ante su feligresía. Era una oración fúnebre conmemorando la muerte de su joven hija en Londres, noticia que había recibido el martes anterior. Elizabeth Allen era la esposa de William Porter White, conocido más tarde en Argentina como Guillermo Pío White, comerciante estadounidense de conflictiva trayectoria en el Río de la Plata durante las Invasiones Inglesas pero luego volcado a la causa patriótica y factor clave en la creación de la escuadra con la que el almirante Brown triunfaría sobre los realistas en 1814.

White había nacido en Pittsfield en 1769 (1) y la pareja se había casado allí el 20 de diciembre de 1795 (2). En 1796 ya estaban en Londres donde el 7 de mayo de 1797 nació su hijo Allen, bautizado el 14 de agosto (3).

El reverendo Allen hizo imprimir su discurso incluyendo en el folleto (4) un retrato grabado de su hija y al final, el texto de dos cartas de Robert Cowie, un caballero de Londres que había asistido y acompañado a la desdichada Elizabeth en sus últimos días. 

En la primera, del 5 de diciembre de 1797, Cowie le escribe a pedido del joven matrimonio, de quienes se había hecho amigo, diciendo que White había partido hacia la India hacía casi dos meses en viaje de negocios, sin antes rogarle relatara a su suegro los detalles del bautismo de su hijo y de la salud de su esposa. El bautismo había sido oficiado por un amigo de Cowie, el reverendo Dr. Hunter, ministro de la congregación de la London Wall Scotch Church. Le pide disculpas por la demora en escribirle, debida a la carga de trabajo que tenía en esos momentos y a un viaje fuera de Londres que debió realizar por un problema de salud de su propia esposa. Pasa luego a relatar que Elizabeth había sufrido una grave enfermedad, de la que parecía estar restableciéndose, aunque aún no estaba fuera de peligro. Menciona que cree ver la mano de Dios en haber conocido al yerno de Allen, no solamente por la importante y extensa conjunción de intereses resultantes en la presente expedición de White, sino porque se consideraba el instrumento principal en haberle disuadido de llevar a su esposa en ese viaje, algo que la pareja estaba aparentemente decidida a realizar cuando los conoció. "Es humanamente imposible que hubiera sobrevivido hasta ahora su seria enfermedad de haber estado en alta mar".

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Pepita Balcarce, la nieta del General San Martín

Ratio:  / 8

 El arte del resguardo en algunos objetos singulares.

por ALDO MARCOS de CASTRO PAZ

 

Las cosas de todos los días, suntuosas o sencillas, fueron un refuerzo para la existencia y un adorno para la vista.

Fueron, muchas veces desde el solo peso de las cosas pequeñas. Estuvieron allí desde la sola gravitación de su mínimo paso impostergable.

Cuando la imprevisión termina con el curso de su existencia, acaban entre los trastos y los desperdicios, olvidadas. Más, cuando el cuidado o esa singular cualidad del azar doméstico las ha ido resguardando en el fondo de algún armario, en el rescoldo de la red de un mueble o en el anejo de un salón, en la ventana siempre abierta de una vitrina o en el menudo ramaje de una alacena, las cosas toman una fuerza inédita, recuperan los ecos de aquel atajo del tiempo. Tras el ritmo sucesivo de los instantes, son el memorial del tiempo que dormita en ellas, connaturalmente, y su sola presencia evoca un diálogo entre las generaciones. 

Las cosas, en este marco, pasan a ser fuertes reservorios del tiempo ido, del ayer de nuestros mayores, de la cotidianidad que ellas han protagonizado sin saberlo, de año en año, de mano en mano y de siglo en siglo.

Sonríe mi tía e interlocutora, la señora Celia de Estrada de Frías Bunge (1906-2002), sobrina de José Manuel, el patrono de las Escuelas católicas argentinas y tataranieta del protomédico Cosme Argerich, sentada en su sala del porteño barrio de las Victorias, junto a un mueble de estilo Don Pedro del estrado colonial de su tatarabuela misia Martina de Sarratea Altolaguirre (1). Y una tarde levantando la cabeza y tornando visible la tersura de su mentón, me dice: 

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Un análisis de ADN con pocas sorpresas

Ratio:  / 7

por Alfonso Beccar Varela

El otro día decidí recurrir a Ancestry.com para hacerme un análisis de DNA. Como siempre, investigué online antes de hacerlo, y me encontré con gente que opinaba que representaba un desperdicio de plata, y otros que estaban satisfechos con los resultados. Decidí que valía la pena averiguar por mi lado.

Después de mandarles por correo una muestra de mi saliva, esperé un par de semanas hasta recibir los resultados. Confieso que, poseedor de un frondoso árbol genealógico investigado por mi abuelo Carlos Ibarguren, y otros genealogistas argentinos, me intrigaba mucho determinar cuan geográficamente exacta sería la procedencia de mis antepasados conocidos según Ancentry.com. En particular, al no tener documentada ninguna persona de raza negra o amarilla en mi historia, me intrigaba conocer si mi ADN revelaría la presencia de genes de esas características. Eso plantearía un gran interrogante que seguramente me motivase a investigar con ahínco tal proveniencia, para encontrar en qué punto y con quien, ese aporte entra en mi caudal genético.

 

Comparto entonces lo que he recibido. Las regiones geográficas son definidas por Ancestry.com, y los porcentajes son aproximados. Soy consciente, y así lo aclara Ancentry.com, que hay margen de error, especialmente en los porcentajes más pequeños.

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Pedro José Soler Núñez

Ratio:  / 5

por Alfredo Soler

 

El 3 de Mayo de 1882 nace Don Pedro José Soler Núñez en Vera, provincia de Almería, España. Emigra a la Argentina siendo muy joven para luego traer a su madre y hermanos y en donde desarrollaría una fructífera actividad industrial y comercial.

En la década de 1920 instala en la ciudad de Güemes, provincia de Salta una fábrica de alcoholes llamada “La Alcoholera Argentina” (de Pedro Soler y Cía), con sucursales en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires, su producto saldría al mercado con el nombre de Alcohol Soler al igual que su Alcohol Fino Perfumado o lavanda.

En los mismos años funda en la ciudad de Santa Fe,  la “Gran Destilería Santa Fe” (de Pedro Soler y Cía) firma que se dedicaría a destilar, envasar y comercializar las más variadas bebidas con y sin alcohol importando para ello materia prima de diversos países.

En la década de 1930 en la provincia de Salta crea un molino harinero convirtiéndose en consignatario de la Cooperativa Agrícola Harinera de dicho lugar.

Por la misma época toma la concesión del “Gran Cine Alberdi” de la ciudad de Salta siendo representante para Salta y Jujuy de American Film.

Se dedicó también a la venta de tierras realizando loteos  y a la explotación maderera con otros socios fundando “La Forestal Salteña” desarrollando dicha actividad  el norte de la provincia.

Pero la concreción más importante de este visionario hombre fue fundar la firma Cerámica de Norte en la ciudad de Salta en el año 1936, firma que fue creciendo a través  de los años hasta nuestros días y donde desarrollan sus actividades  ya una cuarta generación de la familia Soler.

Don Pedro José Soler Núñez fallece en la ciudad de Buenos Aires el 29 de Abril de 1963 a la edad de ochenta años dejando un prolífera familia.

Abajo, algo del material gráfico asociado con las empresas de Pedro Soler. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

The Daughters of Thomas Lloyd Halsey, American Consul in Buenos Aires

Ratio:  / 1

by Alejandro S. Milberg
Washington, DC, November 2015

 

Although it is widely known that Thomas Lloyd Halsey had an illegitimate daughter born in Buenos Aires whom he made his heiress, there are also indications (1) that he had another two, from another relationship.

Halsey was born around 1777. Information on his life and career is readily available in biographic dictionaries and works by both North and South American authors (2) dealing with the relationship between the budding republic and the United States, but the data can be inconsistent. For example, all authors say he was born in Providence, Rhode Island, when he claimed to have been born in Massachusetts in the 1850 US Census (3). 

His father of the same name and also born in Massachusetts (4) in 1751 settled in Providence, where he died in 1838. He had been a French consular agent during the Revolutionary War, dealing afterwards in merchant shipping through which he attained both commercial success and social status. In 1801 he commissioned a mansion to be built on Prospect Street in that city, and he had it enlarged in 1825. The house, which years later was said to be haunted, was used by H. P. Lovecraft as the home (5) of the main character of his 1927 novel, "The Case of Charles Dexter Ward". 

 

Halsey senior married twice, first Sarah Bowen (1751-1782) in 1775 and then in 1788, Mary Smith (1767-1846). The future consul and two daughters were born from the first union: Sarah, who died single in 1864 and Harriet, who married Commodore John Orde Creighton and died in 1849, with issue. Three of the four children of the second marriage reached adulthood: Frances Maria, who married George Warren Cross and died in 1879, Charles Burdett Halsey, who died single in 1829 and Anna Elizabeth Halsey, who married Marshall G. Wright and died in 1832. Both had issue.

Young Halsey attended Rhode Island College (nowadays Brown University), graduating in 1793. He maintained close links with the institution through the years and was a trustee from 1809 to 1839. By 1807 he was already in Buenos Aires, involved in successful commercial activities. Based on that experience he applied for the post of US consul in that city, achieving the nomination in October 1812 but only taking up the position in 1814. His first official letter dated February 11, 1815 (6) was directed to Secretary of State James Monroe; in it he describes the critical political situation in the Provinces, the desire for independence from Spanish oppression and the need for assistance, and how lucrative commerce with an independent nation would be for the US. He also praised the recently nominated head of Government, General Carlos Albiar (sic, actually Alvear), "a young Gentleman of talent and promise".

His activity in the River Plate was extensive and conflictive. He became interested in trade between the two countries, importing and supplying military equipment to the Army of the Andes and river transport, but his sympathies towards José Artigas earned him the enmity of Director Pueyrredon, which added to excesses as his role in the failed Devereux loan and the traffic of privateer commissions, among others, led to his dismissal by Secretary of State John Quincy Adams in 1818.

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